No todo es lavarse las manos

mala praxis (3)Autor: Mariona, Fernando G.

Fecha: 6-mar-2020

Cita: MJ-DOC-15227-AR | MJD15227

Sumario:

Gestión de los riesgos. Los errores en medicina. La enfermedad y el riesgo propio del paciente. El error humano. Responsabilidad médica.

Doctrina:

Por Fernando G. Mariona (*)

Para desarrollar una cultura de gestión de los riesgos dentro de un establecimiento médico, conviene disociar las nociones de falta y de error. No podemos dejar de considerar, que, en el campo jurídico, también se analiza el comportamiento humano que lleva a la producción de hechos por error.

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Los errores en medicina son precisamente el riesgo inseparable del servicio del cuidado de la salud, y no siempre podrán ser considerados como culpa.

En el cuidado de la salud, los actores de primera línea – médicos a cargo del tratamiento del paciente – serán responsables en razón de su culpa, en caso de que se cometa un error objetivamente injustificable para un profesional de su categoría o clase. En el campo del derecho se los denomina errores inexcusables.

Pero, la enfermedad es un riesgo propio del paciente, nada más que por haber nacido y/o estar en este mundo, por el cual el médico no deberá responder, pero si decide darle tratamiento al paciente con una terapia más riesgosa que la enfermedad, o se equivoca culposamente en el balance de la ecuación riesgo/beneficio, deberá responder.

El error humano siempre se presentó como una falla culpable ligada a la inconstancia del ser humano, capaz de lo mejor y de lo peor. Es a la vez un obstáculo para la obtención de una performance regular y repetitiva, y la fuente de fallas más graves que ponen en peligro la permanencia segura del sistema, y que ocurran los accidentes, que algunas veces son previsibles y evitables, otras son imprevisibles, otras son inevitables, y en todos los casos podrán producir un daño.

Lo que el médico debe poder probar es que hizo todo lo posible para tratar de evitar la producción del daño, en caso de que sea evitable.Para evitar el daño, hay que conocer el riesgo.

Para desarrollar una cultura de Gestión de los Riesgos, y desarrollar una acción para tratar de disminuir el riesgo del error médico y evitar o reducir el daño que ha de sufrir el paciente, el error debe ser examinado independientemente de la responsabilidad del actor de primera línea.

Se tratará de determinar las causas y el contexto del error. Esto supone liberarse de la búsqueda de un responsable para echarle la culpa, y evaluar porqué de repente no estamos hablando con un paciente, sino con una víctima, o con alguien de su familia.

Los establecimientos médicos, que es el lugar donde trabajan los médicos, deberían tener un Sistema de Trabajo. Y saber que todo Sistema lleva en sí mismo condiciones que favorecen el error: defectos de concepción, defectos de reglamentación, inexistencia de controles, carencias de management. Se trata de errores latentes.

El operador de primera línea – el médico – pone de manifiesto esos errores latentes mediante la concreción de errores patentes con motivo de circunstancias particulares, del médico, del paciente, del equipo del cuidado de la salud, de la gestión institucional.

El análisis de los accidentes ya no debe estar centrado únicamente en los errores de los operadores. También lo debe estar en la búsqueda de las insuficiencias en las defensas del Sistema, en la inexistencia de barreras que permitieron que el error del operador, los errores el Sistema o una combinación de ambos, degeneraran en un accidente, que producirá un daño y que el paciente se transforme en víctima.

Para hacer progresar la seguridad del paciente, conviene considerar que el accidente no está ligado únicamente al error del médico.El accidente está más bien ligado a las situaciones en las cuales un error humano ha podido ocurrir, y, mediante una «cadena de circunstancias», se pueda llegar al accidente por falta de protección del Sistema Interinstitucional.

El «accidente» no es más que el revelador de una o varias defensas defectuosas del Sistema en su conjunto. Un sistema seguro debe permitir resistir a los errores y a las fallas, y protegerse contra sus consecuencias: se trata del enfoque sistémico de la gestión de riesgos.

Sin embargo, en ciertos casos, el error humano será considerado como una falta susceptible de comprometer una responsabilidad. La ley y la jurisprudencia definen el régimen de la responsabilidad aplicable a esas situaciones.

Si los médicos que trabajan dentro de las instituciones -con o sin relación de dependencia- no son capacitados, educados y controlados para tratar de evitar que se produzcan errores, será muy difícil alcanzar el objetivo de la mentada seguridad del paciente.

(*) Abogado. Asesor Externo de TPC Compañía de Seguros S.A. CEO de RiskOut S.A.

N. de la R.: Artículo publicado en la revista Médicos Nº 114. Enero 2020

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