Rechazo del resarcimiento de los daños ocasionados por el robo de un camión que transportaba mercaderías

Partes: Navarro Amadeo Alejandro y otro c/ Royal & Sun Alliance Seguros Argentina S.A. y otros s/ ordinario

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial

Sala/Juzgado: B

Fecha: 23-dic-2016

Cita: MJ-JU-M-103042-AR | MJJ103042 | MJJ103042Sumario:
1.-Conforme clásica doctrina existente en la materia, la responsabilidad atribuida exige la concurrencia de cuatro presupuestos: antijuridicidad, daño, nexo causal entre el hecho antijurídico y el daño, y el factor de atribución subjetivo u objetivo.

2.-Habiendo quedado comprobado que la empresa contrató con una empresa distribuidora la distribución de sus productos, quien a su vez contrataba a terceros, dentro de los cuales se encontraba el actor y que, aquélla contrataba los servicios de una empresa de seguridad para la custodia y seguimiento en el traslado de sus mercaderías, no se advierte de qué manera a través de dichas circunstancias, ni siquiera por vía de hipótesis, pueda atribuírseles responsabilidad en relación al hecho dañoso que generara esta litis, ello es, el robo a mano armada del camión de la actora.

3.-En definitiva, para establecer la responsabilidad como base de un reclamo resarcitorio es menester que exista un obrar antijurídico por parte de quien es acusado de generar el daño cuya reparación es pretendida. N.R.: Sumarios elaborados por Ricardo A. Nissen.

Fallo:

En Buenos Aires, a los 23 días del mes de diciembre de dos mil dieciseis, fueron traídos para conocer los autos seguidos por “NAVARRO AMADEO ALEJANDRO Y OTRO” contra “ROYAL & SUN ALLIANCE SEGUROS ARGENTINA S.A. Y OTROS” sobre ORDINARIO, en los que al practicarse la desinsaculación que ordena el art. 268 del Código Procesal, resultó que debían votar según las respectivas vocalías en el siguiente orden: Doctoras María L. Gómez Alonso de Díaz Cordero y Ana I. Piaggi. La Dra. Matilde E. Ballerini no interviene por encontrarse en uso de licencia (art. 109 RJN).

Estudiados los autos la Cámara planteó la siguiente cuestión a resolver:

¿Es arreglada a derecho la sentencia apelada?

La señora Juez de Cámara Doctora María L. Gómez Alonso de Díaz Cordero dijo:

I. La causa.

(a) A fs. 10/12 y fs. 64/79 Amadeo Alejandro Navarro y Ernesto Juan Deambrosi, promovieron demanda contra La República Compañía Argentina de Seguros Generales S.A. -actualmente Royal & Sun Alliance Seguros Argentina S.A. -, Search Organización e Seguridad S.A., Net Alarm S.A.-actualmente G4S Servicios de seguridad S.A. – y Unilever Bestfoods de Argentina S.A., en procura del cobro de pesos cuatrocientos veintidos mil quinientos ($ 422.500) con más los intereses correspondientes hasta el efectivo pago.

Para fundar la pretensión, relataron que los actores afectan al camión Iveco dominio BQA252 al transporte de productos “Unilever”, a quien facturaban mensualmente la cantidad de tránsitos realizados.

Explicaron que “Unilever” les exigía la contratación de un seguro que debían concretar a través del “broker AON”, y la instalación de un sistema de rastreo satelital por intermedio de “Search”, cuyo costo era debitado por la primera de las liquidaciones de sus servicios de transporte.

Que las unidades afectadas al servicio no podían salir del predio de la codemandada sin la autorización de “Search”, quien como se dijo verificaba el funcionamiento de los equipos de rastreo satelital.Que en una inspección de rutina, se detectó la falla del equipo asignándosele turno para concurrir al taller el 02/05/06.

Cuando el chofer de la unidad se dirigía al taller, fue víctima del robo a mano armada del camión, ante ello formuló la denuncia en la aseguradora impuesta, quien pese a aceptar el evento, luego de un año se negó a cumplir.

El rechazo extemporáneo se fundó en el incorrecto funcionamiento del sistema satelital, cuando éste en modo alguno agravó el riesgo para la aseguradora.

