¿Heredera universal o legataria?: Se desestima el pedido de la actora de ser tenida como heredera universal si el testador la menciona como legataria en su testamento

Partes: M. H. A. s/ sucesión testamentaria

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil

Sala/Juzgado: E

Fecha: 10-dic-2018

Cita: MJ-JU-M-116244-AR | MJJ116244 | MJJ116244

Se desestima el pedido de la actora de ser tenida como heredera universal si el testador la menciona como legataria.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar la resolución por la que se desestimó el pedido de la actora de ser tenida por heredera universal instituida por el causante, en virtud de la propia calificación dada por el testador del carácter de legataria y la falta de mención de ‘herederos únicos y universales’ o de ‘heredera instituida’ no ofrece ninguna duda, pues en las dos ocasiones que hace referencia a la recurrente, la mencionó como ‘legataria’.

2.- De la interpretación armónica de los arts. 2466 y 2472 del CCivCom. surge que el contenido del testamento, su validez y su forma se juzgarán según la ley vigente al momento de la muerte del testador.

Fallo:

Buenos Aires, 10 de diciembre de 2018.

Y VISTOS: Y CONSIDERANDO:

Contra la resolución de fs. 132, en la que se desestimó el pedido de fs. 110/113, alza sus quejas la Sra. M. C. A. sobrina del causante, quien las vierte en el escrito de fs.136/139, que no fueron respondidas.

Tal como lo menciona el Sr. Fiscal de Cámara (ver punto 3ro. del dictamen precedente) de la interpretación armónica de los arts. 2466 y 2472 del Código Civil y Comercial de la Nación surge que el contenido del testamento, su validez y su forma se juzgarán según la ley vigente al momento de la muerte del testador, es decir por las contenidas en el Código Civil, máxime que la recurrente no ha planteado -al respecto- cuestionamiento constitucional alguno (ver certificado de defunción de fs. 1, fs. 6/7 y 136/139).

En primer término, es cierto que constituye un principio común que el testamento es un acto escrito y solemne, de modo tal que las formalidades exigidas por la ley para el otorgamiento de ese acto tienen el aludido carácter y su omisión, en principio engendra la nulidad del mismo. El art. 3639 del Código Civil dispone sobre el particular que «el testamento ológrafo para ser válido en cuanto a sus formas, debe ser escrito todo entero, fechado y firmado por la mano misma del testador. La falta de alguna de estas formalidades lo anula en todo su contenido», de lo que se extrae que para que exista dicha forma ordinaria de testamento, es necesario que concurran tres presupuestos, a saber: a) escritura de puño y letra del testador; b) fecha y c) firma y a su vez, que dichas formalidades deber ser observadas bajo pena de nulidad (conf. C.N.Civil, esta Sala c. 78.670/2013/CA1, del 30-09-14).

La apelante solicita ser tenida por heredera universal instituida por el causante (ver fs.136 punto II primer párrafo) según surge del cuerpo del testamento sin considerar la nota en la que se precisa que la propiedad que está involucrada en este legado está ubicada en Av. Rivadavia n°6141 12° Dto. «A».

En efecto, de la lectura del testamento ológrafo que, en copia certificada, obra a fs. 56 surge que el causante dejó establecido y señaló «.yo H. A. M. DI n° . lego yo al fallecer a mi sobrina.» y que «.le voy a pedir a mi sobrina, nunca se sabe, si por circunstancias llegare a enfermar de gravedad que no prolongue mi vida por circunstancias externas que es tan común hoy en día .

Hago este legado porque tengo tres hermanos pero como los hermanos no son herederos forzosos tampoco nada pueden reclamar.».

Tales términos implican -como hecho fundamental- que la propia calificación dada por el testador del carácter de legataria y la falta de mención de «herederos únicos y universales» o de «heredera instituida» no ofrece ninguna duda, pues en las dos ocasiones que hace referencia a la recurrente, la mencionó como «legataria».

Tampoco se advierte de la lectura del cuerpo principal, considerado como válido por la recurrente, es decir sin ponderar -en esta oportunidad- el alcance del agregado o de la nota inserta al final del instrumento, la presencia de elementos que permitan dudar respecto a cuál es el carácter de la institución pues ninguna referencia se realizó, expresa o tácita, con relación a la intención del testador de transmitirle la universalidad de los bienes que componían su patrimonio.

El agregado del testamento ológrafo que, en copia certificada, obra a fs. 56 textualmente dice «.La propiedad que está involucrada en este legado está ubicada en Avda. R. -12° «DTO A» CAPITAL FEDERAL.VALE.».

No cabe duda con cualquiera de ambas interpretaciones que el testador no instituyó a ningún heredero con la intención dirigida a la universalidad de título.

En otro orden de ideas, cabe destacar, que no hay acuerdo en la doctrina acerca de la validez de las notas insertas o del agregado que, en el caso, refuerza la solución recién propiciada. Ello así, pues la sola lectura del mismo denota una unidad intelectual con el cuerpo del testamento al mencionar por tercera vez la palabra «legado» y al describir el bien inmueble que se trasmite a la recurrente.

La falta de acuerdo recién mencionado implica que un sector propuso mayor rigor en la interpretación del cumplimiento de las formalidades aludidas por la recurrente. Este criterio restrictivo fue aplicado por la mayoría en el fallo «Laurent Cecilia L, J s/suc» del 29 de mayo de 1989 y sus citas, de la Sala «B» del fuero, como la misma apelante menciona. La tesis estricta predominante en nuestro País fue seguida por Segovia, Machado, Llerena Prayones, Lafaille, Dassen, De Gásperi, Arias, entre otros (conf. LLambías – Mendez Costa; «Código Civil Anotado, Doctrina – Jurisprudencia», t° V-C, pág. 222, comen. art. 3639).

En sentido contrario, se propuso una visión atenuada o flexibilizada de la interpretación de las formalidades del caso (conf. Cifuentes Santos, «Código Civil, Comentado y Anotado, t° VI, comen. art. 3639, pág. 55; Ferrer – Medina, «Código Civil, Comentado – Sucesiones», t° II, comen. art. 3639 pág. 265; C.N.Civil, Sala «G», c. 98.245 del 8/09/97; voto en minoría de la Dra.Estevez Braza en «Laurent Cecilia L, J s/suc» del 29 de mayo de 1989 y sus citas, de la Sala «B» del fuero).

Sin perjuicio de lo expuesto, lo cierto es que, en el caso, no resulta del cuerpo ni de la nota final que se haya instituido como heredera del causante a la recurrente.

En consecuencia, corresponde desestimar la queja vertida al respecto.

Sin perjuicio de las consideraciones realizadas, las particularidades que ofrece la cuestión debatida indica que las costas de alzada respecto de la incidencia que motiva el presente decisorio debe imponerse en el orden causado, atento también a que la vencida pudo creerse con derecho a peticionar como lo hiciera (conf. CNCivil, esta Sala, c. 518.065 del 21-10-08, c. 522.728 del 15-12-08, c. 524.390 del 18-2-09, c. 531.130 del 21-5-09, entre muchos otros; Barbieri Patricia en Higthon – Areán, «Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.», t° 2, pág. 64, comen. art. 68; Colombo – Kiper, «Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, Anotado y Comentado», t° I., pág. 491, núm. 12, comen. art. 68; Fenochietto – Arazi, op. y loc. cits., pág. 260, punto c.; Gozaíni Osvaldo Alfredo, «Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, Comentado y Anotado», t° I, pág. 217, comen. art. 68; Fenochietto Carlos Eduardo, «Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, Comentado, Anotado y Concordado», t° I, pág. 286, núm. 6), máxime si se pondera que se está frente a una cuestión sujeta -como en el caso- a la prudente apreciación judicial.

Por estas consideraciones, de conformidad con lo dictaminado por el Sr. Fiscal de Cámara a fs. 145/147; SE RESUELVE: Confirmar, en lo que fue materia de agravio, la resolución de fs. 132. Las costas de Alzada se imponen en el orden causado (art. 68 segundo párrafo del Código Procesal). Notifíquese y devuélvase.

JUAN CARLOS GUILLERMO DUPUIS

JUEZ DE CAMARA

FERNANDO MARTIN RACIMO

JUEZ DE CAMARA

JOSE LUIS GALMARINI

JUEZ DE CAMARA

A %d blogueros les gusta esto: