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La acción tendiente a obtener el beneficio de litigar sin gastos es intransmisible a los herederos

 shutterstock_165039416Partes: Coviama S.A. s/ concurso preventivo sobre incidente de revisión promovido por Botello de Capalbo María Cristina sobre beneficio de litigar sin gastos

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial

Sala/Juzgado: D

Fecha: 12-dic-2012

Cita: MJ-JU-M-78118-AR | MJJ78118 | MJJ78118

La acción tendiente a obtener el beneficio de litigar sin gastos es intransmisible a los herederos, pero esa doctrina no puede aplicarse mecánicamente y menos con el alcance otorgado en la resolución apelada, habida cuenta que el beneficio no fue promovido exclusivamente por la fallecida por sí, sino también en su carácter de administradora provisional del sucesorio de su marido y en nombre y representación de sus tres hijos menores.

Sumario:

1.-Si bien ante la muerte del causante, opera el principio general en esa materia, cual es el de la transmisibilidad de los derechos y obligaciones, así como de las acciones pertinentes a los herederos (arts. 3279 y 3417 del CCiv.). Sin embargo, existen casos excepcionales de acciones, derechos u obligaciones que no son transmisibles por sucesión (conf. última parte del primer párr. del art. 3417 cit.), y que el Código Civil denomina inherentes a la persona (art. 498 ).

2.-La definición de cuando un derecho u obligación, o la acción respectiva, es inherente a la persona y, por tanto, intransmisible por vía de sucesión (cuestión que también interesa, por ejemplo, a los efectos de la actuación de los acreedores en los términos del art. 1196 del CCiv.; a la cesión de créditos -art. 1445 del CCiv.-; etc.), constituye un problema de suyo dificultoso y, en la mayoría de los casos, no exento de matices diversos.

3.-Puede señalarse, como regla, que desde un punto de vista práctico si es posible concebir el derecho con prescindencia de quien sea el sujeto activo, se está frente a un derecho transmisible; en caso contrario, se está frente a un derecho no transmisible o inherente a la persona y en cuanto a la acción pertinente, su transferencia supone siempre naturalmente que la manifestación de derecho que ella sirve para hacer valer en la especie sea susceptible de ejercicio por otro que el titular mismo de ese derecho. En ese sentido, los derechos personales (así como los hechos de igual naturaleza; arg. art. 1445 del CCiv.), no pueden ser actuados sino por los individuos a quienes competen, habiendo entre los derechos patrimoniales algunos también cuyo ejercicio es inseparable de la calidad de su titular.

4.-La acción tendiente a obtener el beneficio de litigar sin gastos es intransmisible a los herederos, habida cuenta su carácter individual y personalizado, y el motivo o fin en virtud del cual dicha acción se concede.

5.-La acción tendiente a obtener el beneficio de litigar sin gastos ha sido establecida, precisamente, para asegurar el acceso a la justicia a las personas que carecen de bienes suficientes para afrontar los gastos que esa situación demanda, siendo obvio que esa carencia de recursos o imposibilidad de obtenerlos es personal e inseparable de quien la invoca, sólo predicable por ella, y nunca por terceros cuya concreta situación patrimonial puede ser, por hipótesis, muy distinta. Ese estado, de indigencia o pobreza, es inherente a la persona que lo alega.

6.-Por aplicación de los arts. 498, 1196, 1445, 3262 , 3268 , 3279 y afines del CCiv., resulta imposible de que el beneficio de litigar sin gastos se transmita por vía de sucesión en función, precisamente, de su apuntado carácter eminentemente personal, y del hecho de que se acuerda en razón de una situación especial del individuo.

7.-El beneficio de litigar sin gastos es insusceptible de transmitirse o cederse a terceros, aunque se transmita o se ceda la acción principal para la cual se concedió. N.R.: Sumarios elaborados por Ricardo A. Nissen.

Fallo:

Buenos Aires, 12 de diciembre de 2012.

1. Juan Franco Capalbo, por derecho propio y en su calidad de Administrador del sucesorio de Rodolfo Jorge Capalbo y María Cristina Botello de Capalbo, tutor del menor Fernando César Capalbo y curador de Betina Laura Capalbo, apeló en subsidio en fs. 264/270 la decisión de fs. 261/262, en cuanto rechazó la solicitud de beneficio de litigar sin gastos. Los fundamentos allí expuestos fueron respondidos en fs. 276/278 por la síndico.

El Defensor Público de Menores Incapaces recurrió en fs. 286 esa misma resolución. El memorial de fs. 304/307 fue contestado en fs. 310/313 por la síndico.

La Representante del Ministerio Público dictaminó en fs. 302.

