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La actividad del trabajador -consistente en sacar fotos y editar galerías fotográficas- revistió la calidad de colaborador permanente

FotografoPartes: Vazquez Freije Mariano Ezequiel c/ Terra Network Argentina S.A. s/ despido

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Sala/Juzgado: IX

Fecha: 29-ago-2012

Cita: MJ-JU-M-75093-AR | MJJ75093 | MJJ75093

La actividad del trabajador -consistente en sacar fotos y editar galerías fotográficas- revistió la calidad de colaborador permanente prevista en el Estatuto del Periodista, pues no cabe descartar que por vía de colaboración se aporte otro material periodístico no consistente en notas como son las obras gráficas (dibujos, caricaturas, historietas o fotografías), debe interpretarse ampliamente el concepto de «nota»: una colaboración, escrita o no.

Sumario:

1.-Corresponde revocar la sentencia de anterior instancia, en cuanto entendió que ningún periodista cuya tarea específica no consista en escribir podrá ser calificado como colaborador permanente, y consecuentemente hacer lugar a la demanda interpuesta por despido indirecto, pues el colaborador permanente, en el régimen estatutario del periodista, es alguien que no está sujeto a la organización y a la disciplina propia de la empresa periodística pero entrega a ésta, por un precio unitario convenido, algunos productos de su espíritu creativo, ya sea espontáneamente o por encargo de la empresa.

2.-Aunque el estatuto del periodista se refiera, al describir al colaborador permanente, a quien presenta colaboraciones escritas, en este aspecto no debemos entender la letra de la norma en sentido estricto pues, se trata de un contenido normativo meramente enunciativo, en efecto, no se puede descartar que por vía de colaboración se aporte otro material periodístico no consistente en notas como son las obras gráficas -dibujos, caricaturas, historietas o fotografías-.

3.-Debe interpretarse ampliamente el concepto de nota periodística, como una colaboración, escrita o no y, dentro de este último género, cabe perfectamente la nota gráfica.

4.-El empleador al que se refiere el Estatuto de los Periodistas está individualizado bajo diversas denominaciones aludiendo en particular al órgano, como serían los diarios, revistas, semanarios, anuarios, publicaciones, agencias noticiosas, periódicos, órganos de difusión y más ajustadamente órganos periodísticos que difundan o exhiban noticias de carácter periodístico.

5.-La vigencia de las normas impuestas en el estatuto de periodistas rigen en una empresa no periodística, pero ello si la explotación o tarea sí lo es, en tanto el estatuto se refiere a la explotación y no a la empresa.

6.-El carácter periodístico o no de la empresa no es decisivo en tanto en una misma empresa periodística el trabajador puede regirse por el estatuto profesional, pero también en determinados casos por el del personal administrativo de empresa periodísticas o por la Ley de Contrato de Trabajo  si se trata de un simple empleado o de un obrero gráfico.

Fallo:

En la Ciudad de Buenos Aires, el 29 de agosto de 2012 para dictar sentencia en los autos caratulados «VAZQUEZ FREIJE MARIANO EZEQUIEL C/ TERRA NETWORK ARGENTINA S.A. S/ DESPIDO», se procede a votar en el siguiente orden,

EL DOCTOR ROBERTO C. POMPA dijo:

I. Llegan los autos a esta alzada con motivo de los agravios que, contra la sentencia de primera instancia de fs. 148/151, interpusiera la parte actora a tenor del memorial obrante a fs. 152/157, que mereció réplica de la contraria a fs. 171/173.

II. El actor se queja porque considera que el sentenciante, sobre la base de una errónea apreciación de los hechos y de las pruebas producidas en la causa, rechazó su reclamo tendiente a percibir las indemnizaciones derivadas del despido.

III. El magistrado «a quo» consideró que la relación jurídica que unió a las partes no reconoció su causa en un contrato de trabajo. Sostuvo al respecto, que ningún periodista cuya tarea específica no consista en escribir podrá ser calificado como colaborador permanente y, en esa inteligencia, consideró que el accionante no acreditó en autos haber efectuado las 24 colaboraciones anuales exigidas como requisito para ser calificado «colaborador permanente» de la demandada de acuerdo al inc. e) del art. 23  del Estatuto del Periodista. Por tanto, rechazó la demanda incoada con costas a su cargo.

