Inclusión y brecha digital, acceso a internet y bienestar general. Segunda parte

Autor: Suárez, Enrique L.

Fecha: 3-dic-2018

Cita: MJ-DOC-13773-AR | MJD13773

Sumario:

I. Acceso a Internet. II. La Brecha Digital.III. Políticas Públicas necesarias para erradicar la brecha digital. IV. Idea Final.

Doctrina:

Por Enrique L. Suárez (*)

I. ACCESO A INTERNET

Internet cambió radicalmente nuestro modo de vida. Pocos inventos deben haber logrado lo mismo en la historia de la humanidad. Lo cierto es que la red ha modificado por completo la forma en que las personas nos comunicamos.

El crecimiento de Internet hizo que la propia red se fuera modificando a lo largo de su existencia. Primero fue sólo una red que permitía acceder a la información disponible en un servidor remoto. Después comenzó a generar el actual entorno de comunicación instantánea con el correo electrónico. El concepto de World Wide Web, el hipertexto y el surgimiento de los primeros navegadores web a principios de los 90 permitieron el despegue comercial y la apertura a millones de usuarios. El uso de los social media es, junto con la utilización de motores de búsqueda online, la actividad con mayor porcentaje de penetración en la sociedad con acceso a la red (1).

La expansión y consolidación de las redes sociales ha implicado un cambio de paradigma en la forma en que se manejan las comunicaciones tanto a nivel interpersonal como comercial, empresarial y gubernamental. Ante todo, estamos viviendo una época de expansión y naturalización de las formas de interacción. Los social media permiten una comunicación más flexible, cercana e inmediata, y hacen caer el viejo modelo de las relaciones públicas y la comunicación personal, con sus pro y contras, ciertamente (2).

Este salto no sólo tiene que ver con una plataforma en particular, si no que se relaciona con un cambio fundamental en las formas de pensamiento.Un cambio para el cual, por fortuna, no es posible pensar una vuelta atrás, porque implica una evolución en la forma de relacionarnos, una manera más natural y flexible de socialización.

Internet es indudablemente «uno de los más poderosos instrumentos del siglo XXI que sirve para facilitar la transparencia de los actos hechos por los poderosos, recibir la información y aumentar la participación activa de los ciudadanos en la construcción de sociedades democráticas».

Debe destacarse la importancia de estas nuevas herramientas de comunicación ya que permiten viabilizar (entre otros) el derecho de la libertad de expresión en sus dos facetas: la de manifestar los propios pensamientos y la de acceder a las ideas e información transmitidas por otros (3).

Esto demuestra el potencial de Internet para promover la realización de otros derechos y la participación pública, así como para facilitar el acceso a bienes y servicios. Esto destaca su carácter transformador, como medio que permite que miles de millones de personas en todo el mundo expresen sus opiniones, a la vez que incrementa significativamente su capacidad de acceder a información y fomenta el pluralismo y la divulgación de información.

Esto lleva a que el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas, reconozca la naturaleza mundial y abierta de Internet como fuerza impulsora de la aceleración de los progresos hacia el desarrollo en sus distintas formas, y exhorte a los Estados a que promuevan y faciliten el acceso a Internet y la cooperación internacional encaminada al desarrollo de los medios de comunicación y los servicios de información y comunicación en todos los países, dado que Internet puede ser un importante instrumento para el desarrollo y para el ejercicio de los derechos humanos (4).

Desde esta perspectiva, cabe predicar hoy que, por sus funciones y posibilidades para concretar el desarrollo humano de las personas, el acceso a Internet es un derecho humano.Por ello, Internet debe ser ampliamente disponible, accesible y costeable para todos.

Internet sólo tiene sentido si los países asumen el compromiso de establecer políticas concretas en lo que atañe al acceso. Sin este tipo de políticas Internet va a devenir en una herramienta tecnológica que solo resulte accesible a una cierta elite generando una división digital (brecha entre aquellos que tienen un acceso efectivo a la información y aquellos que lo tienen limitado o no lo tienen).

Para combatir esta situación, es necesario que las personas de menos recursos puedan expresarse en forma efectiva. Internet resulta así un medio clave para que puedan obtener información, luchar por sus derechos y mejorar su propia situación. El empoderamiento que posibilita Internet y el acceso a la sociedad digital como motor e impulsor del desarrollo humano debe ser para todos los hombres, no para un sector de la sociedad solamente.

Los Estados tienen la obligación positiva de facilitar el acceso universal a Internet. Como mínimo, los Estados deben:(5)

a) establecer mecanismos regulatorios —que contemplen regímenes de precios, requisitos de servicio universal y acuerdos de licencia— para fomentar un acceso más amplio a Internet, incluso de los sectores pobres y las zonas rurales más alejadas.

b) brindar apoyo directo para facilitar el acceso, incluida la creación de centros comunitarios de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y otros puntos de acceso público.

c) generar conciencia sobre el uso adecuado de Internet y los beneficios que puede reportar, especialmente entre sectores pobres, niños y ancianos, y en las poblaciones rurales aisladas.

d) adoptar medidas especiales que aseguren el acceso equitativo a Internet para personas con discapacidad y los sectores menos favorecidos.

Asimismo, cabe remarcar lo ya visto en cuanto a que Internet es una herramienta de educación fundamental, que ha transformado las formas tradicionales de enseñanza, permitiendo que se desarrollen iniciativas que antes eran inalcanzables en las escuelas de los países menos desarrollados(6). Los beneficios del uso directo de Internet contribuyen a mejorar el capital humano de la sociedad.(7)

II. LA BRECHA DIGITAL.

La brecha digital se define como la separación que existe entre las personas que utilizan las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) como una parte rutinaria de su vida diaria y aquellas que no tienen acceso a las mismas y que, aunque las tengan no saben cómo utilizarlas.Esto último involucra el acceso a los dispositivos conectores tanto como el acceso a Internet, e involucra el tener un piso cultural que permita comprender como operar la secuencia sistémica que involucra el actuar digitalmente, y la importancia que tiene el poder operar y transaccionar (en el sentido amplio del término) de esta manera, apreciando las ventajas (celeridad, sencillez, ahorro de tiempo, etc.) que conlleva la digitalización de los trámites, operaciones, actividades en general, entre otros ítems (8).

Frente a la importancia capital de la cuestión, en la cual se juega el paradigma cultural de la posmodernidad, los Estados deben asumir su voluntad de elaborar políticas eficaces para obtener el acceso universal a Internet.

De lo contrario, Internet pasará a ser un instrumento tecnológico al que solo podrá acceder una determinada élite, con lo cual se perpetuará la “brecha digital”, haciéndose más difícil reducirla. Es fundamental en el mundo actual contar con acceso efectivo a las tecnologías digitales y de la información, en particular a Internet.

Deseamos resaltar las reflexiones de Martínez y Porcelli, en el sentido de que «estamos transitando la mayor revolución de la información y las comunicaciones. Más del 40 % de la población mundial tiene acceso a Internet, y todos los días se suman nuevos usuarios.

Asimismo, en casi 7 de cada 10 hogares, que corresponden al 20 % más pobre, hay un teléfono celular. Es más probable que estos hogares tengan acceso a la telefonía celular antes que al servicio de agua potable y saneamiento.

Debemos aprovechar este vertiginoso cambio tecnológico para lograr un mundo más próspero e inclusivo. A través de la inclusión, la eficiencia y la innovación, el acceso a estas tecnologías brinda oportunidades que antes estaban fuera del alcance de los pobres y de los sectores desfavorecidos.

El total de usuarios de Internet se ha triplicado con creces en una década, de 1000 millones en 2005 a una cifra estimada de 3200 millones a fines de 2015.Sin embargo, sus beneficios se distribuyen de manera desigual. Para que las tecnologías digitales beneficien a todos y en todo lugar es preciso eliminar la brecha digital que aún existe, especialmente en lo que respecta al acceso a Internet» (9).

Ante la importancia de la cuestión, veamos un breve análisis estadístico de la cuestión en nuestro país.

1. El 60, 2% de los Hogares carecían de acceso a internet fija al tercer trimestre de 2011, siendo mayor los porcentajes de carencia en aquellos hogares donde el jefe contaba con nivel de instrucción hasta primaria incompleta (89,4%) y Primaria completa y secundario incompleto (73,8 %) (10).

2. Para el mismo período, el total de Hogares con disponibilidad de bienes TIC (radio, televisión, teléfono fijo y móvil, tenencia de PC y acceso a Internet por vía fija y móvil) ascendía a 11,231 (en miles).

De lo que nos interesa, cabe consignar que con teléfono móvil únicamente se computaba 3,750; y con teléfono fijo y móvil 5,861.

Asimismo, los Hogares con tenencia de PC (cualquier tipo) eran 5,898 y con acceso a Internet 4,915.(11)

3. El acceso a Internet a nivel país registraba en diciembre de 2016, la cantidad de 17,768,974 habitantes, contra 15,900,136 a diciembre de 2015, con una variación anual de 11,8% (12).

Las líneas activas de aparatos de telefonía móvil, en enero de 2012 ascendían a 57,017 (en miles de unidades), registrándose en diciembre de 2017 61,252 (en miles de unidades) (13).

4.En cuanto a los accesos residenciales por tipo de conexión a Internet, para el 4to Trimestre de 2016, hay 6.441.084 por acceso fijo (PC) y 11.122.528 por teléfono celular.

Para el 4to Trimestre de 2017, los accesos fijos son 6.775.694 y los móviles son 10.657.489, con una variación interanual porcentual del 5,2% y del -4,2%, respectivamente (14).

Liminarmente, puede apreciarse un crecimiento en los últimos años en la disponibilidad de bienes TIC (especialmente computadoras) y líneas telefónicas móviles, lo que no necesariamente se traduce en una conectividad a Internet proporcionada y consecuente.

Precisamente, una reciente investigación periodística(15), daba cuenta de algunos datos vinculados a ello. En el año 2017 se computaba a nivel país un acceso a internet del orden de los 7,9 (en millones de hogares), con una conexión a la web del 50% o más en ciertos distritos (CABA, provincias de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Neuquén, Chubut y Tierra del Fuego), teniendo las provincias de San Luis y Salta una conexión entre el 30 y el 40%, y siendo en el resto de las provincias de menos del 30%.

También la velocidad de conexión muestra una gran distancia de los estándares internacionales medidos en Mbps (mega bits por segundo), que es la unidad de medición para la velocidad de descarga de datos. Mientras Corea del Sur (país de mejor promedio) tiene una velocidad de 28,6 mbps, Japón 20,2 mbps y Estados Unidos 18,8 mbps, en Argentina la velocidad promedio es de 6,3 mbps.

Sumado a ello existen sobre 12 millones de hogares en el país, 8 millones tiene conexión a Internet, y unos 3,5 millones acceden a la misma a una velocidad muy lenta. La situación, en zonas de pobreza, o en ámbitos rurales, se agudiza. En las localidades de menos de 10.000 habitantes no es posible instrumentar un gobierno digital.Sobre 2400 municipios, la fibra óptica (16) llega a 400.

Hay mucho por hacer hasta llegar a un nivel de acceso aceptable, que indique contar con aparatos de buena calidad, un buen nivel de conectividad, y un acceso a todo tipo de contenido y plataformas para cimentar la educación de la comunidad, la participación ciudadana y contribuir a la mejor calidad de vida de todos los argentinos, cualquier sea su lugar de residencia.

La realidad marca que, en buena parte del país, comunidades enteras no tienen Internet, están tecnológicamente aisladas, y muchas otras reciben ese caudal con cuentagotas.

El de los excluidos digitales es un mundo de flagrante desigualdad, porque tienen infinitamente menos oportunidades en el campo laboral, social, educativo, de la salud, comunicación e información. Algunos sostienen incluso que hablar de brecha es un eufemismo, porque lo que existe es una fractura feroz, un abismo. La exclusión no es solo un drama de localidades del interior, alejadas de los grandes centros urbanos, sino que muchas veces abarca sectores socioeconómicos que habitan importantes ciudades con densidad demográfica por demás importante (17).

En síntesis, el estudio aludido concluye en que uno de cada tres argentinos no tiene Internet, la mayoría no tiene la preparación suficiente para usarla, y la señal es lenta, precaria y cara (18).

III. POLÍTICAS PÚBLICAS NECESARIAS PARA ERRADICAR LA BRECHA DIGITAL.

1.Como se ve, en función de la importancia que Internet ha adquirido para el desenvolvimiento individual y social y como motor de cambio en aras de un mejor nivel de vida de la persona, una mayor participación ciudadana y concreción del gobierno electrónico para fortalecimiento de la democracia y la transparencia y publicidad como notas características de la República, resulta claro que el Estado debe diseñar y ejecutar una política eficaz y concreta en consulta con personas de todos los sectores de la sociedad, a fin de que Internet resulte ampliamente disponible, accesible y asequible para todos los sectores de la población.

Al disponerse de infraestructuras de acceso a Internet (que, como hemos visto, se está en proceso de construir el camino hacia la mayor inclusión digital posible), el Estado debe respaldar iniciativas encaminadas a que todos los sectores de la población, especialmente aquellos grupos más vulnerables, para que todos, sin exclusión alguna puedan acceder de manera significativa a información en línea.

Ello implica incorporar la alfabetización en Internet en los programas de estudio y apoyar módulos de aprendizaje semejantes en entornos extraescolares, concientizando y colaborando con el cambio cultural que significa en muchos casos apreciar los beneficios de acceder a información en línea, y la manera de aportar información de forma responsable.(19)

2.Además de instrumentar todas las iniciativas que se desprenden de lo recorrido hasta aquí, sobre todo en materia de incorporación de las TIC a la enseñanza, fortalecimiento de los ejes de los programas de modernización estatal y de gobierno electrónico, se deben agregar algunas iniciativas que deben ser impulsadas por el sector público, referidas a la instalación de la infraestructura necesaria para expandir la conexión a Internet, aumentar la velocidad de conexión y descarga de datos, etc.

Asimismo, mediante las políticas económicas pertinentes, debe tender a facilitarse el acceso a los aparatos que permiten interactuar a través de Internet (accesos fijos y móviles) y a través de las regulaciones necesarias, velar por los derechos de los usuarios del servicio de conexión y acceso a Internet, a fin de evitar abusos por parte de los proveedores de acceso a internet (ISP).

Hemos dejado como sugerencia final una política pública facilitadora del acceso a Internet, redes sociales, plataformas de aplicación de gobierno electrónico, etc., que surge de los hábitos y costumbres que se vienen generando en los últimos tiempos, y sobre las que diversas administraciones ya han formulado y aplicado programas.

Sucede que(20), hasta el advenimiento y consolidación en el mercado de los smartphones, con un enorme valor agregado a las funciones que en un principio se habían considerado las prestaciones esenciales de la telefonía móvil (comunicación y mensajes Short Message Service – SMS), los accesos a internet eran residenciales de tipo fijo, a través de conexiones tradicionales como las conexiones por redes telefónicas, operadores de cable, redes de fibra óptica al hogar e inalámbricas fijas.

También progresivamente aumentó la conexión móvil, que comprende las conexiones mediante dispositivos portátiles y operadores de redes de celulares, mediante un plan de datos, comúnmente denominados «pos pagos».

En ambos supuestos, la medición del uso del acceso es la cuenta de abono, que identifica la relación que se establece entre un ISP y un usuario) para permitir el acceso a lared.

En los últimos años, y particularmente debido al crecimiento de la participación de los usuarios que se conectan a internet mediante dispositivos celulares o dispositivos portátiles (vg. tablets), se ha observado un cambio en la conectividad con accesos más flexibles y dinámicos para el usuario, que le permiten el acceso a internet sin necesidad de una conexión en un lugar físico permanente (oficina, casa, etcétera).

Estos accesos, además, posibilitan que el usuario se conecte con modalidades prepagas o con pago de tarjetas (que pueden incluir o no paquetes de llamadas telefónicas, mensajes de texto -SMS- y datos de internet), cargando un valor en crédito para el consumo de datos (tráfico de internet).

Los accesos prepagos junto a los accesos pospagos (usuarios de telefonía que contratan el servicio de conexión a Internet en su celular o dispositivo móvil) forman parte del nuevo paradigma de vinculación entre usuarios y proveedores en la era de internet móvil.

A ello debe añadirse el creciente número de usuarios que se conectan a internet mediante redes wifi utilizando dispositivos aptos para ello, pero sin tener vinculación directa con ningún proveedor de internet.

Este tipo de acceso se observa en espacios privados y públicos.Los espacios privados (restaurantes, hoteles, bares, escuelas, sanatorios, aeropuertos y otros locales comerciales) facilitan el acceso a internet a sus clientes mediante el acceso a la red wifi instalada en sus respectivos locales, proporcionándoles a los clientes un usuario (login) y contraseña (password) para conectarse (21).

En espacios públicos, como parques y plazas, el acceso a la red wifi es libre y sin necesidad de saber de antemano el usuario y la contraseña, ya que, por defecto, al habilitar en los dispositivos móviles la conexión wifi, se accederá directamente.

3.Precisamente, creemos necesario hacer mención a estrategias estatales que ponen el acento en lograr una mayor y mejor implementación de redes wifi libres, a los fines de poder conectar dispositivos móviles a Internet a velocidades aptas para navegar y transaccionar en la red, posibilitando de este modo los beneficios que hemos ido describiendo en el presente, siempre vinculados al desarrollo humano integral, desde una perspectiva de derechos humanos.

3.1.En primer lugar, queríamos hacer mención, en jurisdicción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a la iniciativa de conectividad BA Wifi (22). La misma apunta a crear un área de conectividad que permite acceder en la jurisdicción a un servicio de internet libre y gratuito con el objetivo de conectar a los ciudadanos, democratizar la tecnología y contribuir a que Buenos Aires sea una ciudad más integrada y creativa.

Según da cuenta la página web respectiva(23), BA WiFi es una red de conectividad que brinda a todos los vecinos la posibilidad de acceder a Internet de forma libre y gratuita, las 24 h. del día. Hay más de 1000 antenas distribuidas en más de 900 lugares de la Ciudad donde circulan gran cantidad de personas, como son los edificios públicos, parques, plazas, estaciones de Subte y Metrobús.La red cuenta con un mapa de localización de sitios (estaciones de subte, espacios públicos, museos, hospitales, etc.) donde se ubican los puntos de acceso a la conectividad (24).

Deberá tenerse en cuenta dotar a la iniciativa de la infraestructura y medios necesarios que permitan expandir conectividad a todos los lugares públicos posibles, a fin de garantizar un equitativo y mayor acceso a Internet.

3.2.Por último, partiendo de que la Constitución de la Provincia de Buenos Aires establece en su Artículo 12, inciso 4 , qu e todas las personas en la Provincia gozan, entre otros, del derecho a la información y a la comunicación, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires ha elaborado dentro de la agenda de políticas públicas, programas que pretenden desarrollar y acercar a los habitantes tecnologías de la información y de la comunicación (TIC), como parte de uno de los procesos de innovación tecnológica que aspire a poner al alcance de todos un uso productivo de diferentes herramientas tecnológicas.

Debido a ello la intención gubernamental tiene por objeto , ante déficit en el acceso equitativo a las mismas, la intención de acelerar, promover e integrar nuevas tecnologías con el fin de hacer masiva la socialización del conocimiento, siendo vital que estas nuevas tecnologías y las oportunidades que ellas crean puedan ser utilizadas para reducir la brecha no solo entre quienes tienen acceso a internet y quienes no lo tienen, también entre aquellos que interactúan con estos recursos, modificándolos e interviniendo activamente con ellos;

Por ello, se pretende transferir a los habitantes de la Provincia los resultados de las inversiones en tecnologías generadas a partir de recursos estatales, a fin de lograr un sostenido desarrollo económico y social que tienda a una mejor calidad de vida para la población.

En virtud de ello, se ha creado el proyecto «WIFI Social e innovación para la Inclusión», por el cual (a través de convenios de colaboración entre el gobierno provincial y los diversosmunicipios de la jurisdicción) se traza como objetivo la instalación de puntos de acceso a internet en diversos espacios públicos seleccionados por los municipios (plazas, parques, etc.) a fin de reducir la brecha digital entre los ciudadanos (programa WIFI Social) (25).

A la vez, la mentada colaboración también persigue implementar acciones de innovación tecnológica (instalación de PC, capacitaciones en tecnología, promoción y acompañamiento de equipos municipales en el proceso de ejecución de herramientas de innovación en diversos espacios seleccionados por los municipios (programa Innovación para la inclusión).

De esta forma, mediante el esfuerzo coordinado y conjunto de ambas partes (provincia y municipalidad) se implementan programas que avanzan hacia la inclusión de toda la población dentro de la sociedad del conocimiento y la información, mediante el empoderamiento a través de herramientas digitales

IV. IDEA FINAL.

Grande es el desafío, mucho hay para hacer, la inclusión digital en la sociedad actual es parte indisoluble del bien común, y no es tolerable como expresión de desigualdad e inequidad social la brecha digital en el acceso a dispositivos y al servicio de Internet.

Progresivamente, de no implementarse políticas públicas sustentables en tal sentido, dicha circunstancia impactará en la situación socio económica de la población.

Iniciativas como las comentadas, deben fomentarse e impulsarse en todos los ámbitos del país, y la cuestión digital debe forma de modo inexorable de la agenda pública, de la sociedad civil y del sector privado. Es una responsabilidad de la que nadie puede sustraerse, pues nos atañe a todos.

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(1) MOSCHINI, Silvina:¿Cómo cambió Internet la vida de millones de personas en todo el mundo?, Iprofesional del 17 de mayo de 2011 (www.iprofesional.com).

(2) El apasionante análisis de este último planteo excede, por cierto, el objeto del presente trabajo, pero la «vida líquida», la mediatización de las relaciones, y el reformulamiento de las concepciones acerca de la inter relación humana en sociedad, con sus claro oscuros, es un tema que llegó para quedarse en el análisis de la sociedad moderna.

Ver NYE, Joseph: Internet define un nuevo tipo de poder, Clarín del 15 de marzo de 2009.

(3) Ver Informe del relator especial de la ONU sobre promoción y protección del derecho de libertad de opinión y expresión (http://www2.ohchr.org/english/bodies/hrcouncil/docs/17session/A.HRC.17.27_en.pdf), citado por PULVIRENTI, Orlando D.: Una nueva forma de expresión de un derecho humano: el acceso a Internet, MJ-DOC-6006-AR, nota 3.

(4) Resolución A/HRC/20/L.13 del 29 de junio del 2012 (http://ap.ohchr.org/documents/S/HRC/d_res_dec/A_HRC_20_L13.pdf).

(5) Organización de Estados Americanos, Comunicado de Prensa R50/11, 1° de junio de 2011, suscripto por El Relator Especial de las Naciones Unidas (ONU) para la Libertad de Opinión y de Expresión, la Representante para la Libertad de los Medios de Comunicación de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), la Relatora Especial de la Organización de Estados Americanos (OEA) para la Libertad de Expresión y la Relatora Especial sobre Libertad de Expresión y Acceso a la Información de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (CADHP).

Ver http://www.oas.org/es/cidh/expresion/showarticle.asp?artID=848.

(6) Un análisis de las TIC aplicadas a la educación y de los planes para su accesibilidad por parte de docentes y alumnos, puede verse en Un mapa de desigualdades en el país y La brecha digital, una carrera sin fin,ambas publicadas en La Nación del 26 de agosto de 2012.

(7) Ver CARNEVALE, Carlos: ¿El acceso a Internet es un Derecho Humano?, elDial.com – DC1746.

(8) Ver el interesante análisis de FRAGA, Rosendo: La conquista de Internet es desigual, Clarín del 12 de abril del 2000.

(9) MARTÍNEZ, Adriana N. y PORCELLI, Adriana M.: El Rol de las TICs en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (Parte I), Diario DPI, Suplemento Derecho y Tecnologías nro. 43, 1 de febrero de 2018 (http://dpicuantico.com).

(10) Fuente: INDEC. Elaborado en base a la Encuesta Anual de Hogares Urbanos EAHU y la Encuesta Nacional sobre Acceso y Uso de Tecnologías de la información y la Comunicación (ENTIC). Resultados del tercer trimestre 2011

(11) Fuente: INDEC. Elaborado en base a la Encuesta Anual de Hogares Urbanos (EAHU) y la Encuesta Nacional sobre Acceso y Uso de Tecnologías de la información y la Comunicación (ENTIC). Resultados del tercer trimestre 2011

(12) Fuente: INDEC. Accesos residenciales Total del país. Diciembre de 2015 y 2016.

(13) Fuente: INDEC. Líneas activas, llamadas y tráfico de minutos, de mensajes cortos y de datos de accesos de banda ancha móvil (BAM) en el servicio de telefonía móvil, en miles unidades y terabytes. Enero 2012-diciembre 2017.

(14) Fuente: INDEC. Accesos a internet (Cuarto trimestre de 2017), Informes Técnicos vol. 2 n° 44 – Servicios vol.2 n° 4.

(15) REYMUNDO ROBERTS, Carlos M.: Brecha Digital. Conectados vs. Desconectados. La peor grieta, La nación del 25 de marzo de 2018.

(16) Es una de las modalidades de acceso fijo a Internet.

(17) Ver nota 55.

(18) Ibidem.

(19) Informe del Relator Especial sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión, aprobado por resolución A/HRC/17/27 del 16 de mayo de 2011.

(20) Para lo reseñado a continuación, ver INDEC. Accesos a internet (Cuarto trimestre de 2017), Informes Técnicos vol.2 n° 44 – Servicios vol.2 n° 4, Sección «Observaciones Metodológicas».

(21) Este tipo de acceso wifi se conoce como un acceso a internet mediante una red cerrada, ya que se debe saber el usuario y la contraseña para conectarse

(22) http://www.buenosaires.gob.ar/innovacion/ciudadinteligente/proyectos/bawifi

(23) Ibidem.

(24) El mapa puede verse en http://www.buenosaires.gob.ar/innovacion/ciudadinteligente/proyectos y http://www.buenosaires.gob.ar/innovacion/ciudadinteligente/proyectos/bawifi.

(25) Cabe señalar que por resolución 288/2017 del Ministerio de Gobierno de la provincia de Buenos Aires (B.O. 21/6/17), se aprueba el Modelo de Convenio Marco de Colaboración para ser suscripto con los Municipios, para poder realización acciones vinculadas a los proyectos descriptos.