Es arbitraria la sentencia que entendió que no existía discapacidad a pesar de haberse comprobado la discapacidad del acto

shutterstock_115328707Partes: Saravia, Victor Hugo en J: 44.043 Saravia, Victor Hugo c/ MAPFRE A.R.T. S.A. s/ acc. s/ inc.cas

Tribunal: Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Mendoza

Sala/Juzgado: Segunda

Fecha: 15-abr-2014

Cita: MJ-JU-M-85711-AR | MJJ85711 | MJJ85711

Arbitrariedad de la sentencia que, a pesar de haberse comprobado la disminución visual del actor como consecuencia del accidente, rechazó la demanda por entender que no existía incapacidad.

Sumario:

1.-Debe anularse la sentencia que rechazó la demanda interpuesta por el accionante por entender que la disminución de la agudeza visual derivada del accidente, al haber sido corregida a través de los anteojos convencionales, no le ha generado incapacidad laboral indemnizable; ello, pues el Tribunal se apoya en una hipótesis falsa al afirmar que el uso de anteojos no resulta discapacitante, por cuanto con el uso del mismo se ha corregido la agudeza visual del damnificado, por lo que todo el andamiaje argumentativo se desmorona.

2.-Para apartarse de la valoración efectuada por el perito médico el juez debe encontrar sólidos argumentos, ya que se trata de un campo del saber ajeno al hombre de derecho y su informe resulta el fundamento adecuado para la determinación de la minusvalía que se ordena reparar, sólo pudiendo prescindirse del mismo cuando carece de rigor científico, o ausencia del hecho causal.

Fallo:

En Mendoza, a quince días del mes de abril del año dos mil catorce, reunida la Sala Segunda de la Excelentísima Suprema Corte de Justicia en acuerdo ordinario, tomó en consideración para dictar sentencia definitiva la causa N° 109.003, caratulada: “SARAVIA, VICTOR HUGO EN J: 44.043 SARAVIA, VICTOR HUGO C/ MAPFRE A.R.T. S.A. P/ ACC. S/ INC.CAS”.

De conformidad con lo establecido en los arts. 140 y 141 del C.P.C. y Acordada N° 5845, quedó establecido el siguiente orden de votación de la causa por parte de los Señores Ministros del Tribunal: primero Dr. HERMAN A. SALVINI, segundo Dr. CARLOS BÖHM y tercero Dr. JORGE NANCLARES.

ANTECEDENTES:

A fs. 08/13vta., el Señor Víctor Hugo Saravia, por medio de representante, interpone recursos extraordinarios de inconstitucionalidad y casación contra la sentencia dictada a fs. 150/152 de los autos N° 44.043, caratulados: “Saravia, Víctor Hugo c/ Mapfre ART S.A. p/Acc.”, originarios de la Excma. Cámara Primera del Trabajo de la Primera Circunscripción Judicial.

A fs. 24 se admiten formalmente los recursos interpuestos y se ordena correr traslado de los mismos a la contraria, quien contesta a fs.31/32 solicitando su rechazo con costas.

A fs. 36/37 corre agregado el dictamen del Sr. Procurador General, quien por las razones que expone considera que el recurso de inconstitucionalidad debe ser rechazado.

A fs. 40 se llama al Acuerdo para sentencia y a fs. 41 se deja constancia del orden de estudio en la causa por parte de los Señores Ministros del Tribunal.

De conformidad con lo establecido por el art. 160 de la Constitución de la Provincia, esta Sala se plantea las siguientes cuestiones a resolver:

PRIMERA: ¿Son procedentes los recursos interpuestos?

SEGUNDA: En su caso, qué solución corresponde?

TERCERA: Pronunciamiento sobre costas.

