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No se ve afectada el derecho a la imagen de las personas que fueron fotografiadas junto a un funcionario público en una fiesta de cumpleaños, fotografía que fue incluida en una nota periodística de contenido político

FotografoPartes: R. F. R. y F. N. c/ Diario La Unión S.A. s/ daños y perjuicios

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, del Trabajo y Minas de Catamarca

Sala/Juzgado: 2da nom.

Fecha: 10-jun-2015

Cita: MJ-JU-M-100009-AR | MJJ100009Sumario:

1.-Debe revocarse la sentencia que hizo lugar a la demanda de daños y perjuicios deducida contra un diario por la publicación de una foto en la que aparecían las actoras en una fiesta de cumpleaños junto al interventor de la provincia, pues se trata de una cuestión de interés público -art. 31 de la Ley 11.723-, siendo que la nota se enfocó en que el interventor hubiera ido al cumpleaños de un diputado o concejal electo del partido político supuestamente favorecido por la retirada del PJ, pero nunca se puso el acento en las reclamantes, que sólo aparecen como meros accesorios en el marco de la nota.

2.-Se considera de libre publicación el retrato, en especial cuando se relacione con acontecimientos de interés público o con hechos desarrollados en público, supuesto en el que la publicación de imagen debe guardar relación con las situaciones fácticas de ocasión, tiempo y lugar.

Fallo:

En la Ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, a los 10 días del mes de junio de Dos Mil Quince se reúne en Acuerdo la Cámara de Apelaciones Civil, Comercial, de Minas y del Trabajo de Segunda Nominación, integrada en estos autos por sus Ministros: Dr. Jorge Eduardo CROOK, Presidente; Dra. Nora VELARDE de CHAYEP, Decano y Dr. Manuel de Jesús HERRERA, Vice Decano, para conocer del Recurso de Ape-lación interpuesto en los autos: Expte. Cámara Nº 092/14, caratulados: «R. F., R. y F., N. c/ DIARIO LA UNIÓN S.A. s/ Da-ños y Perjuicios», estableciéndose la siguiente cuestión a resolver:

¿Es justa la sentencia apelada?

Practicado el sorteo de ley, dio el siguiente orden de vo-tación: Dr. Manuel de Jesús Herrera en primer término, Dra. Nora Velarde de Cha-yep en segundo lugar y, por último, el Dr. Jorge Eduardo Crook.

A LA CUESTIÓN PLANTEADA, EL DR. MA-NUEL DE JESÚS HERRERA, DIJO:

1) Llegan los presentes autos a nuestro conocimiento traídos por sendos esfuerzos apelativos de la demandada a fs. 153 y de la actora a fs. 155 que intentan revertir la sentencia Definitiva N° 9 obrante a fs. 147 y ss. de estos autos, la que hace lugar parcialmente a la acción de daños y perjuicios entablada por las Dras. R. R. F. y N. F.en contra del Diario La Unión S.A, por la suma de $ 20.000 y $ 10.000 para cada una de ellas, calculado con crite-rio de actualidad y que deberá ser pagado en un plazo máximo de diez (10) días de firme la presente; en caso de incumplimiento impone una tasa de interés igual a la activa promedio que informa mensualmente el Banco de la Nación Argentina desde el momento que incurra la mora y hasta su efectivo pago, debiendo publicar El dia-rio La Unión la presente resolución, todo su costo en la misma página y lugar donde se publicó la noticia que agravió a las actoras, con costas a la demandada perdidosa.