IV. No comparto la decisión dispuesta por el magistrado de grado. Me explico.

MARIANO EZEQUIEL VAZQUEZ FREIJE denuncia que ingresó a prestar servicios como redactor y reportero gráfico en calidad de colaborador no permanente para la demandada «TERRA NETWORKS ARGENTINA S.A.» desde el 1/11/2005 y que recién a partir del 14/11/2008 pasó a estar bajo relación de dependencia de la accionada revistiendo la calidad de colaborador permanente, al superar el mínimo de 24 colaboraciones anuales exigidas por el art. 23 , inc. e) de la ley 12.908.Señala que devengaba una remuneración mensual de $ 3.658.- para el mes de enero de 2010, de acuerdo con el Estatuto del Periodista Profesional (ley 12.908 ) y al CCT 301/75 que rigen la relación laboral. Explica que sus colaboraciones periodísticas y fotográficas se publicaban en el portal de noticias denominado «TERRA» que es un sitio de Internet que pertenece a la demandada. Aclara que mayoritariamente desarrollaba su trabajo fuera del ámbito de la empresa demandada, a la cual concurría o se comunicaba periódicamente a entregar sus colaboraciones, a recibir instrucciones y a percibir sus haberes. Manifiesta que la empleadora ocultó el vínculo dependiente bajo la apariencia de una falsa locación de servicios, que obligaba a su parte a emitir facturas a su favor. Invoca una serie de acontecimientos que dieron origen a sus reclamos de regularización y manifiesta que frente al rechazo de sus requerimientos, se consideró injuriado y despedido mediante el TCL del 15/1/2010. En esta inteligencia, invoca fraude laboral y reclama que se haga lugar íntegramente a su reclamo.

Por su parte, «TERRA NETWORKS ARGENTINA S.A.» niega aquéllas imputaciones y desconoce el vínculo dependiente invocado. Señala que si bien el actor prestó algunos servicios en forma externa e independiente en modo alguno se ha configurado un vínculo subordinado por su calidad de colaborador permanente en los términos de la ley 12.908. En consecuencia, solicita se rechace íntegramente la acción con costas.

Como se puede apreciar, en vista de que como quedara trabada la litis y de acuerdo a las reglas que rigen la carga probatoria, quedaba a cargo de cada una de las partes acreditar respectivamente las invocaciones efectuadas pues, en definitiva, conforme el art.377  CPCCN, los litigantes deben acreditar los presupuestos que invocan como fundamento de su pretensión, defensa o excepción, lo cual no depende sólo de la condición de actor o demandado sino de la situación en la que cada uno se coloca en el proceso (Confr.CNCom, Sala A, 31/05/99, LL 1999-E-585).

La figura del colaborador permanente de medios periodísticos genera recurrentes controversias y perplejidades. Me toca en esta oportunidad expedirme al respecto y clarificar en el caso particular de autos el punto aquí debatido.

El inc. c) del art. 23 del Estatuto del Periodista define al colaborador permanente como «.el que escribe notas, retratos, paralelos, narraciones, descripciones, ensayos, cuentos, bibliografías y otros escritos de carácter literario o científico o especializados de cualquier otra materia en un número no menor de veinticuatro anuales y que por la índole de los mismos no corresponde a las tareas habituales a los órganos periodísticos.». Se trata, pues, de alguien que no está sujeto a la organización y a la disciplina propia de la empresa periodística pero entrega a ésta, por un precio unitario convenido, algunos productos de su espíritu creativo, ya sea espontáneamente o por encargo de la empresa. Si bien el texto legal se refiere a las colaboraciones escritas, en este aspecto no debemos entender la letra de la norma en sentido estricto pues, en mi opinión, se trata de un contenido normativo meramente enunciativo. En efecto, no podemos descartar que por vía de colaboración se aporte otro material periodístico no consistente en notas como son las obras gráficas (dibujos, caricaturas, historietas o fotografías). En mi opinión, debe interpretarse ampliamente el concepto de «nota»: una colaboración, escrita o no y, dentro de este último género, cabe perfectamente la nota gráfica. Ahora bien, para que se configure la calificación en cuestión es necesario que las colaboraciones no correspondan a las tareas habituales del emprendimiento empresario:este requisito debe entenderse referido a evitar la utilización del instituto indebidamente, como mero recurso para eludir el cumplimiento de las obligaciones emergentes del contrato de trabajo periodístico con el fin de que ésta utilice la modalidad contractual de locación de servicios con el único fin de ocultar la verdadera naturaleza de la relación y eludir de este modo la legislación laboral y previsional.

