A repartir la torta: La partición privada de los bienes del sucesorio no procede al existir desacuerdo de los coherederos

Partes: D. J. s/ Sucesión

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Rosario

Sala/Juzgado: I

Fecha: 18-dic-2018

Cita: MJ-JU-M-118909-AR | MJJ118909 | MJJ118909

La partición privada de los bienes del sucesorio no procede al existir desacuerdo de los coherederos.

Sumario:

1.-Corresponde revocar la resolución que admitió el pedido de un heredero relativo a la realización de una partición en especie, dividiendo en dos partes uno de los inmuebles que integra el acervo sucesorio, y disponer su realización por vía judicial de acuerdo a los arts. 2371 y 2373 del CCivCom. pues no concurren los recaudos necesarios para que proceda la partición privada siendo que no existe la unanimidad que exige la legislación sustancial a tales fines y la situación de desacuerdo entre los sucesores fue expresamente reconocida en autos por el propio coheredero peticionario de aquella forma de partición.

Fallo:

Rosario, 18 de diciembre de 2018.

VISTOS: Los presentes autos caratulados «D. J. sobre Sucesión», (Expte. Nro. 235/2017 – C.U.I.J.: Nro. 21-01640834-1), venidos a resolver los recursos de apelación y conjunta nulidad interpuestos por el cesionario J. G. a foja 162 y por la coheredera H. R. D. a foja 165, contra la resolución N° 382 de fecha 1° de marzo de 2017 (fs. 154/156), proveniente del Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la 17ma. Nominación de Rosario y dictada en suplencia por el juez titular del Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la 14ta. Nominación de Rosario; habiendo expresado agravios el cesionario a fojas 264/267 y la coheredera a fojas 269/270; los que fueron contestado a fojas 273/276; encontrándose firme la providencia de autos (fs. 279, 280 y 282); y,

CONSIDERANDO:

1. Antecedentes de la causa: En fecha 8 de noviembre de 2013 se dictó la resolución N° 1.870 declarando herederos de J. D. a su cónyuge supérstite M. E. E. y a sus hijos H. R. y J. L. D. y B. (f. 36).

A fojas 64/65 se formuló denuncia de bienes del acervo hereditario (con su rectificación de f. 72), consistente en: el 50% del lote señalado con el N° 23 en el plano 15.212/1928, ubicado en la calle La Paz entre las de Cafferata e Iriondo de esta ciudad; el 100% de un lote situado en Pueblo Andino señalado con el N° 7 de la Manzana V en el plano 85.235/1975 y la unidad «U-24» parcela CERO DOS-CERO OCHO del edificio situado en calle Ocampo N° 234 de esta ciudad.

En fecha 4 de septiembre de 2014 se llevó a cabo audiencia en los términos del artículo 19 del C.P.C.C.en la cual los herederos decidieron poner a la venta los inmuebles referidos; acordaron celebrar nueva audiencia dentro del término de ciento veinte días a los fines de determinar los pasos a seguir en caso de no lograrse la realización de los bienes y fijaron el canon locativo correspondiente a los dos inmuebles situados en esta ciudad (f. 80).

A foja 87 se denunció la cesión de derechos hereditarios formulada por la heredera M. E. E. a favor de J. G. mediante escritura N° 39 del 12 de junio de 2014 pasada por ante la Escribana Anabel Alejandra Franchi (fs. 84/86).

Previa celebración de nueva audiencia (f. 116 vto.), en fecha 5 de julio de 2016 el coheredero J. L. D., por intermedio de su apoderada, presentó la propuesta obrante a fojas 118/119 por la cual solicitó tomar su porción hereditaria en especie del 20% de uno de los bienes del sucesorio (el sito en calle La Paz 3483), a través de la división física de la propiedad, cediendo el 8% de lo que le corresponde en concepto de detrimento y postulando la venta del 80% restante y la distribución del producido entre los herederos conforme sus porcentajes hereditarios. Corrido el correspondiente traslado, a foja 121 lo contestó la coheredera H. R. D. y a fojas 123/124 hizo lo propio el cesionario J. G., solicitando ambos el rechazo de la propuesta y la subasta de los bienes del acervo.

El 22 de diciembre de 2016 se dictó la providencia de que dispuso: «Atento las constancias de autos, surgiendo que no existe acuerdo entre los coherederos y el cesionario respecto del modo de efectuar la partición, debe procederse de conformidad a lo dispuesto por los artículos 2371 y 2373 del CCCN. A los fines del sorteo de perito partidor, fíjase fecha de audiencia para el día 22 de febrero de 2017 a las 10.00 horas.» (f. 151).

Contra dicho decreto J. L. D.interpuso recurso de revocatoria con subsidiaria apelación invocando la existencia de una situación de excepcionalidad atento encontrarse en juego la conservación de su lugar de trabajo y la preeminencia del principio de partición en especie.

