Una ruta, un saber: la filosofía

Autor: Vizcaychipi, M. Elena

Fecha: 14-nov-2018

Cita: MJ-DOC-13738-AR | MJD13738

Doctrina:

Por M. Elena Vizcaychipi (*)

«Sobre las calles vacías, uniformemente iluminadas, una luna enorme brillaba en el cielo ligeramente nublado y que parecía por ello más extenso». La Muralla China, Franz Kafka.

China tiene una gran apuesta, la cual tiene el nombre de One Bet, One Road «Un cinturón, una ruta», presentada en octubre del 2013 y contemplada dentro del plan XIII plan quinquenal (2016- 2020) como parte de las prioridades marcadas por Xi Jinping para la consecución del sueño Chino, la construcción de una sociedad modestamente acomodada, un país rico y poderoso y un pueblo dinámico y feliz.

¿Cómo podría la Republica Argentina lograr insertarse de manera eficaz y productiva en esta nueva iniciativa China?

La Argentina de hoy está plagada de conflictos a nivel institucional, especialmente en el sector educativo.

El tema tratado es de suma importancia, espero poder brindar alguna aproximación para dar respuesta a la pregunta inicial.

Comenzare diciendo que la educación actualmente está sufriendo varios golpes.Las casas de estudio no poseen las herramientas pedagógicas necesarias entre las cuales la tecnología es fundamental, sumado, claro está, a la pedagogía docente.

Actualmente los docentes, ayudantes- alumnos y adscriptos no pueden acceder a cursos de especialización en docencia universitaria si no poseen previamente el cargo de «profesor rentado». Esto evidencia una falla importante en el sistema educativo, dado que para ser docente previamente debería existir el tramo pedagógico inicial y no al revés.

Esto marca el gran déficit institucional educativo y las enseñanzas por tal motivo se tornan dificultosas, el sistema evaluativo en las aulas se enfrenta con la falta de pedagogía educacional inicial, lo cual se ve reflejado luego en los exámenes o trabajos finales.

El sistema educativo debería ser para el siglo XXI un sistema basado en la ENSEÑANZA DE LA FILOSOFIA como piedra angular en la curricula de cualquier profesión.

La filosofía es la ciencia que da origen a las demás ciencias y es pese a lo trillado de la expresión «el amor por la sabiduría».

El saber no ocupa lugar, por el contrario, abre puertas, abre la mente y permite desarrollar el campo de conocimiento. La filosofía es una herramienta indispensable en todas las casas de estudio e incluso en los distintos niveles educativos (inicial-medio-superior).

La filosofía permite el razonamiento, lo cual es fundamental para avanzar en la vida.

Si pienso «Eso es oro»; y hay, allí, algo que es oro, parafraseando a Vicente Fatone.

La filosofía se torna indispensable para afrontar los desafíos educacionales, su enseñanza teórica y su práctica, eso claramente no es tarea sencilla.

La palabra «filosofía», los griegos la inventaron y su empleo como termino técnico arranca seguramente del circulo socrático.Por su etimología significa amor por el saber y la tradición nos informa que Pitágoras – a quien suele atribuirse el origen del nombre-, concebía al filósofo como un enamorado de la sabiduría, no como poseedor de ella.

La convicción, universalmente compartida a lo largo de los siglos en el mundo griego, de que sólo la divinidad es sabia, imponía a los hombres esa limitación.

La naturaleza humana no posee verdades; la divina es quien las posee, decía Heráclito: los humanos no son, pues sabios, pero pueden amar la sabiduría, es decir, aspirar amorosamente a ella y volverse así filósofos.(1)

Siendo ello así, cómo no aspirar a una educación que luche incansablemente para lograr este enamoramiento en los alumnos, cómo no aspirar a que las personas que están instruyéndose en diferentes ciencias, puedan hacerlo desde lo más hermoso de su ser: EL AMOR.

La enseñanza de la filosofía «permite dar cuenta de que las opiniones humanas se contradicen entre sí, buscar las causas por las que se producen los conflictos, condenar el parecer simple y desconfiar de él, indagar acerca de los pareceres y ver si responden o no a la realidad, tratando de hallar un medio de verificación, así como para los pesos se invento la balanza y para las cosas torcidas o rectas la regla»(2)

No es una falla entonces el querer aspirar a que en las facultades y diferentes niveles de enseñanza, se pretenda el salto a aquello que es crucial a la mente humana, aquello que permite resquebrajar a cualquier ser humano.

El razonamiento permite a las personas liberar la mente, da apertura a nuevos espacios de conocimientos y conexión de saberes.

En argentina nos encontramos con fallas, dependiendo siempre de otros países como EEUU y actualmente de China para crecer. Sí, es cierto son países desarrollados pero por qué someter a las generaciones venideras a esa sumisión.La generación de los Millennials y la generación «Z», cuentan con capacidades productivas, están impregnados de tecnología.

Potenciar sus capacidades constantemente por medio de la filosofía permitiría el desarrollo buscado. Un país apto al crecimiento.

Una mente sin razón, es una mente muerta. Podrá ser una utopía o no, pero lo que fuese que sea, si al menos se intentara potenciar desde este saber, estoy convencida que se llegaría a grandes rutas, no sólo de la seda, sino a la ruta sin fin, la ruta de lo inimaginable, la ruta del saber.

Para lograrlo es necesario un esfuerzo conjunto de los diferentes sectores institucionales, para crear estrategias comunes en lo que nos concierne a la implementación de la filosofía como base fundamental y eliminar de esta manera la enseñanza cerrada a la reflexión. Innovar para potenciar las capacidades de aprendizaje de los alumnos a través de la filosofía es un gran desafío que de lograrlo hará de este país, personas capaces de liderar, gestionar, coordinar, revisar y asesorar a los diferentes sectores del país. Contando con herramientas y bases sólidas, el crecimiento de Argentina será posible, sólo si la filosofía se instala como base y punto de partida.

Lo cual permitirá lograr una gran transformación a nivel educacional productiva más dinámica en los nuevos avances tecnológicos y de razonamiento que están surgiendo. Los millennials y la generación «Z» deben estar preparados para ello y la filosofía contribuiría notablemente a esa evolución.

Profundizar la enseñanza de la filosofía a través de sus diferentes líneas de conocimiento, permitiendo así razonar para la práctica.

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(1) Fatone, Vicente. «Lógica e introducción a la filosofía». Ed: kapeluz. 1969.

(2) Idem.

(*) Abogada. Escribana. Vocal titular del Consejo Directivo de la Asociación Argentina de Bioética Jurídica; Docente de Filosofía del Derecho (UNLP-FCJyS); Sub-Directora del Instituto de Filosofía y Teoría General del Derecho del Colegio de Abogado de La Plata.