Al no cumplirse con un mínimo de 4 horas diarias, 4 días a la semana para la categoría «dama de compañía» no operan las normas laborales

AcompanantePartes: Dell Elce Marta Ines c/ Frontera Ana Isabel s/ laboral

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Reconquista

Fecha: 21-dic-2012

Cita: MJ-JU-M-77986-AR | MJJ77986 | MJJ77986

El Decreto Ley 326/56, en el cual una de las categorías es «dama de compañía» requiere que se presten servicios de un mínimo de 4 horas diarias, 4 días a la semana para la operatividad de las normas laborales, lo que no aconteció en el caso.

Sumario:

1.-Corresponde rechazar la demanda laboral interpuesta en virtud de que las actividades prestadas por la actora configuran actividades comprendidas en el marco del servicio doméstico y no se encuentra acreditado el presupuesto operativo de la prestación de labores de por lo menos 4 horas diarias, y días a la semana para la aplicación de las normas laborales del estatuto del servicio doméstico.

2.-De la plataforma probatoria de autos no surge en modo alguno que la actora haya laborado ni para la demandada ni mucho menos para su madre la carga horaria mínima -cuatro horas y cuatro días semanales- como para tener por acreditados los presupuestos fácticos requeridos por la normativa de Servicio Doméstico en el art. 1° para activar el funcionamiento de la protección del Derecho del Trabajo.

3.-Siendo que las únicas tareas acreditadas en el sub-lite como desarrolladas por la actora para la accionada la de ayudarla a desplazarse unas cuadras para llegar y volver de su lugar de trabajo no permiten razonablemente inferir que insuman la carga horaria mínima de cuatro horas diarias al menos cuatro días de la semana.

Fallo:

En la ciudad de Reconquista, a los 21 de Diciembre de 2012, se reúnen los Jueces de esta Cámara, Dres. María Eugenia Chapero, Aldo Pedro Casella y Santiago Dalla Fontana para resolver el recurso interpuesto por la parte actora contra la resolución dictada por el señor Juez de Primera Instancia en lo Civil, Comercial y Laboral de Vera, Santa Fe, en los autos «DELL ELCE, MARTA INES c/ FRONTERA, ANA ISABEL s/ LABORAL», Expte. N° 184/2006. Acto seguido el Tribunal establece el orden de votación conforme con el estudio de autos: Chapero, Casella y Dalla Fontana. y se plantean las siguientes cuestiones:

PRIMERA: Es nula la sentencia apelada?

SEGUNDA: Es justa la sentencia apelada?

TERCERA: Que pronunciamiento corresponde dictar?

A la primera cuestión la Dra. Chapero dice: Que no habiendo sido sostenido en esta instancia el Recurso de Nulidad interpuesto, y no advirtiendo vicios procedimentales que hagan necesario su tratamiento en forma oficiosa, voto por la negativa.

A la misma cuestión, los Dres. Casella y Dalla Fontana votan en igual sentido.

A la segunda cuestión, la Dra. Chapero dijo:

I.-La sentencia del juez aquo (fs. 78 a 79) rechaza íntegramente la demanda con costas a la actora.

La parte actora se alza contra el pronunciamiento, expresando agravios a fs.95 a 96. La queja se centra en la errónea delimitación de la relación laboral en las normas del art. 1623 c.civ., desplazando la aplicación del convenio 125/90 y la ley de Contrato de Trabajo 20.744 (aunque equivoca el número consignando 20.774), violando el principio protectorio que rige el derecho laboral, y en especial la presunción del art. 23 L.C.T. También manifiesta su disconformidad con la valoración de las pruebas producidas efectuada por el juez aquo, en especial el soslayo de la prueba aportada por esa parte actora (testimoniales de Saucedo, fs. 51, Bernet fs. 50, Vega fs. 56) la cual (según la recurrente) acredita la relación laboral entre las partes.Por su parte la parte accionada contesta dichos agravios (fs. 106 a 107) abogando por su rechazo y la confirmación en todas sus partes del fallo alzado.

Consentida la providencia de pase al Tribunal, el proceso quedó concluido para definitiva.

II.- Adelanto desde ya que el análisis de la causa me conduce a sostener que el fallo debe ser confirmado, aunque con argumentos disímiles. Me explico:

En efecto y desechando (como acertadamente lo ha efectuado el juez aquo) por groseramente incorrecto el encuadramiento laboral pretendido por la actora en el convenio 125/90 compresivo de los trabajadores del área de hotelería y gastronomía, he de manifestar que las actividades prestadas por la actora configuran actividades comprendidas en el marco del servicio doméstico -decreto ley 326/56 -, (en el cual una de las categorías es «dama de compañía») , lo cual a la vez que implica la exclusión de la aplicación de la ley 20.744 (art. 2 inc. b), requiere de la configuración de los requisitos del art. 1° dec. Ley 326/56 para la operatividad de las normas laborales.

Así, advierto que el inferior yerra al fundar el rechazo de la acción en la falta de legitmación pasiva de Frontera y en cambio sí la de su madre, cuando en realidad de la plataforma probatoria de autos no surge en modo alguno que la actora haya laborado ni para Ana Frontera ni mucho menos para su madre la carga horaria mínima -cuatro horas y cuatro días semanales- como para tener por acreditados los presupuestos fácticos requeridos por la normativa de Servicio Doméstico en el art. 1° para activar el funcionamiento de la protección del Derecho del Trabajo.

En este sentido, ni siquiera los testigos aportados por la actora, permiten acreditar la prestación de tareas en el mínimo exigido por la norma, ya que Bernet (fs.50) a la pregunta cuarta sobre qué horarios cumplía responde «que los horarios no lo sé, se que cuando yo me iba para mi trabajo y cuando regresaba siempre la veía que la transportaba al negocio El Torito, de esta ciudad, no siempre, a veces,,,»; Saucedo (fs. 50 vto.) quien preguntada por las tareas que realizaba la actora, responde que sabe por comentarios que la ayudaba en la casa, en relación al quid esencial de la causa (la extensión horaria de las tareas) luce nada creíble que haya podido conocer puntualmente el horario de trabajo de la actora y que lo hacía para la accionada por haberla visto pasar por la esquina de su casa, que dista tres cuadras y media mas o menos de la de la actora, e idénticos reparos merece la testigo Vega (fs. 56) ya que en modo alguno a partir de sus dichos como vecina que cuidaba de la hija de la actora, se puede inferir que el tiempo que ésta se ausentaba del hogar constituía el horario de trabajo de Dell Elce en la casa de la accionada.

Por el contrario, surge de autos que Ana Frontera es soltera (fs. 11) se encuentra en sillas de ruedas y que necesita por tal razón la ayuda de una persona para desplazarse , que cuando su salud se lo permite trabaja en la Veterinaria El Torito (según testimonio de su compañero de trabajo Almada fs. 61, y su médico tratante Luque, fs. 64), que a veces era la actora y otras sus familiares quienes la llevaban al lugar de trabajo (fs. 60 Role, fs. 61 Almada), y que cuando lo hacía la actora ésta se retiraba desconociendo los mismos donde se dirigía.Es decir que siendo que las únicas tareas acreditadas en el sub-lite como desarrolladas por la actora para la accionada (ayudarla a desplazarse unas cuadras para llegar y volver de su lugar de trabajo) no permiten razonablemente inferir que insuman la carga horaria mínima de cuatro horas diarias al menos cuatro días de la semana, se ha de confirmar el rechazo de la demanda efectuado por el juez aquo aunque no por la falta de acción de la actora contra Frontera sino en virtud que no se encuentra acreditado el presupuesto operativo para la aplicación de las normas laborales del estatuto del servicio doméstico a la relación del sub-lite, aún cuando las actividades desarrolladas consistieran en domésticas o de dama de compañía, permaneciendo por tal razón la relación entre las partes ajena al derecho laboral y en el marco de la locación de servicios . Voto por la afirmativa.

A la misma cuestión, los Dres. Casella y Dalla Fontana votan en igual sentido.

A la segunda cuestión la Dra. Chapero dijo:Que conforme el resultado de las votaciones que anteceden corresponde: 1) Rechazar el Recurso de Apelación interpuesto por la parte actora confirmando en todas sus partes el decisorio alzado conforme Considerando. 2) Imponer las costas de la segunda instancia a la actora. 3) Regular los honorarios de Segunda Instancia en un 50% de la regulación de Primera Instancia.

A la misma cuestión, los Dres. Casella y Dalla Fontana votan en igual sentido.

Por los fundamentos y conclusiones del Acuerdo que antecede, la

CAMARA DE APELACIONES EN LO CIVIL, COMERCIAL Y LABORAL DE LA CUARTA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL

RESUELVE 1) Rechazar el Recurso de Apelación interpuesto por la parte actora confirmando en todas sus partes el decisorio alzado conforme Considerando. 2) Imponer las costas de la segunda instancia a la actora. 3) Regular los honorarios de Segunda Instancia en un 50% de la regulación de Primera Instancia.

Regístrese, notifíquese y bajen.

CHAPERO

Juez de Cámara

CASELLA

Juez de Cámara

DALLA FONTANA

Jueza de Cámara

FUENTES

Secretaria de Cámara

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