En el caso de autos, advierto reunidas todas las condiciones para encuadrar la actividad del actor en las previsiones del inc. c) del art. 23 del Estatuto del Periodista.

En este sentido, LEONARDO GABRIEL CASAS (fs. 74/75), jefe de la sección deportiva de la demandada, expresa que comenzó a ver al actor desde fines del 2005 oportunidad en la que realizaba tareas de fotógrafo y redactor periodístico en la demandada. Afirma que la labor de aquél consistía en sacar fotos, editar galerías fotográficas y hacer notas y reconoce haberle encomendado fotografías de eventos deportivos con una frecuencia que estima en seis o siete trabajos mensuales. Aclara que el modo de encomendarle trabajos era vía mail, llamada telefónica o, si lo veía en la redacción, de forma verbal. NAHUEL EDMUNDO TORTORELO (fs. 76/77), compañero de trabajo del actor, da cuenta de su asistencia junto al actor a una exposición de autos donde debían efectuar trabajos para la demandada. Asimismo, señala que al accionante se le encomendaban cuatro o cinco trabajos mensuales. INES CLAUDIA AMBROSINI (fs. 78/79), encargada de la selección y edición de noticias, señala que en su calidad de subeditora le encargaba trabajos al accionante. Aclara que le presentaba seis notas por mes para que sean editadas luego en el portal. Expresa que el actor no tenía un horario y días fijos de trabajo, dado que cuando ella le solicitaba alguna nota se comunicaba por teléfono, vía mail o bien cuando pasaba por redacción. MARIANO JASOVICH (fs.77), señala que se desempeñó en la sección noticias de la demandada y si bien el accionante no trabajaba dentro de la empresa la mecánica de trabajo del actor era presentar ideas de notas que incluían texto y material fotográfico, la enviaba vía mail o las llevaba en forma escrita a la oficina desde donde trabajaban los editores. Así, afirma que el accionante presentaba varias posibilidades de notas y el dicente le aprobaba dos o tres por mes para publicar en su sección. Y, finalmente, VICTOR MANUEL POMPINHO SOARES (fs. 80/81) señaló que el actor desarrollaba tareas de reportero gráfico y cronista para el area de entretenimientos, actualidad y reportes. Concretamente, el actor iba a eventos de actualidad, sacaba fotos, para luego mandarlas a los editores de diferentes secciones para que las subiera al portal. Recuerda que, ocasionalmente el actor escribía notas una vez por semana a la sección. Afirma que encomendaba notas o fotos al accionante.

Como se puede observar, son precisos, circunstanciados y convictivos al deponer sobre las numerosas colaboraciones que desarrollaba el actor en la demandada que excedían los limites establecidos por el Estatuto del Periodista; asimismo, brindan suficiente razón de los dichos, refieren sucesos compartidos con el actor en su lugar de trabajo y además no han sido motivo de impugnaciones. Por lo que corresponde otorgarles fuerza probatoria (conf. art. 386 C.P.C.C.C.N.).

Sumado a ello, la documental acompañada por la accionante que obra por cuerda en sobre nº 11597, que quedó tácitamente reconocida por la accionada a fs. 93, da cuenta que los trabajos de redacción y reportes gráficos que desarrolló para la demandada, tomando como parámetros las conclusiones anteriormente dispuestas, excedían abismalmente las 24 colaboraciones anuales exigidas como requisito para ser considerado colaborador permanente de la demandada.

Valorada la prueba producida, la que es analizada bajo las reglas de la sana crítica (Cfr. arts. 386, 456 , 477  y concs. del CPCCN), prescindiendo de aquella que no considero esencial (cfe.art. 386 del CPCCN), arribo a la conclusión que el actor trabajó para la demandada bajo su dependencia en calidad de colaborador permanente, en términos del inc. c) del art. 23 del Estatuto del Periodista.

No modifica la conclusión arribada l a circunstancia que para poder cobrar sus remuneraciones el actor debiera extender facturas como si se tratase de un trabajador autónoma e independiente. Resulta claro que demostrada la existencia de la relación de dependencia laboral, la emisión de facturas aparece como una imposición unilateral del dador de trabajo para eludir el cumplimiento de las obligaciones legales en lo que constituye un claro y típico ejemplo de fraude para ocultar la verdadera naturaleza de la relación y eludir de este modo la legislación laboral y previsional.

