Basura cero. Ley N° 1.854/05

Autor: De Luca, Carmen I.

Fecha: 6-mar-2019

Cita: MJ-DOC-14833-AR | MJD14833

Sumario:

I. Qué es BASURA CERO?. II. Problemática ambiental y social. III. Las tres (3) «R» Ideas para cuidar el medio ambiente. V. Principales aspectos de la Ley BASURA CERO en la Ciudad de Buenos Aires. VI. Modificación de la Ley N° 1.854/05. VII. Conclusión Final.

Doctrina:

Por Carmen I. De Luca (*)

I. Qué es BASURA CERO?

BASURA CERO es una iniciativa que se ha adoptado en múltiples lugares a nivel mundial y que tiene como principal objetivo evitar que los residuos que generemos terminen en basurales, vertederos o siendo incinerados, estableciendo para esto, metas precisas.

El término «BASURA CERO» comienza a utilizarse públicamente alrededor del año 1970 a partir de la creación de una empresa llamada «Zero Waste Systems Inc.», cuyo principal fin era la reutilización de los productos químicos que provenían de distintas industrias estadounidenses (Palmer, 2004) (1). Posteriormente, el término fue empleado en Australia, para referirse a la idea de reciclaje total, impulsando un nuevo modelo que permita disminuir a futuro los residuos generados en cada ciudad.

En 2002 surge un movimiento llamado «Zero Waste Systems International Aliance», establecido para promover la aplicación efectiva del programa «BASURA CERO» en distintas localidades, «lo cual implica reducir todos los residuos que se encuentran en los rellenos sanitarios a cero». Para promover esta visión, han adoptado normas para orientar el desarrollo de «BASURA CERO» en todo el mundo. Esta alianza opera a nivel internacional, nacional y local y en ella participan todos los sectores de la sociedad de más de 40 países. Se basa en el principio de que muchos de los materiales desechados pueden y deben ser seguros y económicamente reciclados o reutilizados. Este programa presenta estrategias tales como: la reducción del consumo y todo aquello que se descarta, la reutilización de estos desechos, el reciclaje integral, la participación ciudadana, la implementación de políticas eficaces, regulaciones e incentivos para apoyar estos sistemas de reducción de residuos.(«ZW Definition»,2013) (2).

II.PROBLEMÁTICA AMBIENTAL Y SOCIAL

Actualmente, con una población mundial de más de siete mil millones de habitantes, que producen más de diez millones de toneladas de residuos por día, es cuestionable el impacto de los residuos y su forma de gestionarlos.

En esta línea de pensamiento, y para enfrentar la problemática generada por el aumento de la población en la Ciudad de Buenos Aires, lo que conlleva un aumento en la cantidad de basura generada, es que en el año 2005 se sanciona la Ley 1.854 de BASURA CERO, CERO respecto a la Gestión de Residuos Sólidos Urbanos, cuya finalidad es la de imponer al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires metas de sustentabilidad, estableciendo para ello principios, pautas, obligaciones y responsabilidades para la gestión integral de los residuos sólidos urbanos generados en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el objeto de proteger el medio ambiente, los bienes y los seres vivos, «adoptando medidas orientadas a la reducción progresiva de los residuos, la separación selectiva, la recuperación y el reciclado con plazos y metas concretas».

Este estilo de vida busca cambiar el sistema productivo y de consumo lineal, de extracción, consumo y disposición final, donde los objetos son diseñados bajo el concepto de «Obsolescencia Programada», es decir, van de la compra a la basura, por uno circular, en que la mayoría de los materiales sean recuperados e reinsertados en nuevos ciclos de funcionamiento, BASURA CERO significa diseñar y gestionar productos y procesos para eliminar la producción de residuos, la toxicidad que conllevan y con ello, conservar y recuperar los recursos de forma eficiente.

BASURA CERO se basa en una nueva forma de la gestión de los residuos no solo por parte de los gobiernos sino por pequeñas y grandes empresas y por la sociedad en su conjunto.Tiende a afrontar la problemática de los residuos desde su origen, en cómo debe ser tratada la basura para luego ser reciclada y además en cómo se recupera la materia orgánica para una eficiente conservación de los recursos naturales, lo que implica una combinación de prácticas en los ciudadanos tales como el reciclaje, la reutilización, la eliminación de materiales tóxicos y el rediseño de productos y envases para poder desarrollar comunidades y empresas sustentables. Todas ellas acciones indispensables para el futuro de nuestro planeta.

III. LAS TRES (3) «R» IDEAS PARA CUIDAR EL MEDIO AMBIENTE

Mundialmente se tiende a contrarrestar el problema que genera la gran cantidad de basura existente con la puesta en práctica de programas de tratamiento de «residuos sólidos urbanos» que contemplen las premisas principales de las designadas 3 «R»: «Reducir, Reutilizar y Reciclar».

Según Martínez y Bigues (2009) (3) el sistema de jerarquía de las 3 «R» ha sido considerado como una forma de promover el equilibrio ecológico a través del comportamiento eficiente del ser humano. Asimismo, se utiliza muy comúnmente como el sistema de gestión más preferible que se ocupa de la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente. Estos conceptos le muestran al consumidor como puede reducir la cantidad de basura que genera, reutilizar los desechos en caso de que sea posible y reciclar los residuos en nuevos productos para el futuro.

«Reducir» implica utilizar menor cantidad de recursos. Esta «R» es la más efectiva de las tres y es aquella por la cual se comienza. Se incentiva a los consumidores a disminuir sus residuos mediante la compra de artículos que puedan ser reutilizados en el futuro. Además las empresas deben adoptar métodos de fabricación que requieran menos recursos y generen menos residuos.«Reutilizar» los residuos generados por los consumidores y las empresas, es el camino más inmediato para reducir el impacto negativo sobre el medio ambiente, ya que mediante la reutilización de los materiales, se prolonga la vida útil de los mismo, se reducen costos y las necesidades de eliminación.

«Reciclar» es el proceso que se refiere a la recolección y tratamiento de los materiales u objetos, que de otro modo serían desechados como basura, para convertirlos, por medio de un proceso físico o químico, en nuevos productos. El reciclaje beneficia tanto a las comunidades como al medio ambiente mediante el re-uso de cualquier material. Por medio de él se reduce la cantidad de residuos enviados a los rellenos sanitarios, se conservan los recursos naturales y se evita la contaminación mediante la reducción de la necesidad de utilizar nuevas materias primas.

IV. CIUDAD DE BUENOS AIRES Y SU PROBLEMÁTICA RESPECTO A LOS RESIDUOS

Según cifras de la CEAMSE (Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado) -una empresa creada por los estados de la provincia de Buenos Aires y la Ciudad-, la generación de residuos sólidos urbanos, tales como plásticos, textiles, vidrios, metales y alimentos, aumentó notablemente los últimos años con el crecimiento de la población, lo cual es un tema de preocupación actual.

Para definir qué es un residuo sólido urbano, podemos decir que «los Residuos Sólidos Urbanos (RSU) son aquellos originados por los usos residenciales, comerciales o institucionales y por el barrido y demás operaciones de aseo del espacio público. Así mismo, se incluyen los originados por las industrias y los establecimientos de salud, siempre que no tengas características tóxicas ni peligrosas, en cuyo caso constituirán otras corrientes reguladas por normativas específicas». (Ministerio de Salud y Ambiente, 2005) (4).

La crisis del 2001 que asoló a la economía de nuestro país provocó que, ante la falta de trabajo, mucha gente haya recurrido a la recolección de materiales reciclables informalmente, como metales y cartón, para poder sobrevivir.Así es como comienza a generalizarse la idea de reutilización y reciclado. (Codina, 2013) (5).

Ante la grave situación y la neta necesidad de hacer un cambio en la gestión de los residuos sólidos, comienza a utilizarse el término »BASURA CERO» cuando Greenpeace Argentina presenta el plan «Basura Cero en la Ciudad de Buenos Aires, basándose en el modelo impulsado en otros países. El 24 de Noviembre de 2005, luego de algunas modificaciones al proyecto, la ley N°1.854 «Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos» fue sancionada por unanimidad por la legislatura porteña. Esta norma comenzó a ser implementada luego de su promulgación en el año 2006 y de su reglamentación en 2007.

El Gobierno de la Ciudad, en el artículo 10 de la mencionada ley, señala los objetivos generales y específicos de la misma, entre los cuales podemos mencionar: la concientización de la sociedad en cuanto a la separación en origen de los residuos, diferenciándolos entre reciclables y basura, la prohibición de incineración de la basura, la reducción del volumen y la cantidad de residuos que se producen y la promoción del consumo responsable, fomentando la utilización de materiales biodegradables

V. PRINCIPALES ASPECTOS DE LA LEY BASURA CERO EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

V.1. La Ley BASURA CERO fija objetivos de reducción progresiva del enterramiento de residuos:Para cumplir con la reducción de los residuos sólidos urbanos que se encuentran en los rellenos sanitarios (obras de ingeniería donde se depositan los residuos, compactándolos para que ocupen el menor volumen posible, cuentan con una impermeabilización basal y sistemas de drenaje y tratamiento de líquidos precolados), se han establecido metas de reducción progresivas, tomando como base las cantidades de residuos existentes al momento del establecimiento de la normativa, siendo dicho porcentaje de un 30 % para el año 2010, de un 50% para el año 2012 y de un 75% para el año 2017, estableciendo una prohibición de disposición final de materiales reciclables y aprovechables para el año 2020.

Los vertederos se encuentran localizados en los municipios de la zona metropolitana de Buenos Aires, como José León Suárez, González Catán y Punta Lara, los cuales rodean la ciudad y provocan grandes riesgos para la salud de los habitantes.

La CEAMSE trabaja para convertir una porción cada vez más grande de basura en energía o en nuevos produ ctos utilizables: clasifica material reciclable, reconvierte el caucho, fabrica ladrillos con la sobra de los alimentos, genera compost a partir de los residuos verdes y la poda, transforma el líquido que exuda la basura en agua de riego y convierte los gases en energía eléctrica.

Diariamente, según información brindada por la CEAMSE, 18.500 toneladas de basura es generada por los 15.839.000 millones de habitantes que viven o trabajan o las dos cosas en Capital Federal y Gran Buenos Aires. ¿Y a dónde van a parar esos 18.500 millones de kilos diarios? La respuesta está bajo la tierra de las 500 hectáreas que ocupa el Complejo Ambiental Norte III de CEAMSE.Esta pequeña «ciudad» ubicada entre los municipios de Tigre, San Miguel y San Martín recibe y procesa alrededor del 40% de la basura que se produce en todo el país y es el centro de operaciones donde un equipo de ingenieros corre una carrera contra la degradación del medio ambiente. Suena futurista, pero en países avanzados y con profunda conciencia ecológica como Alemania o Noruega, el 80% de la basura recibe este proceso. «Acá estamos en el 13%» (6), aclara Marcelo Rosso, gerente de Nuevas Tecnologías y Control Ambiental. Parece poco, pero según explica, es un porcentaje alto si se compara con la media mundial.

V.2. Extiende la responsabilidad del productor por sus artículos: Extiende la responsabilidad de los productores, importadores y distribuidores de aquellos productos o envases de difícil o imposible reciclaje.

De esta forma, quien produce artículos que contienen sustancias tóxicas, o son difíciles de reciclar, debería hacerse cargo de su manejo, luego de ser desechados, hasta la disposición final de los mismos, cargando con el costo de hacerlo.

La REP promueve la responsabilidad «de la cuna a la cuna», como un incentivo para que los fabricantes diseñen sus productos incluyendo criterios que permitan que duren más, sean menos tóxicos o puedan ser fácilmente aprovechables mediante la reutilización, reciclaje o compostaje (materia orgánica procedente de residuos agrícolas y de la jardinería tratados para acelerar su descomposición y ser utilizados como fertilizante).

V.3. Establece la separación de origen y la recolección diferenciada: El sistema contemplado incluye además de la separación en origen, en un principio en residuos sólidos y húmedos (entendiendo como húmedos, conforme el art.22, todo aquel material que no sea derivados a los centros de selección, básicamente orgánicos biodegradables), teniendo en consideración un cronograma paulatino para concientizar y enseñar a los ciudadanos a separar correctamente, la recolección diferenciada de los mismos.

La recolección diferenciada es clave, porque evita que los distintos tipos de residuos se mezclen y contaminen entre sí, lo que favorece el porcentaje recuperable y disminuye lo que se entierra en los rellenos sanitarios.

Para cumplir con estos objetivos, se comenzó colocando contenedores en un 25% de la ciudad, implementando un sistema de separación y recolección diferencial de los residuos, según sean húmedos o secos. Este sistema de doble contenerización busca reducir la totalidad de los residuos que se envían a los rellenos sanitarios, fomentando la separación en origen, con el tiempo, la cantidad de contenedores fue en aumento.

V.4. Habilita centros de selección y transferencia:En estos centros los residuos sólidos urbanos secos, provenientes de la recolección diferenciada, son recepcionados, acumulados, manipulados, clasificados, seleccionados, almacenados temporariamente, para luego ser utilizados en el mercado secundario, como insumo para nuevos procesos productivos.

Aquellos residuos sólidos urbanos secos que no se puedan reciclar o reutilizar, deben ser derivados a los sitios de disposición final.

Previamente, se desviarán a la estación de transferencia, en donde, junto con los sólidos urbanos húmedos, son acondicionados para su transporte en vehículos de mayor capacidad, a los sitios de tratamiento y disposición final.

El desvío de los residuos sólidos húmedos hacia plantas de compostaje o biogás, es fundamental, ya que esta porción de residuos es la que genera la mayor parte de los impactos de los rellenos, como la generación de metano, olores, lixiviados, etc., y porque concluye el circuito de los materiales devolviendo nutrientes a la tierra que nos provee de alimentos.

El tratamiento de residuos sólidos urbanos debe comprender el aprovechamiento de los mismos (art.33).

En la Ciudad de Buenos Aires, el Estado ha contratado empresas de recolección de residuos, las cuales tienen por finalidad, recoger la basura generada por los habitantes de la ciudad, para luego, una vez mezclada y compactada, trasladarla a los rellenos sanitarios.

Actualmente esta tarea es realizada por distintas firmas de higiene urbana (Cliba, Aesa, Urbasur, Nittida, Ente de Higiene Urbana, Integra) de acuerdo a la zona de recolección y limpieza que abarca cada una.

Una vez efectuada la recolección, dichas empresas recolectoras deben transportar los residuos a las estaciones de transferencia para su tratamiento. Estas estaciones se encuentran ubicadas en los barrios de Pompeya, Flores, Colegiales, Zavaleta, y Villa Soldati y tiene como objetivo la recepción de los residuos urbanos para su compactación.

V.5. Establece incentivos para los recuperadores urbanos:La ley, en su art.43 establece que los recuperadores urbanos tendrán garantizada la prioridad e inclusión en los procesos de recolección de residuos sólidos urbanos secos y en la administración de los centros de selección. También dispone el establecimiento de líneas de crédito para la adquisición de bienes de capital por parte de este sector.

Estas medidas pretender complementar y reforzar las disposiciones que surgen de la Ley 992 /02, que incorpora a los recuperadores urbanos, agrupados en cooperativas, inscriptas en el Registro Permanente de Cooperativas, al servicio de higiene urbana de la ciudad y les otorga beneficios y derechos en su actividad.

Las empresas recolectoras de residuos sólidos urbanos, también colaboran en la construcción de «centros verdes» en dónde se desarrollan actividades de clasificación y reciclaje de materiales. Dichos centros son considerados espacios de trabajos comunitarios ya que las cooperativas de recuperadores realizan las tareas de clasificación de materiales para comercializarlos y finalmente ser reintroducidos en la industria.

V.6. Establece la presentación de informes anuales a la Legislatura: Uno de los mecanismos de control que establece la ley es la presentación de un informe anual sobre los avances de la ley por parte de poder Ejecutivo a la Legislatura, con el objetivo de que se revise en tiempo real el progreso que se va realizando, ver si es necesario ajustar algo de la ley, verificar si los objetivos están bien fijados o no, emitir alguna legislación complementaria.

V.7. Dispone un mecanismo de control de los sectores no gubernamentales: En el art.10 de la ley se prevé la formación de una comisión de monitoreo de los avances de la ley, integrada por organizaciones no gubernamentales, recuperadores urbanos, cámaras empresariales, institutos de investigación científica, etc.De esta forma, se fomenta la participación de la ciudadanía, mejora el diseño y la aplicación de las políticas de Basura Cero debido a la experiencia de los diferentes actores, otorga transparencia al proceso y obliga al Estado a dar cuenta de su labor a la ciudadanía.

V.8. Establece la Educación Ambiental: La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por medio de la Ley 1.687 del año 2005 estableció que la educación ambiental se debe incorporar en el sistema educativo formal, no formal y mediante modos alternativos de comunicación y educación, garantizando su promoción en tosas las modalidades y niveles, en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La educación ambiental hace referencia al «proceso permanente de carácter interdisciplinario, destinado a la formación, cuyas principales características son el reconocimiento de los valores, desarrollo de conceptos, habilidades y actitudes necesarias para una convivencia armónica entre seres humanos, su cultura y su medio biofísico circundante» (7)

Para el cumplimiento de la ley antes mencionada, el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires desarrolló el programa Escuelas Verdes que busca fomentar el desarrollo sostenible a través de la educación ambiental, tratando de concientizar a los alumnos respecto de la influencia que sus acciones poseen en el mundo que los rodea.

Dentro de este programa se promulgó la Ley N°2.544 acerca de la separación de residuos en Instituciones Educativas y la instalación de doble cesto en las escuelas tanto públicas como privadas dentro de C.A.B.A: cestos verdes para residuos secos y negros para residuos húmedos en cada aula de acuerdo a la cantidad de alumnos y metros de superficie. El objetivo de esta ley es fomentar el reciclaje y la capacitación en materia de separación.

El material recuperado de cada escuela es retirado por camiones pertenecientes a la Dirección General de Reciclado y distribuido entre las distintas cooperativas de recuperadores urbanos.

V.9.Implementación de campañas de difusión de BASURA CERO en la Ciudad:

Por medio de la Ley BASURA CERO, la Ciudad debe garantizar la implementación de campañas publicitarias de esclarecimiento e información alentándose a los habitantes a que cambien sus hábitos y haciendo conocer los beneficios de la separación en origen, recolección diferenciada de residuos sólidos urbano, del reciclado y la reutilización.

Las campañas en la Ciudad, tales como «Juega Limpio!,«EY!», «Hábitos», han convertido el reciclaje en una alternativa para reduje el exceso de residuos, la irresponsabilidad de las empresas y la destrucción del medio ambiente. Buscan motivar a la gente a cambiar sus estilos de vida, demandar otros tipos de productos que no dañen el ecosistema y logra cambios en los comportamientos tanto individuales como de las empresas y gobierno en lo referente a los residuos.

V.10. La ley prohíbe la incineración de residuos: La Ley BASURA CERO, antes de su reciente modificación, prohibía la incineración en todas sus formas, con y sin recuperación de energía. Esta prohibición era imprescindible para la correcta aplicación de un plan que apuntaba a reducir el enterramiento de los residuos para su aprovechamiento en el circuito productivo natural, a través de la reutilización, el reciclaje y compostaje.

VI. MODIFICACIÓN DE LA LEY N° 1.854/05

Recientemente, el 03/05/2018, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, modificó la Ley que nos ocupa, con los siguientes propósitos:

– Prorrogar los plazos originales sobre cumplimientos de metas.

– Permitir una nueva forma de combustión controlada y bajo riesgo ambiental, que sirve para generar energía mientras se reducen los residuos a la décima parte de su volumen.

En cuanto a la prórroga de plazos, se mantiene la reducción progresiva de la cantidad de residuos que permiten depositar en los rellenos sanitarios y se establecen las siguientes nuevas metas a cumplir:De un 50% para el 2021, de un 65% para el 2025 y un 80% para el 2030, tomando como base los niveles enviados al CEAMSE durante el año 2012.

Se prohíbe para el 2028 la disposición final de materiales tanto reciclables como aprovechables.

En lo referente a la termovalorización, el gobierno planea importar de Europa hornos de avanzada tecnología, que puedan efectuar la valorización energética, para mejorar la gestión de residuos.

Con los cambios votados, el nuevo art. 2° de la Ley N°1854 estipula: «Se entiende como concepto de Basura Cero, en el marco de esta norma, el principio de reducción progresiva de la disposición final de los residuos sólidos urbanos con plazo y metas concretas por medio de la adopción de u conjunto de medidas orientadas a la reducción en la generación de residuos, la separación selectiva, la recuperación, el reciclado y la valorización.»

La Ciudad fijará un cronograma gradual de recuperación de los materiales reciclables aprovechables provenientes del circuito de recolección diferenciada, cuyas funciones seguirán siendo prestada por los recuperadores urbanos, por el cual, conforme lo establece el nuevo art.6°, se prohíbe el tratamiento térmico del material reciclable o aprovechable. Para el cronograma se tomará como base la totalidad de los materiales reciclables y aprovechables recuperados mediante la recolección diferenciada en el años 2017.

El art. 7° modificado prohíbe la combustión de residuos sólidos urbanos sin recuperación de energía, especialmente cartón, papel y polietileno, así como la contratación de servicios de tratamiento de residuos sólidos urbanos de esta ciudad que tenga por objeto la combustión sin recuperación de energía en otras juridicciones.

El art.7° bis incorporado, establece que la fracción de residuos sólidos urbanos húmedos sólo podrán ser pasibles de transformación y valorización, mediante técnicas de combustión con recuperación energética, previo tratamiento en planta de separación con el fin de seleccionar aquellos materiales factibles de ser reciclados, principalmente cartón, papel y polietileno tereftalato (pet).

El nuevo art.33° bis dispone que para el tratamiento de los residuos sólidos urbanos por medio de combustión con recuperación de energía, se deben garantizar el cumplimiento de determinadas condiciones tales como estándares de eficiencia energética, límites para las emisiones a la atmósfera producto de la combustión, respeto por las normas vigentes en cuanto a la gestión de los residuos resultantes, en particular, las cenizas volantes que deben ser consideradas como residuos peligrosos.

Otro requisito legal surge del art. 52 bis, que establece que los residuos sólidos urbanos podrán ser pasibles de valorización energética cuando estos no hayan podido previamente ser recuperados y/o utilizados en los centros de selección, acondicionamiento y tratamiento, y que se deberá garantizar la protección de las personas y del medio ambiente.

A los efectos, se crea el «Sistema de Información Pública del Sector de la Valorización Energética de Residuos (SISVER), que permita el monitoreo continuo y permanentemente de las emisiones de la atmósfera, en el suelos y en las aguas superficiales subterráneas que resulten de las actividades de combustión con recuperación energética. Además, una comisión de asesoramiento técnico deberá analizar semestralmente los resultados de los controles.

VII. CONCLUSIÓN FINAL

Considero que estamos todavía lejos de lograr los objetivos antes mencionados.Hay normativas e iniciativas estatales y privadas que apoyan la recuperación de residuos, cooperativas de recicladores urbanos, contenedores y puntos verdes, aún así el problema de la basura sigue siendo un desafío colectivo.

Tras 10 años de vigencia de la normativa, en 2017, los porteños generaron y enviaron más basura al relleno sanitario Norte III, en el partido bonaerense de San Martín, luego de cinco años de caída. Según datos del CEAMSE, se generaron 44.000 toneladas extras de residuos, de las cuales 6000 no pudieron recuperarse y fueron al vertedero, lo que significa alrededor de un 0,6 % más que en 2016, pasaron de enterrarse 1.094.708 a 1.101.202 toneladas. Es decir, si tomamos en cuenta que en el 2004 se enterraron 1.497.656 toneladas, de la reducción propuesta del 75 % para 2017 se alcanzó solo un 26,47%.

Entiendo que esta problemática se debe a una falta de conciencia a nivel social con respecto a la cantidad de basura generada individualmente. Consecuentemente, se genera contaminación en los ecosistemas tanto terrestres como marítimos y acuáticos, lo cual ocasiona un efecto invernadero, generador de cambios climáticos considerables, y provocador de consecuencias no deseadas en la salud de los habitantes de la ciudad.

En el área metropolitana de Buenos Aires viven 15.839.000 personas que, según la CEAMSE tiran 18.500 toneladas de basura por día, el 96% de las cuales se entierran. Cada 11 días se llena una superficie equivalente a un estadio de fútbol repleto desde el campo de juego hasta la última grada. A este ritmo, para 2030 eso ocurrirá cada 8 días. Sólo en Capital viven 2.891.000 personas. El 73% de las 6.760 toneladas de basura que tiran por día recibe algún tratamiento. Entre los materiales que se recuperan de esos desechos y los que rescatan los cartoneros, se reutiliza la mitad.«Las 2.999 toneladas restantes se entierran».

Hoy en día, y pese a las propuestas para solucionar esta problemática, los residuos pueden verse esparcidos en muchas calles de la capital argentina, lo cual refleja una ineficiencia en el sistema de recolección y de las metas estipuladas por la ley N°1.854. Los rellenos sanitarios están saturados a causa de los niveles de consumo en la última década. Es por ello que se debe destacar el papel determinante del gobierno y de los productores como así también el compromiso de la sociedad con el objeto de poder tomar decisiones y acciones eficientes respecto a la separación y al consumo de los productos.

El problema comienza en la separación de origen, los vecinos que separan la basura en su domicilio no superan el 20%. Un poco por comodidad y otro poco por desconocimiento. Actualmente existe confusión entre cuál es un residuo húmedo o cual es seco.Para ello se debe trabajar en la primera etapa del problema, que es la minimización de la basura generada y luego hacer foco en la disposición inicial selectiva tanto en bolsa o en contenedor.

Se deben realizar más campañas educando a la ciudadanía atento a que es fundamental que se separen bien los residuos en su origen, y también la reutilización de aquellos

Las medidas implementadas respecto a una doble contenerización no son efectivas, porque podemos observar que en la mayoría de los barrios, además de no haber suficientes contenedores por cuadra, no hay una recolección diferenciada.

Para qué separar la basura se pregunta el vecino, si después se mezcla sin diferenciación alguna en el contenedor, y es recolectada en los camiones sin distinción alguna.

La sociedad hoy en día, en cuanto reducir, va a contramano de la tendencia social predominante la cual se basa en tener lo último de lo último.

Hay que realizar publicidades efectivas utilizando todos los medios que tenemos a nuestro alcance, mostrando el tratamiento que se realiza en las plantas de reciclado para que la sociedad tenga mayor conocimiento de los resultados que se logran al separar los residuos en origen, se interiorice y asuma un mayor compromiso, generando un cambio cultural, fomentando también la idea de reducir y reutilizar.

Respecto a reutilizar y reciclar, estos conceptos implican un cambio en la mentalidad de los individuos en pensar en la basura como un RECURSO o insumo que genere valor económico

En cuestiones ambientales es fundamental que sean políticas de largo plazo, que no se modifiquen por cambios de gobierno para poder generar otra cultura respecto al tratamiento de residuos ya que estos mismos no van a dejar de existir de un día para otro.

Otro punto a tener en cuenta es que si bien se firmó un acuerdo entre la Ciudad de Buenos Aires y cada cooperativa de recuperadores urbanos en el cual se establecían derechos y obligaciones para ambos, el mismo no se cumple cabalmente.Diariamente podemos observar que existen muchos cartoneros informales, que no pertenecen a ninguna cooperativa, trabajan con menores y rompen y revuelven las bolsas de basura indiscriminadamente, dejando completamente sucia la ciudad. Considero que sería prudente multar con acciones sociales a los cartoneros que no se encuentran agrupados en cooperativas, además, debería existir una en cada uno de los 48 barrios de la Ciudad, para que haya otra dinámica entre los vecinos y los recuperadores urbanos, para facilitar el tr atamiento de los residuos desde el momento mismo de su producción.

Teniendo en cuenta de que en cinco años el sistema colapsará porque se agotó la capacidad receptiva de los rellenos, según la alerta del CEAMSE, es que después de un intenso debate, se modificó la Ley Basura Cero, permitiendo instalar incineradores de avanzada, importados de Europa, que permiten la aplicar el sistema llamado «temovalorización», que consiste en la oxidación total de los residuos a altas temperaturas en hornos específicos, que reducen en un 90% el volumen de los desechos y cuyas cenizas pueden ser reutilizadas en la industria de la construcción.

Ahora bien, en lo personal, considero que quemar basura, sólo provoca una mayor emisión de gases de efecto invernadero, con todos los efectos dañinos que produce, y en detrimento de los compromisos asumidos en el Acuerdo de París.

Incinerar es perder gran cantidad de residuos posibles de recuperación, Lo más importante es profundizar un sistema para reciclar, cosa que posiblemente con la instalación de estas plantas, que por cierto son muy costosas, no se haga.

Para terminar, en mi opinión, la reforma efectuada a esta ley, afecta el Principio de Progresividad, establecido en el art. 26 de la Convención Americana sobre los Derechos Humanos y en el art.2.1 del Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales.

El Principio de Progresividad determina que los derechos económicos y sociales, una vez que son reconocidos, no pueden luego, por leyes que incumplan obligaciones estatales o por actos gubernamentales posteriores, ser desconocidos, retaceados o posponer su goce en el tiempo o disminuir el grado de protección ya alcanzado frente a un derecho social.

Es un principio que impide que se retroceda en las conquistas de derechos alcanzadas por lo cual, toda medida regresiva que afectara el contenido esencial de los derechos reconocidos legalmente y reglamentados, sería inconstitucional,

Con las modificaciones aprobadas, en las que se vuelve a permitir la combustión de los residuos -independientemente de la tecnología moderna con que se cuente- y se amplían los plazos para la reducción de los mismos y su depósito en los rellenos sanitarios, estamos violándolo y permitiendo volver a lo que ya se había reconocido como nocivo para la salud de las personas, los animales, los bienes y el ambiente, tan preciado bien, al que deberíamos dejar de dañar, tomando real conciencia que no tenemos otro.

BASURA CERO, una manera sustentable de vivir.

Lejos estamos de lograrlo.

Apostemos al cambio.

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(1) Following the Proceeds of Environmental Crime: Fish, Forests and Filthy Lucre

(2) GREGORY, Rose – 2014 – 253 .pág 36

(3) (2013). Zero Waste International Alliance. Obtenido de Zero Waste Corporation Web site: http://zwia.org/

(4) El libro de las 3R Reducir, reutilizar, reciclar MARTÍNEZ, Susanna / BIGUES, Jordi Ediciones Local-Globa- Año 2009.l

(5) http://www.msal.gob.ar/images/stories/bes/./0000001028cnt-modulo_3_salud-ambiente.pdf Ciudad Basura – Codina

(6) 17 mil toneladas de desechos por día: cómo es el camino de la basura en Buenos Aires (https://www.infobae.com/sociedad/2017/07/30/)

(7) https://www.eumed.net/rev/delos/31/francisco-orgaz.html (Valera y Silva, 2012, p. 196). . IV. Ciudad de Buenos Aires y su problemática respecto a los residuos

(*) Abogada, U.B.A. Diplomada en Gestión y Control de Políticas Públicas, FLACSO. Diplomada en Derecho y Política Ambiental, Colegio Público de Abogados- Universidad Austral. Asesora Jurídica en ACUMAR

N. de la R.: Artículo presentado en el marco de la Diplomatura de Derecho y Política ambiental. Universidad Austral. Colegio Público de Abogados de la Capital Federal. Curso lectivo 2018.