#Fallos Mala praxis odontológica: Conducta negligente de un odontólogo en la colocación de implantes dentales, provocándole una alveolitis a la paciente y cuya intervención le causó una complicación que no fue debidamente atendida

Partes: P. D. A. c/ I. M. s/

Tribunal: Juzgado de Familia, Civil, Comercial, Minería y Sucesiones de El Bolsón

Sala/Juzgado: V

Fecha: 28-ago-2020

Cita: MJ-JU-M-128326-AR | MJJ128326 | MJJ128326

El odontólogo es responsable por haber ocasionado a la paciente una complicación que no fue debidamente atendida. Cuadro de rubros indemnizatorios.

Sumario:

1.-Es procedente la demanda indemnizatoria al haberse acreditado que el odontólogo demandado incurrió en una conducta negligente, ya que la pericia producida en el expediente da cuenta que no cumplió con el protocolo mínimo que se utiliza para la colocación de implantes dentales, debió haber sabido que la paciente no tenía hueso suficiente para colocar un implante, no fue correcta la sutura que realizó porque uno de los tres puntos se cortó y posiblemente provocó la alveolitis que padeció aquella y, asimismo, que su intervención causó una complicación -comunicación bucosinusal- que no fue debidamente atendida.

2.-Cabe condenar al odontólogo a abonar una indemnización por daño moral a causa de la intervención realizada para la colocación de un implante dental, pues es evidente que el evento ocasionó lesiones en los sentimientos de la paciente en tanto la mala praxis la colocó en una situación que le generó dolores, molestias, alteraciones en su estado de ánimo y trastornos alimentarios que afectaron su cuerpo, además de tener que realizar un nuevo tratamiento y afrontar incertidumbres y temores propios de la situación adversa padecida.

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3.-La historia clínica no posee pleno valor probatorio si carece de firma de la paciente y del odontólogo, está incompleta, sin foliatura y sin orden cronológico, y no contiene los antecedentes odontológicos y sanitarios, ni un registro claro y preciso de cada acto realizado, dada la falta de registración de una anamnesis completa, los eventuales estudios previos y sus resultados, no menciona la realización de la exodoncia, ni el método o técnica utilizada, la complejidad o duración del acto y su resultado, si hubo o no sutura, lapsos de suministro de la medicación, etc.

Fallo:

N.R: Se advierte que este fallo no se encuentra firme.

San Carlos de Bariloche, 28 de agosto de 2020.

VISTOS: Los autos «P., D. A. C/ I., M. S/DAÑOS Y PERJUICIOS (Ordinario)» (expte. 15706-16).

RESULTA:

A) Que a fs. 48/55 D. A. P. demanda a M. I. la suma de $847.000por los daños y perjuicios causados por el hecho que expone.

Relata que el día 27/09/2013 concurrió al consultorio odontológico ubicado en M. xxx de M. I. -quien la atendía desde hacía algunos años- con un turno asignado previamente a fin de que le extrajera un premolar y le colocara un perno para el implante, conforme le recomendara el referido profesional.

Indica que aparentemente le extrajo la pieza dental y comenzó a trabajar en el hueso, probando distintos pernos, sin concluir con la labor y rellenando la herida con un producto que, según el demandado, era calcio, para luego cerrarla con tres puntos de sutura, indicándole que volviera el día 1/10 para control.

Detalla que varias horas después comenzó a sentir fuertes dolores, por lo que, siendo vanos los intentos de hallar al citado profesional, concurrió a la guardia del Hospital Zonal, donde le recetaron Optamox (antibiótico) y Keterolac inyectable (calmante). Sin embargo, los dolores y malestares continuaron, por lo que permaneció en reposo hasta el martes siguiente -1/10-, día en que concurrió a realizar el control con I., quien, para su sorpresa, manifestaba enojo por la medicación que le habían indicado en la guardia del hospital y afirmó que todo estaba normal, que volviera el siguiente viernes 4/10 para que le sacara los puntos.

Alega que volvió en la fecha convenida y el profesional le indicó que tenía una infección terrible, que se había producido porque un punto de sutura había cortado la encía, quedando el hueso al descubierto y reconociendo que el antibiótico que le dieron en la guardia del hospital le sirvió, porque si no, hubiera sido peor.En dichas circunstancias, le limpió la herida y dijo que la tapó con cemento, le colocó una gasa con antibiótico y le dijo que no importaba si ésta se salía porque era provisoria.

Agrega que el día 11/10 concurrió nuevamente a control por indicación del demandado y, en esta oportunidad, le indicó que el hueso no tenía buen aspecto, motivo por el cual dijo que lo raspó para curarlo y que lo volvió a tapar. Transcurridas apenas dos horas se intensificó eldolor y advirtió que tenía la cara hinchada, por lo que sin poder hallar nuevamente a I., localizó a otro odontólogo para que lo atendiera de urgencia -F. F.- quien logró que la herida dejara de hacer presión y le recetó amoxicilina y un corticoides, momento a partir del cual notó mejoría.

Precisa que días después, el 12/11 volvió a sentir dolor y, al haber resultado nuevamente infructuosos los esfuerzos para encontrar a I., volvió a la guardia del Hospital Zonal, donde le administraron un antibiótico, momento a partir del cual comenzó a cesar el dolor. Pero, luego el 21/11 comenzó a sentir dolor en los huesos de la rodilla, manos y espalda, tenía mucosidad en la nariz y 39 grados de temperatura. En momento pensó que se trataría de una gripe, pero persistiendo dicho estado, acudió al servicio de salud SEAS donde, luego de una serie de derivaciones, la atendió el cirujano máxilofacial Díaz Bardales del Hospital Zonal, quien a través de una tomografía le advirtió que debía realizarse una operación de urgencia.

Sostiene que, luego de reiteradas visitas al Hospital Zonal, se le informó que era factible una derivación a Cipoletti, motivo por el cual debió entrevistarse dos veces con el director del Hospital y elevar una nota al Ministerio de Salud para concretar la derivación. Debió viajar dos veces a Cipoletti, corriendo por su cuenta los gastos de traslado. En el segundo viaje, fue intervenida por el Dr. Brown, con la colaboración del Dr.Carrillo; le sacaron hueso en descomposición y le hicieron veintiún puntos; debieron limpiarle todo el seno maxilar y le pusieron un aceite que exudaba por la piel de la cara.

Afirma que actualmente sufre dolor casi permanente en la cara y en la boca al masticar y al tomar líquidos fríos o calientes. Indica que no puede morder con el premolar izquierdo, no puede besar y le molesta cualquier roce, ya que tiene mucha sensibilidad; debe procuraralimentos que no requieran demasiada masticación y se le suele trabar la mandíbula. También ésto ha incidido en su vida familiar, ya que se encuentra dolorida y fastidiosa.

Destaca que es evidente el daño inconmensurable que le produjo la falta de obrar diligente y con profesionalismo del demandado; ya que su acción primero -con la práctica realizada- y su omisión después -con el abandono y desinterés, provocaron este desastre causándole diversos padecimientos y graves daños.

Identifica y cuantifica los daños sufridos.

Invoca derecho y ofrece prueba.

B) Que a fs. 76/84 M. I., a través de su apoderado, contesta demanda, solicitando su íntegro rechazo, con costas.

En primer lugar, niega todos y cada uno de los hechos que no son objeto de expreso reconocimiento, como así también niega la documental acompañada.

Relata que efectivamente el día 27/09/2013 P. es citada por I. para la realización de un implante y aclara que, para la realizar la colocación del mismo, era necesario extraer el resto radicular de la pieza 24 -implante inmediato-. Luego de realizada la exodoncia, se colocóel implante, pero éste quedó en mala situación de anclaje y no tenía pared vestibular por el defecto óseo post exodoncia, por lo que decidió retirarle el mismo, colocó fosfato tricálcico y se difirió a dos meses la colocación del implante.

Detalla que a la semana se la cita nuevamente para control y concurre con dolor.Al examinar, ve que ha ocurrido una alveolitis seca, producto del poco sangrado del alveolo o la pérdida total de tapon cicatrizal; se realiza un curetaje y se la medica con antibióticos.

Manifiesta que, con posteridad a dicha cita, la actora no volvió más y su parte perdió contacto con la paciente, ya que no acudió a los controles. Destaca que es falso que no haya podido localizar a su parte, ya que, al momento de los hechos, tenía su consultorio en M. 476 1°,»2″ y atendía de lunes a viernes de 08.30 a 12.00 horas y de 15.00 a 19.00 horas y, además, no estaba solo, sino que trabajaba en ese consultorio junto con el odontólogo Cristian Targón, quien tenía horarios similares.

Cita a Sancor Seguros en garantía, ya que su parte se encontraba asegurado por dicha compañía.

Invoca derecho; impugna la liquidación de daños y ofrece prueba.

C) Que a fs. 96 Sancor Seguros -citado en garantía-, a través de su apoderado, contesta demanda solicitando se rechace la misma.

Adhiere a la contestación de demanda realizada por M. I. en todos sus términos.

Acompaña copia de la póliza que lo vincula con el demandado, de donde surge que la suma asegurada tiene un límite de $300.000.

D) Que a fs. 109 se abrió la causa a prueba con el resultado que el secretario certificó a fs. 396.

E) Que el 7/08/20 se agregaron el alegato de la parte actora y el alegato de la parte demandada junto con la citada en garantía, respectivamente.

F) Que se llamó autos para sentencia mediante providencia del 7/08/20 que se encuentra firme.

Y CONSIDERANDO:

1°) Que, en primer término, cabe aclarar, que no resulta de aplicación a este caso el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, porque ello afectaría el derecho de defensa de las partes de raigambre constitucional (art.18 de la Constitución Nacional), ya que el hecho invocado ocurrió bajo el régimen del Código Civil de Vélez Sarsfield. Por lo tanto, y en virtuddel principio de irretroactividad en la aplicación de las leyes, habré de aplicar la normativavigente en ese momento 2°) Que entre el odontólogo y la pacienta hubo una relación contractual, específicamente, unalocación de servicios (art. 1623 del Código Civil).

Al respecto, el demandado reconoció expresamente haberle realizado prácticas odontológicas ala actora, dando comienzo así a una relación contractual que existió entre el odontólogo y lapacienta.

