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Rechazan la acción civil de trabajador que se accidentó fuera del horario laboral y con maquinaria ajena a la empleadora

RelojPartes: Carrasco, Hector Matias Een J: 21.171 c/ La Holando Sudamericana Compañia De Seguros A.R.T. S.A. y ots. s/ acc. s/inc

Tribunal: Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Mendoza

Sala/Juzgado: II

Fecha: 3-sep-2013

Cita: MJ-JU-M-81671-AR | MJJ81671 | MJJ81671

Rechazo de la acción civil incoada, pues el accidente se produjo fuera del horario de trabajo y con una amoladora que no pertenecía a la empleadora.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar la sentencia apelada y con ello rechazar la acción civil deducida, pues el evento dañoso -lesiones en el brazo al manipular una amoladora- no ocurrió como consecuencia del ejercicio de las tareas que habitualmente desplegaba para la demandada, y además tuvo lugar fuera del horario de trabajo y con una maquinaria que tampoco resultaba de propiedad de la empleadora a los fines de imputarle responsabilidad en función del art.1113 del Código Civil, no habiéndose en consecuencia acreditado los presupuestos de la responsabilidad civil.

2.-La tacha de arbitrariedad es improcedente si se funda en una mera discrepancia del recurrente con la apreciación de los hechos y la interpretación de la prueba efectuada por los jueces de grado, toda vez que la procedencia de la impugnación requiere la enunciación concreta de las pruebas omitidas y su pertinencia para alterar la decisión de la causa.

Fallo:

En Mendoza, a tres días del mes de setiembre del año dos mil trece, reunida la Sala Segunda de la Excelentísima Suprema Corte de Justicia en acuerdo ordinario, tomó en consideración para dictar sentencia definitiva la causa N° 105.329, caratulada: «CARRASCO, HECTOR MATIAS EN J: 21.171 C/ LA HOLANDO SUDAMERICANA COMPAÑIA DE SEGUROS A.R.T. S.A. Y OTS. P/ACC. S/INC.»

De conformidad con lo establecido en los arts. 140 y 141 del C.P.C. y Acordada N° 5845, quedó establecido el siguiente orden de votación de la causa por parte de los Señores Ministros del Tribunal: primero Dr. Mario D. ADARO, segundo Dr. Herman SALVINI y tercero Dr. Carlos BÖHM.

A N T E C E D E N T E S:

A fs. 14/32, el Sr. HECTOR MATIAS CARRASCO, por intermedio de su apoderado, interpone recurso extraordinario de inconstitucionalidad contra la sentencia dictada a fs. 310/313, de los autos N° 21.171, caratulados: «Carrasco, Héctor Matías c/ La Holando Sudamericana Compañía de Seguros A.R.T. S.A. y ots. p/Acc.», originarios de la Excma. Cámara Sexta de la Primera Circunscripción Judicial.

A fs. 41, se admite formalmente el recurso extraordinario de inconstitucionalidad, ordenándose correr traslado del mismo a la contraria, quien a fs. 61/76vta., contesta solicitando su rechazo con costas.

A fs. 80/81vta., corre agregado el dictamen del Sr. Procurador General, quien por las razones que expone aconseja el rechazo del recurso.

A fs. 84 se llama al Acuerdo para sentencia y a fs. 85 se deja constancia del orden de estudio en la causa por parte de los Señores Ministros del Tribunal.

De conformidad con lo establecido por el art. 160 de la Constitución de la Provincia, esta Sala se plantea las siguientes cuestiones a resolver:

P R I M E R A: ¿Es procedente el recurso interpuesto?

S E G U N D A: En su caso, qué solución corresponde?

T E R C E R A: Pronunciamiento sobre costas.

SOBRE LA PRIMERA CUESTION EL DR.ADARO, dijo:

I.- Los agravios del recurrente:

a) El recurso de inconstitucionalidad:

El recurrente funda la queja de inconstitucionalidad en el art. 150 inc. 3 del C.P.C.

Denuncia violación a su derecho de defensa, y de propiedad, por no haber valorado correctamente la prueba, haber omitido prueba decisiva en perjuicio de su mandante al haberse apartado de las circunstancias del proceso.