Formularon reclamos a “Unilever” y a “Search/Net Alarm” sin resultado.

La demanda fue ampliada por lucro cesante, daño moral, publicidad de los antecedentes y el fallo, gastos, daño físico y psicológico, tal como da cuenta la presentación de fs. 64/79 y donde argumentaron en torno a la responsabilidad atribuida a las demandadas; finalmente a fs. 384 los cuantificaron.

(b) A fs. 206/213 Search Organización de seguridad S.A. y G4S Servicios de seguridad S.A., contestaron demanda y luego del desconocimiento pormenorizado de los hechos, opusieron al progreso de la acción la excepción de falta de legitimación pasiva.

Expusieron que los actores fueron contratados para brindar un servicio de seguridad integral, donde “Search” se ocupaba de la seguridad física y “G4S” de la parte técnica controlando los rastreadores satelitales, para monitorear los camiones.

(c) A fs. 265/295 Unilever de Argentina S.A.contestó la demanda, formuló una negativa de los hechos y expresó que los actores intentan construir y hacerle extensiva la responsabilidad por la falta de pago del seguro, la cual calificó como inexistente en tanto negó haber celebrado con los actores contrato de seguro y/o de transporte.

Sobre ello, expuso que los actores omitieron traer a juicio a “Ryder, Tibbet & Britian” -actualmente “DHL”- la empresa de logística para quien realmente prestaron los servicios de transporte, siendo aquélla la que en forma sucesiva enviaba a los actores para efectuar los fletes, y les exigieron la contratación del seguro; y respecto de la cual solicitó la citación como tercero.

Sostuvo que el servicio de monitoreo genera un cargo fijo mensual que se le pagaba a “Search” y que no se le debita a nadie, por lo que si los actores pretendían tener controlado su camión, debieron haber contratado el servicio y con mayor razón si era un requisito que le exigía la aseguradora.

Resistió la atribución de su responsabilidad y su deber de indemnizar los daños reclamados instando el rechazo de la demanda.

(d) A fs. 532/548 -dilucidada la cuestión planteada a fs. 241/245 en torno a la excepción de defecto legal-, Royal & Sun Alliance Seguros Argentina S.A. -que absorviera a La República Compañía Argentina de Seguros Generales S.A.- contestó la demanda, formuló una negativa de los hechos y adhirió a la contestación de “Unilever” en relación a los reclamos indemnizatorios.

Opuso excepción de falta de legitimación activa, en relación al codemandado Deambrosi por no ser su asegurado ya que Navarro era el tomador y titular de la póliza.

Efectuó un relato cronológico de los hechos, transcribió las misivas, el informe del liquidador del siniestro, y concluyó afirmando que de ello, surge evidente el claro incumplimiento de las cargas contractuales emergentes de la póliza y la ausencia de responsabilidad de su parte; rechazó el siniestro denunciado, y que en virtud de ello la demanda debe ser rechazada.

(e) A fs.605/616 DHL Exel Supply Chain Argentina S.A., contestó la citación en calidad de tercero, solicitando el rechazo de la demanda.

Sostuvo que el hecho de haber sido quien contrató con los actores sus servicios de transporte para “Unilever” no lo torna responsable por los daños alegados por la demandada.

También afirmó no haber exigido la contratación de seguro del camión, ni el sistema de rastreo satelital, lo que sí fue exigido y abonado por aquella.

Resistió la atribución de responsabilidad a su parte y manifestó que todo se reduce a una cuestión entre el asegurado y la aseguradora.

(f) Las restantes consideraciones fácticas que rodean la causa se encuentran debidamente reseñadas en la sentencia de la anterior instancia, por lo que a ella me remito en orden a evitar innecesarias repeticiones.

II. La sentencia de primera instancia.

La prueba se produjo en la medida del interés de cada una de las partes, conforme lo exponen las certificaciones obrantes a fs. 1402/1404, fs. 1523/1525 y fs. 1555/1557. Alegaron las partes a fs. 1568/1577 (accionantes), fs. 1579/1586 (tercero citado “DHL”), fs. 1588/1594 (codemandada “Unilever”) y fs. 1596/1604 (codemandada “Royal”).

