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#Fallos ¿Qué cobrás? Procedencia de una demanda de cobro de sumas de dinero en concepto de derechos de formación deportiva

Partes: Club Deportivo Maipú c/ Club Atlético Huracán s/ cobro de sumas de dinero

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil

Sala / Juzgado / Circunscripción / Nominación: J

Fecha: 20 de octubre de 2022

Colección: Fallos

Cita: MJ-JU-M-138940-AR|MJJ138940|MJJ138940

Procedencia de una demanda de cobro de sumas de dinero en concepto de derechos de formación deportiva.

Sumario:
1.-Corresponde admitir la demanda de cobro de pesos por formación deportiva, ya que de estarse al valor indiciario que se desprende del cúmulo de elementos extrínsecos al instrumento remitido por la Liga Mendocina de Fútbol, forma convicción suficiente para tener por justificada la calidad de club formador de la parte actora.

2.-El art. 17 , inserto en el Capítulo II de la Ley 27.211, establece que al sólo efecto de la compensación se toma como mínimo un contrato de tres años, habiéndose entendido que la finalidad de la ley es evitar el fraude de celebrar un contrato por un período menor pero que, no obstante, se siga ejecutando por un período mayor sin que los montos devengados posteriormente integren la base.

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3.-No corresponde deducir de la compensación por formación deportiva las cargas sociales e impuestos ni ninguna otra deducción como serían los porcentajes por contribución o comisión que el club contratante deberá aportar por la operación realizada, en un todo en consonancia con el criterio que se aplica en la justicia laboral, en el pago de las indemnizaciones.

4.-La Ley 27.211 reconoce este derecho de formación deportiva en beneficio de aquellos clubes formadores que participen en la práctica deportiva a nivel federado, y la adquisición del derecho de formación se produce con la inscripción federativa; es decir, cuando el menor se inscribe federativamente en una asociación, federación, confederación o liga a fin de representar a un club.

Fallo:
Buenos Aires, 20 de octubre de 2022.

Y VISTOS: Y CONSIDERANDO:

I. Vienen estos autos a conocimiento del Tribunal en virtud de los recursos de apelación interpuestos por las partes demandada y actora el día 24 de agosto de 2022 (fs.269 y fs.274), contra la sentencia definitiva dictada con fecha 19 del mismo mes y año (fs.268).

II. El pronunciamiento impugnado admitió la demanda promovida a efectos del cobro del derecho de formación deportiva prescripto por la ley 27.211 respeto del jugador fútbol, L. E. G., condenando a la entidad accionada a abonar a la parte actora la suma que resulte de la liquidación que deberá practicarse conforme a las pautas establecidas en sus considerandos, con más los intereses determinados en el considerando IV y las costas del juicio. Es decir, se condenó al club demandado a abonar a la actora el 5% de la remuneración neta mensual, con más las suma por primas del jugador, por el período comprendido desde el inicio del contrato de trabajo (16/julio/2018) hasta la transferencia del mismo al Club R. C., el 05 de agosto de 2019; con más el 5% de lo percibido en moneda extranjera por el jugador con motivo de su transferencia al Club R. C., monto al que se adiciona la imposición de intereses, así como la condena íntegra de los gastos causídicos devengados con motivo del trámite de la acción.

III. El club demandante funda su recurso mediante el memorial presentado el día 30 de agosto de 2022 (fs.276/280), que fue incorporado el mismo día al sistema de gestión de causas.

En prieta síntesis de su discurso impugnativo, cabe indicar que se agravia en primer término de que la sentencia ordene liquidar el 5% del sueldo mensual y de la prima mensual, desde el momento de la firma del contrato de trabajo y sólo hasta la fecha de finalización de dicho contrato, cuando el deportista fue transferido a otro club.Reprocha la interpretación que lleva a cabo el «a quo» de que este derecho y aduce que la ley dispone mensurar el monto adeudado atendiendo a la remuneración bruta del jugador durante todo el período contemplado en el contrato firmado entre el deportista y el club, y no que deba efectuarse en base al tiempo que haya estado vigente el vínculo laboral. Requiere, entonces, que se revoque esta parte de la sentencia, y se disponga la liquidación del referido 5% sobre la remuneración bruta total pactada (salario mensual, más prima) para la duración acordada por las partes del contrato de trabajo. En segundo término, se agravia la actora de la parte de la sentencia en donde el juez de grado dispone que se liquide la compensación en base a la remuneración neta del jugador, argumentando que en el contrato laboral solo se acordó las sumas remuneratorias de todo tipo expresadas en el monto neto, cuando la ley 27.211, exige que la compensación se liquide sobre el monto remuneratorio bruto pactado.

La entidad deportiva demandada, contesta dichos agravios mediante su presentación del día 08 de septiembre de 2022 (fs.303/307), solicitando que sean desestimadas, por improcedentes, las quejas formuladas por la actora.

Asimismo, el accionado funda su recurso mediante el memorial presentado el día 05 de septiembre de 2022 (fs.286/289). Se agravia de la improcedencia del derecho de formación cuyo cobro persigue la actora y de la incorrecta apreciación de la prueba rendida.

Al efecto, disiente con la apreciación que el primer sentenciante lleva a cabo con relación la contestación de oficio, presentada en formato digital el 13/12/2021, dado los términos de la respuesta de la Liga Mendocina, entidad que no se expidió con respecto a la autenticidad de la documental Nro.6, como se le había pedido.Además, de manera eventual, se agravia de que el «a quo» haya fallado más allá de lo peticionado por el club actor en su escrito de demanda, es decir, de manera «ultra petita», toda vez que el club actor en su escrito inicial reclamó y se atribuyó como porcentaje de derecho de formación el 4,33%. Luego, reprocha que se incluya dentro de la base de cálculo para determinar el monto de la indemnización por derecho de formación, cuando en rigor, el obligado al pago de los derechos de formación por la transferencia del jugador, es el Club de destino.

Finalmente, se queja de la tasa de interés establecida, requiere que se reduzca al 4% anual, pues la fijada en 8% anual, resulta sumamente excesiva y fuera de mercado, en atención a la inexistencia de préstamos en tal moneda parte de los Bancos y la imposibilidad de acceder a ese mercado por las restricciones cambiaras que actualmente rigen en la República Argentina.

El club accionante replica dichos agravios mediante su escrito digitalizado e incorporado al sistema informático con fecha 08 de septiembre de 2022 (fs.299/302).

IV.Descripto brevemente el marco conceptual de los recursos interpuestos, al encontrarse contestes las partes en cuanto al marco normativo aplicable al caso, en cuanto concierne a las cuestiones que motivan sus reproches, por razones de un adecuado análisis metodológico, habremos en primer término de abordar el análisis de los agravios de la parte demandada que, referidos a la apreciación de la prueba rendida en autos, cuestionan la legitimación de la actora para el reclamo y percepción del derecho de formación deportiva normado por la ley 27.211.

Reprocha el club demandado que se haya tenido por probado que el jugador se hallaba inscripto y federado en el club actor, en el período que la ley citada establece como período de formación deportiva, centrando sus quejas en la que -a su entender- resulta una incorrecta apreciación de la prueba rendida, en tanto señala que emerge de la prueba informativa dirigida a la Liga Mendocina, que el jugador fue inscripto a favor del club accionante en el año 2008, es decir, recién a los 21 años de edad, fuera del período que la ley establece como de formación deportiva.

Es de ameritar, entonces, que la ley reconoce este derecho de formación deportiva en beneficio de aquellos clubes formadores que participen en la práctica deportiva a nivel federado, y la adquisición del derecho de formación se produce con la inscripción federativa. Es decir, cuando el menor se inscribe federativamente en una asociación, federación, confederación o liga a fin de representar a un club. Además, el período de formación deportiva en la norma, se extiende «entre el año calendario del noveno cumpleaños del deportista y el año calendario del décimo octavo, ambos incluidos» (art.6º).

A este respecto cabe destacar que a fs.82 (digitalizado el 29/09/22, fs.310) obra certificado expedido por la Liga Mendocina de Fútbol, por el que se acredita que el jugador Lucas Emanuel Gamba, D.N.I.32.840.826, nacido el 24/06/1987, se encuentra inscripto en sus registros a favor del Club Deportivo Maipú, habiendo participado de Torneos de Divisiones Inferiores, Primera División y Torneos Nacionales para el club mencionado desde enero de 1996 hasta el 21/08/2004, fecha en la que se realizó Transferencia Interligas concedida a favor del Club Atlético Unión de la Liga Santafesina de Fútbol.

No se desconoce que son los litigantes quienes deben probar los presupuestos que invocan como fundamento de su pretensión, defensa o excepción, y tal imposición no depende de la condición de actor o demandado, sino de la situación en que cada litigante se coloque dentro del proceso. Por ello, el art.377 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, comienza diciendo que incumbe la carga de la prueba a la parte que afirme la presencia de un hecho controvertido. Se considera como tal, aquel hecho conducente, pertinente, útil, que incide con suficiente importancia en el curso de la litis, siendo su prueba necesaria porque de ella depende la verificación y convicción que el juez puede alcanzar (conf. CNCiv., Sala «G», del 11/07/2011, «Gómez, Nora Mariela c/Ferrovías S.A. Concesionaria s/ Daños y perjuicios»).

En el caso, aun ante el expreso desconocimiento de la totalidad de la prueba documental que formula el Club demandado (v. contestación demanda, capítulo VIII) y que en la contestación de oficio en cuestión nada se haya señalado con referencia a la autenticidad de la documentación acompañada por la parte actora, a los efectos del hecho que intenta acreditarse, entendemos que la contestación de la Liga Mendocina de Fútbol corrobora lo alegado por la parte actora con base en la certificación que obra glosada a fs.82.

Es que, no puede soslayarse que en el informe emitido en diciembre de 2021 por la Liga Mendocina de Fútbol (13/12/21; fs.258), a la vez que se indica ahora que el jugador G., nacido el 24 de junio de 1987, fue inscripto para el Club actor el 21 de agosto de 2008, detalla que fue registrado para competir en torneos de Divisiones Inferiores, cuestión que no sería posible si hubiere contado con 21 años de edad a la fecha que se indica en el informe. Pierde, entonces, entidad la queja y el informe permite dar certeza y valor a la certificación obrante a fs.82 que la propia entidad emite.

En efecto, de tenerse en cuenta el valor indiciario que se desprende del aspecto extrínseco de dicho documento (ver esta Sala «J», autos «F. A. C. D. L. (ACADEL) c/R., M. F. y otros s/Desalojo: intrusos», Expte. n°42098/2010, del 24/02/2022; íd. Expte. n°10796/ 2020, «V., E. R. c/C., G. N. y otro s/Ds. y Perjuicios», del 03/8/2022), que resulta de factores corroborantes, derivados de la solemnidad del mismo, tales como su contenido, las circunstancias de su producción, la presencia de la firma y sellos.

En este sentido, entendemos que la entidad actora probó el extremo que estaba a su cargo y que era presupuesto de su reclamo.

Es que, si bien no olvidamos el resultado de la prueba informativa ordenada a su respecto (13/12/21; fs.258), de estarse al valor indiciario que se desprende del cúmulo de elementos extrínsecos al instrumento en cuestión, nos forma convicción suficiente para tener por justificada la calidad de club formador de la parte actora, lo que conduce al necesario reconocimiento de su legitimación.

Sella, ello, la suerte adversa de los agravios bajo estudio y hemos de tener por acreditado que el jugador fue formado por el club accionante.

VI.Acreditado la calidad de club formador, en que la actora sustenta su reclamo, corresponde abordar los siguientes agravios y a tal efecto considerar que la ley 27.211 tiene por objeto instituir y regular el Derecho de Formación Deportiva, el que se reconocerá a las Asociaciones Civiles sin fines de lucro y a las Simples Asociaciones, cuya principal actividad sea la formación, práctica, desarrollo, sostenimiento, organización y representación deportiva en todas sus disciplinas. A dicho efecto, dispone que las entidades deportivas que lleven a cabo dicha formación, tienen derecho a percibir por su actividad una compensación en dinero o su equivalente en especie (arts.1 y 3 de la ley 27.211).

Primeramente, la actora indica que si bien se opone al argumento de la sentencia apelada cuando explicita que la compensación por formación establecida por la ley 27.211 se aplica a una transferencia o a un contrato de trabajo del deportista, según su particular interpretación del artículo 7 de la norma, no reprocha esta materia, porque entiende que la misma deviene totalmente abstracta, puesto que desde el Club Unión de Santa Fe -desde donde provino L. G. hacia el Club Huracán- se hizo sin realizar pago alguno por esa transferencia. Por ende, concluye que ante dicha circunstancia, sólo cabe liquidar esta compensación sobre este nuevo contrato de trabajo que celebró el mentado futbolista con el club demandado.

Se agravia, entonces, de la parte de la sentencia en donde se ordena liquidar el referido 5% por el sueldo mensual y por la prima mensual desde el momento de la firma del contrato de trabajo, o sea desde el 16 de julio del 2018 y sólo hasta la fecha de finalización de dicho contrato, el día 05 de agosto del 2019, cuando fue transferido el deportista al Club R.C., entendiéndose, erróneamente, que este derecho solo debe liquidarse por el período que estuvo vigente el contrato de trabajo, y no sobre la totalidad temporal pactada del mismo, tal como lo ordena la norma de aplicación.

Sobre el particular, es menester destacar que debe de admitirse tal reproche pues, el artículo 17, inserto en el Capítulo II de la ley 27.211, establece que al sólo efecto de la compensación se toma como mínimo un contrato de tres años, habiéndose entendido que la finalidad de la ley es evitar el fraude de celebrar un contrato por un período menor pero que, no obstante, se siga ejecutando por un período mayor sin que los montos devengados posteriormente integren la base (conf. Juzgado Civil y Comercial n°7 de la Ciudad de Paraná, Provincia de Entre Ríos, Expte. n°20.509, «Club Atlético María Grande c/CARP s/Sumarísimo», del 16/12/2020; pub. en La Ley Online, cita: AR/JUR/73338/2020).

Se señala entre las razones por las cuales en el último párrafo del artículo 17 se establecen 3 años al sólo efecto de la liquidación correspondiente a la compensación, que se tomó un período medio para proceder al cálculo de la liquidación de la compensación, por ajustarse equitativamente más a una realidad, cuando, por ejemplo, el Convenio Colectivo N° 557/09 del futbolista profesional establece que los contratos pueden celebrarse por un período que va de uno a cinco años (OUTERELO, Norberto, «Doctrina Comentario sobre algunos aspectos de la ley 27.211», Microjuris.com Argentina, del 09/03/ 2022, cita: MJ-DOC-16453-AR | MJD16453),

Es decir, como mínimo, debe efectuarse por un plazo contractual de tres años, independientemente del plazo real estipulado por las partes, aunque fuere menor (ver Gerbaudo, Germán E., «Aproximación al derecho de formación deportiva», pub. en SJA 21/09/2016, 7; La Ley online, cita:AR/DOC/4430/2016).

En razón de ello, por aplicación de lo normado por el artículo 17 de la ley 27.211, como adelantáramos, hemos de admitir el agravio en estudio y disponer que la liquidación del porcentaje sobre la remuneración bruta total pactada, debe efectuarse por la duración acordada por las partes del contrato de trabajo acreditado en autos, es decir, desde el 16 de julio del 2018 al 30 de junio del 2022.

Asimismo, cuando la norma señalada describe la oportunidad, los rubros y el modo que debe adoptarse para efectuar el reclamo por la compensación por formación en la ocasión de firmar el deportista su primer contrato profesional, y señala que deberá abonar el club contratante a aquellos clubes que contribuyeron a la formación deportiva del deportista el porcentaje sobre el valor «bruto» del pago total y por todo concepto, deben de acogerse las siguientes quejas que levanta el club accionante contra la sentencia, pues no corresponde que la compensación se liquida en base a la remuneración neta del jugador, sino sobre el monto remuneratorio bruto pactado.

La ley prescribe, expresamente, que la compensación abarca ese concepto de valor bruto, alcanzando al salario, la prima, los premios y todo otro rubro que se considere remuneratorio y que perciba el deportista por su actividad profesional.

Por tanto, no corresponde deducir de la compensación por formación deportiva las cargas sociales e impuestos ni ninguna otra deducción como serían los porcentajes por contribución o comisión que el club contratante deberá aportar por la operación realizada, en un todo en consonancia con el criterio que se aplica en la justicia laboral, en el pago de las indemnizaciones. Podemos agregar que son los criterios que la FIFA o el TAS, utilizan en sus laudos y sus respectivas liquidaciones de reclamos por las mismas causas o rupturas contractuales.Es el mismo criterio que utiliza el Convenio Colectivo N° 557/09 (CCT, Acuerdo entre Futbolistas Argentinos Agremiados -FAA- y AFA), por ejemplo en su artículo N°8, incisos 2 y 3. Es decir la Federación que nuclea y representa a los clubes y el gremio, que representa a los jugadores, adoptaron ese criterio (conf. Norberto O. Outerelo, pub. cit.).

Además, el hecho de haberse expresado las sumas remuneratorias en un monto neto, no impide el cálculo de la remuneración bruta percibida, debiendo incrementarse lo fijado en la sentencia, adicionándosele a tales sumas las retenciones que por ley correspondan en el caso.

En suma, ante la contundencia de la norma sobre estos aspectos de la sentencia impugnados por la actora, corresponde que, ante el hecho generador de la compensación por formación (la firma de un contrato laboral), el club obligado (el demandado) -que tiene 30 días para abonarla-, se liquide sobre la suma remuneratoria bruta (salario mensual, prima, sueldo anual complementario, etc.), que en todo concepto remuneratorio haya percibido el jugador de acuerdo a lo convenido con el club demandado (conforme surge de la contestación digital de la A.F.A. del 17/11/2021 y del informe pericial contable digital del 30/11/2020, realizado por la perito contadora de oficio), y por toda la duración temporal convenida entre las partes.

VII. Llegados a este punto, cabe destacar que no puede atenderse el siguiente reproche que formula el club demandado contra el pronunciamiento bajo recurso, enderezado a la improcedencia del cómputo del porcentaje sobre lo percibido en moneda extranjera por el jugador, con motivo de su transferencia al Club R. C., ocurrida el 05/08/2019.