Persigue como finalidad la modificación de la resolución impugnada, en cuanto rechaza la demanda por reclamo extrasistémico contra el Círculo de Oficiales de la Policía de Mendoza, por el accidente acreditado en autos, al no haberse acreditado los presupuestos exigidos por el C. Civil a los fines de atribuir responsabilidad a la accionada empleadora.

La finalidad perseguida es que se anule la sentencia del inferior, dictándose nueva sentencia ajustada a derecho.

II.- Lo resuelto por la Cámara del Trabajo:

El actor interpone demanda indemnizatoria contra La Holando Compañía de Seguros A.R.T. S.A.y contra el Círculo de Oficiales de la Policía de Mendoza, por el accidente de trabajo que dice haber protagonizado a consecuencia de las tareas desplegadas para su empleadora.

Refirió que el día 01-11-2007, encontrándose en horario de trabajo, sufre un accidente de trabajo, en oportunidad de estar cortando un hierro con una amoladora y al quebrarse el disco impacta en su antebrazo izquierdo provocando graves lesiones, que luego es trasladado al Hospital Lagomaggiore, derivado a la Clínica Francesa donde se le diagnostica una limitación funcional de la movilidad de la mano izquierda que le ocasiona un 22,40% de incapacidad laboral.

Dirige su demanda contra la ART por reclamo sistémico y contra su empleadora Círculo de Oficiales de la Policía de Mendoza, por reclamo extrasistémico al considerar que el art.39 de la LRT, le impide el acceso a una reparación integral, debido a que la reparación tarifada resulta insuficiente y es en función de ello que solicita su declaración de inconstitucionalidad.

A fs.281 de autos el actor celebra con La Holando Compañía de Seguros ART S.A. un convenio transaccional en función del reclamo sistémico el que resulta homologado a fs.283 de autos y por un 30% de incapacidad laboral.

A fs.310/313, la Cámara resolvió rechazando la demanda interpuesta por el actor contra su empleadora Círculo de Oficiales de la Policía de Mendoza al considerar que el evento dañoso acreditado en autos, no había ocurrido a consecuencia del ejercicio de las tareas que habitualmente desplegaba para la demandada y además fuera del horario de trabajo y con una maquinaria que tampoco resultaba de propiedad de la empleadora a los fines de imputarle responsabilidad en función del art.1113 del C.Civil, no habiéndose en consecuencia acreditado los presupuestos de la responsabilidad civil.

III.- El dictamen de procuración:

A fs.80/81vta., obra el dictamen del Procurador General, aconsejando el rechazo del recurso planteado por el accionante, por las razones que expone.

IV- MI OPINION:

Adelanto, que en la forma en que ha sido planteado por el recurrente, no puede prosperar.

Manifiesta que el inferior se aparta de los términos de la litis, que omite el tratamiento de prueba esencial, como lo es la denuncia del accidente ante la ART, errónea apreciación de la pericia en higiene y seguridad en el trabajo, vicios que acarrean la nulidad de la sentencia impugnada.

Sin embargo, no advierto tales vicios en la sentencia, el juzgador específicamente se refiere a la pericia en higiene y seguridad, cuando señala que según los dichos de los testigos, el Sr. Buttani, declaró que el actor no hacía labores de refacción y las obras de construcción que demandó el edificio. Que se contrató a Suarez y se firmó un contrato, que el accidente ocurrió fuera del horario de trabajo y que la máquina amoladora con que se accidentó no es de propiedad de la entidad, suponiendo que era de Suarez. Otro testigo, Quiroga señaló que, el actor era personal de maestranza con labores de limpieza, cumpliendo turnos rotativos de 7 a 14 hs. Y que los trabajos de refacción se contrataban porque la entidad no tiene herramientas para abordarlas, negando que la amoladora fuera de la institución. Al meritar la pericia en higiene y seguridad refiere que estos dichos de los testigos fueron confirmados por el trabajo del experto, así al contestar la pregunta b) del informe de fs.243 el licenciado respondió que «…me informa que la únicas maquinarias que se encuentran en la sede de la empresa, son las utilizadas para limpieza (lampazos, escobas, etc.).» (ver fs.312 del fallo)

Es oportuno, en forma liminar, realizar algunas consideraciones en torno a las causales de arbitrariedad en las resoluciones judiciales.Reiteradamente esta Corte ha tenido oportunidad de expedirse en el sentido de que «la tacha de arbitrariedad requiere que se invoque y demuestre la existencia de vicios graves en el pronunciamiento judicial recurrido, consistentes en razonamientos groseramente ilógicos o contradictorios, apartamiento palmario de las circunstancias del proceso, omisión de consideración de hechos o pruebas decisivas o carencia absoluta de fundamentación (LS 188-446, 188-311, 192-206, 209-348, etc.)» (LS 223-176).

«La arbitrariedad también existe en los casos de análisis erróneo (cuando el error es inexcusable) ilógico o inequitativo del material fáctico. La omisión o merituación torcida de prueba decisiva, relevante, esencial y conducente para la adecuada solución del litigio, hace que el fallo no sea una derivación razonada de lo alegado y probado en la causa, agraviando el art. 18 de la Constitución Nacional» (LS 238-392).

«No puede confundirse arbitrio y arbitrariedad. El arbitrio es razonable, fundado y permite el contralor del superior. La arbitrariedad es el reino de lo absurdo, ilógico, caprichoso y es lo que la doctrina de la Corte ha pretendido evitar, al admitir esta causa genérica de defectos en la forma de las sentencias que dictan los jueces» (LS 240-8).

Dicho esto, entiendo que la censura no resulta viable desde que el quejoso no ha procedido a rebatir debidamente los argumentos esenciales, decisivos y centrales del fallo puesto en crisis, siendo los mismos: a) Que las tareas cumplidas por Carrasco desde el inicio de su vinculación fueron como «maestranza» y estuvieron vinculadas a labores de limpieza en general de las instalaciones de la entidad, b) Que los testigos declararon que el accidente se produjo fuera del horario de trabajo, y con una amoladora que no pertenecía a la empleadora, c) que para efectuar arreglos en la construcción se contrata a alguien porque la empleadora no tiene herramientas de trabajo, d) que el accidente no ha sido por el hecho u ocasión del trabajo.

En función de ello, el sentenciante concluyó que:»…Entre la prueba instrumental aportada por la demandada y que integra el paquete de prueba formado, obra una copia simple de hojas contenidas en el supuesto libro de Novedades al que hizo alusión la testigo Quiroga, que corresponde a las fojas 198/9 del día en que ocurrió el accidente. De su texto surge que el día 01/11/07 el actor habría ingresado a las 7 ,00hs. y habría cumplido su turno hasta las 14,20 hs., dejándose constancias a la 19,30hs del acaecimiento del accidente protagonizado por aquél. De las probanzas valoradas se puede concluir que el hecho fáctico -accidente- carece de los elementos determinantes y condicionantes de la responsabilidad extrasistémica pretendida a cargo de la empleadora, cuya prueba pesaba sobre el actor, por cuanto su ocurrencia en tiempo y modo no permite la calificación de un evento dañoso por o en ocasión del trabajo, ordenado por la empleadora y a favor de la misma. No existen elementos con suficiente fuerza convictiva que sostengan el nexo causal que se requiere para imputar responsabilidad civil a Círclo Policial, en tanto que tampoco se probó que la institución accionada fuera la propietaria o depositaria de la máquina amoladora causante del daño (art.1113 C.Civil)…» (ver fs. 312vta. de los fundamentos).

En definitiva, la queja interpuesta no pasa de ser una mera discrepancia con las conclusiones a las que arribó el a quo.El juez es soberano para decidir y definir cuáles elementos de juicio apoyan la decisión, no está obligado a considerar todos los rendidos, sino sólo los elementales para fundar apropiadamente la decisión, según el principio de la sana crítica racional y el juego de las libres convicciones» (LS 302-445, 331-138). Y que la tacha de arbitrariedad es improcedente si se funda en una mera discrepancia del recurrente con la apreciación de los hechos y la interpretación de la prueba efectuada por los jueces de grado, toda vez que la procedencia de la impugnación requiere la enunciación concreta de las pruebas omitidas y su pertinencia para alterar la decisión de la causa (LS 226-400, 331-138).