Regula honorarios. Los recursos son concedidos libremente y con efecto suspensivo (fs. 154 y 156). Y, radicados en autos a fs. 167, se ponen los mismos a los fines y efectos de los Arts. 259 y 260 del C.P.C., bajo apercibimiento del Art. 266 del mis-mo respecto a la actora primera apelante. A fs. 169 Ángel Ricardo Granizo, por la actora, presenta memorial de apelación y expresa dos agravios que en este estadio procesal me limitaré a enunciarlos. Primero: la baja indemnización por daño moral fijada en la sentencia del A-quo. Y, segundo, la forma de actualizar el monto recla-mado. El interés que deberá calcularse con criterio de ajuste adecuado a la realidad actual. Corrido el traslado de ley a fs. 175, la demandada contesta los agravios y a su vez a fs. 178 expresa los agravios que le infiere la sentencia recurrida. En el Apartado A se explaya sobre la arbitrariedad de la misma; en el B sobre el contexto político-omisión en analizar las defensas; en el C en el encuadre jurídico; en el D quebrantamiento en el principio de congruencia; en el E prueba de parcialidad de los testigos; y hace reserva del caso federal. A fs. 184 la parte actora contesta los agravios y a fs. 186 se llaman autos para sentencia. Por imperio del sorteo de fs.187, me corresponde llevar la primera opinión en estos actuados. –

2) Siempre es útil el realizar una breve sinopsis de la forma en que se traba la litis; ayuda para entender mejor la sentencia y para un cabal entendimiento de las expresiones de agravios. A fs. 13 R. R. F. y N. F., abogadas, por su propio derecho, inician formal demanda por da-ños y perjuicios contra Diario La Unión S.A. por la suma de $ 50.000 ($ 25.000 pa-ra cada una) o lo que en más o en menos resulte de las probanzas de autos, intereses desde el hecho dañoso, gastos y costas por las publicaciones realizadas en el matu-tino con fecha 22 de junio de 2009 como así también en su diario digital. Solicitan también se condene al demandado a publicar a su costo la sentencia que se dicte en La Unión y en otro diario de circulación de la Provincia de Catamarca. Refieren que el 11 de junio de 2009, a horas 23, en el campo del Colegio de Abogados tuvo lugar la fiesta del Concejal Néstor Hernán Martel a la que, junto con numerosos amigos y

colegas, fueron invitadas, y entre los invitados se encontraba el entonces interventor del PJ Gerónimo Vargas Aignasse al cual no conocían ni tenían ningún tipo de rela-ción. En la referida fiesta se tomaron fotos por el Sr. Carlos Cisternas que tiene co-mo oficio habitual ser fotógrafo, desconociendo qué tipo de relación, sea comercial o amistad, tenía con el Sr. Martel, pero las fotos se tomaban en una fiesta privada, es decir no tenían como fin ser publicadas en ningún medio de publicidad, sino ser un recuerdo del festejo del anfitrión.Que las fotos fueron tomadas en el convenci-miento que las mismas serían de uso exclusivo privado y no usadas maliciosamente por el Diario La Unión en el contexto que se utilizó. Con fecha 22 de junio de 2009 una foto fue publicada en la tapa del diario La Unión en la cual las suscriptas están retratadas y agrava dicha situación el hecho que la fotografía, además de adulterada, fue falseada maliciosamente porque no aparece en la misma el dueño de la fiesta, Dr. Martel, y para que fuera todavía más insinuante la situación que ladinamente quiso el diario dar a entender. Todo esto queda acreditado porque en el página 5 se vuelve a publicar la misma fotografía pero incluyendo al anfitrión de la fiesta. Que se fue ante el centro de mediación judicial sin lograr ningún acuerdo por lo que se ve obligada a presentar la demanda. USO DE LA IMAGEN SIN CONSENTI-MIENTO: El Art. 31 de la Ley 11.723 señala que una persona no puede ser puesta en el comercio sin el conocimiento expreso de la misma, y muerta ésta de su cónyu-ge o descendientes directos. Y en el caso el retrato de las accionantes fue tomado con fines distintos al usado. TÍTULO SUGESTIVO: La foto tenía el título: «EL IN-TERVENTOR K QUE PROSCRIBIÓ AL PJ ESTÁ DE FIESTA», lo que revela la intención de dar a entender que el interventor estaría de fiesta con las accionantes, dando a entender la fotografía, junto con la frase, que hubiera existido una fiestita con connotaciones sexuales, y no sólo eso, sino que llegó a los lectores a inducir que las chicas que aparecían en la fotos serían chicas rentadas, o sea prostitutas. CONSECUENCIAS DE LA PUBLICACIÓN: Las accionantes padecieron diversas burlas de colegas y empleados judiciales afectando gravemente su desempeño pro-

fesional evitando hacer sus tareas habituales de procuración en Tribunales, situación que trascendió en el tiempo, lo que les ocasiono un grave perjuicio.Además recibie-ron burlas y comentarios ofensivos a través de mensajes ofensivos de teléfonos par-ticulares dado lo sugestivo que era el título de la publicación, lo que hizo que ami-gos de las demandantes debieran salir a declarar y a defender su honor, dado que se daba a entender que eran chicas carísimas que podían ser contratadas como acom-pañantes e incluso cobrar por favores sexuales. EXTENSIÓN DE LA PUBLICA-CIÓN: La cuestión no sólo fue publicada en el diario, sino en su pagina Web, por lo que el daño que se reclama se configura por el hecho de la publicación de la foto-grafía de las accionadas en un medio de difusión masiva sin el consentimiento de las mismas además de los daños causados como consecuencia de dicha documenta-ción; ofrecen prueba. A fs. 33 María Fernanda Ávila, con poder que adjunta recién a fs. 39, viene a contestar demanda y en primer lugar realiza una negativa de los he-chos negando que las fotos fueran de carácter privado y que tuvieran el convenci-miento las actoras de que no tenían como fin ser publicadas. La adulteración mali-ciosa, que sea de aplicación el primer párrafo del Art. 31 de la Ley 11.723, que el retrato publicado fuera tomado para fines distintos al usado, que se violara el dere-cho de la propia imagen, que se haya utilizado en la publicación un título sugestivo y que se haya pretendido dar a entender que el interventor estaba de fiesta con las actoras. Niega enfáticamente que las fotografías y el texto que las rodea dieran a en-tender que hubiera existido una fiestita con connotaciones sexuales, y que llevan a inducir que las chicas que aparecen en la foto sean chicas rentadas, o sea prostitutas; niega que la frase se usara de un modo tendencioso o que tuviera el fin de desvirtuar la realidad y con ello obtener réditos económicos.Niega que las actoras soportaran sufrimientos o padecimientos por la publicación y que exista daño por esta misma. VERDAD DE LOS HECHOS: El día viernes 19 de junio de 2009 se publicaron en el suplemente EL Ojo del diario El Ancasti una serie de fotografías del cumpleaños del concejal Martel en el cual aparecía Geronimo Vargas Aignasse y el gran interés

público de esta circunstancia fue advertido por el periódico. En aquella oportunidad el PJ local se encontraba intervenido por pedido de Néstor Kirchner y el interventor Gerónimo Vargas Aignasse había retirado al partido justicialista de la contienda electoral. En ese contexto el 22 de junio de 2009 se público la nota objeto de este proceso en la cual se destacó el hecho que el interventor del PJ concurriera al cum-pleaños del concejal Martel con la fotografías que le ilustraran que habían sido to-madas de una publicación previa de otro periódico. La noticia informaba: El ejecu-tor de la proscripción del peronismo catamarqueño parece estar totalmente ajeno a la delicada situación de tensión social que causó su embestida. El diputado Nacional tucumano se dedica a hacer sociales con amigos y amigas en Catamarca y en ese sentido días atrás fue descubierto entre globos, serpentinas, tragos y mucha alegría, y si bien no se puede cuestionar lo que hace con su vida privada, el legislador que sería habitué en el pub de la Galíndez, después de terminar la jornada de normaliza-ción del peronismo no se puede obviar que en las fotos sale acompañado por diri-gentes políticos directamente implicados en el controvertido proceso político judi-cial que dejó al PJ fuera de l a carrera electoral. Gerónimo Vargas Aignasse sale retratado con el apoderado del ex frente para la victoria Hernán «Facha» Martel y también con estrechos allegados al candidato a diputado nacional del Frente para la Victoria, Dalmacio Mera, ex presidente del PJ intervenido por Gerónimo Vargas Aignasse.Martel, electo concejal de la capital, fue el cumpleañero y recibió a sus amigos en el quincho del colegio de abogados con la presencia de, entre otros, el legislador tucumano, con lo cual se confirma que Gerónimo Vargas Aignasse vino a apoyar claramente a un determinado sector. De la lectura se desprende la gran re-levancia política y social que tenía lo informado y que el único objetivo era desta-car las obvias connotaciones de la presencia del interventor Gerónimo Vargas Aig-nasse en el cumpleaños del Concejal Martel. El interventor fue tapa del diario du-rante todo el mes de junio de 2009 como se acredita con las impresiones adjuntas y pese a ello las actoras han desviado por completo la intencionalidad de la publica-

ción y con asombro se enteran de que para las actoras el título: «El interventor K que proscribió al PJ está de fiesta» tenía la clara intención de dar a entender que el interventor estaba de fiesta con las accionantes de manera despectiva y denigrante, ya que lo que da a entender la fotografía es que existió una fiestita con connotacio-nes sexuales y no sólo eso, sino que se llevó a inducir a las lectores que las chicas que aparecían en las fotos serían chicas rentadas, o sea prostitutas. Ni del título de la tapa ni de la fotografía publicada ni de la noticia relatada se puede extraer tamaña conclusión. Incluso en el epígrafe de la portada de la foto en cuestión se borra cual-quier asomo de malicia cuando se expresa: El interventor del partido justicialista Gerónimo Vargas Aignasse está de fiesta en Catamarca. El enviado de Néstor Kirchner que decidió retirar a la principal oposición del contenido de la con-tienda electoral también dedica su tiempo a hacer sociales, ya que asistió al cumpleaños del Concejal Martel y compartió la velada con el Diputado Dalma-cio Mera y otros profesionales del fuero local.Al lector no le quedan dudas de que se trata de una fotografía tomada en un cumpleaños. Y en el epígrafe se aclara que a ese cumpleaños asistieron profesionales del fuero local, tales como las acto-ras. Y de allí concluir que la frase empleada era subjetiva y maliciosa y que daba a entender que eran chicas carísimas en el sentido que podían ser contratadas como acompañantes e, incluso, cobrar por favores sexuales resulta poco menos que rebus-cado o disparatado. Más en la página 6, y a fs. 6, los epígrafes de la fotografía de la nota señalan que Vargas Aignasse festejó en la noche catamarqueña. El interventor del PJ participó de una fiesta privada con dirigentes del Kichnerismo que no permite siquiera en modo forzado extraer las absurdas conclusiones que invoca. En cuanto al tema de la adulteración maliciosa de la imagen, la edición tuvo simplemente la finalidad de ampliar la fotografía para poder publicarla en un tamaño que destacara la figura del interventor, por lo que se debió quitar al Concejal Martel, dado que al encontrarse en un plano superior a los demás no podía encuadrarse, es decir sólo existieron razones de edición y encuadre movidos por la necesidad de resaltar la

