Imprescriptibilidad de las acciones por daños originados en enfermedades del trabajo. Comentario al fallo de la CSJN «García Aguila c/ Techint S.A. y otro»

Autor: Mezio, Eduardo L.

Fecha: 20-mar-2019

Cita: MJ-DOC-14839-AR | MJD14839

Sumario:

I. Hechos reconocidos en el fallo. II. Desarrollo procesal de los autos. III. Fundamento del rechazo a la pretensión de la empleadora con relación a la prescripción de la acción. IV. El futuro.

Doctrina:

Por Eduardo L. Mezio (*)

I. HECHOS RECONOCIDOS EN EL FALLO

De lo expuesto en los diversos votos de los Ministros de la CSJN en el fallo mencionado, surge:

1.El trabajador estuvo en contacto con las partículas de asbesto o amianto utilizadas como aislante durante los años 1968-1970 cuando participó de la construcción de una caldera para una empresa de electricidad y en 1973-1974, en oportunidad de realizar el desmonte de viejas tuberías en la Provincia de Buenos Aires. Durante los años posteriores, el empleado no estuvo expuesto a la sustancia cancerígena (cons. 6 voto de la mayoría).

2.La ART omitió el cumplimiento de su deber de prevención mientras brindó cobertura a la empleadora entre 1997 y 2005 (cons. 7 voto del Dr. Rosatti).

3.El trabajador se desvincula de la empresa demandada en el año 2005.

4.La primera manifestación clínica de la enfermedad se produjo en el año 2010, o sea, cinco años después del fin de la relación laboral.

5.La patología cancerosa provocada por el asbesto, es detectada el 17 de diciembre de 2010.

6.El trabajador fallece el 20 de setiembre de 2011.

II. DESARROLLO PROCESAL DE LOS AUTOS

La Sala III de la CNAT condenó solidariamente al empleador y a la ART con base en el derecho civil por los daños causados por su patología cancerosa causada por la exposición al asbesto. El fundamento fue que se «tuvo por acreditado que el empleado estuvo en contacto con las partículas de asbesto o amianto utilizadas como aislante» (sic cons. 2 voto de la mayoría). El fallo fue apelado ante la CSJN, por ambas co-demandadas.

Lo que nos interesa remarcar para este comentario, refiere a la apelación del ex empleador, que la CSJN expresa de la siguiente manera: «La empleadora se agravia del “rechazo de la prescripción” por los jueces de la causa, la atribución de responsabilidad y la cuantía del resarcimiento» (sic cons.3 con excepción del entrecomillado interno que me pertenece).

La CSJN rechaza la petición: «Que el recurso extraordinario interpuesto por la empleadora es inadmisible (art. 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación) (sic cons. 4).

Se acepta la petición de la ART co demandada en cuanto a la inexistencia de responsabilidad de su parte por cuanto a la fecha de la exposición a la sustancia cancerígena no existía el sistema de riesgos del trabajo como tal, y tampoco se podía colegir la enfermedad de los exámenes periódicos mientras duró el Contrato de Afiliación con el trabajador dentro de su nómina.

III. FUNDAMENTO DEL RECHAZO A LA PRETENSIÓN DE LA EMPLEADORA CON RELACIÓN A LA PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN

En el año 2005, cuando el actor se desvincula de la empleadora demandada, comienza el plazo de dos años de la prescripción (1).

El actor, en el año 2010 toma conocimiento de su enfermedad, que a la postre le provocaría su fallecimiento (2). O sea, tres años después que haya prescripto su acción de acuerdo a la normativa aplicable mencionada.

La Corte reemplaza los dos años del plazo de prescripción de la acción establecidos en las leyes, con el siguiente párrafo: «…si bien el causante tomó conocimiento de la enfermedad en el año 2010, la evidencia científica colectada en el expediente demostraba que el lapso transcurrido entre la exposición al agente carcinógeno y la aparición clínica de la enfermedad podía ser de varias décadas» (Cfr. Considerando 2 voto de la mayoría).

Ese «lapso transcurrido entre la exposición al agente carcinógeno y la aparición clínica de la enfermedad» se le denomina «Periodo latente o latencia» y se lo define como «Periodo de incubación que transcurre entre la exposición a un estímulo y la respuesta que se produce (p.ej., entre la infección de una bacteria por un fago y la lisis bacteriana, o entre la exposición a una noxa y la aparición de los síntomas o signos detectables)» (3). También se lo conoce como «Tiempo que pasa desde la exposición a algo que puede causar una enfermedad (como radiación o un virus) y la aparición de síntomas» (4); y «El período de latencia (en inglés, «latent period», «time to onset», «latency period») es una característica de los agentes «NBQ» [Nuclear, Biológico, Químico] que tiene un gran interés desde el punto de vista de la detección, la protección, la descontaminación y el tratamiento médico (5).

IV. EL FUTURO

El fallo de la CSJN marca una melga dentro de las enfermedades originadas en el trabajo que, complementada con la definición del artículo 1 ap. b del Protocolo del año 2002 relativo al Convenio sobre Salud y Seguridad de los Trabajadores 155, 1981 (6) amplía considerable y justicieramente, el viejo concepto inserto en el artículo 6 de la ley 24557 y en el 2 del DNU 1278/2000, obligando a que la SRT modifique las resoluciones que integran la legislación reglamentaria de la LRT.

La gran mayoría de las enfermedades originadas en el trabajo, tienen latencia.Y a esta verdad científica, se le debe añadir en el juzgamiento, las características propias de cada una de las personas de los trabajadores enfermos, ya que «no hay enfermedades; hay enfermos».

Al igual que en muchas obras científicas, en las 394 páginas de «Valoración de la sospecha» (7) podemos encontrar distintas aplicaciones de la latencia de acuerdo a los factores de riesgos en enfermedades dermatológicas, infecciosas, neumonológicas, oncológicas, traumatológicas y producidas por agentes químicos.

La profundización del estudio en la interdisciplinariedad de las enfermedades del trabajo, es la ruta del futuro que ha abierto el fallo de la Corte, al suplantar una jurídica condición temporal (tiempo de la prescripción) por una evidencia científica: el período latente o latencia de cada enfermedad en cada trabajador enfermo para la validez de un reclamo por daños originados en una enfermedad del trabajo.

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(1) Cfr. art. 44 ley 24557: 1. Las acciones derivadas de esta ley prescriben a los dos años a contar de la fecha en que la prestación debió ser abonada o prestada y, en todo caso, a los dos años desde el cese de la relación laboral; artículo 4037 del CCiv.: Prescríbese por dos años, la acción por responsabilidad civil extracontractual y artículo 258 de la Ley 20.744: Accidentes y enfermedades profesionales. Las acciones provenientes de la responsabilidad por accidente de trabajo y enfermedades profesionales prescribirán a los dos (2) años, a contar desde la determinación de la incapacidad o el fallecimiento de la víctima.

(2) Considerando 7 voto mayoría: «…ha quedado evidenciado en autos que la exposición al asbesto produjo el cáncer que llevó a la muerte al actor, mas no se ha controvertido que la primera manifestación clínica de la enfermedad se produjera cinco años después del fin de la relación laboral».

(3) http://www.cun.es/

(4) http://www.cancer.gov

(5) http://www.cbrn.es

(6) El término «enfermedad profesional» designa toda enfermedad contraída por la exposición a factores de riesgo que resulte de la actividad laboral.

(7) Dirección General de Inspección y Ordenación (Madrid) y SETLA (Sociedad Española de Traumatología Laboral) Edición: 12/2016 Depósito legal: M-39069-2016 (disponible en Internet).

(*) Abogado, UCA, Rosario. Licenciado en Derecho Español. Autor de publicaciones sobre temas de su especialidad.