En un mismo día, Justina y Brisa obtuvieron su ley

El pasado miércoles 4 de julio, la Cámara de Diputados sancionó por unanimidad el proyecto “ley Justina”, constituyendo un momento bisagra en la historia de la donación de órganos en la Argentina. El proyecto, había sido aprobado en el Senado por unanimidad el 30 de mayo y la semana pasada la Cámara de Diputados lo convirtió en ley. La misma se aprobó con 202 votos a favor, sin votos negativos ni abstenciones.
Esta nueva ley viene a modificar la norma vigente (Ley 24.193) la cual establece que “todos los mayores de 18 años son donantes presuntos”, lo que significa que en la instancia final es la familia del fallecido quien decide si se concreta o no la ablación.
De ahora en más, toda persona mayor de 18 años será considerada como donante de órganos salvo que explícitamente haya establecido su voluntad de no serlo. Es decir que el funcionamiento de la donación de órganos será al revés que el actual, ya que la donación de órganos no va a ser una imposición, pues se creará un registro para no donantes y entonces a partir de los 18 años todos somos donantes, salvo que registremos nuestra negativa.
También establece la obligatoriedad de contar con servicios destinados a la donación de órganos y al tratamiento del paciente en los hospitales públicos y privados, ya que se deberá contar con al menos un médico que detecte potenciales donantes y asesore a las familias.
Además, habrá prioridad en los vuelos para los pacientes que son parte de un operativo de trasplante.
Según datos del Incucai, en la actualidad 7.733 pacientes esperan un trasplante de órganos y 2.961 un trasplante de tejidos.
Para recordar, la historia de Justina, la chica de 12 años que murió esperando un corazón que nunca llegó y que inspiró la nueva ley de donación de órganos en Argentina.
Justina murió en noviembre pasado en la Fundación Favaloro mientras aguardaba un trasplante de corazón, a pocos días de cumplir sus 13 años. Ella y su familia iniciaron una campaña para que nadie tenga que pasar por lo que pasaron esperando el órgano. La nueva ley llegó tarde para Justina, pero gracias a ella muchas personas podrán obtener con mayor facilidad y rapidez los órganos que necesitan para vivir.

El mismo día en la Cámara de Diputados, quien también tiene su ley aprobada es Brisa.
La Ley Brisa fue aprobada por unanimidad con 203 votos afirmativos y establece un régimen de reparación económica para las niñas, niños y adolescentes cuando cualquiera de sus progenitores haya sido procesado y/o condenado como autor, coautor, instigador o cómplice del delito de homicidio contra su otro progenitor/a.
Para efectivizar la reparación económica, quien tenga a su cargo al menor deberá acreditarlo ante la autoridad de aplicación de la ley.
La reparación económica deberá ser abonada por el Estado Nacional mensualmente, por un valor equivalente a un haber jubilatorio mínimo y será considera como de atención integral compatible con las asignaciones familiares. Por otro lado, se dispondrá la cobertura integral de salud, que deberá cubrir todas las necesidades de atención de su salud física y psíquica.
La historia que le dio nombre a la iniciativa, es la de Brisa y sus dos hermanos mellizos, hijos de Daiana Barrionuevo, una joven de 24 años que fue asesinada a golpes por su expareja y padre de los chicos, Iván Adalberto Rodríguez, en diciembre de 2014, en la localidad bonaerense de Moreno. El femicida fue condenado en 2017 a prisión perpetua. Quien se hizo cargo de los chicos fue el padre de Daiana, Osvaldo Barrionuevo, que tuvo que recurrir a los medios en busca de ayuda económica para poder criar a sus nietos.