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#Fallos Derecho a la salud: Cobertura total de medicamentos y estudios para el tratamiento que debe recibir la afiliada durante toda su vida debido a la uveítis recurrente con vasculitis retiniana que padece como enfermedad poco frecuente

Partes: G. R. M. c/ Asociación Mutual Sancor Salud s/ Amparo contra actos de particulares

Tribunal: Cámara Federal de Apelaciones de Rosario

Sala/Juzgado: B

Fecha: 17-may-2021

Cita: MJ-JU-M-132678-AR | MJJ132678 | MJJ132678

La obra social debe brindar cobertura total de los medicamentos y estudios indispensables para el tratamiento que debe recibir la amparista durante toda su vida debido a la enfermedad poco frecuente que padece.

Sumario:

1.-Es procedente disponer que la obra social brinde cobertura total de los medicamentos y estudios indispensables para el tratamiento que debe recibir la amparista durante toda su vida, debido a la enfermedad poco frecuente que padece, ya que la pretensión encuentra sustento en la Ley 26.682 que regula la actividad de las empresas de medicina prepaga, y que por compartir su finalidad, resultan equiparadas a las obras sociales en sus obligaciones atento lo normado por el art. 1 de la Ley N° 24.754, el art. 7 de la Ley N° 26.682 en sentido concordante, el art. 1 de la res. N° 1319/2011 de la Superintendencia de Servicios de Salud en cuanto establece que la normativa dirigida en materia prestacional a los Agentes del Seguro de Salud resultan también aplicables a las entidades de medicina prepaga.

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Fallo:

Visto, en Acuerdo de la Sala «B» integrada, el expediente N° FRO 65903/2018/1 en autos «G. R. M. c/ Asociación Mutual Sancor Salud s/ Amparo contra actos de particulares» (originario del Juzgado Federal Nº 1 de Rosario).

Vinieron los autos a este Tribunal en virtud del recurso de apelación interpuesto por la demandada contra la sentencia del 22/07/2020 que hizo lugar a la acción de amparo interpuesta por G. R. M. contra la Asociación Mutual Sancor Salud a fin de que le brinde la cobertura del 100% del medicamento Micofenolato Mofetil y Bromfenac gotas (dilatador de pupilas) y el 50% de prednisona, calcio 1500 mg y vitamina D3, omeprazol, luteína, en el caso de que sea indicado por su médico tratante y distribuyó las costas por su orden (fs. 529/537).

Concedido el recurso de apelación (fs. 540) se ordenó correr traslado a la contraria (fs. 541) que fue contestado por la actora (fs. 542/548vta.).

Elevadas las actuaciones a esta Alzada, y recibidas en esta Sala «B», se decretó el pase de los autos al Acuerdo y quedaron en estado de ser resueltos (fs. 553).

El Dr. Toledo dijo:

1º) La demandada se agravió de la sentencia en crisis porque incurrió en una fundamentación aparente al considerar que la uveítis se encuentra tutelada en la ley de enfermedades poco frecuentes.

Consideró forzada dicha interpretación ya que la magistrada se basó en la manifestación del médico tratante, en el listado de EPOF elaborado por la Federación Argentina de Enfermedades Poco Frecuentes, la interpretación sin límites reglamentarios del art 1 y 6 de la Ley 26.689 y del decreto 794/2017 y un análisis desacertado de los arts.1 y 3 de la Resolución MS N° 217/19.

Expresó que la cobertura de la enfermedad no le es oponible legalmente ya que no se encuentra reglamentada – ni listada- por el legislador en la forma, modo y fines previstos en la norma.

En ese sentido, citó el artículo 4 de la ley 26.689 que establece que la autoridad de aplicación es el Ministerio de Salud de la Nación, el artículo 3 que expresa que la autoridad de aplicación es quien debe elaborar el listado de EPF y el art. 3 del dec. 794/2015 que dispuso un plazo de treinta (30) días desde su publicación para realizarlo.

