El donante frente a la supuesta ingratitud debe revocar la donación dentro del plazo de un año, sino se presume que ha perdonado

ContratoPartes: Herederos de Gomez Antonia c/ Alarcón Lucia s/ revocación de donación

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Morón

Sala/Juzgado: III

Fecha: 17-sep-2013

Cita: MJ-JU-M-81958-AR | MJJ81958 | MJJ81958

Si el donante conoció los hechos que configuraron la supuesta ingratitud y no intentó revocar la donación dentro del plazo de un año, debe presumirse que ha perdonado.

Sumario:

1.-Corresponde revocar la sentencia apelada en cuanto había rechazado la demanda pero por haber hecho lugar a la excepción de prescripción, y por lo tanto se rechaza la demanda de revocación de una donación de inmueble por ingratitud, ya que la actora no ha acreditado en la conducta de la donataria la alegada injuria que habilite poder aplicar la revocación por ingratitud prevista en la normativa sustancial.

2.-En el caso, no se ha probado el desamparo moral al que alude la actora, no ha probado que se encontrara en situación de faltarle alimentos, no ha probado la supuesta violación que dice haber sufrido, no ha traído medio probatorio alguno que acredite la denuncia que dice haber instado por ante la UFI, tampoco se ha demostrado que al cobrar los beneficios mensuales durante su gestión como apoderada no le entregara el dinero o no rindiera las cuentas a su donante, en virtud de lo cual no se ha probado en autos la ingratitud que justifique la revocación de la donación.

3.-La revocación de la donación por ingratitud tiene un aspecto de pena civil, de sanción, cuyo objeto principal es la venganza de una injuria, en lo cual resulta accesorio el interés pecuniario.

4.-Si el accionante afirma que la prescripción no se ha cumplido porque el conocimiento de la causal invocada fue posterior y no llegó a completarse el plazo legal, la prueba de la fecha de conocimiento tendrá que ser aportada por quien ha opuesto la prescripción.

5.-En casos como el presente, el plazo de prescripción es de un año, ello motivado en la inteligencia de afirmar que si el donante conoció los hechos -supuesta ingratitud- y no intentó revocar la donación dentro de ese período, debe presumirse que ha perdonado.

6.-Los hechos producidos por el donatario que revisten entidad para erigirse en causal de revocación de una donación son los taxativamente enumerados en el art. 1858 y ss del CCiv., aun cuando existan otros que pueden configurar una conducta impropia.

7.-Cuando el donatario ha faltado al deber de gratitud, la ley permite al donante revocar la donación, ya que quien ha resultado beneficiario gratuitamente con el hacer de la contraria, que ha perdido un bien de su patrimonio, ha mostrado con su proceder que resulta indigno -utilizando la terminología de las sucesiones- del acto de liberalidad.

8.-No cualquier hecho hace viable la acción de revocación que puede intentar el donante, aunque desde un punto de vista moral ello estaría posiblemente justificado.

9.-La gravedad de la sanción, revocación de un contrato válidamente celebrado, hace que la ley haya pretendido dar firmeza justamente al acuerdo que ha dado nacimiento a la ley de Derecho privado que generaron o promulgaron las partes, y fijado los parámetros legales, estableciendo los supuestos concretos en que resulta procedente la revocación.

10.-Para revocar una donación por ingratitud, las injurias deben tener gravedad, ser importantes, ya que no puede cualquier ataque contra el donante, por insignificante o intrascendente que sea, configurar el supuesto contemplado legalmente.

Fallo:

En la ciudad de Morón, Provincia de Buenos Aires, a los diecisiete días del mes de septiembre del año dos mil trece, reunidos en la Sala de Acuerdos del Tribunal, los Señores Jueces de la Excma. Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial, Sala Tercera, del Departamento Judicial de Morón, Doctores Eugenio Alberto Rojas Molina y Juan Manuel Castellanos, para pronunciar sentencia en los autos caratulados “HEREDEROS DE GOMEZ, ANTONIA c/ALARCÓN, LUCIA S/REVOCACIÓN DE DONACIÓN; causa nro. C5 48164 “, y habiéndose practicado el sorteo pertinente (art. 168 de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires y art. 266 del Código de Procedimientos Civil y Comercial) resultó que debía observarse el siguiente orden: ROJAS MOLINA – CASTELLANOS, resolviéndose plantear y votar las siguientes:

C U E S T I O N E S

1° ¿Es justa la resolución apelada de fs. 584/588?

