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Absuelven al imputado por violencia de género contra su ex concubina pues la fiscalía no puede prescindir de prueba en desmedro del acusado

Voces: AMENAZAS – DENUNCIAS Y TESTIMONIOS FALSOS – NULIDAD DE SENTENCIA – IMPUTADO – PRUEBA – CONCUBINATO – VIOLENCIA DE GÉNERO – DAÑOS Y PERJUICIOS

Partes: L. M. A. s/

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Contravencional y de Faltas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Sala/Juzgado: II

Fecha: 26-mar-2013

Cita: MJ-JU-M-79688-AR | MJJ79688 | MJJ79688

Se absolvió al imputado por dos hechos presuntamente cometidos en perjuicio de su ex concubina, vinculados con situaciones de violencia de género, pues no procede prescindir de prueba y atenerse al sólo testimonio de la víctima. Asimismo, se anuló la extracción testimonios por falsa denuncia y amenazas contra la denunciante.
Sumario:

1.-Corresponde absolver al imputado por delitos cometidos contra su ex concubina, pues, sin desconocer la conflictiva familiar existente ni la normativa relativa al abordaje de situaciones de violencia de género, lo cierto es que la fiscalía no está habilitada a prescindir de la prueba que habría podido producir para conformarse con el sólo testimonio de la víctima y constituirlo así con su actuación en la única prueba del caso, en desmedro de las posibilidades de defensa.

2.- La grabación de video realizada por el imputado no es una prueba nula, pues no se advierte impedimento legal alguno para que una persona produzca prueba que acredite que mediante su comportamiento no ha incurrido en ilícito alguno, como forma de ampararse de eventuales imputaciones que puedan formulársele.

3.-Debe rechazarse el planteo de nulidad de una actuación notarial relativa a diversas impresiones de una red social referentes a un testigo de la causa, ya que han sido los propios titulares de tales datos quienes los pusieron a disposición de todos los usuarios, facilitando el acceso a ellos por parte de personas indeterminadas, sin que se advierta cuál sería la infracción en que se habría incurrido al dejarse constancia de la información a la que se accede por propia decisión de su titular.

4.-En un contexto de violencia intrafamiliar y de género, expresiones tales como ‘te vas por las buenas o por las malas’ carecen por completo del tenor amenazante necesario para configurar el ilícito previsto en el art. 149 bis, párrafo 1, 1ª oración, del Código Penal, por lo que cabe declarar la nulidad de la sentencia que dispuso extraer testimonios por amenazas.

5.-Pese a la amplitud con que el apelante ha precisado el objeto de su impugnación, el punto dispositivo del fallo recurrido por el que no se hace lugar a la extracción de testimonios pedida por el fiscal para que se investigue la comisión del delito previsto en el art. 153 bis del CPen. no ha sido materia de agravios y, ya por esta razón, debe considerarse inadmisible el recurso deducido a este respecto.

Fallo:

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los 26 días del mes de marzo de 2013, se reúnen en acuerdo los Jueces integrantes de la Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Penal, Contravencional y de Faltas, Dres. Marcela De Langhe, Fernando Bosch y Marta Paz, para resolver en las presentes actuaciones.

Y VISTOS:

Motiva la intervención de este tribunal el recurso de apelación interpuesto por la fiscalía a fs. 195/226 contra la sentencia de fs. 166 cuyos fundamentos obran a fs. 178/191 en cuanto allí se resolvió: «I) ABSOLVER a los Sres. A. C. L. Y M. A. L. de las demás condiciones personales obrantes en autos, por los hechos que fueran intimados y objeto del presente juicio oral y público II) NO HACER LUGAR A LA NULIDAD de la actuación notarial agregada como prueba por la defensa III) NO HACER LUGAR A LA EXTRACCIÓN DE TESTIMONIOS solicitado por el Fiscal, en atención al delito previsto y reprimido por el Art. 153 bis del Código Penal IV) EXTRAER TESTIMONIOS POR FALSO TESTIMONIO AGRAVADO contra el Sr. J. R. I. V) EXTRAER TESTIMONIOS POR FALSA DENUNCIA contra la Sra. C. P. I. VI) EXTRAER TESTIMONIOS POR AMENAZAS contra la Sra. C. P. I. por el hecho producido el día 25 de diciembre de 2010 a las 11 horas donde le indicó al Sr. M. L. «te vas por las buenas o por las malas» VI) SIN COSTAS atento al resultado del juicio.»

El recurrente puntualizó que la absolución debía revocarse sólo en orden a dos de los hechos imputados a M. A. L., siendo éstos los siguientes:

A: «el hecho ocurrido el día 25 de septiembre de 2010, a las 22:05 hs. aproximadamente, cuando la denunciante C. P. I. se encontraba en la entrada del edificio de la casa de su madre, sito en la calle B. ****, piso 3º, depto. ‘B’ de esta ciudad, momento en el que le estaba entregando su hija C. al Sr. L. y a A. C.L., quien se encontraba dentro del auto; éste la amenazó diciéndole: ‘TE VAMOS A MATAR, TE VAMOS A MATAR, NO JODAS’ y luego, cuando la Sra. I. vio llorar a su hija y se asomó dentro del auto para abrazarla, el mencionado la sacó a la denunciante del auto, la empujó y le pegó en el pecho con su codo, por lo cual ésta se cayó sobre la vereda».

B: «El hecho ocurrido el día 12 de diciembre de 2010, a las 20:30 hs. aproximadamente, en la vereda del establecimiento P. **, sito en D. B. **** de esta ciudad, por cuanto el Sr. L. se le acercó a la denunciante y le dijo: ‘LA VAS A PAGAR CARO, DE ESA NO VAS A SALIR, TE VOY A HACER BOLETA’ y luego de recibir el [nombrado] una llamada de quien la Sra. I. desconoce, le dijo: ‘YA VIENEN A ENCARGARSE DE VOS’».

Tales hechos habrían tenido lugar «en un contexto de violencia de género o contra la mujer, en el cual el encartado L. ejercía sobre su ex concubina (y madre de su hija) violencia física y psicológica, encontrándose la víctima en un estado de permanente sometimiento y completa vulnerabilidad».