3°) Que dentro de ese marco contractual, cabe señalar, que la omisión de prestar la asistencia conforme a los principios de la ciencia y del arte de curar es lo que da lugar a laresponsabilidad contractual, porque el profesional se compromete en una obligación de medios para satisfacer la natural expectativa del paciente para recuperar la salud o mejorar su estado(conf. art. 512 del Código Civil).

En este sentido, se ha dicho que «El odontólogo contrae una obligación de hacer consistente enla diligente aplicación de las técnicas y conocimientos proporcionados por la ciencia odontológica, tendiendo a la prevención, recuperación y conservación de la salud bucal.CNCiv., sala G, Wade, Sandra D. c/ Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y otros,20/11/2007″»; y que «La prestación odontológica configura una obligación de medios y no deresultados, pues no garantiza la recuperación del asistido, sino el apropiado tratamiento adquiriéndose el compromiso de atenderlo con prudencia y diligencia. CNCiv., sala G, Degleue, Cynthia L. c. T.,A., 13/03/2007″» (Diegues, Jorge Alberto, Reseña temática. Responsabilidad civil del odontólogo», La ley on line, AR/DOC/712/2015).

4º) Que en virtud de lo expuesto voy a analizar en este caso concreto si hubo o no responsabilidad civil del odontólogo demandado, para lo cuál es necesario determinar si se configuran los requisitos comunes a todo tipo de responsabilidad civil, como son:la conducta antijurídica, la culpa, el daño y la relación causal entre ese hecho y el daño; pues en estos casos de responsabilidad médica, no sólo debe acreditarse los daños sufridos, sino también la relación causal entre el obrar negligente del médico y ese daño (Fallos: 310:2467; 315:2397 y325:798 ), aplicable a los odontólogos.

5º) Que en tal orden de ideas, cabe señalar, en primer lugar, que el odontólogo demandado no acreditó haberle realizado a la pacienta una radiografí a panorámica, siendo éste último un estudio previo necesario e imprescindible para poder determinar un diagnóstico adecuado, según lo dictaminado por el perito odontólogo en esta causa (fs. 231).

Ello es así, a pesar de que el demandado afirmó al contestar la demanda haber efectuado tal estudio y que el mismo fuera extraviado con motivo de una mudanza, porque tales circunstancias no fueron debidamente acreditadas durante el curso de este proceso.

Además, no surge de la historia clínica acompañada que efectivamente se hubiera indicado o practicado tal estudio en forma previa a la fecha en que estaba prevista realizar la exodoncia yla posterior colocación del implante, lo que corrobora su inexistencia.

6°) Que, de todos modos, cabe destacar que dicha historia clínica acompañada por el demandado no posee pleno valor probatorio ya que carece de firma de la paciente y del profesional; resulta incompleta, sin foliatura y sin orden cronológico.

Considero que dicho instrumento resulta incompleto porque no contiene los antecedentes odontológicos y sanitarios de la pacienta, ni un registro claro y preciso de cada acto realizado por el profesional.En efecto, no se registra una anamnesis completa, los eventuales estudios previos y sus resultados, no se menciona la realización de la exodoncia, ni el método o técnica utilizada, la complejidad o duración del acto y su resultado, si hubo o no sutura, lapsos de suministro de la medicación, etc.

Sólo se registró en la historia clínica, con fecha 27/9/13, que no se había podido realizar el implante por gran defecto óseo vestibular post exodoncia, por lo que se hizo relleno con F.Tricalcico y se reprogramó la colocación del implante (fs. 65 vta. y 71); asimismo, con fecha3/10/13, se asentó en la ficha odontológica que la paciente padecía de una alveolitis seca y que se realizó un curetaje más ATB (fs. 65 vta. 71), pero en nada refieren tales instrumentos a las demás circunstancias aludidas en el párrafo anterior, omitiendo de ese modo cumplir con las obligaciones de relevancia que el profesional tenía a su cargo, incluso no se menciona la indicación de esperar a una resolución por segunda intención, tal como se invocó al contestarla demanda (fs. 80).

Es decir, no se brindó mayor información sobre lo realizado ni sobre su tratamiento posterior, siendo que toda esa información debió constar en el historia clínica en forma clara y precisa; además de ser brindada por el profesional de la salud al paciente en aras de respetar sus derechos amparados por la ley provincial R 3076 y la ley nacional 26.529. Y, si como en el caso, dicho profesional incumplió con tales deberes, se crea una presunción en su contra.

7°) Que, entonces, ante tales incumplimientos referidos y a lo dictaminado por el perito odontólogo, no cabe más que concluir que el demandado incurrió en una conducta negligente. En este sentido, el perito concluyó que el demandado:a) no cumplió con el protocolo mínimo que se utiliza para la colocación de un implante; b) debió haber sabido que la pacienta no tenía hueso suficiente para colocar un implante; c) no fue correcta la sutura que realizó porque uno de los tres puntos se cortó y posiblemente provocó la Alveolitis; d) no fue debidamente tratada la comunicación bucosinusal, ya que debió haber realizado una curación por segunda intención, rellenar el alveolo con material hemostático reabsorbible y suturar (colchonero), lo que reduce la contaminación en el seno maxilar. Sino, debió realizar una Alveolectomía consutura vestíbulo palatina (solución bucosinusal, cierre quirúrgico) (fs. 231/239 y fs. 292/296).

Ese dictamen pericial posee carácter científico y no hay razones que justifiquen para apartarse de las conclusiones del experto ni tampoco hubo discrepancias con las partes respecto de las técnicas en sí (véase Witthaus, Rodolfo, ¨La prueba pericial¨, págs. 59/63 y sus citas: CNCiv.,Sala, G, 4-12-86, ED 122-616; CNCiv., Sala C, 22-2-88, ED 127-483; CNCiv., Sala D, 6-3-87,ED 126-241; CNCiv., Sala D, 22-6-87, Ed 126-425; etc.); sólo mereció algunas observaciones por parte del demandado pero que fueron aclaradas o rectificadas por el perito y éstas últimas no merecieron objeciones.

A su vez, en concordancia con lo expuesto, la testigo De Barba, odontóloga, quien atendió a la parte actora con posterioridad a la intervención del demandado en el centro SEAS, declaró quela actora tenía una infección de gran magnitud y la cara muy inflamada, debiendo medicarla con una combinación de medicamentos.Luego, señala, que en una radiografía periapical pudo observar un cuerpo extraño, que no pudo saber si era un pedazo de raíz o hueso, ya que ello nose puede determinar hasta realizar una biopsia; y que, a través de una radiografía panorámica, pudo ver una sinusitis de un solo lado en el seno maxilar, explicando que ello pudo ser producto de una comunicación bucosinusal por una infección; todo lo cual ratifica la existencia de la complicación que causó la intervención del odontólogo demandado y que no fue debidamente atendida.

Ni siquiera la declaración del testigo Targón, odontólogo, que intervino como ayudante en laoperación que realizó el demandado, fue útil para demostrar un accionar diligente de éste último, ya que la misma no versó sobre lo actuado por el demandado durante el acto quirúrgico ni sobre sus complicaciones. Sólo refirió que la misma habría durado como mucho 30 minutos.

Por otro lado, es cierto que la existencia de la Alveolitis y de la Comunicación Bucosinusal pueden tener origen en diversas causas, tal como informó la pericia de fs.370/371, pero no loes menos, que en este caso no se pudo demostrar que las causas fueran ajenas a un accionar negligente del odontólogo, máxime cuando no se registró en la historia clínica todos aquéllos datos que resultaban relevantes y necesarios para evaluar ahora su conducta, la que aparece imprudente desde el inicio en que no realizó el estudio previo necesarios e imprescindible para afrontar la exodoncia y su posterior implante.

Por otro lado, con los elementos probatorios rendidos no se demostró que el demandado hubiera brindando un tratamiento adecuado frente a la aparición de tales complicaciones.

Recuérdese que si bien es la parte actora quien tiene la carga de acreditar que sufrió un daño causado por la conducta antijurídica y culpable del médico (artículo 377 del código procesal),en algunos casos excepcionales la doctrina y jurisprudencia han admitido las presunciones legales o la carga dinámica de la prueba, que consiste en el deber de colaborar con la prueba,cuando, sin tener esa carga, se está en mejores condiciones de probar que quien la tiene (Conf.A.F., M.E. c/ S., C.D. y otro, CNCiv., sala D, del 29/05/02, voto del Dr. Alberto J. Bueres, LaLey on line, AR/JUR/1591/2002); y en el caso, el demandado no colaboró con la prueba, yaque no pudo demostrar mediante sus registros un accionar diligente.

De todos modos, y aun cuando no existiera una prueba científica que pudiera determinar la causa de tales eventos, sí puede afirmarse que existen diversos indicios en esta causa que son suficientes para tener por comprobada la existencia del hecho invocado en autos.Los indicios son hechos conocidos por pruebas directas de los cuales puede inferirse la existencia de otro hecho carente de tal tipo de prueba, que por su número y concordancia generan convicción(artículo 163 «inciso 5º, segundo párrafo- del CPCC).

Por lo tanto, de acuerdo con tales presunciones, conclusiones brindadas por el perito,declaraciones testimoniales y con el mérito que arrojan todas esas pruebas rendidas en elproceso, valoradas en conjunto y de conformidad con los principios de la sana crítica (art. 386y 477 CPCCRN), puede afirmarse que el odontólogo demandado no obró con la diligencia yprudencia propia de su profesión y conocimiento de la materia (arts. 902 y 909 del CódigoCivil), siendo su conducta antijurídica y culpable, configurándose así dos de los presupuestos de la responsabilidad civil aludidos.

Por último, cabe aclarar, que existe una controversia entre las partes sobre si fue el odontólogo quien se negó a seguir atendiendo a la pacienta o si fue la pacienta quien abandonó el tratamiento.

Si bien no existe prueba suficiente para determinar que hubo un incumplimiento del demandado en tal aspecto, es posible que la actora no hubiera podido contactarse en alguna oportunidad con el odontólogo, ya que en esa época no tenía secretaria y tenía los turnos completos, tal como declaró el testigo Targón -odontólogo que compartía consultorio con el demandado-.

De todos modos, ello no modifica sustancialmente lo que aquí se decide, puesto que también esprobable que ante el fracaso del implante, con su posterior infección y dolor y sus posterioresvisitas, fuera la parte actora quien no hubiera concurrido más al consultorio del demandado porfalta de confianza en su persona o en su tratamiento, conducta ésta que no merece reproche alguno; como así tampoco libera al demandado de su responsabilidad profesional.