figura de Gerónimo Vargas Aignasse, no hubo intenciones de teñir la nota de sensa-cionalismo que las actoras alegan. El hecho de que se ampliara la imagen en la que se encontraran las actoras en la portada del periódico únicamente se la emplea por-que en ellas se puede distinguir más claramente al interventor del PJ, eje de la noti-cia. Las fotos son tomadas por el Sr. Carlos Cisternas, que las actoras señalan que tiene como oficio ser fotógrafo, y Cisternas es conocido por su labor como fotógra-fo de El Ojo, suplemento del diario El Ancasti, por lo cual, de tomar aquél una foto-grafía es absolutamente factible que sea publicada en el suplemento mencionado.Con referencia de las consecuencias las actoras dicen haber padecido diversas y múltiples burlas, resultando absurdo e inexistente el daño invocado y las actoras resaltan como conclusión que se reclama el daño por el simple hecho de la publica-ción de la fotografía por un medio de difusión masiva sin su consentimiento. El da-ño invocado es tan inverosímil que necesita respaldarse en el no consentimiento de la publicación, pero sin perjuicio de ello es preciso advertir que, pese a lo pretendi-do por el Art. 31 de la Ley 11.723, el mismo artículo que prohíbe el uso de la ima-gen sin consentimiento, no ampara a las actoras en el caso de autos porque aclara en el tercer párrafo: es libre la publicación del retrato cuando se relacione con fines científicos, didácticos y culturales, o con hechos o acontecimientos de interés públi-co. Y en este caso el retrato de las actoras con el Sr. Gerónimo Vargas Aignasse se relacionaba con un hecho de interés público, tal como surge de la simple lectura de la noticia. Cita fallos de la Corte de la Nación del año 1998 y de Tribunales Inferio-res y solicita que la demanda sea rechazada. Señala por último que es cierto que las actoras aparecen en la fotografía junto a un personaje de naturaleza pública al cual se refería la noticia, con lo que la imagen de las actoras es accesoria en relación con la totalidad y el fin de la fotografía, prevaleciendo el derecho de información sobre el individual de la propia imagen. A fs. 49 las accionantes otorgan poder al Dr. Gra-nizo quien se presenta a fs. 54. A fs. 76 se abre la causa a prueba. Tal la traba de la litis. –

3) A fs. 133/134 se ponen los autos para alegar; alega la parte actora a fs. 135 y la demandada a fs. 140. Y a fs 147 el Juez dicta sentencia.Señala que en la presente causa las accionantes reclaman en concepto de daños y perjuicios a la imagen por la publicación en la portada del diario La Unión. Y en base a la plataforma fáctica se puede advertir que no es motivo de discusión el he-cho de la publicación de la fotografía en crisis, por lo que no existe cuestión contro-vertida sobre este punto. Señala que no cualquier daño causado a otro es susceptible de resarcimiento. La doctrina opina que para ser resarcible del daño moral debe ser cierto, personal del accionante, derivar de la lesión de un interés extrapatrimonial del damnificado; el daño es cierto cuando cualitativamente resulta constatable de su existencia aun cuando no pueda determinarse su cuantía con exactitud. En el caso concreto se debe tener en cuenta lo que sostuvo la Corte en el año 1996 en el caso «Joaquín Morales Solá», donde señaló que el derecho de la libertad de información no es absoluto, ya que puede haber abusos producidos mediante su ejercicio, sea por la comisión de delitos penales o actos ilícitos. Cita a Buompadre, Jorge Eduardo en «Delitos contra el Honor» y, efectuadas estas aclaraciones, entiende que correspon-de evaluar si el título de la portada acompañada en la fotografía en crisis resulta le-siva o no al honor de las accionantes. La fotografía, a fs. 5 de autos, muestra varias mujeres, entre ellas las actoras, y en la parte inferior el Sr. Gerónimo Vargas Aig-nasse, y la mencionada fotografía va acompañada con un título que dice: «El inter-ventor K que prescribió al PJ está de fiesta». El titular grandilocuente de un periódi-co de circulación masiva a nivel provincial crea en el común de la gente una per-cepción o una idea en consonancia al título de la publicación.El significado que la gente común le asigna a la frase «está de fiesta» más allá de la explicación literal de su termino es necesario preguntarse sobre el mismo si, como ocurre en el caso, se acompaña con fotos de mujeres rodeando al Sr. Gerónimo Vargas Aignasse. El imaginario popular relaciona las frases con un sentido sexual y peyorativo en detri-mento a la figura femenina, más aún cuando aparecen fotografiadas y rodeando a la

