Se indemniza al actor por la diferencia de espesor entre el parquet facturado y el que se le ha entregado

PesosPartes: Olazabal Buldings S.R.L. c/ Floriens S.A. y otro s/ ordinario

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial

Sala/Juzgado: B

Fecha: 13-dic-2013

Cita: MJ-JU-M-84862-AR | MJJ84862 | MJJ84862

El accionante ha logrado probar la diferencia de espesor entre el parquet facturado y el que se le ha entregado, por lo que se hace lugar a la indemnización solicitada en este aspecto no así por la deficiencia en la colocación por parte de la codemandada.

Sumario:

1.-El art. 2164 CCiv. define a los defectos ocultos como aquéllos existentes al tiempo de la adquisición de la mercadería de que se trate. La comprobación de su existencia no está sujeta a plazo, a diferencia de la legislación mercantil, sino que debe probarse que los defectos existían al tiempo de su adquisición, carga que pesa en cabeza del adquirente.

2.-La existencia de tales vicios faculta al actor a ejercer la acción redhibitoria (art. 2172 ) o bien la llamada quanta minoris (art. 2174 ) solicitando la reducción del precio pactado. Podrán reclamarse los daños y perjuicios sólo en caso de dolo o mala fe del vendedor conforme lo dispone el art. 2176 del CCiv.

3.-El art. 473 CCom. establece un plazo de seis meses a partir de la adquisición del bien, transcurrido el cual, el vendedor queda liberado por los vicios redhibitorios, al margen del plazo de garantía convenido por las partes.

4.-El plazo de la norma del art. 473 del CCom. -6 meses- tiene por finalidad liberar al vendedor de aquellos vicios, advertidos luego de vencido ese periodo; no se trata de un plazo de prescripción del término para accionar. Prueba de ello es su distinta ubicación en el código y el plazo semestral comienza a correr desde la fecha de entrega de la mercadería, esto es desde su efectiva tradición. Así la posibilidad de demandar, nace al percibirse el vicio dentro del plazo y el de prescripción de la acción fundada en el defecto oculto e intrínseco de la cosa, comienza a correr a partir de fenecido el plazo del art. 473 del ordenamiento mercantil.

5.-El término de prescripción semetral previsto por el art. 473 del CCom. es susceptible de interrupción por el adquirente, por algún acto idóneo que debe ejercitarse necesariamente antes de la extinción del término.

6.-El incumplimiento consiste en la disconformidad entre la diligencia obrada por el deudor y la conducta comprometida por este según los términos de la obligación y que ello concibe responsabilidad del deudor.

7.-Nuestra doctrina formuló el distingo entre vicio redhibitorio, como presupuesto de la responsabilidad y aquél que recae sobre la cualidad convenida de la cosa, que puede constituirse en causa de incumplimiento o de cumplimiento inexacto de la cosa.

8.-Mientras que la acción redhibitoria se otorga por defectos o vicios ocultos, el incumplimiento contractual se concede ante el cambio de calidad o entrega de mercadería de inferior calidad, por más que resulte difícil descubrir esa modificación de la calidad o no sea aparente la calidad inferior a la prevista, y cuando no se cumplió estrictamente lo pactado el acreedor puede iniciar la acción por incumplimiento; como se ha dicho, la diferencia de calidad en la cosa vendida no constituye por naturaleza un vicio redhibitorio N.R.: Sumarios elaborados por Ricardo A. Nissen.

Fallo:

En Buenos Aires, a los 13 días del mes de diciembre de dos mil trece, reunidas las señoras Jueces de Cámara en la Sala de Acuerdos, fueron traídos para conocer los autos seguidos por «OLAZABAL BUILDING S.R.L.» contra «FLORIENS S.A. Y OTRO», sobre ORDINARIO en los que al practicarse la desinsaculación que ordena el art. 268 del Código Procesal, resultó que debían votar en el siguiente orden: Doctoras Piaggi, Díaz Cordero y Ballerini.

Estudiados los autos la Cámara planteó la siguiente cuestión a resolver:

¿Es arreglada a derecho la sentencia apelada?

La señora Juez de Cámara Doctora Piaggi dijo:

I. ANTECEDENTES FACTICIALES DEL PROCESO.

1) El 13-02-09 (fs. 26/33) Olazábal Building S.R.L. demandó a Floriens

S.A. y a Leonardo Gabriel Palermo por cobro de $ 78.374.53 (pesos setenta y ocho mil trescientos setenta y cuatro con cincuenta y tres centavos) con más intereses y costas.

Explicó que: i) contrató la adquisición de un parquet de 12 milímetros de espesor con ‘Floriens’ para el edificio de Olazábal 1854 de la Capital Federal ; ii) el codemandado ‘Palermo’ colocó el parquet entre los meses de diciembre de 2005 y septiembre de 2006; iii) dado que a partir de abril de 2007 se produjeron levantamientos de los pisos tuvo que retirar el parquet deficiente y colocar uno nuevo; v) el informe del INTI acreditó los vicios de los materiales y la deficiencia en su colocación; vi) el parquet entregado fue distinto al material facturado; y vii) reclamó por daños la suma de $ 78.374,53.

2) El 27-11-09 (fs. 329/333) Floriens S.A. opuso excepción de prescripción, dado que se trata de una compraventa mercantil la acción se encontraría prescripta, en atención a lo dispuesto por el art. 473 del C.Com.

En subsidio, contestó demanda y solicitó su rechazo con costas. Luego de una negativa pormenorizada de los hechos expuestos en el escrito de inicio, manifestó que:i) vendió a la actora un piso de tipo Santa Cruz con ciertas irregularidades; ii) de la facturas acompañada por la accionante no surge que haya diferencia entre el parquet facturado y el material entregado; y iii) el informe del INTI fue realizado sobre muestras por lo que no es posible saber si se corresponden con el producto original.

3) El 28-12-09 (fs. 335/341) la actora contestó la excepción de

prescripción y desistió de la acción formulada en contra del codemando.

A fs. 342 el ‘a quo’ difirió la defensa opuesta para el momento del dictado de la sentencia.

II) EL DECISORIO RECURRIDO

La sentencia definitiva de primera instancia del 21-5-13 (fs. 705/714) rechazó la demanda incoada por ‘Olazábal Building’ contra ‘Floriens’, con costas a la vencida (art. 68 Cpr.).

Para así decidir el ‘a quo’ meritó que: i) resultó justificado la intervención del INTI a los fines de precisar los motivos del levantamiento del piso; ii) la naturaleza de la compraventa comercial no fue controvertida, y, iii) el plazo legal del artículo 473 del Código de Comercio se encuentra vencido.

III. EL RECURSO

Contra esta decisión se alzó la accionante. Los incontestados agravios corren a fs. 727/733.

El 15-10-13 la presidencia de esta Sala llamó ‘autos para sentencia’ (fs. 735) y sorteada la causa el 18-10-13 (fs. 735 vta.) el Tribunal quedó habilitado para resolver.

IV. CONTENIDO DE LA PRETENSIÓN RECURSIVA

La accionante se queja en lo sustancial porque el ‘a quo»: i) meritó que se trata de una acción por vicios redhibitorios; ii) no aplicó el plazo de prescripción de diez años según el art. 846 C.Com. o en su caso el término dispuesto por el art. 847 inc.3. C.Com; iii) consideró que la demandada no fue citada a la audiencia de mediación, y, iv) omitió valorar el artículo 10 bis de la ley de Defensa del Consumidor.

V.Luego de analizar los antecedentes del caso, los diversos medios de prueba aportados al expediente, de conformidad con las reglas de la sana critica (art. 368, CPCCN) y la sentencia recurrida; anticipo que el pronunciamiento será modificado.

No ponderaré exhaustivamente todas las argumentaciones de las partes, sino sólo aquellas susceptibles de incidir en una decisión final del pleito (confr. C.S.J.N., 13-11-1986 in re «Altamirano, Ramón c/ Comisión Nacional de Energía Atómica» ; idem, 12-2-1987, in re «Soñes, Raúl c/ Administración Nacional de Aduanas ; bis idem, 6-10-1987, in re «Pons, María y otro «; Cam. Nac. Com. esta Sala, 15-6-1999, in re «Crear Comunicaciones S.A. c/ Telearte S.A. Empresa de Radio y Televisión»; idem Sala A, 10-7-1997, in re «Ruberto, Guillermo c/ Papel Prensa S.A., J.A. N° 6149 del 7-7-99).

VI. LA DECISIÓN PROPUESTA

No fue controvertido y nada dijo el agraviado tampoco acerca de la naturaleza comercial del contrato de compraventa que vinculó a los litigantes.

En primer lugar cabe analizar si tal como lo consideró el ‘a quo’, corresponde aplicar a la acción promovida el plazo previsto por el artículo 473 C.Com., o si por el contrario, como lo requiere la accionante los contemplados por los artículos 846 y art. 847 inc. 3 del C.Com.

I. Vicios ocultos. El art. 2164 C.Civil define a los defectos ocultos como aquéllos existentes al tiempo de la adquisición de la mercadería de que se trate. La comprobación de su existencia no está sujeta a plazo, a diferencia de la legislación mercantil, sino que debe probarse que los defectos existían al tiempo de su adquisición, carga que pesa en cabeza del adquirente.

La existencia de tales vicios faculta al actor a ejercer la acción redhibitoria (art. 2172) o bien la llamada «quanta minoris» (art. 2174) solicitando la reducción del precio pactado.Podrán reclamarse los daños y perjuicios sólo en caso de dolo o mala fe del vendedor conforme lo dispone el art. 2176.

De su lado, el art. 473 C.Com. establece un plazo de seis meses a partir

de la adquisición del bien, transcurrido el cual, el vendedor queda liberado por los vicios redhibitorios, al margen del plazo de garantía convenido por las partes.

Ahora bien, he dicho reiteradamente que el plazo de la norma mencionada -6 meses- tiene por finalidad liberar al vendedor de aquellos vicios, advertidos luego de vencido ese periodo; no se trata de un plazo de prescripción del término para accionar. Prueba de ello es su distinta ubicación en el código. El plazo semestral comienza a correr desde la fecha de entrega de la mercadería, esto es desde su efectiva tradición. Así la posibilidad de demandar, nace al percibirse el vicio dentro del plazo y el de prescripción de la acción fundada en el defecto oculto e intrínseco de la cosa, comienza a correr a partir de fenecido el plazo del art. 473. Este término es susceptible de interrupción por el adquirente, por algún acto idóneo que debe ejercitarse necesariamente antes de la extinción del término (cfr. CNCom., esta Sala, 19-12-1989, in re, «Dover S.A. C/Laise, José», LL 1990-D-18; en igual sentido, Sala A, 29-2-96, «Seguros Bernardino Rivadavia Coop. Ltda. c/Francisco Díaz S.A.»).

II. Incumplimiento contractual.El incumplimiento consiste en la disconformidad entre la diligencia obrada por el deudor y la conducta comprometida por este según los términos de la obligación y que ello concibe responsabilidad del deudor.

Como es sabido, nuestra doctrina formuló el distingo entre vicio redhibitorio, como presupuesto de la responsabilidad y aquél que recae sobre la cualidad convenida de la cosa, que puede constituirse en causa de incumplimiento o de cumplimiento inexacto de la cosa.

Mientras que la acción redhibitoria se otorga por defectos o vicios ocultos, el incumplimiento contractual se concede ante el cambio de calidad o entrega de mercadería de inferior calidad, por más que resulte difícil descubrir esa modificación de la calidad o no sea aparente la calidad inferior a la prevista.

Y cuando no se cumplió estrictamente lo pactado el acreedor puede iniciar la acción por incumplimiento; como se ha dicho, la diferencia de calidad en la cosa vendida no constituye por naturaleza un vicio redhibitorio (Spota, Alberto G., «El error entre la causa principal del negocio jurídico y sobre la cualidad de la cosa», JA, 1954-II, pgs. 99 y ss.).

c) Apreciación de la prueba. En el sub lite, lo que en realidad se intenta es un cobro de indemnización por los daños generados por el incumplimiento de la defendida y no un reclamo por vicios o defectos ocultos de la cosa.

Véase que el daño reclamado no se fundó en la conducta dolosa atribuida a la demandada, lo cual resulta un requisito imprescindible en la acción redhibitoria (C.C. art. 2176), sino en su incumplimiento contractual.

La actora contrató un parquet de 12 milímetros de espesor; mientras que la defendida le entregó un piso de 9 milímetros de tipo Santa Cruz con irregularidades tales como nudos y diferencias de espesor.

En sus conclusiones el informe del INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial; v fs.255/260 y fs. 410) expresa que el espesor del piso colocado es de 9 milímetros.Y señala que la deficiencia del sistema de colocación junto con las características particulares del piso de madera favoreció la ocurrencia de la ondulación del mismo. Manifiesta que el espesor del piso no es recomendable y que parecen encontrarse diferentes especies de madera que conlleva a un comportamiento diferencial. Informa que diversos indicios hacen suponer que las tablas del piso colocado en una misma habitación corresponden a distintos lotes de fabricación lo cuál se comprobó al observar la numeración impresa en el reverso de las tablillas.

