Análisis de la relación entre la inteligencia artificial y el derecho. Hacia el arribo del derecho de los robots

derecho digitalAutor: Torres Manrique, Jorge I.

Fecha: 31-ene-2020

Cita: MJ-DOC-15194-AR | MJD15194

Sumario:

I. Apuntes preliminares. II. El derecho en las áreas de la informática III. Inteligencia humana e inteligencia artificial IV. Ubicación de inteligencia artificial en la robótica. V. Riesgos a enfrentar VI. Eventuales bemoles. VII. ¿Justicia humana vs. justicia cyborg? VIII. ¿El dios de la prótesis «reloaded»?. IX. Aparición del derecho de los robots. X. Conclusiones XI. Sugerencias.

Doctrina:

Por Jorge I. Torres Manrique

I. APUNTES PRELIMINARES

Vivimos en constantes cambios como consecuencia del avance de la ciencia y nuevas tecnologías. Somos testigos del cada vez más presente protagonismo de su ingreso en el mundo jurídico.

¿Aún no estás suscripto a Microjuris? Ingresá aquí.

Ello comporta su obligada sintonización, a efectos de responder a las nuevas necesidades, en razón a que deviene en limitado, obsoleto.

Pero las modificaciones normativas en línea jurídica, no resultan suficientes para la nueva realidad contemporánea que atravesamos.

Entonces, el remozo jurídico deviene en una suerte de simple prólogo, para lo que la totalidad de la referida empresa comporta.

En el presente trabajo, desarrollamos los aspectos pertinentes, con el objetivo de descifrar la naturaleza y alcances, desde un enfoque y análisis multidisciplinar, arribando a conclusiones y propuestas al respecto.

II. EL DERECHO EN LAS ÁREAS DE LA INFORMÁTICA

Resulta verdaderamente revelador el presente punto, en tanto que devela algo no muy conocido respecto del comportamiento del derecho en las distintas áreas o niveles de intervención de la informática.

Al respecto, tenemos que: «dentro de la informática jurídica, es común distinguir tres campos, en orden creciente de complejidad y, a la vez, en orden cronológico de aparición: la informática documental, la de gestión y la decisoria. La primera fue recibida de buen grado por abogados y juristas. La segunda generó alguna resistencia, que finalmente cedió ante las ventajas que ella ofrecía. La tercera sigue erizando la piel de los juristas y provoca todavía polémicas encendidas.Pero todas ellas, es preciso señalarlo, constituyen distintas maneras, diferentes intensidades en el cumplimiento de una misma función, a saber, la de recibir informaciones, elaborarlas de acuerdo con un programa y ofrecer el producto de tal elaboración al hombre de derecho» (1)

En ese sentido, el uso de la tecnología en el ejercicio del derecho, no solo debe limitarse a la información jurídica documental y a la informática jurídica de gestión, las posibilidades de aplicar la informática metadocumentaria, podría ayudar a los jueces a estructurar los razonamientos para resolver. Los ingenieros del conocimiento, así como los investigadores jurídicos, han demostrado que el conocimiento jurídico puede ser modelado para crear programas informáticos que puedan simular procesos cognitivos (2).

III. INTELIGENCIA HUMANA E INTELIGENCIA ARTIFICIAL

En principio, puede verse que la inteligencia, según Howard Gardner es: «a) la capacidad para resolver problemas cotidianos; b) para generar nuevos problemas para resolver, y c) la capacidad para crear productos u ofrecer servicios valiosos dentro del propio ámbito cultural» (3).

En esa línea podemos colegir, que la inteligencia es la capacidad del ser humano, que le permite resolver problemas nuevos. Esto es, con capacidad de dar solución a situaciones distintas a los que ya se tenía conocimiento de cómo manejar.

Seguidamente, resulta imperioso precisar la definición de inteligencia artificial y así tenemos que: «la inteligencia artificial (IA) es la rama de las ciencias de la computación que estudia el software y hardware necesarios para simular el comportamiento y comprensión humanos. El objetivo último de la IA es simular la inteligencia humana en una máquina creando robots que sean conscientes y con sentimientos reales, similares a los humanos.Uno de los problemas más difíciles es la simulación de la conciencia, cualidad humana que hace que nos demos cuenta de nuestra propia existencia» (4).

La inteligencia artificial es también una nítida manifestación de encontrarnos atravesando la cuarta ola, pues, ésta estaría caracterizada por la aparición de la inteligencia artificial y la interface entre nanotecnología y la biología sintética (5).

Es de destacar que, hasta abril del 2015, la inteligencia artificial aplicada al derecho, se ha orientado a varias grandes áreas, como tales tenemos: a) modelos para la argumentación y la toma de decisiones; b) clasificación y extracción de entidades de textos legales; c) extracción de información de textos legales, y d) creación y planificación de un sistema legislativo (6).

En los años 70 y 80 del siglo XX numerosos investigadores en inteligencia artificial habían pensado en aplicar ideas tecnológicas de almacenamiento, estructura de la información jurídica y de probabilidad decisional algorítmica al derecho (sistemas expertos, razonamiento basado en casos, entre otros).

Según ellos la naturaleza muy formal y escrita de algunos sistemas legales parecía permitir el desarrollo de unos sistemas informáticos que al igual que el abogado podían tratar de encontrar similitudes en las situaciones legales, en las reglas o leyes, para predecir unas posibles consecuencias o argumentos para lograr un resultado deseado.

Así varios prototipos de sistemas expertos se han desarrollado, como HYPO (1987), SHYSTER (1993) o TAXMAN (1997). Sin embargo, estos sistemas no han cumplido sus promesas y han sido severamente criticados por ser demasiado específicos (estos sistemas fueron desarrollados sólo para un problema, un idioma o un campo legal preciso, no extensible a los demás) y por su incapacidad para hacer frente a los casos legales considerados difíciles y a la posible interpretación del lenguaje jurídico.De hecho, como ya señalaron Susskind en 1986, James Popple en 1991, Andrew Greinke en 1994 y más recientemente Ángel Sancho Ferrer ninguno de los proyectos desarrollados hasta la fecha, ha alcanzado resultados prácticos relevantes ¿A qué se debe esta diferencia entre el gran desarrollo teórico y la práctica? (7).

La inteligencia artificial contribuye al avance de los modelos de gestión no solo judicial sino gubernamental e infaltables en las agendas internacionales, donde las cuestiones referidas al Gobierno Electrónico y Abierto, garantizan la trasparencia de los datos en línea y rendición de cuentas públicas, además de la participación ciudadana; incorporando medidas de seguridad informática adecuadas para la protección de los datos personales, y siempre respetando las vigentes garantías constitucionales y los derechos humanos, pilares de un Estado de derecho y democrático (8).

IV. UBICACIÓN DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN LA ROBÓTICA

Antes que nada, se debe diferenciar entre cuatro conceptos, niveles o categorías de robots existentes a regular jurídicamente para poder alcanzar a generar una correcta definición que abarque completamente su naturaleza jurídica (9).

a. Nivel 1. Sistemas inteligentes programados

Son, según la «Robot Strategy» de Japón y el proyecto «Regulating Robotics: A Challenge For Europe» de la Unión Europea, aquellas máquinas que llevan integrados sistemas robóticos que ayudan a sus operadores o dueños a realizar tareas automatizadas, pero que no son en sí mismo robots por resultar nada más que un pequeño sistema robótico integrado dentro de otro no robótico donde predomina este último (p.ej., coches autónomos).

b. Nivel 2.Robots no autónomos

Según la «Korean law on the development and distribution of intelligent robots» de Corea del Sur, son aquellos que en su totalidad a nivel de construcción industrial son robots y se dedican a realizar tareas programadas simples sin necesidad de asistencia humana, y que con mayor o menor medida son capaces de tomar decisiones mecánicas vinculadas exclusivamente a su tarea ante imprevistos o situaciones de contingencia (p.ej., robótica sanitaria, asistencia en el hogar, limpieza automática en el hogar).

c. Nivel 3. Robots autónomos

Son, según la «Korean law on the development and distribution of intelligent robots» de Corea del Sur, la «Robot Strategy» de Japón y «Legal Regulation of Autonomous Systems» de Corea, aquellos que tienen capacidad de desarrollar tareas encomendadas complejas, listando las mismas, priorizando y tomando o creando sus propias decisiones con libertad dentro de su ámbito de trabajo, en base a unos objetivos encomendados sin necesidad de asistencia humana, con suficiente autonomía para que en base a una orden dada por un operador humano realizar las tareas según lo considere más adecuado o efectivo para el cumplimiento de dicho objetivo, y teniendo siempre como base última la protección de productos o maquinarias y de usuarios o humanos como primer objetivo subyacente (p.ej., sistemas de diseño industrial autónomo, de navegación aéreo automatizado, ferroviario).

d. Nivel 4. Inteligencia artificial

Es el último nivel y el mayor dentro de la evolución en robótica donde, según la «Korean law on the development and distribution of intelligent robots» de Corea del Sur y la «Robot Strategy» de Japón, ambas legislaciones vigentes, son aquellos sistemas mecánicos que perciben el ambiente externo por sí mismo sin necesidad de órdenes preprogramadas externas, con capacidad para discernir diferentes circunstancias que acontezcan a su alrededor y con capacidad para moverse de forma voluntaria. Asimismo, los sistemas de inteligencia artificial deben de obedecer tanto órdenes de otros sistemas de inteligencia artificial como las humanas que interaccionan con él.La robótica basada en inteligencia artificial debe obedecer a un estructurado sistema jurídico organizado bajo un código de conducta establecido para las personas implicadas en el desarrollo, fabricación y uso de robots inteligentes con el fin de prevenir diversos tipos de efectos nocivos o perjudiciales que pudieran surgir del desarrollo de las funciones del desempeño de la inteligencia artificial en robots inteligentes (actualmente no existe ningún robot con estas características, pero tanto Corea como Japón ya lo tienen regulado legalmente y están iniciando estudios sociológicos a la población).

Observamos claramente, que como parte integrante de la robótica, la ubicación de la inteligencia artificial se encuentra en su manifestación más alta y reciente. A la vez de apreciar, que en realidades de Corea y Japón, incluso ya se encuentra regul ada legalmente.

V. RIESGOS A ENFRENTAR

Sin embargo, resulta importante tener en cuenta que como es previsible, no todo es un «lecho de rosas» en esta empresa.

En ese sentido, amerita traer a colación lo ocurrido recientemente en Estados Unidos: «En el laboratorio de investigación de inteligencia artificial de la Universidad Tecnológica de Georgia, un proyecto para crear una inteligencia artificial capaz de aprender y desarrollar nuevas tácticas de negociación ha dado un giro inesperado, para sorpresa de la empresa que lo ha financiado en parte: Facebook. Los responsables del proyecto han tenido que apagar el proceso porque la inteligencia artificial había desarrollado su propio lenguaje, casi imposible de descifrar para los investigadores, pero mucho más apto y lógico para la tarea que debía desempeñar. los investigadores descubrieron que en el aparente desorden había una estructura lógica coherente que permitía a la inteligencia artificial negociar entre distintos agentes usando menos palabras o con menor riesgo de equivocación.»No programamos una recompensa para que la inteligencia artificial no se desviara de las reglas del lenguaje natural»» (10).

Al respecto, cabe acotar que el desacato de la máquina, en relación a lo que tenía programado realizar, se llevó a cabo de manera pacífica, en tanto, que lo que lo hizo para lograr mayor eficiencia. No obstante, no deja de ser inquietante el hecho que no solo haya presentado esa autonomía no programada, sino, que eventualmente pueda presentarse el sentido negativo, esto es, que tal vez lo haya utilizado en contra de su creador, para empresas muy perjudiciales.

VI. EVENTUALES BEMOLES

Si con los riesgos señalados no es suficiente (y sin adoptar una posición pesimista), es de destacar que existen diversos inconvenientes que se deberán sortear.

Ello, en razón a que no solamente por un lado, se tiene que asumir los altísimos costos de lo que comporta las investigaciones encaminadas al estudio e investigación de la inteligencia artificial (no pocas veces, de manera particular), sino que, también se tiene que lidiar con situaciones nada pacíficas. Nos estamos refiriendo a la inusitada capacidad que presentan los robots, para lograr una relativa independencia de los cauces establecidos para su operabilidad.

Acerca de las dificultades de la inteligencia aplicada al derecho, podemos mencionar: (11)

a) «La interpretación del lenguaje humano». Posiblemente las técnicas de proceso del lenguaje natural (NLP, por sus siglas en inglés), sean las que más han avanzado en los últimos años. Los ordenadores pueden reconocer, con un alto grado de precisión, el sentido de las consultas formuladas por los seres humanos, sin que estos deban utilizar para ello complejas construcciones sintácticas u operadores de proceso

(AND, NOT, NEAR).

Sin embargo, el lenguaje jurídico posee algunas características propias, que aumentan la dificultad de comprensión de las consultas formuladas.Estas dificultades se deben principalmente, a la vaguedad, ambigüedad y textura abierta del derecho.

b) «La codificación del derecho». La modelización de reglas y pautas jurídicas para hacerlas comprensibles por la máquina que debe aplicarlas es el siguiente problema a resolver a la hora de construir un sistema de inteligencia artificial aplicado al derecho. Y, hasta la fecha, este obstáculo no se ha podido superar satisfactoriamente.

c) «La capacidad de proceso (el motor de inferencia)». Otra dificultad adicional, para el caso de que se pudiese llegar a disponer de una modelización eficiente de un ordenamiento, radica en la capacidad de los actuales sistemas de proceso para ser capaces de interpretar la consulta y explotar las reglas de razonamiento aplicables, en unos tiempos de respuesta razonables. Esta tecnología, denominada motor de inferencia, todavía no ha podido alcanzar un nivel de rendimiento aceptable.

VII. ¿JUSTICIA HUMANA VS. JUSTICIA CYBORG?

Aparentemente se asumiría nuestra asistencia a una justicia robótica, que siendo más eficiente y rápida que la humana, ésta terminaría siendo desplazada inexorablemente.

Incluso, un grupo de jóvenes científicos en la Universidad Federal de Kazán en Rusia, se encuentran desarrollando un algoritmo autónomo capaz de emular la labor de un juez (juez robot). Dos grupos participan en este proyecto, uno encabezado por expertos jurídicos y otro por matemáticos y programadores (12).

En ese sentido, se apunta que: «es cierto que se ha debatido mucho sobre el juez artificial, la posibilidad de que sea un programa y no una persona humana, quien dicte sentencia. Pero este tipo de programas sobre el «juez autómata», que tanta literatura ha generado, estaban ya fuera de discusión cuando nació la International Association for Artificial Inteligence and Law .no se trata de sustituir el criterio del médico (o del juez) por un programa, sino de ampliar y reforzar su capacidad de diagnóstico» (13)

Consecuentemente, es de señalar que no solamente existe tal enfrentamiento, sino, que también, la justicia humana seguirá existiendo y prevaleciendo sobre la justicia robot.Logrando con ello, la complementariedad de esta última, a la justicia de los humanos.

VII. ¿EL DIOS DE LA PRÓTESIS «RELOADED»?

En principio, tenemos que la Condesa de Campo Alange, en su libro «La mujer como mito y como ser humano», expresara que: «La innata tendencia de nuestra especie a la artificiosidad se manifiesta con mayor trascendencia -y en ello el hombre revela con mayor evidencia su superioridad- en la invención y adopción de órganos sensoriales artificiales -telescopio, microscopio, radar, televisión, teléfono, etcétera-, razón por la cual Freud dijo que el hombre era «el dios de la prótesis»». Cuando se dice prótesis, lo que normalmente se entiende es una pieza o aparato con que se substituye, parcial o totalmente, un órgano o parte del cuerpo dotada de una o varias funciones.

Pero como el término «prótesis» de origen griego, significa etimológicamente adición, entonces se dice «prótesis» en sentido amplio, de todo lo que sea una adición, extensión, agregación o ampliación, a veces potenciadora, otras no, de nuestros sentidos y de ciertas partes del soma femenino. Va de suyo que me estoy refiriendo a los implantes labiales, letales y nalgales. Hoy la mujer, en aras del «sex appeal», es más «protética» que el hombre (14).

En ese sentido, consideramos que si bien es cierto, bajo dicho punto de vista, el hombre es el «dios de la prótesis», pues, lo es con mayor razón o de manera recargada, cuando utiliza la ayuda de las nuevas tecnologías (como la inteligencia artificial y los sistemas jurídicos expertos), a efectos de potenciar, agilizar y mejorar su desempeño en la diversidad de lides abogadiles. Las mismas digamos que constituyen en unas prótesis muy sofisticadas como especializadas, pues, su naturaleza se distingue al de las de uso general de la población.

No obstante, como contraparte, es de traer a colación: «Lo primero que me llamó la atención es que en el salón cada alumno tenía una tablet como cuaderno.La pizarra no era con tiza o plumón o digitalizada. Cuando me presentaron, no lo hicieron por mi nombre, sino por mis direcciones en redes sociales. No estaba frente alumnos. sino frente a robots. todas sus preguntas eran hechas desde sus computadoras dirigidas a la pantalla/pizarra. Nunca me miraron a los ojos porque se comunicaban entre sí desde su tablets y todo ocurría desde esa pantalla. Cuando caí en cuenta que estaba frente a unos autómatas. Apaguen sus tablets, apaguen sus celulares.

