Indemnización por cortes de luz en una estación de servicio

Partes: Bargiela Juan Carlos c/ Edesur S.A. s/ daños y perjuicios

Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal

Sala/Juzgado: II

Fecha: 18-nov-2016

Cita: MJ-JU-M-102739-AR | MJJ102739 | MJJ102739

Sumario:
1.-Corresponde que la empresa prestadora de energía eléctrica responda por los daños y perjuicios ocasionados a un establecimiento comercial por la interrupción del servicio, dado que es su obligación proporcionar el fluido eléctrico, a menos que pruebe que el hecho responde a un caso fortuito o fuerza mayor, y no puede deslindar su responsabilidad como prestataria alegando no haber excedido el margen de tolerancia previsto respecto al contrato de concesión de servicio público del cual de ninguna manera formó parte el usuario.

2.-El daño moral ocasionado por el titular de un establecimiento comercial que sufrió la interrupción del servicio de energía eléctrica debe repararse, en tanto que la prestación defectuosa se prolongó en forma efectiva durante varios días, excediendo así los meros inconvenientes, con el agravante de que se vio impedido de desarrollar normalmente su actividad comercial, sumado a que debió encarar reclamos administrativos, como así también arbitrar los medios para paliar las contingencias del incumplimiento de la accionada.

Fallo:

En Buenos Aires, a los 18 días del mes de noviembre de 2016, se reúnen en Acuerdo los señores jueces de la Sala II de esta Cámara para dictar sentencia en los autos del epígrafe. Conforme con el orden de sorteo efectuado, el doctor Alfredo Silverio Gusman dice:

I.- Juan Carlos BARGIELA interpuso demanda contra EDESUR S.A. con el objeto de obtener una indemnización de los daños y perjuicios originados por los cortes de suministro de energía eléctrica que se produjeron en los meses de enero y febrero de 2014 en la estación de servicios, ventas de combustibles, lubricantes y accesorios explotada por su parte para la firma petrolera Esso. Alega que la interrupción del servicio, que se prolongó por varios días (fs. 81/81vta.), le provocó la pérdida de ventas por el transcurso de dos días, gastos para la provisión de energía mediante la utilización de un transformador, etc.; como así también alteraciones en su estado anímico. Hace una reseña de los daños, perjuicios e inconvenientes padecidos ocasionados por la falta de energía eléctrica.

II.- El Magistrado de primera instancia, en la sentencia de fs. 239/243, hizo lugar a la demanda promovida por la parte actora. Para así decidir, el señor Juez tuvo en cuenta que se encontraba acreditada la relación contractual existente entre las partes, como así también que hubo sucesivos cortes de electricidad a partir del 23 de enero de 2014 que originaron la intervención del Ente Nacional Regulador de la Electricidad -E.N.R.E.-, quien dictó la Resolución AU N°5661/14 que impuso una multa a la demandada de $8.775,60.En igual sentido, ponderó que la propia prestadora reconoció al momento de contestar la acción la presencia de fallas excepcionales e imprevisibles en la red de baja tensión, averías de conductores de baja tensión y “accionamiento” de las protecciones de dichos conductores provocando la falta de energía eléctrica en la zona en la que se encuentra el establecimiento del demandante. Por lo demás, consideró que de la prueba producida en autos se verificó que los cortes y la extensión de aquellos ocurrió conforme el relato efectuado en la demanda. Sobre esta base, consideró que la responsabilidad de Edesur resulta inexcusable, en la medida en que ha incumplido su obligación de prestar el servicio en el modo convenido, sin que se hubiera probado en autos causal alguna que lo exonere del deber de reparar. En consecuencia, admitió la procedencia de la acción deducida por ambos actores por la suma total de $73.156,18, en concepto de gastos de funcionamiento y reparación de equipo generador de electricidad, lucro cesante y daño moral. Por otra parte, fijó el cómputo de los intereses accesorios al monto de condena desde que se concretó la primera interrupción del servicio (23.01.2014) hasta su efectivo pago, conforme la tasa que el Banco de la Nación Argentina percibe en sus operaciones de descuento a treinta días. Por último, impuso las costas a la accionada vencida.

III. La sentencia fue apelada por la parte demandada a fs. 245, quien expresó agravios a fs. 251/268, escrito que fue replicado por el actor en la presentación de fs. 270/276.

Las quejas que la distribuidora de energía eléctrica trae a conocimiento y decisión de la Alzada, en esencia fincan en: a) Yerra el sentenciante al considerar que la magnitud de los cortes resultan ser de la importancia que se relata en la demanda.En ese sentido, no tuvo en cuenta que muchos de ellos se encuentran contemplados en el Contrato de Concesión, Subanexo 4, punto 3.2., normativa que regula la extensión de las interrupciones del servicio que el cliente debe tolerar; b) El a quo no ponderó que la obligación de brindar el servicio de suministro de energía eléctrica, no tiene carácter absoluto. Ello, en tanto Edesur administra un sistema de distribución eléctrico cuyo funcionamiento continuo depende de una multiplicidad de factores y es por ello que la ley prevé la posibilidad de que sucedan cortes de suministro, sin ser éstos pasibles de ningún tipo de reproche judicial; c) El Magistrado de la anterior instancia, rechazó la defensa que se centró específicamente en las políticas de Estado, que fueron las responsables de profundizar la situación crítica del servicio; d) Resulta improcedente la indemnización en concepto de daño emergente, en tanto no surge de manera específica que el combustible adquirido haya sido utilizado para la puesta de funcionamiento del generador; e) De acuerdo al informe del E.N.R.E. y la pericia contable, los días 26 y 27 de enero no han acaecido cortes en el suministro eléctrico del actor, por lo que si se interrumpió la operatividad de la estación de servicio, no fue responsabilidad de la distribuidora; f) El actor no se vio privado de facturar tal como reconoce el sentenciante, en la medida que durante los días 26 y 27 de enero de 2014 no se ha producido corte en el suministro eléctrico; g) No resulta procedente la indemnización por daño moral, en la medida que no resulta reparable cualquier molestia o perturbación que se verifique en el incumplimiento contractual; h) Por último, el hito inicial para el cómputo de los intereses debió ser fijado desde la notificación de la demanda, toda vez que no existió interpelación anterior en los términos del artículo 509 del Código Civil.IV.- Como punto de partida, corresponde aclarar que no se encuentra controvertido en autos que el actor ha padecido determinados cortes en el suministro de energía eléctrica (v. fs. 252). En igual sentido, no se haya debatido en esta instancia que, de conformidad con la Resolución AU N°5661/2014, el ente regulador sancionó a la distribuidora de energía eléctrica considerando que aquella no brindó una adecuada solución a su problema de las reiteradas interrupciones en el servicio, constituyendo ello una actitud negligente de su parte (fs. 166/170).

En razón de ello y atendiendo los planteos traídos a conocimiento de este Tribunal, la cuestión a resolver gira en torno a dilucidar si la extensión en la duración de los cortes que afectaron a la demandante, permite achacarle responsabilidad a la demandada o si, por el contrario, se trata de una tolerancia admitida de conformidad con el Contrato de Concesión celebrado entre el Estado Nacional y la distribuidora de fluido eléctrico.

En primer término, advierto que de la prueba informativa obrante a fs. 194/197 respondida por el ente regulador competente, se desprende que el usuario de identificador 79421, con domicilio en Av. Gaona N°2399 -donde se encuentra ubicado el local del accionante- fue afectado por las siguientes interrupciones de suministro eléctrico durante “el periodo comprendido entre el 23/01/14 y el 03/02/14, entre 05/02/14 y el 08/02/14, entre el 18/02/14 y el 25/02/14, entre el 04/03/14 y el 08/03/14 y entre el 11/03/14 y el 31/03/14”. Asimismo, en el citado memorándum acompañado por el ente oficiado se detallan los datos de sus registros, en relación al corte de suministro que afectó el comercio del actor, donde se consignan los días y horas del inicio de la falta de servicio, y su fecha de finalización. Consta un total de veintiún interrupciones, alguna de las cuales se prolongaron incluso por más de veinticuatro horas.También se observa de aquella planilla que, en muchos de los cortes, el servicio fue restablecido por el transcurso de una hora para luego ser interrumpido nuevamente (v. fs. 196).

En igual sentido, el perito contador informó las alteraciones de suministro coincidentemente con los datos proporcionados por el E.N.R.E., dictaminando una duración total de corte por unas 242,53 horas, lo que equivale, en definitiva, a diez días sin suministro de energía eléctrica (fs. 203). En este punto, es válido mencionar que, frente al traslado ordenado a fs. 206 -v. cédula obrante a fs. 217-, la demandada nada dijo respecto de aquellas conclusiones periciales.

