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#Actualidad Impuesto a las ganancias

El Senado convirtió en ley la Reforma del Impuesto a las Ganancias

En el día de ayer el Senado de la Nación convirtió en ley, con 66 votos afirmativos y una abstención, el proyecto de ley que exime del impuesto a las ganancias a aquellos trabajadores que cobren hasta $150.000 y los jubilados tributarán si ganan a partir de los ocho haberes mínimos.

En la misma sesión quedó sancionada una reforma al régimen de Monotributo.

Les compartimos dos doctrinas del Dr. Ceteri, especialista en Derecho Tributario, quien analiza los alcances de estas modificaciones.

DETALLE DE LAS MODIFICACIONES EN EL IMPUESTO A LAS GANANCIAS EN LOS SUELDOS. CONSECUENCIAS PARA LAS EMPRESAS
Autor: Ceteri, José L.

Fecha: 23-03-2021

Colección: Doctrina

Cita: MJ-DOC-15858-AR||MJD15858

Voces: IMPUESTO A LAS GANANCIAS – AFIP – RESOLUCIONES DE LA AFIP – AGENTES DE RETENCIÓN

Sumario:
I. Introducción. II. Beneficios para los trabajadores. II.1. Distorsiones del proyecto. III. Consecuencias para las empresas.

Doctrina:
Por José L. Ceteri (*)

I. INTRODUCCIÓN

Finalmente, salió el dictamen de mayoría de la Cámara de Diputados sobre la reforma del régimen de retención del Impuesto a las Ganancias en los sueldos. Por otro lado, ingresó otro proyecto que intenta modificar las tasas del impuesto para financiar la medida, haciéndolas progresivas en lugar de ser proporcionales (una única alícuota). Para los trabajadores habrá un beneficio, porque serán menos los que estarán afectados por el impuesto, que regirá retroactivamente desde el mes de enero de este año. Las empresas estarán afectadas porque se intenta un incremento de las alícuotas que afectará a las medianas y las grandes. Pero, además, los empleadores también estarán afectados porque tendrán que realizar la devolución, en los recibos de sueldos, de las retenciones acumuladas desde enero de este año que se junta con los reintegros del tributo originados en la información de los gastos anuales -por el año 2020-; y, adicionalmente, la devolución del 35% correspondiente al dólar ahorro y las compras con tarjetas en el exterior. Estas devoluciones, que se tienen que efectuar mediante el programa denominado «SICORE», generarán un saldo a favor de las firmas que no podrán compensarse con otras obligaciones fiscales que tienen ante la AFIP. De esta manera, las empresas serán las que terminarán financiando las medidas a favor de los empleados.

II. BENEFICIOS PARA LOS TRABAJADORES

1. Se propone elevar el piso de los trabajadores que pagan el impuesto a las ganancias a los sueldos brutos mensuales que no superen $ 150.000. Dentro de ese importe tope, que será actualizado anualmente por el índice salarial RIPTE, a efectos de determinarlo no se considerará el aguinaldo, pero para los que no superen se les eximirá del tributo este rubro. Asimismo, se faculta al Poder Ejecutivo incrementar la deducción especial para los trabajadores que tengan remuneraciones mensuales superiores de $ 150.000 y hasta $ 173.000.Actualmente pagan el impuesto los empleados solteros con sueldos superiores de $ 74.810, casados con dos hijos lo abonan a partir de $ 98.963.

2. En el caso de los jubilados, la deducción especial se incrementaría a ocho haberes mínimos garantizados, comenzando a tener que pagar a partir de las jubilaciones mensuales superiores de ese mínimo establecido.

3. Se incorpora como deducción a los efectos del cálculo de la retención al vínculo conviviente o concubina/o. Asimismo, se propone incrementar una vez el importe de la deducción por hijo/a -menor de 18 años- con discapacidad, en los términos del artículo 9 de la ley 24.901.