Ahora mírenme a los ojos. Luego les pedí que se miraran entre ellos y que conversaran.»el único pedido que les hago es que no enciendan sus celulares ni tablets» .Cuarenta y cinco minutos después, entré al salón y encontré a 20 humanos riéndose, que no dejaban de conversar. ¡Muy bien chicos! .la empatía. Busquen más en la gente y menos en las redes sociales, mírense más a los ojos, conversen cara a cara, desarrollen su inteligencia emocional y listo. Todo lo demás lo pueden googlear» (15).

Como se aprecia claramente en la deliciosa reseña, las «prótesis» (laptos, celulares y pizarra digitalizada), no necesariamente se constituyen en potenciadores de los sentidos de los alumnos, sino más bien, como limitantes y cuando no, en abstrayentes del entorno social.

IX. APARICIÓN DEL DERECHO DE LOS ROBOTS

La humanidad siempre ha mostrado especial interés hacia el mundo de lo futurista, de lo robótico, de lo aparentemente imposible, de lo desconocido. Prueba de ello, podemos traer a colación las históricamente celebres como exitosas: serie «Lost in Space» y películas «Stars Wars», «Transformers», principalmente.

Empero, digamos que de manera paralela, ingenios inmateriales o no corporales como los sistemas de inteligencia artificial (IA) que llevan ya cierto tiempo entre nosotros.Luego vendrían los cyborg, anunciando lo transhumano y lo poshumano, fruto de las investigaciones sobre las relaciones entre cerebro y máquinas, sobre los interfaces cerebro-ordenador -los brain machine interfaces (BMIs) o brain computer interfaces (BCIs)- y, más en general, sobre la interacción persona-ordenador -la human- computer interaction (HCI)-. Los robots ya han llegado, y es más, están en camino. Los robots han salido de las cadenas de montaje de las fábricas para circular por las carreteras, como sucede con los primeros prototipos de coches o camiones autónomos, para volar en espacios aéreos más bajos para entregar mercancías por medio de drones o realizar reconocimientos para detectar construcciones no declaradas, por ejemplo. También están reemplazando a los electrodomésticos para crear hogares conectados e inteligentes, y asimismo están viajando a lugares más allá de la capacidad humana para abrir nuevas fronteras al descubrimiento espacial (16).

En ese sentido, es también muy común la referencia a las posibilidades que los robots presentan con la anglosajona expresión de «th e 3 D», esto es, permiten afrontar tareas que se caracterizan por los tres adjetivos que empiezan con d: «dull» (tedioso), «dirty» (sucio) y «dangerous» (peligroso) (17).

Resulta evidente la urgente necesidad de definir las condiciones de legitimidad jurídica de las nuevas invenciones y establecer con precisión un régimen claro de derechos y obligaciones. La primera y esencial cuestión tiene que ver con la existencia de un marco jurídico que garantice un progreso tecnológico que refuerce el libre desarrollo de la personalidad y los derechos fundamentales de los ciudadanos en el plano estatal, y de los derechos humanos en el internacional. Su análisis jurídico debe enmarcarse dentro de una nueva rama jurídica autónoma, el derecho de los robots (Robot Law), para dar respuesta a estos insólitos desafíos y situaciones disruptivas, como en su momento sucedió con el derecho del trabajo o el derecho ambiental.Además, es preciso no olvidar la importancia de intervenir oportunamente y de manera proactiva a fin de orientar la evolución actual y futura en esos ámbitos (18).

¿Pero podrán estos sistemas constituirse en herramientas de apoyo a los profesionales jurídicos? Muy probablemente sí. La posibilidad de contar con sistemas capaces de analizar a gran velocidad enormes volúmenes de documentación, para extraer de ellos pautas o mejores opciones de actuación ante supuestos concretos, parece posible y de gran utilidad para los usuarios. Y es que en los últimos tiempos parece haberse producido un cambio de orientación de la tecnología. En vez de insistir en el complejísimo empeño de diseñar modelizaciones de los ordenamientos jurídicos, integrados con sistemas que imiten el funcionamiento del cerebro humano, se está procurando la obtención de máquinas que puedan interactuar con los humanos, destinadas a complementar las habilidades del pensamiento del cerebro (19).

