Tanto la empresa fabricante de ventiladores como la compañía encargada de la instalación de los mismos, responden solidariamente

ventilador-industrial-de-pared-30-p-o-75cm-3v-giratorio-250w_MLA-F-3403548357_112012Partes: Farías Walter Daríos c/ CISEX S.R.L. y otro s/ despido

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: II

Fecha: 29-oct-2013

Cita: MJ-JU-M-84412-AR | MJJ84412 | MJJ84412

Se extiende la condena por despido injustificado a empresa fabricante de ventiladores y a la compañía encargada de la instalación de los mismos en virtud del art. 30 LCT.

Sumario:

1.-Corresponde modificar la sentencia de primera instancia y extender la condena al pago de los créditos dinerarios admitidos en forma solidaria a ambas codemandadas puesto que de la concordancia y uniformidad de las declaraciones con respecto a las condiciones laborales bajo las cuales trabajó el accionante y a la luz de los elementos reseñados es evidente que la fabricante de ventiladores encomendó a la codemandada la realización de una parte de su actividad empresaria que, no sólo incluye la fabricación y venta sino también la instalación de sus productos y servicios inherentes a éstos.

2.-Queda expuesto con absoluta claridad, que el fabricante citado no realizó en forma directa y con personal propio la colocación y puesta en funcionamiento, de los artefactos eléctricos que produce, sino que recurrió a otra empresa para que complete su actividad; y ello es clara muestra de -tercerización, como hoy se denomina- en un caso con las particularidades que se han acreditado en esta causa, encuadra en la descripción del art. 30 de la LCT.

3.-Es menester aclarar que la solidaridad que establece el art. 30 LCT. no constituye en su texto actual una sanción por fraude, ya que no se presume ninguna clase de conducta fraudulenta por parte de la contratante, sino que se trata de una simple función de garantía para el trabajador -que, a diferencia del contratante, no puede elegir ni controlar la solvencia y cumplimiento de la ley de los contratados- y que se activa por el mero hecho de que la contratante no haya sido diligente a la hora de elegir a empresas formales, cumplidoras de las leyes laborales… .

Fallo:

VISTO Y CONSIDERANDO:

En la Ciudad de Buenos Aires, el 29/10/2013, reunidos los integrantes de la Sala II a fin de considerar los recursos deducidos en autos y para dictar sentencia definitiva en estas actuaciones, practicado el sorteo pertinente, proceden a expedirse en el orden de votación y de acuerdo con los fundamentos que se exponen a continuación.

Miguel Ángel Pirolo dijo:

La sentencia de primera instancia hizo lugar parcialmente, a las pretensiones deducidas en la demanda y condenó a la codemandada Cisex SRL a abonar al actor los rubros salariales, indemnizatorios y sancionatorios reclamados en el escrito inicial. Además rechazó integramente la demanda contra la codemandada Industrias Martin S.A. A fin de que sea revisada esa decisión por este Tribunal de Alzada, la parte actora interpuso recurso de apelación, en los términos y con los alcances que explicita en su expresión de agravios.

La parte actora se agravia en cuanto el decisorio de grado rechazó la demanda dirigida contra Industrias Martin S.A. con fundamento en que no se encontrarían evidenciados en la causa los presupuestos que habilitan la extensión de responsabilidad en los términos del art. 30 LCT. Cuestiona también el monto por el cual prosperó la indemnización prevista en el art. 9 de la ley 24013, y que la Sra. Juez de grado no haya hecho lugar a la sanción prevista en el art. 10 del citado cuerpo legal. Por último cuestiona la forma en que fueron impuestas las costas del proceso en relación con la acción dirigida contra Industrias Martin S.A.

Se agravia la parte actora porque señala que la Sra. Juez a quo efectuó un cálculo incorrecto respecto al art. 9 de la ley 24.013.Sostiene la recurrente que debió considerarse un total de 220 meses; y, a mi juicio, no le asiste razón.

Al respecto cabe señalar que arriba firme a esta Alzada que el actor ingresó a trabajar para la demandada el 11/06/91 y que la demandada registró la relación laboral recién el día 01/02/2001; a su vez, llega sin cuestionar la remuneración mensual total percibida por el actor alcanzó a la suma de $4.045,97.

Ahora bien, a efectos de establecer la indemnización del art. 9 de la ley 24.013, es clara la norma en cuanto dispone que: «.el empleador que consignare en la documentación laboral una fecha de ingreso posterior a la real abonará al trabajador afectado una indemnización equivalente a la cuarta parte del importe de las remuneraciones devengadas desde la fecha de ingreso hasta la fecha falsamente consignada.» por lo que, contrariamente a lo manifestado por el recurrente, no se debe tomar las remuneraciones devengadas durante todo el período efectivamente trabajado por el actor, sino sólo desde su real fecha de ingreso hasta la fecha en que fue inscripto por el empleador. Por lo expuesto, el cálculo efectuado por la sentenciante de grado, basado en la pericia contable obrante a fs. 386 ha sido hecho en forma correcta (fecha de ingreso 11/6/91 fecha falsamente consignada 1/2/2001 total de meses= 116 que multiplicado por $ 4.045 / 4= $ 117.333,13). En consecuencia, corresponde desestimar este aspecto del recurso.

Respecto al agravio referido al art. 10 de la ley 24.013 el recurrente se limita a señalar en el memorial recursivo «debería haberlo sido por aplicación además de lo estatuido en el artículo 10º de esa misma norma, que aunque si bien no se puede duplicar.», lo cual no llega a constituir una crítica concreta y razonada de la sentencia de grado relativa a la viabilización de la indemnización del art. 10 LNE en los términos estrictos previstos en esa norma (conf. art.116 de la LO).

Cabe destacar que el actor no reclamó en el escrito de inicio en forma concreta la indemnización prevista en el art. 10 de la ley 24.013, por lo que dicho rubro no integra el objeto de esta litis. Desde esa perspectiva, estimo que admitir su viabilidad puede implicar fallar extra petita, soslayar el principio de congruencia (cfr. art. 34, inc. 4 y 163, inc. 6, del C.P.C.C.N.), y configurar por esa vía una afectación a la garantía al derecho de defensa en juicio de la contraparte (cf. art. 18 C.N.). Por otra parte, al tratarse de una cuestión que no fue sometida a decisión del Juez de primera instancia, su consideración en esta alzada implicaría apartarse de la directiva explícita del art. 277 del CPCCN. Obsérvese que, si bien a fs. 6 se efectuó una mención de esa norma, luego no se efectuó petición concreta alguna fundada en dicha disposición legal. En la liquidación efectuada por el accionante en el escrito de demanda a fs. 15 vta. sólo incluyó la indemnización prevista en el art. 9 de la ley 24.013, y multiplicó -aunque errónemamente- por «228» meses la remuneración total percibida -$ 4.045,97-; por lo que no puede considerarse «implícitamente» incluída en ese reclamo una indemnización como la prevista en el art. 10 LNE pues su cálculo sólo pudo haberse efectuado sobre la base de los $ 2.500, percibidos en forma marginal y no en base al total de la remuneración percibida (como se calculó a fs. 15 vta.).

El recurrente también cuestiona que la sentenciante de grado no haya establecido la solidaridad de Industrias Martin S.A.; y, a mi entender, le asiste razón.

Manifiesta en el escrito recursivo que la Sra. Juez a quo no ha valorado correctamente la prueba testimonial, y que no existe duda que ambas empresas -Cisex SRL e Industrias Martin S.A.- trabajaban juntas en cuanto Cisex complementa el giro comercial de la otra.Ahora bien, las características esenciales del vínculo que el actor estableció con Cisex SRL y, a su vez, a través de ésta, con Industrias Martin S.A., a mi juicio, surgen suficientemente acreditadas por vía de las concordantes declaraciones de los testigos Arce (fs 224), Méndez (fs 285) y Troncoso (fs 290.

Así, Arce señaló que: «.trabajó en Cisex, que lo hizo desde el año 1991 hasta el año 2006.el actor realizaba instalaciones. comenzaban a trabajar a las 8 hs. a esta hora entregaban las planillas de trabajo que uno tenía que hacer.que Cisex era el servicio técnico oficial de Martin y Martin, oficial porque ellos daban el teléfono que en las sucursales de Martin y Martin daban el teléfono de Cisex como service oficial.que sepa el testigo Cisex no trabajaba para otras empresas, más que para Martín y Martin.». Si bien en un primer momento explicó que: «. la dueña del aparato tenía que ir con el aparato a reclamar a Martin y Martin, que no lo podían llevar los instaladores.», luego dijo que: «.había excepciones.los llevaba el instalador al servicio técnico de Cisex y las chicas les daban un nuevo turno al cliente y el instalador iba y lo instalaba de vuelta.el reemplazo de piezas de aparatos nuevos lo hacía Cisex, que Cisex iba y los cambiaba en la fábrica de Martin y Martin, agrega que al ser service técnico oficial no había problema, ellos iban y hacían lo que necesitaban.»

