Quien pretende bloquear sitios web de contenido sexual para que su nombre no aparezca debe individualizar las direcciones.

Partes: D. G. P. y otros c/ Microsoft de Argentina S.A. s/ medidas cautelares

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal   Sala/Juzgado: III

Fecha: 31-may-2012

Cita: MJ-JU-M-73033-AR | MJJ73033 | MJJ73033

Corresponde a quien pretende bloquear sitios web de contenido sexual para que su nombre no aparezca individualizar las direcciones, al tratarse de un medio altamente dinámico, debiendo ampararse a su vez la garantía constitucional de la libertad de expresión.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar lo resuelto por el juez de grado en cuanto, al hacer lugar a la medida cautelar peticionada por las actoras para que se elimine toda referencia que permita vincular sus nombres, a través de los enlaces que permite el buscador demandado, con cualquier sitio de contenido pornográfico o sexual, dispuso que éstas acompañaran copia del contenido del o los sitios en particular, indicando la dirección del sitio web, pues, el cumplimiento de la medida en estos casos involucra un medio altamente dinámico, y además, existe la necesidad de ponderar no sólo los derechos invocados por ambas partes del litigio, sino también los de los terceros, debiendo señalarse que la ley 26032 dispone que la búsqueda, recepción y difusión de información e ideas de toda índole, a través del servicio de Internet, está amparada por la garantía constitucional de la libertad de expresión, por lo que deben garantizarse los derechos personalísimos sin bloquear resultados del buscador que no sean susceptibles de afectarlos.

 

2.-Los argumentos de las peticionarias sobre la imposibilidad o la dificultad para individualizar los sitios de internet cuyo bloqueo pretenden, no son atendibles, habida cuenta de que tanto al pedir la medida cautelar como al denunciar su incumplimiento acompañaron impresiones de las páginas web, pero sin individualizar cuáles son específicamente los resultados que afectan sus derechos.

 

 

Fallo:

 

Buenos Aires, 31 de mayo de 2012.

 

AUTOS Y VISTOS:

 

El recurso de apelación interpuesto a fs. 747 contra la resolución fs. 745/46, fundado a fs. 749/60, cuyo traslado fue contestado a fs. 765/71, y

 

CONSIDERANDO:

 

1. El 17 de septiembre de 2010 el Sr. Juez hizo lugar a la medida cautelar requerida a fs. 519, por lo que ordenó a Microsoft de Argentina -y a su buscador («bing»)- que adoptara «las medidas necesarias para eliminar toda referencia que permita identificar y vincular el nombre de las peticionantes a través de los vínculos o enlaces que permite el mencionado buscador http://www.bing.com con cualquier sitio de contenido sexual, pornográfico, venta de sexo o de elementos sexuales o cualquier otra actividad sexual» (fs. 593/94vta.).

 

A fs. 713/17 se presentó Microsoft Corporation (en adelante Microsoft) -para lo cual invocó su carácter de titular y administradora del buscador «bing»- y solicitó al juez que las peticionarias individualizaran, por los fundamentos expuestos en ese escrito, los resultados de búsqueda cuya remoción pretenden, a fin de poder cumplir con la medida cautelar decretada.

 

Después de sustanciar ese pedido con las actoras (fs. 737/44vta.), el a quo dispuso «que el actor deberá acompañar copia del contenido del o los sitios en particular de modo tal que el suscripto pueda valorar si se produce prima facie afectación de sus derechos personalísimos (…) indicando en su escrito la dirección del sitio web y haciendo específica y clara referencia a la documentación que por cada sitio acompañe con el escrito» (fs. 745vta., Considerando IV).

 

2. Contra esa decisión se agravian las peticionarias.Señalan que no cuestionaron los contenidos de los sitios que se describen en los resultados de búsqueda que ofrece el buscador -que tiene contenido propio-, sino los vínculos y enlaces que permiten identificar sus nombres con dichos sitios, los que se encuentran en los resultados de búsqueda ofrecidos por la accionada.

 

En ese orden de ideas, aclaran que «lo cuestionado en autos son los párrafos de descripción de los resultados de búsqueda que ofrece el sitio http://www.bing.com» y no el contenido de los sitios indexados (fs. 750, el subrayado es del original). Y citan distintos precedentes de esta Cámara en los que se distinguió el contenido -sexual o pornográfico- de los sitios, de la relación efectuada por el buscador entre el nombre de los actores y tales sitios (fs. 752/55).

 

Sostienen, desde esa perspectiva, que no es lógico que se las obligue a indicar la dirección de los sitios web que desean bloquear y a acompañar la documentación de su contenido, para que el juez examine si afectan sus derechos personalísimos, puesto que ello se aparta de la cuestión debatida (fs. 755). Añaden que los daños invocados provienen de los párrafos de descripción que ofrecen los resultados de búsqueda, y no del contenido de los sitios creados por terceros (fs. 755vta.).

 

Por lo demás, alegan que la solución propiciada por el a quo es de cumplimiento imposible para las peticionarias desde que tendrían «que estar permanentemente viendo todos los días si se las vincula con sitios pornográficos de Internet», como se precisó en la resolución dictada por esta Sala el 17 de junio de 2008 en la causa «Crivocapich» (fs. 756). Y agregan que los resultados de búsqueda son diseñados por la accionada, según lo que surge de «pericias informáticas efectuadas en gran cantidad de juicios similares al presente», por lo que es su propia tecnología la que le permite tener conocimiento de su contenido en forma previa a indexarlos (fs.758) y, en consecuencia, es el buscador el que está en mejores condiciones de cumplir con la orden cautelar (fs. 759).

 

3. Así planteada la cuestión a resolver, la cual se integra con los argumentos que sostiene Microsoft al contestar el traslado del memorial de agravios (ver fs. 765/71), corresponde precisar que en los primeros casos propuestos al Tribunal -que involucraban derechos personalísimos-, se desestimaron los planteos para que fuesen los actores quienes individualizaran las direcciones de los sitios cuyo acceso, a través del buscador, pretendían bloquear con carácter cautelar (vgr: esta Sala, causa 545/08 del 17-6-2008; Sala 1, causa 1636/07 del 7-5-2009). Esa solución es la que invocan las recurrentes en su memorial (ver fs. 756 y 759).

 

Ahora bien, dicho criterio se modificó con posterioridad, cuando se decidió ­-a partir de la experiencia recogida en una gran cantidad de casos- que eran los actores quienes debían hacerlo, pues de lo contrario el alcance de la medida cautelar dificultaba su eficaz cumplimiento y era, a la vez, susceptible de afectar los derechos de terceros (cfr. esta Sala, causas 8805/09 del 14-4-2011, 7489/07 del 29-8-2011 y 8195/10 del 28-2-2012; Sala 1, causas 6103/06 del 31-8-2010 y 6087/08 del 29-12-2011; Sala 2, causas 8865/09 del 30-6-2010, 8952/09 del 30-11-2010 y 2489/10 del 29-4-2011; entre otras).

 

Para resolver de ese modo se valoró, por un lado, que el cumplimiento de la medida precautoria en estos casos involucra un medio altamente dinámico, debido a los nuevos sitios que en forma permanente son incorporados, y por el otro, la necesidad de ponderar no sólo los derechos invocados por ambas partes del litigio, sino también los de los terceros.Además, se hizo particular referencia a la ley 26.032 en cuanto dispone que la búsqueda, recepción y difusión de información e ideas de toda índole, a través del servicio de Internet, está amparada por la garantía constitucional de la libertad de expresión.

 

Y se concluyó, en esa línea de pensamiento, que sólo es razonable una medida precautoria que armonice los intereses en juego, con un alcance suficiente para garantizar los derechos personalísimos sin bloquear resultados del buscador que no sean susceptibles de afectarlos, en el entendimiento de que la Constitución Nacional no reconoce derechos absolutos.

 

Sobre esa base, se precisó que la calificación de un sitio como «sexual» o «pornográfico», a fin de determinar la posible afectación de los derechos de la actora en virtud de la vinculación con aquél, exige una valoración de su contenido o, cuanto menos, del que surge del listado de resultados informado, en orden a decidir en cada caso la pertinencia del bloqueo y en procura de armonizar todos los derechos involucrados.

 

Estos fundamentos resultan aplicables al caso concreto, habida cuenta de que el alcance amplio con el que fue dictada la medida cautelar (ver fs. 594vta., primer párrafo, transcripta en el Considerando primero), hace necesario que las peticionarias individualicen los resultados que consideran lesivos de sus derechos personalísimos. Adviértase, en ese sentido, que la destinataria de la medida planteó dicha necesidad al a quo con el argumento de que los términos «sexo», «sexual» o «pornográfico», utilizados en la resolución de fs. 593/94vta., no siempre denotan la existencia de un contenido de tal naturaleza y que a cada minuto se crean miles de sitios, muchos de ellos con «contenido sexual», que son automáticamente indexados por el buscador (ver fs.714/15).

 

Este criterio es el más razonable de acuerdo con los elementos de juicio incorporados a la causa en esta etapa liminar, máxime cuando los planteos que hacen ambas partes con relación a la necesidad de individualizar los resultados que se pretenden bloquear, involucra una cuestión técnica que requiere mayor debate y prueba que la producida. En tales condiciones no es suficiente la afirmación que de recurrentes basada en peritajes informáticos efectuados en otros juicios (fs. 758).

 

Por lo demás, los argumentos que invocan las peticionarias sobre la imposibilidad o la dificultad para individualizar los sitios cuyo bloqueo pretenden, no son atendibles en esta oportunidad, habida cuenta de que tanto al pedir la medida cautelar (fs. 154/549) como al denunciar su incumplimiento (fs. 719/34) acompañaron impresiones de las páginas web del buscador «bing», pero sin individualizar cuáles son específicamente los resultados que afectan sus derechos. (Adviértase, en ese sentido, que la medida fue solicitada por quince modelos, actrices y/o conductoras que invocan una reconocida trayectoria en el mundo de la moda, la publicidad y el espectáculo -ver fs. 519 y 526-, y que a ello se suma que el letrado adjuntó copias de personas ajenas al juicio -por ejemplo: Diego Maradona, Diego Torres, Gianina y Dalma Maradona a fs. 313/30; Ginette Reynal, Karina Mazzocco, Jesica Geneux, Paula Chavez y Sergio Goycochea a fs. 483/500), entre otros-, todo lo cual dificulta el examen y la valoración de la documentación en la que fundan el daño.)

 

4. Las peticionarias distinguen en su memorial entre el contenido de los resultados que lista el buscador y el contenido de los sitios web al que remiten dichos resultados. Y dicha distinción la formulan para plantear que el daño alegado en esta acción cautelar proviene del contenido de los resultados que aparecen en la página de Microsoft (bing), cuando se utiliza el buscador con su nombre asociado con la palabra «porno» o «sexshop» (ver la documentación acompañada con el escrito de inicio y fs.539/45).

 

Sobre este aspecto, vale recordar que la medida cautelar se requirió para que se elimine toda referencia que permita vincular el nombre de las peticionarias, a través de los enlaces que permite el buscador, con cualquier sitio de contenido pornográfico, venta de sexo, elementos sexuales, prácticas o actividad sexual (ver fs. 519vta.). Fue en esos mismos términos que el juez la decretó (fs. 594 vta.).

 

Consecuentemente, lo dispuesto en el Considerando cuarto de la decisión apelada acerca de la forma en que se deberá cumplir la medida cautelar (fs. 745vta.) se ajustó a los términos en que fue pedida y admitida. De ahí que cualquier planteo para modificar y/o limitar ese alcance, es ajeno a la jurisdicción recursiva de este Tribunal. Y no se advierte, en tal sentido, gravamen irreparable alguno si lo que pretenden las peticionarias es n o acompañar copia del contenido de los sitios con los que se las vincula, como lo dispuso el a quo, porque consideran que el daño no proviene de éstos sino simplemente de los resultados indexados por el buscador. Ello, sin perjuicio de la valoración que, en tales condiciones, haga el juzgador acerca de la afectación de los derechos personalísimos que invocan.

 

Por los fundamentos expuestos, SE RESUELVE: confirmar la resolución de fs. 745/46 en cuanto fue motivo de agravios.

 

Teniendo en cuenta los agravios expresados y la forma en que se decide, como así también el tiempo que transcurrió entre las resoluciones dictadas -en igual sentido- por las tres Salas del Fuero y el recurso de apelación interpuesto por el apoderado de las peticionarias, las costas se imponen a las vencidas (art. 69 del Código Procesal).

 

Regulados los honorarios correspondientes a la anterior instancia se determinarán los de la Alzada.

 

La Dra. Graciela Medina no suscribe la presente por hallarse en uso de licencia (art. 109 del RPJN).

 

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

 

Guillermo Alberto Antelo.

 

Ricardo Gustavo Recondo.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: