El ODS 12: Garantizar modalidades de consumo y producción responsable

Autor: Roche, María L. – Carreras, Florencia –

Fecha: 4-sep-2019

Cita: MJ-DOC-14968-AR | MJD14968

Sumario:

I. Introducción. II. El Objetivo de Desarrollo Sostenible N° 12. III. ¿Cuáles son las modalidades actuales de consumo y producción que deben cambiar? III. a) Pérdida de alimentos. III. b) Generación de Desechos. III. c) Energía. III. d) Proyecto de Ley Bic. III. e) Educación Ambiental. IV. Conclusión.

Doctrina:

Por María L. Roche (*) y Florencia Carreras (**)

I. INTRODUCCIÓN

La Agenda 2030 (1) de desarrollo sostenible aprobada por las Naciones Unidas en 2015, es una agenda alentadora y transformadora, que llama a cambiar nuestro estilo de desarrollo, respetando el medio ambiente. La misma incluye 17 objetivos y 169 metas. Actualmente nos enfrentamos a un cambio de época, donde la degradación ambiental, el lento crecimiento económico mundial y las desigualdades sociales, además de ser limitaciones para alcanzar nuestro máximo potencial, nos presentan un desafío sin precedentes: continuar con los mismos modelos de producción, energía y consumo, o aceptar que ya no son posibles y transformar el paradigma de desarrollo dominante por uno de desarrollo sostenible.

Se estima que para 2050 la población llegue alcanzar los 9600 millones, por lo que para seguir manteniendo el nivel de vida actual, vamos a necesitar de casi tres planetas para proporcionarnos los recursos naturales. Asimismo, en los próximos 20 años se espera que más personas se sumen a la clase media en todo el mundo. Lo cual es muy bueno para la prosperidad individual, pero también significa que aumentará la demanda de recursos naturales, ya limitados.

II. EL OBJETIVO DE DESARROLLO SOSTENIBLE (ODS) N° 12: PRODUCCIÓN Y CONSUMO RESPONSABLES

El ODS 12 consiste en fomentar el uso eficiente de la energía y de los recursos naturales. Significa hacer más y mejores cosas pero con menos recursos. Para cumplir con el mencionado objetivo, debemos lograr generar una ganancia neta a partir de actividades económicas que reduzcan el uso de los recursos naturales, reduzcan la degradación al medio ambiente, y al mismo tiempo generen una mejor calidad de vida para todos. Para esta jornada hemos seleccionado el ODS 12 ya que creemos que actualmente los modelos de consumo y producción que hemos venido utilizando se han tornado inviables si queremos garantizarnos un modelo que nos asegure un ambiente sano y apto para el desarrollo humano.

Todos vivimos en este planeta que es muy bello que nos sustenta y produce diversos frutos.El daño que le provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso de esos frutos se manifiesta en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes. Esta es una problemática ecológica que se presenta como una crisis, con consecuencia dramática debido a la actividad descontrolada del ser humano, a una explotación inconsiderada de la naturaleza.Y nosotros como seres humanos, corremos el riesgo de destruir nuestro planeta y de ser a su vez víctimas de esta degradación. Con lo cual, si no queremos seguir causando daños irreversibles al medio ambiente, debemos actuar para cambiar nuestras modalidades de consumo y producción.

III. ¿Cuales son las modalidades actuales de consumo y producción que deben cambiar?

A través de la lectura del informe (2) elaborado por el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales (CNCPS), organismo dependiente de Presidencia de la Nación, encargado de la coordinación de las acciones necesarias para el efectivo cumplimiento de los 17 ODS en nuestro país, y en la búsqueda de respuestas a nivel institucional, relevamos las siguientes situaciones en las que se puede apreciar el llamamiento a los gobiernos, al sector privado y a la sociedad civil, para lograr respuestas, tanto a nivel mundial, regional y local.

A) Pérdida de Alimentos: Meta 12.3) Reducir a la mitad el desperdicio de alimentos mundial en la venta al por menor y a nivel de los consumidores y reducir las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción y suministro, incluidas las pérdidas posteriores a la cosecha.

Cada año alrededor de un tercio (1\3) de todos los alimentos producidos (el equivalente a 1.300 millones de toneladas, por un valor aproximado de 1 billón de dólares), termina pudriéndose en los tachos de basura de los consumidores, deteriorándose a causa de las deficientes prácticas de recolección y transporte.En Argentina 16 millones de toneladas de comida se tiran cada año a la basura, cuando más del 30% de la población está bajo la línea de pobreza y tiene dificultades para alimentarse. La red de banco de alimentos estima que rescatando el 10% de los alimentos que se desechan, se podría alimentar a 5.000.000 de personas que no tienen asegurado un plato diario de comida en el país.

A nivel Nacional, la ley 27.454 del 2018 crea el Plan Nacional de REDUCCIÓN DE PÉRDIDAS Y DESPERDICIO DE ALIMENTO que opera en la órbita de la Secretaría de Gobierno de Agroindustria y complementa el llamado RÉGIMEN ESPECIAL PARA LA DONACIÓN DE ALIMENTOS que es la Ley 25.989 de diciembre de 2004.

En ese sentido creemos que el auténtico desarrollo humano posee un carácter moral y supone el pleno respeto a la persona humana, pero también debe prestar atención al mundo natural y su mutua conexión en un sistema ordenado.

B) Generación de Desechos: Meta: 12.5) Reducir considerablemente la generación de desechos mediante actividades de prevención, reducción, reciclado y reutilización.

En general el promedio de basura que generan por día los habitantes del Gran Buenos Aires viene en ascenso, al menos desde 2015 subió de 0,5 % a 0,72 % del 2015 al 2018. (3)

En la Ciudad de Buenos Aires en el 2005 se sancionó la denominada Ley de Basura Cero, que establecía adoptar medidas para reducir progresivamente la generación de residuos y alentar la recuperación de materiales y reciclado. Sin embargo, la ciudad no pudo alcanzar los objetivos (en 2018 se alcanzó a reducir la basura en un 26% cuando la meta era del 75%) y el año pasado la Legislatura aprobó la modificación a esa ley habilitando la incineración de residuos para generar combustión y producir energía.Actualmente la Ley está suspendida ya que resulta cuestionable el uso de este proceso denominado termovalorización.

En el Gran Buenos Aires según estadísticas anuales publicadas por la CEAMSE (4) (Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado) el año pasado solo 8 de los 25 distritos que la integran, redujeron la cantidad de residuos que enviaron a la CEAMSE. Pero entre todos generaron más basura que en 2017. Destacamos que los Municipios que más bajaron los desperdicios fueron Vicente López y la Matanza. En cambio, Ezeiza y José C Paz son lo que más incrementaron las toneladas que tiran en el relleno sanitario. Tanto las subas como las bajas se explican por las mejoras en los sistemas de recolección, lo que permitió separar los residuos desde el origen (en el caso de quienes produjeron menos desperdicios) o levantar la basura en hogares que antes tiraban los residuos en las calles (en el caso de quienes aumentaron las toneladas en el predio de la CEAMSE)

Estos problemas están íntimamente ligados a la cultura del descarte, que afecta tanto a los seres humanos excluidos a los más vulnerables como a las cosas que rápidamente se convierten en basura.

C) Energía: Meta: 12.2) Lograr la gestión sostenible y el uso eficiente de los recursos naturales.

En relación al uso de energía los hogares consumen el 29% de la energía mundial y contribuyen al 21% de las emisiones de CO2.En cambio si todos los habitantes comenzaran a utilizar bombitas de bajo consumo nos ahorraríamos 120 millones de dólares.

En el contexto de la Ley N.º 26.190 en diciembre de 2006 inicialmente bajo la órbita del ex Ministerio de Planificación y también de Economía, se creó un Régimen de Fomento Nacional para el uso de fuentes renovables de energía destinada a la producción de energía eléctrica y más recientemente a través de la Ley N.º 27.424 se creó RENOVAR (5) que continuando con este objetivo aplica un Programa de abastecimiento de energía eléctrica a partir de fuentes renovables. El mencionado plan tiene como objetivo abastecer al país con energía eléctrica a partir de fuentes renovables. Se apunta a la generación de energías renovables para que para 2025 esta energía representa el 20% del consumo masivo.

Dadas las características de nuestro país, la Argentina tiene todas las condiciones para avanzar en energías renovables, existen perspectivas alentadoras para el desarrollo de estas fuentes.

D) Proyecto de Ley Bic: Meta 12.6) Alentar a las empresas, en especial las grandes empresas y las empresas transnacionales, a que adopten prácticas sostenibles e incorporen información sobre la sostenibilidad en su ciclo de presentación de informes

El proyecto de ley BIC (6) obtuvo media sanción en diputados y espera ser aprobado en el Senado. Se encuentra dentro de los proyectos de la agenda ambiental que esperan su sanción en el congreso. El fomento a la actividad privada a través de una ley que regule y de entidad a las empresas de beneficio e interés colectivo (empresas b), es necesario para garantizar un modelo de consumo y producción sustentable.

Las empresas de Triple Impacto son aquellas que integran la creación de valor económico, social y ambiental. El proyecto de ley mencionado da identidad y regula a las empresas mediante su impacto social y ambiental.Prevé que las sociedades de Beneficio e Interés Colectivo, deberán incluir en su contrato el «impacto social, ambiental, positivo y verificable» que deberán generar y deberá ser respaldado por el 75% de los socios de la compañía. Si bien no otorga ningún beneficio impositivo, los diversos beneficios surgirán del mercado y/o de políticas que el Estado pueda implementar a través de programas de compras públicas preferenciales, facilidades de acceso a crédito o a fondos, etc.

E) Educación Ambiental: Meta: 12.8) Asegurar que las personas de todo el mundo tengan la información y los conocimientos pertinentes para el desarrollo sostenible y los estilos de vida en armonía con la naturaleza.

En la ciudad de Avellaneda existen dos Reservas, una de ellas con 140 hectáreas que se extiende entre los Arroyos Sarandí y Santo Domingo, y el Río de La Plata y otra con una Escuela de Educación Ambiental en la zona de Sarandí (acceso sudeste).

Con charlas en los tres niveles primario- secundaria y terciario, no desde el aspecto biológico ecológico sino con un enfoque social, como construcción ambiental analizar qué es la contaminación, los tipos de contaminación, armar proyectos ambientales en el aula para que los alumnos puedan iniciar y terminar con un proyecto que abarque a toda la comunidad, desde los padres a los profesores, empleados, etc.

IV. CONCLUSIÓN

Para finalizar, creemos que el concepto del objetivo mencionado se encuentra garantizado dentro del art. 41 de la CN:«Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo.Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales.» De la lógica de la lectura de este artículo podemos entender que es deber del estado el de garantizar un consumo y producción responsable, así como también es un DERECHO que tenemos todos los ciudadanos a vivir en un ambiente sano y equilibrado, pero también es un DEBER que tenemos todos los habitantes de preservarlo. No existe ambiente sano y equilibrado, apto para el desarrollo humano, que no comprometa la vida de futuras generaciones sin modelos de consumo y producción sustentables. Por lo tanto podemos concluir que la responsabilidad en la implementación de las acciones necesarias para el cumplimiento del ODS 12, «excede a las políticas públicas y son múltiples los actores que debemos involucrarnos».

Observamos que la posibilidad de dejar de depender de fuentes de energía no renovables se presenta como una gran oportunidad de reducir costos energéticos en nuestra región. Pero notamos que los avances para lograr adoptar un modelo circular de producción que supone limitar al máximo el uso de los recursos no renovables, moderar el consumo, maximizar la eficiencia del aprovechamiento, reutilizar y reciclar, no son todavía suficientes. Queda claro que falta una política integral para la gestión de residuos. Y consideramos que es esencial sensibilizar a los consumidores mediante la educación sobre los modos de vida sostenibles, facilitandoles información adecuada.El ambiente, la vida, la sexualidad, la familia, las relaciones sociales, son parte del debate y no pueden quedar excluidos porque la degradación de la naturaleza está estrechamente «unida a la cultura». La invitación que hacemos el día de hoy es a tomar conciencia de nosotros mismos, de nuestro consumo y de la capacidad de transformar la realidad que tenemos los seres humanos, para así garantizarnos un modelo que nos asegure un ambiente sano y apto para el desarrollo humano.

«Si nos sentimos íntimamente unidos a todo lo que existe, la sobriedad y el cuidado brotarán de modo espontáneo».

Gracias a la Universidad Austral que desde la Diplomatura Ambiente, Energía, Hidrocarburos y Minería y especialmente a María Belén Aliciardi y Horacio Payá nos proponen participar de esta Jornada a los alumnos en esta etapa de formación.

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(1) https://www.onu.org.ar/agenda-post-2015/

(2)https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/informe-ods-todo.pdf

(3)http://www.ceamse.gov.ar/estadisticas/

(4) http://www.ceamse.gov.ar/estadisticas/

(5) https://www.argentina.gob.ar/renovar

(6) https://www.diputados.gov.ar/proyectos/proyecto.jsp?exp=2498-D-2018

(*) Abogada, Universidad Nacional de La Plata. Posgrado en Especialización en Derecho Procesal y Defensa del Estado.

(**) Abogada, UBA. Alumna de la Diplomatura en «Ambiente, Energía, Minería e Hidrocarburos» de la Universidad Austral y alumna de la Diplomatura en «Desarrollo y Financiamiento de

Proyectos de Energía Renovable» de la Universidad del CEMA. Se desempeña como abogada en el área de derecho comercial y participa como colaboradora en la clínica jurídica de F.A.R.N (Fundación Ambiente y Recurso Naturales)

N. de la R.: Ponencia presentada en la Jornada del Día Mundial del Medio Ambiente en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el 5 de junio en la Universidad Austral.

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