En la sentencia de fs. 1616/1629, el primer sentenciante hizo lugar a la excepción de falta de legitimación pasiva opuesta por “Search” y “G4S”, rechazando la excepción de falta de acción deducida por “Royal” respecto del reclamo de Deambrosi y desestimó en todas sus partes la demanda instaurada en relación a los demandados y la tercera citada. Las costas fueron impuestas a cargo de los accionantes.

III. Los recursos.

La codemandada “Royal” y los actores disconformes con el acto jurisdiccional, lo apelaron a fs. 1634 y fs. 1636 y sostuvieron sus recursos con las expresiones de agravios de fs. 1752/1754 y fs. 1758/1783, que merecieron las réplicas de fs. 1786/1793 (“DHL”), 1794/1809 (“Royal”), fs. 1811/1814 (“Search” y “G4S”), fs. 1815/1818 (actores en relación a “Royal”) y fs. 1820/1823 (“Unilever”). El llamado de autos para sentencia (fs.1834) habilita a esta Sala para decidir.

(a) Recurso de la demandada “Royal”.

Esta accionada criticó el fallo en lo concerniente al rechazo de la defensa de falta de acción y ausencia de legitimación activa del actor Ernesto Juan Deambrosi, y la falta de valoración de la prueba que efectuó el primer sentenciante.

Sostuvo que la accionante reconoció que el único facultado para reclamar la indemnización del seguro es “Navarro”, siendo el otro actor exclusivamente en relación al resto de los reclamos.

(b) Recurso de los actores.

De la lectura de los agravios, se advierte que las quejas desarrolladas transitan por: (i) la ausencia de pronunciamiento en relación a la responsabilidad de “Unilever”; (ii) la falta de pronunciamiento respecto a la responsabilidad de los restantes demandados; (iii) la desestimación de la demanda con sustento en el rechazo del siniestro de la aseguradora, el cual calificó de extemporáneo y derivado del actuar de un liquidador no habilitado a tal fin, (iv) el no reconocimiento de la indemnización pretendida y,

(v) la imposición de costas.

En su primer agravio, narraron los términos de su relación comercial con la demandada y enfatizaron que la unidad siniestrada se encontraba dedicada exclusivamente al transporte del producto terminado, desde la planta de Florida al centro de distribución en Escobar.

Afirmaron que la incorporación de distintos operadores logísticos tuvo como objetivo diluir su responsabilidad, y que resulta inexplicable que el sentenciante haya concluido que no existía relación comercial entre “Unilever” y su parte, lo que había sido por ella reconocido y corroborado por testigos.

Sostuvieron que los obligaron a colocar el equipo de seguimiento satelital con determinada empresa para beneficio del negocio del principal, quien abonaba el servicio y luego lo descontaba a los transportistas; y si “Search” hubiera tenido el equipamiento para arreglar los periféricos dentro del predio, no tendría que haber concurrido al taller instalado en una zona riesgosa.

Afirmaron que frente a ello, la principal debe asumir su responsabilidad en el hecho.

En su segunda queja, efectuó una construcción relativa a la responsabilidadde “Search” y “G4S” enfatizando que el equipamiento de seguimiento del camión, funcionaba perfectamente en el momento del siniestro, por lo que la primera podría haber efectuado el seguimiento al que contractualmente se había comprometido, lo cual no deja dudas de su responsabilidad en los daños que afirman haber padecido.

Su tercera queja se cierne en derredor al rechazo del siniestro por parte de “Royal”. Porque si ésta hubiera cumplido con su obligación de indemnizar, no se hubiese visto en la obligación de demandar a los otros responsables por el evento en base a fuentes diversas.

Considera falso que el equipamiento no funcionase al momento del siniestro, en tanto el “fallo” se limitaba a un periférico que no impedía el seguimiento de la unidad.

Aseguran que no es cierto que el equipo de rastreo no hubiera sido sometido a control técnico y que en definitiva, la instalación de periféricos no estaba comprendido en la póliza.

Criticaron la intervención del liquidador del siniestro, cuya independencia y habilitación cuestionaron, invocando que no se puede otorgar a sus actos efectos suspensivos y en tal contexto el rechazo del siniestro resultó extemporáneo.