Tampoco modifica la conclusión arribada sobre la existencia de una relación de trabajo subordinada, la circunstancia que los suplementos a cargo de la actora fueran publicados en el sitio web «TERRA», un portal de Internet.

Resulta difícil comprender cómo un medio que publica noticias periodísticas en su propio sitio de Internet no conciba como periodística esa actividad. Es cierto que nos encontramos seguramente ante una de las nuevas situaciones que a partir del avance de la tecnología y de los medios de las comunicaciones nos hemos de enfrentar en el campo jurídico en el futuro. Aparece así una reorganización de los sistemas productivos que tiene repercusión directa sobre la conformación y dinámica de las relaciones laborales en la empresa y en la búsqueda de organizaciones productivas más flexibles, en los que las empresas han acometido procesos tales como la descentralización productiva, sustituciones de determinadas áreas de empleo por servicios de subcontratos, introducción de instrumentos técnicos de producción flexibles y polivalentes más adecuados para hacer frente a las variaciones de la demanda, diversificación de la producción, estrategias de diferenciación salarial, nuevas formas de gestión individualizada de la fuerza de trabajo y modos de contratación temporal del empleo (cfe.José Luis Monereo Perez en «Grupos de empresas y subcontratación en las relaciones del trabajo en la transmisión de la empresa», Madrid, 1987), desarrollándose en el marco de la empresa el modelo de empresa-red, es decir, un tipo de empresa económica de carácter flexible que permite articular la gran empresa con una red más o menos amplia y diversificada de pequeñas empresas subsidiarias o auxiliares mediante las cuales se realiza el ciclo de producción (cfe. Vid F. Butera, «Impresse rete e automazione»). Desde que Jeremy Riftkin anunciara «el fin del mundo del trabajo» han aparecido nuevas categorías de trabajadores, como ocurre por ejemplo con el teletrabajo, donde los trabajadores se vinculan con otras empresas y con su propia empresa desde una posición externa al lugar tradicional de trabajo dentro del establecimiento. Aquél concepto de empresa-red es consecuencia del paso de la sociedad post-industrial hacia de la sociedad de la información (cfe. Castells Manuel, «La era de la información. La sociedad en red», Barcelona, 1998) y genera a su vez el concepto de «trabajador virtual», lo que sin dudas generará nuevos problemas vinculados con el modo tradicional de las relaciones de trabajo, como la incorporación de estos nuevos trabajadores en la organización de la empresa, el derecho a una carrera profesional, la jornada de trabajo, los descansos, el régimen de enfermedades, la inclusión sindical, la posibilidad de elegir y ser elegido representante sindical, la convivencia del aspecto laboral con los quehaceres familiares, etc. También aparecen conceptos como el trabajador «dependiente autónomo» y se empieza a hablar de la incorporación de trabajadores autónomos a los cuadros sindicales (cfe.Roberto Pompa, en Jornadas sobre el teletrabajo, Palacio de los Correos, Buenos Aires, 2002).

Formulo estos señalamientos porque nos encontramos ante un caso en el que la velocidad de las transformaciones tecnológicas, donde aparece la preocupación de promover el acceso de los periodistas a nuevas tecnologías de comunicación y defender la libertad de información y de expresión a partir de los desafíos y los problemas éticos colocados por las nuevas tecnologías y el nuevo orden mundial de la información, impactan directamente en las relaciones laborales de un modo especial en el segmento de los periodistas y que los cambios que introducen representan graves riesgos para esos trabajadores por el desconocimiento de sus derechos.

