El letrado patrocinante debe resarcir el daño moral a los actores, por ser el responsable de la caducidad de instancia del expediente

Partes: Yabes Marta Estela y otros c/ N. L. M. s/ daños y perjuicios- resp. prof. abogados

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil

Sala/Juzgado: H

Fecha: 11-jun-2018

Cita: MJ-JU-M-112247-AR | MJJ112247 | MJJ112247

El letrado patrocinante demandado debe resarcir el daño moral ocasionado a los actores que iniciaron un expediente en el que se decretó la caducidad de instancia por su responsabilidad. Cuadro de rubros indemnizatorios.

Sumario:

1.-Corresponde admitir el resarcimiento del daño moral en tanto el letrado patrocinante demandado es responsable por la caducidad de instancia decretada en el expediente iniciado por los actores para reclamar los daños y perjuicios por un automotor 0km defectuoso comprado por estos, ya que sin dudas, el hecho relatado ha configurado una situación de angustia y mortificación que no requiere de una prueba específica.

2.-En materia de responsabilidad civil del abogado la indemnización no puede consistir en la suma reclamada en la demanda desestimada pues se trata de resultados que de todas maneras dependían de otras circunstancias ajenas al profesional y que ya nunca se sabrá si se iban o no a producir, con lo cual aquella ha de consistir más bien en la pérdida de una ‘chance’ o posibilidad de éxito en las gestiones, cuyo mayor o menor grado de probabilidad dependerá en cada caso de sus especiales circunstancias fácticas.

3.-Corresponde confirmar la condena por el daño emergente comprensivo de los honorarios y las costas judiciales generadas en el expediente donde fue decretada la caducidad de instancia por responsabilidad del letrado patrocinante demandado, pues es evidente que todos los intervinientes en dicho expediente intentarán cobrar sus honorarios.

4.-A pesar de que la demanda no haya sido acogida en su totalidad, el demandado ha sido sustancialmente vencido, de este modo, no existen razones para apartarse del principio objetivo de la derrota, por lo tanto, lo correcto es que las costas de ambas instancias se le impongan a dicha parte.

Fallo:

En Buenos Aires, a los 11 días del mes de junio de 2018, hallándose reunidos los señores Jueces integrantes de la Sala H de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil de la Capital Federal, a los efectos de dictar sentencia en los autos: “Yabes, Marta Estela y otros c/ N., L. M. s/ Daños y perjuicios -Resp. Prof. Abogados”, y habiendo acordado seguir en la deliberación y voto el orden de sorteo de estudio, el Dr. Kiper dijo:

Contra la sentencia dictada en primera instancia (fs. 183/190), que hizo lugar a la demanda a través de la cual Marta Estela Yabes, Paula Mariela Guerberg, Sheila Maya Guerberg y Gustavo Rafael Guerberg le reclaman los daños y perjuicios derivados de la mala praxis en el ejercicio de la abogacía a L. M. N. apelan las partes, quienes, por las razones expuestas en sus presentaciones de fs. 199/202 (actores) y 204/206 (demandado), intentan obtener la modificación de lo decidido. A fs. 208/210 (actores) y 211 (demandado) fueron contestados dichos argumentos, encontrándose el expediente en condiciones de dictar un pronunciamiento de carácter definitivo.

I.- La parte actora pide que se eleve la suma fijada en concepto de privación de uso. Asimismo, solicita que se concedan indemnizaciones por desvalorización del automotor y daño moral. Por su parte, L. M. N. se queja de la circunstancia de que se haya diferido el cálculo del daño emergente para la etapa de ejecución de la sentencia.

También pide que se modifique la imposición de costas.

II.- Antes de continuar con el estudio del caso resaltaré que, en cuanto al encuadre jurídico que habrá de regir esta litis, atendiendo a la fecha en que tuvieron lugar los acontecimientos, resulta de aplicación lo establecido en el Código Civil, hoy derogado, por aplicación de lo dispuesto en el art.7 del Código Civil y Comercial de la Nación, actualmente vigente, sin perjuicio de señalar, claro está, que a idéntica solución se arribaría aplicando las normas pertinentes de este último cuerpo legal.

III.- Es un hecho no controvertido que en septiembre del año 2008 Benjamín Ricardo Guerberg, de quien los ahora actores son sus herederos, inició una demanda contra Guillermo Dietrich S.A. El objeto del proceso tenía por objeto que la empresa se hiciera cargo de los perjuicios ocurridos a raíz de los serios problemas mecánicos que presentó un Volkswagen Vento cero kilómetro. El letrado demandado actuó como patrocinante.

En lo que aquí interesa, es importante considerar que el 5 de julio de 2011 dicho expediente concluyó de modo anormal, mediante el dictado de una resolución que declaraba la caducidad de la instancia. No se discute en esta oportunidad la gravedad de dicho error sino que ahora lo que corresponde hacer es estudiar la extensión del resarcimiento.

Hay que tener en cuenta que en materia de responsabilidad civil del abogado la indemnización no puede consistir en la suma reclamada en la demanda desestimada pues se trata de resultados que de todas maneras dependían de otras circunstancias ajenas al profesional y que ya nunca se sabrá si se iban o no a producir, con lo cual aquella ha de consistir más bien en la pérdida de una “chance” o posibilidad de éxito en las gestiones, cuyo mayor o menor grado de probabilidad dependerá en cada caso de sus especiales circunstancias fácticas (CNCiv., sala B, “Lorenzo, Inés c. C., P.D.”, 2001/11/29, LA LEY, 2002-B, 387 – LA LEY, 2002/03/12, 3; CNCiv., Sala E, “C., L.A. c. S., N.L.”, 2002/03/26, LA LEY, 2002-D, 209 – DJ, 2002-2, 18.388 y “Nedich, Horacio J. y otro c. Gomar, Eker F. y otro”, 1996/10/14, LA LEY, 1998-E, 832, J.Agrup., caso 13.255; CNCiv., Sala G, “F., R.M. c. G.de la C., O.J.”, 2001/03/29, LA LEY, 2001-E, 144 – DJ, 2001-2-1187; CNCiv., sala H, “R., H.D. c. C., D.A.”, 1996/03/13, LA LEY, 1997-F, 938 (39.976-S); entre otros).

La indemnización originada en el incumplimiento contractual incurrido no está identificada con el eventual beneficio perdido sino con la pérdida de “chance”, la que debe apreciarse con el mayor o menor grado de posibilidad de convertirse en cierta; en consecuencia no corresponde que se analicen los rubros frustrados tal como si se estuviera ante la pretensión de origen, mas sí cabe considerarla pues a mayor certeza en punto a los daños cuya reparación se ha visto frustrada mayor la pérdida de “chance” experimentada.

IV.- El primero de los agravios de la parte actora se vincula con los $4000 fijados en concepto de privación de uso del vehículo: afirma que se trata de una suma insuficiente puesto que, al no contar con su auto, Benjamín Ricardo Guerberg tuvo que alquilar otro vehículo durante ocho semanas, algo que le costó $5600.

No puedo pasar por alto que los actores omitieron acreditar la autenticidad de las facturas que darían cuenta de dichas erogaciones, obrantes a fs. 50/61 del expediente en que el demandado incurrió en mala praxis. En efecto, esto fue reconocido en la expresión de agravios de los reclamantes, en donde explicaron que se decretó la caducidad de la instancia antes de que la empresa emisora de dichos instrumentos informare sobre su autenticidad (v. fs. 117, 119 y 130 de dicho expte.). Así, dijeron que “Lamentablemente, ninguno de los oficios fueron respondidos y el demandado en estos obrados no volvió a efectuar pedidos para activar la producción de dicha prueba informativa” (v. fs. 199 vta.).

Sin embargo, la circunstancia de que no se haya producido la prueba informativa no impedía probar la autenticidad de dichas facturas en el marco del presente proceso:los actores bien podrían haber solicitado el libramiento de dichos oficios.

Por ende, y como entiendo que la suma fijada es razonable conforme las atribuciones conferidas en el art. 165 del Código Procesal, propiciaré la confirmación de esta parte de la sentencia.

La misma suerte correrá la petición vinculada con la negativa a fijar una indemnización por desvalorización del automotor, fundada en la falta de un informe pericial mecánico. En este punto los actores explicaron que la prueba pericial no se produjo por el abandono procesal en el que incurrió el abogado demandado.

Es sabido que para fijar la indemnización por desvalorización de un rodado resulta de mucha importancia contar con un peritaje en el que se practique un examen concienzudo del vehículo que contenga, entre otras cosas, un estudio comparativo entre el valor originario y el ulterior (Kiper, Claudio M., Proceso de Daños, 2a edición actualizada y ampliada, Buenos Aires, La Ley, 2010, T. II, p. 45).