La fiscalía precisó sus agravios de la siguiente manera:

A. «Arbitrariedad de la sentencia por falta de aplicación de reglas de interpretación propias del hecho». Citó aquí normativa nacional e internacional relativa al abordaje de la problemática de la violencia de género, así como jurisprudencia en que se hace alusión a ella.Esta perspectiva, que impondría una especial forma de evaluación del caso sometido a juicio, habría sido soslayada en la sentencia y, por tanto, ésta devendría «contraria a derecho, arbitraria y nula», por no lograr demostrar «ser la derivación razonada del derecho vigente de conformidad con toda la normativa expuesta».

Señaló en este punto también que en la sentencia se concluye que «los hechos sucedieron como se ha denunciado y requerido de juicio», pero a la vez se sostiene que los elementos de convicción no permiten acreditar los hechos examinados, disponiéndose la absolución del acusado y ordenándose la extracción de testimonios para investigar a la denunciante.

Advirtió además que si bien la magistrada afirma que «no puede dársele al presente caso el contexto de violencia de género habida cuenta que ello no ha sido oportunamente imputado y de serlo en esta instancia podría conllevar una afectación al derecho de defensa», lo cierto es que ese contexto no constituye una circunstancia agravante del hecho y que «la defensa ha conocido en todo momento de qué hecho se trataba y en qué contexto se desarrolló el mismo».

B. «Arbitrariedad de la sentencia por errónea evaluación de los elementos de prueba producidos durante la audiencia de debate». Señaló a este respecto que «la Sra. Jueza descarta de plano todas las declaraciones testimoniales alegando que, debido a la situación de familiaridad que existe entre los testigos, ello le impide tenerlos por veraces» y agregó que «de consentirse este razonamiento lo que en definitiva se estaría determinando es la impunidad para todos aquellos ilícitos cometidos tanto en el seno familiar como así también los cometidos en contra del grupo familiar».

La fiscalía se refirió en este punto a los testimonios que se produjeron en el juicio y afirmó que, conforme a ellos, debía condenarse a M. A. L. como «autor penalmente responsable por el delito de amenazas, dos hechos, los que concurren materialmente entre sí, a la pena de dos años de prisión, de cumplimiento efectivo».

C.»Errónea aplicación del derecho respecto del pedido de nulidad efectuado por este Ministerio Público Fiscal durante el transcurso de la audiencia de debate». Explicó a este respecto que «la defensa solicitó la incorporación, en los términos del artículo 234 CPPCABA de una constancia de escribano público referida a la impresión de imágenes correspondientes al perfil de Facebook de uno de los testigos de la causa». Consideró el recurrente que no se presentaban en el caso los extremos que tornaban aplicable esa norma, que el testigo no había otorgado autorización para la obtención de esa información, que además se habían difundido las imágenes de un menor de edad que aparecía en esas impresiones y que debía «procederse a la declaración de nulidad de la prueba presentada por la defensa y admitida por la Sra. Jueza y de todo lo obrado en su consecuencia».

D. «Errónea aplicación del derecho respecto de la extracción de testimonios del Sr. J. R. I.». Señaló aquí que la magistrada habría basado su decisión en un video supuestamente realizado por el imputado sin autorización ni conocimiento del nombrado I. Consideró que ese elemento fue producido infringiendo garantías de orden constitucional y por ello solicitó que «se proceda a declarar la nulidad del video en cuestión y de todo lo obrado en su consecuencia». Señaló que «Las grabaciones efectuadas sin el consentimiento judicial respecto de situaciones en las que no [se] determine la comisión de delito alguno pertenecen a la privacidad de las personas y carecen de valor legal».

E. «Errónea aplicación del derecho respecto de la extracción de testimonios respecto de la denunciante en autos C. P.I.». El apelante se remitió aquí al complejo normativo vinculado a la problemática de género y señaló que la decisión, además de contravenir ese marco regulatorio, se basa en prueba inválidamente incorporada al proceso, conforme se expusiera en el punto anterior, debiendo procederse en la forma allí requerida.

En último término, la fiscalía formuló «reserva de ocurrir ante el Tribunal Superior de Justicia» y de caso federal (fs. 195/226).

El Fiscal de Cámara, Dr. Gabriel Esteban Unrein, mantuvo a fs. 235/238 el recurso interpuesto por su inferior jerárquico.

La defensa, por su parte, expuso a fs. 241/242 las razones por las que consideraba que debía confirmarse en todos sus términos la sentencia apelada.

Con fecha 12 de marzo del año en curso, se realizó ante esta Alzada la audiencia prevista en el art. 284 CPPCABA, oportunidad en que las partes mantuvieron sus respectivas posiciones, teniendo lugar a continuación una entrevista personal con el imputado en los términos del art. 41 CP (fs. 251/253).

Cumplidas las instancias procesales pertinentes, se encuentran estas actuaciones en condiciones de ser resueltas.

Y CONSIDERANDO:

I. Pese a la amplitud con que el apelante ha precisado el objeto de su impugnación (fs. 195, 195 vta.), el punto dispositivo III del fallo recurrido por el que no se hace lugar a la extracción de testimonios pedida por el fiscal para que se investigue la comisión del delito previsto en el art. 153 bis CP no ha sido materia de agravios y, ya por esta razón, debe considerarse inadmisible el recurso deducido a este respecto (arts.275 y 279 CPPCABA a contrario sensu).

Con relación al recurso deducido contra los puntos dispositivos I y II por los que se absuelve al acusado y no se hace lugar a la nulidad de prueba incorporada al debate, se han cumplido en el caso los recaudos subjetivos y objetivos que habilitan su procedencia, pues el apelante cuenta con legitimidad para su deducción, presentó su escrito en tiempo y forma y el auto contra el cual se dirige es expresamente apelable (arts. 251 y 279 CPPCABA).

II. En atención a la naturaleza de los agravios formulados corresponde evaluar en primer lugar el planteo de nulidad de la prueba producida por la defensa, pues ella constituye uno de los elementos en que se asienta el fallo absolutorio cuestionado.

La fiscalía critica, por un lado, que se haya incorporado al juicio una actuación notarial relativa a diversas impresiones de la página Facebook de las que surge que el Sr. A. G. tendría entre sus contactos a la Sra. V. M., quien fue ofrecida como testigo del hecho ocurrido el día 25 de septiembre de 2010. Para fundar la nulidad solicitada, sostiene que el nombrado no había otorgado autorización para la obtención de esa información y que, además, se había procedido a la difusión de las imágenes de un menor de edad (F. G.) que aparecía en esas impresiones.

Sin embargo, en esa actuación notarial se hace constar el modo en que los documentos fueron obtenidos, afirmándose que esos datos pertenecen a la información pública de A. G. en la página de Facebook y al perfil d e F.G.

En consecuencia, esta objeción de la fiscalía no puede prosperar, pues han sido los propios titulares de tales datos quienes los pusieron a disposición de todos los usuarios de Facebook, facilitando el acceso a ellos por parte de personas indeterminadas, sin que se advierta y sin que el apelante lo haya justificado cuál sería la infracción en que se habría incurrido al dejarse constancia de la información a la que se accede por propia decisión de su titular.

El recurrente cuestiona además que esos elementos hayan sido admitidos en el juicio en los términos del art. 234 CPPCABA. Más allá de si ha sido correcta la interpretación de la norma realizada por la a quo para hacer lugar a la inclusión de esa prueba, el apelante no demuestra que una solución distinta a este respecto pudiera conducir a modificar el fallo que ha recaído en autos.

En efecto, la fiscalía se limita a insistir sobre la improcedencia de la aplicación de esa norma al caso, sin presentar argumento alguno que ponga en evidencia que la exclusión de esa prueba permitiría tener por suficientemente acreditados los hechos que fueron materia de juzgamiento y por los que esa parte solicitó la condena del acusado. Pero, además, de la sentencia surge que son varias las bases en que se asienta la decisión absolutoria, pues si bien a partir de esa actuación notarial se ha afirmado que la denunciante y el testigo G. no se pronunciaron con verdad cuando fueron preguntados acerca de su conocimiento de la Sra. M., se ha señalado también que la Sra. I. tampoco fue veraz en su relato de lo ocurrido el día 25 de diciembre de 2010 y que los testimonios relativos al hecho del 12 de diciembre de ese año, fueron parcialmente incongruentes e imprecisos y que se hallaban «cargados de una subjetividad evidente» en atención a la relación de familiaridad que tenían con la víctima.Todas estas consideraciones llevaron a la magistrada a concluir que las pruebas producidas no acreditaban con certeza los hechos imputados, imponiéndose el temperamento absolutorio al que arriba en su pronunciamiento.

Este déficit en la argumentación del recurso conduce a rechazar la crítica y se suma a las razones ya expuestas para concluir en que debe confirmarse la decisión de la a quo en cuanto no hace lugar al planteo de nulidad de estas pruebas.

Por otra parte, se plantea en el escrito recursivo la nulidad de la grabación de video realizada el día 25 de diciembre de 2010. Aunque el apelante haya presentando este cuestionamiento en relación con su impugnación relativa a la decisión de extraer testimonios, sobre las que nos pronunciaremos más adelante, lo cierto es que corresponde aquí su evaluación en la medida en que sobre tal elemento se asientan algunas de las consideraciones que conducen a la absolución del imputado respecto de todos los hechos por los que fue acusado.

Sin embargo, no se advierte impedimento legal alguno para que una persona produzca prueba que acredite que mediante su comportamiento no ha incurrido en ilícito alguno, como forma de ampararse de eventuales imputaciones que puedan formulársele. Tales recursos han sido utilizados tanto por la Sra. I. como por el Sr. L., en un contexto familiar conflictivo que ha dado lugar a numerosas denuncias recíprocas. Esos elementos, en la medida en que dan cuenta de la forma en que él ha actuado en una situación determinada pueden válidamente ser presentados para desacreditar los hechos por los que es llevado a juicio. Corresponde entonces descartar el planteo formulado.

III. El fallo absolutorio objeto de estudio se asienta centralmente en la consideración de que no existe prueba suficiente para arribar a una condena. Se señala a este respecto que no hubo testigos presenciales que fueran ajenos a los hechos investigados, que tanto la denunciante como su pareja, el Sr. A.G., faltaron a la verdad cuando se les preguntó acerca de su conocimiento de una supuesta casual transeúnte que habría observado lo ocurrido el día 25 de septiembre de 2010, que la Sra. I. y su padre tampoco se pronunciaron con verdad con relación a lo ocurrido el día 25 de diciembre de 2010, que se notaban ciertas discordancias en las declaraciones de los testigos del episodio del 12 de diciembre de 2010 en orden a las circunstancias de tiempo y lugar en que habría sucedido, que todos los testimonios se hallaban cargados de «subjetividad evidente» en atención a que se trataba de la madre, el hermano y la actual pareja de la denunciante.

Corresponde entonces a este tribunal evaluar si la sentenciante ha aplicado correctamente las reglas de la sana crítica racional al valorar los elementos de convicción incorporados al debate.

A. Con relación a los dos hechos por los que la fiscalía solicitó la condena de M. L. y en referencia, además, al ocurrido el día 25 de diciembre de 2010, por el que el acusador peticionara la absolución del imputado y cuyas pruebas han incidido, en definitiva, en la evaluación efectuada por la a quo, se produjeron en la audiencia los siguientes elementos:

1. La declaración testimonial de la Sra. C. P. I.

a. Con respecto al hecho del 25 de septiembre de 2010 indicó que el imputado fue a retirar a la hija que tienen en común, C., a las 22 hs. A pedido de la niña, la acompañó hasta el auto del padre y, al ver que ésta ascendía por la puerta delantera, le pidió a L. que la pusiera atrás. En ese marco, la hermana de éste, A. L., que se encontraba en el asiento trasero «agachada» comenzó a insultarla, mientras que el imputado le decía «dejate de joder porque vas a ver las consecuencias». A.abrió la puerta y siguió insultándola y diciéndole «dejate de joder, no nos cuesta nada, te vamos hacer boleta, dejanos de romper las pelotas». Explicó que la razón de ese trato se relacionaba con su reclamo de cuota alimentaria. Luego la siguió insultando y agrediendo, diciéndole «como madre sos patética, te vamos a matar, no nos cuesta nada». En ese contexto, la nena se puso mal, por lo que la denunciante intentó calmarla, pero A. le agarró el brazo con que intentaba acariciarla, siendo arrastrada unos metros con el auto hasta que finalmente la soltaron.

La testigo afirmó que una amiga de la infancia, de nombre M. L. F., la esperaba para salir. Ella insistió en que hiciera la denuncia. Agregó que M. L. le había tomado los datos a «una persona que pasaba por ahí» y había visto esta situación. Luego de ello fueron ambas a la comisaría.

Aclaró con posterioridad que fue A. quien le dijo «con nosotros no jodas, no nos cuesta nada hacerte boleta, como madre sos patética».

Dijo que no aportó los datos de las testigos del hecho en la comisaría, sino que lo hizo con posterioridad. Manifestó no recordar con precisión el nombre de una de las testigos. Al ser preguntada por la defensa acerca de si esa testigo era amiga de su pareja, el Sr. G., contestó que no, que en caso contrario lo debería saber.

b. Con respecto al hecho que habría tenido lugar el día 12 de diciembre de 2010, explicó que en el colegio se realizaba una muestra de danza de 20 a 23 hs., que el padre le llevó a la nena para que la cambiara y que éste junto con su hermana «iban y venían de la fila mirándonos en forma patotera». Al terminar la función, salió acompañada por A. G. para ir a retirar a la hija. Se les acercaron M. L.y su hermana y comenzaron a proferir insultos y a decir «esto no va a quedar así, ya vas a ver, te vamos a matar, vos seguís, dejate de joder». Aclaró que esto se lo decían entre los dos.

Al ser preguntada específicamente para que precise qué decía cada uno, refirió que «A. empezó a decir dejate de joder te vamos a hacer boleta, después M. continuó con las otras amenazas».

Luego indicó que al dirigirse hacia la entrada, «venía la hermana atrás» y no sabía dónde estaba M. Cuando salió a la vereda, llegando a la puerta de entrada, empieza a insultarlos y los sigue amenazando, expresándole «ya vas a ver, esto no va a quedar así». Luego, M. recibió una llamada y cuando cortó le dijo «ya vienen a encargarse de vos». Aclaró que esto le generó miedo.

c. Se refirió también al hecho que tuvo lugar el día 25 de diciembre de 2010. Explicó que era un día en el que no le correspondía a L. visitar a su hija. Él dijo que iba a pasar igual y así lo hizo. Ella bajó con su padre, él estaba muy agresivo, se presentó con la hermana y el primo. Al encontrarse, comenzó a decirle «bájame a la nena bájame a mi hija» y la empujó. Le dijo entonces «pará un poco» y en ese momento su hermana empezó a gritar desde el auto. Le decía «ya vas a ver» y la insultaba, como si buscara algún tipo de reacción de su parte. En ese contexto, M. la empujó y le dijo que le dé a la hija «porque si no iba asumir las consecuencias, que las iba a hacer», expresando también otras amenazas. Explicó que siempre le decía lo mismo, «te vamos a hacer boleta, a mí no me cuesta nada».

2. La declaración testimonial de Carlos A. A. encargado del edificio en el que vive la denunciante . Manifestó que presenció inconvenientes en los que intervenía el imputado. Relató que un día L.paró el coche, se bajó del auto y empezó a decirle improperios irreproducibles a la Sra. I., expresiones tales como «bajame las cosas hija de puta, la puta madre que te parió», luego subió al auto con la criatura. Agregó que tanto él como los vecinos le pidieron al administrador que hiciera una carta documento por los conflictos que había entre ellos en la puerta del edificio, se refirió a discusiones, a la presencia de patrulleros. Recordó también que en una ocasión L. le sacó a la denunciante la cámara de fotos y la arrojó en el hall.

3. La declaración testimonial de L. J. I. hermano de la denunciante. Al explicársele con relación a qué hechos había sido convocado, dijo que hubo un evento de danzas, el 12 de diciembre de 2010, y que a la salida «se creó el malestar». Indicó que surgió un episodio de amenazas, de M. hacia su hermana, en el cual él le dijo «ahora vienen a encargarse de vos». Explicó que estaban todos en la puerta, r eunidos, que fue una conmoción. Anteriormente, durante el evento, no vio nada extraño, pero al concluir notó mucha agitación, vio a su hermana asustada. Manifestó que es recurrente verla asustada, angustiada, por episodios violentos que se producen cuando L. retira a la nena de la casa. Aclaró que se refiere a situaciones en las que al llegar del trabajo, ve a un patrullero en la puerta, a su hermana llorando por amenazas, maltrato, de M. hacia ella, y reiteró que particularmente esto se produce cuando él retira a C. de su casa.

Precisó que, cuando terminó el evento referido, primero acompañó a M. su pareja al baño y añadió que fue a la salida cuando se suscitó todo. Reiteró que durante la función no percibió nada extraño, pero sí luego de que ésta culminara.

A preguntas de la defensa explicó que tras ello M. se retiró con C. y que, por la amenaza, esperaron a que se «disipe todo» y acompañó a A., cada uno en su auto, hasta la casa.Después se hizo la denuncia, pero él no fue con su hermana a la comisaría.

4. La declaración testimonial de A. H. G. actual pareja de la Sra. I.Explicó que el día de la muestra de danza de C., el 12 de diciembre, mientras estaban en la fila para ingresar, M. L. y su hermana comenzaron a merodear, mirándolos con cara provocadora. Al terminar el show, se dirigieron hacia el lugar donde se retiraba a los chicos. L. los interceptó y lo trató de payaso; le dijo «tomatela», cuestionando qué hacía él ahí. De manera prepotente le preguntó a C. dónde estaba su hija. Sin contestar, ella se dirigió a retirar a la nena, mientras el imputado iba detrás. En un momento, éste intentó correrlo de la escalera y lo empujó de manera tal que casi se cae.

