Compañía de electricidad indemnizará a comerciante gastronómico por daños ocasionados a raíz de cortes de energía frecuentes

Alta tensionPartes: Semmsiuk Atanasio c/ EDENOR S.A. s/ daños y perjuicios

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal

Sala/Juzgado: III

Fecha: 30-may-2013

Cita: MJ-JU-M-80878-AR | MJJ80878 | MJJ80878

Una empresa de distribución de electricidad debe indemnizar a un comerciante que explota un local de comidas por los daños padecidos debido a reiterados cortes de energía. Cuadro de rubros indemnizatorios.

Sumario:

1.-Corresponde hacer lugar a la demanda y condenar a la empresa distribuidora de electricidad accionada a indemnizar los daños y perjuicios que sufrió el actor en el comercio de comidas que explota a consecuencia de los reiterados cortes del suministro eléctrico durante siete días, no habiendo probado la demandada la verificación de un caso fortuito que pueda fracturar el nexo causal.

2.-Con relación a los factores climáticos invocados por la demandada, parece ser que la apelante da por sentado lo que debió haber acreditado en el juicio: que el fenómeno natural en cuestión -altas temperaturas- reviste las características del caso fortuito y que, por lo tanto, debe quedar eximida de responsabilidad (art. 514 del CCiv.); va de suyo que esa carga no se reduce a la mera constatación del hecho meteorológico sino también a los caracteres propios de la eximente que invoca -inevitable e imprevisible- y, muy especialmente, a su relación de causalidad con la interrupción del servicio eléctrico (conf. art. 377 del CPCCN.), pero nada de eso consta en el expediente.

3.-Con la informativa contestada por los diferentes proveedores del usuario y las facturas respaldatorias de las compras acompañadas por el actor y reconocidas por aquéllos, está debidamente probada la adquisición, en los días previos al hecho de marras, de la mercaderia por la que se reclama -en el caso, distintos cortes de carne, varios kilos de pastas frescas y postres-, en las cantidades necesarias para abastecer a un restaurante de las características del damnificado -en el caso, con capacidad máxima de 100 cubiertos-, además del servicio de delivery.

6.-El lucro cesante está demostrado con el peritaje contable en el que se comparan las ventas, erogaciones y ganancias del comercio que explota el actor, en un mes cualquiera, con aquéllas que tuvo durante el lapso en que el fluido eléctrico cesó.

7.-El daño moral se le reconoce a todas las personas físicas que, por ser tales, quedan expuestas a los padecimientos en la esfera íntima de sus afecciones que les causa la conducta antijurídica del deudor; la práctica del comercio no hace menos sensible a una persona.

LoclaComercialElectricidad

Fallo:

En Buenos Aires, a los 30 días del mes de mayo del año dos mil trece hallándose reunidos en acuerdo los Señores Vocales de la Sala III de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal a fin de pronunciarse en los autos “SEMMSIUK ATANASIO c/ EDENOR SA s/ daños y perjuicios”, y de acuerdo al orden de sorteo el Dr. Antelo dijo:

I. El señor Juez de primera instancia hizo lugar parcialmente a la demanda promovida por Atanasio Semssiuk -tal es el apellido del actor según consta a fs. 1, 2vta. y 40vta.- y condenó a Edenor S.A. (“Edenor”) al pago de $20.230,34, con más sus intereses desde el día siguiente al de la notificación de la demanda hasta el efectivo pago, a la tasa que prescribe el Banco de la Nación Argentina en sus operaciones habituales de descuento a treinta días, y las costas del pleito (fs. 256/260vta.).

El magistrado juzgó que Edenor era responsable por los daños sufridos por el actor a raíz de los cortes de energía ocurridos entre el 24 de febrero y el 4 de marzo de 2007. En cuanto a los rubros que integraron el resarcimiento, admitió el daño emergente por $8.230,34; el lucro cesante por $2.000 y el daño moral por $10.000 (considerando 4.1, 4.2 y 4.3, fs. 258vta./260).

