La falta de impugnación de las facturas dentro de los 10 días, equivale a conformidad y aceptación del destinatario.

Partes: Fraga Diego Heraclio c/ Gómez Adriana Inés y otro s/ ordinario

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial   Sala/Juzgado: A

Fecha: 29-mar-2012

Cita: MJ-JU-M-72414-AR | MJJ72414 | MJJ72414

Admitida la autenticidad de las facturas reclamadas y no demostrada su oportuna impugnación dentro de los diez días siguientes a su entrega, debe entenderse que se trata de una cuenta exacta y liquidada, por cuanto el silencio guardado por su destinatario equivale a conformidad y aceptación.

Sumario:

1.-El derecho reconoce virtualidad a la sociedad de hecho por la necesidad de dar una forma societaria precaria y limitada a esa realidad fáctica, a la que se le reconoce personalidad jurídica (art. 21 y sgtes. LSC.), aunque no constituya, propiamente, un tipo legal.

2.-La personalidad jurídica de las sociedades irregulares era admitida ya, antes de la vigencia de la ley de sociedades comerciales, es así como se la considera una persona distinta de los socios que la componen, con un patrimonio independiente del de éstos y con legitimación para demandar y ser demandada, sin perjuicio de la responsabilidad solidaria e ilimitada de sus miembros respecto a terceros, con motivo de los negocios de la misma. Es precaria, por cuanto la sociedad puede ser disuelta cuando cualquiera de los socios así lo solicita y limitada, tal como la denomina la propia exposición de motivos de la ley 19550 , porque dicha personalidad no producirá la plenitud de sus efectos normales.

3.-De ordinario, conformará una sociedad de hecho la actividad de un grupo de personas enderezada a trabajar en conjunto, cuando se han obligado previamente a realizar aportes para la formación de un fondo común operativo y se han comprometido, en condiciones de igualdad jurídica, a distribuir las ganancias o a soportar las pérdidas que pudieran resultar de ello, creándose todo un haz atributivo de responsabilidad que presupone la personalidad jurídica.

4.-En las sociedades, los socios hacen confluir la voluntad a un fin; si esa voluntad se ajusta al supuesto normativo, nace el sujeto de derecho, es decir, la dinámica, la autonomía patrimonial y jurídica, admitida expresamente a priori por el orden positivo.

5.-El art. 24 de la LSC. establece respecto de las sociedades no constituidas regularmente que, en las relaciones con terceros, cualquiera de los socios representa a la sociedad . El principio impuesto por la ley es que todos los socios que integran esta clase de sociedades son representantes legales de la sociedad y, en consecuencia, todos ellos la obligan frente a los terceros. Sin embargo, para que la actuación del socio frente al tercero obligue a la sociedad y a los demás socios, es necesario que haya actuado en nombre y representación de aquélla, habiéndose resuelto que en caso de duda sobre si el socio de un ente irregular actuó por sí o en representación de la sociedad, quien afirma la existencia de la actuación en representación de esta última, tiene la carga de la prueba.

6.-Si bien el art. 25 de la ley 19550 dispone que la existencia de la sociedad de hecho puede acreditarse por cualquier medio de prueba, ello debe ser interpretado con particular prudencia y estrictez. Además, conforme lo aclara la exposición de motivos de la referida ley, dicha prueba está sujeta a las normas de derecho común. En consecuencia, para demostrar la existencia de una sociedad irregular o de hecho, hay que remitirse a las disposiciones del CCom. (arts. 207 , 208 , 209 , 211 y 214 ), del CCiv. (arts. 1190 a 1194 ) y del CPCCN., pudiendo acreditarse por todos los medios de prueba, incluso testigos.

7.-Cuando no media un cuestionamiento en torno a que el codemandado hiciera utilización de las sociedades que podría integrar, como mero recurso formal o como pantalla que encubra o disfrace los designios de éste, como un recurso, ya in fraudem legis, ya como un mecanismo para frustrar derechos de terceros o transgredir normas de orden público (arts. 54 y cc. ley 19550), resulta materia ajena a la litis, tal como ha sido propuesto, fundar un eventual corrimiento del velo societario (disregard of legal entity) para analizar la procedencia de las pretensiones del accionante.

8.-La legitimatio ad causam es la correspondencia del derecho sustancial con la persona que lo hace valer pues la pauta para determinar la existencia de legitimación procesal está dada, en principio, por la titularidad activa o pasiva de la relación jurídica sustancial controvertida en el proceso. Ello implica, que para hacer valer un derecho en un proceso de índole judicial, debe preexistir -como recaudo sustancial- la posibilidad de señalar la existencia de un sujeto pasible de asumir el rol de demandado que resulte obligado (cualquiera fuere la causa que originare la obligación).

9.-La factura es un instrumento privado emanado de un comerciante con el cual describe el objeto de su prestación en un negocio y el precio, el plazo para el pago si lo hubiere y el nombre del cliente.

N.R.: Sumarios elaborados por Ricardo A. Nissen.

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