8°) Que Sancor Cooperativa de Seguros Limitada, quien reconoció la existencia del contrato de seguro, debe responder en forma concurrente y en la medida del seguro.La aseguradora debe responder «en la medida del seguro» (artículo 118 de la ley 17.418 y su concordante artículo109) y las franquicias o el descubierto obligatorio, son oponibles a los terceros damnificados, de acuerdo con la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación («Cuello»,07/08/2007; «Villarreal», 29/08/2006; «Nieto», 08/08/2006; Fallos 313:988; Fallos 321:394;»Núñez», 16/06/15, etcétera), interpretación que debe adoptarse para uniformar criterios con el máximo tribunal aunque se trate de un a cuestión polémica en la doctrina.

9º) Que daño patrimonial es todo menoscabo o detrimento que afecta el patrimonio del acreedor, con motivo del incumplimiento del deudor, y está conformado por dos elementos: uno, constituído por la pérdida sufrida en un bien que ya estaba incorporado al patrimonio(daño emergente); y otro por la ganancia frustrada, es decir un bien que no se incorpora al patrimonio (lucro cesante).

En supuestos de responsabilidad contractual la misma se extiende a las consecuencias inmediatas y necesarias (art. 520 del Código Civil), siendo que la primera resulta de un hecho que acostumbra a suceder según el curso natural y ordinario de las cosas (art. 901 del Código Civil); y la segunda cuando el hecho se relaciona con aquélla consecuencia.En el caso, el actor sufrió un daño como consecuencia del incumplimiento contractual, lo que configura el otro presupuesto de responsabilidad civil.

10º) Que se debe indemnizar el daño patrimonial emergente, causado por gastos médicos y detras lado en la suma reclamada de $7.000.

Con motivo de las lesiones descriptas por el perito odontólogo, la actora debió incurrir necesariamente en diversos gastos, fundamentalmente médicos y de traslado.

Para reconocer esos gastos no se requiere que exista prueba específica sobre los gastos y sus montos, pues alcanza que sean verosímiles, aún cuando la parte tuviera cobertura de una obra social o se atendiera en un establecimiento sanitario público, porque los medicamentos, la atención, el tratamiento, los traslados y las consiguientes complicaciones e insumo de tiempo nunca son completamente gratuitos.

Sobre esa base, se estima razonable la suma reclamada en concepto de capital para el resarcimiento de dichos gastos (artículo 165 del CPCCRN).

11°) Que debe indemnizarse el daño patrimonial emergente para cubrir los gastos de medicamentos, en la suma de $26.549.

De la pericia médica realizada, surge que la parte actora requiere de cierta medicación para afrontar el dolor que sufre (fs. 365/369).

Es cierto que resulta dificultoso demostrar el padecimiento de un dolor, pero en este caso, es posible inferir su existencia, atento a las consecuencias que sufrió la parte actora con posterioridad al tratamiento odontológico que le prestara el demandado y teniendo en cuenta que la perita médica dictaminó en tal sentido en base al examen de la paciente y a la técnica e interrogatorio utilizado, para lo cual tuvo en cuenta su vasta experiencia en la materia.

Por esos motivos, deben desestimarse los cuestionamientos a dicho dictamen, porque además, pese a la dificultad probatoria señalada, debe destacarse que las conclusiones de la perita se condicen con las demás circunstancias y elementos probatorios arrimados a esta causa, como ser las declaraciones testimoniales de García, Jeanerett, Miñoz y Torres.Por lo tanto, en base a ello, y que el dictamen fue emitido por la perita médica especialista en la materia, deviene como insuficiente lo expuesto por el perito odontólogo al respecto, máxime cuando el dolor puede aparecer al masticar o al ingerir algún líquido.

Para establecer el monto correspondiente a este rubro, si bien la perita no precisa la cantidad de medicación a suministrar ni la dosis necesaria por día, es posible realizar un cálculo promedio en base a la propuesta opcional de drogas y los costos expuestos por la perita, que se puede estimar de la siguiente manera: Pregabalina: $1.162,24; Paracetamol $1.185,96: Venlafaxina:$1.481; Baclofeno $595,60, lo que equivale a la suma de $4.424,80 por 1 mes y $26.549 por elplazo de 6 meses que aconsejó la experta.

Sobre esa base, se estima razonable la suma referida en concepto de capital para el resarcimiento de dichos gastos (artículo 165 del CPCCRN).

12°) Que debe indemnizarse el daño patrimonial emergente consistente en el tratamiento psicológico, en la suma de $46.800.

Según el peritaje psicológico (fs.217/223), la parte actora sufrió daños psicológicos que requieren de un tratamiento terapéutico.

Para arribar a tal conclusión, el perito ha destacado, en primer lugar, el sufrimiento que padecen las personas al tener que ser intervenidas quirúrgicamente y más cuando se trata de la boca, con motivo de su función orgánica y de la simbología que posee desde su nacimiento.

Luego, refirió que el estado actual de la entrevistada es de labilidad emocional por desesperanza respecto al resultado de su decisión de implantarse una pieza dentaria; y que el dolor será traumático en la medida que no pueda ser eliminado por intervencione correspondientes.

Finalmente, afirmó que, cuando una persona ve afectada su desesperanza, también ve afectada su vida de relación, tanto laboral como familiar, máxime en este caso en que la actora posee tres hijos con edades en las que necesitan una madre dispuesta emocionalmente.

En base a ello, el monto actual que se admite por este rubro surge de multiplicar el costo por sesión estimado por la perito en la suma de $900 durante el lapso de 52 semanas que aproximadamente posee un año, a razón de una sesión semanal.

Se reconoce un tratamiento por ese lapso y periodicidad, pese a que el perito no se pronunció sobre ello, dado que así se ha admitido en otros casos en este juzgado (ver «ALVAREZ,HORACIO CELESTINO C/ GNC BARILOCHE S.A. Y OTROS S/ DAÑOS Y PERJUICIOS(Ordinario) (S-03)» (expte.12013-13), del 22/03/19) y porque el mismo aparece como mínimamente razonable en este caso dado el trauma sufrido.

Dicho peritaje tiene pleno valor probatorio de acuerdo con las reglas de la sana crítica (artículo386 del CPCCRN) dado que cumplió con las exigencias legales mínimas (artículo 472 delCPCCRN), no está refutado por otras pruebas y, en virtud del rol imparcial y técnico del perito.

13°) Que debe indemnizarse el daño patrimonial emergente consistente en el tratamiento odontológico que requiere la parte actora en la suma de $26.000.

El perito odontólogo dictaminó que la actora debe realizar un tratamiento odontológico para reparar el daño causado, que consiste en realizar una cirugía de colgajo, colocación de membrana y hueso y colocación de los implantes y coronas.

Dicho dictamen fue impugnado por la parte demanda con fundamento en que el perito incluyó en el costo del tratamiento otras piezas que no fueron involucradas en tratamiento inicial.

Tal cuestionamiento aparece como razonable, ya que, aun cuando la parte actora requiera arreglos de otras piezas dentales con el fin de brindar una solución global al asunto, el costo de ellas no puede ser incluido en la indemnización que se reconoce a su favor porque no constituyen reparaciones vinculadas a los daños ocasionados por el accionar negligente del demandado.

Por ello, sólo debe admitirse aquí el costo estimado por el perito correspondiente a la cirugíade colgajo, colocación de membrana y hueso y la colocación de un implante y una corona (verpericia, punto 2, fs. 234), el que totaliza la suma $26.000.En cambio, no resulta procedente elmonto estimado por el demandado en su impugnación pues carece de fundamentos suficientespara rebatir lo dictaminado por el experto y porque las explicaciones brindadas por el experto al contestar la impugnación no merecieron objeciones.

14°) Que el lucro cesante -daño patrimonial- debe ser indemnizado en la suma de $13.200.

Este rubro se entiende como la ganancia o utilidad de la cual fue privado la víctima es decir, la frustración de un ingreso patrimonial a raíz del hecho lesivo que requiere de prueba sobre la base de constancias objetivas.

En este caso, la testigo García refirió que la actora trabajaba en un hotel y que tuvo que dejar de trabajar por toda la problemática que describió padecer luego de haber concurrido a colocarse un implante. También el testigo Torres refirió que la actora hacía trabajos esporádicos. Y, si bien no se comprobó la cuantía de sus ingresos, debe presumirse a los efectos de fijar la indemnización que poseía un ingreso equivalente a un salario mínimo, vital y móvil vigente a la fecha del hecho, que ascendían a $3.300 por mes, según Resolución nro.4/13 del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil.

A su vez, debe tenerse en cuenta que las lesiones sufridas requirieron de 4 meses aproximadamente para su recuperación, incluyendo el tiempo de reposo pos operatorio, talcomo surge de la pruebas referidas. Por lo tanto, si la parte actora fue privada de tales ingresos durante el lapso de 4 meses, se arriba al monto de $13.200.

Por otro lado, cabe señalar, que siempre es justo indemnizar la pérdida de la capacidad lucrativa, sea parcial o total, aunque la víctima no hubiese ejercido esa actividad antes del accidente.Todo individuo tiene derecho al goce pleno de sus facultades sea cual fuere la actividad que quiera emprender y con independencia de la que efectivamente ejerza.

Por ello, y teniendo en cuenta que no se requiere una demostración incontrastable del monto delos ingresos, y las facultades previstas por el art. 165 del CPCC, habré de indemnizar a la actora en la suma referida.

15°) Que debe rechazarse el daño físico reclamado, en su aspecto extrapatrimonial, porque no se acreditó que la incapacidad sufrida fuera permanente.

En tal sentido, el perito odontólogo se pronunció sobre el tratamiento que debía realizar la parte actora, y los costos del mismo, justamente para poder reparar de ese modo el daño causado por el demandado; todo lo cual indica la inexistencia de un daño permanente.

Por eso, tanto la incapacidad referida por el perito odontólogo, como el dolor que se invoca en la demanda y el daño psicológico no se tratan de lesiones que posean carácter permanente, ya que, si bien los expertos dictaminaron sobre su existencia, previa evaluación correspondiente, lo cierto es que todo ello puede ser reparado mediante la intervención quirúrgica y los tratamientos odontológicos que prescribió el perito odontólogo en estas actuaciones, como así también con los tratamientos médicos y psicológicos adecuados.