Méndez explicó que:».conoce al actor porque trabajaban juntos en Cisex, que ésta se dedican a la colocación de ventiladores de techo Martin y Martin, y agrego que eran servicios exclusivos, que no se podían colocar otra cosa.no podía colocarse otra marca que no fuera Martin y Martin.no se podía colocar otra cosa que no fuera Martin y Martin porque trabajaban para dicha empresa.hacían colocación de ventiladores de techo y extractores de aire.iban a una oficina que se llamaba Cisex y le entregan el trabajo mediante una orden de trabajo y salían a colocar los ventiladores de techo.algunos los compraba la gente y se los llevaba otros en el caso de personas mayores que no podían hacerlo, ellos se los llevaban a la casa.si el aparato después de colocarlo tenía algún desperfecto era llevarlo a la calle Guemes.que era el depósito de Martin y Martin a lo que ellos llamban fábrica.una vez reparados los llevaban nuevamente al domicilio en que tenían que colocar el ventilador.Martin y Martin siempre llamó a Cisex.le consta que Cisex era el service oficial de Martin y Martin por el hecho de que trabajaban en unión con Martin y Martin, o sea todos los ventiladores de techo Martin y Martin eran exclusividad nuestra.todos los locales tenían una radio y por ella pasaban las instalaciones a la oficina central que venía a ser Cisex.el servcio de instalaciones lo pagaba el cliente en el local, que ellos iban y hacían el servicio.»

El testigo Troncoso manifestó que: «.aca instalaban ventiladores de techo.que iban a recibir el trabajo que se lo daban en Cisex y de ahí se iban.que instalaban ventiladores de techo.Que estos ventiladores eran de la marca Martin y Martin.cuando el ventilador tenía un tipo de inconveniente a veces los llevaban ellos a la fábrica a que lo reparen, a la calle Guemes.los locales de venta de Martin y Martin tienen un radio y le pasaban las instalaciones Cisex, de esta manera Cisex tomaba conocimiento de que tenía que hacer una instalación, que se lo pasaban a Cisex porque Cisex también tiene radio.la mercadería al domicilio a instalar manifiesta que la llevaba el cliente, que en algunos casos la llevaban ellos, por ejemplo si era una persona mayor.lo pasaban a buscar ellos.la instalación la pagaba el cliente que se la pagaba a Martin y Martin. Que esto lo sabe porque a ellos no les daban plata, que el cliente va lo compra con tarjeta y ya deja pago el ventilador y la instalación.en los casos que ellos pasaban a buscar los ventiladores por Martin y Martin ellos no llevaban documentación que en Martin y Martin le daban la boleta de compra y se la dejaban al dueño.»

La concordancia y uniformidad de sus declaraciones con respecto a las condiciones laborales bajo las cuales trabajó el accionante me llevan a aceptar la evidencia que surge de sus dichos y a otorgarle prevalencia por sobre las declaraciones de los testigos que declararon a propuesta de la demandada Butiler -fs. 223-, Lavore -fs. 297-, Reyes -fs. 317- Paredes -fs. 318 y Onófaro -321- -conf. art. 90 LO-, por las razones que seguidamente he de explicar.

El testigo Butiler dijo que:»que Cisex instalaba ventiladores de techo, aire acondicionado e iluminaciones que las marcas eran las que estaban generalmente en el mercado Martin y Martin, Keivineitor en aires acondicionados, iluminaciones Ronda.que supone que el actor instalaba las mismas marcas de todos los instaladores.». Los dichos del testigo, a mi entender, no aportan evidencia concreta de que el actor instalara artefactos de otras marcas, ya que, si bien manifestó en forma genérica que a través de Cisex SRL se instalaban diversas marcas, «supone» y no le consta fehacientemente que el actor así lo haya hecho. Por otra parte, de sus dichos no surge que haya visto al actor realizar instalaciones, ya que el testigo afirmó trabajar para la misma empresa que el accionante pero no junto con él en las tareas de instalación.