2° ¿Qué pronunciamiento corresponde dictar?

V O T A C I O N

A LA PRIMERA CUESTION: el señor Juez ROJAS MOLINA, dijo:

I.- HECHOS: La demanda es iniciada por la Sra. ANTONIA FORTUNATA GÓMEZ por derecho propio con fundamento en los arts. 1837 y 1858 del Código Civil, por revocación de donación. Sostiene que tal como surge de la escritura que adjunta donó a favor de la demandada la nuda propiedad de un inmueble sito en la Avda. Real o Vergara entre Marconi y Libertad, de Libertad, Partido de Merlo, existiendo por otro lado, una obligación legal y personal de cuidados y alimentación a su favor, que la demandada no cumplió. Que la accionada la ha dejado morir después de haber sido víctima de violación por parte del esposo de aquélla, hecho que generó la denuncia ante la UFI nro. 8. Luego de ello, se escapó de su casa y fue recogida por una familia cristiana que se han hecho cargo de ella. Amplia los hechos a fs. 18bis.-

Acreditado el fallecimiento de la actora a fs.53/54 se presenta la administradora de su sucesorio Doña Gladis Ester Castillo (carácter acreditado a fs. 82), quien a su vez amplía los términos de la demanda (fs. 83/84 y documentación agregada a fs. 349).-

En su conteste a fs. 381/385, la accionada opone excepción de prescripción, citando los art. 4034 del Código Civil y 344 del C.P.C.C., toda vez que transcurrió más de un año desde que se produjeron y conocieron las supuestas injurias denunciadas y la fecha de iniciación de la presente causa. Sin perjuicio de ello contesta demanda, realiza la negativa ritual, pormenoriza en la realidad de los hechos acaecidos, que distan de la versión de la actora y ofrece prueba.-

Corrido el pertinente traslado de la excepción, la actora plantea su punto de vista al respecto solicitando su rechazo -fs. 388-. Sostiene que el plazo de prescripción para este tipo de acciones es de diez años, aplicando el art. 4023 del Código Civil, lo que no se habría cumplido.-

II.- LA SENTENCIA: La señora juez a cargo del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial n°5 departamental, hizo lugar a la excepción, declarando prescripta la acción. Fundamentó su decisión señalando en primer lugar que, toda vez que se persigue la revocación de una donación efectuada respecto de un bien inmueble, planteada en orden a lo dispuesto por losarts. 1837 y 1858 del Código Civil, invocándose para ello las causales de ingratitud hacia el donante por parte del donatario, (ver fs. 8, 18bis y 83/84), resulta claro que la norma aplicable al caso, resulta ser el de la prescripción anual conforme lo establece el art. 4034 del Código Civil, iniciándose el cómputo se inicia desde el día en que la injuria se hizo o desde que llegó a conocimiento de la donante.-

III.- LOS AGRAVIOS: Apela la actora a fs. 592 con los fundamentos volcados en la pieza de fs.602/607, resultando replicados por la demandada a fs. 610/611.-

IV.- LA SOLUCION:

a) Indendependiente del análisis que llevaré a cabo respecto de todo el plexo probatorio producido por las partes, adelanto que los jueces de mérito pueden preferir alguna de las pruebas producidas a otras y omitir toda referencia a las que estimen inconducentes; que basta expresarse en su valoración de los datos fácticos a aquellos dirimentes para la solución del caso, y que no deben seguir al pie de la letra las argumentaciones de las partes, siendo suficiente que se pronuncien sobre las cuestiones fundamentales (doct. Art. 384 del C.P.C.C.; Ac. 22330/76, Ac. 33589/84, Ac. 82248/03, entre otros).-

Si bien el juez tiene el deber de apreciar la prueba, ello no implica la obligación de referirse en detalle a cada uno de los elementos aportados, sino de seleccionarlos a fin de fundar el fallo en los más eficientes, tal como viene de la acción de los artículos 163 y 384 de la ley adjetiva.-

b) En primer lugar corresponde nos ubiquemos en el tema a tratar: siendo el presente proceso la revocación de una donación.-