4. Se incorpora como exclusión el reintegro realizado por empleador a favor de sus empleados vinculados con gastos de guardería y/o jardín materno-infantil correspondientes a hijos de hasta tres años de edad, cuando la empresa no contara con instalaciones para ese fin. En este último caso, el límite que se pone es el 40% aplicado sobre el mínimo no imponible vigente. Adicionalmente, se prorroga, hasta el 30 de septiembre de 2021, la eximición del impuesto para los trabajadores de la salud (pública y privada) sobre las remuneraciones abonadas en concepto de guardias y horas extras, que fueron previstos por la ley 27.549 . En cuanto a los trabajadores de transporte de larga distancia (que exceda 100 kilómetros) se establece una mejora en la deducción de gastos de viáticos y movilidad abonados por el empleador, equiparándose con el 100% de monto del mínimo no imponible vigente.

5. El proyecto supone, en sus fundamentos, que el ahorro obtenido se vuelque al consumo en el mercado interno y de esta forma se produzca una mayor recaudación de otros impuestos.

II.1. DISTORSIONES DEL PROYECTO

1. El proyecto se vuelve a olvidar de los contribuyentes autónomos. Actualmente pueden computar de deducción especial el valor básico, que se incrementa en un 50% para los nuevos profesionales y nuevos emprendedores.El descuento de ese rubro para los empleados en relación en dependencia se incrementa en 3,8 veces más. La deducción especial la pueden descontar en el impuesto todos los que «ponen el cuerpo» para obtener la renta; no así los que obtienen ingresos únicamente provenientes de alquileres ni por rendimientos de capital. El «sacrificio» que es necesario para obtener el ingreso actualmente es realizado de la misma manera por los que están en relación de dependencia y por los autónomos. Además, estos contribuyentes recién pueden notar los resultados de la actualización de las deducciones y de las tablas un año y medio después, momento en que vence la declaración anual del impuesto. Anteriormente, pueden aprovechar la actualización de las deducciones en el momento de tener que pagar los anticipos, que comienzan a vencer en el mes de agosto de 2021.

2. Se establece un importe fijo a partir del cual se comienza a pagar impuesto. De esta manera, se vuelve a cometer el mismo error del año 2013, donde a determinado nivel se generaba una desmotivación a realizar horas extras o de ascender a un puesto de mayor responsabilidad. Pasado el límite, aunque sea por un peso, a mayor o mejor trabajo, se produce una menor remuneración por efecto del impuesto. Otro ejemplo similar, sucedió con la conocida «tablita Machinea» que estableció topes de deducciones en función de los ingresos de los trabajadores. Establecer beneficios a partir de un importe fijo genera distorsiones.

3. A pesar de haber realizado cambios en determinados vínculos de los empleados, al fijar un valor único a partir del cual se comienza a pagar el impuesto, no se distingue en el beneficio del empleado que es soltero del que es casado ni del que tiene hijos. Tampoco hace distinción de la ubicación geográfica donde se desarrolla la tarea, que hoy sí es tenida en cuenta.

4.Se vuelve a cometer el mismo error que ocurrió en el año 2011, cuando se sancionó la ley 26.731 , por la que el Congreso delegó al Poder Ejecutivo la posibilidad de modificar impuestos a través de una facultad delegada. Esta cuestión, por imperio constitucional, debería estar limitada únicamente a decisión del Poder Legislativo.

