#Fallos Cohecho activo: Procesamiento del encartado por ofrecer dádivas a un agente aduanero con el fin de interrumpir la pesquisa que se efectuaba sobre el camión que conducía y evadir la infracción correspondiente

Partes: R. D. A. s/

Tribunal: Cámara Federal de Apelaciones de Salta

Sala/Juzgado: I

Fecha: 25-sep-2020

Cita: MJ-JU-M-128142-AR | MJJ128142 | MJJ128142

Procesamiento por cohecho activo, pues el encartado realizó en dos oportunidades el ofrecimiento de una dádiva al agente aduanero con el fin de interrumpir la pesquisa que se efectuaba en ese momento sobre el camión que conducía y así evadir la infracción correspondiente.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar el procesamiento del encartado en orden al delito de cohecho activo, pues quedó en principio comprobado que realizó en dos oportunidades el ofrecimiento de una dádiva al agente aduanero con el fin de interrumpir la pesquisa que se efectuaba en ese momento sobre el camión que conducía y evadir la infracción correspondiente.

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2.-El cohecho activo es un delito contra la administración pública, que es el bien jurídico que la ley penal protege con el objeto de asegurar su normal funcionamiento, impidiendo toda perturbación al ejercicio de las funciones propias de la autoridad competente; así, el momento consumativo se produce cuando el particular ofrece o entrega el dinero, o al menos esas circunstancias llega a conocimiento del funcionario, siendo indiferente también la actitud que éste asuma respecto de esa oferta.

Fallo:

Salta, 25 de septiembre de 2020.

Y VISTA:

Esta causa nro. FSA 37336/2018/CA1 caratulada «R. D., A.», originaria del Juzgado Federal de Tartagal, y; RESULTANDO:

1) Que se elevan estas actuaciones en virtud del recurso de apelación interpuesto a fs. 124/127 y vta. por el Defensor Oficial de A. R. D. en contra del auto del 13/12/19 por el que se dispuso su procesamiento, sin prisión preventiva, como autor del delito de cohecho activo, art. 258 del C.P. (cfr. fs. 119/121 y vta.).

Sostiene que el Instructor conculca el derecho de defensa de su pupilo al valorar en su contra el descargo que formuló en su declaración indagatoria, exigiéndole que investigue por su cuenta los datos de los terceros que habrían presenciado el hecho. A su vez, indica que del relato efectuado por el funcionario público Chamorro «supuestamente respaldados por el testigo T.», surgen inconsistencias a las que se refirió.

Al respecto, señala que además de que el testimonio de éste último no es imparcial (trabaja junto al denunciante), sus expresiones no son coincidentes con las de su colega (Chamorro) ni con las del gendarme Ceballos -ante quien se efectuó la denuncia-, considerando que frente a casos de duda y en virtud del principio in dubio pro reo, corresponde que la interpretación de lo acontecido favorezca al imputado.

Por otra parte, puntualiza que R.D.-chofer de camiones hace más de 10 años- no registra infracciones aduaneras conforme lo informado por AFIP, en contraposición con lo mencionado por Chamorro quien aseguró haber labrado un acta de infracción en virtud de la falta cometida.

Finalmente, resalta que su defendido tenía en su poder tan solo $200 y que en el vehículo tampoco se halló algo de valor, por lo que difícilmente hubiese podido concretar el presunto delito que se le atribuye, solicitando su sobreseimiento.

Ante esta Alzada, el Defensor Público adhiere a los argumentos de su par de la instancia anterior, concluyendo que frente a un estado de duda, sumado a la escasez probatoria y la inexistencia de certezas debe dictarse el sobreseimiento o falta de mérito a favor de su pupilo (cfr. fs. 141/143).

2) Que al ser notificado en los términos del art. 454 del C.P.P.N. el Fiscal General Subrogante sostiene que se debe confirmar el procesamiento de R. D. en virtud del acta de procedimiento y de las declaraciones testimoniales de personal preventor que describen la actitud asumida por el imputado, todo lo cual reviste plena fuerza probatoria para tener por configurado el delito de cohecho atribuido.