SOBRE LA PRIMERA CUESTIÓN EL DR.SALVINI, dijo:

I- La sentencia en crisis, por mayoría de votos, rechazó la demanda interpuesta por el accionante contra Mapfre ART S.A., al entender que, si bien del accidente ha quedado una secuela, como es la disminución de la agudeza visual, y en tanto ésta ha sido corregida a través de los anteojos convencionales, sin que haya intolerancia por parte del damnificado para su uso, el infortunio no le ha generado incapacidad laboral indemnizable.

II- Para decidir así el sentenciante sostuvo que:

a) La pericia médica dictaminó que, como consecuencia del accidente el actor padece de una disminución de agudeza visual del ojo derecho con secuela de úlcera traumática, otorgándole una incapacidad del orden del 10% de la T.O. incluyendo los factores de ponderación de la T.E.I.L. por disminución de la agudeza visual del ojo derecho.

b) Con respecto a la incapacidad anatómica funcional, devenida según denuncia el actor de la disminución de la agudeza visual del ojo derecho, conforme el certificado médico agregado a fs. 144, éste tiene una disminución “6/10 del ojo derecho con cicatriz corneal central”, mientras que en el ojo izquierdo su visión es normal (10/10).

c) El Decreto 659/96, cuya inconstitucionalidad no ha sido planteada expresamente por el actor, dispone al respecto que “la agudeza visual será corregida si procede y sin corrección si el uso del lente convencional o de contacto no resulta soportable (intolerancia aniseiconia, defectos no corregibles de la superficie ocular) y que la medida de la pérdida de la visión del ojo será en base a los valores de la Tabla de Sená”. Es decir, que la incapacidad laboral devenida de este tipo de eventos dañosos, dependerá de la pérdida de la agudeza visual que no pueda ser corregida por los anteojos convencionales o lentes de contacto.d) De tal manera, no surge de la pericia médica que el actor esté imposibilitado de utilizar anteojos correctores para el desarrollo de sus tareas, y en dicho informe relata el perito médico que el actor está utilizando anteojos correctores, por lo que, en base a lo dispuesto por la T.E.I.L. el actor no tiene incapacidad laboral devenida del accidente de trabajo denunciado.

III.- Contra dicha decisión el recurrente interpone recurso extraordinario de inconstitucionalidad y casación.

a) El recurso de inconstitucionalidad:

El quejoso encuadra su planteo fundado en el art. 150 inc. 3 del CPC, argumentando lesión a sus derechos constitucionales de defensa, derecho de propiedad e igualdad e invocando la doctrina de la arbitrariedad. Sostiene que en la sentencia impugnada ha omitido la valoración de prueba fundamental y no se han merituado debidamente las pruebas incorporadas en autos.

Argumenta que el elemento probatorio que no tuvo en cuenta el Tribunal fue la pericia médica que determinó, que a consecuencia del accidente de trabajo protagonizado por el accionante, es portador de una disminución de la agudeza visual del ojo derecho, con la consiguiente incapacidad laboral del 10% de la T.O.

Por último, también se queja porque del informe médico, en ningún momento éste expresa que la pérdida de la agudeza visual, haya sido corregida por el uso de anteojos.

b) El recurso de casación:

El recurrente encuadra su planteo en los incs. 1 y 2 del art. 159 del CPC, toda vez que se ha aplicado e interpretado erróneamente el Dec.659/96 y la LRT.

Sostiene que, en ningún momento el Dec.659/96 se refiere a una inexistencia de incapacidad por el uso de anteojos correctores, como manifiesta el A quo.

Que el Dec.Expresa “…Cuando el lente de contacto es bien tolerado, su corrección será la que deberá considerarse en el cálculo de la invalidez…”. De manera tal que lo que el decreto establece con los parámetros para determinar el porcentaje de incapacidad, que puede ser que la corrección sea parcial, por lo cual, puede existir incapacidad, y de hecho existe en el caso de autos en los términos del Decreto, cuando el actor use anteojos convencionales o lentes de contacto.

IV- Anticipo que el recurso intentado prosperará y paso a explicar por qué.

Del análisis de la queja se advierte que existen en la sentencia vicios que la descalifican como acto jurisdiccional válido.

El recurso de inconstitucionalidad es el apto para plantear los problemas procesales, los errores en la apreciación de la prueba, la verificación de la violación del derecho de propiedad o el de la defensa en juicio o el principio del debido proceso.

En efecto, la recurrente imputa al sentenciante arbitrariedad, haciendo referencia a la omisión de prueba relevante que acredita la existencia de la incapacidad de la dolencia de la que es portador el accionante, prueba que como tal era decisiva para la solución del pleito.

Reiteradamente esta Corte ha tenido oportunidad de expedirse en el sentido de que “la tacha de arbitrariedad requiere que se invoque y demuestre la existencia de vicios graves en el pronunciamiento judicial recurrido, consistentes en razonamientos groseramente ilógicos o contradictorios, apartamiento palmario de las circunstancias del proceso, omisión de consideración de hechos o pruebas decisivas o carencia absoluta de fundamentación (LS 188-446, 188-311, 192-206, 209-348, etc.)” (LS 223-176).

“La arbitrariedad también existe en los casos de análisis erróneo (cuando el error es inexcusable) ilógico o inequitativo del material fáctico. La omisión o merituación torcida de prueba decisiva, relevante, esencial y conducente para la adecuada solución del litigio, hace que el fallo no sea una derivación razonada de lo alegado y probado en la causa, agraviando el art.18 de la Constitución Nacional” (LS 238-392).

“No puede confundirse arbitrio y arbitrariedad. El arbitrio es razonable, fundado y permite el contralor del superior. La arbitrariedad es el reino de lo absurdo, ilógico, caprichoso y es lo que la doctrina de la Corte ha pretendido evitar, al admitir esta causa genérica de defectos en la forma de las sentencias que dictan los jueces” (LS 240-8).

Ahora bien, a los efectos de verificar si la prueba que el recurrente estima omitida o erróneamente valorada, resulta sustancial al resultado del pleito, utilizamos el método lógico de inclusión hipotética, pues, si considerada dicha prueba advertimos que el resultado del pleito puede modificarse, entonces concluiremos su esencialidad y consecuentemente su omisión puede descalificar la sentencia. Para que exista la causal de arbitrariedad por omisión de prueba decisiva, debe existir preterición, olvido, ignorancia, no consideración de una prueba rendida en el proceso. Ese olvido debe ser esencial, decisivo, su inclusión hipotética debe alterar razonablemente el resultado del silogismo lógico. La conclusión debe ser diferente de la arribada, dado que si las pruebas son irrelevantes o hacen a cuestiones accesorias o secundarias, no se configura la causal respecto de la ilegitimidad de la motivación de la sentencia (LS 315-166, 315-142, 331-142, 344-185, 345-67).

En relación a la pericia médica, el galeno designado por sorteo, luego del examen físico realizado al actor, concluyó que: “…Ojo derecho: A la inspección se observa una opacidad corneal central….IV.- CONCLUSIONES: De autos podemos extraer como datos positivos en fs.10 certificado de oftalmólogo de fecha 15/12/09 que informa “agudeza visual en Ojo Derecho 6/10 s/c y 10/10 c/c; Ojo Izquierdo 10/10 s/c; astigmatismo leve corneal en Ojo Derecho; cicatriz pequeña central en Ojo Derecho que afecta el eje central….Las secuelas actuales son una Disminución de la Agudeza Visual del Ojo Derecho con Cicatriz Corneal secuela de Ulcera Traumática. V.- CONSIDERACIONES MEDICO LEGALES:Por todo lo expuesto el paciente presenta en la actualidad como consecuencia del accidente narrado en autos, una incapacidad física y laborativa parcial y permanente del 10%.” (ver fs.98vta., de los principales).