También señaló que la Resolución N° 271/2019 M.S reiteró la necesidad de la elaboración del listado sin embargo, a la fecha del dictado de la sentencia éste no fue confeccionado.

Manifestó que aún en el caso de que en el futuro aquél existiera e incorporara a la Uveítis, la cobertura tampoco sería total de manera automática, puesto que el art.6 de la ley 26.689 establece que la cobertura debe ser como mínimo el PMO y que si bien ha sido definido como un piso prestacional ello no significaría darle un límite infinito no previsto por el legislador.

En consecuencia, si para la procedencia de la acción el acto impugnado debe ser manifiestamente arbitrario e ilegítimo, ello supone la existencia de una norma violentada, en sentido contrario, no encontrándose incluida la enfermedad dentro del listado de EPF, la conducta de la accionada de no pagar un medicamento no puede ser objeto de condena en esta causa.

En segundo lugar se agravió de la fundamentación dada para la procedencia de la droga de carácter experimental para la patología uveítis toda vez que la magistrada sostuvo que el medicamento se encuentra aprobado por el ANMAT sin embargo éste órgano, que tiene facultades de control y fiscalización, no indicó el Micofenolato Mofetil para el tratamiento de la enfermedad que padece la actora y de allí proviene el carácter experimental, además de que debe ser iniciado y proseguido por médicos especialistas experimentados en trasplantes y no por médicos oftalmólogos.

Por otro lado, el médico tratante manifestó que siendo una enfermedad inflamatoria la medicación más frecuente a utilizar son los corticoides a dosis elevadas pero como tienen efectos adversos se buscan medicaciones alternativas con efectos similares a fin de evitar su uso pero pese a lo argumentado el profesional actuante también le indicó al paciente el uso de gotas con cortidoides.

Hizo reserva del caso federal.

2°) Corrido el traslado, la actora contestó que no sólo la FADEPOF estableció que la uveítis es una enfermedad poco frecuente, sino también la Federación Española de Enfermedades Raras, la NORD de EE.UU, la Orphanet nacida en Francia, que actualmente engloba a más de 40 países y que se encuentra reconocida por la Organización Mundial de la Salud y que, conforme surge de la prueba producida en autos, el listado de las Enfermedades Poco Frecuentes que establece la ley26.869 se encuentra en trámite y para su elaboración se utilizó el listado de Orphanet.

Agregó que a ello debe sumarse el diagnóstico realizado por tres médicos con amplia experiencia en la materia, que unificaron y coordinaron en común un tratamiento que le está dando excelentes resultados.

Manifestó que la demandada adujo que en su obrar no hubo arbitrariedad ni ilegalidad, sin embargo, el hecho de negar la cobertura de un medicamento a una mujer de 29 años para que pueda llevar adelante una vida medianamente normal, teniendo en cuenta que la enfermedad no tiene cura y que sin el tratamiento podría perder su visión, es un acto de ilegitimidad, arbitrariedad e inconstitucionalidad manifiesta que no puede permitirse.

En cuanto al agravio relativo al carácter experimental de la droga Micofelonato Mofetil el ANMAT contestó en autos que su intervención no tiene carácter restrictivo sobre la facultad del médico para prescribir puesto que realiza indicaciones en forma abstracta y general, no prohíbe la utilización de medicamentos para tal o cual enfermedad ni mucho menos establece tratamientos.

En contraposición al carácter administrativo que posee la ANMAT destacó la actora que en su caso son tres los profesionales especializados en la materia, que la tratan a diario, dan cátedra, realizan seminarios y educan a otros médicos sobre estos temas, quienes confirmaron que el tratamiento prescripto es el correcto y destacó que gracias a él actualmente no tiene pérdida de la visión y que la enfermedad se encuentra contenida.

Seguidamente solicitó que las costas se carguen a la perdidosa atento al constante desgaste procesal y jurisdiccional que conllevan los recursos interpuestos.