La testigo Lavore, quien manifestó ser empleada de Industrias Martin S.A. y no conocer al accionante, si bien dijo que la empresa no realizaba instalaciones, sus dichos no resultan verosímiles, ya que se ven desvirtuados por los avisos publicitarios acompañados por el actor -ver sobre prueba actora- que en copia obran a fs. 185 y 186, y cuya autenticidad corrobora el informe de fs. 187 – de los que surge que Industrias Martin S.A. no sólo fabricaba y vendía sus productos, sino que también ofrecía públicamente, «instalaciones y servicios», y no surge de las pruebas producidas en autos, que contara con personal propio e idóneo para tales fines.

El testigo Reyes declaró que: «.trabajó en Cisex.que los productos que instalaban.extractores, aire acondicionado, ventiladores de techo, soporte televisión, de microondas.y distintas marcas. Que entre las marcas recuerda Skabe. TCT.Martin y Martin.el actor ocupaba la misma función que desarrolló el testigo, instalador.» Al preguntársele sobre los productos que instalaba el actor respondió en forma genérica: «.la misma variedad de productos.»; y cuando se le preguntó si sabía si el actor retiró de Martin y Martin algún aparato para instalar en lugar determinado explicó que:». desconoce porque cada uno salía con un parte diario.». En consecuencia, no surge evidencia concreta de que el actor haya instalado productos de otras marcas pues de los propios dichos del testigo se desprende que nunca pudo haber visto al accionante realizar instalación alguna, debido a que cada instalador salía solo con su respectiva hoja de ruta o parte diario. En otras palabras, al testigo no le consta en forma directa y personal que el actor también haya instalado productos de diversas marcas, por lo que su declaración carece de eficacia para acreditar ese extremo (art. 90 LO).

El testigo Paredes explicó que el actor trabajaba en Cisex y que realizaba tareas de electricista y colocador de artefactos. Dijo que realizaba la instalación de diversos productos; y si bien hizo mención genérica de «distintas marcas», lo cierto es que, al igual que los testigo Butiler y Reyes, el deponente no aporta evidencia concreta de cuáles habrían sido los artefactos de otras marcas cuya instalación habría tenido a su cargo el accionante, como para desvirtuar la evidencia que surge de los testimonios de Arce, Méndez y Troncoso de los que surge que la tarea primordial y preponderante a cargo del actor estaba relacionada con las instalaciones y servicios inherentes a los productos de Industrias Martin S.A.

Por último el testigo Onofaro nada dice respecto al trabajo que realizaba el actor ni con relación a las marcas de productos instalaba.

En síntesis, las testimoniales recedentemente analizadas -producidas a instancias de la parte codemandada-, no enervan la evidencia que emerge de los testimonios de Arce, Méndez y Troncoso, en cuanto a que el actor, contratado por Cisex SRL, efectuaba primordialmente servicios de instalación y cambio de equipos y/o piezas de productos que fabricaba y que vendía Industrias Martin SRL.

De acuerdo a la evidencia que surge de los concordantes testimonios de Arce, Méndez y Troncoso, es evidente que Industrias Martin SA. se relacionó con Cisex SRL para la instalación de los productos que fabrica y servicios de post venta.Como ya he señalado anteriormente, los avisos publicitarios cuyas copias obran a fs. 185 y 186 -y cuya autenticidad corrobora el informe de fs. 187- evidencian claramente que Industrias Martin SA no solo fabrica y comercializa los productos de su marca sino que también ofrece a su clientela «instalaciones y servicios»; y no se adujo ni se probó que contara para ello con personal especializado en tales instalaciones y servicios.

A la luz de los elementos reseñados es evidente que encomendó a la codemandada Cisex SRL la realización de una parte de su actividad empresaria que, reitero, no sólo incluye la fabricación y venta sino también la «instalación» de sus productos y «servicios» inherentes a éstos.

Como se vio, Industrias Martin S.A. no realizó en forma directa y con personal propio la colocación y puesta en funcionamiento, de los artefactos eléctricos que produce, sino que recurrió a otra empresa para que complete su actividad. Esta decisión -tercerización, como hoy se denomina- en un caso con las particularidades que se han acreditado en esta causa, encuadra en la descripción del art. 30 de la LCT.

Tal como lo señaló mi distinguido colega Dr. Miguel Ángel Maza en autos «Ramirez Emilio Marcelo c/ Ascensores Servas S.A. y otro s/ despido», SD Nº 101394 del 5-2-13: «. Nada menos que el profesor Justo López (Ley de Contrato de Trabajo Comentada, Ediciones Contabilidad Moderna, t. I pág. 258 Buenos Aires, 1978, 1ra. edición) expresaba que la solidaridad es asimismo extensiva a los casos de actividades «accesorias», con tal que se hallen «integradas permanentemente» al establecimiento, quedando fuera de esa conceptualización las funciones extraordinarias o eventuales. También el profesor Antonio Vázquez Vialard (Tratado de Derecho del Trabajo, dirigido por Vázquez Vialard, Ed. Astrea SA, Bs. As. 1982, t. II págs.358 y concs.) avaló doctrinariamente esta postura al indicar que por «actividad normal» no sólo deben entenderse aquellas labores que atañen directamente al cumplimiento del fin empresario perseguido, sino también aquellas otras que resultan «coadyuvantes y necesarias» (aún cuando «secundarias»), de manera que, no obstante ser «auxiliares» o de apoyo, son imprescindibles para que se puedan cumplir las primeras, ya que normalmente integran, como auxiliares, la actividad (Jorge R. Moreno «Algunos aspectos de la solidaridad en el derecho del trabajo», en revista LT, XXXIV,83/4) y Juan Carlos Fernández Madrid (Tratado Práctico de Derecho del Trabajo, Editorial La Ley, Buenos Aires, 1ra. edición, t. I, pág. 93l) apoyan esta tesis amplia de interpretación.

Y bien, situado en esta postura, considero que es evidente que las tareas que el codemandado. desarrolló, y en las que participó el aporte del reclamante como operario, forman parte del objeto de la empresa madre de todo el negocio o giro, es decir, Ascensores Servas S.A.

Y debo remarcar, como lo hice en la ya citada obra Intermediación Laboral, que la solidaridad que establece el art. 30 LCT no constituye en su texto actual una sanción por fraude, ya que no se presume ninguna clase de conducta fraudulenta por parte de la contratante, sino que se trata de una simple función de garantía para el trabajador -que, a diferencia del contratante, no puede elegir ni controlar la solvencia y cumplimiento de la ley de los contratados- y que se activa por el mero hecho de que la contratante no haya sido diligente a la hora de elegir a empresas formales, cumplidoras de las leyes laborales.»

En resúmen, a través de los elementos de juicio antes analizados queda evidenciado que el actor trabajó para Cisex SRL, como instalador de los productos de Industrias Martin SA y que los clientes a cuyos domicilios debían concurrir eran de Cisex SRL y de Industrias Martin SA.

Ahora bien, de las declaraciones testimoniales analizadas y de la publicidad obrante en sobre prueba actora -cuya copia obra a fs.185 y 186 y cuya autenticidad acredita el informe de fs. 187-, se desprende que Industrias Martin SA a través de Cisex SRL y por medio de la tarea a cargo del actor, brindaba a los compradores de sus productos el servicio de instalación de éstos, por lo que es evidente que resultaba beneficiaria indirecta de su actividad. Por otra parte, de los testimonios analizados surge evidenciado que era esta empresa (y no Cisex) la que definía las condiciones y modalidades del servicio por desperfectos de los productos vendidos y, en definitiva, la que ejercía un control directo sobre las instalaciones y devoluciones a cargo de Cisex SRL y sus empleados.

Valorando en conjunto y de acuerdo con las reglas de la sana crítica los elementos reseñados (conf.art.386 CPCCN y 90 LO), no se tarda en advertir que Industrias Martin S.A. contrató a la co-demandada Cisex SRL para la implementación de «instalaciones y servicios»que ofrece a los compradores de los productos que fabrica. A la luz de las pruebas mencionadas, resulta claro que la actividad que desplegó el actor para la codemandada Cisex SRL y ésta, a su vez, con relación a la instalación de ventiladores y extractores, se corresponde con la normal y específica propia del establecimiento de Industrias Martin SA

En consecuencia, habida cuenta que las demandadas no acreditaron que el actor se hubiera desempeñado en tareas cuyas beneficiarias indirectas fueran otras empresas distintas de Industrias Martin SA, y que las testimoniales de Arce, Méndez y Troncoso -de las que surge que el actor prestó servicios primordialmente destinados a instalaciones de los productos de la codemandada Industrias Martin S.A.-, a la luz de lo establecido en el art.30 LCT, es indudable que ésta, resulta solidariamente responsable de las obligaciones dinerarias contraídas por la restante codemandada. En efecto, más allá de lo resuelto por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el caso «Benítez, Horacio Osvaldo c/Plataforma Cero S.A.y otros s/Recurso de Hecho», del 22/12/09, la situación difiere de la analizada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en la causa «Rodríguez c/ Cía. Embotelladora» porque en ese caso no existía coincidencia entre el objeto de una y la actividad desplegada en el establecimiento de la otra; mientras que, en la presente causa, Industrias Martin S.A. cedió a la empleadora del actor la instalación a los clientes adquirentes de los productos que fabrica. En tales condiciones, corresponde revocar en este aspecto el decisorio de grado y extender a Industrias Martin S.A. la condena al pago de los créditos dinerarios dispuestos contra Cisex SRL en forma solidaria, en los términos del artículo 30 de la L.C.T.

En virtud de las argumentaciones expuestas y con arreglo a lo establecido por el art. 279 del CPCCN, corresponde adecuar la imposición de costas y los honorarios al resultado del pleito que se ha dejado propuesto para resolver la apelación. En orden a ello y en función de dicho resultado, de acuerdo con el principio general que emana del art. 68 del C.P.C.C.N., estimo que las costas en ambas instancias deben quedar a cargo de las codemandadas Cisex SRL e Industrias Martin SA en forma solidaria.

En atención al mérito y extensión de la labor desarrollada por los profesionales que intervinieron durante el trámite en primera instancia y a las pautas que emergen del art.6 y subs. de la ley 21.839, de la ley 24.432, del art. 38 de la L.O. y del dec. 16.638/57, estimo que por las tareas llevadas a cabo en primera instancia, corresponde regular los honorarios de la representación y patrocinio letrado de la parte actora y de la codemandada Industrias Martin SA en el 16 %, y 12% respectivamente; respecto a la representación y patrocinio letrado de la codemandada Cisex SRL, corresponde regular los honorarios del Dr.Orlando Antonio Arozarena en el 7% -debido a que su tarea solo se circunscribió en la etapa de conocimiento a la contestación de demanda hasta fs. 36-; y los del perito contador en el 6% a calcularse sobre el monto total de condena -capital e intereses-.

A su vez y con arreglo a lo establecido en el art. 14 de la ley 21.839, habida cuenta del mérito y la extensión de la labor desarrollada en esta instancia, propongo regular por la representación y patrocinio letrado de la parte actora y de la codemandada Industrias Martin S.A. en el 30% y 25% respectivamente de la suma que corresponde a cada una de ellas, por la totalidad de lo actuado en la instancia anterior.

El Dr. Miguel Ángel Maza dijo:

Adhiero a las conclusiones vertidas por el Dr. Miguel Ángel Pirolo.

Por lo que resulta del acuerdo que antecede (art. 125 de la ley 18.345), el Tribunal RESUELVE: 1º) Modificar la sentencia de Primera Instancia y extender la condena al pago de los créditos dinerarios admitidos en forma solidaria, a Industrias Martin S.A. 2º) Imponer las costas de ambas instancias a cargo de las codemandadas Cisex SRL e Industrias Martin S.A. en forma solidaria. 3º) Por lo actuado en primera instancia, regular los honorarios de la representación y patrocinio letrado de la parte actora y de la codemandada Industrias Martin S.A. en el 16% y 12% respectivamente; de la representación y patrocinio letrado de la codemandada Cisex SRL en el 7% por lo actuado hasta fs. 36 y los del perito contador en el 6 %, porcentajes éstos que, en la oportunidad prevista en el art. 132 de la L.O. deben aplicarse sobre el monto total de condena -capital e intereses-. 4º) Por lo actuado ante esta Alzada, regular los honorarios regular por la representación y patrocinio letrado de la parte actora y de las codemandada Industrias Martin S.A en el 30% y 25% respectivamente de la suma que corresponde a cada una de ellas, por la totalidad de lo actuado en la instancia anterior. 5) Hágase saber a los interesados lo dispuesto por el art. 1º de la ley 26856 y por la Acordada de la CSJN Nº 15/2013, a sus efectos.

Regístrese, notifíquese y devuélvase

Miguel Ángel Maza

Juez de Cámara

Miguel Ángel Pirolo

Juez de Cámara

 

 

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