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La obra social debe indemnizar a la actora el daño moral y la pérdida de chance por la negativa de proporcionarle una prótesis ortopédica

shutterstock_10716016Partes: G. G. E. c/ Instituto de Obra Social de la Provincia de Entre Ríos s/ ordinario

Tribunal: Cámara de Apelaciones de Concordia

Sala/Juzgado: I

Fecha: 5-dic-2013

Cita: MJ-JU-M-84569-AR | MJJ84569 | MJJ84569

La obra social demandada debe indemnizar el daño moral y la pérdida de chance espiritual sufrida por la actora como consecuencia de la negativa de proporcionarle una prótesis ortopédica necesaria para mejorar su calidad de vida. 

Sumario:

1.-Corresponde confirmar la sentencia que hizo lugar a la acción de daños y perjuicios y condenó al instituto de Obra Social de la Provincia de Entre Ríos a indemnizar el daño moral y la pérdida de chance espiritual sufrida por la actora como consecuencia de la negativa del demandado a proporcionarle una prótesis ortopédica necesaria para mejorar su calidad de vida, lo que la obligó a interponer una acción de amparo en la que obtuvo sentencia que admitió su reclamo la que no fue cumplida por la obra social, motivo por el cual debió recurrir al embargo judicial de su cuenta bancaria, logrando munirse de los fondos suficientes para poder adquirirla recién tres meses después de la indicación urgente de su médico.

Fallo:

ACUERDO:

En la ciudad de Concordia, Provincia de Entre Ríos, a los cinco días del mes de diciembre del año dos mil trece, reunidos en el Salón de Acuerdos de la Sala I en lo Civil y Comercial de la Cámara de Apelaciones, los Señores Vocales: RICARDO ITALO MORENI, LILIANA AIDA PELAYO de DRI y JUSTO JOSE de URQUIZA para conocer del recurso de apelación concedido en autos: «G., G. E. C/ INSTITUTO DE OBRA SOCIAL DE LA PROVINCIA DE ENTRE RIOS S/ ORDINARIO (Expte. Nº 7998)», respecto de la sentencia de fs. 128/134vta., de conformidad con el sorteo de ley oportunamente realizado, -art. 260º del C.P.C. y C.- la votación deberá efectuarse en el siguiente orden: Señores Vocales Doctores LILIANA AIDA PELAYO de DRI, RICARDO ITALO MORENI y JUSTO JOSE de URQUIZA.-

Estudiados los autos, la Sala plantea la siguiente cuestión a resolver:

¿Es arreglada a derecho la sentencia apelada?

A la cuestión propuesta, la Señora Vocal Dra. Liliana A. Pelayo de Dri, dijo:

I.- Que G. E.G., en su condición de afiliada obligatoria del Instituto de Obra Social de la Provincia de Entre Ríos (IOSPER), promovió acción resarcitoria tendiente a obtener indemnización por el daño moral y la pérdida de chance espiritual sufrida como consecuencia de la negativa del demandado a proporcionarle una prótesis ortopédica necesaria para mejorar su calidad de vida, lo que la obligó a interponer una acción de amparo en la que obtuvo sentencia que admitió su reclamo la que no fue cumplida por la Obra Social, motivo por el cual debió recurrir al embargo judicial de su cuenta bancaria, logrando munirse de los fondos suficientes para poder adquirirla recién tres meses después de la indicación urgente de su médico.-

II.- La sentencia de grado hizo lugar a la demanda y condenó al instituto accionado a pagar las sumas de $20.000,00 en concepto de daño moral y de $5.000,00 por pérdida de chance, con más accesorios desde la fecha del fallo, impuso las costas causídicas a la accionada y reguló honorarios a los profesionales intervinientes.-

Para arribar a esta solución la juzgadora consideró probado la dolencia que padece la reclamante -valgo artrósico grave tri-compartimental rodilla derecha- y que la obra social demandada fue reticente en suministrar a la afiliada la prótesis de rodilla prescripta por el médico tratante, aun después de dictada la sentencia de amparo en su contra, obligándola a recurrir al remedio excepcional de amparo, transitar distintas instancias administrativas y procesales y exigencias dilatorias e infundadas de quien debía proveerla, y a embargar su cuenta bancaria para conseguir los fondos necesarios para adquirirla al cabo de cinco meses, y concluyó que esa deficiente prestación le ocasionó trastornos emocionales de suficiente entidad como para generar responsabilidad civil con la consecuente obligación de indemnizarlos, en orden a lo prescripto por los arts. 512, 901, 1074 y 1078 del Código Civil.-

III.- Contra esta decisión se alza únicamente la parte actora a fs. 138, presentando el irreplicado memorial recursivo a fs.156/158 vta.-

Los agravios se reducen a rebatir la cuantía del daño moral asignada en el veredicto impugnado, la que estima arbitraria por carecer de motivación suficiente, y pide al Tribunal que la eleve hasta la suma reclamada de $30.000,00.-

Acusa a la juzgadora anterior de no haber brindado en forma clara las pautas y extremos de hecho que consideró relevantes para establecer el perjuicio ni repasado los antecedentes similares mencionando sus cuantificaciones, y de haber tenido una magra dimensión de lo acontecido durante el derrotero pernicioso a la que fue sometida la afiliada que derivó en una inadecuada cuantificación que agravia sus intereses y derechos.-

Señala que su parte, en cambio, tuvo como pauta para la determinación de este perjuicio la entidad que asume la modificación disvaliosa de su espíritu generada por el obrar negligente de la demandada, y que sólo la demora en la provisión de las prestaciones médicas pone de relieve que la interrupción del tratamiento y/o un tratamiento desprolijo y/o con irregularidades ofrecido por IOSPER guarda un adecuado nexo de causalidad con el agravamiento de la salud psicofísica de la actora.-

IV.- Sentado ello y reseñados los antecedentes del caso, anticipamos que los agravios del apelante no lograrán conmover lo decidido en la instancia previa.-

En efecto, del examen de los autos se desprende que la pericial médica practicada por el Dr. Fernando Sobrino (fs.99 y vta.) da cuenta que la tardanza en la colocación de la prótesis no tuvo incidencia alguna ni agravó el grado de incapacidad física del 30% -previamente informada y consentida por la paciente- que traería aparejada la intervención quirúrgica indicada por el cirujano tratante fijación quirúrgica total y definitiva de la movilidad de la articulación femoro tibial-, y que sólo tuvo relevancia las molestias físicas en el plazo relacionado y en los padecimientos morales o afecciones del espíritu que sufren las personas que deben transitar por este tipo de situaciones, extremo sobre el que debe pronunciarse un perito psicólogo.-

Por su parte, la perito psicóloga (fs. 104/105vta.) nos informa que el estado anímico general de doña G. E. G. se asocia con características depresivas, alteraciones e inestabilidad emocional, que se encuentra asociado a vivencia de rechazo y malestar, la imágen de sí misma está dañada y no logra reconocerse en su actual representación y esquema corporal. Explicita que siente vergüenza cuando se ve así, no quiere salir a la calle, tiende al aislamiento como modo de resguardo. Siente incompetencia para desarrollar sus actividades diarias que le requieren y demanden cierto esfuerzo físico que antes realizaba de modo natural.Precisa que el hecho de autos ha tenido un impacto sobre la personalidad del agraviado y seguidamente explica que la sintomatología que se manifiesta en su personalidad en el momento actual estado emocional depresivo y aislamiento- responde al ser enfermo, cambio de identidad, desesperanza, pérdida de la capacidad para utilizar recursos, sentimientos de vergüenza intensa mezclada con enojo, inestabilidad emocional.-

Demostrado ello y analizados los restantes elementos probatorios exhibidos en la causa, no avizoramos razones para elevar la remesa dineraria asignada para retribuir el detrimento moral sufrido pues, apreciando la edad de la damnificada a la época del hecho -67 años-, su condición de pensionada, su estado de salud física y la influencia que ello tuvo en su estado emocional y en su vida de relación, la repercusión de la conducta de la demandada en la esfera espiritual de la reclamante y los antecedentes de este Tribunal en temas análogos (in re: «Ayala, Silvio Hernán c/ I.O.S.P.E.R. s/ Sumario» , 28/09/2009; «Bruni, Griselda Hayde c/ Instituto de Obra Social de la Provincia de Entre Ríos s/ Ordinario» , 13/11/2012; «Maidana, Claudia Rosalía c/ Superior Gobierno de la Provincia de Entre Ríos», 27/02/2013; «White, Noelía Inés c/ Instituto de Obra Social de la Provincia de Entre Ríos», 02/08/2011, entre otros), recordando que este peculiar resarcimiento sólo procura dar satisfacciones a quienes lo han padecido que de algún modo compensen los dolores sufridos, que no debe ser insignificante, simbólica, ni enriquecedora ni arbitraria. De lo que se trata no es de hacer ingresar en el patrimonio de la víctima un valor equivalente al dolor sufrido, porque se estaría en la imposibilidad de tarifar en metálico los quebrantos morales, sino de procurar al lesionado otros goces que sustituyen al perdido (confr. Mosset Iturraspe, «El daño moral», Bs. As., 1985, T. IV, pág. 189/202; esta esta Sala:»Maneyro, Marta Piedad c/ Superior Gobierno de la Provincia de Entre Ríos-Sumario», 07/03/2006; «Zibecchi, Mario Alberto c/ Obra Social Bancaria Argentina s/ Sumario», 31/03/2006; «Perez Elvio c/ I.O.S.P.E.R. s/ Daños y Perjuicios», 07/02/2007; «Ferreyra, Mirta Rosalía en rep. de su hija menor Acuña, Gabriela Carina c/ Sup. Gbno. de la Pcia. s/ Sumario por Daños y Perjuicios», 02/07/2008; «Gonzalez Russo, Ana María – Hoy Rama, Rubén Alfonso c/ IOSPER s/ -Sumario», 5/12/2008, entre tantos otros), la suma de $20.000,00 fijada por la anterior sentenciante luce como justa y razonable para resarcir este perjuicio, toda vez que los trastornos psicológicos que padece responden más a su discapacidad física que a la demora en la provisión de los insumos referidos, y que ella no ha incidido en su estado de salud física, por lo que, las quejas proferidas para revertirla deben ser desestimadas.-

Por las consideraciones anteriormente expuestas, debe responderse afirmativamente al interrogante planteado al inicio y, en consecuencia, propiciarse la confirmación del fallo traído en revisión, en lo que ha sido materia de agravios, SIN COSTAS por ausencia de contención, art. 65º, 2da. parte del C.P.C. y C.-

Así voto.-

A igual cuestión propuesta, el Sr. Vocal Dr. Ricardo Italo Moreni, dijo:

Que se adhiere al voto de la Sra. Vocal preopinante.

A idéntica cuestión, el Sr. Vocal Dr. Justo José de Urquiza, dijo:

Que se adhiere al voto de los Sres. Vocales, Dres. Liliana A. Pelayo de Dri y Ricardo Italo Moreni. Con lo que quedó conformada la siguiente sentencia:

Liliana PELAYO de DRI

Vocal

Ricardo I. MORENI

Vocal

Justo J. de URQUIZA

Vocal

Ante mí:

Jorge I. Orlandini

Secretario

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