Su cuarta queja apunta al rechazo de su reclamo indemnizatorio, respecto de cuya actividad probatoria detalló y reiteró.

Finalmente, cuestiona la imposición de costas a su cargo.

Razones de orden lógico me imponen iniciar esta ponencia con el examen de las quejas vertidas por la actora, ya que de su resultado dependerá la necesariedad del tratamiento de los agravios de por la demandada.

Cotejadas las constancias obrantes en autos, advierto que no existe controversia en torno a que:(i) los actores y “Royal” se encontraban vinculadas por la celebración de un contrato de seguro, en relación al vehículo marca Iveco dominio BQA 252 de propiedad del accionante; (ii) acaecido el siniestro fue realizada la denuncia policial pertinente y que la aseguradora recibió la denuncia administrativa; (iii) el siniestro fue rechazado por considerar la aseguradora que la unidad no se encontraba sujeta al control del sistema satelital exigido en la condición especial de la póliza.

Dichas circunstancias se han convertido en verdad legal para este proceso, y servirán de plataforma sobre la que estructuraré mi decisión, destacando que el aspecto medular por decidir consiste en determinar la responsabilidad de la aseguradora -quien como defensa arguye incumplimientos de parte del asegurado-, y de las restantes demandadas, y en caso de obtener una respuesta afirmativa, la extensión económica de los daños reclamados.

Principiaré mi tarea efectuando algunas consideraciones de carácter técnico acerca del contenido de la pieza procesal en examen.

Es carga del impugnante de una sentencia,

formular respecto de ella, una crítica razonada y concreta (CPr. 265), caso contrario, podrá declararse la deserción del recurso como lo autoriza el art.266 del mismo ordenamiento legal, con fundamento en la inidoneidad de la queja.

Esto significa que la suerte del recurso se encuentra vinculada a dos aspectos diversos, aunque su examen pueda superponerse en una misma operación intelectual.

Es menester que el reclamo tenga ante todo aptitud técnica en la pieza que se ha formulado, siguiéndose sólo de la existencia de tal eficacia en el modo de expresar la queja, el análisis del acierto de sus fundamentos y el consiguiente logro de la revocación del acto impugnado si fuera ello sustancialmente procedente (CNCom., esta Sala, mi voto, in re “Azzaroni Cayetano c/ Mauro Ricardo Gabriel” 31.05.89).

En el caso, los agravios invocados por los actores se limitan a simples aseveraciones y esbozos sin adecuada crítica recursiva, arribando a conjeturas y conclusiones paralelas a las esgrimidas por el primer sentenciante en el pronunciamiento definitivo.

No obstante que la constatación de estos defectos bastaría para declarar desierto el recurso (CPr. 265) he de efectuar las consideraciones de mérito en la medida en que aunque incompleto, los agravios contienen algún desarrollo (CNCom, esta Sala, mi voto, in re, “Alpargatas Textil S.A. c/ Depósitos Fiscales S.A.”, 07.02.07).

Adelanto que modificaré la secuencia en que han sido presentados los agravios, pues juzgo que ello brindará mayor claridad a la propuesta y analizaré liminarmente el agravio relativo al rechazo del siniestro por la aseguradora.

Los actores comienzan su crítica sosteniendo que es “absolutamente falso que el equipamiento no funcionase al momento del siniestro” y que ciertas testimoniales darían cuenta de que el “fallo” en alguno de los periféricos no impedía el seguimiento satelital. Asimismo, afirmaron que el rechazo del siniestro fue extemporáneo.

Sobre la primera cuestión, es llamativo que la crítica se haya centrado en la falla de unos de los periféricos (vrg.corte de combustible por apertura de puerta) cuando el primer sentenciante no hizo ninguna referencia a ello.

En efecto, la decisión se basó -en sustancia- en las conclusiones a las que arribara el perito liquidador en siniestros y averías en su informe pericial de fs. 1288/1294.

Encuentro concluyente lo expuesto por el experto, en primer lugar en cuanto a que el actor no instaló el equipo de seguimiento satelital como lo disponía la póliza, sino que simplemente aceptó la instalación del equipo de “Search” a instancias de “Unilever” pero con la única prestación contemplada a favor del dador de la carga y no para el recupero de su camión; y en segundo término, en que el actor nunca reportó a “Search” la sustracción de su unidad para el recupero.

Ambas cuestiones, resultaban cargas que debían ser concretadas por el asegurado conforme los términos de la póliza 02709338 y, lo que dio sustento al rechazo de la cobertura del siniestro.

Es más, nada dice en relación a la prueba pericial del liquidador en siniestros y averías, siendo aquélla -reitero- en la cual el primer sentenciante basó sustancialmente su decisión y, en varios pasajes de sus agravios, deja constancia reiteradamente de aspectos de las declaraciones testimoniales ofrecidas, que no fueron considerados en el fallo, sin correlacionar sus dichos con ninguno de los fundamentos de la sentencia.

En definitiva, los disensos subjetivos en los que basó su crítica, o la exposición retórica de la posibilidad de haber sido interpretados los hechos de manera diversa de los apreciados por el juzgador, constituyen modalidades propias del debate dialéctico, más no de la impugnación judicial.

Finalmente, en relación a las críticas efectuadas en torno a la capacidad del liquidador designado por “Royal” para la liquidación del siniestro, cabe referir que el argumento resulta novedoso ya que no fue invocado en su demanda y, por tanto, puesto a la consideración del primer sentenciante. Al ser ello así, no corresponde que esta alzada se expida sobre el punto (CPr.277) ya que atentaría contra el principio de congruencia.

En efecto, no cabe que esta sala conozca originariamente en una cuestión no propuesta antes del dictado de la sentencia apelada al magistrado, pues la regla general que consagra el CPr. 277 citado, es coherente con la naturaleza jurídica del recurso de apelación, en el sentido de que no importa un nuevo juicio en el cual sea admisible la deducción de pretensiones u oposiciones ajenas a las que fueron objeto de debate en la instancia precedente.

En el marco indicado, propondré el rechazo del presente agravio.

Seguidamente corresponde examinar las quejas referidas a la responsabilidad atribuida a “Unilever” y a “Search” generadora de los daños y perjuicios cuya reparación reclamara.

A partir de las constancias de autos, no es perceptible la conducencia de los argumentos desarrollados por el actor en su expresión de agravios.

Anticipo entonces que las objeciones planteadas por el recurrente -en mi parecer-, no son idóneas para revertir la solución a que arribara el Juez de la instancia anterior.

Demostraré las razones que me condujeron a anticipar tal conclusión.

Conforme clásica doctrina existente en la materia, la responsabilidad atribuida exige la concurrencia de cuatro presupuestos: antijuridicidad, daño, nexo causal entre el hecho antijurídico y el daño, y el factor de atribución subjetivo u objetivo (Llambías, Jorge Joaquín, “Tratado de Derecho Civil: Obligaciones”, tomo III, pág.611, segunda edición actualizada, editorial Perrot, 1977).

En el caso no encuentro probado el obrar antijurídico que se atribuyera, pues las circunstancias invocadas por el recurrente lejos de demostrar el obrar doloso, sólo revelan cierta vinculación entre las partes.

Sólo quedó corroborado que “Unilever” contrató con “DHL” la distribución de sus productos, quien a su vez contrataba a terceros, dentro de los cuales se encontraba el actor y que, aquélla contrataba los servicios de “Search” para la custodia y seguimiento en el traslado de sus mercaderías.

No advierto de qué manera a través de dichas circunstancias, ni siquiera por vía de hipótesis, pueda atribuírseles responsabilidad en relación al hecho dañoso que generara esta litis, ello es, el robo a mano armada del camión de la actora.

Ergo, haber prestado servicio exclusivo en el transporte de la mercadería a través de la distribuidora “DHL” sólo resultaría una particularidad en su prestación y no una circunstancia generadora de responsabilidad como lo propician los actores.

Igual suerte desestimatoria seguirá la atribución de responsabilidad relativa a “Search” lo cual encuentro determinado, como adelanté, con la conclusión a la que arribara el experto, sostenido por el primer sentenciante y respecto de lo cual el apelante no efectuó ningún reproche; el actor aceptó la instalación del equipo de aquélla a instancias de la demandada principal, pero con la única prestación a favor del dador de la carga y no para el recupero de su camión y en segundo término, que el accionante nunca reportó a la primera la sustracción de su unidad para su recupero, mal puede entonces atribuírsele responsabilidad por el hecho generador del reclamo, ello más allá del lugar geográfico donde se encontraba ubicado su taller para “service”.

