Cesa el aumento de la cuota alimentaria provisoria otorgada a la progenitora, ya que ésta se desentendió del cuidado de sus hijos

Partes: S. G. E. c/ G. C. E. s/ cese de cuota alimentaria

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Salta

Sala/Juzgado: III

Fecha: 27-dic-2017

Cita: MJ-JU-M-108356-AR | MJJ108356 | MJJ108356

Cese del aumento de la cuota alimentaria provisoria otorgada oportunamente a la progenitora, ya que ésta se desentendió del cuidado de sus hijos y se fue a vivir a otra provincia.

Sumario:

1.-Corresponde disponer el cese del aumento de cuota alimentaria que se había dispuesto en la audiencia oportunamente celebrada, pues la progenitora, al menos desde el tiempo en que se articuló el incidente, reside en otra provincia, habiéndose desentendido por completo de los deberes emergentes de la responsabilidad parental, habiendo variado notablemente las circunstancias que motivaron el acuerdo respecto a los alimentos provisorios que se establecieran a favor de la incidentada.

2.-El alimentante puede pedir la modificación de la cuota alimentaria, pero ello debe basarse en la variación de la situación de hecho tenida en cuenta al fijarse los mismos, es decir que debe haberse producido una mutación de los antecedentes que dieron lugar a la determinación de los alimentos.

Fallo:

Salta, 27 de diciembre de 2017

Y VISTOS: Estos autos caratulados “S., G. E. vs. G., C. E. – Cese de cuota alimentaria”, Expediente Nº INC 481.707/3/15 del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil de Personas y Familia de Primera Nominación; Expediente Nº INC 481.707/3/15/17 de esta Sala Tercera, y CONSIDERANDO:

El doctor Marcelo Ramón Domínguez dijo:

I) Vienen estos autos para resolver los recursos de apelación interpuestos a fs. 117 por la doctora Elsa Esther Parodi -en representación del señor G. E. S.-, y a fs. 118 por la doctora Ana Cecilia Cuellar González -en representación de la señora C. E. G.-, contra la sentencia de fs. 109/113.

A fs. 124/125 formula su memorial el incidentista. Allí, manifiesta que se agravia en razón que la sentencia dispone el cese de la obligación alimentaria a partir de la sentencia con fundamentos que no resultan de aplicación al caso, ya que, al no haber percibido la alimentista suma alguna desde la traba de la cautelar ordenada en autos, nada tendrá que devolver. Pide se haga lugar al recurso y costas en caso de oposición.

A fs. 143, se tiene por decaído el derecho de la señora G. para contestar su traslado.

A fs. 126/128 obra la memoria de la incidentada. Señala que la decisión atacada le causa un gravamen irreparable al disponer el cese de la obligación alimentaria. Expresa el fundamento de derecho invocado, el artículo 434 del Código Civil y Comercial, resulta equivocado, en razón que su parte no reclamó alimentos con posterioridad al divorcio y por ello no debía demostrar encontrarse en alguna de las situaciones previstas en la norma, sino que fue el señor S. quien requirió el cese de la cuota alimentaria convenida y homologada durante la vigencia del matrimonio, por lo que era esa parte quien debía acreditar las circunstancias establecidas normativamente para que operara.Indica que no se ha modificado la situación fáctica existente al momento de determinación de la cuota alimentaria a su favor e incluso -dice- se encontraría en dentro de los supuestos contemplados por el artículo 434 del ordenamiento civil y comercial. Solicita se haga lugar al recurso, con costas.

Corrido traslado, a fs. 131/132 contesta la doctora Parodi. Entiende que su parte acreditó que se configuró un cambio en la situación de hecho existente al momento de acordar la cuota alimentaria, ya que ésta fue fijada en función de la colaboración que la incidentada prestaría para el cuidado personal de los niños, lo que no ocurre en la actualidad, ya que la señora G. -señala- está residiendo en Mendoza, habiendo abandonado a sus hijos, dejándolos al cuidado exclusivo del padre. Apunta que los alimentos que habían sido convenidos no tienen naturaleza legal sino contractual, sujetos a cláusula resolutoria implícita y, agrega, al no haberse acreditado ninguna de las circunstancia que justifiquen su subsistencia, corresponde su cese. Pide el rechazo del recurso de la demandada, con costas.

A fs. 156/157, dictamina el señor Fiscal de Cámara, doctor Ramiro Michel Cullen. Refiere que la obligación alimentaria tenía un límite temporal, dado por la sentencia recaída en el juicio de divorcio -expediente Nº 485.494/14-, con posterioridad a la promoción del incidente de cese de cuota. Considera acreditado el cambio de circunstancias, específicamente por el hecho de encontrarse residiendo la demandada en la Provincia de Mendoza, lo que justifica dejar sin efecto el aumento de cuota pactado el día 3 de febrero de 2015, desde la fecha de inicio de la demanda incidental, manteniéndose la cuota en el 10 % hasta la fecha de la sentencia de divorcio, en la cual debe cesar la obligación alimentaria por no haberse solicitado alimentos posteriores al divorcio.