Según el criterio de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que resulte procedente la indemnización, el daño -en ese caso se trataba de un daño psíquico o psicológico- «.debe ser reparado en la medida en que asuma la condición de p ermanente.» (CSJN, Fallos 326:847 ,considerando 9º).

En reiteradas oportunidades dicho tribunal ha sostenido «.que cuando la víctima resulta disminuida en sus aptitudes físicas o psíquicas de manera permanente, esta incapacidad debe ser objeto de reparación al margen de que desempeñe o no una actividad productiva pues la integridad física tiene en sí misma un valor indemnizable y su lesión afecta diversos aspectos de la personalidad que hacen al ámbitodoméstico, social, cultural y deportivo con la consiguiente frustración del desarrollo pleno de la vida (Fallos: 308:1109; 312:752, 2412;315:2834; 316:2774; 318:1715 ; 320:1361 ; 321:1124 ; 322:1792 , 2002 y 2658 ; 325:1156 ; 326:847 . Lo subrayado me pertenece).

Por lo tanto, si en este caso, no se ha demostrado la existencia de lesiones permanentes, no corresponde reconocerle a la actora indemnización alguna por este rubro. Esto, sin perjuicio, claro está, de que se tiene en cuenta ese daño físico causado en forma transitoria en su aspecto patrimonial y moral.

16°) Que se deben indemnizar los daños morales o extrapatrimoniales causados, en la suma de$300.000, monto estimado a la fecha de la presente sentencia.

En cuanto al daño moral, por su índole espiritual, debe tenérselo por configurado por la sola producción del hecho dañoso, ya que se presume la existencia de una lesión en los sentimientos.

Para fijar su monto «.debe tenerse en cuenta el carácter resarcitorio de este rubro, la índole del hecho generador de la responsabilidad y la entidad del sufrimiento causado, que no tienenecesariamente que guardar relación con el daño material, pues no se trata de un dañoaccesorio a éste » (CSJN, «Mosca, Hugo A. v. Provincia de Buenos Aires y otros , del 06/03/07,página web de Lexis Nexis, nro. 35010557).

En el caso que nos ocupa, es evidente que la parte actora sufrió lesiones en sus sentimientos que deben ser reparadas, porque la mala praxis odontológica la colocó en una situación que le generó diversos dolores, molestias, alteraciones en su estado de ánimo y trastornos alimentarios que afectaron su cuerpo (fs. 299/303), además de tener que realizar un nuevo tratamiento odontológico y afrontar, seguramente, incertidumbres y temores propios de la situación adversa padecida.

17º) Que, en virtud de expuesto, corresponde condenar a M. I.y a Sancor Cooperativa de Seguros Limitada, en forma concurrente y en la medida del seguro, a pagar aD. A. P., en el plazo razonable y usual de diez días corridos, la suma de$419.549, más los intereses moratorios que se calcularán en los casos de gastos de medicamentos, tratamiento psicológico y odontológico y daño moral ($399.349) a una tasa del8% anual desde la fecha del hecho 27/09/13 y hasta la fecha de la presente y a partir del allí, la tasa establecida por el Banco de la Nación Argentina para préstamos personales libre destino hasta 72 meses o la que en el futuro se establezca como de plazo menor («Fleitas», del STJRN03/07/18); y en relación a los restantes rubros ($20.200) los intereses moratorios correrán desde la fecha del hecho 27/09/13 hasta el 23/11/15 la tasa activa, nominal y anual que aplica el Banco de la Nación Argentina en su cartera general de préstamos («Loza Longo», del STJRN); a partir del 24/11/15 y hasta el 31/08/16 la tasa que aplique dicho banco a los préstamos personales libre destino para operaciones de 49 a 60 meses («Jerez», del STJRN); a partir del 01/09/16 y hasta el 31/07/2018, la tasa vigente de dicho banco para préstamos personales libre destino, en operaciones de hasta 36 cuotas mensuales («Guichaqueo», del STJRN); y a partir del 1/8/18 la tasa establecida por el Banco Nación Argentina para préstamos personales libre destino hasta 72 meses o la que en el futuro se establezca como de plazo menor («Fleitas» del STJRN del 3/07/2018), bajo apercibimiento de ejecución.

Al respecto, cabe aclarar, que se aplica una tasa del 8% anual respecto a los rubros mencionados en primer término, ya que los mismos se han fijado a valores actuales a la sentencia. En este sentido, se ha pronunciado el STJRN en autos «Torres», Se. Nro. 100/16 y»Tambone», Se. Nro.4/18.

Recuérdese que los jueces no están obligados a analizar todas y cada una de las argumentaciones de las partes, sino tan sólo aquéllas que sean conducentes y posean relevancia para decidir el caso (ver CSJN, Fallos: 258:304; 262:222; 265:301; 272:225); y que tampoco esobligación del juzgador ponderar todas las pruebas agregadas, sino únicamente las que estime apropiadas para resolver el conflicto (art. 386, in fine, del ritual; CSJN, Fallos: 274:113;280:3201; 144:611).

18º) Que los demandados deben pagar en forma concurrente y en la medida del seguro las costas del juicio porque no hay razones para omitir el principio general del resultado (artículos68 del CPCC).

19º) Que los honorarios de la Dra. Lucía Murgich y del Dr. Raúl Miguel Ochoa, como letrados patrocinantes de la parte actora, deben regularse en conjunto e idénticas proporciones, en lasuma de $., de acuerdo con la suma de la condena comprensiva de capital e intereses($.: artículo 20 de la ley provincial G 2212), y la importancia y resultado de los trabajos(artículo 6, ley citada) que justifican aplicar un .% (artículo 8, ley citada).

20°) Que los honorarios del Dr. Juan Pablo Alvarez Guerrero y del Dr. Carlos Manuel Fernández, como letrados apoderado y patrocinantes del demandado y de la aseguradora, deben regularse en la suma de $., de acuerdo con la suma de la condena comprensiva de capital e intereses ($.: artículo 20 de la ley provincial G 2212), y la importancia y resultado de los trabajos (artículo 6, ley citada) que justifican aplicar un .% (artículo 8, ley citada), con el adicional de la procuración (artículo 10, ley citada).

21°) Que los honorarios del perito odontólogo Norberto Sánchez, deben regularse en la suma de $.de acuerdo con la naturaleza, complejidad, calidad y extensión de los trabajos realizados, que justifican aplicar un .% sobre el monto de la condena referido (arts. 18 y 19 dea ley 5069).

22°) Que los honorarios del perito psicólogo Juan C.Varela Blanco, deben regularse en la suma de $.de acuerdo con la naturaleza, complejidad, calidad y extensión de los trabajos realizados, que justifican aplicar un .% sobre el monto de la condena referido (arts. 18 y 19 dea ley 5069).

23°) Que los honorarios de la perita Nutricionista Silvana María Visconti, deben regularse en la suma de $.de acuerdo con la naturaleza, complejidad, calidad y extensión de los trabajos realizados, que justifican aplicar un .% sobre el monto de la condena referido (arts. 18y 19 de a ley 5069).

24°) Que los honorarios de la perita médica María Andrea Conti deben regularse en la suma de $.de acuerdo con la naturaleza, complejidad, calidad y extensión de los trabajos realizados, que justifican aplicar un .% sobre el monto de la condena referido (arts. 18 y 19 de La ley 5069).

25°) Que los honorarios de la perita médica Verónica Carbajales, especialista en diagnóstico por imágenes, deben regularse en la suma de $.de acuerdo con la naturaleza, complejidad, calidad y extensión de los trabajos realizados, que justifican aplicar un .% sobre el monto de la condena referido (arts. 18 y 19 de a ley 5069).

26°) Que a los efectos de la regulación de los honorarios se ha tenido en cuenta la naturaleza, complejidad, calidad y extensión de los trabajos realizados; y se ha respetado el límite máxime previsto por el art. 77 del CPCCRN, en cuanto establece que «.Los honorarios profesionales de todo tipo devengados y correspondientes a la primera instancia, no podrán exceder el veinticinco por ciento (25%) del monto de la sentencia.Para el cómputo del porcentaje indicado precedentemente, no se tendrá en cuenta el monto de los honorarios de los profesionales que hubieren representado, patrocinado o asistido a la parte condenada en costas, si la hubiere.». Dicho límite debe ser aplicado en esta oportunidad ya que la normativa establece expresamente que los emolumentos no pueden exceder el porcentaje previsto.

Así también se han respetado los límites mínimos previstos en las leyes arancelarias correspondientes a los profesionales actuantes.

En consecuencia, FALLO:I) Condenar a M. I. y a Sancor Cooperativa de Seguros Limitada, en forma concurrente y en la medida del seguro, a pagar a D. A. P.,en el plazo razonable y usual de diez días corridos, la suma de $419.549, más los intereses moratorios que se calcularán en los casos de gastos de medicamentos, tratamiento psicológico y odontológico y daño moral ($399.349) a una tasa del 8% anual desde la fecha del hecho27/09/13 y hasta la fecha de la presente y a partir del allí, la tasa establecida por el Banco de la Nación Argentina para préstamos personales libre destino hasta 72 meses o la que en el futuro se establezca como de plazo menor («Fleitas», del STJRN 03/07/18); y en relación a los restantes rubros ($20.200) los intereses moratorios correrán desde la fecha del hecho 27/09/13hasta el 23/11/15 la tasa activa, nominal y anual que aplica el Banco de la Nación Argentina en su cartera general de préstamos («Loza Longo», del STJRN); a partir del 24/11/15 y hasta el31/08/16 la tasa que aplique dicho banco a los préstamos personales libre destino para operaciones de 49 a 60 meses («Jerez», del STJRN); a partir del 01/09/16 y hasta el31/07/2018, la tasa vigente de dicho banco para préstamos personales libre destino, en operaciones de hasta 36 cuotas mensuales («Guichaqueo», del STJRN); y a partir del 1/8/18 la tasa establecida por el Banco Nación Argentina para préstamos personales libre destino hasta72 meses o la que en el futuro se establezca como de plazo menor («Fleitas» del STJRN del3/07/2018), bajo apercibimiento de ejecución. II) Condenar a M. I. y a Sancor Cooperativa de Seguros Limit ada a pagar en forma concurrente y en la medida del seguro las costas del juicio. III) Regular los honorarios de la Dra. Lucía Murgich y del Dr.Raúl Miguel Ochoa, como letrados patrocinantes de la parte actora, en conjunto e idénticas proporciones, en la suma de $. IV) Regular los honorarios del Dr. Juan Pablo Alvarez Guerrero y del Dr.Carlos Manuel Fernández, como letrados apoderado y patrocinantes del demandado y de laaseguradora, en la suma de $. V) Regular los honorarios del perito odontólogo Norberto Sánchez, en la suma de $. VI) Regular los honorarios del perito psicólogo Juan C. Varela Blanco, en la suma de $. VII) Regular los honorarios de la perita Nutricionista Silvana María Visconti, en la suma de $. VIII) Regular los honorarios de la perita médica María Andrea Conti en la suma de $. IX) Regular los honorarios de la perita médica Verónica Carbajales, especialista en diagnóstico por imágenes, en la suma de $13.560.X) Dichos honorarios deberán pagarse en diez días corridos bajo apercibimiento de ejecución. XI) Protocolizar, registrar y notificar lo resuelto.

Cristian Tau Anzoátegui

Juez

N.R: Se advierte que este fallo no se encuentra firme.

San Carlos de Bariloche, 28 de agosto de 2020.

VISTOS: Los autos «P., D. A. C/ I., M. S/DAÑOS Y PERJUICIOS (Ordinario)» (expte. 15706-16).

RESULTA:

A) Que a fs. 48/55 D. A. P. demanda a M. I. la suma de $847.000por los daños y perjuicios causados por el hecho que expone.

Relata que el día 27/09/2013 concurrió al consultorio odontológico ubicado en M. xxx de M. I.-quien la atendía desde hacía algunos años- con un turno asignado previamente a fin de que le extrajera un premolar y le colocara un perno para el implante, conforme le recomendara el referido profesional.

Indica que aparentemente le extrajo la pieza dental y comenzó a trabajar en el hueso, probando distintos pernos, sin concluir con la labor y rellenando la herida con un producto que, según el demandado, era calcio, para luego cerrarla con tres puntos de sutura, indicándole que volviera el día 1/10 para control.

Detalla que varias horas después comenzó a sentir fuertes dolores, por lo que, siendo vanos los intentos de hallar al citado profesional, concurrió a la guardia del Hospital Zonal, donde le recetaron Optamox (antibiótico) y Keterolac inyectable (calmante). Sin embargo, los dolores y malestares continuaron, por lo que permaneció en reposo hasta el martes siguiente -1/10-, día en que concurrió a realizar el control con I., quien, para su sorpresa, manifestaba enojo por la medicación que le habían indicado en la guardia del hospital y afirmó que todo estaba normal, que volviera el siguiente viernes 4/10 para que le sacara los puntos.

Alega que volvió en la fecha convenida y el profesional le indicó que tenía una infección terrible, que se había producido porque un punto de sutura había cortado la encía, quedando el hueso al descubierto y reconociendo que el antibiótico que le dieron en la guardia del hospital le sirvió, porque si no, hubiera sido peor. En dichas circunstancias, le limpió la herida y dijo que la tapó con cemento, le colocó una gasa con antibiótico y le dijo que no importaba si ésta se salía porque era provisoria.

Agrega que el día 11/10 concurrió nuevamente a control por indicación del demandado y, en esta oportunidad, le indicó que el hueso no tenía buen aspecto, motivo por el cual dijo que lo raspó para curarlo y que lo volvió a tapar.Transcurridas apenas dos horas se intensificó eldolor y advirtió que tenía la cara hinchada, por lo que sin poder hallar nuevamente a I., localizó a otro odontólogo para que lo atendiera de urgencia -F. F.- quien logró que la herida dejara de hacer presión y le recetó amoxicilina y un corticoides, momento a partir del cual notó mejoría.

Precisa que días después, el 12/11 volvió a sentir dolor y, al haber resultado nuevamente infructuosos los esfuerzos para encontrar a I., volvió a la guardia del Hospital Zonal, donde le administraron un antibiótico, momento a partir del cual comenzó a cesar el dolor. Pero, luego el 21/11 comenzó a sentir dolor en los huesos de la rodilla, manos y espalda, tenía mucosidad en la nariz y 39 grados de temperatura. En momento pensó que se trataría de una gripe, pero persistiendo dicho estado, acudió al servicio de salud SEAS donde, luego de una serie de derivaciones, la atendió el cirujano máxilofacial Díaz Bardales del Hospital Zonal, quien a través de una tomografía le advirtió que debía realizarse una operación de urgencia.

Sostiene que, luego de reiteradas visitas al Hospital Zonal, se le informó que era factible una derivación a Cipoletti, motivo por el cual debió entrevistarse dos veces con el director del Hospital y elevar una nota al Ministerio de Salud para concretar la derivación. Debió viajar dos veces a Cipoletti, corriendo por su cuenta los gastos de traslado. En el segundo viaje, fue intervenida por el Dr. Brown, con la colaboración del Dr. Carrillo; le sacaron hueso en descomposición y le hicieron veintiún puntos; debieron limpiarle todo el seno maxilar y le pusieron un aceite que exudaba por la piel de la cara.

Afirma que actualmente sufre dolor casi permanente en la cara y en la boca al masticar y al tomar líquidos fríos o calientes.Indica que no puede morder con el premolar izquierdo, no puede besar y le molesta cualquier roce, ya que tiene mucha sensibilidad; debe procuraralimentos que no requieran demasiada masticación y se le suele trabar la mandíbula. También ésto ha incidido en su vida familiar, ya que se encuentra dolorida y fastidiosa.

Destaca que es evidente el daño inconmensurable que le produjo la falta de obrar diligente y con profesionalismo del demandado; ya que su acción primero -con la práctica realizada- y su omisión después -con el abandono y desinterés, provocaron este desastre causándole diversos padecimientos y graves daños.

Identifica y cuantifica los daños sufridos.

Invoca derecho y ofrece prueba.

B) Que a fs. 76/84 M. I., a través de su apoderado, contesta demanda, solicitando su íntegro rechazo, con costas.

En primer lugar, niega todos y cada uno de los hechos que no son objeto de expreso reconocimiento, como así también niega la documental acompañada.

Relata que efectivamente el día 27/09/2013 P. es citada por I. para la realización de un implante y aclara que, para la realizar la colocación del mismo, era necesario extraer el resto radicular de la pieza 24 -implante inmediato-. Luego de realizada la exodoncia, se colocóel implante, pero éste quedó en mala situación de anclaje y no tenía pared vestibular por el defecto óseo post exodoncia, por lo que decidió retirarle el mismo, colocó fosfato tricálcico y se difirió a dos meses la colocación del implante.

Detalla que a la semana se la cita nuevamente para control y concurre con dolor. Al examinar, ve que ha ocurrido una alveolitis seca, producto del poco sangrado del alveolo o la pérdida total de tapon cicatrizal; se realiza un curetaje y se la medica con antibióticos.

Manifiesta que, con posteridad a dicha cita, la actora no volvió más y su parte perdió contacto con la paciente, ya que no acudió a los controles.Destaca que es falso que no haya podido localizar a su parte, ya que, al momento de los hechos, tenía su consultorio en M. 476 1°,»2″ y atendía de lunes a viernes de 08.30 a 12.00 horas y de 15.00 a 19.00 horas y, además, no estaba solo, sino que trabajaba en ese consultorio junto con el odontólogo Cristian Targón, quien tenía horarios similares.

Cita a Sancor Seguros en garantía, ya que su parte se encontraba asegurado por dicha compañía.

Invoca derecho; impugna la liquidación de daños y ofrece prueba.

C) Que a fs. 96 Sancor Seguros -citado en garantía-, a través de su apoderado, contesta demanda solicitando se rechace la misma.

Adhiere a la contestación de demanda realizada por M. I. en todos sus términos.

Acompaña copia de la póliza que lo vincula con el demandado, de donde surge que la suma asegurada tiene un límite de $300.000.

D) Que a fs. 109 se abrió la causa a prueba con el resultado que el secretario certificó a fs. 396.

E) Que el 7/08/20 se agregaron el alegato de la parte actora y el alegato de la parte demandada junto con la citada en garantía, respectivamente.

F) Que se llamó autos para sentencia mediante providencia del 7/08/20 que se encuentra firme.

Y CONSIDERANDO:

1°) Que, en primer término, cabe aclarar, que no resulta de aplicación a este caso el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, porque ello afectaría el derecho de defensa de las partes de raigambre constitucional (art. 18 de la Constitución Nacional), ya que el hecho invocado ocurrió bajo el régimen del Código Civil de Vélez Sarsfield. Por lo tanto, y en virtuddel principio de irretroactividad en la aplicación de las leyes, habré de aplicar la normativavigente en ese momento 2°) Que entre el odontólogo y la pacienta hubo una relación contractual, específicamente, unalocación de servicios (art.1623 del Código Civil).

Al respecto, el demandado reconoció expresamente haberle realizado prácticas odontológicas ala actora, dando comienzo así a una relación contractual que existió entre el odontólogo y lapacienta.

3°) Que dentro de ese marco contractual, cabe señalar, que la omisión de prestar la asistencia conforme a los principios de la ciencia y del arte de curar es lo que da lugar a laresponsabilidad contractual, porque el profesional se compromete en una obligación de medios para satisfacer la natural expectativa del paciente para recuperar la salud o mejorar su estado(conf. art. 512 del Código Civil).

En este sentido, se ha dicho que «El odontólogo contrae una obligación de hacer consistente enla diligente aplicación de las técnicas y conocimientos proporcionados por la ciencia odontológica, tendiendo a la prevención, recuperación y conservación de la salud bucal.CNCiv., sala G, Wade, Sandra D. c/ Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y otros,20/11/2007″»; y que «La prestación odontológica configura una obligación de medios y no deresultados, pues no garantiza la recuperación del asistido, sino el apropiado tratamiento adquiriéndose el compromiso de atenderlo con prudencia y diligencia. CNCiv., sala G, Degleue, Cynthia L. c. T.,A., 13/03/2007″» (Diegues, Jorge Alberto, Reseña temática. Responsabilidad civil del odontólogo», La ley on line, AR/DOC/712/2015).