Es que, sin desmedro de lo que pudiere reclamar la actora en concepto del derecho de formación deportiva, derivado de la posterior transferencia del jugador al Club R. C. -pues, en rigor, el obligado al pago es el club de destino que adquiere los derechos federativos y continúa beneficiándose del entrenamiento recibido por la entidad formadora (conf. Gerbaudo, Germán E., pub.cit.)-, deviene ajustado a derecho que la compensación se integre con el porcentaje a calcular sobre este rubro reconocido en favor de la actora en la sentencia recurrida, puesto que en los términos del art.17 de la ley 27.211 corresponde el porcentual que recibiera el jugador por su transferencia conforme lo acordado con la entidad demandada en la que prestó servicios, en razón del acuerdo verificado en la pericia contable. Es que, del contrato profesional se desprende que «…En el caso que el club vendiera al jugador a otro club…el jugador percibirá el 20% sobre las cantidades netas del total de traspaso…» (ver pág.8 de la contestación de oficio digital de la AFA del 17/11/2021). Luego, la experta verificó la celebración de un Convenio de transferencia definitiva firmado el 05 de agosto de 2019 («Contrato de Venta a Club Rosario Central»), entre el demandado, C. A. H., y el jugador L. E. G., donde, si bien se menciona que la transferencia de los derechos federativos y económicos respecto del jugador será abonado por el C. R. C. al C. A. H. a través de la cesión del cobro de los derechos de televisión que recibe mensualmente de la Superliga Profesional del Fútbol Argentino a partir del mes de agosto y hasta llegar a la suma de U$S.300.000…» (ver págs.3 y 4 del dictamen contable digital del 30/11/2020). De esta manera, a más de lo estipulado conforme la remuneración pactada entre el club demandado y el jugador G., debe agregarse al cómputo de la compensación, el porcentaje del importe que el jugador recibió por la transferencia mencionada (20% de U$S. 300.000), en tanto ello integra el contrato respecto del cual el club accionante posee el derecho de formación.

VIII.Ahora bien, distinta postura corresponde adoptar con relación a los agravios que el club demandado esboza con relación al porcentual de cálculo que corresponde aplicar para la liquidación de la compensación que corresponde percibir a la parte actora, pues es cierto que debe de modificarse el porcentaje del 5% fijado en la sentencia a tal efecto.

Es que, en tanto el período de formación deportiva se extiende «entre el año calendario del noveno cumpleaños del deportista y el año calendario del décimo octavo, ambos incluidos» (conf. art.6º de la ley 27.211) y se ha acreditado en autos que el jugador fue formado por el Club accionante desde enero de 1996 hasta el 21/08/2014, es decir, cuando tenía 17 años de edad, tal como fuera peticionado por el club actor, el 4,33% solicitado en su demanda se ajusta al porcentaje que, en razón del período formativo, corresponde atribuirse al Club accionante.

En consecuencia, con ese alcance, ha de modificarse la sentencia bajo recurso.

IX.Finalmente, en lo que respecta a las quejas que la demandada formula contra la tasa fijada para el cálculo de lo adeudado en moneda extranjera, en el pronunciamiento atacado, corresponde recordar que la fijación judicial de intereses para las deudas en mora procura resarcir al acreedor por la demora en percibir su crédito y castigar al incumplidor, quien se apartó de los términos de la obligación asumida en origen, ya que el orden jurídico requiere, como pauta general de conducta, que toda persona cumpla con las obligaciones que legítimamente asume o le impone la ley.

Desde esa base de marcha, en un juicio por cobro de sumas de dinero los intereses se deben fijar de acuerdo con el artículo 768 del Código Civil y Comercial de la Nación, por lo que, ante la falta de una tasa acordada por las partes, ni una establecida por la citada ley, solo resta acudir a las tasas fijadas en alguna reglamentación del Banco Central.

En ese orden de ideas, atendiendo a la naturaleza de la obligación la aplicación de la tasa fijada por el «a quo», aparece como la más razonable y coincide con la determinada por este tribunal frente a supuesto similares, por lo que hemos de confirmarla y ratificar que ésta debe calcularse desde el inicio de la mora y hasta el efectivo pago.

En mérito a lo considerado precedentemente, el tribunal RESUELVE: Modificar la sentencia definitiva dictada el 19 de agosto de 2022, con el alcance que surge de los considerandos precedentes.

Con costas de alzada a la demandada vencida (arts.68).

La Dra. Beatriz A. Verón no suscribe la presente por hallarse en uso de licencia (conf. art.109, R.J.N.).

Regístrese. Notifíquese por Secretaría a las partes.

Comuníquese a la Dirección de Comunicación Pública de la C.S.J.N.

(Ac. n°15/13, art. 4°, CSJN) y devuélvase a la instancia de grado.

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