A pesar de que la Asociación Civil no lucre, responde frente a la caída de la actora a raíz del piso mojado del natatorio.

Partes: Podazza María Cristina c/ Asociación Civil Coop. Gral. San Martín del Polideportivo Parque Chacabuco y otro s/ daños y perjuicios

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil   Sala/Juzgado: J

Fecha: 3-may-2012

Cita: MJ-JU-M-72860-AR | MJJ72860 | MJJ72860

Considerando que la asociación civil demandada tenía la vigilancia física efectiva de la cosa riesgosa, debe responder frente al accidente sufrido por la actora quien cayó a raíz del piso mojado del natatorio, a pesar de que en el caso no mediara actividad lucrativa.

Sumario:

1.-Corresponde hacer lugar a la demanda contra la asociación civil sin fines de lucro codemandada que detentaba físicamente el natatorio en el que la actora se resbaló con el piso mojado y se lesionó, pues aunque aquella no tenga ánimo de lucro, tiene la vigilancia física de la cosa riesgosa.

 

2.-No se encuentra discutida en autos la caída sufrida por la accionante dentro del complejo de la accionada, en ocasión de transitar la accionante hacia la zona de vestuarios, encontrándose mojado el piso a la altura de los baños, circunstancia ésta que provocó la caída, debiendo por ello responder la asociación civil demandada.

 

3.-Cuando la víctima ha sufrido un daño que imputa al riesgo o vicio de la cosa, a ella le incumbe demostrar la existencia del riesgo o vicio y la relación de causalidad entre uno u otro y el perjuicio; esto es, el damnificado debe probar que la cosa jugó un papel causal, acreditando -cuando se trata de cosas inertes- la posición o el comportamiento anormales de la cosa o su vicio, pues en el contexto del 2º párr., última parte, del art. 1113 del CCiv., son tales circunstancias las que dan origen a la responsabilidad del dueño o guardián.

 

4.-La noción de riesgo de la cosa es relativa y ello depende de las circunstancias fácticas que rodean al ilícito, a su vez, la calificación de riesgosa que puede corresponder a una cosa no depende de su peligrosidad intrínseca, sino también de su aptitud potencial para producir el daño, de donde, además de las cosas que podrían considerarse como riesgosas en sí mismas, dado que por su dinámica escapan al dominio del hombre, en cambio, hay cosas, que por su sencillez o estado inerte carecen naturalmente de esa virtualidad, pero en conjunción con otras o en determinadas circunstancias, resultan aptas para producir daños.

 

5.-No existen divergencias en cuanto a que el piso mojado o resbaloso constituye un vicio de la cosa, por lo que si provoca perjuicios la responsabilidad se juzga conforme lo normado por el art. 1113, 2º párr., 2da.parte del CCiv., vale decir, que compromete al dueño o guardián de la cosa que genera riesgo o es viciosa.

 

6.-Constituye un hecho notorio -que exime de prueba- que los pisos aledaños a las zonas de vestuarios y piletas de natación se encuentran mojados o húmedos, circunstancia que impone tanto al propietario como al guardián, la adopción de medidas adecuadas para evitar accidentes, y que quienes transitan por la zona lo hagan sin riesgo de resbalones o caídas.

 

7.-En el caso en estudio, corresponde atribuir la responsabilidad del evento dañoso a la accionada, ya que más allá de las consideraciones vertidas acerca de que no reviste la calidad de propietaria, o que no obtiene beneficio económico alguno, o que no están a su cargo las funciones de infraestructura y seguridad del polideportivo, en definitiva detenta el poder efectivo de vigilancia física directa, sobre la cosa que ha resultado dañosa.

 

8.-Quien contrae la obligación de prestar un servicio público, debe hacerlo en condiciones adecuadas para llenar el fin para el que había sido establecido; por lo que ha de ser responsable de los perjuicios que causare su incumplimiento o su ejecución irregular, tal doctrina legal es aplicable al caso en examen, considerando las circunstancias que lo rodearon.

 

9.-Tal como ocurre generalmente en los supuestos de silencio del derecho administrativo, corresponde recurrir subsidiariamente a las normas del derecho privado, civil en el caso, y ha de ser aplicada la que tenga más analogía con la responsabilidad extracontractual del Estado.

 

10.-Dispone el art. 4037 del CCiv. que la obligación de reparar los daños y perjuicios provenientes de un acto ilícito está sujeta al plazo de dos años, el que comienza a correr desde que la responsabilidad existe y consiguientemente ha nacido la pertinente acción para hacerla valer.

 

11.-No corresponde extender los efectos de la suspensión de los plazos de prescripción de la acción civil que establece el art. 3982 bis del CCiv. a todos los demandados a los que se les atribuye responsabilidad civil, aún a los que no fueron querellados o no son susceptibles de serlo.

 

12.-La suspensión del plazo de la prescripción es relativa y sólo perjudica a la persona contra quien se ha dirigido la querella, sin propagarse de uno a otro deudor.

 

13.-La suspensión del curso de la prescripción liberatoria operada por el sometimiento de la actora y la codemandada al procedimiento de mediación, no es extensible también a la acción deducida contra el GCBA, cual se encuentra exceptuado del procedimiento conforme art 2 inc. 4° ley 24573.

 

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