Hizo reserva del caso federal (fs. 542/548vta.).

3°) G. R. M. interpuso acción de amparo contra Asociación Mutual Sancor Salud a fin de obtener el 100% de cobertura de los medicamentos y estudios indispensables para el tratamiento que debe recibir durante toda su vida, debido a la enfermedad que padece, uveítis recurrente con vasculitis retiniana (fs.78).

Al momento de iniciar el amparo tenía 27 años y relató que es estudiante, se encuentra desempleada y está afiliada a la Asociación Mutual Sancor Salud.

En relación a sus dolencias físicas manifestó que a mediados del 2017 comenzó a sentir molestias en la vista, divisando pequeñas manchas que obstruían su visión y dolores que le impedían realizar sus actividades diarias.

Luego de varios estudios se detectaron en el ojo izquierdo lesiones que determinaron el diagnóstico.

En un primer momento se le prescribió medicación con corticoides pero atento la falta de respuesta se agregó la droga Micofenalato 2 mg.

Actualmente sus médicos tratantes le prescribieron: Prednisona 40 mg diarios, Micofenalato 2000 mg diarios, Luteína 20 mg diarios y tratamiento local con Bromfenac 0,9 mg/ml 3 gotas diarias, para contener el avance de los padecimientos. Además para realizar profilaxis de osteosporosis generada por los corticoides se le recetó calcio 1500 mg diarios y vitamina D3 400 mg diarios, conjuntamente con Omeprazol 20 mg diarios debido a la gastritis inducida por los corticoides. A ello, deben sumarse controles mensuales con oftalmólogos y estudios que determinen el avance de la enfermedad.

Seguidamente explicó en qué consiste la uveítis y describió sus síntomas siendo los más comunes el enrojecimiento ocular, la borrosidad visual, la perdida de la visión, el dolor en la zona, la visión de «moscas volantes» o miodepsias, opacidades corneales, cataratas, hipertensión o hipotensión ocular, cicatrices en o debajo de la retina o bien, su desprendimiento, opacidades crónicas del vítreo e inflamación del nervio óptico.

El origen de la enfermedad puede obedecer a múltiples causas o inclusive no estar determinado.En el caso de la actora se pudo determinar un origen genético.

El cuadro clínico de uveítis con vasculitis retiniana hace referencia a que la inflamación se produce en las arterias y venas de la retina, es un caso poco frecuente y de máxima peligrosidad ya que afecta directamente el flujo sanguíneo de la misma, corriendo riesgo ante la falta de control de verse afectada limitando la agudeza visual. Además tiene carácter crónico por lo que el tratamiento debe ser llevado de por vida y no se puede interrumpir como así tampoco el uso de los fármacos que controlan los efectos secundarios de los corticoides, como por ejemplo la osteosporosis que tiene peligro de fracturas o la gastritis que podría provocar hemorragias digestivas dado lo invasivo del tratamiento.

Agregó que si bien la paciente tiene lesiones en el ojo izquierdo, la enfermedad podría expandirse hacia el derecho, por ello es necesario realizar controles clínicos de por vida cada tres, seis o doce meses, tal como indicaron sus médicos tratantes, el Dr. Jose Luis Merlo (oftalmólogo) y la Dra. Mariana Lagrutta (clínica – inmunóloga) y tomar medicaciones locales en ambos ojos.

En relación a la cobertura, sostuvo que Sancor le reconoce el 50% del costo lo que le resulta imposible la mantención del tratamiento.Pese al pedido de cobertura integral que realizó, la empresa se limitó a negarla en forma verbal con el fundamento de que las medicaciones no se encuentran en su vademécum.

Como consecuencia de dicha negativa, la actora manifestó que debe gastar aproximadamente cuatro mil pesos ($4.000) cada quince días en concepto de medicame ntos.

Adujo que el tratamiento está dando resultados positivos puesto que mantiene controlada la enfermedad lo que le permite llevar una vida digna y mantener largas horas de lectura que le exige la carrera universitaria que está cursando.