La ley sólo admite la revocación de la donación en los siguientes supuestos: 1-cuando el donatario ha incurrido en incumplimiento de las cargas impuestas en el acto de la donación, 2- cuando ha incurrido en ingratitud hacia el donante, 3- cuando después de la donación han nacido hijos del donante y esta causa de revocación se hubiera previsto en el contrato, 4- cuando el donante ha hecho una donación a favor de su hijo adoptivo y luego la adopción es revocada a pedido de éste (arts. 1848 al 1868 inclusive del Código Civil).-

Dicho lo que antecede, y vista la causal invocada por la actora en su demanda, conviene puntualizar que la causa de ingratitud del art. 1858 del Código Civil, siguiendo en gran medida al art. 955 del Código Civil Francés citado en su nota, admite tres supuestos:cuando el donatario atentó contra la vida del donante (inc. 1), cuando le profirió injurias graves en su persona u honor (inc. 2) y si le rehusó alimentos (inc. 3).-

Como menciona Spota, la revocación de la donación por ingratitud tiene un aspecto de pena civil, de sanción, cuyo objeto principal es la venganza de una injuria, en lo cual resulta accesorio el interés pecuniario (S.C.B.A. Ac. 83676/04).-

Borda, al ocuparse de esta causal de revocación, explica que el donatario tiene el deber de gratitud hacia el donante y cuando falta a éste, la ley permite al donante revocar la donación; a ello añade que no cualquier hecho permite al donante revocar la donación, y puesto que la ley ha querido dar firmeza al acto de la donación se la puede dejar sin efecto sólo por causas graves que el Código enumera taxativamente (Borda, Guillermo Tratado de Derecho Civil, TII, pág. 458).-

c) PRESCRIPCION: En casos como el presente se ha fijado como plazo para la prescripción de la acción lo normado por el art. 4034 del Código Civil; “la acción de injuria hecha al difunto, para pedir la revocación de un legado o donación, se prescribe por un año, contado desde el día en que la injuria se hizo, o desde que llegó al conocimiento de los herederos”. Ello en la inteligencia de afirmar que si el donante conoció los hechos y no intentó revocar la donación dentro de ese período, debe presumirse que ha perdonado.-

Entiende López de Zavalía la expresión “injuria” a todos los supuestos de revocación por ingratitud y, en el caso de que fuera hecha en presencia del donante, se cuenta el plazo de un año desde ese mismo instante, por entender que su conocimiento involucra tanto al agraviado como a sus herederos.De no ser así, se cuenta desde la fecha en que se conoce la injuria.

Según lo resuelto por la Corte Provincial a quien opone la prescripción le corresponde probar que el término de ella ha corrido y que, por consiguiente, la acción está prescripta (Ac. 46940/94). Si el accionante afirma que la prescripción no se ha cumplido porque el conocimiento de la causal invocada fue posterior y no llegó a completarse el plazo legal, la prueba de la fecha de conocimiento tendrá que ser aportada por quien ha opuesto la prescripción. Se trata de una negativa a la procedencia de la excepción que él opuso y procesalmente carga con la prueba de su defensa (Acuerdo citado y 73244/00).-

c) En la demanda la actora -en primer lugar la propia donante y luego su heredera-, afirman que las conductas ingratas de la accionada para con la primera, habrían comenzado desde que esta última “la ha dejado morir”, luego de haber sido víctima de violación por parte del esposo de la demandada. Que luego de la pertinente denuncia, se ha escapado siendo recogida por una familia cristiana, quienes se han hecho cargo de ella, de su alimentación, vestimenta , esparcimiento, etc. Refiere también que la accionada, pese a ser su apoderada, nunca abonó los impuestos -tasa de alumbrado, barrido y limpieza, ni impuestos de Rentas- del inmueble donado. Agrega a fs. 83 la heredera de la donante que desde ocurrieron los hechos denunciados previamente, la demandada nunca más se presentó, llevándose el poder para el cobro de su jubilación.-

Nótese que el inmueble fue donado por la Sra.Gómez en el año 1988, iniciando la acción en el año 2002, es decir luego de catorce años, durante los cuales se acusa “nunca se hizo cargo de impuesto alguno”. Falleciendo en el año 2003.-