Otorgo a este dictamen plena fuerza convictiva pues el galeno brinda las explicaciones científicas que le dan sustento sin que obsten a esta conclusión las manifestaciones formuladas a fs.106 y vta., por la ART, las que a mi entender, sólo expresan discrepancias c onceptuales que no logran conmover los argumentos esgrimidos por el experto. Por lo demás, fueron adecuadamente contestadas a fs.110 y vta., de los principales.

En efecto, para apartarse de la valoración efectuada por el perito médico, el juez debe encontrar sólidos argumentos, ya que se trata de un campo del saber ajeno al hombre de derecho y su informe resulta el fundamento adecuado para la determinación de la minusvalía que se ordena reparar sólo pudiendo prescindirse del mismo cuando carece de rigor científico, o ausencia del hecho causal.

Sin perjuicio de lo expuesto precedentemente que resulta suficiente para la admisión de la queja interpuesta, señalo que la Cámara, en voto mayoritario, expresó que: “…El Decreto 659/96, cuya inconstitucionalidad no ha sido planteada expresamente por el actor, dispone al respecto que “la agudeza visual será corregida si procede y sin corrección si el uso del lente convencional o de contacto no resulta soportable (intolerancia aniseiconia, defectos no corregibles de la superficie ocular) y que la medida de la pérdida de la visión del ojo será en base a los valores de la Tabla de Sená”. Es decir, que la incapacidad laboral devenida de este tipo de eventos dañosos, dependerá de la pérdida de la agudeza visual que no pueda ser corregida por los anteojos convencionales o lentes de contacto.No surge de la pericia médica que el actor esté imposibilitado de utilizar anteojos correctores para el desarrollo de sus tareas, y en dicho informe relata el perito médico que el actor está utilizando anteojos correctores, por lo que, en base a lo dispuesto por la T.E.I.L. el actor no tiene incapacidad laboral devenida del accidente de trabajo denunciado….”(ver fs.151 de los fundamentos)

Concluyendo en consecuencia que:”… La cuestión es que, del accidente, sí ha quedado una secuela, como es la disminución de la agudeza visual, que también está prevista en el Decreto 659/96, pero que, como se explicara ut supra, si la misma puede ser corregida a través de los anteojos convencionales o los lentes de contacto, sin que haya ninguna intolerancia por parte del damnificado para su uso, no genera incapacidad laboral indemnizable. Cabe tener en cuenta al respecto, que la LRT no indemniza a las dolencias en sí mismas, sino a la incapacidad laboral que las mismas generan al trabajador.”(ver fs.151vta., de los fundamentos).

Se advierte que el Tribunal, por mayoría, se apoya en una hipótesis falsa al afirmar que el uso de anteojos no resulta discapacitante, por cuanto con el uso del mismo se ha corregido la agudeza visual del daminificado, por lo que todo el andamiaje argumentativo se desmorona.

Pero existe otro elemento más, que me convence de que la conclusión a la que arribara el Tribunal, se presenta como arbitraria y es el hecho de afirmar también, que el perito médico no informó que el actor no esté imposibilitado de utilizar anteojos correctores, pues de existir intolerancia a los mismos, la minusvalía sería indemnizable.

Señalo que el galeno designado, no contestó ese interrogante que formula el A quo, porque del cuestionario formulado por las partes en sus escritos iniciales de demanda y contestación, éstos no efectuaron ese cuestionamiento, por lo que mal puede contestar algo que no ha sido objeto de interrogatorio, es más, ninguna de las partes formuló que el galeno agregara algo más de lo cuestionadoque considerara útil a los fines de la resolución de la causa.

Este análisis efectuado me permite afirmar sin hesitación, que, tal como denuncia la recurrente en su queja, existe subjetividad arbitraria en el análisis de la pericia, dando origen a soluciones que, en definitiva, se plasmaron en el rechazo final de la demanda.

En el caso concreto, la recta valoración de la prueba podría conducir a una solución diferente a la del sentenciante.