Seguidamente invocó la ley 26.869 de enfermedades poco frecuentes, entre las que se encuentra la patología que padece y a pesar de que la autoridad de aplicación nacional nunca confeccionó el listado de EPF, su enfermedad se encuentra incluida dentro del listado que elaboró la Federación Española de Enfermedades Raras, la Nationale Organization for rare Disorder (NORD) de EE.UU y la Orphanet que engloba a 40 países y se encuentra reconocida por la Organización Mundial de la Salud (fs. 78/81vta.).

4°) Mediante decreto del 24/08/2018 se le requirió a la demandada que informara las razones de la negativa, quien contestó que el plan de salud que paga la amparista prevé la cobertura del 50% en medicación ambulatoria, que la patología uveítis no se encuentra prevista por ninguna ley especial que imponga a su mandante una cobertura diferencial, ni menos integral, y que los medicamentos requeridos no se encuentran previstos por el ANMAT para el tratamiento de la uveítis, especialmente el medicamento Micofenalato Mofetil (CELLCEPT). Asimismo, manifestó que la enfermedad no se encuentra incorporada al catálogo de EPF, y aunque se probara dicha inclusión, la norma que regula la cobertura de dichas enfermedades no ordena una cobertura total, sino un piso constituido por el P.M.O (fs. 128/129vta.).

5°) El 17/10/2018 (y la aclaratoria del 24/10/2018) se dictó la resolución que hizo lugar a la medida cautelar solicitada (fs.157/161 y 194/vta.), confirmada mediante Acuerdo del 7/03/2019 por la Sala «B» de la Cámara de Apelaciones (fs. 264/269vta.).

6°) El 02/07/2019 la demandada contestó el informe circunstanciado y manifestó que la accionante es afiliada de Sancor Salud con el plan 3000, que excluye la provisión de medicamentos de venta libre y la totalidad de aquellos en etapa experimental.

Señaló que respecto de las drogas Prednisona y Bromfenac le reconoció el 50% de cobertura, además del descuento adicional que resulta superior al 40% que establece el P.M.O.

En relación a la Luteína, el calcio 1500 mg. diarios, la Vitamina D3 400 mg. diarios, conjuntamente con el Omeprazol 20 mg. la demandada expresó que no los reconoció porque son medicamentos de venta libre y no se encuentra legal y convencionalmente obligada a satisfacerlos, como así tampoco la totalidad del CELLCEPT por carecer de la indicación para el tratamiento de la uveítis.

Sostuvo que dicha patología no se encuentra prevista por ninguna ley especial que le imponga una cobertura diferencial ni menos integral, especialmente no se encuentra incluida dentro de las enfermedades poco frecuentes como pretende la actora. En ese sentido expresó que la inclusión que pueda provenir de la Federación Argentina de Enfermedades Poco Frecuentes no le resulta oponible a Sancor Salud por carecer de efectos legales y a su vez, dicho régimen legal no determinó cobertura excepcional alguna y menos del 100%.

Respecto del Micofenalato Mofetil (nombre comercial CELLCEPT) se encuentra aprobado por la Disposición N° 10545-15 de ANMAT indicado para la profilaxis del rechazo agudo de trasplantes en pacientes sometidos a trasplante alogénico renal, cardíaco o hepático, por lo que el medicamento resulta experimental para el tratamiento requerido por la actora(fs. 297/306).

7°) Abierta la etapa de prueba, el 06/11/2019 los Dres.Mariana Lagrutta (médica clínica) y José Luis Merlo (oftalmólogo) reconocieron el contenido y firma de la documental que se acompañó en autos, entre las que se encuentran el diagnóstico médico y el resumen de historia clínica (fs. 405/406).

Asimismo reconocieron las documentales obrantes en la causa, el titular de la Farmacia Montes, Daniel E. Montes (farmacéutico matriculado), las bioquímicas Adriana González y Roxana Saracco, en carácter de titulares del Laboratorio de Especialidades Metabólicas LEM, el Instituto Gamma y el administrador de Rosario Excimer Láser Visión S.A, Nahuel González (fs. 407/413 y 428/vta.).

8°) El 27/06/2020 la actora acompañó el informe actualizado de los médicos tratantes respecto a la medicación y estado de la enfermedad de la actora (fs. 523/vta.).

9°) El 13/07/2020 se celebró la audiencia a fin de tomar declaración testimonial al Dr. José Luis Merlo quien describió la patología de G. R. M. como una enfermedad inflamatoria no infecciosa de origen autoinmune conocida como «uveítis», que es poco frecuente.

Respecto de la medicación indicada para su tratamiento contestó que dado que es una enfermedad inflamatoria, la medicación más frecuente que se utiliza son los corticoides a dosis elevadas pero como tiene efectos adversos, se buscan medicaciones alternativas con efectos similares a los corticoides, pero sin su nocividad, sobre todo teniendo en cuenta que la paciente es una persona joven y que debido a ser una enfermedad crónica las deberá usar de por vida. Por eso actualmente se utiliza el MICOFENOLATO, que es el nombre genérico, pudiendo indicarse cualquier marca comercial.

Agregó que si bien él es un referente en materia de uveítis en Rosario, la paciente también vio al Dr. Cristóbal Couto que lo es a nivel nacional y certificó que el diagnóstico y el tratamiento prescriptos son los correctos.Además dicho profesional le indicó un tratamiento local con gotas con corticoides y dilatadores de la pupila.

En relación a las consecuencias funcionales para la vida diaria de la actora, respondió que esta patología al ser crónica le genera bastantes dificultades ya que la dilatación de las pupilas incide en su visión y gracias al tratamiento, en este momento ella no tiene perdida de la misma. Consideró que discontinuar la medicación, agravaría el cuadro.

Preguntado acerca de si conoce las indicaciones y efectos adversos para el uso de MICOFENOLATO MOFETIL establecidas por ANMAT contestó que todas las medicaciones tienen efectos adversos y que hay bibliografías extensas respecto de la utilización de esta medicación para la uveítis, como así también para otros tipos de afecciones. Señaló que desde su punto de vista este es el tratamiento correcto y está avalado por otros médicos tratantes.

En relación a la obligación de la demandada de solventar el tratamiento expresó que no es de su incumbencia (fs. 526/527).

10°) El 22/07/2020 se dictó la sentencia que hizo lugar a la acción de amparo interpuesta por G. R. M. contra Asociación Mutual Sancor Salud y dispuso que ésta le otorgue a la actora la cobertura del 100% del Micofenolato Mofetil y Bromfenac gotas (dilatador de pupilas) y el 50% de prednisona, calcio 1500 mg y vitamina D3, omeprazol, luteína, en el caso de así ser indicado por su médico tratante, con costas por su orden (fs. 529/537).

11°) En primer lugar, cabe recordar que es un principio general en materia de actuación judicial reconocido expresamente por la Corte Federal, que los magistrados deben atender a las circunstancias existentes al momento de fallar, aunque ellas sean sobrevinientes a la interposición de los recursos (arg. Fallos: 296:604; 298:33; 301:947; 305:2228; 306:1125; y más recientemente, Fallos 331:2628 ; 333:1474, entre muchas otras).

En este sentido, cabe destacar que en cumplimiento con lo establecido en los arts.3 y 4 de la Ley 26.689 el Ministerio de Salud -en el carácter de autoridad de aplicación- elaboró el listado de enfermedades poco frecuentes aprobado mediante la Resolución N° 641/21 (Anexo I) publicada el 12/02/2021.

De su lectura se desprende que la patología que padece G. R. M. se encuentra comprendida dentro de las uveítis que integra el mencionado listado, en consecuencia, el fundamento de la demandada en cuanto a la ausencia del mismo devino abstracto por lo que corresponde su rechazo.

12°) Asimismo el demandado sostuvo que aún en el caso de que la enfermedad de la amparista estuviera comprendida en la categoría de enfermedades poco frecuentes, no existe para el agente del seguro de salud la obligación de brindar una cobertura mayor a la establecida por el Programa Médico Obligatorio.

Ahora bien, la ley N° 26.689 promueve el cuidado integral de la salud de las personas con enfermedades poco frecuentes tendiente a mejorar su calidad de vida y la de sus familias, en el marco de un efectivo acceso al derecho a la salud. Para ello, el decreto reglamentario Nº 794/2015 dispone en el Anexo I, artículo 6º, que:»Las personas afectadas con EPF recibirán como cobertura médica asistencial como mínimo lo incluido en el Programa Médico Obligatorio vigente según Resolución de la Autoridad de Aplicación». (la negrita me pertenece).

Respecto de este punto es reiterado el criterio de esta Cámara de Apelaciones, siguiendo la jurisprudencia de nuestro Máximo Tribunal, en el sentido de que el Programa Médico Obligatorio constituye un piso prestacional y no un techo, y conforme lo ha sostenido la C.S.J.N., ese programa contiene lineamientos que deben ser interpretados en armonía con el principio general que garantiza a la población el acceso a los bienes y servicios básicos para la conservación de la salud (CSJN fallo del 16/5/06, en autos «Reynoso, Nilda Noemí c/ INSSJP s/ amparo»).

«No puede perderse de vista que el Programa Médico Obligatorio (PMO) fue concebido como un régimen mínimo de prestaciones que las obras sociales deben garantizar. Por otra parte el PMO no constituye una limitación para los agentes del seguro de salud, sino que consiste en una enumeración no taxativa de la cobertura mínima que los beneficiarios están en condiciones de exigir a las obras sociales» (Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal, autos «Barila, José c/ Galeno Argentina S.A s/ Incidente de Apelación de Medida Cautelar», 08/02/2011). Y además: «. Las prestaciones que reconocen como obligatorias en el PMO no constituyen un elenco cerra do y sin posibilidad de ser modificado con el tiempo en beneficio de los afiliados, pues semejante interpretación importaría cristalizar en un momento histórico, la evolución continua, incesante y natural que se produce en el ámbito de la medicina y en la noción de «calidad de vida» que es esencialmente cambiante» (Cámara Nacional Civil, Sala E, autos «B., C. A.c/ Sistema de Protección Médica S.A., 24/06/2005).

13°) En este sentido, en cuanto a la obligación que pesa sobre las obras sociales, este Tribunal tiene dicho que «En el ejercicio de las prestaciones médico-asistenciales las Obras Sociales integran el Sistema Nacional del Seguro de Salud en calidad de agentes naturales del mismo y están sujetas a las disposiciones y normativas que lo regulen (art. 3º, ley 23.660), debiendo adecuarse a las directivas básicas de dicho seguro, que tienen «como objetivo fundamental proveer al otorgamiento de prestaciones de salud igualitarias, integrales y humanizadas, tendientes a la promoción, protección, recuperación y rehabilitación de la salud, que respondan al mejor nivel de calidad disponible y garanticen a los beneficiarios la obtención del mismo tipo y nivel de prestaciones eliminando toda forma de discriminación en base a un criterio de justicia distributiva.» (art. 2º, párrafo 1º, ley 23.661); (Confr. Vázquez Vialard, A., «Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social», Ed. Astrea, Bs.As., 1992, tomo 2, págs. 599/600) (Citado en Acuerdo nº 421/97, en autos «Freddi, O. c/ I.S.S.A.R.A»).

