Se condena a una obra social a cubrir al 100% de la medicación para la enfermedad que padece una menor -Epilepsia-

Partes: B.A.S. c/ Obra Social de la Unión Personal de la Unión Personal Civil de la Nación s/ amparo de salud

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal

Sala/Juzgado: III

Fecha: 24-ago-2017

Cita: MJ-JU-M-107850-AR | MJJ107850 | MJJ107850

Se condena a una obra social a cubrir al 100% de la medicación para la enfermedad que padece una menor -falta del desarrollo fisiologico normal esperado, Epilepsia- en tanto el ANMAT autorizó a gestionar su importación.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar la sentencia que hizo lugar a la demanda interpuesta en representación de la hija menor de edad y condenó a la Obra Social demandada a otorgar cobertura integral del 100% de la medicación que fuera prescripta por su médico tratante en función de la enfermedad que padece -falta del desarrollo fisiológico normal esperado. Epilepsia -diagnóstico presuntivo de Síndrome de Dravet , ya que se acompañó documentación donde surge la autorización del ANMAT para gestionar su importación, y el informe emitido por el Cuerpo Médico Forense en cuanto a que dicho organismo acepta el uso de la droga ESPIRIPENTOL (DIACOMIT) en pacientes que presentan este tipo de síndromes.

Fallo:

Buenos Aires, 24 de agosto de 2017.

VISTO: el recurso de apelación interpuesto y fundado por la demandada a fs. 131/132 (concedido en ambos efectos a fs. 134), contra la sentencia de fs. 126/128, que no mereciera la réplica de la contraria.

A fs. 131 in fine y a fs. 133 se encuentran apelados los honorarios regulados al doctor Carlos José Díaz, por considerarlos altos y bajos, y

CONSIDERANDO:

I. El señor Juez de primera instancia hizo lugar a la demanda interpuesta por A.A.B., en representación de su hija menor de edad A.S.B., y condenó a la Obra Social Unión Personal de la Unión del Personal Civil de la Nación a otorgar cobertura integral del 100% de la medicación que fuera prescripta por su médico tratante en función de la enfermedad que padece (falta del desarrollo fisiológico normal esperado. Epilepsia -diagnóstico presuntivo de Síndrome de Dravet -ver cert. de discapacidad obrante a fs. 4-). Aplicó las costas a la demandada (conf. fs. 131/132).

II. La accionada en su memorial de agravios manifiesta que “…no se ha negado a la cobertura de las prestaciones médico asistenciales que pudieran corresponder a la amparista, incluidos los medicamentos, pero si la medicación de la cual se reclama su provisión no se encuentra aprobada por el ANMAT no puede ser obligada a otorgar su cobertura por una orden judicial”.

Por último, cuestiona la imposición de costas y los honorarios regulados.

III. Dado los términos en los cuales la demandada ha dejado planteados sus agravios, cabe recordar, inicialmente, que el art.265 del Código Procesal establece que el escrito de expresión de agravios debe contener la crítica concreta y razonada de las partes del decisorio que el apelante considere equivocadas, no bastando remitirse a presentaciones anteriores.

Así, pues, los agravios expuestos deben alcanzar un mínimo de suficiencia técnica en los términos de la norma citada, en tanto la finalidad de la actividad recursiva consiste precisamente en demostrar el desacierto de la resolución que se recurre y los motivos que se tienen para considerarla errónea. Y como dicha suficiencia se relaciona a su vez con la necesidad de argumentaciones razonadas, fundadas y objetivas sobre los errores incurridos por el juzgador, son inadmisibles las quejas planteadas que sólo comportan la expresión del mero desacuerdo con lo resuelto y en modo alguno se hacen cargo del claro enfoque jurídico utilizado por el a quo para resolver la cuestión controvertida (conf. esta Sala, causa nº 5233/98 del 22.3.01).

En este sentido, el memorial aludido no reúne mínimamente la condición apuntada, pues disentir con la solución judicial sin fundamentar debidamente su oposición o sin dar bases jurídicas a un distinto punto de vista, no constituye tal acto procesal (conf. esta Sala, causas n° 39.397 del 17.7.1997 y 1/00 del 27.3.2002 y sus citas, entre otras).

En efecto, la demandada no se hace cargo de los fundamentos en los cuales el señor juez sustentó su sentencia, máxime si se advierte que el señor Juez hizo referencia a la documentación acompañada por la parte actora de donde surge la autorización del ANMAT para gestionar su importación (v.fs.31/32), y al informe emitido por el Cuerpo Médico Forense en cuanto a que dicho organismo acepta el uso de la droga “ESPIRIPENTOL” (DIACOMIT) en pacientes que presentan este tipo de síndromes.Sin perjuicio de ello, en su memorial de agravios no dio fundamentos científicos suficientes que permitan tener la certeza de que la medicación indicada por el médico tratante de la actora no resulta la adecuada.

Del análisis de la causa se concluye que el padre de la niña A.S.B. se vio obligado a recurrir a la instancia judicial a fin de obtener la cobertura total de la medicación requerida, ante la postura negativa y dilatoria de la demandada, por lo que -también- sus quejas respecto de que no actuó en forma arbitraria resultan a todas luces infundadas y carentes de respaldo jurídico y fáctico alguno.

Por lo expuesto, SE RESUELVE: confirmar la sentencia apelada en lo que ha sido materia de agravios, con costas de ambas instancias a la demandada vencida (art. 68 del Código Procesal).

Teniendo en cuenta el mérito, extensión y eficacia de la labor desarrollada por el letrado patrocinante de la parte actora, y la naturaleza de la pretensión, se elevan los honorarios regulados al Dr. Carlos José Díaz en la suma de pesos ($.) (cfr. ley arancelaria vigente).

Por las tareas desarrolladas en Alzada se regulan los emolumentos del doctor Carlos José Diáz en la suma de pesos ($ …).

Regístrese, notifíquese electrónicamente a las partes y a la señora Defensora Oficial, publíquese y oportunamente devuélvase.

Guillermo Alberto Antelo

Ricardo Gustavo Recondo

Graciela Medina