Obligación de la empresa de medicina prepaga de afiliar cautelarmente a la amparista concubina de un afiliado

Partes: Z. B. E. c/ Accord Salud s/ amparo de salud

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal

Sala/Juzgado: II

Fecha: 14-feb-2017

Cita: MJ-JU-M-105397-AR | MJJ105397 | MJJ105397

Obligación de la empresa de medicina prepaga de afiliar cautelarmente a la amparista concubina de un afiliado en las mismas condiciones contractuales que posee el concubino.

Sumario:

1.-Corresponde confirmar la medida cautelar concedida por la que se ordenó a la empresa de medicina prepaga demandada a afiliar a la amparista como socia adherente en las misma condiciones contractuales que hasta la fecha venía brindando la empresa demandada a su concubino, absteniéndose la demandada de reclamarle cualquier valor diferencial en concepto de cuota por preexistencia, hasta tanto tal cuestión sea determinada por la autoridad de aplicación en la materia, situación que corresponderá que sea articulada por la parte demandada por ante la Superintendencia de Servicios de Salud de la Nación.

2.-Toda vez que el art. 14 de la Ley 26.682 -al referirse a la cobertura del grupo familiar- prescribe que las prestaciones no serán limitadas en ningún caso por enfermedades preexistentes ni por períodos de carencia ni pueden dar lugar a cuotas diferenciadas, entre ellas, se encuentra la persona que convive con el afiliado titular en unión de hecho como ocurre en sub lite (inciso b) del citado artículo, cabe rechazar las objeciones que la demandada formula a la decisión de la magistrada; y encontrándose suficientemente justificada la verosimilitud del derecho que invocó la accionante, corresponde confirmar la medida precautoria dispuesta que obligó a adherir a la amparista, concubina del afiliado, con las mismas condiciones contractuales que éste.

Fallo:

Buenos Aires, 14 de febrero de 2017. SD

VISTO: el recurso de apelación interpuesto por la demandada a fs. 43/44 vta. -fundado en dicha presentación, cuyo traslado fue contestado por la emplazante a fs. 52/53 vta.- contra la resolución de fs. 37/38; y

CONSIDERANDO:

I.- .- Que la señora jueza hizo lugar a la medida cautelar, y ordenó a la demandada a afiliar como socia adherente a la señora B. E. Z. en las mismas condiciones contractuales que hasta la fecha venía brindando la empresa demandada a su concubino, señor Martín Velasco BERTOLOTTO (afiliado N° 00989458 00 1), debiendo la demandada abstenerse de reclamarle cualquier valor diferencial en concepto de cuota por preexistencia, hasta tanto tal cuestión sea determinada por la autoridad de aplicación en la materia, situación que corresponderá que sea articulada por la parte demandada por ante la Superintendencia de Servicios de Salud de la Nación (conf. fs. 37/38).

II.- Dicha decisión motivó el recurso de la emplazada, quien -esencialmente- adujo que la a quo se apartó de lo previsto por el art. 10 de la Ley 26.684 y el art. 10 del Decreto 1993/2011.

Sin perjuicio de ello dio cumplimiento con la medida cautelar decretada en autos (ver fs. 49/50).

III.- Ante todo, cabe recordar que las medidas cautelares, están destinadas a dar tiempo a la Justicia para cumplir eficazmente su obra (conf. Di Iorio, J., “Nociones sobre la teoría general de las medidas cautelares”, LL 1978-B-826; esta Sala, causa 9.334 del 26.6.92). De allí que para decretarlas no se requiera una prueba acabada de la procedencia del derecho invocado -extremo sólo definible en la sentencia final- (esta Sala, causas nros.1.934/01 del 5.04.01; 4.007/07 del 20.11.08; 7.504/09 del 13.10.09; 4.189/08 del 28.08.08; 210/10 del 31.03.11; 2657/12 del 5.7.12, entre muchas otras; Sala III, causas nº 7.815/01 del 30.10.01 y 5.236/91 del 29.09.92), ni el estudio exhaustivo de las relaciones que vinculan a las partes -cuya índole habrá de ser dilucidada con posterioridad-, sino tan sólo un examen prudente por medio del cual sea dado percibir en el peticionario un fumus boni iuris.

IV.- Que contrariamente a lo que sostiene la recurrente, no puede considerarse que la magistrada se hubiera apartado de los presupuestos establecidos por la Ley Nro. 26.682, al contrario adecuó la decisión a la norma invocada.

En la resolución cuestionada la a quo estableció como medida precautoria la afiliación de la actora como socia adherente a la Sra. B. E. Z. en las mismas condiciones contractuales que hasta la fecha viene brindando la empresa demandada a su concubino y además, liminarmente, pospuso la aplicación de cualquier valor diferencial por preexistencia hasta que la cuestión sea determinada por la autoridad de aplicación (conf. fs. 38). Es decir, que del decisorio atacado surgiría que aquella no se pronunció negativamente al respecto sino que lo dejó supeditado a lo que establezca la Superintendencia de Servicios de Salud de la Nación.

Por otra parte no es posible soslayar que el art.14 de la Ley 26.682 -al referirse a la cobertura del grupo familiar- prescribe que “.Las prestaciones no serán limitadas en ningún caso por enfermedades preexistentes ni por períodos de carencia ni pueden dar lugar a cuotas diferenciadas”. Entre ellas, se encuentra la persona que convive con el afiliado titular en unión de hecho como ocurre en sub lite (inciso b) del citado artículo).

De lo que se colige que -prima facie- las objeciones formuladas contra la decisión de la magistrada no resultan atendibles; y encontrándose suficientemente justificada la verosimilitud del derecho que invocó la accionante, corresponde confirmar la medida precautoria dispuesta.

Por consiguiente, recordando que no es obligación de los jueces examinar todos y cada uno de los argumentos propuestos por las partes sino sólo aquéllos que sean conducentes para fundar sus conclusiones y resulten decisivos para la solución de la controversia (Fallos, 310:1835; 311:1191; 320:2289, entre otros), esta Sala RESUELVE: confirmar el decisorio apelado, con costas a la demandada objetivamente vencida (arts.69 y 68 del CPCCN).

Difiérese la regulación de los honorarios profesionales para el momento en que se dicte la sentencia definitiva.

La señora Jueza de Cámara doctora Graciela Medina no suscribe la presente por hallarse en uso de licencia (art. 109 del Reglamento para la Justicia Nacional).

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

ALFREDO SILVERIO GUSMAN

RICARDO VÍCTOR GUARINONI