Cabe destacar que para realizar el informe se inspeccionaron directamente los pisos de los departamentos y únicamente se utilizaron muestras de las tablas quitadas de uno solo de los departamentos.

Juzgo que para efectuar un apartamiento del dictamen efectuado por el INTI, es necesaria la existencia de otros elementos que permitan concluir el error o el inadecuado uso de los conocimientos técnicos aplicados por este instituto, circunstancias que no concurren cuando obran mera apreciación subjetiva, como aco ntece en el caso.

Asimismo, en las facturas N° 1081 y N° 1082, copiadas a fs. 19/20, se individualizó un parquet con un espesor de 12 milímetros diferente al informado por el INTI.

El experto contable da cuenta que: i) las facturas se encuentran registradas y pagadas en los libros de la actora; ii) también se hallan asentadas en el libro IVA Ventas de la demandada, y, iii) no le fueron exhibidos los libros Diario ni Inventario y Balances de la defendida (fs. 523/536 y fs. 584/585), lo cuál no fue impugnado por ‘Floriens’.

Encontrándose acreditada la diferencia de calidad en el parquet entregado por la demandada, -siendo de 9 milímetros y no de 12 milímetros – concluyo rechazar la prescripción relativa al art.476 del Código de Comercio.

Ello por cuanto las defensas deben tener relación y congruencia con las acciones; y, si el actor eligió la acción «A», no corresponde esgrimir la defensa «B»

pues resulta estéril para el fin para el cuál fue intentada.

Así las cosas, en tanto de la actuación notarial del 8.5.07 (fs. 253/254) constan los levantamientos de los pisos del edificio de la calle Olazábal N° 1854, sin haber la defendida aportado prueba contraria (Cpr. 379), corresponde examinar la procedencia de la indemnización reclamada por la actora.

Del punto «c» de la pericial contable surge, que los daños originados por la culpa de la defendida totalizan $ 52.451,99, lo cual no fue impugnado por está (fs. 525/527).

Estimo que no deben indemnizarse los importes abonados por la segunda colocación del parquet ($ 14.070; v. 238/252) en tanto está tarea fue una responsabilidad de ‘Palermo’- contra quien el actor desistió de la demanda- por lo cual no cabe atribuirle su deficiente servicio a la defendida (v. fs. 524 punto b y fs. 255/260).

Tampoco cabe admitir los honorarios reclamados de la arquitecta Debora Elizabeth Gini y Diego Chervin dado que estos pagos no fueron acreditados.Quien invoca hechos debe ofrecer y producir las pruebas que acrediten su existencia; en tanto que las simples alegaciones procesales no bastan para crear convicción en el juzgador (CS., 19-12-1995, in re «Kopex Sudamericana SAIyC c/ Provincia de Buenos Aires y otros», Fallos 318:2555, entre otros).

La accionante no produjo esa prueba, tampoco intentó su producción a pesar de que estaba obligada a colaborar con el juez en el esclarecimiento de la verdad jurídica objetiva.

En consecuencia, juzgo admitir la suma de $ 38.381,99, como resarcimiento

del daño causado por la defendida, más los intereses calculados desde la mora ( 3.5.06) y hasta su efectivo pago a la tasa activa que aplica el banco de la nación argentina para sus operaciones de descuento a treinta días (CNCom en pleno «SA la Razón s/ Quiebra s/ inc. Honorarios de los profesionales» art. 288 Lc. 27.10.94).

VII. CONCLUSION

En mérito a todo lo expuesto y si mi voto es compartido por mis distinguidas colegas, propongo al acuerdo revocar la sentencia recurrida con los alcances expresados ut supra imponiendo las costas de primera instancia al vencido y sin costas de alzada por no mediar contradictorio (art. 68 y 279 Cpr.). He concluido.

A. Por análogas razones las Dras. Díaz Cordero y Ballerini adhirieron al voto anterior. Con lo que terminó este Acuerdo que firmaron las Sras. Jueces de Cámara Dras. María L. Gómez Alonso de Díaz Cordero, Matilde E. Ballerini, Ana I. Piaggi. Es copia del original que corre a fs. del Libro de Acuerdos Comerciales. Sala B.

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