Estas preocupaciones fueron objeto de debate en el ámbito mundial en distintas oportunidades (Cfe. III Congreso de Jornalistas Portugueses, reunidos en Lisboa entre el 26 de febrero y el 1º de marzo de 1998; «Declaración de Lisboa» en el Primer Encuentro de los Periodistas en Lenguas Ibéricas, reunidos en Lisboa los días 2 y 3 de marzo de 1998; V Encuentro Iberoamericano de Periodistas, Portugal, 12 a 14 de octubre de 1998; el Prof. Francisco Iturraspe, «Los periodistas y sus organizaciones en los medios globales y digitales», IV Encuentro Interamericano de Derecho Laboral y Seguridad Social, La Habana, Cuba, marzo 2002; entre otros), pero es evidente que en nuestro país la polémica se encuentra aún en sus comienzos y que será necesario regular a través de algún estatuto especial, o mediante la creación o ampliación de la representación sindical, o de la ampliación de los términos y regulaciones en estatutos profesionales y convenios colectivos de trabajo vigentes, las nuevas condiciones de trabajo que empiezan a observarse a partir del desarrollo tecnológico de las comunicaciones.Es por ello que considero que cada caso debe evaluarse en particular, y no puedo dejar de señalar que en oportunidad de expedirme sobre la cuestión sostuve que el actor no era un editor sino asistente de edición en el área de comunidad y eventos en vivo y su función era moderar «on line» en los foros y salas de chat, encargándose de recibir las preguntas de los usuarios y enviárselas al personaje o especialista en cuestión, como lo haría un moderador en un panel de especialistas. Es decir, lo que hace el moderador es recibir y copiar la pregunta, controlar que no se usen términos impropios, injuriosos o discriminatorios y enviársela al personaje en cuestión. Se dedica a copiar, pegar y reenviar la pregunta, lo que en el término informático se conoce como «editar», a diferencia del término editorializar al que alude el estatuto profesional que se pretendía aplicable, que consiste en redactar comentarios de orientación y crítica de diversas actividades (cfr. Juzgado de Trabajo nº 38, SD 2761 del 10/07/03, en autos «Grosvald Gabriel c/ AOL Argentina SRL s/ despido»). De la misma manera, en otra ocasión, también desestimé la aplicación del estatuto de periodistas, por cuanto llegué a la conclusión que la actora era la encargada de comunicaciones a cargo de relaciones públicas y la actividad de la demandada era la de ofrecer servicios de mail, chat, Internet y publicar publicidad a través de su portal de Internet, lo que no se identificaba con actividad periodística alguna (cfe.Juzgado de Trabajo Nº 38, SD 2772 del 13/08/03, en autos «Ljuba María Cecilia c/ Starmedia Argentina SRL s/ despido»). Pero aún en el primero de los casos citados en que entendí que no resultaba aplicable el estatuto profesional, el Superior consideró que la relación sí se encontraba regida por el Estatuto del Periodista Profesional por considerar que no es relevante que la empleadora sea una empresa estrictamente periodística, sino que la misma efectúe actividad periodística resultando evidente que el sitio difunde noticias de carácter periodístico, revocando lo resuelto en origen (Cfr. CNAT. Sala VI, SD 56795 del 9/2/04, en autos «Grosvald Gabriel c/AOL ARGENTINA SRL s/despido; ídem SD. 55159 del 15/8/02 en «Vaca Pablo Rafael c/ XSALIR.com.S.A. y otros s/despido» ). Éste último criterio fue el que hice propio con posterioridad como titular del Juzgado Nacional de Primera Instancia nº 38, mediante S.D. 3318 del 28/3/2007, en autos «VAZQUEZ LUCIANA ELENA c/ THX MEDIOS S.A. Y c/ BAE NEGOCIOS S.A. s/ despido».

En efecto, el empleador al que se refiere el Estatuto de los Periodistas está individualizado bajo diversas denominaciones aludiendo en particular al órgano, como serían los diarios, revistas, semanarios, anuarios, publicaciones, agencias noticiosas, periódicos, órganos de difusión y más ajustadamente órganos periodísticos que difundan o exhiban noticias de carácter periodístico.

De esta manera, valorando el contenido del sitio de la demandada a través de Internet, no cabe duda que está principalmente conformado por la difusión y exhibición de noticias de carácter periodístico, siendo el «sitio informático» el medio periodístico, como podría ser gráfico, radial o televisivo.

Por lo demás, debo recordar que la vigencia de las normas impuestas en el estatuto de periodistas rigen en una empresa no periodística, pero ello si la explotación o tarea sí lo es, en tanto el estatuto se refiere a la explotación y no a la empresa.Cabe hacer esta aclaración porque el carácter periodístico o no de la empresa no es decisivo en tanto en una misma empresa periodística el trabajador puede regirse por el estatuto profesional, pero también en determinados casos por el del personal administrativo de empresa periodísticas (Decreto Ley 13839/46 ) o por la Ley de Contrato de Trabajo  si se trata de un simple empleado o de un obrero gráfico. Esto es así, porque se vincula con las reales tareas y funciones que desempeña y sin perjuicio del convenio colectivo de trabajo de la respectiva actividad (cfr. Tratado de Derecho del Trabajo dirigido por el Dr. Vázquez Vialard, Tomo VI, pág. 301/302, Editorial Astrea). En otras palabras, el estatuto del periodista resulta aplicable a quienes desempeñan actividades previstas en él, con independencia del objeto principal que posea la empresa para la que prestan servicios.