Como consecuencia de lo expuesto, los elementos obrantes en autos permiten afirmar que, entre fines de enero y marzo de 2014, hubo interrupciones de modo intermitente en el servicio brindado. Por lo demás, aun cuando sea cierto que no todas las paralizaciones lo fueron de modo continuo, no menos lo es que las deficiencias en el servicio se manifestaron en el lapso de dos meses, lo que lleva a concluir que, en proporción, de sesenta días que el usuario debió contar con el servicio, diez de ellos no pudo acceder a la prestación por causales ajenas a su parte.

V.- Ahora bien, la accionada reconoce que se produjeron algunos cortes de suministro de electricidad en la zona del cliente N°80079421-K, aunque afirma que no superaron los límites máximos permitidos de conformidad con lo dispuesto por el punto 3.2., del Subanexo 4 del Contrato de Concesión.En lo que aquí interesa, el punto 3 del referido subanexo, establece el modo en que se evaluará la calidad del servicio técnico teniendo como base “. a) Frecuencia de interrupciones (cantidad de veces en un período determinado que se interrumpe el suministro a un usuario); b) Duración total de la interrupción (tiempo total sin suministro en un período determinado)”. Asimismo, prevé que “En este documento se fijan los valores máximos admitidos para cada indicador; si se exceden esos valores se aplicarán las sanciones descriptas en los puntos 3.1) y 3.2) del presente”.

Por lo demás, a modo de introducción de aquel apartado del Contrato de Concesión, se estipula que “será responsabilidad de la distribuidora prestar el servicio público de electricidad con un nivel de calidad satisfactorio. Para ello deberá cumplir con las exigencias que aquí se establecen, realizando los trabajos e inversiones que estime conveniente. El no cumplimiento de las pautas preestablecidas dará lugar a la aplicación de multas, basadas en el perjuicio económico que le ocasiona al usuario recibir un servicio en condiciones no satisfactorias, cuyos montos se calcularán de acuerdo a la metodología contenida en el presente subanexo”.

Del juego armónico de ambos pasajes del referido documento se infiere que los parámetros allí fijados, deben ser atendidos por la autoridad de control al momento de determinar la procedencia y fijación de las multas, más en modo alguno puede ser opuesto como un límite de responsabilidad cuando se encuentra debidamente acreditados los presupuestos para que aquélla se configure. Queda claro que lo que se juzga en autos es el deber de resarcir los perjuicios irrogados por el incumplimiento del servicio, estando al margen del asunto cualquier consecuencia de tipo sancionadora.Sin perjuicio de lo expuesto y desde otro enfoque, no procede exonerar del deber de responder frente al usuario por los daños causados, en virtud de una cláusula acordada en el marco del contrato de concesión del cual aquél resulta ajeno, y cuya aplicación a un supuesto distinto resulta perjudicial para el usuario (arg. art. 42 de la Constitución Nacional; art. 3 Ley N°24.240).

El mero incumplimiento de Edesur S.A. a su obligación de proporcionar el fluido eléctrico es determinante de su responsabilidad, a menos que ella pruebe que el hecho responde a un caso fortuito o fuerza mayor. La demandada no puede deslindar su responsabilidad como prestataria alegando no haber excedido el margen de tolerancia previsto al respecto en el Subanexo “Normas de Calidad del Servicio Público y Sanciones” del Contrato de Concesión. Como ya ha sido puntualizado, el subanexo n°4 -tal cual lo indica su nombre- establece una serie de pautas que hacen a la calidad del servicio público de electricidad que debe prestar la distribuidora de energía eléctrica, según el contrato de concesión respectivo (conf. Cámara Civil y Comercial Federal Sala I, “Perrota Gisela María y otro c/ Edesur S.A. s/ daños y perjuicios” , causa n°2.055/08 del 23/06/11).

De este modo, si la interrupción del servicio ha generado perjuicios al usuario, la empresa demandada debe responder en la medida en que se configuren los recaudos inherentes a la responsabilidad civil, independientemente de la obligación que pesa sobre ella de abonar las multas que sean pertinentes (conf. C.S.J.N., Fallos: 328:651, “Angel Estrada” ).

En materia de cortes en el suministro del fluido eléctrico, la jurisprudencia de nuestro fuero ha puesto de manifiesto dos puntos determinantes en lo que concierne a la responsabilidad en este tipo de eventos: la continuidad de la prestación de todo servicio público, salvo la concurrencia de fuerza mayor o caso fortuito (conf. Sala III, “Delta Cba S.A.Sistemas y Servicios c/ Edesur S.A. s/ Daños y Perjuicios” causa n° 7.034/07 del 13/11/2009). Se trata, por cierto, de un principio inherente a toda prestación de servicio público (conf. MARIENHOFF, Miguel S., “Tratado de Derecho Administrativo”, t. II, p. 64, ed. 1994, Abeledo Perrot). A su vez, GORDILLO, considera a la continuidad como el carácter más importante y, en forma específica respecto del servicio público de electricidad, dice que se traduce en la ininterrupción (conf. “Tratado de Derecho Administrativo y obras selectas”, t. 8, cap. XI, pág. 401, 1° edición, 2013).

Por otra parte, esta solución se corresponde con lo previsto en el art. 3 inc. e) del Reglamento de Suministro de la Energía Eléctrica, el Subanexo 4 Normas de Calidad del Servicio Público y Sanciones y, lo más importante, es la que se ajusta al art. 42 de la Constitución Nacional, en cuanto impone que la prestación del servicio debe ser suministrado con “calidad y eficiencia”. En mérito de ello, no mediando causas que eximan de responsabilidad a la demandada, y de conformidad a lo normado en el Contrato de Concesión respecto de las obligaciones asumidas frente al usuario, y lo previsto en los artículos arts. 512 y 902 del Código Civil, Edesur debe responder en la medida del perjuicio ocasionado.

Por todo lo hasta aquí expuesto, corresponde confirmar lo resuelto en la anterior instancia en cuanto reconoció la responsabilidad de la accionada en la interrupción del suministro eléctrico. A ello agrego que las manifestaciones vertidas por la recurrente en orden a la falta de inversión como consecuencia de políticas de Estado, no resultan atendibles para revocar la decisión adoptada por el sentenciante, en tanto exceden el marco cognitivo de la presente litis.En efecto, la concesionaria no solicitó la citación a juicio del Estado concedente, si es que lo consideraba responsable del perjuicio que a su parte se le reclama.

Sin desmedro de lo expuesto, es claro que las deficiencias en la política pública energética, de ser el caso, no pueden en modo alguno recaer sobre el usuario que se encuentra perjudicado en las interrupciones en la prestación del servicio público. En ese sentido, recuerdo una vez más que los usuarios de dichos servicios gozan de protección constitucional (art. 42), por cuya vigencia en la realidad deben preocuparse los jueces en tanto son también “autoridades” que proveerán a la protección de los derechos de los usuarios (conf. esta Sala, “Norfaro S.R.L. c/ Edenor S.A. S/ Daños y perjuicios” , causa n°317/07, del 25/08/09).

VI.- Establecida entonces la conducta reprochable que asumió la demandada en lo que respecta al incumplimiento del servicio de energía eléctrica, resta analizar los agravios relativos a los rubros indemnizatorios.

Con relación a la procedencia del reclamo inherente a la puesta en funcionamiento y reparación del grupo generador de electricidad durante el período en que no se le proveyó del suministro energético, la distribuidora se agravia por considerar que no se encuentra acreditado que el combustible adquirido haya sido destinado a la utilización del equipo. En ese sentido, destaca la apelante que no se aportó sobre el efectivo consumo de combustible.

Acerca de este punto, advierto que del dictamen pericial contable obrante a fs. 202/204 se desprende que “.conforme facturas de compra que me fueran exhibidas surge que el valor del combustible utilizado para hacer funcionar el generador en cuestión fue de $41.523,73” (v. punto 3, fs.202 vta., el subrayado me pertenece). Ahora bien, pese a lo sostenido en su expresión de agravios respecto de que no se produjo prueba tendiente a acreditar que el combustible fue destinado al funcionamiento de aquel equipo, la accionada guardó absoluto silencio con relación a aquella contundente conclusión pericial.

Por si hiciera falta, aquel extremo se corrobora con lo informado por el perito ingeniero electricista a fs. 207/213, quien al ser consultado sobre ese tema, dio precisiones con relación al consumo de combustible necesario para la utilización del grupo electrógeno. En ese sentido, respondió que “.el valor corregido de consumo de combustible para el equipo (grupo electrógeno) en estudio sería de 7,60litros/hora x 1,20= 9,12 litros/hora” (v. fs. 211). Dicho dictamen, tampoco mereció observación alguna por la empresa distribuidora, quien ahora pretende desconocer aquel gasto.

Por lo demás, la declaración del testigo COTOS disipa cualquier duda que pudiera quedar respecto a la viabilidad del reclamo inherente al pago del combustible para la puesta en funcionamiento de equipo electrógeno por los meses de enero, febrero y marzo de 2014. En ese sentido, refirió que “.el generador era impulsado por un motor a combustión de diesel que cuando no funcionaba había que ir a comprarlo. a otra estación de servicio porque no tenía las instalaciones capacidad para sacarlo del tanque”, agregando que quien abonaba aquel combustible era “.Juan Carlos Bargiela, el dueño” (v. fs. 173vta.).

En razón de lo expuesto, corresponde confirmar lo resuelto en la anterior instancia en cuanto admitió la suma de $41.526,73 en concepto de gastos de combustible para el funcionamiento del equipo generador y la de $6.500 en lo inherente a la reparación del mismo, desde que este último ítem no fue cuestionado.

VII.- Por otra parte, se agravia la accionada con relación a la admisión del rubro lucro cesante en la suma de $10.129,45. El Juez de grado lo reconoció conforme el cálculo realizado por el perito contador en el informe de fs.202/204. Sobre este punto, la apelante advierte que la imposibilidad de facturar en los días indicados por el experto -26 y 27 de enero- no obedeció a la interrupción en el servicio, en tanto el informe del E.N.R.E se desprende que en esas jornadas el actor contó con el suministro de electricidad con normalidad.

A la hora de juzgar la presencia del lucro cesante, debe considerarse que aquél debe ser cierto, pero esta certeza es siempre relativa, pues se apoya en un juicio de probabilidad, que comprende lo verosímil, sin llegar a lo seguro, necesario o infalible. En ese sentido, aunque el reconocimiento de una indemnización por este concepto no pueda ser categórico, se requiere del aporte de circunstancias objetivas que autoricen a inferirlo (conf. ZAVALA DE GONZÁLEZ, Matilde, “Resarcimiento de daños. Daños a las personas”, t n°2, 2° edición ampliada, 4° reimpresión, p. 254).

En este punto, la pretensión resarcitoria comprende los valores relativos a la pérdida de las ventas correspondientes a los días en que se averió el grupo generador utilizado por el accionante para contrarrestar el incumplimiento de la demandada de brindar el suministro eléctrico. Recuerdo en este sentido que la producción de daños como consecuencia de la falta de provisión de energía eléctrica para un comercio de venta de combustible es un hecho que se configura según el curso natural y ordinario de las cosas (arg. art. 901 del Código Civil). Resulta susceptible de constituirse como causa adecuada de perjuicio para todo aquél que ejerce la práctica mercantil. En tales condiciones, deviene natural la imposibilidad de llevar a cabo sus actividades lucrativas a causa del tiempo insumido para la reparación del generador de electricidad, siendo clara a mi vista esto la admisibilidad de la pretensión resarcitoria.

Con relación al modo en que se sucedieron los hechos, lo cierto es que en el escrito de inicio el demandante puntualiza que desde las “.15.00hs. del día 23-01-2014 hasta las 13.45 hs.del día 03-02-2014 la demandada sin previo aviso o justificación alguna, corta el servicio de energía eléctrica. salvo en un lapso de 16 horas que lo prestó en forma discontinuada y deficiente” (v. fs. 81). Tal cual fuera puntualizado al momento de analizar la responsabilidad de la empresa demandada, dicha circunstancia se corrobora con el informe presentado por el E.N.R.E. a fs. 196. Allí consta: inicio del corte 23/01/2014 15,58 horas, finalización el día 25/01/2014 a las 5,22 horas; inicio 26/01/2014 11,10 horas, finalización el mismo día a las 23:29 horas; nuevo corte a las 23,40horas, y finalización el día 27 de enero a las 16,00 horas (fs. 86, el subrayado me pertenece). De este modo, más allá de las manifestaciones vertidas por la apelante al punto II c) de fs. 258, lo cierto es que de la mentada planilla acompañada por el ente regulador, se desprende que entre las 11 horas del día 26 de enero y las 16 horas del día siguiente, Edesur también interrumpió el suministro de energía.