En definitiva, para establecer la responsabilidad como base de un reclamo resarcitorio es menester que exista un obrar antijurídico por parte de quien es acusado de generar el daño cuya rep aración es pretendida, extremo que no se configura en elcaso.

Las antedichas conclusiones me eximen de considerar los restantes argumentos del recurrente (CNCom, esta Sala, in re “Perino, Domingo A. c/ Asorte S.A. de Ahorro para fines determinados y otros”, del 27.8.89; CSJN, in re: “Altamirano, Ramón c/ Comisión Nacional de Energía Atómica” , del 13.11.1986; ídem in re, “Soñes, Raúl c/ Adm. Nacional de Aduanas” , del 12.2.1987; v. Fallos, 221:37; 222:186; 226:474; 228:279; 233:47; 234:250; 243:563; 247:202; 310:1162; entre otros). Es que según doctrina fijada reiteradamente por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el Juez no tiene el deber de analizar todos y cada uno de los argumentos propuestos, sino tan sólo aquellos que a su criterio sean conducentes y posean relevancia para la decisión del caso (Fallos 258:304; 262:222; 272:271; 291:390; 297:140; 301:970; entre otros).

En relación al agravio de la demandada “Royal” que apunta al rechazo de la excepción de falta de legitimación del coactor Deambrosi, en atención al resultando de los recursos deducidos por los actores resulta abstracto su tratamiento.

Por último, subrayo que es principio general en materia de costas que es la vencida quien debe pagar todos los gastos de la contraria y, que el Juez puede eximir de ellos al litigante vencido, si encontrare mérito para ello, debiendo aplicar tal excepción, restrictivamente (CNCom., esta Sala, in re, “P. Campanario SAIC c. Plan Ovalo SA de Ahorro para fines determinados s. ordinario”, del 20 03 90).

Estas, no importan una sanción para el perdedor, sino el resarcimiento de los gastos realizados por la parte vencedora para ver reconocido su derecho.La finalidad perseguida es que tales erogaciones no graviten en desmedro de la integridad patrimonial de quien se ha visto obligado a litigar por la actitud de su contraria.

Desde tal perspectiva, no se advierte que medien aquí circunstancias que acrediten una peculiaridad fáctica o jurídica que permita soslayar el criterio objetivo de la derrota, debiendo en consecuencia imponérselas a los actores vencidos (Cpr. 68).

V. Conclusión.

De conformidad con la estructura expuesta sugiero al Acuerdo: (a) rechazar la apelación deducida por los actores y en consecuencia confirmar la sentencia; (b) declarar abstracto el tratamiento del agravio deducido por la demandada “Royal” y, (c) las costas se imponen a los actores vencidos.

He concluido.

Por análogas razones la señora juez de Cámara doctora Ana I. Piaggi adhiere al voto anterior.

Con lo que terminó este Acuerdo que firmaron las señoras Jueces de Cámara, María L. Gómez Alonso de Díaz Cordero y Ana I. Piaggi. Es copia fiel del original que corre a fs. 1017/28 del Libro de Acuerdos Comerciales. Sala B.

RUTH OVADIA

SECRETARIA DE CÁMARA

Buenos Aires, 23 de diciembre de 2016.

VISTOS:

Por los fundamentos del Acuerdo que precede, se resuelve: (a) rechazar la apelación deducida por los actores y en consecuencia confirmar la sentencia; (b) declarar abstracto el tratamiento del agravio deducido por la demandada “Royal” y, (c) las costas se imponen a los actores vencidos. Regístrese por secretaría, en su caso, conforme Acordadas N° 31/11 y 38/13 CSJN y devuélvase. Oportunamente, cúmplase con la publicación a la Dirección de Comunicación Pública de la CSJN, según lo dispuesto en el art. 4 de la Acordada N° 15/13 CSJN.

MARIA L. GOMEZ ALONSO DE DIAZ CORDERO

ANA I. PIAGGI