Por resolución N° 382 del 1° de marzo de 2017 (fs. 154/156), el juez a quo hizo lugar al recurso de revocatoria y dispuso que previo los trámites de ley (arts. 609 y sgtes. C.P.C.C.; arts. 2.369, 2.377 y sgtes. C.C.C.N.) se autorice la partición en la forma expresada. Para así decidir, refirió que por principio la partición debe ser hecha en especie, sin que pueda ser impuesta la venta del bien por la mayoría de los herederos, salvo que no sea posible su división y tampoco pueda ser adjudicado en exclusividad a ningún heredero. Recordó que no se trata de un principio absoluto, ya que existen excepciones en las cuales procede la venta de los bienes de la herencia; citó jurisprudencia según la cual debe rechazarse la venta en remate público de inmuebles de la sucesión si ellos admiten la posibilidad física de subdivisión en propiedad horizontal, salvo que esa solución resulte antieconómica y antifuncional. Sostuvo que la oposición a la partición debía ser expuesta de manera expresa y clara en el marco del proceso, dando las razones correspondientes sean económicas o afectivas y juzgó que no se advertía cumplida la carga procesal de las partes en torno a la acreditación de la inviabilidad de la partición in re peticionada por el coheredero J. L. D., cuya regla se impone salvo prueba en contrario.

Contra la resolución interpusieron recursos de apelación y conjunta nulidad el cesionario J. G. a foja 162 y la coheredera H. R. D. a foja 165.

2. Elevada la causa a esta Sala (f. 262), el cesionario J. G. expresó sus agravios a fojas 264/267. Sostuvo que la partición solicitada por el coheredero J. L. D.no es ajustada a derecho y resulta perjudicial para el resto de los coherederos habiendo transcurrido años con el acervo cristalizado por su actitud caprichosa. Refirió que la partición privada es de excepción y sólo procede si todos los coherederos manifiestan consenso; de lo contrario la vía judicial se torna necesaria, conforme la norma del artículo 2.369 del C.C.C.N. Agregó que la propuesta ventilada en autos no resulta siquiera una figura del derecho sucesorio, que dividir materialmente un inmueble en dos no constituye partición alguna; que sobre el inmueble en cuestión existen mejoras no declaradas por lo que, previamente, resulta necesario la regularización de las mismas; que no se determinó si el proyecto es económicamente redituable. Señaló que, además de las erogaciones de dinero que requiere la obra, quedarían incluso con un acervo hereditario indiviso; que no existe certeza en cuanto al tiempo que insumirá el proyecto ni acerca de si será factible la venta del inmueble en esas condiciones. Concluyó que no se encuentran reunidos los requisitos para una partición en especie y solicitó que se lleve a cabo a la partición judicialmente.

A fojas 269/270 presentó su memorial la coheredera H. D. Adujo que se violó el derecho de defensa por haberse resuelto sobre la división de bienes sin correr traslado a las partes del recurso de foja 152. Señaló que el fundamento que dio lugar al dictado del decreto luego revocado radica en la inexistencia de acuerdo sobre el modo de efectuar la partición. Sostuvo que no puede aplicarse a los presentes la división en especie ya que existe un perjuicio para los herederos.Hizo notar que la sucesión se inició en el mes de abril de 2013 y que la división que pretende el coheredero además de insumir tiempo implica gastos; a su vez, que resultaría más difícil lograr la venta del inmueble bajo las condiciones propuestas (una casa dividida en dos, con una persona viviendo en la parte de arriba). Alegó que en caso de que el proponente pretenda que se le adjudique el inmueble, debía actuar conforme lo dispone el artículo 2.372 C.C.C.N., pidiendo la licitación. Por último, manifestó que en los presentes no es posible dividir y adjudicar los bienes en especie, debiendo procederse a la venta y distribución del producido y que, aún si se considerara posible la partición en especie, ello haría antieconómico el aprovechamiento de las partes.

Los agravios fueron contestados a fojas 273/276, solicitando su rechazo y la confirmación de la resolución recurrida.

3. El recurso de nulidad interpuesto a foja 162 ha sido mantenido de forma autónoma en esta instancia. El recurrente endilga que el a quo ha resuelto dos veces sobre idéntica cuestión sin respetar el derecho de defensa de las partes y que habiendo sido sustanciada la cuestión el recurso de reposición fue incorrectamente interpuesto.

El planteo nulificatorio deberá ser rechazado pues la cuestión planteada refiere a la revocatoria de un decreto de trámite que no dispone más que una cuestión ordenatoria, por lo que se considera que las críticas del impugnante encuentran adecuado tratamiento en el ámbito del recurso de apelación. A ello se suma el hecho de que la nulidad es estricta y restrictiva.

4. Ingresando en el examen de los agravios apelatorios, liminarmente se impone efectuar una distinción entre la forma de la partición y el modo de efectuar la división.