Entonces, y como en el presente expediente no se requirió la producción de un informe pericial, algo perfectamente posible, propondré la confirmación de este punto del fallo.

Otro de los cuestionamientos desplegados por la parte actora tiene que ver con el rechazo del daño moral.

A diferencia de lo expuesto precedentemente, en este punto sí disiento con lo efectuado por mi distinguido colega de primera instancia puesto que los perjuicios padecidos por Benjamín Ricardo Guerberg son palmarios. Sin dudas, se ha configurado una situación de angustia y mortificación que no requiere de una prueba específica.

Así, propicio la concesión de una indemnización de $5000.

L. M. N. se agravia especialmente de que se haya admitido el reclamo incoado en concepto de daño emergente, comprensivo de los honorarios y las costas judiciales generadas en el expediente: “Guerberg, Benjamín Ricardo c/ Guillermo Dietrich S.A.s/ Ordinario”, reclamo cuya cuantificación se difirió para la etapa de ejecución de sentencia, es decir, para una vez que se haya acreditado el pago de dichos emolumentos.

Quiero aquí aclarar que no me parece que ello revista algún tipo de inconveniente ni, menos aún, que se estén vulnerando las reglas procesales. Por el contrario, entiendo correcto lo así decidido en primera instancia toda vez que es evidente que todos los intervinientes en dicho expediente intentarán cobrar sus honorarios.

Resta entonces que me expida acerca de los planteos formulados por el demandado respecto de las costas procesales, sustentados en que la mayor parte de los rubros pedidos en el escrito de demanda no fueron acogidos.

Se trata de una situación que es modificada en el presente voto. Obsérvese que, como lo expuse precedentemente, he propuesto la concesión de una partida en concepto de daño moral. De manera tal que el agravio en cuestión ahora es abstracto, máxime si se considera que la imposición de costas será readecuada conforme las previsiones del art. 279 del Código Procesal.

Claro que, sin perjuicio de lo expuesto precedentemente, tengo que expedirme en torno a las costas de ambas instancias.

Es oportuno resaltar que la imposición de las costas se funda en el hecho objetivo de la derrota y deben ser soportadas por quien resulte vencido en el proceso. Sin perjuicio de ello, el ordenamiento ritual autoriza al juez a apartarse de este principio cuando mediaren razones fundadas ya que, por tratarse de un supuesto de excepción, debe ser aplicado con sumo cuidado y criterio restrictivo.

En el caso, considero que, a pesar de que la demanda no haya sido acogida en su totalidad, L. M. N. ha sido sustancialmente vencido y que, de este modo, no existen razones para apartarse del principio objetivo de la derrota. Así, entiendo que lo correcto es que las costas de ambas instancias se le impongan al demandado (conf. art. 68 y concs.del Código Procesal).

Por las razones antedichas, y si mi voto fuere compartido, propongo al Acuerdo que se modifique parcialmente el fallo apelado, disponiéndose la concesión de la suma de cinco mil pesos ($5000.-) en concepto de daño moral, debiendo confirmarse la sentencia recurrida en las restantes cuestiones que decide y que fueron materia de agravios. Con costas de ambas instancias conforme lo expuesto precedentemente.

La Dra. Abreut de Begher dijo:

Adhiero a las consideraciones expuestas por el Dr. Kiper en su voto, proponiendo la solución allí indicada.

El Dr. José Benito Fajre dijo:

Adhiero a las consideraciones exp uestas por el Dr. Kiper en su voto, proponiendo la solución allí indicada.

Con lo que se dio por finalizado el acto, firmando los señores Jueces por ante mí de lo que doy fe.

Buenos Aires, 11 de junio de 2018.

Y VISTO, lo deliberado y conclusiones establecidas en el acuerdo transcripto precedentemente, por unanimidad, el Tribunal decide modificar parcialmente el fallo apelado, disponiéndose la concesión de la suma de cinco mil pesos ($5000.-) en concepto de daño moral, debiendo confirmarse la sentencia recurrida en las restantes cuestiones que decide y que fueron materia de agravios. Con costas de ambas instancias al demandado (conf. art. 68 y concs. del Código Procesal).

Regístrese, comuníquese a la Dirección de Comunicación Pública dependiente de la CSJN (conf. Ac. 15/13), notifíquese y oportunamente, devuélvase.

José Benito Fajre

Liliana E. Abreut de Begher

Claudio M. Kiper.