Ya esta Corte ha tenido oportunidad de expedirse en el sentido de que el escrito recursivo debe contener una crítica seria, razonada y prolija de la sentencia impugnada (LA 109-7, 82-1, 90-472, 85-433, 97-372). Ello es así toda vez que el escrito de interposición del recurso extraordinario, tiene análogas exigencias que las requeridas para la expresión de agravios en la segunda instancia, particularmente acentuadas incluso, en razón de la naturaleza excepcional de la vía. Consecuentemente, debe contener una crítica razonada de la sentencia, con desarrollo expreso de los motivos de impugnación contra la totalidad de los elementos de igual rango que sustentan el decisorio recurrido. Por lo mismo, la ausencia de impugnación de las conclusiones principales del acto sentencial o de sus fundamentos autónomos con eficacia decisoria, obsta a la procedencia de la vía excepcional (arts. 145, 152 y nota, 161, Código Procesal Civil) (LA 85-433, 90-374, 97-372, 109-7, 151-471, 169-85 170-204, 172-163).

Dentro del criterio sostenido reiteradamente por esta Sala II de la amplitud de poderes discrecionales del Juez Laboral, no se advierte que el a-quo en este caso concreto se haya excedido de tales atribuciones.Antes bien, merituó aquellas pruebas que formaron su convencimiento, dando razón de su decisión fundada en las constancias de la causa y en derecho.-

Acorde a este razonamiento la queja recursiva aparece más bien como un diferente criterio de valoración, lo que de ninguna manera justifica la invalidación del acto sentencial, el cual goza de presunción de legitimidad, y luego, para caer necesita de una cabal demostración de su arbitrariedad, lo que no se ha dado en el presente.-

Esta postura conviccional, acorde a derecho, descarta absolutamente la tacha de arbitrariedad por voluntarismo, la cual se configura únicamente cuando el razonamiento del juzgador aparece como caprichoso, ilógico o absurdo. La mera discrepancia, que es en realidad lo que sucede en la presente queja, o el acierto o error en la ponderación probatoria, no autorizan de ninguna manera a activar los medios anulatorios propios de un recurso de inconstitucionalidad.-

Por último el recurrente no ha acreditado en forma válida y convincente la decisividad de los agravios, o sea la vinculación del caso en examen con la Constitución, a efectos de que la ofensa constitucional tenga eficacia para modificar la decisión recurrida (incs. 3 y 4 del art. 152 del C.P.C.).

La solución propuesta resulta procedente, desde que, por un lado, no constituye labor del ad quem, suplir errores u omisiones, ni mejorar el recurso presentado en forma deficiente, debido a la naturaleza excepcional y restrictiva de esta instancia extraordinaria (LA 193-8, LS 404-429, 430-196, 431-6, 440-115).

Por las razones expuestas, me pronuncio por el rechazo del recurso interpuesto.

ASI VOTO.

Sobre la misma cuestión los Dres. Salvini y Böhm adhieren por los fundamentos al voto que antecede.

SOBRE LA SEGUNDA CUESTIÓN EL DR. ADARO, dijo:

Corresponde omitir pronunciamiento sobre este punto puesto que se ha planteado para el eventual caso de resolverse afirmativamente la cuestión anterior.

ASI VOTO.

Sobre la misma cuestión los Dres. Salvini y Böhm adhieren al voto que antecede.

SOBRE LA TERCERA CUESTION EL DR.ADARO, dijo:

Atento al resultado a que se arriba en el tratamiento de las cuestiones que anteceden, corresponde imponer las costas a la recurrente vencida (arts. 148 y 36 inc. I del CPC)

ASI VOTO.

Sobre la misma cuestión los Dres. Salvini y Böhm adhieren al voto que antecede.

Con lo que terminó el acto, procediéndose a dictar la sentencia que a continuación se inserta:

S E N T E N C I A:

Mendoza, 3 de setiembre de 2013.

Y VISTOS:

Por el mérito que resulta del acuerdo precedente la Sala Segunda de la Excma. Suprema Corte de Justicia fallando en definitiva,

R E S U E L V E:

1°) RECHAZAR el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por HECTOR MATIAS CARRASCO.

2°) Imponer las costas a la recurrente vencida. (Art. 148 y 36 inc. I del C.P.C.)

3°) Diferir la regulación de honorarios para su oportunidad

NOTIFÍQUESE.

Herman Amilton Salvini

Carlos Böhm

Mario Daniel Adaro

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