Luego de retirar a la niña, C. la cambió para entregársela al padre, dado que ese día le tocaba a él llevársela. Ya en la puerta, mientras T. madre de la denunciante , intentaba saludar a la nena, A. se la sacó. M. L. le dijo a C. «esto no va a quedar así, la vas a pagar caro, te voy a hacer boleta». Él recibió una llamada y al cortar la comunicación, la miró a C., agarró a la nena y le dijo «ya se vienen a encargar de vos». Explicó que se quedaron ahí hasta que se fue la gente y después se retiraron en sus respectivos autos, pero yendo en caravana hasta el domicilio de cada uno.

Al ser preguntado si conoce a la Sra. V. M. manifestó no conocerla. Tras observar las impresiones de Facebook que fueron acompañadas por la defensa, dijo que a esa V. M. que figura en la página web sí la conoce, que es diseñadora gráfica y ploteó su camioneta, pero no sabe que ella sea la misma que es testigo del hecho del 25 de septiembre, porque él no estuvo presente.

5. La declaración testimonial de T. de J. D. madre de la denunciante.Explica que el día 12 de diciembre de 2010 su nieta participaba en una muestra de danza. Dijo que mientras estaban en la fila para entrar llegaron los hermanos L. y comenzaron actuar de manera provocadora. Luego de la obra, al salir a la vereda, el Sr. L. le dijo a su hija «esto no va a quedar así, esto te va a salir caro, te voy a hacer boleta», tras lo cual recibió un llamado y le dijo a su hija: «ahora se van a venir a ocupar de vos». Se quedaron ahí y luego se fueron en el auto del hijo y del novio de C., tratando de ir juntos.

Explicó que ella escuchó esas frases, que estaba saludando a su nieta porque se iba con el padre y que la Sra. A. la empujó y se la sacó.

Agrega que notó a su hija nerviosa, como siempre, llorando, ya que situaciones de este tipo se reiteran cuando él va a buscar a la nena, donde los imputados insultan y amenazan a su hija, diciéndole que la van a hacer boleta, que le van a sacar a la nena.

6. La declaración testimonial de J. R. I. padre de la denunciante. Dijo que su hija siempre se quejó de la relación con M. L. Expresó que al poco tiempo de casada ella manifestaba que había problemas y que él siempre le decía que tratara de arreglar las cosas. Afirmó que M. es tranquilo pero explota de golpe, tiene agresividad, que su hija muchas veces lo llamó porque no estaba bien y que él siempre la apoyó apostando al matrimonio.

El día de navidad del año 2010, al mediodía, C. le dijo que a M. no le correspondía visita pero que iba a presentarse igual y que ella tenía miedo de bajar por todas las cosas que venían sucediendo, es decir, insultos, empujones, cosas grotescas, la policía, vecinos que van y vienen.

Manifestó que ese fue un día más como tantos, con su hija, como siempre, llorando. Precisó que L.quería ver a C. en un día que no le correspondía. Se comunicaron porque él quería venir a ver a la niña, mi hija le dijo que no, pero él respondió que igualmente se presentaría. C. le pidió por favor que bajara con ella. Cuando lo hicieron, la denunciante y el imputado mantuvieron una conversación en malos términos. En un momento, él le dijo, «si no veo a mi hija vas a ver las consecuencias». Explicó que entonces él le pidió a C. que entrara y que, cuando intentó cerrar la puerta, L. puso el pie. Indicó que reclamaba por ver a su hija, a lo que le respondió que deje que decida la justicia, para finalmente empujar la puerta y sacarlo de en medio.

Relata además una serie de conflictos que afectan a su nieta.

Se le exhibe el video aportado por la defensa y reconoce que corresponde al episodio del día 25 de diciembre de 2010.

7. La declaración testimonial de M. Florencia Levato licenciada de la Oficina personal con la víctima previa a elaborar el informe de fecha 2 de junio de 2011. Recordó que la denunciante estaba muy conmocionada, su relato era interrumpido por manifestaciones de angustia, con llanto constante. Dijo que tuvo en cuenta que los hechos de maltrato no cesaban y eso daba cuenta de que había altas posibilidades de que siguieran sucediendo. Como indicadores de ese alto riesgo se refirió a que los hechos se sucedían pese a que ya había intervenido la justicia, ocurrían ante la presencia de terceros y persistían tras la separación de la pareja. Aludió también al nivel de vulnerabilidad de la víctima y explicó que se hallaba vinculado al estado de alta afectación en el que se la veía. Reconoció y ratificó el informe oportunamente elaborado.

8. La declaración testimonial de E. G. C. empleado de IBM, compañero de trabajo y amigo del imputado . Manifiesta que a pedido de L.fue el día 25 de septiembre de 2010 hasta el domicilio de la denunciante, ubicándose en una zona próxima para observar lo que ocurría. Dijo que acudía en virtud de los problemas que habitualmente aquél tenía para retirar a su hija los días de visita. Indicó que en aquella ocasión, L. tocó timbre y luego de esperar aproximadamente 20 minutos, bajó la madre con la niña. Vio que M. llevó a su hija hasta el auto, mientras la Sra. I. caminaba unos metros detrás. Luego de que la niña ingresara al auto, observó que hubo entre los padres un intercambio de palabras cuyo contenido no alcanzó a escuchar y, tras ello, L. se acercó al auto, entró, arrancó, mientras la madre se quedaba en la vereda expresando algo que tampoco escuchó. El imputado emprendió el viaje, haciendo él lo mismo con su moto.

El testigo hizo un croquis del lugar en el que transcurrió el hecho e indicó dónde estaba él en ese momento.