Consentida la integración de la Sala, a fs.158 se llaman autos para resolver, providencia consentida por las partes.

II) Liminarmente, advierto que corresponde el tratamiento conjunto de los agravios de ambas partes, ya que la suerte de unos determinará la de los otros.

1.- Los alimentos cuyo cese se solicita, fueron acordados por las partes -y homologados por el Juzgado- el día 03 de febrero de 2015, en la audiencia de la que da cuenta el Acta obrante a fs. 16/17 del expediente Nº 481.707/1/14, de cese de cuota alimentaria, que se tiene a la vista. Se trata, sin dudas, de alimentos provisorios pues así lo establece la propia sentenciante en la resolución homologatoria.

En la audiencia de mención, también se estableció que los hijos del matrimonio concurrirían diariamente al domicilio materno entre las 12:30 y las 18:00 horas, al igual que fin de semana de por medio, es decir, estableció obligaciones a cargo de la señora G. respecto a la crianza, cuidado y educación de sus hijos, entendidas éstas como deberes de los progenitores (artículo 646 del Código Civil y Comercial) que emergen del ejercicio de la responsabilidad parental (artículos 638, 641 -inciso b- y concordantes).

El mentado artículo 646, condensa el sentido y los principios básicos del ejercicio de la responsabilidad parental: el eje está centrado en el interés del hijo, en la funcionalidad de la función paterna de protección pero a los fines de beneficiar el desarrollo y formación integral de los hijos. Es por ello que todos los deberes de los progenitores tienen una consideración especial a las necesidades de los hijos, conforme las propias características y estado evolutivo de los hijos. Así, el principio de autonomía progresiva atraviesa los diferentes deberes consignados en el artículo 646 del Código Civil y Comercial, ya que la función de los progenitores radica en cuidar y colaborar en el pleno desarrollo de la personalidad de sus hijos, y ello surge evidente del texto de sus incs. a, b, c, y d.La justificación última de toda la regulación radica en la función, en la finalidad de la responsabilidad parental (Peracca, Ana, en Código Civil y Comercial de la Nación Comentado, Gustavo Caramelo – Sebastián Picasso – Marisa Herrera -Directores-, 1ra. ed., Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ed. Infojus, 2015, T. II, pág. 482).

Tiene dicho esta Sala que el alimentante puede pedir la modificación de la cuota alimentaria, pero ello debe basarse en la variación de la situación de hecho tenida en cuenta al fijarse los mismos, es decir que debe haberse producido una mutación de los antecedentes que dieron lugar a la determinación de los alimentos (CApel. CC. Salta, Sala III, junio 30-2015, Tomo Def. 2015, fº 400/404). La doctrina, a su vez, señala que la modificación de la sentencia recaída en materia de alimentos “debe fundarse en la variación de la situación de hecho tomada en cuenta al sentenciar o en la limitación que el trámite del juicio impone a las partes. y solo puede ser revisada si los antecedentes tomados en cuenta al juzgar han variado de tal modo que sea posible otra solución más adecuada a las nuevas circunstancias comprobadas” (Arazi, Roland – Rojas, Jorge, Código Procesal Civil y Comercial, Rubinzal-Culzoni Editores, año 2007, t. III, pág.295).

Por su parte, el Código Procesal Civil y Comercial dispone en el artículo 661 que “Toda petición de aumento, disminución, cesación o coparticipación en los alimentos se sustanciará por las normas de los incidentes en el proceso en que fueron solicitados.”. Es decir, que el régimen alimentario nunca es definitivo, dependiendo de los ingresos y necesidades que pueden variar a lo largo del tiempo, lo que implica que la sentencia dictada en el juicio de alimentos, no produce efectos de cosa juzgada sustancial “porque la equidad del régimen depende de su razonable ajuste a las circunstancias conyugales variables”, lo que resulta válido “tanto para los alimentos fijados en sentencias judiciales, cuanto para los acordados directamente entre las partes” (Carlos Escribano, Alimentos entre Cónyuges, Enciclopedia de Derecho de Familia, Editorial Universidad, año 1991, tomo I, pág. 321).

De las constancias de autos surge que la señora G., al menos desde el tiempo en que se articuló este incidente, reside en la Provincia de Mendoza, habiéndose desentendido por completo de los deberes emergentes de la responsabilidad parental. Tal situación se patentiza, particularmente, en el informe ambiental obrante a fs. 83/84 elaborado por la profesional Mirta Alfaro en fecha 29 de julio de 2016.