4º) Que en virtud de lo expuesto voy a analizar en este caso concreto si hubo o no responsabilidad civil del odontólogo demandado, para lo cuál es necesario determinar si se configuran los requisitos comunes a todo tipo de responsabilidad civil, como son: la conducta antijurídica, la culpa, el daño y la relación causal entre ese hecho y el daño; pues en estos casos de responsabilidad médica, no sólo debe acreditarse los daños sufridos, sino también la relación causal entre el obrar negligente del médico y ese daño (Fallos:310:2467; 315:2397 y325:798 ), aplicable a los odontólogos.

5º) Que en tal orden de ideas, cabe señalar, en primer lugar, que el odontólogo demandado no acreditó haberle realizado a la pacienta una radiografí a panorámica, siendo éste último un estudio previo necesario e imprescindible para poder determinar un diagnóstico adecuado, según lo dictaminado por el perito odontólogo en esta causa (fs. 231).

Ello es así, a pesar de que el demandado afirmó al contestar la demanda haber efectuado tal estudio y que el mismo fuera extraviado con motivo de una mudanza, porque tales circunstancias no fueron debidamente acreditadas durante el curso de este proceso.

Además, no surge de la historia clínica acompañada que efectivamente se hubiera indicado o practicado tal estudio en forma previa a la fecha en que estaba prevista realizar la exodoncia yla posterior colocación del implante, lo que corrobora su inexistencia.

6°) Que, de todos modos, cabe destacar que dicha historia clínica acompañada por el demandado no posee pleno valor probatorio ya que carece de firma de la paciente y del profesional; resulta incompleta, sin foliatura y sin orden cronológico.

Considero que dicho instrumento resulta incompleto porque no contiene los antecedentes odontológicos y sanitarios de la pacienta, ni un registro claro y preciso de cada acto realizado por el profesional. En efecto, no se registra una anamnesis completa, los eventuales estudios previos y sus resultados, no se menciona la realización de la exodoncia, ni el método o técnica utilizada, la complejidad o duración del acto y su resultado, si hubo o no sutura, lapsos de suministro de la medicación, etc.

Sólo se registró en la historia clínica, con fecha 27/9/13, que no se había podido realizar el implante por gran defecto óseo vestibular post exodoncia, por lo que se hizo relleno con F.Tricalcico y se reprogramó la colocación del implante (fs. 65 vta.y 71); asimismo, con fecha3/10/13, se asentó en la ficha odontológica que la paciente padecía de una alveolitis seca y que se realizó un curetaje más ATB (fs. 65 vta. 71), pero en nada refieren tales instrumentos a las demás circunstancias aludidas en el párrafo anterior, omitiendo de ese modo cumplir con las obligaciones de relevancia que el profesional tenía a su cargo, incluso no se menciona la indicación de esperar a una resolución por segunda intención, tal como se invocó al contestarla demanda (fs. 80).

Es decir, no se brindó mayor información sobre lo realizado ni sobre su tratamiento posterior, siendo que toda esa información debió constar en el historia clínica en forma clara y precisa; además de ser brindada por el profesional de la salud al paciente en aras de respetar sus derechos amparados por la ley provincial R 3076 y la ley nacional 26.529. Y, si como en el caso, dicho profesional incumplió con tales deberes, se crea una presunción en su contra.

7°) Que, entonces, ante tales incumplimientos referidos y a lo dictaminado por el perito odontólogo, no cabe más que concluir que el demandado incurrió en una conducta negligente. En este sentido, el perito concluyó que el demandado: a) no cumplió con el protocolo mínimo que se utiliza para la colocación de un implante; b) debió haber sabido que la pacienta no tenía hueso suficiente para colocar un implante; c) no fue correcta la sutura que realizó porque uno de los tres puntos se cortó y posiblemente provocó la Alveolitis; d) no fue debidamente tratada la comunicación bucosinusal, ya que debió haber realizado una curación por segunda intención, rellenar el alveolo con material hemostático reabsorbible y suturar (colchonero), lo que reduce la contaminación en el seno maxilar. Sino, debió realizar una Alveolectomía consutura vestíbulo palatina (solución bucosinusal, cierre quirúrgico) (fs. 231/239 y fs.292/296).

Ese dictamen pericial posee carácter científico y no hay razones que justifiquen para apartarse de las conclusiones del experto ni tampoco hubo discrepancias con las partes respecto de las técnicas en sí (véase Witthaus, Rodolfo, ¨La prueba pericial¨, págs. 59/63 y sus citas: CNCiv.,Sala, G, 4-12-86, ED 122-616; CNCiv., Sala C, 22-2-88, ED 127-483; CNCiv., Sala D, 6-3-87,ED 126-241; CNCiv., Sala D, 22-6-87, Ed 126-425; etc.); sólo mereció algunas observaciones por parte del demandado pero que fueron aclaradas o rectificadas por el perito y éstas últimas no merecieron objeciones.

A su vez, en concordancia con lo expuesto, la testigo De Barba, odontóloga, quien atendió a la parte actora con posterioridad a la intervención del demandado en el centro SEAS, declaró quela actora tenía una infección de gran magnitud y la cara muy inflamada, debiendo medicarla con una combinación de medicamentos. Luego, señala, que en una radiografía periapical pudo observar un cuerpo extraño, que no pudo saber si era un pedazo de raíz o hueso, ya que ello nose puede determinar hasta realizar una biopsia; y que, a través de una radiografía panorámica, pudo ver una sinusitis de un solo lado en el seno maxilar, explicando que ello pudo ser producto de una comunicación bucosinusal por una infección; todo lo cual ratifica la existencia de la complicación que causó la intervención del odontólogo demandado y que no fue debidamente atendida.

Ni siquiera la declaración del testigo Targón, odontólogo, que intervino como ayudante en laoperación que realizó el demandado, fue útil para demostrar un accionar diligente de éste último, ya que la misma no versó sobre lo actuado por el demandado durante el acto quirúrgico ni sobre sus complicaciones.Sólo refirió que la misma habría durado como mucho 30 minutos.

Por otro lado, es cierto que la existencia de la Alveolitis y de la Comunicación Bucosinusal pueden tener origen en diversas causas, tal como informó la pericia de fs. 370/371, pero no loes menos, que en este caso no se pudo demostrar que las causas fueran ajenas a un accionar negligente del odontólogo, máxime cuando no se registró en la historia clínica todos aquéllos datos que resultaban relevantes y necesarios para evaluar ahora su conducta, la que aparece imprudente desde el inicio en que no realizó el estudio previo necesarios e imprescindible para afrontar la exodoncia y su posterior implante.

Por otro lado, con los elementos probatorios rendidos no se demostró que el demandado hubiera brindando un tratamiento adecuado frente a la aparición de tales complicaciones.

Recuérdese que si bien es la parte actora quien tiene la carga de acreditar que sufrió un daño causado por la conducta antijurídica y culpable del médico (artículo 377 del código procesal),en algunos casos excepcionales la doctrina y jurisprudencia han admitido las presunciones legales o la carga dinámica de la prueba, que consiste en el deber de colaborar con la prueba,cuando, sin tener esa carga, se está en mejores condiciones de probar que quien la tiene (Conf.A.F., M.E. c/ S., C.D. y otro, CNCiv., sala D, del 29/05/02, voto del Dr. Alberto J. Bueres, LaLey on line, AR/JUR/1591/2002); y en el caso, el demandado no colaboró con la prueba, yaque no pudo demostrar mediante sus registros un accionar diligente.

De todos modos, y aun cuando no existiera una prueba científica que pudiera determinar la causa de tales eventos, sí puede afirmarse que existen diversos indicios en esta causa que son suficientes para tener por comprobada la existencia del hecho invocado en autos.Los indicios son hechos conocidos por pruebas directas de los cuales puede inferirse la existencia de otro hecho carente de tal tipo de prueba, que por su número y concordancia generan convicción(artículo 163 «inciso 5º, segundo párrafo- del CPCC).

Por lo tanto, de acuerdo con tales presunciones, conclusiones brindadas por el perito,declaraciones testimoniales y con el mérito que arrojan todas esas pruebas rendidas en elproceso, valoradas en conjunto y de conformidad con los principios de la sana crítica (art. 386y 477 CPCCRN), puede afirmarse que el odontólogo demandado no obró con la diligencia yprudencia propia de su profesión y conocimiento de la materia (arts. 902 y 909 del CódigoCivil), siendo su conducta antijurídica y culpable, configurándose así dos de los presupuestos de la responsabilidad civil aludidos.

Por último, cabe aclarar, que existe una controversia entre las partes sobre si fue el odontólogo quien se negó a seguir atendiendo a la pacienta o si fue la pacienta quien abandonó el tratamiento.

Si bien no existe prueba suficiente para determinar que hubo un incumplimiento del demandado en tal aspecto, es posible que la actora no hubiera podido contactarse en alguna oportunidad con el odontólogo, ya que en esa época no tenía secretaria y tenía los turnos completos, tal como declaró el testigo Targón -odontólogo que compartía consultorio con el demandado-.

De todos modos, ello no modifica sustancialmente lo que aquí se decide, puesto que también esprobable que ante el fracaso del implante, con su posterior infección y dolor y sus posterioresvisitas, fuera la parte actora quien no hubiera concurrido más al consultorio del demandado porfalta de confianza en su persona o en su tratamiento, conducta ésta que no merece reproche alguno; como así tampoco libera al demandado de su responsabilidad profesional.

8°) Que Sancor Cooperativa de Seguros Limitada, quien reconoció la existencia del contrato de seguro, debe responder en forma concurrente y en la medida del seguro.La aseguradora debe responder «en la medida del seguro» (artículo 118 de la ley 17.418 y su concordante artículo109) y las franquicias o el descubierto obligatorio, son oponibles a los terceros damnificados, de acuerdo con la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación («Cuello»,07/08/2007; «Villarreal», 29/08/2006; «Nieto», 08/08/2006; Fallos 313:988; Fallos 321:394;»Núñez», 16/06/15, etcétera), interpretación que debe adoptarse para uniformar criterios con el máximo tribunal aunque se trate de un a cuestión polémica en la doctrina.

9º) Que daño patrimonial es todo menoscabo o detrimento que afecta el patrimonio del acreedor, con motivo del incumplimiento del deudor, y está conformado por dos elementos: uno, constituído por la pérdida sufrida en un bien que ya estaba incorporado al patrimonio(daño emergente); y otro por la ganancia frustrada, es decir un bien que no se incorpora al patrimonio (lucro cesante).

