Película recomendada: Contratiempo

Generar suspenso, expectativa e incertidumbre es el objetivo de una película que se define como un thriller. Esos nervios que provoca el conflicto casi constante nos hace querer llegar al final para develar un misterio. La película española Contratiempo conjuga todo eso, y le suma, además, una cuota de romance  y drama.

Adrián Doria (Mario Casas), un joven y exitoso empresario, despierta en la habitación de un hotel junto al cadáver de su amante y es acusado de su asesinato, aunque él se declara inocente. Para defenderse, contrata los servicios de la mejor preparadora de testigos del país, Virginia Goodman, con quien trabaja toda una noche para encontrar un argumento que logre liberarlo de la cárcel.

Goodman es el primer personaje que aparece en pantalla. En seguida, su encuentro con Doria para trabajar juntos en el caso. Ambos se sientan en el departamento del empresario y de allí se desencadena una larga lista de hipótesis sobre el asesinato. Pero la aparición de un nuevo testigo hace peligrar su estrategia, viéndose obligados a recomponer el juego en poco tiempo.

Todos y cada uno de los escenarios por donde se mueve Contratiempo están cuidadísimos y reflejan una sofisticación cinematográfica bien trabajada, desde el hotel a la Kubrick en donde ocurre el crimen con el que da comienzo el filme hasta los espacios urbanos.

Quienes nos sentamos frente a la pantalla sabemos mucho menos que los personajes y nos sometemos al mismo engaño al que Doria intenta someter a su abogada. Pero nosotros caemos, ella no. Es probable que la mayoría tome partido por Doria, hasta que de pronto Goodman nos presenta otra versión de los hechos.