II. Apelaron ambas partes (fs. 267 y 270, y concesiones de fs. 267vta. y 271). La actora expresó agravios a fs. 276/277vta., dando lugar a la contestación de fs. 283/284vta. Por su parte, la demandada fundó su recurso a fs. 278/281vta., sin que la contraria lo contestara.

Los recursos por honorarios de fs. 262/262vta. y 268, concedidos a fs. 268vta. y 269, serán tratados, de corresponder, al finalizar el presente Acuerdo.

III.El actor persigue el incremento de las sumas establecidas en concepto de daño emergente y daño moral; también, la modificación del dies a quo de los intereses pidiendo que se lo fije a partir de la fecha en que se produjeron los perjuicios.

Por su parte, Edenor cuestiona la condena en su contra. Aduce que el actor no probó ninguno de los rubros que integraron su reclamo; y que no medió incumplimiento alguno de las obligaciones a su cargo. Afirma que sus instalaciones eléctricas están sometidas a desperfectos originados por diversos factores que le resultan ajenos e inevitables, como ser, las malas condiciones climáticas verificadas entre febrero y marzo de 2007.

IV. Ante todo me expediré sobre la admisibilidad formal de las apelaciones a la luz de lo dispuesto por el art. 242 del Código Procesal -texto según ley 26.536, B.O. del 27/11/2009- en orden al monto mínimo para apelar.

a. Recurso del actor.

La entidad de su agravio está representada por la diferencia, en más, entre lo que reclama en esta instancia y lo que el magistrado le reconoció (art. 271 del Código Procesal). Veamos en detalle ese contraste.

En su escrito inicial esta parte fijó el daño emergente en $13.429,07, el lucro cesante en $6.000 y el daño moral en $15.000 (fs. 37vta./39 y fs. 56). El magistrado admitió los tres capítulos por sumas inferiores a las pedidas, a saber: $8.230,34 por el primero, $2.000 por el segundo, y $10.000 por el tercero (fs. 258vta./260).

Pues bien, en esta instancia el recurrente pretende el incremento de las cifras reconocidas en concepto de daño emergente y daño moral, consintiendo la relativa al lucro cesante (ver fs. 276vta./277). La diferencia que atañe a aquéllos rubros es de $10.198,73, suma esta que es inferior al mínimo establecido por el art. 242 ($20.000). Sin embargo, hay que sumar los intereses pretendidos en el recurso (fs. 277) que ascienden a $11.100,39.A ello se llega computando la tasa que rige en el fuero sobre el capital de la condena entre la fecha -probable porque nada se dice en el recurso- en que se produjo el último corte -4/3/2007- (ver fs. 277, párrafo quinto) y el momento en que se interpuso el recurso de apelación -26/10/2012- (ver fs. 270vta.).

Resumiendo, las quejas totalizan $21.299,12, lo que determina la admisibilidad formal del recurso.

b Recurso de Edenor.

El impugnante se queja de la condena que, por lo visto supera en $ 230,34 al monto establecido en el art. 242 del Código Procesal. En consecuencia su apelación también es formalmente admisible (conf. norma cit.).

Por motivos de orden lógico hay que tratar esta apelación en primer lugar.

V. Con la prueba producida fue demostrado que el señor Atanasio Semssiuk es propietario de una “Parrilla – Restaurant” ubicada en la calle Buenos Aires 577 de la localidad de Castelar, Partido de Morón, Provincia de Buenos Aires, que incluye el servicio de venta de comida a domicilio (“delivery”); que figura, respecto de ese fondo de comercio, como usuario del servicio de distribución de energía eléctrica de Edenor con el número de cliente 8110 5303 8618.

Entre fines del mes de febrero y principios de marzo de 2007 -más precisamente, los días 24, 25, 27 y 28 de febrero y 1 al 3 de marzo, conf. fs. 35vta. y 209- la zona en donde se encuentra el local, y éste mismo en particular, experimentó varios cortes en el suministro electricidad que duraron más de treinta horas en total.

