Encontrándose el inmueble inscripto a nombre del cónyuge no demandado, no puede ser agredido por los acreedores de su esposo.

Partes: Chiappori Oscar Horacio c/ González Ricardo Francisco y otro s/ ejecutivo

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial

Sala/Juzgado: A

Fecha: 24-may-2012

Cita: MJ-JU-M-73886-AR | MJJ73886 | MJJ73886

No acreditado que la deuda ejecutada haya sido contraída para atender las necesidades del hogar, para la educación de los hijos o para la conservación de los bienes comunes y encontrándose el inmueble inscripto a nombre del cónyuge no demandado en autos, dicho bien no puede ser agredido por los acreedores de su esposo.

Sumario:

1.-Con la modificación del art. 1276  del CCiv. por la ley 17711 , se ha introducido en nuestra legislación el principio de la separación de administración de los bienes de la sociedad conyugal, distinguiendo cabalmente dos masas de administración. Tales masas se integran con los bienes propios de titularidad del marido o de la mujer, respectivamente y con los bienes gananciales, los cuales, de acuerdo al origen de su adquisición, se atribuyen a la gestión de aquél de los cónyuges que los adquirió. Ello, sin perjuicio de la unidad de la masa acaecida la disolución de la sociedad conyugal.

2.-El carácter ganancial o propio de un bien está referido al momento de la disolución de la sociedad conyugal y, eventualmente, a los supuestos previstos por el art. 1277  del código citado que regula la disponibilidad de ciertos bienes sin afectar su titularidad frente a terceros.

3.-El régimen patrimonial de la sociedad conyugal se concilia con el principio de separación de responsabilidad establecido por los arts. 5 y 6 de la ley 11367, según el cual los bienes propios de un cónyuge y los gananciales que él adquiere no responden por las deudas del otro y sí, en cambio, por las propias.

4.-El art. 6 de la ley 11367 dispone que el cónyuge no deudor responde con los frutos de sus bienes propios y gananciales sólo cuando las obligaciones fueron contraídas para atender las necesidades del hogar, para la educación de los hijos o para la conservación de los bienes comunes. N.R.: Sumarios elaborados por Ricardo A. Nissen.

Fallo:

Buenos Aires, 24 de mayo de 2012.

Y VISTOS:

1.) Apeló el actor la resolución dictada en fs. 259 que desestimó el embargo que solicitó sobre el 50% de un inmueble que se encuentra a nombre de la Sra. Monica Asunción Yacoy, esposa del codemandado Ricardo Francisco González.

Los fundamentos obran desrrollados a fs. 262.

2.) Se queja el actor porque la titular del bien habría suscripto el documento obligacional, con lo que estaría demostrando que el destino de los fondos percibidos en mutuo tendrían como destino atender las necesidades comunes, como ser las del hogar y/o educación de los hijos.

3.) Estas actuaciones fueron iniciadas por Oscar H. Chiappori, contra Marta I. López y Ricardo F. González, con base en veinte (20) pagarés copiados a fs. 2/21, habiendose dictado sentencia contra estos últimos a fs. 126/32.

A los fines de ejecutar la condena, se presentó el actor y solicitó que se trabara embargo sobre el inmueble de matrícula N° 1389, cuya 50% es de titularidad de la Sra. Yacoy, esposa del codemandado González (v. fs. 256/7).

En este contexto, cabe recordar que con la modificación del art. 1276  del código civil por la ley 17711 , se ha introducido en nuestra legislación el principio de la separación de administración de los bienes de la sociedad conyugal, distinguiendo cabalmente dos masas de administración. Tales masas se integran con los bienes propios de titularidad del marido o de la mujer, respectivamente y con los bienes gananciales, los cuales, de acuerdo al origen de su adquisición, se atribuyen a la gestión de aquél de los cónyuges que los adquirió. Ello, sin perjuicio de la unidad de la masa acaecida la disolución de la sociedad conyugal (conf. Zannoni: «Derecho Civil: Derecho de Familia» T. 1, pág. 544).

El carácter ganancial o propio de un bien está referido al momento de la disolución de la sociedad conyugal y, eventualmente, a los supuestos previstos por el Art.1277  del código citado que regula la disponibilidad de ciertos bienes sin afectar su titularidad frente a terceros.

Este régimen se concilia con el principio de separación de responsabilidad establecido por los Arts. 5 y 6 de la ley 11367, según el cual los bienes propios de un cónyuge y los gananciales que él adquiere no responden por las deudas del otro y sí, en cambio, por las propias (conf. obra citada, T. 1, págs. 525 y siguientes).

En este marco, el art. 6 de la ley 11367 dispone que el cónyuge no deudor responde con los frutos de sus bienes propios y gananciales sólo cuando las obligaciones fueron contraídas para atender las necesidades del hogar, para la educación de los hijos o para la conservación de los bienes comunes. En esta excepción se funda del actor.

Sin embargo, no puede soslayarse que la Sra. Yacoy no suscribió los documentos que se ejecutan en autos, y que no existe constancia alguna en este proceso que permita tener por acreditado que los fondos que el actor le habría dado al codemandado González tuvieron el destino a que hace referencia la norma invocada.

En efecto que la sola suscripción del documento de fs. 86, -cesión acciones y derechos derivados de un mutuo- instrumento que no es el ejecutado en autos, por parte de la cónyuge del codemandado, en los términos del art. 1277 Código Civil, no permite arribar a la suposición pretendida por el actor.

En vista de ello, no encontrándose la deuda ejecutada en autos enmarcada en las excepciones previstas por la norma referida y encontrándose el inmueble inscripto a nombre de la cónyuge, no demandada en autos, dicho bien no puede ser agredido por los acreedores de su esposo (conf. esta CNCom, Sala A, 9/11/06, «Castañe Roberto Luis c/ Bevagna Lidia Luisa s/ ejecutivo»).-

4.) Por lo expuesto, esta Sala RESUELVE:

Desestimar el recurso interpuesto por la parte actora, y por ende, confirmar la resolución apelada, sin costas por no mediar contradictor.

Devuélvase a primera instancia, encomendándose al Sr. Juez a quo disponer las notificaciones del caso con copia de la presente resolución. La Señora Juez de Cámara Dra. Isabel Míguez no interviene en la presente resolución por encontrarse en uso de licencia (art. 109  del Reglamento para la Justicia Nacional). Alfredo Arturo Kölliker Frers, María Elsa Uzal. Ante mí: María Verónica Balbi. Es copia del original que corre a fs. 266/67 de los autos de la materia.

María Verónica Balbi

Secretaria

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