Es oportuno reiterar, que en casos como el presente, se ha fijado como plazo de prescripción un año, ello motivado en la inteligencia de afirmar que si el donante conoció los hechos y no intentó revocar la donación dentro de ese período, debe presumirse que ha perdonado.-

d) Denuncia la demandada que “la supuesta injuria” fue en el mes de junio de 2001 y por ello al iniciarse la acción en agosto de 2002, acusa que la misma se encuentra prescripta. Conforme lo antes dicho, incumbe a ésta la prueba de sus dichos y así se analizará el plexo probatorio rendido en autos.-

Resultan coincidentes todas las declaraciones de los testigos ofrecidos por ambas partes, a fs. 416/417 y 420/423, 424/426 y 432/433 que los supuestos hechos denunciados y que provocaron el alejamiento de las partes, asilo de la actora en la casa de la familia cristiana, sucedieron en el año 2001. La testigo Sra. Parlacino, quien concurre a la iglesia, com o miembro activo, refiere: “haber visto allí a la abuela. Que concurría sola, que fue aproximadamente en el año 2001. Que a la abuela la iba a ver su ahijada”.-

La Sra. Pizzo manifiesta “que la ahijada la cuidó desde siempre hasta el año 2001, cuando llega a la casa de la Sra. Gómez y no la encuentra”.-

Por otro lado la Sra. Manieri al relatar los hechos acaecidos refiere que: “dejaron de ver a la actora para el año 2002 o 2003” y por último ante la pregunta puntual respecto de la fecha en que ocurrieron los hechos declarados, contesta “en el año 2001, recuerdo el año porque fue el comentario de los vecinos. no recuerdo la fecha exacta, ni la época.”.-

Se agrega a fs.473/478 constancia de la denuncia penal realizada por la demandada por desconocimiento del paradero de la actora, recepcionándose la causa -UFI 6, IPP 105960-, que data de octubre del año 2001. En dicha oportunidad expone que: “.la última vez que vio a la abuela fue el día 9 de octubre de 2001, sabiendo que se había marchado al barrio Cascallares de ciudad de Moreno. que se hallaría con unos Pastores Evangelistas. que estas personas tienen un abonado telefónico. a donde la dicente ha llamado en reiteradas ocasiones, para saber el estado de su abuela, recibiendo como respuestas que ella se encuentra en buenas condiciones de salud, sin darle otras explicaciones.”.-

De las constancias remitidas por ANSES y que obran agregadas a fs. 501/503 se extrae que la demandada era apoderada de la donante desde el año 1996 hasta el año 2001, precisamente mes de noviembre.-

La accionada fuera de sostener dogmáticamente que la prescripción corrió desde el mes de junio de 2001, fecha que atribuye a la supuesta injuria -que por otro lado, niega-, no ha demostrado que realmente que el hecho en cuestión, haya sucedido en dicho mes.-

Es decir de las pruebas rendidas en autos no puede extraerse, ni encontrarse acreditado que los hechos denunciados supuestamente considerados injuriosos por la actora, y que dieran motivo al inicio de la acción, sucedieran en el mes de junio de 2001 como se acusa y así dar lugar al cumplimiento del plazo de prescripción al momento del inicio de la acción en agosto de 2002 -cargo de fs. 9. Hechos que por el contrario, existen pautas que pudieron haber ocurrido, recién a fines del año 2001:mes de octubre según denuncia penal, fines del 2001, según testigos o noviembre, mes que dejó de ser la donataria apoderada de la actora.-

Si mi conclusión es compartida, deberá hacerse lugar al recurso y revocarse el decisorio impugnado rechazándose la defensa de prescripción opuesta, con costas.-

f) Así rechazada la defensa de prescripción opuesta corresponde me expida sobre la cuestión principal materia de debate entre las partes.-

Como antes se adelantó se pretende la revocación de la donación que hiciera la Sra. Gómez a favor de la demandada Sra. Alarcón, por causa de ingratitud en los términos de los arts. 1837 y 1858 del Código Civil.-

Liminarmente la donante acusa que la demandada a raíz del hecho injurioso que denuncia, la dejó morir, no cumplió con su obligación legal de brindarle alimentos, que debió escaparse de su casa y refugiarse con una familia cristiana que le brindó asistencia.-

Posteriormente a fs. 18bis. introduce un nuevo hecho que tilda de injuriante: pese a ser su apoderada, nunca rindió cuentas de su gestión ni abonó los impuestos del inmueble donado.-