Ello, me lleva a concluir que, efectivamente, las circunstancias que motivaron el acuerdo respecto a los alimentos provisorios que se establecieran a favor de la incidentada, han variado notablemente a la fecha de la promoción del presente, lo cual -concordando con lo dictaminado por el señor Fiscaljustifica hacer cesar el aumento de cuota alimentaria -del 10 al 20 %- que se había dispuesto en la audiencia del 03/02/2015, a partir de la fecha de promoción del incidente, esto es, desde el 28 de diciembre de 2015 -ver cargo de fs. 9 vuelta-.

2.- Ahora bien, durante el trámite del artículo el 03 de junio de 2016 se declaró el divorcio entre la señora G. y el señor S. -fs.159/160 del expediente Nº 485.494/14-, que se tiene a la vista-.

Y, dispone el artículo 432 del ordenamiento sustantivo, que “Los cónyuges se deben alimentos entre sí durante la vida en común y la separación de hecho. Con posterioridad al divorcio, la prestación alimentaria sólo se debe en los supuestos previstos en este Código, o por convención de las partes. Esta obligación se rige por las reglas relativas a los alimentos entre parientes en cuanto sean compatibles.” En consecuencia, con la declaración del divorcio, cesa la obligación alimentaria y de asistencia, establecida esta última en el artículo 431.

Ha manifestado la señora G. -fs. 126 vuelta- que no ha reclamado alimentos con posterioridad al divorcio, lo que sólo podría hacerlo en los supuestos previstos en el ordenamiento civil y comercial, es decir, en caso de padecer una enfermedad grave preexistente al divorcio que le impidiera autosustentarse, o si careciera de recursos propios suficientes ni posibilidad razonables de procurárselos (a rtículo 434).

En todos los casos, atento la remisión del artículo 432 a las reglas de los alimentos entre parientes, resulta inexorable acreditar las necesidades de quien requiere alimentos con posterioridad al divorcio -las cuales van a operar a modo de límite máximo de la cuota que, eventualmente, se fije-, su falta de recursos o imposibilidad de conseguirlos, y la posibilidad del alimentante de prestarlos.Nada de ello se ha demostrado en autos, de modo que, coincidiendo nuevamente con el señor Fiscal, considero que la obligación alimentaria cesó a partir de la declaración del divorcio entre las partes, el 03 de junio de 2016, y no desde la fecha de la sentencia en revisión, como se establece en la misma.

Confluye, en apoyo de esta decisión, el artículo 660 del Código Procesal Civil y Comercial que, si bien remite al régimen del divorcio que establecía el Código Civil -con las modificaciones introducidas por la Ley 23.515-, dispone, en lo que hace a la solución del presente que “Cuando se tratase de alimentos fijados a favor de uno de los cónyuges durante la sustanciación del juicio de divorcio y recayese sentencia definitiva decretándolo ., la obligación del alimentante cesará de pleno derecho, sin perjuicio de lo dispuesto en el Código Civil.”

El Tribunal que integro, al respecto ha dicho: “Los alimentos fijados en el acuerdo presentado lo fueron en carácter provisional, por lo que los mismos no pueden mantenerse en vigencia luego de declarado el divorcio por culpa de ambos cónyuges (art. 68, Código Civil, su doctrina y jurisprudencia; Acdeel Salas, Código Civil Anotado, t. I, pág. 110, nº 7, ed. 1977)” (CApel. CC. Salta, Sala I, tomo año 1983, fº 95).

3.- Las costas, en atención al vencimiento parcial y mutuo, se imponen por el orden causado (artículos 68 y 71 del Código Procesal Civil y Comercial).

El doctor José Gerardo Ruiz dijo:

Que adhiere al voto del doctor Marcelo Ramón Domínguez.

Por lo que resulta del acuerdo al que se arriba, LA SALA TERCERA DE LA CÁMARA DE APELACIONES EN LO CIVIL Y COMERCIAL DE LA PROVINCIA DE SALTA, I) HACE LUGAR parcialmente al recurso de apelación interpuesto a fs. 117 por la doctora Elsa Esther Parodi en representación del señor G. E. S., contra la sentencia de fs. 109/113, y ACOGE el incidente de cese de cuota alimentaria, disponiendo la caducidad de la que se estableciera a favor de la señora C. E. G., a partir del 03 de junio de 2016. COSTAS por el orden causado. II) HACE LUGAR parcialmente al recurso de apelación interpuesto a fs. 118 por la doctora Ana Cecilia Cuellar González, en representación de la señora C. E. G., contra la sentencia de fs. 109/113, y declara su derecho a percibir la cuota alimentaria, sin el aumento acordado en la audiencia del 03 de febrero de 2015 -expediente Nº 481.707/1/14-, hasta el 28 de diciembre de 2015. COSTAS por el orden causado. III) CÓPIESE, regístrese, notifíquese y REMÍTASE.