A preguntas del fiscal acerca de si recordaba lo que hizo el día 23 de octubre, manifestó que no lo tenía presente. Al ser cuestionado para que explique la razón por la que sí se acordaba de lo que hizo el 25 de septiembre de 2010, manifestó que tenía anotados los días en que había acompañado a L., que de algunos de esos días tenía incluso fotos y grabaciones de video. Aludió a distintas ocasiones en las que había tomado imágenes de lo ocurrido, vinculadas a la negativa de la madre a entregar a la niña en los días de visita y explicó que en ocasiones él también fue filmado o fotografiado por la Sra. I. y su familia.

A pedido del fiscal, el testigo describió detalladamente el lugar de los hechos a los que se refirió en su exposición y precisó que él habría llegado allí a las 19.15 hs.aproximadamente y luego lo esperó a M., aguardando a unos 50 metros del domicilio de la denunciante.

9. La declaración testimonial del Sr. F. A. Á. primo del imputado . Expuso sobre lo ocurrido el día 25 de diciembre de 2010. Dijo que pasaron nochebuena en la casa del padre de L. y al otro día fueron a buscar a C. a la casa de su madre. Explicó que fue junto con M., A. y el perrito de la niña. Al llegar al domicilio, estacionaron frente a la casa y M. fue a buscar a la nena, mientras ellos se quedaban en el auto. Salieron C. y su padre, vio que conversaban en buenos términos. Indicó que hablaron bien hasta que en determinado momento a M. le cerraron la puerta en la cara. Luego el nombrado volvió al auto y les dijo que no le iban a entregar a C., por lo que se fueron a la casa del padre de él.

Se le exhibió el video reservado y lo reconoció como el correspondiente a lo ocurrido ese día.

10. La copia de la demanda de divorcio vincular contradictorio presentada por la Sra. I. contra el Sr. L., en la que se ofrece como testigo a V. Mirna M., indicándose su profesión de diseñadora gráfica.

11. El video de lo ocurrido el día 25 de diciembre de 2010 cuando el imputado se presentó en la casa de la denunciante con el objetivo de retirar a su hija. Si bien este elemento no pudo ser observado directamente por el Tribunal en virtud de fallas de carácter técnico, surge de la sentencia y no ha sido cuestionado por la fiscalía, que por este episodio postuló la absolución de L. que, contrariamente a lo manifestado por la denunciante y por su padre, el acusado no pronunció expresión amenazante alguna en ese contexto.

Concretamente, se lee en el fallo lo siguiente: «En la película se puede observar al Sr. M. L. que llega, toca el timbre, baja la Sra. C. con su padre J.I., le pide por C., la madre se niega a entregarla, el imputado le dice que lo habían arreglado, la denunciante le indica que lo trate con los abogados y le dice a M. L. ‘te vas por las buenas o por las malas’ , luego cierran la puerta, se ve a C. y a su padre del otro lado del vidrio. Es decir, no se ve al Sr. L. agresivo, como sostuvieron la denunciante y su padre, en ningún momento le refiere la frase ‘que le entregue a su hija si no iba a ver las consecuencias» (fs. 191).

B. Previo a presentar los alegatos, la fiscalía desistió de las testigos del hecho del día 25 de septiembre de 2010, Sras. M. y F. Pese a la insistencia de la defensa en que se curse una nueva citación, pues no habrían podido ser notificadas, la a quo ordenó proseguir el debate. Ante ello, esa parte solicitó que se incorporen por lectura sus testimonios recibidos en la etapa de investigación preliminar a lo que el Fiscal se opuso sobre la base de que esas declaraciones se tomaron sin presencia de la defensa y por tanto se infringiría la igualdad de armas. Finalmente, la sentenciante no hizo lugar al pedido (fs. 161, 161vta.)

C. Al formular su alegato, el Fiscal comienza postulando la absolución de la Sra. A. C. L. con relación a los hechos que se le atribuyeron en el requerimiento de juicio, a saber: «1) El hecho ocurrido el día 25 de septiembre de 2010, a las 22:05 hs. aproximadamente, cuando la denunciante C. P. I. se encontraba en la entrada del edificio de la casa de su madre, sito en la calle B. ****, piso 3º, depto. «B» de esta ciudad, momento en el que le estaba entregando a su hija C. a M. A. L. y a la imputada que se encontraba dentro del auto; ésta la amenazó diciéndole:‘te vamos a hacer boleta, a nosotros no nos cuesta nada, dejate de romper las pelotas, vamos a hacer lo imposible para sacarte a Caro, no te metas más con nosotros, dejanos en paz, te vas a arrepentir’ y 2) El hecho ocurrido el día 12 de diciembre de 2010, a las 20:30 hs. aproximadamente, cuando la denunciante Sra. I. se encontraba saliendo del establecimiento PIO IX, sito en D. B. **** de esta ciudad, y se le acercó la Sra. L. y entre otros improperios y amenazas, le dijo: «esto no va a quedar así, tené cuidado».

Conforme surge del acta labrada ya que la grabación de la audiencia que se corresponde con el pronunciamiento de alegatos no tiene audio el Fiscal manifestó que «los testigos no pudieron acreditar los dichos que se le imputan» a A. L. y que si bien ha participado en los hechos, éstos no se adecuan a la figura típica prevista en el art. 149 bis CP (fs. 161vta. y 162).

D. De acuerdo a lo hasta aquí expuesto se advierte, en primer lugar, la contradicción en que incurre la fiscalía al formular su alegato, donde solicita la absolución de A. L. y, a la vez, la condena de M. L., por su participación en los mismos hechos.

Aun cuando no es clara la posición adoptada (y así se encuentra el acta rubricada por todos los intervinientes), cabe efectuar el siguiente análisis:

1. Respecto del hecho que habría tenido lugar el día 25 de septiembre de 2010, la única prueba de cargo es el testimonio de la denunciante.

De su relato surge que A. L. le manifestó «dejate de joder, no nos cuesta nada, te vamos a hacer boleta, dejanos de romper las pelotas», «te vamos a matar, no nos cuesta nada», «con nosotros no jodas, no nos cuesta nada hacerte boleta».

