Cualidades personales en el abogado

Si bien todos pasamos muchos años en la facultad de derecho para tener todos los elementos necesarios para ejercer la profesión de la manera más correcta y adecuada posible, éstas habilidades técnicas y jurídicas aprendidas, no sólo en la facultad sino en el ejercicio profesional, juegan un papel importante a la hora de contratar un abogado, pero no lo son todo. Muchas veces la decisión final de contratación se basa en las cualidades personales.

Por más conocimiento técnico/jurídico que se tenga, si se carece de éstas características innatas para ejercer la profesión será difícil ser contratados. A continuación, algunas de ellas:

Innovación y creatividad

Estas dos características presentan un gran desafío en los tiempos de cambios tecnológicos y sociales. La capacidad o facilidad para inventar o crear algo, en nuestro caso alguna solución jurídica-legal puede ser el puntapié inicial de una exitosa carrera. Tener los conocimientos necesarios sobre la materia legal no es suficiente si no poseemos el ingenio necesario para aplicarlo a la hora de resolver un conflicto. La creatividad es la capacidad de generar nuevas ideas o conceptos, de nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, que habitualmente producen soluciones originales.

La Abogacía se ha vinculado siempre a imágenes tradicionales de hacer las cosas, y la innovación, como aquel cambio que introduce novedades, nuevas propuestas e inventos resultan muy eficientes a la hora de resolver los conflictos. Por ejemplo aquel abogado que utiliza apps o se encuentra suscripto a editoriales jurídicas con potentes bases de datos podrá realizar de manera más rápida y eficiente su trabajo, por dar un ejemplo.

Empatía

La empatía, como capacidad de percibir, compartir y comprender lo que otra persona puede sentir, requiere el pensamiento más allá de uno mismo. Dejar de lado el propio punto de vista de la situación y ampliarlo, por ejemplo en el contacto con nuestro cliente, incrementará las posibilidades de tener éxito con el mismo. Escuchar a los demás y criticar los propios pensamientos son conductas interpersonales que, sin llegar a la obsecuencia porque nos haría ver débiles, resultan de vital importancia en el trato con el cliente, al sentirse comprendido.

Autogestión y positividad

La autogestión es una combinación de capacidades y características que incluyen: autoconfianza, manejo del estrés, administración del tiempo, habilidades organizativas y muchas otras. Una actitud positiva, priorizar los objetivos, identificar y trabajar en situaciones desafiantes y tener una buena perspectiva a futuro, muestran potencial para ser grandes profesionales.

Pasión

Abogar significa hablar o declararse en favor de una persona o una cosa, luchar por otra persona. Ejercer la profesión suele ser una acción al servicio de la justicia. Defender a personas que por cualquier motivo lo necesiten y tener éxito al hacerlo, es el máximo premio que la profesión ofrece. Sin embargo, la justicia muchas veces puede no llegar o no fallar a nuestro favor, por lo que habrá largas batallas que dar y sin pasión que motive el camino será difícil recorrerlo.

Las cualidades y objetivos personales están altamente correlacionadas con el éxito profesional. Es necesario basarse en indicadores típicos de éxito profesional, sin embargo, al enfocarse en las características innatas, el ejercicio de la profesión puede mejorar.