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#Fallos Declinación de cobertura: El asegurado realizó una falsa denuncia del siniestro siendo el verdadero conductor su hijo menor quien además no contaba con licencia habilitante

Partes: Maurizio Emanuel Alejandro y/u otro c/ R. G. N. y otros s/ daños y perjuicios automotor con lesiones o muerte

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de San Nicolás

Sala / Juzgado / Circunscripción / Nominación:

Fecha: 1 de noviembre de 2022

Colección: Fallos

Cita: MJ-JU-M-139273-AR|MJJ139273|MJJ139273

Procedencia de la declinación de cobertura porque el asegurado efectuó una falsa denuncia del siniestro, ya que el verdadero conductor era su hijo menor de edad, quien además no contaba con licencia habilitante.

Sumario:

1.- Es procedente la declinación de la cobertura, porque el asegurado incurrió en falsa denuncia del siniestro, obrando con dolo y mala fe, dado que el verdadero conductor a la fecha del siniestro era el hijo menor del asegurado -que no tenía licencia habilitante-, y no éste último.

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2.- Ni los actores, ni los demandados han venido aquí a poner en jaque con crítica idónea el ostensible ocultamiento y falseamiento de información por parte del denunciante, ni tampoco que la unidad era conducida por una persona sin habilitación, dejando a salvo aquel infructuoso cuestionamiento que sobre el rol del menor fuera tratado en el punto anterior.

3.- No pueden extenderse los efectos de una declinatoria a otros proceso, ya que, al contestar la citación en garantía de la demanda, contaba la aseguradora con todos los elementos para oponer la declinatoria de cobertura, no obstante lo cual aceptó la citación y omitió invocar defensas vinculadas con cláusulas de exoneración y/o caducidad, enmarcando el ámbito decisorio del juzgador, quien mal podría haber introducido oficiosamente, en detrimento del principio de congruencia del favor victimae, y del debido proceso, una excepción o defensa no interpuesta por la interesada.

Fallo:
En la ciudad de San Nicolás de los Arroyos, a primero de noviembre de dos mil veintidós, reunidos los señores Jueces de la Excma. Cámara Primera de Apelación para dictar sentencia en los autos caratulados: «MAURIZIO, EMMANUEL ALEJANDRO y/u otro/a c/ R., G. N. y otros s/DAÑOS Y PERJUICIOS AUTOM. c/LES. O MUERTE (EXC. ESTADO)» y su acumulado «CORTEZ, CLAUDIO JOSÉ c/R., M. G. y otro/a s/ DAÑOS Y PERJUICIOS. AUTOM. s/LESIONES (EXC. ESTADO)», del Juzgado Civil y Comercial Nº 6 del Departamento Judicial San Nicolás, habiendo resultado del sorteo correspondiente que la votación debía realizarse en el siguiente orden: Dres. Fernando Gabriel Kozicki, Amalia Fernández Balbis y José Javier Tivano, y estudiados los autos se resolvió plantear y votar las siguientes:

C U E S T I O N E S

1ª.- ¿Se ajusta a derecho la sentencia dictada el 26/5/2022?

2ª.- ¿Qué pronunciamiento corresponde dictar?

A LA PRIMERA CUESTIÓN, el Sr. Juez Dr. Kozicki dijo:

1.- En estos autos que corren acumulados se ha dictado sentencia única por la cual se dispuso hacer lugar a la acción interpuesta en la causa N° 6.427 y condenar a M. G. R. y G. N. R., a abonar la suma de $ 3.787.400 para Emmanuel Alejandro Maurizio, y la de $ 3.266.340 para Maira Elizabeth Sánchez, receptando la declinación en garantía interpuesta por la «Caja de Seguros SA». Las costas de dicho proceso se impusieron a los demandados R.

Por otra parte, en lo que respecta a la restante acción deducida (Expte.N° 1.889), se condenó a M. G. R. a abonar a Claudio José Cortez, la suma de $ 80.000; con más los intereses y costas, haciendo extensiva dicha condena a la «Caja de Seguros SA».