Asimismo, argumenta que la escasa cantidad de dinero que se halló en poder del acusado no obsta a la configuración del delito puesto que su tipo penal contempla el ofrecimiento de dádivas en general, lo que vulnera el bien jurídicamente protegido (cfr. fs. 144/146).

3) Que estas actuaciones se iniciaron el 7/12/18 cuando el agente aduanero Sebastián Adolfo Chamorro, quien se encontraba realizando control de rutina a los camiones de carga que egresaban del país, detectó que un rodado de la empresa FRANFER, dominio boliviano 1829BBT, poseía dos ojales -por el cual pasan las sogas del precinto que sujetan la carpa del acopladocortados, por lo que labró la infracción aduanera correspondiente, lo que fue puesto en conocimiento del chofer, quien fue identificado como A. R.D., indicando Chamorro que en ese momento el infractor le ofreció dinero para evitar el control.

Ante esta situación, el agente se dirigió hacia la Guardia de Prevención -acompañado por el empleado F. T.- a los fines de radicar una denuncia por un posible caso de cohecho, siendo recibido por el funcionario de la Gendarmería Nacional Pablo Javier Ceballos (cfr. acta de procedimiento de fs. 1 y vta. y declaración testimonial de fs. 4 y vta.).

En el mismo sentido, en su declaración en la sede de la prevención, T. expuso que se encontraba con Chamorro en la playa de camiones «realizando el control de los precintos» cuando «se acercó un chofer de un camión que en ese momento se encontraba para el control y le preguntó al aduanero ‘que cuanto era su necesidad’. Ante ello, Chamorro le pide a esa persona que repita lo mencionado «repitiendo este ciudadano la misma frase de cuanto era su necesidad, razón por la cual el funcionario de aduana solicita la presencia del personal de la Gendarmería Nacional» (cfr. fs. 5 y vta.).

4) Que a fs. 43 se agregó un correo electrónico impreso donde la División Aduana de Pocitos informa que el 7/12/18, día del hecho que se le atribuye al acusado, se labró el acta constancia N° 524/2018 -Sigea 17751-220-2018- a la firma FRANFER y al conductor A. R. D. por «mal precintado», cuyo procedimiento se encuentra en trámite.

A fs. 44 y vta. obra la declaración testimonial en sede judicial de Sebastián Adolfo Chamorro quien ratificó las expresiones vertidas anteriormente y precisó que el imputado se encontraba «con cierto nerviosismo, porque al momento de explicarle el procedimiento que se iba a efectuar sobre el camión no se negó en un primer momento (.) pero luego me ofrece una dádiva consistente en dinero pero nunca me dijo cuanto (.) entonces le solicité al tramitador T. que se acerque a mí (.) a lo que R. D.me vuelve a reiterar el ofrecimiento de dinero sin importarle la cantidad, entonces le digo a T. si escuchó dicho ofrecimiento, a lo que me afirma que sí, de allí me dirigí hacia mis superiores y realicé la correspondiente denuncia».

En igual sentido, a fs. 45 y vta. D. T. expresó que su actividad de tramitador dependiente consiste en agilizar el trámite de los documentos para la liberación de los camiones que continúan de viaje. Precisó que el agente Chamorro, quien se encontraba realizando control a los vehículos, le pidió que se acerque y al hacerlo, éste interpeló a un chofer de un camión para que repitiese lo que había dicho con anterioridad, interrogándole el nombrado «cuánto era su necesidad».

