Los metrodelegados y la atribución de personería gremial. Karpiuk, Héctor H.

Autor: Karpiuk, Héctor H. –

Fecha: 4-may-2017

Cita: MJ-DOC-10709-AR | MJD10709

Sumario:

I. Introducción. II. El modelo sindical argentino. III. Sistema utilizado para el otorgamiento de la personería gremial. IV. Conclusiones.

Doctrina:

Por Héctor H. Karpiuk (*)

I. INTRODUCCIÓN

El fallo de la Sala II de la CNAT, de fecha 6/3/2017, dictado en autos «Ministerio de Trabajo y Seguridad Social c/ Asociación Gremial de trabajadores del Subterráneo y Premetro y otros s/ Ley de Asociaciones Sindicales» (LAS) [se cita MJ-JU-M-103225 – AR / MJJ 103225] ha causado innumerables comentarios periodísticos, y se le han atribuido distintas interpretaciones y efectos que un análisis efectuado desde un punto de vista estrictamente jurídico revela como inexistentes.

II. EL MODELO SINDICAL ARGENTINO

El título de este apartado consiste en una expresión que se ha abierto camino a lo largo del tiempo y que también ha sido el título de una señera obra de Corte (1) sobre nuestro sistema sindical. Por ambas razones, preferimos utilizarlo toda vez que consideramos que es el más aceptado y el que mejor expresa lo que queremos explicar en este apartado.

Sabido es que en el derecho comparado existen dos modelos sindicales principales. Uno es el de la unidad o unicidad sindical, al que nuestro país adhiere, y el de la pluralidad sindical.

El de unidad sindical se caracteriza porque la ley impone o reconoce un solo sindicato por actividad, oficio o profesión o -como en nuestro caso-, permite la existencia de varios, pero atribuye a uno solo (generalmente el más representativo) las funciones que habitualmente habrán de identificarse como las propias de una entidad gremial: celebrar convenios colectivos de trabajo, defender los derechos colectivos de los trabajadores de la actividad que representa y, en su caso, poder llevar adelante medidas de acción directa, tales como huelgas y otras (2).

La pluralidad sindical, en cambio, permite constituir varias asociaciones (más de una) por actividad, oficio o profesión; es decir que convivan distintas asociaciones representativas de los trabajadores de una misma actividad u oficio en un mismo ámbito geográfico, todas con iguales derechos y potestades para actuar en el campo sindical.

III.SISTEMA UTILIZADO PARA EL OTORGAMIENTO DE LA PERSONERÍA GREMIAL

Como ya dijimos, en el sistema adoptado en nuestro país, el de la unidad promocionada o unidad inducida, solo se otorga personería gremial a la organización sindical más representativa (art. 25 de la Ley 23.551), lo que le permite ejercer las potestades establecidas en el art. 31 de la LAS, más amplias de las que pueden ejercer aquellas entidades gremiales que solamente obtuvieron la simple inscripción (véanse los arts. 21 y 23 del cuerpo legal citado).

Estas, para acceder a la personería gremial, deben cumplir los requisitos establecidos en el art. 25 de dicha ley, verbigracia, estar inscripta conforme lo establecido en el art. 22 ; haber actuado durante un período no menor de seis (6) meses y afiliar a más del veinte por ciento (20%) de los trabajadores que intente representar, para lo cual corresponde cumplan los demás requisitos establecidos en dicha norma.

A los efectos de analizar lo sucedido en el fallo en comentario, memoramos que en el último párrafo de dicho art. 25 expresamente se establece lo siguiente:

«Cuando los ámbitos pretendidos se superpongan con los de otra asociación sindical con personería gremial, no podrá reconocerse a la peticionante la amplitud de representación, sin antes dar intervención a la asociación afectada y proceder al cotejo necesario para determinar cuál es la más representativa conforme al procedimiento del artículo 28 . La omisión de los recaudos indicados determinará la nulidad del acto administrativo o judicial».

Como señalan Fernández Madrid y Caubet (3), cuando afirman lo siguiente: «La última parte del art. 25 resuelve el trámite de las cuestiones denominadas “de encuadramiento sindical”, pues la superposición del ámbito de actuación personal y de zonas de actuación se resuelve acordando la representatividad a la asociación que tenga más trabajadores afiliados, conforme el procedimiento que establece el art.28 para excluir a un sindicato de la personería gremial de que ya gozaba».

«La personería gremial es otorgada por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, y cabe observar que el procedimiento establecido en este artículo no ha merecido observaciones de la OIT, que reconoce la legitimidad de este sistema en el orden internacional, que no contraría el Convenio (OIT) 87 porque la ley admite la existencia de pluralidad de sindicatos, aunque con distintas facultades».

IV. CONCLUSIONES

Más allá de la trascendencia o efectos que pudieron haberle atribuido a dicho pronunciamiento distintos medios y hasta las partes afectadas en declaraciones periodísticas, lo cierto es que lo único que consideraron los Sres. Camaristas que integran la Sala II de la CNAT es que, en el caso sometido a su conocimiento, no se había cumplido acabadamente con el procedimiento dispuesto en los arts. 25 y 28 de la LAS, por lo que devolvieron las actuaciones para que la autoridad de aplicación lo hiciera de una manera que respetara el derecho de defensa de ambas partes y, en modo alguno, emitieron un pronunciamiento que haya atribuido o negado la personería gremial a cualquiera de las dos entidades gremiales involucradas.

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(1) CORTE, Néstor T.: El Modelo Sindical Argentino. Santa Fe, Rubinzal-Culzoni, 1988.

(2) En un reciente fallo, la CSJN circunscribió la interpretación del art. 14 bis de la CN a que (véase el consid. 15), «dado que (…) el único requisito al que el art. 14 bis de la Constitución Nacional supedita el ejercicio de los derechos sindicales por parte de las organizaciones de trabajadores es el de su simple inscripción en un registro especial, cabe concluir que el legítimo ejercicio del derecho de huelga está subordinado a que el sujeto que la dispone haya cumplido con tal recaudo de inscripción». CSJ 93/2013 (49-0)/CS1 «Recurso de hecho» «Orellano, Francisco Daniel c/ Correo Oficial de la República Argentina S. A. s/ Juicio sumarísimo».

(3) FERNÁNDEZ MADRID, Juan C., y CAUBET, Amanda B.: Leyes Fundamentales del Trabajo, actualizada por Diego Fernández Madrid, p. 289. Buenos Aires, Erreius, 2016.

(*) Abogado, UB. Doctor en Leyes, UMSA. Profesor de Derecho, UBA. Profesor Asociado al Depto. de Derecho de la Universidad Kennedy. Prosecretario Letrado Sala VII (CNAT). Autor de numerosos artículos en la materia. Integrante de la Sociedad Argentina de Derecho Laboral y del Equipo Federal de Trabajo. Integrante de la Comisión de Jurisprudencia de la CNAT.