Han recurrido ante esta Alzada, pretendiendo una modificación del pronunciamiento habido, los reclamantes (Emmanuel Alejandro Maurizio y Maira Elizabeth Sánchez), los condenados (M. G. y G. N. R.) y la citada en garantía «Caja de Seguros SA».

Los actores Maurizio y Sánchez, en su memorial de fecha 4/8/2022 critican al decisorio por no haber admitido la responsabilidad de la citada en garantía, en una decisión que califican de contradictoria e injusta.

Por su parte, los demandados R., también cuestionan que se haya acogido la declinatoria de la citada en garantía, coincidiendo con su contendor en que aquella decisión resulta contradictoria y se basa en un hecho no acreditado, como es aquel que tiene a G. N. R. como el conductor del rodado embistente y en una supuesta falsedad de denuncia que no quedó demostrada.Señala por último que la solución se contrapone a la interpretación que debe efectuarse en base a la ley de defensa del consumidor por tratarse de un contrato de consumo (escrito del 17/8/2022).

El embate de la citada en garantía «Caja de Seguros SA» se circunscribe a la condena que se le hiciera extensiva con relación a la demanda de Claudio José Cortez, explicando en su memorial las razones por las cuales no declinó la citación en la respectiva oportunidad procesal y peticionando que, en mérito a la falsa denuncia del siniestro y falta de licencia de quien conducía el vehículo -que fuera advertida en las cartas documentos que remitiera a su asegurado- se apliquen los mismos fundamentos de la causa acumulada y se revoque su condena extensiva (expresión de agravios del 5/9/2022).

Las réplicas de los demandados (escrito del 12/9/2022) y de la aseguradora (escrito del 19/9/2022), han dejado la causa en condiciones de fallar, por lo que de su contenido me instruyo con el objeto de abastecer lo establecido por los arts. 265, subsiguientes y concordantes del C.P.C. y C. y proponer al Acuerdo la particular solución que postulo para el caso sometido a nuestro conocimiento.

2.- En primer lugar, advierto que no han esbozado los recurrentes una crítica que habilite una revisión de la mecánica del hecho descripta en el pronunciamiento apelado. Sólo se percibe un frágil intento de los demandados de poner en duda los elementos de prueba considerados por el juez primero para concluir que quien conducía el rodado causante del siniestro (Chevrolet Corsa Classic dominio EME-625) era G. N. R.

La inidoneidad que exhibe el discurrir en este aspecto se muestra elocuente si se tiene que no se efectuó un concreto cuestiona- miento sobre las actuaciones penales que dan cuenta de la participación del nombrado en el siniestro en cuestión (ver acta de procedimiento de fs.1 en la que se lo identifica como conductor a G. N. R., acta de fs. 12 que pone en conocimiento de los derechos del menor sujeto a proceso penal, su examen físico corporal de fs. 13, entrega del menor a su progenitor en acta de fs. 19, comunicación de Policía al Juzgado de Faltas de fs. 20, extracción de muestra sanguínea para pericia de alcoholemia -fs.27, 29 y 82- Requisitoria Fiscal de Elevación a Juicio de fs. 116/122 y pedido de G. N. R. de suspensión del juicio a prueba en audiencia de fs. 136 de la causa penal).

Todas aquellas actuaciones penales precitadas -que fueron tenidas en consideración por el Juzgador sin un reproche concreto y hábil de los apelantes (art. 260 del CPCC)- permitieron identificar a G. N. R. como el conductor del Chevrolet. Dicha ubicación en el lugar de los hechos con el rol que se le atribuye en el siniestro no puede verse conmovida por la mera circunstancia de que los testigos no hicieran concreta referencia a su persona o porque se haya declarado extinta la acción penal por cumplimiento del plazo de suspensión de juicio a prueba, dictándose el consecuente sobreseimiento del nombrado.

3.- Sentado lo que precede he de abordar los cuestionamientos que los actores (Maurizio y Sánchez) y los demandados (R.) han traído y que apuntan al acogimiento de la declinatoria de la citación en garantía.La fundamentación de sendos recurrentes se cimenta en una endilgada contradicción del pronunciamiento que se manifiesta al admitir aquella defensa en una de las causas y condenar a dicha aseguradora en la restante acumulada, cuando existía seguro vigente y resulta ser el mismo hecho.