Por otra parte, el 25/11/19 se recibió declaración indagatoria a R. D. quien negó el hecho expresando que Chamorro «había roto tres ojales de mi camión», motivo por el cual se presentó personal de la Gendarmería y le «formaron una causa». Ante las preguntas acerca de la presencia de terceros dijo que «no había nadie más en ese momento, solo estaba este señor y su colaborador, pero después también estaban los otros choferes a quienes estaban controlando, que se acercaron luego de que increpé al funcionario aduanero. Más que describirlas, prefiero aportarle los datos de estas personas apenas los consiga» (cfr. fs. 108/109).

5) Que para resolver la situación procesal del acusado, el Instructor valoró las declaraciones testimoniales que expusieron la «intención inicial de lesionar el decoro de la función e imparcialidad de los agentes estatales» de R. D.en razón del ofrecimiento de una dádiva al funcionario aduanero.

Además, señaló que el acusado declaró con inconsistencias en sus dichos puesto que refirió la presencia de terceros choferes de otros camiones a quienes también estaban controlando, indicando no obstante al mismo tiempo que en el sector donde se produjo el hecho solo se encontraban el agente Chamorro y su colaborador, todo lo que le permitieron tener por acreditada, con la probabilidad propia de esta instancia, la responsabilidad de R. D. en el hecho y encuadrar su conducta en el delito de cohecho activo previsto por el art. 258 del C.P. (cfr. fs. 119/121 y vta.).

CONSIDERANDO:

1) Que es preciso aclarar que en la etapa por la que atraviesa este proceso el auto de mérito sólo requiere la reunión de indicios con entidad suficiente para acreditar de forma no definitiva, ni confrontada, la existencia de un hecho delictivo y la participación responsable del imputado en él, en pos de orientar el proceso hacia la próxima etapa, donde los niveles de verosimilitud y conocimiento sobre las circunstancias de tiempo, modo y lugar de los hechos, requieren de un estado de certeza tal que permita descartar cualquier duda razonable sobre la inocencia del acusado.

De modo que para el dictado del auto de procesamiento no se requiere un estado de certeza absoluta sino que basta la «convicción suficiente» para estimar que un delito se cometió y que el imputado participó en él (art. 306 del Código Procesal Penal). Es decir que, sin la necesidad de la firme convicción acerca de la autoría o participación, si el juez con los elementos de prueba colectados arriba a obtener probabilidad, es pertinente el procesamiento (ver esta Cámara in re «Rearte Sandra Viviana y Otros», del 02/11/00, expte. N° 288/99; «Guerrero, Tomás; Guerrero, Fernando Daniel; Vallejo, Ángela Gabriela y Cortés, Claudio Omar s/infracción a la ley 23.737, del 9/11/17, expte.N° 1115/2016/CA4; y más recientemente en «Carrizo, Daiana Macarena s/ infracción ley 23.737, del 8/7/20, expte. N° 1706/2019/3/CA1).

2) Que, bajo ese estándar y teniendo en cuenta los distintos elementos de cargo que se reseñaron, es razonable considerar, con el grado de probabilidad que requiere la etapa, que A. R. D. participó en el hecho por el que fue procesado.

En ese sentido, debe decirse que el cohecho activo es un delito contra la administración pública, que es el bien jurídico que la ley penal protege con el objeto de asegurar su normal funcionamiento, impidiendo toda perturbación al ejercicio de las funciones propias de la autoridad competente. Así, el art. 258 del C.P. contempla la situación en la que determinada persona «diere u ofreciere dádivas o ventajas en procura de alguna de las conductas reprimidas por el art. 256».

Luego, el momento consumativo se produce cuando el particular ofrece o entrega el dinero, o al menos esas circunstancias llega a conocimiento del funcionario, siendo indiferente también la actitud que éste asuma respecto de esa oferta (cfr. Creus, Carlos – Buompadre, Jorge Eduardo «Derecho penal. Parte especial», Tomo 2, Astrea, Buenos Aires, 2007, págs. 292 y 298).