La legislación civil reconoce tres formas de hacer la partición: privada, practicada extrajudicialmente cuando existe unanimidad entre todos los herederos presentes y capaces (arts.3.462 CC y 2.366 CCCN), judicial (arts. 3.465 CC y 2.371 CCCN) y, finalmente, mixta (arts. 3.462 y 1.184 inc. 2 CC). Muy distinta es la cuestión relativa al modo o modalidad de la división del acervo. En el caso de la partición judicial, la división en especie se erige como una regla que sólo debe ser dejada de lado en determinadas circunstancias; por el contrario, cuando es realizada privadamente, los herederos tienen libertad absoluta en la elección del modo de división, lo cual encuentra fundamento en el recaudo de unanimidad (cfr. GOYENA COPELLO, Héctor R., «Tratado del Derecho de Sucesión», Tomo III, La Ley, Buenos Aires, 2007, págs. 408 y s.s.; NATALE, Roberto, en «Código Procesal Civil y Comercial de la Provincia de Santa Fe», Tomo 2, Juris, Rosario, 2010 págs. 742 y ss.).

Conforme ya lo disponía el artículo 3.465 del derogado Código Civil (inc. 3°) -reproducido luego en el art. 2.371 C.C.C.N.- la partición debe ser hecha judicialmente cuando los herederos presentes y capaces no acuerden hacerla privadamente. En tal sentido se ha dicho que al faltar un o de los requisitos de aquélla -la unanimidad (conf. art. 3.462 «in fine»)-, los sucesores no pueden sino recurrir a esta forma para partir los bienes (GOYENA COPELLO, Héctor R., ob cit, pág. 413).

Desde esta perspectiva, asiste razón a los apelantes cuando se agravian de la inexistencia de los recaudos necesarios para que proceda la partición privada. En efecto, de las constancias de autos surge que desde el año 2014 los herederos han llevado a cabo diversas gestiones para la división de la herencia, que han devenido infructuosas: inicialmente acordaron la venta de los tres inmuebles integrantes del acervo (ver audiencia del 04.09.2014 a f. 80); el 26.05.2016 J. L. D. presentó un acuerdo privado de división respecto del inmueble sito en calle La Paz 3483 suscrito conjuntamente con la coheredera H.D., aunque sin la participación del cesionario G.; casi dos años después del acuerdo inicial, el mencionado coheredero formuló expresamente una propuesta en estos autos sucesorios, que fue rechazada por los restantes (fs. 121 y 123/124). Todo ello denota sin lugar a dudas que no se encuentra reunido el recaudo de unanimidad que exige la legislación sustancial para permitir una partición privada o, en su caso, mixta. Incluso, la situación de desacuerdo entre los sucesores fue expresamente reconocida en autos por el propio coheredero J. L. D. en su escrito de fojas 111/112 (punto 5).

Por lo demás, se observa que los argumentos esgrimidos por el a quo refieren sustancialmente a la primacía del principio de división en especie, cuyo acatamiento es forzoso cuando la partición se lleva a cabo judicialmente y, por tanto, no se erige en un obstáculo a esa forma de partición. Lo cual termina por confirmar que los agravios de los recurrentes merecen ser acogidos, manteniendo la forma de partición inicialmente dispuesta en virtud de la inexistencia de unanimidad entre los coherederos y el cesionario.

4.3. Por lo expuesto, deberá hacerse lugar a los recursos de apelación incoados y, en consecuencia, revocar la resolución N° 382 de fecha 1° de marzo de 2017 (fs. 154/156), confirmando lo dispuesto mediante providencia de fecha del 22 de diciembre de 2016 (f. 151) que ordenó la partición judicial de conformidad con lo dispuesto por los artículos 2.371 y 2.373 del C.C.C.N. Sin perjuicio de lo que en definitiva se resuelva en cuanto al modo de efectuar la división del acervo hereditario conforme la tarea que lleve a cabo el perito partidor que se designe.

Las costas deberán imponerse a la apelada vencida (art. 251 C.P.C.C.). Los honorarios profesionales de alzada se fijarán en el (%) de los que en definitiva resulten regulados en primera instancia (art.19 ley 6.767).

Por ello, la Sala Primera de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Rosario, RESUELVE: 1) Desestimar los recursos de nulidad y hacer lugar a los recursos de apelación interpuestos por H. R. D. y J. G., revocando la resolución N° 382 de fecha 1 de marzo de 2017 (fs. 154/156). 2) Imponer las costas a la apelada vencida (art. 251 del C.P.C.C.). 3) Regular los honorarios profesionales de alzada en el (%) de los que en definitiva resulten regulados en primera instancia. Insértese, hágase saber y bajen. (Expte. Nro. 235/2017 – C.U.I.J.: Nro. 21-01640834-1).

ARIZA

siguen las firmas. (Autos: «D. J. sobre Sucesión» (Expte. Nro. 235/2017 – C.U.I.J.: Nro. 21-01640834-1).

CIFRÉ

KVASINA

-art. 26 ley 10.160-

El señor vocal doctor Kvasina, dijo: Que habiendo tomado conocimiento de los autos y advirtiendo la existencia de dos votos totalmente concordantes invoca la aplicabilidad al caso de lo dispuesto por el artículo 26, ley 10.160, absteniéndose de emitir opinión.

KVASINA

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