#Doctrina Columna de actualidad: El agua ya cotiza en el mercado de futuros de Wall Street

Autor: Bertossi, Roberto F.

Fecha: 20-dic-2020

Cita: MJ-DOC-15712-AR | MJD15712

Doctrina:

Por Roberto F. Bertossi (*)

Antes que nada, el agua fue, es y será elemento esencial e irremplazablemente básico para toda «vida»: vida humana, celular y microbiana de la tierra, vida vegetal de los cultivos, vida animal del ganado y de la fauna… ¡vidas que se sostienen unas a otras!

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Atónitamente, este lunes ppdo. comenzó a cotizar en el mercado de futuros de materias primas debido a la escasez de «agua» cuyo precio fluctuará ahora como lo hacen el petróleo, el oro o el trigo, informó CME Group.

El índice Nasdaq Veles California Water Index, con el «ticker» NQH2O, se basa en un indicador de precios de los futuros del agua en California que el mismo lunes cotizó a unos 486,53 dólares por acre-pie, una medida de volumen utilizada normalmente en Estados Unidos equivalente a 1.233 metros cúbicos.

Según CME Group, los nuevos contratos permitirán una mejor gestión del riesgo asociado a la escasez del agua y realizar una mejor correlación entre oferta y demanda en los mercados.

Aunque el índice está basado en los precios de las principales cuencas fluviales de California, donde la escasez del agua ha aumentado, este valor podrá ser usado como referente para el resto del mundo en los mercados del agua.

Estos contratos de futuros no requieren entrega física de agua y son puramente financieros, basados en el precio semanal promediado entre las cinco principales cuencas de California hasta 2022.

Tal nuevo índice permitirá no tener que recurrir a una estimación «a ojo» del precio futuro del agua, sino a cuáles son las expectativas de los principales actores de este mercado.

China y Estados Unidos son los principales consumidores del mundo de agua.Según Naciones Unidas 2.000 millones de personas viven en países con graves problemas de acceso al agua, mientras que en los próximos años dos tercios del planeta podrían experimentar escasez de agua y millones de personas verse desplazadas por un descarte hídrico.

La Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) adoptó el 22 de diciembre de 1992 la resolución A/RES/47/193 por la cual el 22 de marzo es declarado Día Mundial del Agua.

Fue el 28 de julio de 2010, a través de la Resolución 64/292 de la Asamblea General de las Naciones Unidas cuando se reconoció explícitamente el derecho humano al agua y al saneamiento, reafirmando que un agua potable limpia y el saneamiento son esenciales para la realización de todos los demás derechos humanos.

Siendo el acceso universal al agua potable un derecho humano, la utilización irracional de este recurso natural (segundo en importancia humana después del aire) sumada al descontrol u ausencia de regulación en la materia, han provocado una tremenda disminución de reservas naturales o acuíferos, incentivando una mercantilización escandalosa de este supremo derecho humano; comprometiendo y tensionando angustiante e inquietantemente las necesidades físicas vitales actuales e intergeneracionales futuras.

El 28 de julio de 2010, a través de la Resolución 64/292, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció explícitamente el derecho humano al agua y al saneamiento, reafirmando que un agua potable limpia y el saneamiento son esenciales para la realización de todos los demás derechos humanos.

No es casual entonces que en su mensaje especial de despedida, el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon en el Día Mundial del Agua, el 22 de marzo de 2016 ppdo., haya propuesto la adopción convergentemente global de medidas audaces para hacer frente a la desigualdad en materia de agua potable y saneamiento, como meta y guía de la labor encaminada a hacer efectiva la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.Eso mismo reafirmó al asumir su flamante sucesor Antonio Guterres nuevo Secretario General de la ONU para el periodo 2017-2021, cuando proclamó que la dignidad humana será «el núcleo de su trabajo» convencido de que este organismo supranacional mundial -en tanto asociación para garantizar la paz, la seguridad y la alimentación mundial-, está en una posición única para superar los desafíos globales y alcanzar el desarrollo sostenible. Siendo el agua potable y el saneamiento el mayor desafío silencioso mundial, claramente sin los mismos, humanamente no habrá dignidad ni agua ni vida ni paz para todos en la faz de la tierra.

A propósito, un documental del año 2012, basado en el conocido libro «Oro azul» de Maude Barlow y Tony Clarke, demuestra cómo el planeta se acerca rápido y peligrosamente a una crisis mundial por el agua, mientras la fuente de vida por excelencia entre a formar parte de un mercado global y sea asunto de disputas en la arena económica, política, diplomática… ¿y militar?

Así, cada 22 de marzo celebramos anual y especialmente ese día, como un medio de llamar la atención sobre la importancia de este recurso natural esencial, así como asegurar en todo lo posible, una gestión más razonable y sustentable del mismo, en donde en pleno siglo XXI, en Argentina, no haya más cabida para barbaries como por caso, el habitual y masivo derroche de hasta 20 litros de agua potable para vaciar cada poco de orina en cada inodoro, otros cientos de miles de litros para el lavado de autos, veredas, etc.; todo lo cual pudo preverse y resolverse hace un siglo mediante la implementación de doble cañería o equipamiento semejante.Como sugiriera lucidamente Umberto ECO desde su agalma de mordacidad, supimos muy bien como destruir países y ciudades, pueblos y civilizaciones, pero todavía no tenemos ideas precisas sobre cómo conciliar el bienestar colectivo, el porvenir de los jóvenes, la superpoblación del mundo y la prolongación de la vida para todo lo cual, el agua potable y el saneamiento, son sencillamente vitales, imprescindibles e insustituibles.

Preconclusivamente, anticipándonos y advirtiendo sobre la ultramercantilización financiera cometida en California con el agua y ante un creciente estrés hídrico con escenarios inéditos de escasez y agotamiento, apremia a toda la humanidad una cabal determinación para dar comienzo a su reversión, asumiendo mancomunada y cooperativamente nuestro ético deber humano común de solidaridad intergeneracional en todo lo concerniente al mejor y más racional aprovechamiento del agua potable y potabilizable, aún disponible.

Finalmente, desde el punto de vista solidario de la destinación universal de los bienes y de su humanitaria ´puesta en común´, ojalá lleguemos a tiempo para tomar conciencia cooperativa y no especulativamente, sobre la insustituible función vital del recurso natural «agua potable», fundamentalmente cuando pasamos demasiado tiempo atrapados por ignorancias, derroches, imprudencias, desaprensiones y negociados, e, in extremis, cuando somos una de las últimas generaciones que ya no «puede» cometer el mismo error, otra vez.

(*) Investigador Cijs / UNC. Experto CoNEAU / Cooperativismo. Director del Proyecto de Investigación para Microempresas urbanas y rurales (CIJS/UNC). http://biblioteca.clacso.edu.ar/ar/libros/argentina/cijs/SEC2005.HTML

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