Amerita señalar que respecto del derecho de los robots, se ha propuesto elaborar una regulación avanzada que pueda impulsar el desenvolvimiento de la robótica y de la inteligencia artificial, y asegurar un desarrollo congruente con los valores propios de las constituciones y de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. Así, cabe destacar la importante resolución del Parlamento Europeo, de 16 de febrero de 2017, con recomendaciones destinadas a la Comisión sobre normas de derecho civil sobre robótica, que recoge las principales líneas de trabajo para el legislador al respecto, entre las que destacan:a) la creación de una «Agencia Europea de Robótica e Inteligencia Artificial»; b) la elaboración de un código de conducta ético voluntario que sirva de base para regular quién será responsable de los impactos sociales, ambientales y de salud humana de la robótica y asegurar que operen de acuerdo con las normas legales, de seguridad y éticas pertinentes; c) promulgar reglas de responsabilidad por los daños causados por los robots; d) crear un estatuto de persona electrónica; e) crear un Registro Europeo de los robots inteligentes, f) la robótica y la inteligencia artificial son descritas como «tecnologías disruptivas» que pueden «transformar vidas y prácticas de trabajo», afectar al mercado laboral y los niveles de empleo, y que eventualmente tendrán un gran impacto en todas las esferas de la sociedad (20).

X. CONCLUSIONES

La relación entre la inteligencia artificial y el derecho resulta ser saludablemente complementaria.

La inteligencia artificial no pretende reemplazar al ser humano en el campo jurídico.

No lo podría hacer cabalmente, en tanto que la naturaleza de inteligencia humana no es alcanzable por la inteligencia artificial. Más bien, esta última facilita y agiliza la labor de los diversos actores de la administración.

Apostrofamos que la indicada complementariedad no debe ser asumida, como una limitación a las capacidades humanas de los operadores del derecho. Así, no debe supeditarse a los avances de la inteligencia artificial, sino, apuntar que ellas se vean potenciadas, fortalecidas. Ello en beneficio de los justiciables y la administración de justicia.

Es de resaltar que existen algunos riesgos y puntos que salvar, a efectos que dicha relación pueda ser más fluida como fructífera.

En razón del avance y desarrollo de dicha relación, se aprecia que el derecho se va quedando a la saga, respecto de las nuevas situaciones que se van presentando, como producto de la vorágine de avance en la relación del derecho y la inteligencia artificial.

El cambio de paradigma será también un importante punto de agenda a ser atendido.Corresponde pues determinar, en qué medida el mundo del derecho se encuentra preparado para darle el crédito correspondiente a los eventuales productos.

Verbigracia, las sentencias que puedan ser hechas a cuatro manos entre el hombre y la máquina, requerirán de la aceptación su imperio, así como, de la categoría que pueda implicar, ya sea jurisprudencia, precedente vinculante, entre otros.

De conformidad a la nueva coyuntura, deberá prevalecer como máximo la relativa despersonalización jurídica, pero nunca, su deshumanización. Ello, en tanto que la consecuente evolución de la administración de justicia deberá enfocarse y entenderse siempre en beneficio de los justiciables, en lugar de las máquinas.

Abrazamos el arribo de las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial como su importante aporte al derecho. Sin embargo, dicha fructífera relación no deberá contemplar en extremo alguno la estricta inobservancia y salvaguarda de la seguridad jurídica y la justeza.

XI. SUGERENCIAS

Resulta necesario el abordaje de mayores estudios y análisis, con la finalidad de superar las brechas desarrolladas.

Amerita abrazar la regulación legal de la cada vez más creciente relación entre ellos. Pero, se precisa contar con una rama específica, la cual se encontraría en ciernes.

Nos referimos al derecho de los robots o derecho robótico. La Academia se encuentra notificada para lo propio.

Dicho nuevo advenimiento comportará mayor capacitación y actualización, para lograr la efectividad y eficiencia de su aplicación.

La fundamental asunción de una concientización de los actores jurídicos, para desenvolverse y sintonizar con el nuevo escenario del derecho de los robots. Implica también en este aspecto, un «aggiornamento» tan necesario como urgente.

———-

(1) GUIBOURG, Ricardo A.: Bases teóricas de la informática jurídica, «Revista Doxa» n° 21, 2/1998, https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/10359/1/doxa21-2_15.pdf, p.192.

(2) MARTÍNEZ BAHENA, Goretty C.: La inteligencia artificial y su aplicación al campo del derecho, http://www.corteidh.or.cr/tablas/r30570.pdf.

(3) Inteligencia, http://www.educamus.es/index.php/inteligencia.

(4) Malpica Velasco, José A., Inteligencia artificial y conciencia, www3.uah.es/benito_fraile/ponencias/inteligencia-artificial.pdf.

(5) GARRIDO KOECHLIN, Juan J.: La cuarta ola, «Peru21», 3/5/15, http://peru21.pe/opinion/juan-josegarrido-cuarta-ola-2217995.

(6) Fernández Hernández, Carlos – Boulat Pierre, Inteligencia artificial y derecho. Problemas y perspectivas, http://noticias.juridicas.com/conocimiento/articulos-doctrinales/10061-inteligencia-artificial-y-derecho-prob
emas-y-erspectivas/#_Toc416175199.

(7) FERNÁNDEZ HERNÁNDEZ – BOULAT: Inteligencia artificial y derecho. Problemas y perspectivas, http://noticias.juridicas.com/conocimiento/articulos-doctrinales/10061-inteligencia-artificial-y-derechoprobl
mas-y-perspectivas/#_Toc416175199.

(8) FLORENCIA CABRERA, Romina: E-justicia, una oportunidad para la inteligencia artificial y protección de datos, http://www.diplointernetgovernance.org/profiles/blogs/e-justicia-una-oportunidad-parala-inteligencia-artifici
l-y.

(9) NISA ÁVILA, Javier A.: Robótica e inteligencia artificial ¿legislación social o nuevo ordenamiento jurídico? http://tecnologia.elderecho.com/tecnologia/internet_y_tecnologia/Robotica-Inteligencia-Artificial-legislacion
social-nuevo-ordenamiento_11_935305005.html.

(10) JIMÉNEZ DE LUIS, Ángel: Facebook apaga una inteligencia artificial que había inventado su propio idioma, http://www.elmundo.es/tecnologia/2017/07/28/5979e60646163f5f688b4664.html, 2017.

(11) FERNÁNDEZ HERNÁNDEZ – BOULAT: Inteligencia artificial y derecho. Problemas y perspectivas,

http://noticias.juridicas.com/conocimiento/articulos-doctrinales/10061-inteligencia-artificial-y-de
echoproblemas-y-perspectivas/#_Toc416175199.

(12) El equipo de investigadores creará un prototipo del juez robot, https://espanarusa.com/es/news/article/592063.

(13) CASANOVAS, Pompeu: Derecho, tecnología, inteligencia artificial y web semántica. Un mundo para todos y para cada uno, «Enciclopedia de Filosofía y Teoría del Derecho», vol. 1, https://archivos.juridicas.

unam.mx/www/bjv/libros/8/3875/26.pdf, p. 834.

(14) DENEGRI, Marco A.: El dios de la prótesis, «Diario El Comercio. Cuerpo Luces», 6/8/17, p. 5.

(15) GALDÓS, Carlos: Chicos robot, «Revista Somos», «Diario El Comercio», n° 1600, 5/8/17, p. 58.

(16) BARRIO ANDRÉS, Moisés: Robótica, inteligencia artificial y derecho, http://www.realinstitutoelcano.

org/wps/portal/rielcano_es/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/ari103-2018-barr
oandres-robotica-inteligencia-artificial-derecho, 2018.

(17) BARRIO ANDRÉS, Moisés: Robótica, inteligencia artificial y derecho, http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano_es/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/ar
103-2018-barrioandres-robotica-inteligencia-artificial-derecho, 2018.

(18) BARRIO ANDRÉS, Moisés: Robótica, inteligencia artificial y derecho, http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano_es/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/ar
103-2018-barrioandres-robotica-inteligencia-artificial-derecho, 2018.

(19) FERNÁNDEZ HERNÁNDEZ – BOULAT: Inteligencia artificial y derecho. Problemas y perspectivas, http://noticias.juridicas.com/conocimiento/articulos-doctrinales/10061-inteligencia-artificial-y-derechoprobl
mas- y-perspectivas/#_Toc41617519 9.

(20) Inteligencia artificial y derecho, https://letslaw.es/inteligencia-artificial-y-derecho, 2019.

A %d blogueros les gusta esto: