Dueña pero sin llave: Daño moral a la condómina de una unidad funcional, debido a que la obtención de la llave demoró dos años, en los que le fue impedido ingresar al edificio

Partes: Vasallo Analía Soledad c/ Cons. de Prop. Saavedra 322 s/ daños y perjuicios

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil

Sala/Juzgado: H

Fecha: 30-ago-2019

Cita: MJ-JU-M-121014-AR | MJJ121014 | MJJ121014

Procedencia del reclamo daño moral a una condomina de una unidad funcional, debido a que el proceso de obtención de la llave demoró alrededor de dos años, en los que le fue impedido ingresar a un edificio del que es propietaria.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar la sentencia que hizo lugar a la demanda por la cual una condómina de una unidad funcional reclamaba la entrega de la llave del edificio, así como al resarcimiento del daño moral, pues el proceso de obtención de la llave -fundamental para ejercer libremente su derecho de propiedad- demoró alrededor de dos años, lo que debe generar angustia al no poder ingresar a un edificio en el que es propietaria.

2.-La existencia de una deuda de expensas no es motivo para impedir el ingreso al edificio de quien tiene derecho a hacerlo, ya que lo que debe hacer el administrador es reclamar judicialmente la deuda, pues se trata de su facultad, y también de su deber, pero no puede hacer justicia por mano propia.

3.-Se reconoce la eficacia probatoria de los correos electrónicos, sosteniendo que al email cabe concederle plena eficacia probatoria ente la actora y el codemandado, ya que este si bien en su escrito de contestación de demanda negó su autenticidad, luego se sirvió de él para excepcionar su legitimación para ser demandado, por ello corresponder asignarle a los mensajes electrónicos la misma eficacia probatoria que de conformidad con el CC., art. 1190, inc. 2º , se le asigna al fax como principio de prueba por escrito.

4.-Aun cuando los correos electrónicos se tratan de documentos que carecen de firma digital a los que no puede otorgarse un valor de convicción preeminente por no cumplir con los requisitos de los arts. 2º y 5º de la Ley 25.506 sobre ‘firma digital’, puesto que el elemento de autenticación o certificación es un requisito esencial de autenticidad, no existe impedimento para que se los ofrezca como medio de prueba (conf. CPCCN 378:2 ), considerándoselos principio de prueba por escrito.

Fallo:

En Buenos Aires, a los 30 días del mes de agosto de 2019, hallándose reunidos los señores Jueces integrantes de la Sala H de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil de la Capital Federal, a los efectos de dictar sentencia en los autos: «Vasallo, Analía Soledad c/ Cons. De Prop. Saavedra 322 s/ Daños y perjuicios», y habiendo acordado seguir en la deliberación y voto el orden de sorteo de estudio, el Dr. Kiper dijo:

Contra la sentencia dictada en primera instancia (fs. 154/61), que hizo lugar a la demanda por la cual una condómina de una unidad funcional reclamaba la entrega de la llave del edificio, así como al resarcimiento del daño moral, y rechazó el reclamo de daños materiales, expresan agravios el consorcio (fs. 172/5), y la actora (fs. 177/8). El primero contestó el traslado a fs. 181/4, y la segunda a fs. 186/7.

El consorcio demandado alega que no se ha probado su negativa a entregar la llave a la actora. Critica que, a pesar de no haberse acreditado la veracidad de los correos electrónicos, la a quo haya tenido por cierta la situación. También considera errónea la invocación de la teoría de los actos propios. Por último, se agravia de la admisión del resarcimiento del daño moral.

Por su parte, la actora se queja de que se haya desestimado su reclamo indemnizatorio del daño material y del lucro cesante. Dice que el peritaje revela la existencia de los daños en la unidad, y que ellos guardan relación de causalidad con el hecho del consorcio.

Pues bien, debo examinar en primer lugar si es cierto que el consorcio se negó a suministrarle a la actora la llave de entrada al edificio.

De las constancias de autos surge que, con fecha 3 de setiembre de 2015, se realizó una mediación prejudicial en la que uno de los objetos era la entrega de la llave de entrada al edificio (fs.3). Hay también copias simples de correos electrónicos, de los que surge que la actora le envió al consorcio copia de las resoluciones judiciales que probaban su derecho al inmueble, luego de una sucesión judicial (este expediente corre agregado al presente), y de otros por los que reclamó la entrega de la llave (ver fs. 4/6, 18/24). De uno de ellos, surge que el administrador le informó una importante deuda de expensas, y que le aclarara si era propietaria del total o del 50%, dado que se le había hecho una cesión por un porcentual (ver fs. 24).

El día 4 de julio de 2017. al realizarse la audiencia prevista por el art. 360 del CPCCN, si bien no hubo acuerdo sobre determinados reclamos, «al solo efecto conciliatorio, la parte demandada acuerda con la accionante la entrega de la llave de ingreso al consorcio, acción que se lleva a cabo en este mismo actor (ver fs. 72).

Es cierto que informó Google Argentina SRL que no le era posible informar sobre la veracidad de los correos electrónicos acompañados (ver fs. 116). No obstante, considero que es altamente probable su existencia, esto es, que la actora reclamó sin éxito la entrega de la llave. Incluso, como señalé, hubo una mediación prejudicial en la que fue objeto expreso de reclamo, sin que lo hubiera conseguido.

En algunos casos, la jurisprudencia ha reconocido la eficacia probatoria de los correos electrónicos. En ese sentido, se ha dicho que al email cabe concederle plena eficacia probatoria ente la actora y el codemandado, ya que este si bien en su escrito de contestación de demanda negó su autenticidad, luego se sirvió de él para excepcionar su legitimación para ser demandado. «Es que corresponder asignarle a los mensajes electrónicos la misma eficacia probatoria que de conformidad con el Cód. Civil, art. 1190, inc. 2º, se le asigna al fax como principio de prueba por escrito» (CNCom., sala C, 09/02/2007, «Zachara, Ivone E. y otro c.Banco Itaú Buen Ayre SA»,). Asimismo, en el marco de un proceso de divorcio, la Cámara Civil consideró la eficacia probatoria de los correos electrónicos (CNCiv., Sala M, 16/09/2011, «V., E. O. c. P., M, L. s/ divorcio art. 214 inc. 2º» , Cita Online AR/JUR/57132).

La Cámara Comercial (sala D, del 02/03/2010, «Bunker Diseños SA c. IBM Argentina SA s/ ordinario» ), destacó que el valor probatorio del correo electrónico ocupa un lugar preeminente a partir de la vigencia de la ley 25.506, en tanto su valor probatorio es equiparable al de los instrumentos privados, y se presume la autoría e integridad del mensaje, correspondiendo a la otra parte destruir tales presunciones. A su vez, añadió que aun cuando en este caso se trata de documentos que carecen de firma digital a los que no puede otorgarse un valor de convicción preeminente por no cumplir con los requisitos de los arts. 2º y 5º de la ley 25.506 sobre «firma digital», puesto que el elemento de autenticación o certificación es un requisito esencial de autenticidad, no existe impedimento para que se los ofrezca como medio de prueba (conf. CPCCN 378:2), considerándoselos principio de prueba por escrito como había aceptado la doctrina antes de la sanción de la citada ley 25.506. Tal valor probatorio se sustenta en las normas del Código Civil, arts. 1190, 1191, 1192, pues aunque por no estar firmados no alcancen la categoría de documento privado, es admisible su presentación en juicio para probar un contrato siempre que emanen del adversario, hagan verosímil el hecho litigioso y que las restantes pruebas examinadas a la luz de la sana crítica corroboren su autenticidad. Por lo tanto, es decisiva la prueba complementaria que se produzca merituada conforme con los criterios de la sana crítica y conjuntamente con las restantes pruebas del proceso. Puede verse una reseña en Molina Quiroga, Eduardo, «Documentos y comunicaciones electrónicas:su eficacia probatoria a la luz del Código Civil y Comercial», JA 2017-II-1249.

En relación al Código Civil y Comercial, señala Leguisamón («Las dificultades probatorias de los adelantos tecnológicos y el nuevo Código Civil y Comercial», elDial.com – DC1FA8) que el art. 318 establece que «la correspondencia, cualquiera sea el medio empleado para crearla o transmitirla puede presentarse como prueba por el destinatario», frase que comprende a los correos electrónicos. También el art. 286 del mismo código se refiere a la utilización de cualquier soporte con texto inteligible aunque su lectura exija medios técnicos para los instrumentos públicos, privados o particulares no firmados.

La otra norma directamente aplicable es el art. 319, que establece que «el valor probatorio de los instrumentos particulares debe ser apreciado por el juez ponderando, entre otras pautas, la congruencia entre lo sucedido y narrado, la precisión y claridad técnica del texto, los usos y prácticas del tráfico, las relaciones precedentes y la confiabilidad de los soportes utilizados y de los procedimientos técnicos que se apliquen».

Por ende, advierto que el proceso de obtención de la llave – fundamental para ejercer libremente su derecho de propiedad- demoró alrededor de dos años. Al ser así, entiendo justificada la indemnización del daño moral fijada por la a quo, pues no dudo de que debe generar angustia no poder ingresar a un edificio en el que se propietaria de una unidad funcional, máxime al extenderse en el tiempo la situación.

Además, como resolvió la a quo, la existencia de una deuda de expensas no es motivo para impedir el ingreso al edificio de quien tiene derecho a hacerlo.Se ha dicho que «.lo que resulta irrazonable y arbitrario es que, a más de haber intentado una acción judicial contra la actora en procura del pago de la deuda, y de haber impedido el uso de las instalaciones deportivas del club, como medidas de presión contra la actora, agregue ahora la prohibición del ingreso por el acceso principal (.) porque esta última medida unida a las anteriores es lo que la convierte en francamente arbitraria, ilegítima y desproporcionada con relación a los fines propuestos» ¨{la sanción impuesta a la socia morosa en el pago de las expensas no sólo le impedía acceder al complejo por la entrada principal, sino que solamente se le permitía ingresar por el acceso asignado a los proveedores, ubicado en una zona más alejada de la autopista, y, por lo tanto, más insegura} (CNCiv., sala K, 6/7/2004, Amabile Cibils, María Gabriela v. Club de Campo Aranzazu s/amparo).

Lo que debe hacer el administrador es reclamar judicialmente la deuda, pues se trata de su facultad, y también de su deber. Pero no puede hacer justicia por mano propia.

Por su parte, se agravia la actora del rechazo de su reclamo indemnizatorio de daños materiales.

Si bien es cierto que el perito designado en autos informó sobre distintos daños habidos en la unidad funcional (fs. 80/7), la a quo no admitió la pretensión porque: a) no había relación de causalidad entre los daños probados y la actitud del consorcio; b) no se probó que los deterioros se produjeron durante el período en el que se reclamó la entrega de la llave; c) se han acreditado otras causas de los daños, tales como la humedad y filtraciones en el baño provenientes del piso superior; d) quien demanda carga con la prueba de la relación de causalidad puramente material.En cuanto al lucro cesante, consideró la juez de primera instancia que no se probó que el inmueble estuviera destinado a alguna actividad productiva, y que por su estado no es posible suponer que hubiese sido alquilado en lo inmediato. Además, señaló que, al tratarse de un condominio, la actora no podía por sí sola celebrar contratos de locación (art. 2682, Cód Civil, art. 1986, Cód Civil y Comercial).

Pues bien, lo concreto es que la apelante no formula una crítica concreta y razonada de estos fundamentos. Para que exista expresión de agravios, para que recurso sea fundado, no basta con expresar el disenso con la solución. Es menester rebatir adecuadamente los razonamientos principales del fallo apelado.

La actora no cumple, siquiera mínimamente, con estos recaudos, por lo que su recurso debe ser declarado desierto.

Además, a mayor abundamiento, señalo qu e la propia actora afirma en su memorial que desconocía el estado anterior del inmueble.

Por todo lo expuesto, voto para que se confirme la sentencia apelada en lo que fue materia de agravios; con costas de esta instancia en el orden causado, teniendo en cuenta la suerte corrida por cada recurso.

El Dr. José Benito Fajre dijo:

Adhiero a las consideraciones expuestas por el Dr. Kiper en su voto, proponiendo la solución allí indicada.

La Dra. Abreut de Begher dijo:

Adhiero a las consideraciones expuestas por el Dr. Kiper en su voto, proponiendo la solución allí indicada.

Con lo que se dio por finalizado el acto, firmando los señores Jueces por ante mí de lo que doy fe.

José Benito Fajre, Liliana E. Abreut de Begher, Claudio M. Kiper.

Buenos Aires, 30 de agosto de 2019.

Y VISTO, lo deliberado y conclusiones establecidas en el acuerdo transcripto precedentemente, por unanimidad, el Tribunal decide confirmar la sentencia apelada en lo que fue materia de agravios; con costas de esta instancia en el orden causado, teniendo en cuenta la suerte corrida por cada recurso.

Regístrese, comuníquese a la Dirección de Comunicación Pública dependiente de la CSJN (conf. Ac. 15/13), notifíquese y oportunamente, devuélvase.

José Benito Fajre

Liliana E. Abreut de Begher

Claudio M. Kiper.

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