III. CONSECUENCIAS PARA LAS EMPRESAS

1. Una vez que se aprueben los cambios en el Impuesto a las Ganancias, por medio del proyecto que reunió a todos en el Congreso, las modificaciones regirán retroactivamente desde el mes de enero de este año. Este tema que se suma a la devolución del impuesto retenido durante el año 2020, originada por los gastos médicos anuales, el impuesto al cheque y el 35% de la percepción del impuesto cobrado por el dólar ahorro y las compras del exterior, producirá que las que terminen financiando el beneficio para los trabajadores estarán siendo las empresas, que son sus propios empleadores. Esto se produce debido a que con los cambios habrá muchos empleados que dejarán de tributar, y serán a los que deban efectuarse reintegros, por la medida que finalmente se apruebe. Esos importes, que tendrán que figurar en los recibos de sueldos de los empleados, podrán ser recuperados por las empresas en el programa, denominado SICORE. Pero el aplicativo no permite descontar las retenciones a recuperar de las demás obligaciones que se tienen que ingresar bajo el mismo programa de la AFIP. El camino que les queda a las empresas será compensar el saldo a favor contra las futuras retenciones que se efectúen, que van a ser por importes menores ya que habrá menos empleados afectados por el tributo; o, en cambio, solicitar la devolución ante la AFIP, trámite que no tiene una resolución inmediata.Una solución que quedaría sería modificar la Resolución General 4003 de la AFIP, permitiéndose que la compensación de los saldos a favor pueda realizarse contra las demás retenciones que hacen las empresas, en los pagos a sus proveedores. Igualmente, es probable que haya casos donde si no se efectúan pagos de facturas, las devoluciones del impuesto a favor de los empleados tarden en recuperarse. Esta cuestión le saca presión al Estado que podrá respirar algunos meses de la pérdida que se producirá en la recaudación, que se suma al problema de la inflación futura.

El proyecto original, enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso, expresaba que los cambios iban a comenzar a regir en el mes siguiente del que se apruebe la ley. Pero, Ganancias es un impuesto de ejercicio anual, la ley no permite partirlo, a pesar que eso haya ocurrido en dos oportunidades durante los gobiernos que pasaron. Una modificación similar surgió luego del resultado de las elecciones PASO del 2019, cuando el gobierno de Macri mejoró las retenciones a partir del mes de septiembre; y otro ejemplo, fue un cambio realizado en el gobierno de Cristina, que no respetó la anualidad del tributo.

Hasta el año 2008 la Resolución 1261 de la AFIP, que reglamentaba la retención del Impuesto a las Ganancias en los sueldos, establecía que en el caso de que se reintegren retenciones a favor de los empleados, el saldo a favor que se origina por ese motivo podía ser utilizado para compensar contra el importe de la declaración jurada o de los anticipos del propio impuesto que tiene que pagar la empresa. Luego, la resolución 2437 y la actual 4003 , ambas de la AFIP, restringieron esa medida y únicamente permiten computar el crédito de las devoluciones de las retenciones de los sueldos, contra el mismo impuesto y si aún quedara algún saldo se puede trasladar a los meses siguientes o solicitar la devolución ante la AFIP; con la dificultad que ello significa.Agravando aún más las cosas, cuando se genera la declaración del programa SICORE, el mismo no permite compensar el saldo a favor por las devoluciones originadas en los sueldos contra el importe a pagar (del mismo impuesto) referido a las retenciones realizadas en los pagos a los proveedores. De esta manera, el crédito únicamente podrá ser compensado contra otras retenciones futuras que se realicen por el pago de los sueldos.

A fin de mes, cierra el plazo para que los empleados informen los gastos anuales y el 33% del impuesto sobre los débitos y créditos bancarios, para corregir lo retenido durante todo el año pasado. Posteriormente, las empresas tienen tiempo hasta el 30 de abril para confeccionar la declaración jurada anual de cada empleado, y en mayo realizar la devolución de la diferencia que fue retenida de más. A esto se le suma el reintegro del 35% de la percepción del impuesto por compras de dólar ahorro y por las compras del exterior con tarjetas. La devolución de los pagos a cuenta (impuesto al cheque y por dólar) debe efectuarse hasta el importe total del impuesto a las ganancias que fue retenido durante el 2020, no puede exceder ese límite. Si queda algo a favor del empleado por la percepción del 35%, éste podrá recuperarla realizando el trámite, desde la página Web de la AFIP, sacando el número de CUIT e informando el CBU.

2. Otro proyecto propone establecer alícuotas progresivas para el cálculo del Impuesto a las Ganancias de las empresas que, de salir la ley, regirá a partir del año 2021. Las tasas, son las siguientes:

Los tramos de las escalas se actualizarán, a partir del 1 de enero de 2022, utilizando el IPC (índice al consumidor), relacionado el mes de octubre de cada año.

La distribución de dividendos quedaría establecida en el 7%, que tendrán que abonar los que los perciban.

Fuente: Proyectos de ley que se encuentran en tratamiento en el Congreso de la Nación: 1) Modificación de la ley 20.628

– Impuesto a las Ganancias trabajadores en relación de dependencia. 2) Modificación del Impuesto a las Ganancias sobre alícuotas sujetos empresas.

PROYECTO-MONOTRIBUTO: EFECTOS COLATERALES PARA LOS QUE PERMANEZCAN Y PARA LOS QUE TENGAN QUE EMIGRAR

Ceteri, José L. (*)

Fecha: 31-mar-2021

Colección: Doctrina

Cita: MJ-DOC-15866-AR | MJD15866

Voces: MONOTRIBUTO – IVA – IMPUESTO A LAS GANANCIAS – AFIP – FACTURAS

A raíz del nuevo proyecto que está en Diputados, sobre cambios en el Monotributo, a los que eligen y para los que deben salir obligatoriamente del Régimen Simplificado se les generará un efecto colateral, que no se encuentra detallado dentro de lo que dice el texto del proyecto, que tiene que ver con el trámite de autorización de emisión de sus nuevas facturas.

De salir la ley, los que no superaron el 25% de la facturación anual que acepta el Monotributo pueden optar por permanecer o salir del mismo. En cambio, los que saltaron ese límite deben emigrar obligatoriamente al Régimen General de liquidación de impuestos. A pesar de que ese salto al vacío, que significa tener que pagar IVA, Ganancias y Autónomos, se vea en parte aliviado con medidas fiscales que prevé el proyecto, hay un punto conflictivo que no fue solucionado y que está referido al cambio del tipo de factura que se producirá luego: pasar de emitir el comprobante tipo «C» al tipo «A» auténtico o a los comprobantes que tienen restricciones.

Los trámites para conseguir la factura «A»:

Oportunamente, la AFIP emitió una resolución (4627 ) por la que estableció los requisitos que deben cumplir los contribuyentes que se inscriban en el IVA, a los efectos de poder conseguir autorización para emitir facturas «A». A priori se evalúa la conducta fiscal que va a tener un contribuyente en función de la capacidad económica que posee. Este sistema de filtro ya viene rigiendo desde el año 2003, establece un indicador que sirve a la AFIP para poder determinar que la empresa o la persona que solicitan la inscripción no van a emitir en el futuro facturas apócrifas.

Sin dudas es una medida controvertida y discriminatoria, ya que la capacidad económica no debería por sí sola indicar si un contribuyente será cumplidor o no en el futuro.Por esta evaluación traumática deberán pasar los Monotributistas que eligen emigrar y los que fueron expulsados del régimen, debiendo inscribirse en el IVA para emitir sus facturas.

La factura de «segunda importancia» (clase «M») le sirve al organismo para «castigar» a aquellos que se encuentran con algún incumplimiento formal en las presentaciones que deben realizar, pero también a los que no llegan con su patrimonio a demostrar solvencia económica. Con esa calificación, que le da un mal aspecto comercial al emisor de la factura, se le retiene más porcentajes de IVA y Ganancias en el momento del pago.

De esta manera, las personas humanas y las sociedades que tienen que inscribirse en el Impuesto al Valor Agregado y soliciten autorización a la AFIP para poder emitir facturas tipo «A», tendrán que cumplir con los siguientes requisitos:

Hay que generar, desde la página Web de la AFIP (servicio «Regímenes de Facturación y Registración»/Habilitación de comprobantes, los siguientes formularios: a) Personas humanas: 855; b) Empresas: 856. Para ser autorizados a emitir comprobantes «A», no deben existir inconsistencias, ni registrarse incumplimientos formales ante la AFIP. Se verifican las presentaciones de los regímenes de información; la falta de presentación de declaraciones juradas determinativas de impuestos o tener problemas con el domicilio fiscal registrado.