En vista de ello, Semssiuk presentó un reclamo ante Edenor con el propósito de ser resarcido por los perjuicios que había experimentado -esto es, pérdida de mercadería, disminución en las ventas, pago de remuneraciones al personal, daños en distintos aparatos eléctricos-. Ante el rechazo de la empresa promovió el presente proceso (conf. demanda, fs.35/35vta., documental de fs. 2 y 3; responde, fs. 70, pto.4, segundo y tercer párrafos; contestación de la Municipalidad de Morón de fs. 170/172, 174 y 204; informe pericial contable, en especial, fs. 197, pto. II.1; informe del Ente Nacional Regulador de la Electricidad -ENRE- de fs. 209).

VI. Responsabilidad de Edenor.

Este tópico supone determinar si hubo una conducta antijurídica por parte de la recurrente que la obligue a responder o, dicho de otra manera, si incumplió las obligaciones que el contrato de suministro le impone.

Al contestar la demanda Edenor sostuvo que “el corte producido en el suministro eléctrico. se vio afectado por una avería en la red de esta Distribuidora. Asimismo, las altas temperaturas en fecha denunciada, provocaron una excesiva demanda de energía eléctrica que sobrecargó la red accionando de ese modo las protecciones propias del transformador produciendo la falta de energía eléctrica al reclamante y a otros usuarios. Inmediatamente ubicado el inconveniente en nuestra red, mi mandante se abocó a la solución definitiva de la falta de suministro, no solamente al actor. sino a otros clientes, en los días indicados en el escrito de inicio. A pesar de esta situación extrema, el servicio de energía eléctrica fue normalizado en tiempo oportuno” (ver fs. 70, pto. 4, segundo y tercer párrafos). En segundo lugar, afirmó que los daños en los “artefactos industriales” del actor eran consecuencia de la falta de una instalación adecuada ya que, de haber contado con la protección que la reglamentación establece al respecto, ellos no se habrían deteriorado (fs. 71/72).

En su expresión de agravios modificó ligeramente el enfoque; por lo pronto, no incluyó el segundo argumento, lo que lleva a excluirlo de la jurisdicción revisora de la Cámara (art. 271 del Código Procesal). Y no relacionó las altas temperaturas con el exceso de demanda energética, sino que adujo que los cortes habían sido causados por “factores climáticos, como es el caso de autos, escapan a la obligación de control que sobre mi mandante pesa” (ver fs. 279vta., pto.IV.b., tercer y cuarto párrafos). Como puede verse, no respeta el principio de congruencia (arts. 34, inciso 4º, 271 y 356. inciso 2º del Código Procesal) lo que basta para sellar la suerte de su queja.

Sin desmedro de ese obstáculo formal, haré algunas observaciones adicionales que estimo convenientes dada la reiteración de este tipo de conflictos y de la línea defensiva de la empresa distribuidora de fluido eléctrico.

Con relación a los “factores climáticos” invocados parece ser que la apelante da por sentado lo que debió haber acreditado en el juicio: que el fenómeno natural en cuestión reviste las características del caso fortuito y que, por lo tanto, debe quedar eximida de responsabilidad (art. 514 del Código Civil). Va de suyo que esa carga no se reduce a la mera constatación del hecho meteorológico sino también a los caracteres propios de la eximente que invoca -inevitable e imprevisible- y, muy especialmente, a su relación de causalidad con la interrupción del servicio eléctrico (conf. art. 377 del Código Procesal y esta Sala, causa nº 6771/03 del 1/2/07 y sus citas). Pero resulta ser que nada de eso consta en el expediente.