2. Como cuestión preliminar cabe aclarar que la pendencia del recurso interpuesto en los obrados principales (expte. n° 65845/09) condicionaba la resolución del presente trámite, habida cuenta que la solución que pudiere adoptarse allí con relación a los gastos causídicos tendría incidencia en estos obrados, mas como en el día de la fecha, y por las razones allí desarrolladas (a las cuales cabe remitir brevitatis causae) se dispuso en esa causa suspender el pronunciamiento definitivo hasta tanto se encuentre firme la decisión a adoptarse en actuaciones vinculadas tramitadas en el fuero civil, tal circunstancia habilita actualmente el análisis del recurso subsidiario supra mencionado.

3. Efectuada esa precisión inicial, y entrando a indagar la apelación de que se trata, corresponde mencionar aquí que la controversia pasa por determinar en la especie cuáles son los efectos derivados del fallecimiento de la Sra. María Cristina Botello de Capalbo.

(a) Sobre dicha temática, debe comenzar por señalarse que ante tal situación opera el principio general en esa materia, cual es el de la transmisibilidad de los derechos y obligaciones, así como de las acciones pertinentes a los herederos (arts. 3279 y 3417 del Código Civil; conf. Salvat, R. «Tratado de Derecho Civil Argentino – Obligaciones», núm. 2048, pág. 802, Bs. As.1923).

Sin embargo, existen casos excepcionales de acciones, derechos u obligaciones que no son transmisibles por sucesión (conf. última parte del primer párrafo del art. 3417 cit.), y que el Código Civil denomina «inherentes a la persona» (art. 498 ).

Ahora bien, la definición de cuando un derecho u obligación, o la acción respectiva, es inherente a la persona y, por tanto, intransmisible por vía de sucesión (cuestión que también interesa, por ejemplo, a los efectos de la actuación de los acreedores en los términos del art. 1196 del Código Civil; a la cesión de créditos -art. 1445 ) del C. Civil-; etc.), constituye un problema de suyo dificultoso y, en la mayoría de los casos, no exento de matices diversos, pero acerca del cual, no obstante, la doctrina ha delineado sus principios fundamentales (véase sobre el tema: Busso, E. «Código Civil Anotado», t. III, pág. 50 y sgtes; Belluscio-Zannoni, «Código Civil y leyes complementarias, comentado, anotado y concordado», t. 2, pág. 530/33; LLambías, J.J. «Tratado de Derecho Civil -Obligaciones», t. I, núms. 435/36, págs. 546/553; Borda, G. A. «Tratado de Derecho Civil Argentino – Obligaciones», t. I, núms. 229/230, pág. 228 y sgtes; Colmo, A. «De las obligaciones en General», núm. 60, pág. 47; De Gásperi, L. «Tratado de Derecho Hereditario», t. I, núm. 6, pág. 53/63; Sánchez de Bustamante, M. «Acción Oblicua, Indirecta o Subrogatoria», especialmente núms. 296 a 360, págs. 116/138, y capítulo IX, págs.257 y sgtes; etc.).

Sin que sea preciso desarrollar aquí extensivamente los conceptos, y a los estrictos fines de decidir la cuestión, puede señalarse, como regla, que desde un punto de vista práctico si es posible concebir el derecho con prescindencia de quien sea el sujeto activo, se está frente a un derecho transmisible; en caso contrario, se está frente a un derecho no transmisible o inherente a la persona (conf. Busso, E. op. cit. loc. cit. núm 1). Y, en cuanto a la acción pertinente, su transferencia supone siempre naturalmente que la manifestación de derecho que ella sirve para hacer valer en la especie sea susceptible de ejercicio por otro que el titular mismo de ese derecho. En ese sentido, los derechos personales (así como los hechos de igual naturaleza; arg. art. 1445 del Código Civil), no pueden ser actuados sino por los individuos a quienes competen, habiendo entre los derechos patrimoniales algunos también cuyo ejercicio es inseparable de la calidad de su titular (conf. Maynz, Charles, «Cours de Droit Romain», t. II, párrafo 190, pág. 94, 4a. ed. Bruselas, 1877, citado por Sánchez de Bustamante, M. en op. cit. núm. 306, pág. 120).

Desde la perspectiva que brinda lo anterior, no es dudoso concluir que la acción tendiente a obtener el beneficio de litigar sin gastos es intransmisible a los herederos, habida cuenta su carácter individual y personalizado, y el motivo o fin en virtud del cual dicha acción se concede.

Nótese, en tal sentido, que la acción de que se trata ha sido establecida, precisamente, para asegurar el acceso a la justicia a las personas que carecen de bienes suficientes para afrontar los gastos que esa situación demanda (conf. CSJN, 26.3.91, «Paloika, David c/ Pcia. de Bs. As.»), siendo obvio que esa carencia de recursos o imposibilidad de obtenerlos es personal e inseparable de quien la invoca, sólo predicable por ella, y nunca por terceros cuya concreta situación patrimonial puede ser, por hipótesis, muy distinta.Ese estado, de indigencia o pobreza, es inherente a la persona que lo alega.

