Restablecimiento de la cuota del servicio médico prestado a los actores al precio anterior a los aumentos motivados en la edad de los afiliados

Partes: Berichetto Carlos Horacio y otro c/ Swiss Medical S.A. y otro s/ sumarísimo

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial

Sala/Juzgado: B

Fecha: 8-ago-2017

Cita: MJ-JU-M-106621-AR | MJJ106621 | MJJ106621

Es procedente la medida cautelar consistente en el restablecimiento de la cuota del servicio médico prestado a los actores al precio anterior a los aumentos motivados en la edad de los afiliados.

Sumario:

1.-La procedencia de las medidas cautelares está condicionada a que se acredite la verosimilitud del derecho y el peligro en la demora; éste exige la probabilidad de que la tutela jurídica definitiva que el peticionario espera de la sentencia por pronunciarse, no pueda en los hechos realizarse porque a raíz del transcurso del tiempo los efectos del fallo final resulten inoperantes.

2.-El examen de la concurrencia del peligro en la demora pide una apreciación de la realidad comprometida, con el objeto de establecer si las secuelas que lleguen a producir los hechos que se pretenden evitar pueden restar eficacia al reconocimiento del derecho en juego, operado por una posterior sentencia.

3.-En los casos en donde se encuentra comprometida la integridad psicofísica de una persona (afiliado de 65 años), el criterio de apreciación de la protección preventiva debe ser amplio, ya que se encuentra en juego el desarrollo armonioso de uno de los bienes más apreciables de la persona, sin el cual los restantes carecen de posibilidad de concreción.

4.-El incremento decidido por la empresa de medicina prepaga habría resultado prima facie exorbitante a la luz de las cuotas que habrían abonado los actores, mayores de 65 años, durante los 17 años de la vinculación contractual, debiendo advertirse que se habría pasado de una cuota de $ 2.738 a una de $ 3.400, en abril de 2012 y luego, en septiembre de ese mismo año, a otra de $ 4.062.

5.-En punto al periculum in mora, en los casos en que se cuestionan decisiones relacionadas con la salud de las personas, resulta suficiente para tenerlo por acreditado, la incertidumbre y la preocupación que ellas generan. Esta solución es la que mejor se corresponde con la naturaleza del derecho cuya protección cautelar se pretende, que compromete la salud e integridad física de las personas, reconocidos por los pactos internacionales de jerarquía constitucional.

6.-No tratándose de los supuestos excepcionales previstos por el art. 200 del Cpr., la contracautela debe estimarse en función de la verosimilitud del derecho, las circunstancias del caso y los elementos del juicio actualmente disponibles, apreciándose que la la caución juratoria dispuesta por la a quo observa tales parámetros, ya que se entiende que una contracautela real sería contradictoria con la finalidad que se procura mediante el dictado de una cautelar como la de la especie, en donde se persigue el dictado de una medida cautelar impetrada por los actores ordenando a la empresa de medicina prepaga a restablecer la cuota del servicio prestado a los actores al precio vigente anterior al aumento hasta el dictado de la sentencia. N.R.: Sumarios elaborados por Ricardo A. Nissen.

Fallo:

Buenos Aires, 08 de agosto de 2017.

Y VISTOS:

1. Apeló la demandada la resolución de fs. 53/55, que acogió la medida cautelar impetrada por los actores ordenando a las accionadas a restablecer la cuota del servicio médico prestado a los actores al precio vigente al mes de marzo de 2012, hasta el dictado de la sentencia. Su memoria de fs. 78/90 fue respondida a fs. 112/114.

2. Las quejas de la apelante se fundan en lo sustancial, en que su parte no tiene vinculación directa con los actores, quienes son terceros beneficiarios de los servicios que ella brinda en razón del convenio de prestaciones médicas celebrado entre la apelante y la Mutual de Empleados del Banco Santander Río, lo que torna inaplicable a su respecto las previsiones de la ley 26.682 y su decreto reglamentario. Otro agravio apunta a la inexistencia de peligro que justifique la admisión de la cautela y la caución juratoria pedida. También solicita se haga responsables a los actores en los términos del art. 208 del Cpr.

3. Los actores Carlos Beriachetto y Ana María Pérez incoaron esta acción para que las defendidas se abstuvieran de facturar el aumento dispuesto a partir del 01.04.12 consecuencia del cambio etáreo. También solicitaron la restitución de las sumas indebidamente percibidas en contravención a lo dispuesto por el art. 12 de la Ley 26.682 (v. fs.15/22).

La procedencia de las medidas cautelares está condicionada a que se acredite la verosimilitud del derecho y el peligro en la demora; éste exige la probabilidad de que la tutela jurídica definitiva que el peticionario espera de la sentencia por pronunciarse, no pueda en los hechos realizarse porque a raíz del transcurso del tiempo los efectos del fallo final resulten inoperantes.