Sobre tales bases, esta Sala considera que en el caso se verifican los elementos requeridos por el tipo penal, pues quedó en principio comprobado que R. D.realizó en dos oportunidades el ofrecimiento de una dádiva al agente aduanero con el fin de interrumpir la pesquisa que se efectuaba en ese momento sobre el camión que conducía y evadir la infracción correspondiente.

En efecto, y contrariamente a lo planteado por el recurrente, las declaraciones testimoniales del personal aduanero son coincidentes al precisar la actitud expuesta por R., el que reiteró su intención ilícita en presencia de T., como respecto a la denuncia que se realizó ante personal de la Gendarmería Nacional, ocasión en la que se les tomó declaración testimonial.

En ese sentido, no debe soslayarse que «las declaraciones de los funcionarios policiales tienen pleno valor probatorio si han procedido despojados de todo interés, afecto u odio y sólo en cumplimiento de su deber» (cfr. esta Cámara in re «Cáceres, Daniel Alejandro s/ infracción a la ley 23.737» del 31/3/16; «Méndez, Mirna Mabel y Jaime, Araceli Viviana s/ infracción a la ley 23.737» del 27/5/16 y más reciente en «Saban, Héctor Maximiliano y Sena, Dominga s/infracción ley 23.737», del 15/3/19) y que -contrariamente a lo afirmado por la defensa- los dichos que en ese sentido brindó Chamorro respecto a la infracción aduanera realizada al momento del hecho -agregada a fs. 43-, refuerza la veracidad de su declaración, por lo que es dable tener por acreditado, de manera provisoria, que las circunstancias descriptas efectivamente existieron.

Por otra parte, lo expresado por R. D. en su declaración indagatoria surge inverosímil respecto a la presunta animosidad que, sin razón aparente, habría motivado al agente aduanero a perjudicarlo, violentando los ojales de su camión.Del mismo modo, las contradicciones en las que incurre al mencionar que al momento de lo acontecido no había nadie más que los agentes aduaneros presentes, para inmediatamente situar otros choferes -de los cuales no aportó en ese momento ni posteriormente ningún dato- en el lugar del hecho, ponen en evidencia inconsistencias que obstan a considerar su versión como cierta En este punto resulta oportuno indicar que si bien no se pasa por alto que la declaración del imputado constituye un medio de defensa para que pueda decir lo que crea necesario para justificarse frente al hecho objeto de incriminación, ello no impide que las excusas intentadas, cuando no tengan adecuado sustento probatorio, puedan ser tenidas en cuenta por el tribunal para su incriminación.

De manera que también deberán cotejarse los dichos del imputado para determinar si sus excusas son reales o, a contrario sensu, si resulta provisoriamente responsable del delito por el que se lo procesó. Pues si los hechos no han ocurrido en la forma relatada, sino que se comprueba que el acusado se pronunció con evidente falsedad, constituye una presunción o indicio cargoso respecto de su responsabilidad en el hecho (Fallos: 210:414) ya que «quien declara voluntariamente se somete, también de manera voluntaria, a una valoración de su declaración» (Roxin, Claus «La protección de la persona en el Derecho Procesal Alemán», traducido por María del Carmen García Cantizano en http://www.derechopenalenlared.com).

Por lo expuesto, y de conformidad a lo dictaminado por el Sr. Fiscal General Subrogante, se RESUELVE:

I.- RECHAZAR el recurso de apelación interpuesto por la defensa de A. R. D. y, en consecuencia, CONFIRMAR el auto de fs. 119/121 y vta. por el que se ordenó su procesamiento como autor del delito de cohecho activo (art. 258 del C.P.).

II.- DEVOLVER las actuaciones al Juzgado de origen.

III.- REGÍSTRESE, notifíquese y publíquese en los términos de las Acordadas CSJN 15 y 24 de 2013.

LUIS RENATO RABBI BALDI CABANILLAS

JUEZ DE CAMARA

ERNESTO SOLA ESPECHE

JUEZ DE CAMARA

MARTIN GOMEZ DIEZ

SECRETARIO DE CAMARA

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