En supuestos de responsabilidad contractual la misma se extiende a las consecuencias inmediatas y necesarias (art. 520 del Código Civil), siendo que la primera resulta de un hecho que acostumbra a suceder según el curso natural y ordinario de las cosas (art. 901 del Código Civil); y la segunda cuando el hecho se relaciona con aquélla consecuencia.En el caso, el actor sufrió un daño como consecuencia del incumplimiento contractual, lo que configura el otro presupuesto de responsabilidad civil.

10º) Que se debe indemnizar el daño patrimonial emergente, causado por gastos médicos y detras lado en la suma reclamada de $7.000.

Con motivo de las lesiones descriptas por el perito odontólogo, la actora debió incurrir necesariamente en diversos gastos, fundamentalmente médicos y de traslado.

Para reconocer esos gastos no se requiere que exista prueba específica sobre los gastos y sus montos, pues alcanza que sean verosímiles, aún cuando la parte tuviera cobertura de una obra social o se atendiera en un establecimiento sanitario público, porque los medicamentos, la atención, el tratamiento, los traslados y las consiguientes complicaciones e insumo de tiempo nunca son completamente gratuitos.

Sobre esa base, se estima razonable la suma reclamada en concepto de capital para el resarcimiento de dichos gastos (artículo 165 del CPCCRN).

11°) Que debe indemnizarse el daño patrimonial emergente para cubrir los gastos de medicamentos, en la suma de $26.549.

De la pericia médica realizada, surge que la parte actora requiere de cierta medicación para afrontar el dolor que sufre (fs. 365/369).

Es cierto que resulta dificultoso demostrar el padecimiento de un dolor, pero en este caso, es posible inferir su existencia, atento a las consecuencias que sufrió la parte actora con posterioridad al tratamiento odontológico que le prestara el demandado y teniendo en cuenta que la perita médica dictaminó en tal sentido en base al examen de la paciente y a la técnica e interrogatorio utilizado, para lo cual tuvo en cuenta su vasta experiencia en la materia.

Por esos motivos, deben desestimarse los cuestionamientos a dicho dictamen, porque además, pese a la dificultad probatoria señalada, debe destacarse que las conclusiones de la perita se condicen con las demás circunstancias y elementos probatorios arrimados a esta causa, como ser las declaraciones testimoniales de García, Jeanerett, Miñoz y Torres.Por lo tanto, en base a ello, y que el dictamen fue emitido por la perita médica especialista en la materia, deviene como insuficiente lo expuesto por el perito odontólogo al respecto, máxime cuando el dolor puede aparecer al masticar o al ingerir algún líquido.

Para establecer el monto correspondiente a este rubro, si bien la perita no precisa la cantidad de medicación a suministrar ni la dosis necesaria por día, es posible realizar un cálculo promedio en base a la propuesta opcional de drogas y los costos expuestos por la perita, que se puede estimar de la siguiente manera: Pregabalina: $1.162,24; Paracetamol $1.185,96: Venlafaxina:$1.481; Baclofeno $595,60, lo que equivale a la suma de $4.424,80 por 1 mes y $26.549 por elplazo de 6 meses que aconsejó la experta.

Sobre esa base, se estima razonable la suma referida en concepto de capital para el resarcimiento de dichos gastos (artículo 165 del CPCCRN).

12°) Que debe indemnizarse el daño patrimonial emergente consistente en el tratamiento psicológico, en la suma de $46.800.

Según el peritaje psicológico (fs.217/223), la parte actora sufrió daños psicológicos que requieren de un tratamiento terapéutico.

Para arribar a tal conclusión, el perito ha destacado, en primer lugar, el sufrimiento que padecen las personas al tener que ser intervenidas quirúrgicamente y más cuando se trata de la boca, con motivo de su función orgánica y de la simbología que posee desde su nacimiento.

Luego, refirió que el estado actual de la entrevistada es de labilidad emocional por desesperanza respecto al resultado de su decisión de implantarse una pieza dentaria; y que el dolor será traumático en la medida que no pueda ser eliminado por intervencione correspondientes.

Finalmente, afirmó que, cuando una persona ve afectada su desesperanza, también ve afectada su vida de relación, tanto laboral como familiar, máxime en este caso en que la actora posee tres hijos con edades en las que necesitan una madre dispuesta emocionalmente.

En base a ello, el monto actual que se admite por este rubro surge de multiplicar el costo por sesión estimado por la perito en la suma de $900 durante el lapso de 52 semanas que aproximadamente posee un año, a razón de una sesión semanal.

Se reconoce un tratamiento por ese lapso y periodicidad, pese a que el perito no se pronunció sobre ello, dado que así se ha admitido en otros casos en este juzgado (ver «ALVAREZ,HORACIO CELESTINO C/ GNC BARILOCHE S.A. Y OTROS S/ DAÑOS Y PERJUICIOS(Ordinario) (S-03)» (expte.12013-13), del 22/03/19) y porque el mismo aparece como mínimamente razonable en este caso dado el trauma sufrido.

Dicho peritaje tiene pleno valor probatorio de acuerdo con las reglas de la sana crítica (artículo386 del CPCCRN) dado que cumplió con las exigencias legales mínimas (artículo 472 delCPCCRN), no está refutado por otras pruebas y, en virtud del rol imparcial y técnico del perito.

13°) Que debe indemnizarse el daño patrimonial emergente consistente en el tratamiento odontológico que requiere la parte actora en la suma de $26.000.

El perito odontólogo dictaminó que la actora debe realizar un tratamiento odontológico para reparar el daño causado, que consiste en realizar una cirugía de colgajo, colocación de membrana y hueso y colocación de los implantes y coronas.

Dicho dictamen fue impugnado por la parte demanda con fundamento en que el perito incluyó en el costo del tratamiento otras piezas que no fueron involucradas en tratamiento inicial.

Tal cuestionamiento aparece como razonable, ya que, aun cuando la parte actora requiera arreglos de otras piezas dentales con el fin de brindar una solución global al asunto, el costo de ellas no puede ser incluido en la indemnización que se reconoce a su favor porque no constituyen reparaciones vinculadas a los daños ocasionados por el accionar negligente del demandado.

Por ello, sólo debe admitirse aquí el costo estimado por el perito correspondiente a la cirugíade colgajo, colocación de membrana y hueso y la colocación de un implante y una corona (verpericia, punto 2, fs. 234), el que totaliza la suma $26.000.En cambio, no resulta procedente elmonto estimado por el demandado en su impugnación pues carece de fundamentos suficientespara rebatir lo dictaminado por el experto y porque las explicaciones brindadas por el experto al contestar la impugnación no merecieron objeciones.

14°) Que el lucro cesante -daño patrimonial- debe ser indemnizado en la suma de $13.200.

Este rubro se entiende como la ganancia o utilidad de la cual fue privado la víctima es decir, la frustración de un ingreso patrimonial a raíz del hecho lesivo que requiere de prueba sobre la base de constancias objetivas.

En este caso, la testigo García refirió que la actora trabajaba en un hotel y que tuvo que dejar de trabajar por toda la problemática que describió padecer luego de haber concurrido a colocarse un implante. También el testigo Torres refirió que la actora hacía trabajos esporádicos. Y, si bien no se comprobó la cuantía de sus ingresos, debe presumirse a los efectos de fijar la indemnización que poseía un ingreso equivalente a un salario mínimo, vital y móvil vigente a la fecha del hecho, que ascendían a $3.300 por mes, según Resolución nro.4/13 del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil.

A su vez, debe tenerse en cuenta que las lesiones sufridas requirieron de 4 meses aproximadamente para su recuperación, incluyendo el tiempo de reposo pos operatorio, talcomo surge de la pruebas referidas. Por lo tanto, si la parte actora fue privada de tales ingresos durante el lapso de 4 meses, se arriba al monto de $13.200.

Por otro lado, cabe señalar, que siempre es justo indemnizar la pérdida de la capacidad lucrativa, sea parcial o total, aunque la víctima no hubiese ejercido esa actividad antes del accidente.Todo individuo tiene derecho al goce pleno de sus facultades sea cual fuere la actividad que quiera emprender y con independencia de la que efectivamente ejerza.

Por ello, y teniendo en cuenta que no se requiere una demostración incontrastable del monto delos ingresos, y las facultades previstas por el art. 165 del CPCC, habré de indemnizar a la actora en la suma referida.

15°) Que debe rechazarse el daño físico reclamado, en su aspecto extrapatrimonial, porque no se acreditó que la incapacidad sufrida fuera permanente.

En tal sentido, el perito odontólogo se pronunció sobre el tratamiento que debía realizar la parte actora, y los costos del mismo, justamente para poder reparar de ese modo el daño causado por el demandado; todo lo cual indica la inexistencia de un daño permanente.

Por eso, tanto la incapacidad referida por el perito odontólogo, como el dolor que se invoca en la demanda y el daño psicológico no se tratan de lesiones que posean carácter permanente, ya que, si bien los expertos dictaminaron sobre su existencia, previa evaluación correspondiente, lo cierto es que todo ello puede ser reparado mediante la intervención quirúrgica y los tratamientos odontológicos que prescribió el perito odontólogo en estas actuaciones, como así también con los tratamientos médicos y psicológicos adecuados.

Según el criterio de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que resulte procedente la indemnización, el daño -en ese caso se trataba de un daño psíquico o psicológico- «.debe ser reparado en la medida en que asuma la condición de p ermanente.» (CSJN, Fallos 326:847 ,considerando 9º).

En reiteradas oportunidades dicho tribunal ha sostenido «.que cuando la víctima resulta disminuida en sus aptitudes físicas o psíquicas de manera permanente, esta incapacidad debe ser objeto de reparación al margen de que desempeñe o no una actividad productiva pues la integridad física tiene en sí misma un valor indemnizable y su lesión afecta diversos aspectos de la personalidad que hacen al ámbitodoméstico, social, cultural y deportivo con la consiguiente frustración del desarrollo pleno de la vida (Fallos: 308:1109; 312:752, 2412;315:2834; 316:2774; 318:1715 ; 320:1361 ; 321:1124 ; 322:1792 , 2002 y 2658 ; 325:1156 ; 326:847 . Lo subrayado me pertenece).

Por lo tanto, si en este caso, no se ha demostrado la existencia de lesiones permanentes, no corresponde reconocerle a la actora indemnización alguna por este rubro. Esto, sin perjuicio, claro está, de que se tiene en cuenta ese daño físico causado en forma transitoria en su aspecto patrimonial y moral.

16°) Que se deben indemnizar los daños morales o extrapatrimoniales causados, en la suma de$300.000, monto estimado a la fecha de la presente sentencia.

En cuanto al daño moral, por su índole espiritual, debe tenérselo por configurado por la sola producción del hecho dañoso, ya que se presume la existencia de una lesión en los sentimientos.

Para fijar su monto «.debe tenerse en cuenta el carácter resarcitorio de este rubro, la índole del hecho generador de la responsabilidad y la entidad del sufrimiento causado, que no tienenecesariamente que guardar relación con el daño material, pues no se trata de un dañoaccesorio a éste » (CSJN, «Mosca, Hugo A. v. Provincia de Buenos Aires y otros , del 06/03/07,página web de Lexis Nexis, nro. 35010557).

En el caso que nos ocupa, es evidente que la parte actora sufrió lesiones en sus sentimientos que deben ser reparadas, porque la mala praxis odontológica la colocó en una situación que le generó diversos dolores, molestias, alteraciones en su estado de ánimo y trastornos alimentarios que afectaron su cuerpo (fs. 299/303), además de tener que realizar un nuevo tratamiento odontológico y afrontar, seguramente, incertidumbres y temores propios de la situación adversa padecida.

17º) Que, en virtud de expuesto, corresponde condenar a M. I.y a Sancor Cooperativa de Seguros Limitada, en forma concurrente y en la medida del seguro, a pagar aD. A. P., en el plazo razonable y usual de diez días corridos, la suma de$419.549, más los intereses moratorios que se calcularán en los casos de gastos de medicamentos, tratamiento psicológico y odontológico y daño moral ($399.349) a una tasa del8% anual desde la fecha del hecho 27/09/13 y hasta la fecha de la presente y a partir del allí, la tasa establecida por el Banco de la Nación Argentina para préstamos personales libre destino hasta 72 meses o la que en el futuro se establezca como de plazo menor («Fleitas», del STJRN03/07/18); y en relación a los restantes rubros ($20.200) los intereses moratorios correrán desde la fecha del hecho 27/09/13 hasta el 23/11/15 la tasa activa, nominal y anual que aplica el Banco de la Nación Argentina en su cartera general de préstamos («Loza Longo», del STJRN); a partir del 24/11/15 y hasta el 31/08/16 la tasa que aplique dicho banco a los préstamos personales libre destino para operaciones de 49 a 60 meses («Jerez», del STJRN); a partir del 01/09/16 y hasta el 31/07/2018, la tasa vigente de dicho banco para préstamos personales libre destino, en operaciones de hasta 36 cuotas mensuales («Guichaqueo», del STJRN); y a partir del 1/8/18 la tasa establecida por el Banco Nación Argentina para préstamos personales libre destino hasta 72 meses o la que en el futuro se establezca como de plazo menor («Fleitas» del STJRN del 3/07/2018), bajo apercibimiento de ejecución.

Al respecto, cabe aclarar, que se aplica una tasa del 8% anual respecto a los rubros mencionados en primer término, ya que los mismos se han fijado a valores actuales a la sentencia. En este sentido, se ha pronunciado el STJRN en autos «Torres», Se. Nro. 100/16 y»Tambone», Se. Nro.4/18.

Recuérdese que los jueces no están obligados a analizar todas y cada una de las argumentaciones de las partes, sino tan sólo aquéllas que sean conducentes y posean relevancia para decidir el caso (ver CSJN, Fallos: 258:304; 262:222; 265:301; 272:225); y que tampoco esobligación del juzgador ponderar todas las pruebas agregadas, sino únicamente las que estime apropiadas para resolver el conflicto (art. 386, in fine, del ritual; CSJN, Fallos: 274:113;280:3201; 144:611).

18º) Que los demandados deben pagar en forma concurrente y en la medida del seguro las costas del juicio porque no hay razones para omitir el principio general del resultado (artículos68 del CPCC).

19º) Que los honorarios de la Dra. Lucía Murgich y del Dr. Raúl Miguel Ochoa, como letrados patrocinantes de la parte actora, deben regularse en conjunto e idénticas proporciones, en lasuma de $., de acuerdo con la suma de la condena comprensiva de capital e intereses($.: artículo 20 de la ley provincial G 2212), y la importancia y resultado de los trabajos(artículo 6, ley citada) que justifican aplicar un .% (artículo 8, ley citada).

20°) Que los honorarios del Dr. Juan Pablo Alvarez Guerrero y del Dr. Carlos Manuel Fernández, como letrados apoderado y patrocinantes del demandado y de la aseguradora, deben regularse en la suma de $., de acuerdo con la suma de la condena comprensiva de capital e intereses ($.: artículo 20 de la ley provincial G 2212), y la importancia y resultado de los trabajos (artículo 6, ley citada) que justifican aplicar un .% (artículo 8, ley citada), con el adicional de la procuración (artículo 10, ley citada).

21°) Que los honorarios del perito odontólogo Norberto Sánchez, deben regularse en la suma de $.de acuerdo con la naturaleza, complejidad, calidad y extensión de los trabajos realizados, que justifican aplicar un .% sobre el monto de la condena referido (arts. 18 y 19 dea ley 5069).

22°) Que los honorarios del perito psicólogo Juan C.Varela Blanco, deben regularse en la suma de $.de acuerdo con la naturaleza, complejidad, calidad y extensión de los trabajos realizados, que justifican aplicar un .% sobre el monto de la condena referido (arts. 18 y 19 dea ley 5069).

23°) Que los honorarios de la perita Nutricionista Silvana María Visconti, deben regularse en la suma de $.de acuerdo con la naturaleza, complejidad, calidad y extensión de los trabajos realizados, que justifican aplicar un .% sobre el monto de la condena referido (arts. 18y 19 de a ley 5069).

24°) Que los honorarios de la perita médica María Andrea Conti deben regularse en la suma de $.de acuerdo con la naturaleza, complejidad, calidad y extensión de los trabajos realizados, que justifican aplicar un .% sobre el monto de la condena referido (arts. 18 y 19 de La ley 5069).

25°) Que los honorarios de la perita médica Verónica Carbajales, especialista en diagnóstico por imágenes, deben regularse en la suma de $.de acuerdo con la naturaleza, complejidad, calidad y extensión de los trabajos realizados, que justifican aplicar un .% sobre el monto de la condena referido (arts. 18 y 19 de a ley 5069).

26°) Que a los efectos de la regulación de los honorarios se ha tenido en cuenta la naturaleza, complejidad, calidad y extensión de los trabajos realizados; y se ha respetado el límite máxime previsto por el art. 77 del CPCCRN, en cuanto establece que «.Los honorarios profesionales de todo tipo devengados y correspondientes a la primera instancia, no podrán exceder el veinticinco por ciento (25%) del monto de la sentencia.Para el cómputo del porcentaje indicado precedentemente, no se tendrá en cuenta el monto de los honorarios de los profesionales que hubieren representado, patrocinado o asistido a la parte condenada en costas, si la hubiere.». Dicho límite debe ser aplicado en esta oportunidad ya que la normativa establece expresamente que los emolumentos no pueden exceder el porcentaje previsto.

Así también se han respetado los límites mínimos previstos en las leyes arancelarias correspondientes a los profesionales actuantes.

En consecuencia, FALLO:I) Condenar a M. I. y a Sancor Cooperativa de Seguros Limitada, en forma concurrente y en la medida del seguro, a pagar a D. A. P.,en el plazo razonable y usual de diez días corridos, la suma de $419.549, más los intereses moratorios que se calcularán en los casos de gastos de medicamentos, tratamiento psicológico y odontológico y daño moral ($399.349) a una tasa del 8% anual desde la fecha del hecho27/09/13 y hasta la fecha de la presente y a partir del allí, la tasa establecida por el Banco de la Nación Argentina para préstamos personales libre destino hasta 72 meses o la que en el futuro se establezca como de plazo menor («Fleitas», del STJRN 03/07/18); y en relación a los restantes rubros ($20.200) los intereses moratorios correrán desde la fecha del hecho 27/09/13hasta el 23/11/15 la tasa activa, nominal y anual que aplica el Banco de la Nación Argentina en su cartera general de préstamos («Loza Longo», del STJRN); a partir del 24/11/15 y hasta el31/08/16 la tasa que aplique dicho banco a los préstamos personales libre destino para operaciones de 49 a 60 meses («Jerez», del STJRN); a partir del 01/09/16 y hasta el31/07/2018, la tasa vigente de dicho banco para préstamos personales libre destino, en operaciones de hasta 36 cuotas mensuales («Guichaqueo», del STJRN); y a partir del 1/8/18 la tasa establecida por el Banco Nación Argentina para préstamos personales libre destino hasta72 meses o la que en el futuro se establezca como de plazo menor («Fleitas» del STJRN del3/07/2018), bajo apercibimiento de ejecución. II) Condenar a M. I. y a Sancor Cooperativa de Seguros Limit ada a pagar en forma concurrente y en la medida del seguro las costas del juicio. III) Regular los honorarios de la Dra. Lucía Murgich y del Dr.Raúl Miguel Ochoa, como letrados patrocinantes de la parte actora, en conjunto e idénticas proporciones, en la suma de $. IV) Regular los honorarios del Dr. Juan Pablo Alvarez Guerrero y del Dr.Carlos Manuel Fernández, como letrados apoderado y patrocinantes del demandado y de laaseguradora, en la suma de $. V) Regular los honorarios del perito odontólogo Norberto Sánchez, en la suma de $. VI) Regular los honorarios del perito psicólogo Juan C. Varela Blanco, en la suma de $. VII) Regular los honorarios de la perita Nutricionista Silvana María Visconti, en la suma de $. VIII) Regular los honorarios de la perita médica María Andrea Conti en la suma de $. IX) Regular los honorarios de la perita médica Verónica Carbajales, especialista en diagnóstico por imágenes, en la suma de $13.560.X) Dichos honorarios deberán pagarse en diez días corridos bajo apercibimiento de ejecución. XI) Protocolizar, registrar y notificar lo resuelto.

Cristian Tau Anzoátegui

Juez

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