Los nuevos desafíos. Robótica y Digitalización

Autor: Binstein, Gabriel

Fecha: 1-jun-2018

Cita: MJ-DOC-13570-AR | MJD13570

Doctrina:

Por Gabriel Binstein (*)

I. El universo laboral vive grandes cambios: la robótica y la digitalización, entre otras expresiones de las mutaciones del mercado de trabajo. A esta altura, es creciente la utilización de robots y programas informáticos que producirán o no impacto en la cantidad de puestos de trabajo. En las plantas de Fiat y Renault de la provincia de Córdoba hay decenas de ingenieros trabajando y preparando robots en la fabricación de nuevos modelos, sumándose así a la realidad internacional. En la primera de las mencionadas, se señala un salto tecnológico muy significativo con la incorporación de 163 robots en la unidad de chapistería y un nivel de automatización cercana al 80% para asegurar la perfección en los puntos de soldadura. Por su parte, Volkswagen cuenta ya con 59 robots en la planta de cajas de velocidad en líneas de montaje.

En definitiva, el cambio está entre nosotros. A su vez, las empresas automotrices informaron que se prevén programas especiales que incluyen la realización de talleres en centros donde las nuevas tecnologías están en marcha, apuntando no solo a ingenieros, sino también a operadores y mantenedores. Por su parte, Amazon también está a la vanguardia de la automatización y ha encontrado la forma para que los robots efectúen las labores que alguna vez, en épocas cercanas hacían los empleados. En la actualidad, tiene más de 100.000 robots por todo el mundo y programa su aumento.

II. En un trabajo del Banco Mundial, se sustenta que los cambios producidos en las dos últimas décadas son sustanciales, y comprender este proceso nos va a ayudar a diseñar políticas de empleo y, también, políticas educativas superadoras.Esto es explicado por Ignacio Apella, quien, junto a Gonzalo Zunino, han escrito «Cambio tecnológico y el mercado de trabajo en la Argentina y Uruguay». Cabe en la instancia un interrogante fundamental, si el cambio tecnológico llega junto a un aumento o no del desempleo, habida cuenta de que los números porcentuales del último decenio no han cambiado en forma sustancial producidos por la robotización. Ello no obstante se produce a diario consecuencias con mutaciones de trabajo manuales a actividades cognitivas. Desde este punto de vista, cabe resaltar que la Argentina tiene una composición de mucho trabajo «administrativo» con una especie de panza en donde los trabajos de calificación media son los más sujetos a los efectos de la robotización y es precisamente entre los grupos etarios más jóvenes donde la recepción del cambio tecnológico luce más visible. En efecto, pareciera que tienen mayor capacidad para combinar el cambio tecnológico y las tareas cognitivas.

III. Desde otro punto de vista, pero con íntima vinculación con este tema, la llegada de la innovación y el cambio tecnológico, se refleja en ganadores y perdedores. Así es que el trabajo permanente y para toda la vida – modelo japonés o Sony- se desvanece y con ello la seguridad inherente. El cambio digital y la multiplicación de redes sociales en la comunicación ha impulsado un tipo diferente de relaciones del trabajo. Allí subyace la precariedad. En efecto, se trata en algunos casos de ocupación por proyectos efectuada «in house», sin horario, tampoco ingresos estables y dudosos beneficios sociales. Tal vez, algunos ganadores en el ámbito etario más joven vinculados a su preparación tecnológica, siempre con el riesgo de una permanencia inestable en el vínculo. Las nuevas plataformas digitales son un ejemplo de lo que sucede. Pareciera que el camino de la innovación tecnológica conduce a una destrucción del empleo conocido, y allí se exteriorizan ganadores y perdedores.No se le escapa a este comentarista que la revolución industrial eliminó masivamente puestos de trabajo, pero en simultáneo generó otros de diferente calidad y estructura. Entre nosotros, los robots son manejados por ingenieros con aptitud y formación. Obviamente, un profesional conduce varios que reemplazaron a personas físicas. El tema se traduce en desocupados en estado latente y en el período de capacitación de los mismos, en la hipótesis de que exista esa capacitación. Por este camino, se profundiza la idea del cuestionamiento de la dependencia laboral y se apunta a modalidades novedosas que intentan alejarse de ese vínculo buscando la atipicidad y la eliminación entre trabajo dependiente y el autónomo. En igual sentido, la difusión del llamado «emprendedor» como el trabajador autónomo que busca nuevos horizontes y acude a la innovación tecnológica como soporte de su «negocio». Por cierto que este comentarista reconoce lo valioso de ese emprendedor cuando lo es realmente y no disfraza un vínculo laboral para salir del contrato de trabajo. El Foro Económico Mundial calcula que, hacia 2020, se perderán cinco millones de trabajos en el mundo, debido a la multiplicidad de innovación tecnológica. También que, por ello, se generarán dos millones de puestos de trabajo en especial en las áreas de computación, matemática, ingeniería, etc. Esto indica un futuro laboral complejo y posiblemente inestable.

IV. A comienzos de 2017, el Instituto Global Mc Kinsey estimaba que, para el año 2055, casi el 50% del trabajo mundial será reemplazado por el automatizado. Robots que harán de una forma total o en su caso parcial la actividad antes efectuada por una persona, con un margen mínimo de error, trabajando más horas y sin costos directos laborales. En la actualidad, pueden verificarse ejemplos concretos de reemplazo en subterráneos de China y también en Singapur, conducidos por robots o en algunas otras actividades desde un centro computarizado. Entre nosotros el nacimiento de un banco totalmente digital operando con un mínimo de personal.También cabe indicar que, al respecto, hay miradas lúdicas apuntando a actividades que se pueden efectuar con el ahorro de tiempo y tareas. Sin duda, que lo expuesto es prospectivo y con importantes incógnitas y dudas en plazos sin certezas. El Dr. Adrián Goldin en un interesante aporte señala el desdibujado frecuente de los límites entre el empleo dependiente y el trabajo autónomo, con la debilidad subjetiva del sistema de protección laboral y los sujetos amparados. Agrega que hay preguntas novedosas; entre otras, quienes son los sujetos que necesitan protección, si solo los dependientes o también aquellos que son jurídicamente autónomos, pero sujetos a una estricta dependencia económica. También cómo atender las necesidades esenciales de los que quedan al margen de esa protección, del sistema de producción y el trabajo remunerado -La Nación 18/1/2018- «Estados alterados en el mundo laboral».

V. A título de corolario, este comentarista sostiene que el Derecho del Trabajo se encuentra en una encrucijada y ante desafíos crecientes. Los juristas y técnicos del derecho deben responder a estos desafíos con creatividad, inteligencia y acordando con los sectores de la producción y el trabajo; en este sentido, el aporte sindical es indispensable, para lograr así una política de Estado. La pregunta consecuente es si están dispuestos a asumir ese rol.

(*) Abogado (Diploma de Honor), UBA. Posgrado en Asesoría Legal de Empresas (Facultad de Derecho, UBA). Profesor consulto, UBA y UNLM. Asesor Académico del Consejo de la Magistratura de la Provincia de Buenos Aires. Jurado del Consejo Nacional de la Magistratura. Ha dictado cursos, seminarios y conferencias en la Argentina, los Estados Unidos, Cuba, Brasil, Uruguay y en Chile. Es autor de libros y de más de un centenar de artículos en diarios y en revistas especializadas.