En igual sentido, aquellos datos se corroboran con los aportados en el informe presentado por el perito SEIJO a fs. 203, quien concluyó que por los dos días de inactividad “.el lucro cesante es de $10.129,45” (fs. 203vta.). Tales extremos no han merecido objeción por la demandada en la etapa procesal correspondiente, pese a encontrarse debidamente notificada (v. traslado del informe del E.N.R.E. obrante a fs. 197vta. y cédula glosada a fs. 217 respecto del dictamen pericial contable). Por lo tanto consintió los datos que se desprenden de ambas pruebas incluso sin haber hecho uso del derecho que le confiere el artículo 482 del Código Procesal.

Conforme a lo expuesto, corresponde rechazar la queja de Edesur vinculada a este ítem y confirmar lo resuelto en la anterior instancia con relación a la admisión y la cuantía reconocida en concepto de lucro cesante.VIII.- Respecto de la reparación al daño moral, es dable recordar que esta indemnización reviste carácter resarcitorio (conf. causas 5643 del 8.8.00, 3540 del 21.12.00, 5348 del 17.12.00, 2784 del 19.7.03) y el caso se rige por el art. 522 del Código Civil, aplicable a supuestos de inejecución contractual, lo cual exige apreciar las circunstancias que rodearon el incumplimiento (Sala I, causas 5162 del 17/5/88 y 7568/92 del 3/10/95; y Sala II, causa 11.701/95 del 9/9/97).

En este punto, debe tenerse en cuenta que la prestación defectuosa del servicio eléctrico se prolongó en forma efectiva durante varios días, excediendo así los meros inconvenientes, sobre todo ante un servicio público esencial. Frente a estas pautas, las molestias e incomodidades que la interrupción del suministro eléctrico ocasionó al actor, con el agravante de que se vio impedido de desarrollar normalmente su actividad comercial, sumado a que debió encarar reclamos administrativos como así también arbitrar los medios para paliar las contingencias del incumplimiento de la accionada (vgr. poner en funcionamiento un grupo electrógeno); estimo adecuada la suma otorgada por el señor Juez de la anterior instancia.

Además, tengo en cuenta que los testigos han acreditado la conducta adoptada por el accionante como consecuencia de la interrupción del servicio (ver décima respuesta obrante a fs. 175, declaraciones no observadas por la concesionaria Edesur). Por otra parte, es indudable que en la época en que se produjeron los cortes (enero-febrero-marzo) y en tanto es de público y notorio su reiteración y prolongación en aquella época del año, se generó una incertidumbre propia con entidad suficiente para potenciar la afectación espiritual.

IX.- En cuanto a los intereses y su punto de partida, no le asiste razón a la apelante respecto a la necesidad de constituirlo en mora en los términos del art. 509 del Código Civil.En definitiva, lo que aquí se reconoce es una indemnización derivada de los daños y perjuicios generados a raíz del incumplimiento contractual de la empresa distribuidora. En ese sentido, ésta Cámara ha señalado en numerosas oportunidades que tales accesorios deben comenzar a correr desde el día del evento dañoso, toda vez que fue en ese preciso instante en que quedaron configurados como daños definitivos (confr. esta Sala, causas nº 3387/96 del 05/07/2005; causa nº 7202/04 del 28/08/2007, Sala III, causa “Soberon c/ Gendarmería Nacional” del 3/02/09; entre otras). De este modo, corresponde confirmar el hito inicial para el cálculo de los accesorios en cuanto éste fue fijado en la fecha en que se produjo la primera de las interrupciones, el día 23 de enero de 2014.

X.- Por todo lo expuesto, propongo confirmar la sentencia apelada en todo lo que fue materia de recurso y agravios. Costas de Alzada a la demandada vencida (art. 68, primer párrafo, Código Procesal).

El doctor Ricardo Víctor Guarinoni, por razones análogas a las expuestas por el doctor Alfredo Silverio Gusman, adhiere a su voto.

La doctora Graciela Medina no suscribe la presente por hallarse en uso de licencia (art. 109 del R.J.N.).

En virtud del resultado que instruye el Acuerdo que antecede, el Tribunal RESUELVE: Confirmar la sentencia apelada en todo lo que fue materia de recurso y agravios. Costas de Alzada a la demandada vencida (art. 68, primer párrafo, Código Procesal).

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

ALFREDO SILVERIO GUSMAN

RICARDO VÍCTOR GUARINONI