Demostración de capacidad económica de las personas humanas y de las sucesiones indivisas (incluidos los monotributistas que emigran):

– Acreditar la presentación de las declaraciones juradas del Impuesto sobre los Bienes Personales correspondientes a los últimos 2 años anteriores; que tienen que haber sido presentadas dentro de los 30 días de la fecha de vencimiento.

Deben haberse declarado bienes gravados que hayan superado el mínimo no imponible que rigió para cada año. Si no se presentaron las declaraciones se podrá demostrar solvencia declarando bienes en el país, excepto efectivo, por valores superiores al 80% del mínimo de Bienes Personales. También se podrá acreditar la titularidad o participación, por un importe equivalente al 50% del mínimo de Bienes Personales de bienes inmuebles (sin hipotecas y con usufructos) y/o automotores (netos de prendas). Todos estos controles son aprovechados por la AFIP para tirar la red y conseguir que más contribuyentes paguen Bienes Personales.

Las sociedades, por ejemplo, que inicien una nueva actividad, el 33% de sus integrantes tendrán que cumplir con los requisitos exigidos a las personas individuales.

Los que se presentaron como contribuyentes cumplidores en el último blanqueo, se les considerará la presentación en fecha de las declaraciones juradas del Impuesto sobre los Bienes Personales, por un importe igual o superior al mínimo no imponible Pero con todo lo anterior no basta, porque para poder determinar la habilitación de comprobantes la AFIP podrá requerir otros elementos que considere necesarios (título de propiedad, documentación respaldatoria de la valuación fiscal, etc.) para evaluar la situación patrimonial y demás datos exteriorizados por los contribuyentes.

Tipos de Comprobantes:

Aquellos que no puedan cumplir con los requisitos económicos, serán autorizados a emitir facturas «M» o «A», ambas con la leyenda «Operación Sujeta a Retención». Dejaron de existir los comprobantes «A» con CBU. Los comprobantes clase «M» emitidos mediante los Controladores Fiscales de «Nueva Tecnología», contendrán la denominación «La Operación Igual o Mayor a $ 1.000 está sujeta a retención». Para los que eligen facturas «A» con retenciones, los pagos de sus facturas tendrán que efectuarse transfiriendo el importe neto de retenciones de la factura a una CBU bancaria; no se podrán pagar con cheques propios o endosados. Resumiendo, si se elige «M» se sufrirán más retenciones y no podrán emitir facturas de crédito; en cambio, si se opta por las «A con retenciones» los descuentos serán menores pero la forma de pago estará condicionada a transferencia bancaria.Las retenciones que se efectuarán en los pagos, son los siguientes:

Los que pagan comprobantes «M» tendrán que retener íntegramente el IVA incluido en la operación y el 6% por el Impuesto a las Ganancias. A los pagos que se hacen a los comprobantes «A sujetas a retención», corresponde retener el 50% del impuesto, más el 3% del Impuesto a las Ganancias. Además, tendrán que entregar un certificado en donde figure la retención e ingresar el importe a través del aplicativo «SICORE».

El puente del proyecto para los excluidos:

El proyecto de ley se basa fundamentalmente en crear un alivio para los monotributistas que se excedieron en los indicios que usa la AFIP para determinar la baja de oficio; también, para los que queden excluidos este año por haber superado el nivel de facturación máxima que acepta el régimen y, por último, establece un sistema permanente de traspaso no tan traumático y costoso del Monotributo al Régimen General.

1) Contribuyentes que excedieron la facturación: Los que excedieron, en hasta un 25%, la facturación límite que acepta el Régimen Simplificado podrán mantenerse en el Monotributo pagando la diferencia que surge entre las mensualidades que abonaron según su categoría y las establecidas para el último escalón que acepta el régimen. Adicionalmente, tienen que pagar un importe extra de impuesto integrado y otro del componente previsional que se determina en función de multiplicar el coeficiente 0,10 sobre la diferencia que surge entre los ingresos brutos devengados y el límite de ingresos de la máxima categoría. Este cálculo habría que realizarlo desde el mes en que se excedieron y hasta diciembre de 2020. La inscripción en la máxima categoría habrá que tenerla registrada a partir del día en que el contribuyente superó el límite de facturación (comercio o servicio) que se acepta para estar en el Monotributo. Otra opción es pasar al régimen general, beneficiándose con las rebajas fiscales que propone el proyecto.