Si por condiciones meteorológicas extraordinarias, Edenor se refiere a las altas temperaturas que tuvieron lugar durante el período en que se produjeron los cortes de energía, que oscilaron entre los veintiocho y los treinta y dos grados centígrados, su planteo carece de toda seriedad aunque no se contara con la evidencia de autos (ver testimoniales de fs. 160, 161 y 162, resp. a la sexta pregunta del interrogatorio). Agrego que ningún otro hecho -sea climático o no- abona su línea defensiva.

Lo dicho constituye otro fundamento para desestimar el agravio (art. 377 del Código Procesal).

VII. Resarcimiento de los daños (admisibilidad).

Confirmada la responsabilidad que le endilgó el juez, examinaré los agravios de Edenor atinentes a la procedencia de los capítulos que componen la condena (ver considerando IV, ptos. c. d. y e., fs.280/281).

Contrariamente a lo que postule Edenor, los perjuicios están acreditados, no sólo con los testimonios de fs. 160/162vta. (ver expresión de agravios, fs. 279, párrafos segundo a cuarto), sino también por otros medios.

En lo que atañe al daño emergente, está representado por el deterioro y la consecuente pérdida de la mercadería que requería de una cadena de frío para su conservación.

Con la informativa contestada por los diferentes proveedores del usuario y las facturas respaldatorias de las compras acompañadas por el actor y reconocidas por aquéllos, está fuera de duda la adquisición, en los días previos al hecho de marras, de distintos cortes de carne, varios kilos de pastas frescas y postres varios, en las cantidades necesarias para abastecer a un restaurante con capacidad máxima de 100 cubiertos, además del servicio de “delivery” (ver fs. 116/118, 145/146, 147/149, 161, resp. a la octava pregunta, 177/178).

El menoscabo de la cámara frigorífica surge de la contestación de la firma Electro FRG SRL, quien remitió la cotización para reparar el motor quemado y un filtro (fs. 114/115).

El lucro cesante, por su parte, está demostrado con el peritaje contable en el que se comparan las ventas, erogaciones y ganancias del comercio que explota el actor, en un mes cualquiera, con aquéllas que tuvo durante el lapso en que el fluido eléctrico cesó (ver fs. 195/198vta.). La impugnación de Edenor fue contestada por la experta (ver fs. 213 y 215/215vta.) y no es apta para debilitar la eficacia probatoria de la experticia (arts. 386 y 477 del Código Procesal).

Respecto del daño moral, Edenor pide su rechazo por entender que el carácter de comerciante del señor Semssiuk obsta a que se lo admita (fs. 281, pto. IV.e., tercer párrafo).

Más allá de lo tardío del planteo (ver responde, fs. 75vta/77 y art.277 del Código Procesal), la postura del recurrente es insostenible porque el daño moral se le reconoce a todas las personas físicas que, por ser tales, quedan expuestas a los padecimientos en la esfera íntima de sus afecciones que les causa la conducta antijurídica del deudor. La práctica del comercio no hace menos sensible a una persona. Las circunstancias en que se materializa el incumplimiento permiten tenerlo por verificado. Basta leer las testificales de fs. 160/162vta., para darse una idea de esas circunstancias. Los testigos Lidia I. Savli, Osvaldo J. Lucente y Fernando Silvestre, vecinos de Castelar Sur, coincidieron en declarar que, durante el lapso indicado, se produjeron varios cortes de luz en forma intermitente, algunos de mayor duración que otros; y que explotó un transformador o “generador” ubicado, precisamente, frente al local del actor. Cesar en la actividad comercial en las condiciones señaladas es, ni más ni menos, que dejar de trabajar sin saber hasta cuándo, con la consiguiente angustia por entidad de las pérdidas.

VIII. Cuantía del resarcimiento.

Ambos litigantes la cuestionan; el actor por considerarla exigua y el accionado, por el contrario, excesiva.

Ninguno de los dos funda adecuadamente su petición (art. 265 del Código Procesal).

El actor expone, en apenas una hoja (fs. 276vta./277), una mera discrepancia con el criterio del a quo sin precisar, siquiera, cuáles son las cifras que, respaldadas por la prueba, autorizarían a incrementar el capital de la condena.

La accionada también incurre en un defecto análogo porque protesta sin examinar críticamente las conclusiones del doctor Tettamantti sobre la magnitud de los perjuicios acreditados, en especial los valores atinentes al costo de los alimentos que hubo que desechar, el número de clientes que concurre ordinariamente al restaurante, y la disminución en las ventas y ganancias estimado por la perito contadora.

Finalmente, la queja del accionante sobre el dies a quo de los intereses (fs. 277 cit.) no encuentra respaldo en la pretensión originaria (ver demanda, fs.35, punto I). Por lo demás, el impugnante no aporta fundamentos para apartarse de la solución dada en la sentencia: no expone cuál es el momento a partir del cual el accionado incurrió en mora, no se examina el tipo de vínculo habido entre las partes, ni la naturaleza de la prestación. Se trata de un aspecto que le incumbe al interesado desarrollar confrontando sus razones con las del a quo (art. 265 Cód. Procesal).

Por ello, juzgo que la sentencia debe ser confirmada en todas sus partes, con costas a cada recurrente vencido (art. 68, primer párrafo, del Código Procesal).

Así voto.

Los Dres. Recondo y Medina, por análogos fundamentos adhieren al voto precedente. Con lo que terminó el acto firmando los Señores Vocales por ante mí que doy fe.

Fdo.:

Guillermo Alberto Antelo.

Ricardo Gustavo Recondo.

Graciela Medina.

Es copia fiel del original que obra en el T? 4, Registro Nº 96, del Libro de Acuerdos de la Sala III de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal.

Buenos Aires, 30 de mayo de 2013.

Y VISTO: lo deliberado y las conclusiones a las que se arriba en el Acuerdo precedente, el Tribunal RESUELVE: confirmar la sentencia apelada, con costas a cada recurrente vencido (art. 68, primer párrafo, del Código Procesal).

Por la forma en la que se decide, corresponde atender a las apelaciones contra la regulación de honorarios de fs. 260vta. (fs. 262/262vta. y 268, concedidos a fs. 269 y 268vta.). Teniendo en cuenta el monto del juicio -comprensivo del capital e intereses-; la naturaleza del proceso (fs. 55); las etapas cumplidas y el resultado obtenido; el carácter de la actuación y el mérito, la eficacia y extensión de la labor profesional, se elevan los emolumentos fijados a favor del letrado patrocinante del actor, doctor Juan P. Ravaioli, al 14 % de la base indicada más arriba, y se confirma la suma establecida para el doctor Rodolfo M. Leyes Mancha (arts.6, 7, 9, 10, 37 y 38 de la ley 21.839, modificada por la 24.432).

Asimismo, atendiendo a las cuestiones sobre las que debió expedirse la perito Contadora Pública Mirta J. Cerchiara, así como a la calidad y eficacia de sus informes (fs. 195/198vta. y 215/215vta.), se confirman los emolumentos fijados a su favor en la instancia de grado.

En lo concerniente a los trabajos de la segunda instancia, vistos los montos involucrados en cada recurso, el resultado de las apelaciones y el mérito, la extensión y eficacia de las tareas llevadas a cabo por los profesionales, se establecen las siguientes sumas: Recurso del actor: ($.) a favor del doctor Juan P. Ravaioli y ($.) para la letrada en doble carácter de la demandada, doctora Florencia E. Bacigaluppe. Recurso de Edenor: ($.) para la doctora Florencia E. Bacigaluppe (arts. 6, 7, 9 y 14 de la Ley de Arancel).

Regístrese, notifíquese y, oportunamente, devuélvase.

Guillermo Alberto Antelo.

Ricardo Gustavo Recondo.

Graciela Medina.

  1. Estimados, me interesaría hacer un reclamo de este tipo, dado que me encuentro en una situación similar. Podrían por favor contactarme si hace este tipo de trabajos? Muchas gracias y un saludo cordial.

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