El examen de la concurrencia del peligro en la demora pide una apreciación de la realidad comprometida, con el objeto de establecer si las secuelas que lleguen a producir los hechos que se pretenden evitar pueden restar eficacia al reconocimiento del derecho en juego, operado por una posterior sentencia (CSJN, 11-7-96, “Milano c/ Estado Nacional”).

El análisis de la materia involucrada en este recurso, será efectuado en el marco de la medida cautelar en que aquél se formuló, sin que ello importe adelantar opinión sobre la suerte final del litigio.

La accionada cuestionó la forma en que se vincularon su parte y los peticionarios, pero no desconoció los servicios de cobertura de salud que a ellos les presta, ni tampoco el aumento de la cuota en razón de la edad de los requirentes, que motivaron esta petición cautelar.

Esta Sala participa de la corriente jurisprudencial que sostiene que en los casos en donde se encuentra comprometida la integridad psicofísica de una persona (afiliado de 65 años), el criterio de apreciación de la protección preventiva debe ser amplio, ya que se encuentra en juego el desarrollo armonioso de uno de los bienes más apreciables de la persona, sin el cual los restantes carecen de posibilidad de concreción (CS, Fallos 302:1284; 321:1684 ; 323:3229 ).

Por ello y en el marco preliminar de análisis que cabe formular en este estadio, se juzga que el incremento decidido por Swiss Medical S.A. habría resultado prima facie exorbitante a la luz de las cuotas que habrían abonado los actores durante los 17 años de la vinculación contractual.Nótese que se habría pasado de una cuota de $ 2.738 a una de $ 3.400, en abril de 2012 y luego, en septiembre de ese mismo año, a otra de $ 4.062 (v. fs. 15 vta.).

No obsta para así decidir, lo manifestado por la demandada sobre la existencia de un contrato celebrado entre su parte y la mutual de la cual son socios los accionantes, en la medida de que las cuestiones inherentes a esa vinculación y sus consecuencias, no pueden ser objeto de tratamiento en este estadio de limitado conocimiento cautelar, pues su análisis y decisión deberá realizarse al dictarse la sentencia definitiva.

En punto al periculum in mora, en los casos en que se cuestionan decisiones relacionadas con la salud de las personas, resulta suficiente para tenerlo por acreditado, la incertidumbre y la preocupación que ellas generan. Esta solución es la que mejor se corresponde con la naturaleza del derecho cuya protección cautelar se pretende, que compromete la salud e integridad física de las personas, reconocidos por los pactos internacionales de jerarquía constitucional (CNCom. esta Sala in re “Desiderato, Salvador María c/ Galeno S.A. s/ amparo s/ incidente de apelación por Galeno S.A.” del 18.11.08; idem in re “Llahaff, Jorge Rubén c/ Swiss Medial S.A. s/ medida precautoria s/ incidente de apelación art. 250 cpr.” del 07.11.11).

No tratándose de los supuestos excepcionales previstos por el art. 200 del Cpr., la contracautela debe estimarse en función de la verosimilitud del derecho, las circunstancias del caso y los elementos del juicio actualmente disponibles (cpr. 199, tercer párr.; CNCom, esta Sala, in re “Instituto Geriátrico Coghlan c/ Moquez de Mazlan, Jorge y otros s/ ordinario” del 20.3.98).

En sub lite, se aprecia que la caución juratoria dispuesta por la a quo observa tales parámetros, ya que se entiende que una contracautela real sería contradictoria con la finalidad que se procura mediante el dictado de una cautelar como la de la especie (CNCom.Sala C in re “Argiz, Ramón c/ Banco de la Provincia de Buenos Aires s/ sumarísimo” del 18.12.09; idem in re “Nabel, Adán y otro c/ Federación Médica Gremial de la Capital Federal s/ medida precautoria” del 27.04.10).

4. Se rechaza el recurso de fs. 71 y se confirma la resolución de fs. 53/55, con costas a la demandada por resultar vencida (Cpr. 69).

5. Notifíquese por Secretaría del Tribunal, conforme Acordadas n° 31/11 y 38/13 CSJN.

6. Oportunamente cúmplase con la publicación a la Dirección de Comunicación Pública de la CSJN, según lo dispuesto en el art. 4 de la Acordada n° 15/13 CSJN, y devuélvase al Juzgado de origen.

7. La Sra. Juez Dra. Ana I. Piaggi no interviene por hallarse en uso de licencia (Art. 109 RJN).

MARÍA L. GÓMEZ ALONSO DE DÍAZ CORDERO

MATILDE E. BALLERINI