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Ganó el PRI, pero el PRD impugnará el comicio

Desafiante, el centroizquierdista Andrés Manuel López Obrador dijo ayer que si el tribunal electoral confirma los resultados que dan ganador al aspirante del PRI, Enrique Peña Nieto, “impugnará” las elecciones presidenciales de México. “Nuestra convicción es respetar la voluntad popular, pero la elección presidencial a todas luces fue inequitativa y plagada de irregularidades”, señaló.

 En una caótica conferencia de prensa, llena de militantes del PRD en el hotel Hilton de esta capital, aseguró que agotará todos los “procedimientos legales que tenga a su favor para demostrar que hubo fraude” en los comicios. “Ganamos con amplio margen, no podemos aceptar un resultado fraudulento”, expresó López Obrador.

 El Instituto Federal Electoral, que rige los comicios en México, dio a conocer un conteo rápido en la noche del domingo en los que Peña Nieto se imponía por el 38,55% frente al 31,8 del PRD y el 26 del oficialista PAN. Al cierre de esta edición, el conteo del mismo organismo establecía, con el 98,13 por ciento de los votos escrutados, que Peña Nieto mantenía esa ventaja y le sacaba a López Obrador 3,3 millones de votos, sobre un total de casi 49 millones de votantes.

 En 2006, “AMLO”, como lo conocen sus seguidores, fue derrotado por el Felipe Calderón por apenas el 0,5%, elección en la que denunció un gran fraude, desconoció al gobierno y se erigió, en medio de marchas de protesta que duraron meses, en “presidente legítimo”.

 “El candidato del PRI usó dinero a raudales, miles de millones de pesos de procedencia ilícita y rebasó por mucho lo permitido por la ley, fue patrocinado por la mayoría de los medios de comunicación. Y compraron 2.900.000 de votos por lo menos en el Estado de México y esto se dio en otros estados”, agregó. “Vamos, como lo expresé, a dar seguimiento a todo el proceso establecido por ley. El miércoles se van a llevar a cabo los cómputos distritales, vamos a participar y a pedir transparencia” , señaló. E insistió con que si mantienen el resultado, impugnará los comicios.

 Por la mañana con traje azul oscuro, camisa blanca y corbata roja, Peña Nieto se presentó ante cientos de sus seguidores para ratificar su triunfo y agradecer. Dos reflexiones marcaron sus palabras: en primer lugar, un intento por desmarcarse de las viejas prácticas autoritarias que rigieron al partido durante sus siete décadas en el poder, hasta el año 2000. En segundo lugar, dijo que profundizará la estrategia contra la violencia narco que dejó en los últimos seis años más de 60.000 muertos.

 “Somos una nueva generación. No hay regreso al pasado”, aseguró en obvia alusión a aquellos años de Partido-Estado, en los cuales el PRI todo lo dominaba. “Hoy los mexicanos han elegido una nueva alternancia. Le han dado a nuestro partido una segunda oportunidad. Vamos a honrarla con resultados, con una nueva forma de gobernar de acuerdo a las exigencias del siglo XXI”, agregó. Sobre los narcos, dijo: “La lucha va a seguir, con una nueva estrategia para reducir la violencia y proteger las vidas de los mexicanos”. “Que quede muy claro -agregó- frente al crimen organizado no habrá ni pacto, ni tregua”.

 Peña Nieto también se dirigió a los jóvenes, críticos de su candidatura y agrupados en el movimiento “Yo Soy132”. En su discurso, dijo que coincidía con muchas de sus críticas y que iba a considerar sus propuestas. Pero la respuesta de los estudiantes no se hizo esperar. Ayer, se declararon “indignados” ante el anuncio del organismo electoral, que lo declaró vencedor.

 El PRI aspiraba, además, a quedarse con el control de Congreso. El Partido Revolucionario Institucional y su socio de coalición, el Partido Verde, obtendrían entre 227 y 232 escaños en Diputados sobre un total de 500. Pese a ser la primera minoría, no le alcanzará y deberá negociar. Lo mismo ocurrirá en el Senado, ya que acumularán de 57 a 59 de los 128 escaños con que cuenta la Cámara Alta.

 Pese a que López Obrador perdió su segunda elección presidencial consecutiva –en 2006 con Calderón, por apenas el 0,56%– el PRD hizo un buen comicio. Se convirtió en la segunda fuerza del país, desplazando al PAN. Tendrá unos 140 diputados, convirtiéndose en la segunda minoría y alrededor de 30 senadores. Y además, ratificó su absoluto dominio en la capital del país, en donde Miguel Angel Mancera fue electo como nuevo alcalde, con un abrumador63 a64% de los votos, 40 puntos por encima de la aspirante del PRI.

Fuente: http://www.clarin.com

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