Desde esta perspectiva, y dado que en el caso encuentro reunidos los requisitos señalados por el Estatuto del Periodista para configurar una relación dependiente en los términos allí previsto s, entiendo que la actitud asumida por la demandada al negar la vinculación del tipo indicado que la uniera con el actor (cfr. CD 00960916 y 00960954), resulta de entidad para impedir la prosecución del vínculo laboral y en consecuencia, considero ajustada a derecho la decisión del trabajador de considerarse despedido conforme TCL 052611285 del 15/1/2010 (art. 242  de la L.C.T.).

Por tanto, de prosperar mi voto propongo se revoque el fallo apelado y se haga lugar al reclamo indemnizatorio incoado por el accionante.

V. No prosperará el reclamo por integración del mes de despido. Ello es así pues el art. 43  de la ley 12.908 establece como mecanismo de protección contra el despido arbitrario un sistema indemnizatorio que, comparado en su integridad con el sistema que establece la LCT  para ese mismo fin, resulta más beneficioso.Así, contempla un lapso de preaviso superior al establecido en la norma general (conf. art. 43 inc b) según ley 16.792), en la indemnización por antigüedad no contempla el tope del art. 245  LCT, y el sistema indemnizatorio, en conjunto, es notoriamente más favorable al trabajador que el previsto en la LCT, por ello se aplica íntegramente el sistema de la ley estatutaria. Como el art. 9  de la LCT, al declarar aplicable el principio de conglobamiento orgánico por instituciones, descartó la posibilidad de «acumular» beneficios provenientes de la atomización de normas laborales, no cabe duda que no puede extraerse la «mejor» condición de cada norma en juego formando una «nueva» e inexistente sino que debe aplicarse el régimen que, comparando por instituciones, en conjunto, resulte más favorable al trabajador, aún cuando alguna condición particular no lo sea. Tal régimen es el de la ley 12.908 y no prevé la denominada «integración mes de despido» (conf. CNAT, Sala II, S.D. N° 94.462 del 20/09/2006, en los autos: «Esteban, Alicia Beatriz c/Cámara Argentina de la Propiedad Horizontal y Actividades Inmobiliarias s/despido», por lo que propicio desestimar el concepto referido.

VI. Por el contrario, resultan procedentes las indemnización previstas en los arts. 8  y 15  de la ley 24.013. Ello pues la relación se ha mantenido en clandestinidad, la documental acompañada por el accionante, reconocida tácitamente conforme ut supra se señalara, da cuenta que cumplió la «intimación» prevista en el art. 11 inciso «a»  y el posterior requerimiento a la AFIP, inciso «b» de la ley (ver transcripción de misiva del 17/12/2009, CD 052617990 accionante que obra por cuerda en sobre nº 11597) y la causal de despido se vincula con la irregularidad registral.

VII. En cuanto a la multa prevista en el art. 45  de la ley 25.345, habiéndose dado cumplimiento a los requisitos legales exigidos (art.80  L.C.T.) -ver documental obrante en anexo 11597- la misma procederá. Asimismo, la demandada deberá hacer entrega del certificado establecido en el art.80 L.C.T. ajustado a las constancias de la causa, dentro del plazo de cinco días de quedar firme la sentencia, bajo apercibimiento de imponer astreintes, cuyo plazo y monto establecerá el juez «a quo», en caso de incumplimiento conforme lo dispuesto por el arts. 37  y 666  bis del Código Civil.

VIII. La circunstancia de que los registros laborales de la empleadora no se compadezcan con la realidad, lleva a proyectar respecto de los datos denunciados al demandar la presunción emergente del art.55  de la LCT, ello pues, en definitiva, los montos de la liquidación denunciada aparecen desproporcionados con las tareas cumplidas. En consecuencia, el accionante resulta acreedor de los siguientes rubros y montos:

La suma indicada devengará intereses desde su exigibilidad hasta su total cancelación aplicándose la tasa activa fijada por el Banco de la Nación Argentina para el otorgamiento de préstamos, según la planilla que difunda la Prosecretaría General de la Excma. Cámara del Fuero (conf. ley 23.928  modif. por ley 25561 , art. 622  del C.Civil y CNAT Acta Nº2357 del 7/5/02, modif. por Res.CNAT Nº 8 del 30/5/02).

VIII. Por los motivos expuestos de prosperar mi voto, propongo revocar la sentencia de primera instancia y hacer lugar a la demanda condenando a «TERRA NETWORK ARGENTINA S.A.» a abonar MARIANO EZEQUIEL VAZQUEZ FREIJE la suma total de PESOS CIENTO DIECINUEVE MIL VEINTE CON CINCUENTA CENTAVOS ($ 119.020,50); crédito que devengará intereses anteriormente dispuestos. Asimismo, la demandada deberá hacer entrega del certificado establecido en el art.80 L.C.T.ajustado a las constancias de la causa, dentro del plazo de cinco días de quedar firme la sentencia, bajo apercibimiento de imponer astreintes, cuyo plazo y monto establecerá el juez «a quo», en caso de incumplimiento conforme lo dispuesto por el arts. 37 y 666 bis del Código Civil.

IX. Ante el nuevo resultado del litigio y en virtud de lo normado por el art. 279  del C.P.C.C.N., corresponde dejar sin efecto la imposición de costas y la regulación de honorarios practicadas en la instancia anterior y determinarlas en forma originaria.

Sugiero imponer las costas de ambas instancias a cargo de la parte demandada vencida (conf. art. 68  C.P.C.C.N.).

Teniendo en cuenta el monto del proceso, la natura­leza y complejidad del litigio, el resultado obtenido y la calidad, eficacia y extensión de los trabajos profesionales realizados, propicio las siguientes regulaciones de honorarios por lo actuado en primera instancia sobre el capital de condena más intereses: a la representación y patrocinio letrado de la actora el .%, a la representación y patrocinio letrado de la demandada el .% y al perito contador el .% (cfr. arts. 38 , L.O.; 6, 7, 8 , 19  y ccds., ley 21.839; 3º , incs. b) y g) y 12 , dec.-ley 16.638/57; ley 24.432 ).

Asimismo, regúlense los honorarios de los representantes letrados intervinientes en ésta alzada en el 25% de lo que en definitiva le corresponda por sus labores en la instancia previa (cfr. Art. 14 , ley 21.839).

EL DR. ALVARO E. BALESTRINI DIJO:

Por compartir los fundamentos, adhiero al voto que antecede.

EL DR. GREGORIO CORACH: no vota (art. 125  L.O.).

A mérito del acuerdo que antecede, el TRIBUNAL RESUELVE:1) Revocar la sentencia de primera instancia y hacer lugar a la demanda interpuesta por MARIANO EZEQUIEL VAZQUEZ FREIJE contra «TERRA NETWORK ARGENTINA S.A.» y condenar a ésta a abonarle la suma total de PESOS CIENTO DIECINUEVE MIL VEINTE CON CINCUENTA CENTAVOS ($ 119.020,50), monto que devengará intereses desde su exigibilidad hasta su total cancelación aplicándose la tasa activa fijada por el Banco de la Nación Argentina para el otorgamiento de préstamos, según la planilla que difunda la Prosecretaría General de la Excma. Cámara del Fuero. Asimismo, Asimismo, la demandada deberá hacer entrega del certificado establecido en el art.80 L.C.T. ajustado a las constancias de la causa, dentro del plazo de cinco días de quedar firme la sentencia, bajo apercibimiento de imponer astreintes, cuyo plazo y monto establecerá el juez «a quo», en caso de incumplimiento conforme lo dispuesto por el arts. 37 y 666 bis del Código Civil. 2) Imponer las costas de ambas instancias a cargo de la parte demandada vencida. 3) Regular los honorarios de la representación y patrocinio letrado de la parte actora, de la parte demandada y del perito contador por lo actuado en primera instancia en el .%, .% y .%, respectivamente, sobre el capital de condena más intereses. 4) Regular los honorarios de los representantes letrados intervinientes en ésta alzada en el .% de lo que en definitiva les corresponda por su labor en origen. 6) Regístrese, notifíquese y oportunamente devuélvase.

Dr. Alvaro E. Balestrini – Juez de Cámara –

Dr. Roberto C. Pompa – Juez de Cámara –

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