Así también que “La arbitrariedad en sus diversas formas (incongruencia, autocontradicción, apartamiento de los hechos y la prueba) para lograr invalidar una sentencia debe revestir tal magnitud que afecte el debido proceso” (LS 214-052).

En definitiva, cabe señalar que las contradicciones internas ínsitas en el fallo analizado y puntualizadas, conducen necesariamente a la anulación del mismo, toda vez que en el particular va de suyo que la base fáctica y su prueba, conforme a la pericia médica analizada, cobra una esencial significación a los fines de la solución correcta del conflicto.

De todo lo expuesto se desprende que el mismo no resulta una derivación razonada del derecho vigente con aplicación a los hechos probados y agregados en la causa, configurándose el supuesto referido en el inc. 3 del art.150 del C.P.C., por lo que si mi opinión es compartida por mis distinguidos colegas de Sala, me pronuncio por la admisión del recurso.

Atento al resultado arribado en el tratamiento del recurso extraordinario de inconstitucionalidad, corresponde sobreseer el recurso de casación.

ASI VOTO.

Sobre la misma cuestión los Dres. BÖHM y NANCLARES, adhieren por los fundamentos al voto que antecede.

SOBRE LA SEGUNDA CUESTIÓN EL DR. SALVINI, dijo:

De conformidad al resultado a que se arriba en la cuestión anterior de hacer lugar al recurso extraordinario de inconstitucionalidad, corresponde por imperativo del art.154 del C.P.C. anular la sentencia dictada por la Excma.Primera Cámara del Trabajo de la Primera Circunscripción Judicial en los autos N°44.043 caratulados:”Saravia, Victor Hugo c/ Mapfre A.R.T. S.A. p/Accidente”, impugnada en sus considerandos y resolutivos como así también los actos del procedimiento desde fs. 204 de los autos principales, debiendo esta Corte avocarse a su resolución, y sobreseer el recurso extraordinario de casación.

Sin embargo, dada la naturaleza de los actos que se anulan y la característica especial del procedimiento en este fuero laboral, se hace imposible reeditar tales actos en este estadio. Por ello, corresponde a fin de salvaguardar los derechos de defensa y debido proceso de las partes, reenviar la causa al subrogante legal a fin de que se sustancie nuevamente la causa desde fs. 146 y se dicte la correspondiente sentencia.

ASI VOTO.

Sobre la misma cuestión los Dres. BÖHM y NANCLARES, adhieren al voto que antecede.

SOBRE LA TERCERA CUESTIÓN EL DR. SALVINI, dijo:

Atento al resultado a que se arriba en el tratamiento de las cuestiones que anteceden, corresponde imponer las costas al recurrido vencido (arts.148 y 36 inc.I del C.P.C.).

ASI VOTO.

Sobre la misma cuestión los Dres. BÖHM y NANCLARES, adhieren al voto que antecede.

Con lo que terminó el acto, procediéndose a dictar la sentencia que a continuación se inserta:

S E N T E N C I A:

Mendoza, 15 de abril de 2014.

Y VISTO:

Por el mérito que resulta del acuerdo precedente la Sala Segunda de la Excma. Suprema Corte fallando en definitiva,

RESUELVE:

1°) Hacer lugar al recurso extraordinario de inconstitucionalidad interpuesto a fs.08/13vta., de autos, anulando la sentencia de fs. 150/152 de los principales en sus considerandos y resolutivos, como así también los actos del procedimiento desde fs.146 y ordenándose en consecuencia reenviar la causa al subrogante legal, a fin de que se dicte la correspondiente sentencia, teniendo en cuenta lo expuesto en la primera cuestión de la presente y sobreseer el recurso extraordinario de casación.

2°) Imponer las costas al recurrido vencido.

3) Diferir la regulación de honorarios para su oportunidad.

NOTIFÍQUESE.

Herman Amilton Salvini

Carlos Böhm

Jorge Horacio Nanclares

 

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