M. L., por su parte, le habría manifestado:»dejate de joder porque vas a ver las consecuencias».

Es manifiesto que las expresiones referidas tanto por uno como por el otro de los imputados tienen idéntico tenor y se sostienen en idéntica prueba. No es posible, por tanto, afirmar que respecto de A. L. no han quedado acreditados sus dichos o que éstos son atípicos sin arribar a idéntica conclusión respecto de M. L.

En esa medida, se hace evidente también la arbitrariedad de la actuación de la fiscalía que ha elegido a discreción a la persona que haría objeto de su acusación. La ilegitimidad de ese proceder no puede conducir sino a su invalidación y a la confirmación de la absolución dispuesta respecto de M. L.

2. Con relación al hecho que habría tenido lugar el día 12 de diciembre de 2010, la Sra. I. manifestó que A. L. le dijo «dejate de joder, te vamos a hacer boleta», mientras que su hermano M. le expresó «esto no va a quedar así, ya vas a ver, te vamos a matar» y que, luego de cortar un llamado telefónico, le refirió «ya vienen a encargarse de vos».

Si bien con relación a las expresiones vertidas por el imputado se han pronunciado en el debate otros testigos, lo cierto es que si la sola declaración de la víctima es suficiente para sostener la acusación contra éste respecto de su participación en el hecho del 25 de septiembre de 2010, también debería serlo para sostener una acusación contra A. L. en atención a su comportamiento ahora en análisis. Acerca de la entidad y gravedad de las amenazas supuestamente proferidas no puede tampoco aquí hacerse distinción alguna entre el actuar de ambos hermanos.

En esta medida, cabe sostener a este respecto las mismas reflexiones y conclusiones que fueron efectuadas en el punto anterior.

E.Sin perjuicio de lo expuesto, ha de analizarse de cualquier manera si la prueba incorporada al juicio habría sido suficiente para arribar a una solución distinta del caso. Nuevamente habremos de abordar de forma separada los diversos episodios.

1. Con relación a lo ocurrido el día 25 de septiembre de 2010, la fiscalía sostuvo en el debate que M. L. le manifestó a C. I. «te vamos a matar, te vamos a matar, no jodas» y que luego «cuando la Sra. I. vio llorar a su hija y se asomó dentro del auto para abrazarla, el mencionado la sacó a la denunciante del auto, la empujó y le pegó en el pecho con su codo, por lo cual ésta se cayó sobre la vereda».

A este respecto la denunciante afirmó en la audiencia que el imputado le expresó «dejate de joder porque vas a ver las consecuencias» y que en ese contexto su hija se puso mal, por lo que ella intentó tocarla, pero A. L. tomó su brazo al tiempo en que su hermano M. arrancaba el auto, siendo arrastrada unos metros hasta que finalmente la soltaron.

Más allá de la discordancia textual de las expresiones, se advierte que el relato tampoco es coincidente con relación al modo en que culminó ese episodio.

Pero además, esa versión no concuerda con lo manifestado por el Sr. E. G. C., quien concurrió al lugar a pedido del imputado y manifestó haber observado lo ocurrido desde aproximadamente 50 metros de distancia. Sin perjuicio de no haber escuchado el diálogo que mantenía la ex pareja, dijo haber visto que sostenían una conversación y, tras ello, que L. subió al auto y arrancó, quedándose la denunciante en la vereda expresando algo que tampoco pudo oír. Es decir, no vio ninguna agresión física que haya tenido lugar en ese marco.

Pese a este cuadro, la fiscalía desistió de las testigos que, conforme expresó la Sra. I., presenciaron lo ocurrido, tratándose una de ellas de una amiga de la infancia de la denunciante, la Sra. M. L.F., y la otra de una ocasional transeúnte, Sra. V. M.

Sin desconocer la conflictiva familiar existente, ni la situación de la Sra. I. en particular, ni mucho menos la normativa nacional ni internacional relativa al abordaje de situaciones de violencia de género, lo cierto es que la fiscalía no está habilitada a prescindir de la prueba que habría podido producir para conformarse con el sólo testimonio de la víctima y constituirlo así con su actuación en la única prueba del caso, en desmedro de las posibilidades de defensa.

Sin perjuicio de lo anterior, lo cierto es que en este tipo de causas corresponde meritar la prueba tomando en consideración las particularidades del caso, esto es la escasez o inexistencia de testimonios de terceras personas no vinculadas a las partes. En este supuesto, se advierte que la prueba de cargo y de descargo producida resulta contradictoria. Por ello, por aplicación del principio in dubio pro reo corresponde confirmar la absolución en crisis.

Pero además de lo ya señalado, la defensa aportó elementos probatorios que ponen en crisis la confianza en las expresiones de la Sra. I., en particular, la videograbación relativa a lo ocurrido el día 25 de diciembre de 2010, hechos por los que el fiscal pidiera la absolución.

De las declaraciones de la Sra. I.y de su padre surge que el imputado la habría agredido tanto física como verbalmente, empujándola y refiriéndole que si no le entregaba a su hija «iba a asumir las consecuencias, que las iba a hacer» entre otras expresiones tales como «te voy a hacer boleta, a mí no me cuesta nada».

Sin embargo, las imágenes evidencian, según se consigna en la sentencia y se puede apreciar fragmentariamente de su reproducción a los testigos en el debate, que tales manifestaciones no habrían tenido lugar, así como tampoco los ataques físicos referidos.

En esta medida, se observa con claridad que no existen elementos suficientes para arribar a un fallo condenatorio con relación al hecho que habría tenido lugar el día 25 de septiembre de 2010, por lo que también conforme a este análisis corresponde confirmar la sentencia en este aspecto.

2. Con respecto a lo ocurrido el día 12 de diciembre de 2010, además del testimonio de la víctima, se cuenta en autos con el relato de su hermano y de su madre, quienes habrían escuchado las expresiones amenazantes de L.

También el Sr. G. se pronunció aquí en forma concordante con la víctima.

No obstante, lo cierto es que los testimonios de la Sra. I. y del Sr. G. aparecen «debilitados» por los cuestionamientos introducidos por la defensa en la audiencia de debate, a lo que se suma que la fiscalía se ha conformado nuevamente con las declaraciones de la denunciante y, ahora, su entorno familiar directo hermano, madre y actual pareja, sin haber traído al juicio prueba alguna de cuya parcialidad no fuera posible sospechar para pronunciarse sobre este episodio ni siquiera fue llevada al debate la pareja del hermano, quien también habría presenciado ese hecho, ni se presentó ninguna constancia que confirme al menos la recepción de un llamado telefónico por parte de L.

Esta versión se contrapone, naturalmente, con la brindada por el im putado y su familia en el caso, la co-imputada absuelta A. L.quienes negaron tales acusaciones.

En este contexto y teniendo en cuenta especialmente las contradicciones advertidas con respecto a lo ocurrido el día 25 de diciembre de 2010, aparece razonable la conclusión a que arriba la a quo al considerar que tampoco existen pruebas suficiente para alcanzar una condena a este respecto.

Deberá entonces confirmarse la sentencia también en este aspecto.

IV. En cambio, debe dejarse sin efecto lo ordenado en los puntos IV, V, VI por los que se dispone: «IV) EXTRAER TESTIMONIOS POR FALSO TESTIMONIO AGRAVADO contra el Sr. J. R. I. V) EXTRAER TESTIMONIOS POR FALSA DENUNCIA contra la Sra. C. P. I. VI) EXTRAER TESTIMONIOS POR AMENAZAS contra la Sra. C. P. I. por el hecho producido el día 25 de diciembre de 2010 a las 11 horas donde le indicó al Sr. M. L. «te vas por las buenas o por las malas».

A este respecto, asiste razón al recurrente en cuanto plantea que la sentenciante no ha considerado el contexto de violencia intrafamiliar y de género que se hizo evidente durante el debate y, de esa manera, ha desconocido normativa nacional e internacional tuitiva de la mujer y ha arribado a una decisión arbitraria que debe ser descalificada como acto jurisdiccional válido.

Es decir, aun cuando las pruebas producidas no permitan tener por acreditados los ilícitos puntuales por los que se formuló la acusación, sí se produjeron elementos suficientes para dar cuenta de aquella situación, entre los que cuentan no sólo el relato de la propia víctima y sus familiares sino también la evaluación efectuada por una profesional de la Oficina de Asistencia a la Víctima y al Testigo, licenciada M. Florencia Levato.

Es en ese marco en el que expresiones tales como «te vas por las buenas o por las malas» carecen por completo del tenor amenazante necesario para configurar el ilícito previsto en el art. 149 bis, párr. 1, 1ª oración, CP.Esta interpretación del episodio queda ratificada además por el hecho de que así también lo habría considerado incluso el Sr. L., quien no habría formulado denuncia alguna por tales expresiones, habiendo transcurrido incluso el plazo para que opere la prescripción de la acción que hubiera podido ejercerse por ese supuesto delito.

Tampoco la falta de concordancia entre la versión dada por la denunciante y su padre y el video aportado por la defensa con respecto a lo ocurrido el día 25 de diciembre de 2010 autoriza la extracción de testimonios ordenada. En esa medida, la evaluación del vínculo conflictivo existente entre las partes en su conjunto, es decir, teniendo en cuenta un contexto de violencia que se generó ya durante la convivencia de la pareja y que subsistiría hasta la actualidad, torna sumamente difícil para los testigos puntualizar determinados episodios en particular, máxime cuando se trata agresiones de carácter verbal que con frecuencia se repiten con idéntico tenor o de situaciones de maltrato físico reiterado. Es por ello que, contrariamente a lo afirmado en la sentencia, tampoco se presentaban en autos los extremos necesarios para tener por configurados los delitos de falsa denuncia y de falso testimonio agravado.

Por lo expuesto, habiendo concluido el acuerdo, el tribunal

RESUELVE:

I. DECLARAR INADMISIBLE el recurso de apelación interpuesto contra el punto dispositivo III, de la sentencia de fs. 16 cuyos fundamentos obran a fs.178/191 en cuanto allí se resolvió: «III) NO HACER LUGAR A LA EXTRACCIÓN DE TESTIMONIOS solicitada por el Fiscal, en atención al delito previsto y reprimido por el Art. 153 bis del Código Penal».

II. CONFIRMAR la sentencia de fs. 166 cuyos fundamentos obran a fs.178/191 en cuanto no hace lugar al planteo de nulidad de la actuación notarial aportada como prueba por la defensa (punto dispositivo II).

III. NO HACER LUGAR el planteo de nulidad de la prueba incorporada por la defensa consistente en una videograbación de lo ocurrido el día 25 dediciembre de 2010.

IV.CONFIRMAR la sentencia de fs. 166 cuyos fundamentos obran a fs.178/191 en cuanto absuelve a M. A. L., de las demás condiciones personales obrantes en autos, por los hechos ocurridos el día 25 de septiembre de 2010 y el día 12 de diciembre de 2010, sin costas (puntos dispositivos I y VII); conforme ha sido materia de apelación.

V. DECLARAR LA NULIDAD de los puntos dispositivos IV, V y VI de la sentencia de fs. 166 cuyos fundamentos obran a fs. 178/191 en cuanto allí se resolvió: «IV) EXTRAER TESTIMONIOS POR FALSO TESTIMONIO AGRAVADO contra el Sr. J. R. I. V) EXTRAER TESTIMONIOS POR FALSA DENUNCIA contra la Sra. C. P. I. VI) EXTRAER TESTIMONIOS POR AMENAZAS contra la Sra. C. P. I. por el hecho producido el día 25 de diciembre de 2010 a las 11 horas donde le indicó al Sr. M. L.‘te vas por las buenas o por las malas’».

VI. TENER PRESENTE las reservas formuladas por el recurrente.

Tómese razón, notifíquese a la Fiscalía de Cámara bajo constancia en autos y oportunamente devuélvase el legajo a primera instancia, donde deberán practicarse las notificaciones correspondientes.

Sirva lo proveído de atenta nota de envío.

Fdo:

Marcela De Langhe.

Fernando Bosch.

Marta Paz.

Jueces de Cámara.

Ante mí: Dra. Marina R. Calarote.

Secretaria de Cámara.

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