INSSJP debe proporcionar al actor la droga -ácido zoledrónico- con cobertura total para cubrir sus necesidades terapéuticas

Medicamentos farmaciaPartes: C. J. C. c/ INSSJP s/ incidente de apelación de medida cautelar

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal

Sala/Juzgado: II

Fecha: 19-sep-2013

Cita: MJ-JU-M-83532-AR | MJJ83532

La obra social demandada debe proporcionar al actor la droga -ácido zoledrónico- con cobertura total y en cantidad suficiente para cubrir sus necesidades terapéuticas, según la prescripción del médico que lo trata y hasta el dictado de la sentencia definitiva.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar la sentencia apelada que obliga a la obra social demandada a proporcionar al actor la droga -ácido zoledrónico- con cobertura total y en cantidad suficiente para cubrir sus necesidades terapéuticas, según la prescripción del médico tratante y hasta el dictado de la sentencia definitiva.

2.-Si bien es cierto que las medidas precautorias de carácter innovativo justifican una mayor prudencia en la apreciación de los recaudos que hacen a su admisión, la Corte Suprema ha sostenido que no se puede descartar la aplicación de una medida cautelar por temor a incurrir.

Fallo:

Buenos Aires, 19 de septiembre de 2013.- ER

VISTO: el recurso de apelación interpuesto y fundado a fs. 46/48, cuyo traslado no fue contestado, contra la resolución de fs. 34/36; y CONSIDERANDO:

1) Que la señora juez hizo lugar a la medida cautelar impetrada en el escrito inicial, ordenando al Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados proporcionar al actor la droga «ácido zoledrónico» con cobertura total y en cantidad suficiente para cubrir sus necesidades terapéuticas, según la prescripción del facultativo que lo trata y hasta el dictado de la sentencia definitiva.

La demandada cuestionó esa decisión. Ante todo negó haber incumplido las prestaciones que reclama su adversario, suministrándole medicación acorde con su enfermedad y fundamentando la negativa a la solicitud del actor con opinión médica.

Sostuvo también que la admisión de la medida precautoria implica cumplir una sentencia definitiva, ya que la cuestión de fondo estaría resuelta en su totalidad sin darle lugar a defensa alguna, añadiendo que no se ha respetado el principio de bilateralidad presente en la ley 26.854.

2) Que atendiendo a los términos en que ha quedado propuesta la cuestión a decidir, cabe señalar inicialmente que la existencia o no de un incumplimiento por parte de la demandada no es un punto que corresponda dilucidar en el estado actual de la causa. Se trata, naturalmente, de un aspecto sustancial del caso que, como tal, deberá ser decidido al momento de dictarse la sentencia definitiva.

En este orden de ideas, es claro que la medida precautoria dispuesta por la señora juez no puede ser asimilada a un juicio sobre ese asunto, ya que su alcance está limitado a procurar que se provea al actor sin demora la medicación requerida, sin perjuicio de lo que se pudiera decidir al tiempo de dictarse la la sentencia definitiva.

Por otra parte, la magistrada dijo haber tenido en cuenta la opinión del profesional médico que atiende al actor, así como otros elementos de convicción mencionados a fs.35 vta., de modo que no es cierto que haya otorgado la medida cautelar sujeta exclusivamente al consentimiento que requirió al señor C.

3) Que tampoco es atendible la afirmación de que lo resuelto en autos importa cumplir una sentencia definitiva y compromete su derecho de defensa. Es sabido que -como regla general- en nuestro régimen procesal las medidas precautorias son dictadas inaudita parte (art. 198 del Código Procesal); y si bien es cierto que las de carácter innovativo justifican una mayor prudencia en la apreciación de los recaudos que hacen a su admisión, la Corte Suprema ha sostenido que no se puede descartar la aplicación de una medida cautelar por temor a incurrir en prejuzgamiento cuando existen fundamentos que imponen expedirse provisionalmente sobre la índole de la petición formulada, añadiendo que estos institutos procesales enfocan sus proyecciones sobre el fondo del litigio, ya que su objetivo es evitar los daños que podrían producirse en caso de inactividad del órgano jurisdiccional y tornarse de muy dificultosa o imposible reparación al tiempo de dictarse la sentencia definitiva (confr.

Fallos: 320:1633 ).

Por otra parte, la resolución apelada no es una decisión definitiva, circunstancia que no sólo está dada por su naturaleza precautoria sino que también fue establecida en forma expresa por la señora juez: rige hasta tanto se dicte la sentencia definitiva y, claro está, se encuentra sujeta a lo que allí se resuelva.

Tampoco resulta aplicable al sub examine la previsión de la ley 26.854 invocada por la recurrente, no sólo porque no sólo porque se trata de una entidad de derecho público no estatal (ley 19.032, art. 1) sino también porque se trata de un reclamo vinculado con la salud de una persona humana, de modo que no se encuentra obligatoriamente alcanzada por la regla que invoca la demandada (confr. arts. 2, punto 2, y 4, punto 3, de la mencionada ley 26.854).

En mérito a lo expuesto, el tribunal RESUELVE: confirmar la decisión apelada.

El señor juez Dr. Ricardo V. Guarinoni no interviene por hallarse en uso de licencia (art. 109 del R.J.N.).

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

ALFREDO SILVERIO GUSMAN.

GRACIELA MEDINA.

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