Por cierto, así lo ha entendido también la jurisprudencia, con cita de los arts. 498 , 1196 , 1445 , 3262 , 3268 , 3279 y afines del Código Civil, destacando la imposibilidad de que el beneficio de litigar sin gastos se transmita por vía de sucesión en función, precisamente, de su apuntado carácter eminentemente personal, y del hecho de que se acuerda en razón de una situación especial del individuo (CNCom, Sala C, 16.10.09, «Gandolfo, María c/ Banco Macro Bansud S.A. s/ beneficio de litigar sin gastos»; CNCiv, Sala K, 19.10.00, «Ramírez Le Fort, Abel c/ Magenta, Alicia»; CNCivComFed, Sala III, 28.4.93, «Basile de Pittaro, Leonor c/ Policlínica Privada de Medicina y Cirugía S.A. y otro s/ beneficio de litigar sin gastos»; 18.7.06, «Di Bartolo, Adelina c/ O.S.E.C.A.C. y otro s/ responsabilidad médica»; CNContAdmFed, Sala II, 10.8.06, «Schalscha, Germán c/ EN-ANA s/ beneficio de litigar sin gastos»; Sala IV, 20.4.10, «De Rose Rubinetti, María Concepción y otros c/ EN y otros s/ beneficio de litigar sin gastos», entre muchos otros).

Concordantemente, Alsina y Morello (este último con cita del precedente indicado en último término) destacan que el beneficio de litigar sin gastos es insusceptible de transmitirse o cederse a terceros, aunque se transmita o se ceda la acción principal para la cual se concedió (conf. Alsina, H. op. cit. t.VII, pág. 139 texto y nota 51; Morello, A.M. op. cit. t. II-B, pág. 287; en análogo sentido, Palacio L. E. «Derecho Procesal Civil», t. III, núm. 326, punto d), págs.481/482).

(b) Sentado ello, cabe señalar que -como postulan los recurrentes- esa doctrina no puede aplicarse mecánicamente, y menos con el alcance otorgado en la resolución apelada, habida cuenta que el presente beneficio no fue promovido exclusivamente por la Sra. María Cristina Botello de Capalbo por sí, sino también en su carácter de administradora provisional del sucesorio de su marido, el Sr. Rodolfo Jorge Capalbo, y en nombre y representación de sus tres hijos menores (fs. 4).

Y esta última circunstancia resulta dirimente para la suerte de las apelaciones, habida cuenta que los efectos derivados del fallecimiento de la mencionada, no pueden predicarse respecto de sus hijos.

Adviértase, en tal sentido, que tanto el material probatorio como las afirmaciones efectuadas para obtener la franquicia se encuentran enderezadas a describir y demostrar no sólo la situación patrimonial de la Sra. de Capalbo, sino también la de todo su grupo familiar (fs. 4), siendo con tal alcance que, incluso, se le requirió información complementaria, esto es, no sólo de su persona sino también de sus hijos (fs. 130 y fs. 150).

(c) De allí que, en función de las condiciones particulares del sub examine y remarcando que el presente proceso involucró originariamente a tres menores (una de los cuales se encuentra actualmente inhabilitada), con lo cual la solución que se propicie no puede desatender la superlativa protección del derecho de los niños de acceder a la justicia, sometido a un régimen especial (arts.57, 59 y 274 , Código Civil) y a los principios derivados de los diversos tratados internacionales, poniendo de relieve la Convención sobre los Derechos del Niño, de la cual se deriva que el niño tiene derecho a una protección especial y su tutela debe prevalecer como factor primordial a toda relación jurídica (CSJM, Sala 1, 15.9.06, «Laiseca, Miriam por sí y por sus hijas menores c/ Hospital Central y otros s/ daños y perjuicios s/incidente»), y teniendo en cuenta que al fallecimiento de la Sra. de Capalbo se presentó su hijo Juan Franco Capalbo, por derecho propio y en su calidad de administrador del sucesorio de sus padres, tutor de su hermano menor, Fernando César, y curador de su hermana, Betina Laura (fs. 259/260 y fs. 342/350), dando cuenta del interés en proseguir con el presente incidente, estima la Sala que corresponde admitir los recursos de que se trata y, en consecuencia, revocar la decisión apelada, habilitando nuevamente a la instancia de grado para que analice la procedencia o no del pedido con relación a los mencionados.

Costas por su orden, habida cuenta la complejidad y particularidades del caso (art. 68 párr. 2° , Códig o Procesal).

4. Por ello, se RESUELVE:

Con los alcances supra expuestos, revocar la resolución de fs. 261/262; y distribuir las costas por su orden.

Notifíquese a la Fiscal en su despacho, fecho devuélvase sin más trámite confiándose al magistrado de primera instancia proveer las diligencias ulteriores (cpr 36: 1) y las restantes notificaciones pertinentes.

Es copia fiel de fs. 365/367.

Gerardo G. Vassallo

Juan José Dieuzeide

Pablo D. Heredia

Julio Federico Passarón

Secretario de Cámara

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