Cuadra recordar que en la demanda interpuesta por Maurizio y Sánchez, la «Caja de Seguros S.A.» declinó la citación en garantía que se le efectuó, pues si bien reconoció haber celebrado un contrato de seguro con M. G. R., mediante póliza 4100-0037134-01, con vigencia desde el 27/10/2014 al 27/11/2014, con cobertura de responsabilidad civil hacia terceros, que amparaba el automotor dominio EME-625, articuló la defensa de no seguro porque el asegurado incurrió en falsa denuncia del siniestro, obrando con dolo y mala fe, dado que el verdadero conductor a la fecha del siniestro era G. N. R., hijo menor del asegurado, y no éste último, o sea, M. G. R., y que aquél lo hacía sin licencia habilitante.

El magistrado primero, ante el convencimiento de que tales circunstancias efectivamente se hallaban acreditadas, en aplicación de las cláusulas de exoneración pactadas expresamente en el contrato de seguro hizo lugar a la declinación de la citación esgrimida por la aseguradora en la acción deducida por Maurizio y Sánchez.

Ni los actores, ni los demandados han venido aquí a poner en jaque con crítica idónea el ostensible ocultamiento y falseamiento de información por parte del denunciante, ni tampoco que la unidad era conducida por una persona sin habilitación, dejando a salvo aquel infructuoso cuestionamiento que sobre el rol del menor fuera tratado en el punto anterior.

Lo medular es elucidar sí, por desinencia de la decisión asumida, se ha arribado a una sentencia absurda, en tanto los recurrentes sostienen con argumentos concordantes que se ha emitido un pronunciamiento contradictorio al haberse condenado a la citada en garantía en el reclamo de Cortez y no haber hecho lo propio en la restante pretensión acumulada.

Reitero, pues resultaelemental para el análisis que postulo, que no ha sido cuestionado de modo eficaz por ninguno de los apelantes, que se encuentren presentes los presupuestos y pruebas necesarias para dar favorable acogida a la declinación en garantía opuesta en tiempo y forma por «La Caja Seguros SA».

Partiendo entonces de aquella incontrovertida situación y en contraposición a lo que alegan los recurrentes, tengo para mí que la disímil solución que en torno a la cobertura tuvieran los reclamos resarcitorios instados responde justamente a la diversa postura procesal que asumiera dicha aseguradora frente a las diferentes pretensiones.

La acumulación ordenada al solo efecto de dictar sentencia y efectivizada con anterioridad al acto decisorio no autoriza a modificar el alcance de las pretensiones ni de las defensas que fueron articuladas en cada una de ellas; ambas causas conservan su independencia e individualidad y las alternativas de sus respectivas secuelas son inherentes a cada una de ellas no obstante la conexidad jurídica que diera sustento a dicha acumulación en procura de evitar pronunciamientos contradictorios (cfr. Falcón, Enrique M. «Tratado de Derecho Procesal Civil y Comercial», Tomo II, pág. 392, Rubinzal-Culzoni Editores, 2da. Reimpresión año 2013) (Cám. Civ. Com. San Martín 67486 I-358/2013 I 09/12/2013 , Sumario JUBA B3651497; Cámara Civil y Comercial Seg. Sala 1 La Plata 105766 RSD-291-5 S 15/12/2005, Sumario JUBA B255961). En la acumulación subjetiva cada litisconsorte mantiene autonomía, de modo que deben ser considerados en sus relaciones con la contraparte como litigantes distintos y los actos de uno no aprovechan ni perjudican a los demás; cada acción conserva su individualidad y las condenaciones también pueden pronunciarse independientemente, teniendo en cuenta las circunstancias que tipifican cada relación procesal (cfr. Morello y otros, «Códigos Procesales.», Tomo II-B, pág. 338, Abeledo Perrot, 2da. ed. reelab.y ampliada).

En efecto, es nota distintiva del instituto procesal de la acumulación que la sentencia única a di ctarse en los distintos procesos -que no se ven privados de su autonomía- no sea necesariamente igual para todos los litisconsortes. Los actos de cada litisconsorte son independientes en sus efectos de los restantes, tanto en el ataque como en la defensa, de manera que unos pueden allanarse y sufrir condena los otros, ser rebeldes unos y otros no, apelar una parte y consentir otros la sentencia. Hay, pues, en lo principal y durante todo el desarrollo del juicio, una verdadera independencia en la situación procesal de cada partícipe, por lo que no debe extrañar que los alcances de la sentencia y los resultados del proceso en sí sean distintos con respecto a cada litisconsorte. No puede confundirse, por otra parte, la necesidad de evitar sentencias contradictorias (fundamento de la acumulación) con la posibilidad -antes expresada- de que la sentencia única no sea necesariamente igual respecto de cada litisconsorte (cfr. SCBA LP AC 72148 S 19/02/2002 Juez Pettigiani (SD), Publicación: DJBA 163, 131; Sumario JUBA B26098).

Desde esa mirada, cabe acotar que la acumulación no conlleva a subsumir las cuestiones planteadas en un proceso a las vicisitudes del otro afectando la congruencia, el derecho de defensa en juicio y, por ende, el debido proceso (arts. 18 de la Const. Nac., 15 de la Const. Pcia. Bs. As. arts. 34 inc. 4, 163 inc.6 y 272 del CPCC) sino a evitar el posible escándalo jurídico que se daría si una misma cuestión o un mismo hecho fuera resuelto o analizado de distinta manera en los diversos procesos; como podría ser si la compañía de seguro hubiera opuesto la misma defensa en ambas causas acumuladas y se hubieran resuelto de manera diferente.

Ineficaz se muestra la novedosa invocación de la fidelización del contrato o la alegada vulneración de la ley de defensa al consumidor que incorporan en su memorial los demandados, por cuanto trasuntan formulaciones de tipo genérico insuficientes para poner en jaque las motivaciones básicas de la sentencia (arts. 260 y 272 del CPCC).

En suma, por los plurales argumentos esbozados, corresponde, y así lo propicio, rechazar los recursos interpuestos por los actores (Maurizio y Sánchez) y los demandados (R.) y, en consecuencia, confirmar el acogimiento de la declinatoria en garantía opuesta por «Caja Seguros SA», con costas de Alzada a cargo de los apelantes vencidos (art.68 del CPCC).

4.- En lo que concierne al recurso interpuesto por la citada en garantía y que, en contraposición a los restantes recurrentes, procura que se extiendan los efectos de aquella declinatoria al proceso impulsado por Claudio José Cortez, adelanto que dicha postulación recursiva también ha de correr suerte adversa.

La cronología de los hechos permite corroborar claramente que al momento de evacuar la citación en garantía en la demanda interpuesta por Cortez, la aseguradora conocía cada una de las contingencias y circunstancias que dieran sustento a la declinatoria articulada en el proceso impulsado por Maurizio y Sánchez y que derivaran en la aplicación de las cláusulas de exoneración pactadas expresamente por ocultar y/o falsear información y por ser conducida la unidad por una persona sin habilitación.

Tal como fue expresado, desde las primeras actuaciones penales podía determinarse que G. R. era el conductor del rodado embistente y esa información no pudo pasar desapercibida para la aseguradora, quien se presentó con su apoderada el 5/3/2015 solicitando vista del expediente y la extracción de copias del mismo (ver fs. 66 y auto del 27/3/2015 de fs.76 de dichos obrados).

Siguiendo el decurso de los hechos, fue la propia recurrente quien envió una misiva a M. G. R. en fecha 15/4/2015 haciéndole saber que había incurrido en falsa denuncia toda vez que había acreditado que el conductor era G. N. R. y que éste carecía de licencia habilitante.

