«Antes de octubre vamos a presentar 60 proyectos de ley»

Sergio-Massa 1«Todavía no descansé», dice Sergio Massa, desde su despacho en el municipio de Tigre, donde se recluyó el día después de propinarle al kirchnerismo su peor derrota electoral en territorio bonaerense. «Hay que clausurar ese circo», le pide a un colaborador, mientras atiende a los medios y coteja datos del escrutinio provisorio con las actas que le acercan sus fiscales.

«Sigo recibiendo sorpresas. Como que ganamos en Villarino, donde también apostamos por dirigentes jóvenes», dice Massa a LA NACION.

Con el resultado de la elección todavía fresco, Massa parece poco interesado en replantear estrategias de cara a los comicios de octubre, en busca del voto de quienes no lo eligieron el domingo. Mientras repasa otras «sorpresas» de las primarias, como define las victorias en Moreno y Tres de Febrero, dos distritos gobernados por el kirchnerismo, se muestra decidido a conservar el rumbo de la campaña.

«Vamos a seguir con una campaña de propuestas. De acá a las elecciones de octubre vamos a presentar 60 proyectos de ley distintos sobre economía, salarios, jubilaciones y empleo joven; también iniciativas para bajar la carga impositiva en la Argentina y un paquete sobre ética pública e instituciones, iniciativas para atacar la corrupción».

-¿Hay una estrategia para acercar también a dirigentes que hoy están en otras fuerzas?

No, ése es el gran error. Hacer política mirando los dirigentes. Nosotros miramos a la gente.

-Me refiero a acercamientos como el que tuvo con Eduardo Amadeo antes de las primarias.

Pasa que el apoyo de Amadeo fue una cuestión táctica, pero el mensaje del Frente Renovador no cambió. Por eso vamos a seguir haciendo recorridas para acercarnos a la gente y presentarles propuestas para que quienes no nos eligieron puedan confiar en nosotros.

-¿Habló con De Narváez?

Me llamó para felicitarme. No hablamos de nada más.

-¿Lo felicitaron del Gobierno?

No.

-¿Lo llamó Scioli?

No, para nada. Lo importante para nosotros es seguir hablándole a la gente.

Ése es el punto final del tigrense para un tema sobre el que no le interesa abundar. En su entorno explicarán que la relación con el gobernador bonaerense «está quebrada» y que el encono es más personal que político. «Scioli conoce a Sergio y a su mujer desde hace 15 años, por eso no le perdonan que haya dicho que pudieron haber armado el robo», agregaron, en alusión al robo a la casa de Massa ocurrido el 20 de julio, que generó acusaciones cruzadas entre el massismo y el Gobierno.

Ayer, la que terminó haciendo un intento de acercar posiciones con Scioli fue Malena Galmarini, la esposa de Massa. «No me enorgullece lo que le dije a Daniel Scioli y le pido disculpas», sostuvo, durante una entrevista con Canal 13, en la que trató de dejar en claro que «no anda por la vida puteando a la gente».

Con todo, Galmarini no quiso dejar que Scioli se librara fácilmente del entredicho: «Hubo mucha violencia institucional del gobernador en esta campaña. Espero que él también me pida disculpas como ciudadana de la provincia que él gobierna».

Giustozzi volvió a Saladillo

El intendente de Almirante Brown, el massista Darío Giustozzi, no sólo hizo campaña en su municipio: también en Saladillo, el pueblo donde nació y vivió hasta que se fue a estudiar a La Plata. La semana antes de las elecciones Giustozzi envió un mensaje telefónico masivo a todos los ciudadanos de Saladillo en el que recordó su intención de pelear por los valores que supo disfrutar en esa ciudad en la adolescencia

Fuente: La Nación

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