2) Beneficio para los cumplidores: Aquellos que comunicaron su exclusión y se inscribieron en el Régimen General, hasta el último día del mes siguiente en que se originó la causa; y los que renunciaron al Monotributo, desde el 1 de octubre de 2019 al 31 de diciembre de 2020 y en la medida que no se hayan excedido en el 25% del límite superior previsto para la máxima categoría, podrán adherirse nuevamente al Régimen Simplificado, sin esperar el plazo de tres años; o, en la medida que hayan facturado el 50% de las categorías que definen a las Micro empresas (según tabla Pymes) continuar en el Régimen General pudiendo aprovechar una reducción del 50%, 30% y 10% del débito fiscal correspondiente a los tres años, contados a partir del año siguiente en que se produjo la exclusión. Si se excedieron en más de un 25% en su facturación no podrán optar por volver al Monotributo, pero sí aprovechar el beneficio de reducción del débito fiscal.

3) Beneficio para los que no avisaron: Se crea un procedimiento transitorio de incorporación al Régimen General de liquidación de impuestos (IVA, Ganancias y Autónomos) para los que están inscriptos en el Monotributo, en la medida que no hayan superado de facturación el 50% del límite de ventas anuales previsto para las Micro empresas de la tabla Pymes. Para estos contribuyentes se exige la inscripción retroactiva en cada uno de los impuestos, a partir de la fecha en que se produjo la exclusión del Régimen Simplificado y hasta el 31 de diciembre de 2020. Se podrá computar, como crédito fiscal presunto, hasta el 17,35% de lo que les facturaron sus proveedores. Además, podrán considerar una doceava parte del 50% de la tasa del IVA sobre el límite superior de ingresos brutos de la categoría máxima.Este crédito fiscal total que resulte tendrá el tope de hasta el 75% del débito fiscal determinado del período fiscal. También, hay beneficios para la liquidación de Ganancias, ya que podrá computarse como gasto deducible un importe equivalente al 82,65% de lo facturado por los inscriptos en el IVA por la compra de bienes y por los servicios. Adicionalmente, podrán descontar una deducción especial por el 50% del límite superior de los ingresos brutos de la categoría máxima. Estos importes totales de deducción no podrán superar el 75% de la suma de las ganancias de las cuatro categorías.

4) Los que queden excluidos por los controles sistémicos (consumos, movimientos bancarios y operaciones en dólares) durante este año: También estos contribuyentes, que sean expulsados de oficio del régimen por la AFIP tienen consideraciones en la liquidación del IVA y del Impuesto a las Ganancias que deban inscribirse. Por ese motivo, el proyecto establece que la facturación que se efectúe a los monotributistas deberá realizarse mediante un comprobante «A», discriminándose el IVA que contiene la operación.

5) Excluidos a partir del 2022: Se crea un procedimiento permanente de transición al Régimen General, que otorga beneficios fiscales para los que emigren del Monotributo.

Hasta tanto se apruebe la ley, siguen vigentes las tablas del año pasado a los efectos de los parámetros y de las mensualidades a pagar en el Monotributo. El proyecto propone que una vez que la norma salga regirá, retroactivamente, un aumento del 35,3%, equivalente al aumento registrado en el haber mínimo previsional durante el año pasado. Por otro lado, las empresas que les abonan a sus proveedores monotributistas mantienen los límites anuales aún vigentes, para la cuenta corriente que llevan a los efectos de controlar que con los pagos de los últimos doce meses no los hicieron salir del Régimen Simplificado. De no ser así, deberán retener el 21% del IVA y el 35% de Ganancias.

Para finalizar, cabe reflexionar que a pesar de todo esto continúe llamándose «Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes».

(*) Contador Público Nacional, UBA. Periodista Económico, UBA. Docente universitario, UBA y UNLP. Autor de obras relacionadas con temas tributarios.

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