Dichos antecedentes permiten establecer que al contestar la citación en garantía de la demanda de Claudio José Cortez el día 22 de noviembre de 2016, contaba la aseguradora con todos los elementos para oponer la declinatoria, no obstante lo cual aceptó la citación y omitió invocar defensas vinculadas con cláusulas de exoneración y/o caducidad, enmarcando el ámbito decisorio del juzgador, quien mal podría haber introducido oficiosamente, en detrimento del principio de congruencia del favor victimae, y del debido proceso, una excepción o defensa no interpuesta por la interesada (arts. 18 de la Const. Nac., 15 de la Const. Pcia. Bs. As. y arts. 34 inc. 4, 163 inc. 6 del CPCC).

El hecho o circunstancia que se subsuma en la cláusula de no seguro requiere ser objeto de oportuna invocación y acreditación por parte de la aseguradora; quien debe oponer como defensa o excepción la existencia y configuración del presupuesto fáctico de la cláusula expresa, por tratarse de un hecho extintivo (Federik, Carlos J. M. «El artículo 56 de la ley de seguros y las denominadas exclusiones de cobertura, argumentos para un debate que pareciera no tener fin». Publicado en:RCyS 2019-VIII, 191); por lo que si, frente al reclamo concreto de Cortez, admitió la cobertura y no opuso defensas solo cabe concluir que la decisión que hizo extensiva su condena resulta justa y acorde a derecho.

Cierro capítulo destacando que lo así resuelto, como ya lo fuera expresado al abordar los restantes recursos, no conlleva la asunción de decisión contradictoria, sino la emisión de un pronunciamiento acorde a las pretensiones y defensas articuladas en cada proceso, pues ha sido la aseguradora quien con su postura procesal ha decidido asumir el pago de uno de los diferentes reclamos originados en las colisiones encadenadas y que, si bien, por su conexidad, no deben desligarse al momento de sentenciar -pues el hecho ha sido juzgado y analizado de manera unívoca y concordante-, resultan independientes entre sí manteniendo la autonomía que las gobierna y que se ha hecho valer a través de cada pretensión articulada.

Desde esa mirada, introducir en el memorial una defensa que no formó parte de los artículos propuestos por la aseguradora al ser citada en el proceso iniciado por Cortez y que, por ende, ninguna de las partes intervinientes en dicho reclamo ha tenido la oportunidad de rebatir, importa de suyo una vulneración de la limitación impuesta por el art. 272 del CPCC y su admisión en esta instancia violaría el principio dispositivo y de preclusión procesal, con la pertinente garantía constitucional al debido proceso.

5.- Por todo lo expresado, y si mi colega opinante adhiere a ello, deberán rechazarse los recursos interpuestos y confirmarse íntegramente la demanda, con costas de Alzada a cargo de los recurrentes perdidosos (art. 68 del CPCC).

Doy así mi voto.

Por iguales fundamentos, los Jueces Fernández Balbis y Tivano, votaron en el mismo sentido.

A LA SEGUNDA CUESTIÓN, el Sr. Juez Dr.Kozicki dijo:

Por las razones expuestas propongo que rechacemos los recursos de apelación interpuestos y, en consecuencia, confirmemos íntegramente la sentencia dictada el 26/5/2022, con costas a cargo de los apelantes vencidos.

Así lo resuelvo.

Por iguales fundamentos, los Jueces Fernández Balbis y Tivano, votaron en el mismo sentido.

Con lo que finalizó el presente Acuerdo, dictando el Tribunal la siguiente

S E N T E N C I A

Por los fundamentos expuestos en el Acuerdo que antecede, se resuelve:

1º.- Rechazar los recursos de apelación interpuestos y, en consecuencia, confirmar la sentencia dictada el 26/5/2022.

2º.- Imponer las costas de Alzada a los apelantes vencidos (art. 68 del CPCC).

Notifíquese y devuélvase.

REFERENCIAS:

Funcionario Firmante: 01/11/2022 11:48:14 – FERNANDEZ BALBIS Amalia – JUEZ

Funcionario Firmante: 01/11/2022 12:27:34 – KOZICKI Fernando Gabriel – JUEZ

Funcionario Firmante: 01/11/2022 13:20:45 – TIVANO José Javier – JUEZ

Funcionario Firmante: 01/11/2022 13:27:40 – MAGGI Maria Raquel – SECRETARIO DE CÁMARA

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