En este caso la pretensión de la amparista encuentra sustento en la ley 26.682 que regula la actividad de las empresas de medicina prepaga, y que por compartir su finalidad, resultan equiparadas a las obras sociales en sus obligaciones atento lo normado por el artículo 1° de la Ley N° 24.754, el artículo 7° de la Ley N° 26.682 en sentido concordante, el artículo 1° de la Resolución N° 1319/2011 de la Superintendencia de Servicios de Salud en cuanto establece que la normativa dirigida en materia prestacional a los Agentes del Seguro de Salud resultan también aplicables a las entidades de medicina prepaga.

14°) En esta línea de ideas es importante recordar que en este caso se solicita la provisión de un medicamento perteneciente al grupo de los llamados «inmunosupresores» (ver fs.121), que fue indicado en conjunto por los médicos tratantes de la actora (fs. 24vta.) y cuyo propósito fue explicado por el Dr. José Luis Merlo en la audiencia testimonial del 13/07/2020 «. Como es una enfermedad inflamatoria, la medicación más frecuente que se utiliza son los corticoides a dosis elevadas. Como tal tratamiento tiene efectos adversos, se buscan medicaciones alternativas que tienen efectos similares a los corticoides, pero no son corticoides por su nocividad y más en una persona joven ya que como es una enfermedad crónica, se deberían usar de por vida por eso actualmente se utiliza MICOFENOLATO.» (fs. 526/527).

Así, los argumentos de la demandada para no brindar la cobertura por sostener que el medicamento solicitado fue aprobado por la ANMAT (Disposición N° 5904/96) para el tratamiento de una patología distinta de la que padece la amparista (profilaxis del rechazo agudo de trasplante) no logran rebatir el derecho invocado por la actora ya que el citado organismo, encargado de la aprobación y autorización para la comercialización de los medicamentos, contestó en el informe solicitado que «Esta intervención, como así también la posterior actuación de la ANMAT, no tiene carácter restrictivo sobre la facultad del médico para prescribir, sino que se solicita para extremar los cuidados sobre el paciente» (fs. 372).

Asimismo, surge de las constancias de autos, que en cumplimiento con lo dispuesto por el art. 59 C.C y C. la actora prestó el consentimiento informado para la realización del tratamiento médico.

15°) No puede perderse de vista que en el caso está en juego el derecho a la salud y debe destacarse que posee expresamente jerarquía constitucional en virtud del Art. 75, inc. 22 de la Constitución Nacional, con la incorporación de los Tratados Internacionales (v. Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, art. 12, ap. 1 y 2, incs. a), b), c) y d); Declaración Universal de los Derechos Humanos, art. 25.1 y la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, art.XI) (v. «Constitución de la Nación Argentina», comentada por Néstor Sagües, págs. 139, 149 y 133). (arg. Acuerdos de esta Sala «B» n° 24/2007 y 301/2011, entre otros).

16°) Por todo lo expuesto, corresponde rechazar la apelación interpuesta por la demandada y confirmar la sentencia del 22/07/2020 habida cuenta que la expresión de agravios no contiene argumentos suficientes para demostrar que es equivocada la decisión adoptada.

Las costas de esta instancia se imponen a la demandada vencida (art. 68 del C.P.C.C.N). Así voto.

Los Dres. Vidal y Pineda adhirieron a los fundamentos y conclusiones del voto precedente.

Atento al resultado del Acuerdo que antecede, SE RESUELVE:

I) Confirmar la sentencia de fecha 22/07/2020 (fs. 529/537), en lo que ha sido materia de agravio. II) Imponer las costas de esta instancia a la demandada (Art. 68 del C.Pr.Civ.C.N). III) Regular los honorarios de los profesionales intervinientes ante la alzada en el (%) de lo que respectivamente se les regule en primera instancia. Insértese, hágase saber, comuníquese en la forma dispuesta por Acordada Nº 15/13 de la C.S.J.N. y oportunamente, devuélvanse los autos al Juzgado de origen. (Expte. n° 65903/2018).

JOSE GUILLERMO TOLEDO

JUEZ DE CAMARA

ELIDA ISABEL VIDAL

JUEZA DE CAMARA

ANIBAL PINEDA

JUEZ DE CAMARA

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