A fs. 83 se presenta la heredera testamentaria -ampliando la demanda- relatando que desde que ocurrieron los hechos denunciados por la donante, la demandada nunca más se presentó a verificar el estado de salud, alimentación y cuidado, dejándola totalmente abandonada. Que la demandada percibía los haberes durante meses sin entregárselos a la actora. A fs. 85/356 denuncia la falta de pago de impuestos y servicios, según facturas que adjunta.-

g) La REVOCACION prevista en el art. 1858 del Código Civil: resulta motivada por un hacer disvalioso del beneficiario relativo al donante, que justifica la grave sanción que importa el texto legal.Es justamente una actitud positiva, pero contraria a elementales normas de fundamentación ética, la que hace que el legislador pueda anular una liberalidad que tuvo su razón de ser en el propósito de beneficiar a quien, con su actitud posterior, ha probado que el acuerdo contractual no merece ser respetado, porque dicho hacer repugna a presupuestos de orden moral y ético. El Código toma, por ello, una actitud por de más severa, permitiendo la revocación en los tres casos configurados por los tres incisos del artículo en estudio. Entendemos que será la apreciación judicial concreta en cada uno de los supuestos la que hará a la procedencia de la revocación, fundada en ese hacer disvalioso posterior a la celebración del contrato.-

Los hechos producidos por el donatario que revisten entidad para erigirse en causal de revocación de una donación son los taxativamente enumerados en el art. 1858 y siguiente del Código Civil, aun cuando existan otros que pueden configurar una conducta impropia. No cualquier hecho permite al donante revocar la donación, por más que desde el punto de vista moral indique ingratitud.-

h) Afirma Borda que el donatario tiene el deber de gratitud hacia el donante. En el plano moral, este deber se manifiesta sobre todo en los hechos positivos; en el Derecho, en cambio, se satisface con una conducta pasiva. Lo que se sanciona son los actos que revelan ingratitud. En un solo caso se exige un hecho positivo: la prestación de alimentos al donante que carece de medios de subsistencia. Cuando el donatario ha faltado al deber de gratitud, la ley permite al donante revocar la donación, ya que quien ha resultado beneficiario gratuitamente con el hacer de la contratia, que ha perdido un bien de su patrimonio, ha mostrado con su proceder que resulta indigno -utilizando la terminología de las sucesiones- del acto de liberalidad.-

Ahora bien, no cualquier hecho hace viable la acción de revocación que puede intentar el donante, aunque desde un punto de vista moral ello estaría posiblemente justificado.La gravedad de la sanción, revocación de un contrato válidamente celebrado, hace que la ley haya pretendido dar firmeza justamente al acuerdo que ha dado nacimiento a la ley de Derecho privado que generaron o promulgaron las partes, y fijado los parámetros legales, estableciendo los supuestos concretos en que resulta procedente la revocación (Bueres Highton Código Civil, art. 1858, pág. 179 y ss.).-

Se entiende que las injurias deben tener gravedad, ser importantes, ya que no puede cualquier ataque contra el donante, por insignificante o intranscendente que sea, configurar el supuesto contemplado por el inc. 2. La apreciación de la verdadera gravedad queda absolutamente librada al prudente criterio judicial, debiéndose apuntar que las injurias de que hable el inciso no tienen identidad con el delito criminal del mismo nombre. En el caso que nos ocupa las injurias pueden consistir en un ataque contra la persona, su libertad, su honor o sus bienes.-

Para Pothier, para que una injuria sea atroz, vale decir grave, es preciso que tienda a destruir la reputación del donante en sus partes más esenciales, tales como la probidad o las costumbres.-

Tal ha sido la interpretación de la jurisprudencia, que ha decidido que: “los hechos que pueden invocarse como injurias en materia de revocación de la donación, deben ser apreciados por la autoridad judicial, única con facultades para decidir cuestiones de esta índole; ya que la revocación constituye una sanción penal para el donatario, que le es impuesta por violar el deber moral de gratitud que tenía hacia el donante” como también que: “constituye una cuestión de hecho establecer cuándo las injurias graves contra la persona o el honor del donante son suficientes para permitir revocar la donación; debiendo tenerse en cuenta para su valoración la educación y posición social de las partes”. “Para que las injurias pueden dar lugar a la revocación, es menester que hayan sido hechas con el propósito de ultrajar el honor o la dignidad del donante”(Cám. Civ.San Nicolás, 154/08).-

Por ello es deber considerar las diferentes situaciones de hecho que motivaron a tildar como actitud disvaliosa de la donataria.-

A la luz de las probanzas colectadas, sobre todo la testimonial rendida surge que la demandada resulta ser ahijada de la actora, quien la visitaba. Que el trato era cordial, familiar. Que la Sra. Gómez vivía en su casa, que cuando la necesitaba llamaba a su ahijada y ésta iba a verla. Que le hacía los mandados, las compras. Que cuando no la encontró en su hogar, se preocupó y por ello hizo la denuncia.-

Obra por cuerda la IPP 105960 realizada por la demandada quien manifiesta que: “.la abuela se marchó con unos pastores evangelistas. que ha llamado en varias ocasiones para saber su estado, recibiendo como respuesta que ella se encuentra en buenas condiciones de salud, sin darle otras explicaciones.”.-

Particularmente la testigo Parlacino refiere que: “.conoce a la abuela de la iglesia, que en varias oportunidades vio a su ahijada que la iba a ver, que Antonia era muy lúcida.”; por su parte la Sra. Pizzo resalta que varias veces la demandada visitaba a la abuela.” (fs. 416/417 y 420/423).-

La testigo Manieri a fs.424, resalta que la demandada siempre cuidaba de la abuela, que la llevaba al médico. Que a la abuela se la llevaron unas personas de la iglesia evangelista y nunca a partir de entonces la volvió a ver.-

Por su parte surge de las constancias de Anses que lucen a fs. 500/503 que si bien la demandada fue apoderada de la donante desde el año 1996, dicho cargo perduró en el tiempo hasta el mes de noviembre de 2001, fecha en la que se modificó el poder y se le otorgó a la Sra.Gladys Ester Castillo.-

i) Con todo ello, no se ha probado el desamparo moral al que alude la actora, no ha probado que se encontrara en situación faltarle alimentos, no ha probado la sup uesta violación que dice haber sufrido, no ha traído medio probatorio alguno que acredite la denuncia que dice haber instado por ante la UFI, tampoco se ha demostrado que al cobrar los beneficios mensuales durante su gestión como apoderada no le entregara el dinero o no rindiera las cuentas a su donante.-

Corolario de ello, concluyo que no se ha acreditado en la conducta de la donataria la alegada injuria que habilite poder aplicar la revocación por ingratitud prevista en la normativa sustancial, por lo que la sentencia debe rechazar la acción intentada.-

Por todo lo expuesto, considero que la sentencia dictada en autos, por los fundamentos expuestos, debe revocarse en lo que hace a la prescripción, rechazándose la pretensión principal de revocación de la donación, por lo que voto pues por la NEGATIVA.-

A la misma cuestión el señor Juez doctor CASTELLANOS, por iguales fundamentos votó también por laNEGATIVA.-

A LA SEGUNDA CUESTION: el señor Juez ROJAS MOLINA, dijo:

Conforme se ha votado la cuestión anterior, corresponde revocar la sentencia apelada de fs. 563/565, rechazándose la excepción de prescripción, con costas de ambas instancias a la demandada perdidosa y rechazar la demanda principal instaurada, con costas de ambas instancias a la actora vencida (art. 68, 69 y 274 del CPCC) y difiriéndose la regulación de honorarios (art.51 de la ley 8904).-

ASI LO VOTO.-

El señor Juez doctor CASTELLANOS, por los mismos fundamentos, votó en análogo sentido.-

Con lo que terminó el Acuerdo dictándose la siguiente:

S E N T E N C I A

Morón, 17 de septiembre de 2013.-

AUTOS Y VISTOS: De conformidad al resultado que arroja la votación que instruye el Acuerdo que antecede, por unanimidad, se REVOCA la sentencia apelada de fs. 563/565 con costas de ambas instancias a la demandada y se RECHAZA la demanda instaurada, con costas de ambas instancias a la actora vencida (art. 68, 69 y 274 del CPCC) y difiriéndose la regulación de honorarios (art.51 de la ley 8904).-

EUGENIO A. ROJAS

JUEZ

MOLINA JUAN MANUEL CASTELLANOS

JUEZ

Ante mí: MAURICIO JANKA

Secretario de la Excma. Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial Sala III del Dpto. Judicial Morón

 

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