figura masculina. Y esto es moneda corriente. Si bien en el interior del diario, Pág. 5, se aclara que el Sr. Gerónimo Vargas Aignasse participaba de una fiesta de cum-pleaños de Hernán Martel y explica el sentido político que se le da a la nota, lo pri-mero que capta el público es la tapa del matutino. No se detiene en ir al interior del diario y ver de qué se trata el titular. En este caso el titulo tiene cierto tinte amari-llista y sensacionalista para captar la mayor cantidad posible de personas y obtener un rédito mediante la venta de ejemplares. Otra circunstancia a destacar es la modi-ficación en la fotografía, en la tapa sólo se observa a Gerónimo Vargas Aignasse y a cinco mujeres junto a él, en el interior la misma fotografía y aparece el Sr. Hernán Martel y sea por los motivos que fuere la foto está alterada. El retrato de las actoras con el Sr. Gerónimo Vargas Aignasse se ha señalado que fue tomada en el cum-pleaños del Concejal Martel y se relacionaba con un hecho de interés público y es sabido que el hombre político o público tiene derecho a la intimidad, aun cuando restringida en honor a la información y formación de la opinión publica, lo que no significa impunidad de la prensa. Lo concreto es que, a su juicio, el hecho de concu-rrir a una fiesta privada el Sr.Gerónimo Vargas Aignasse, o lo que hiciera en su intimidad, no es de interés público, no afecta a la población de manera alguna. Y bajo estas premisas entiende que no se encuentra en juego el derecho de publicar las ideas por la prensa sin censura previa, sino los límites del derecho de la informa-ción. Y concluye que lo plasmado en la tapa del diario fue realizado con el fin de calificar la conducta de la vida privada de Geró,nimo Vargas Aignasse e indirecta-mente se lesionó la imagen y el honor de las actoras, excediéndose porque con la nota interior comentando el hecho de la relación de Vargas con dirigentes políticos en medio local ya había cumplido con su fin, por lo que encuentra consumado el daño producido por las actoras. Y en función de ello es que corresponde una com-pensación de intereses estableciendo una indemnización de $ 20.000, $10.000 para cada una de las accionantes, calculado con criterio de actualidad que deberá ser pa-gado en un plazo de 10 días y en caso de incumplimiento impone la tasa activa pro-

medio que informa mensualmente el Banco de la Nación Argentina desde que incu-rra la mora y hasta su efectivo pago. Costas a la demandada y ordena se publique la presente sentencia en el Diario La Unión a su exclusivo costo. Regula honorarios.

4) Ya señalé que ambas partes se alzan en contra de lo resuelto, debiendo en este estadio reseñar los agravios. La parte actora se agravia por dos cuestiones. La primera es por la baja indemnización por daño moral. En-tiende que $ 10.000 para una mujer afectada en su decoro y honor personal en la ta-pa de un diario con total mala fe trucándose la foto y colocándola bajo el título de mujeres que estaban de fiesta no parece una reparación ajustada a derecho, y menos una correcta forma de resarcimiento de daño moral.El poder difusivo de La Unión hizo que la imagen con la leyenda maliciosa se hiciera pública y que catalogue in-debidamente a las actoras para el resto de su vida ante una comunidad presta a per-manentes comentarios como es la nuestra; señala que el matutino conoce a la socie-dad, no resulta ajeno a la idiosincrasia de la misma y no trepidó en manchar el buen nombre y honor de las actoras con una publicación lesiva hecha con una foto truca-da con mala intención. Existe un desprecio del resultado de la conducta, justamente por la falta de justicia en las indemnizaciones que se imponen de una forma u otra se ratifica el accionar lesivo del diario. Si el director periodístico sabe que por des-truir una persona públicamente por el resto de su vida tendrá que abonar la suma de $ 10.000, es evidente que en el futuro su conducta se repetirá indefinidamente. Exis-te una doble vía: A) La falta de reparo a la conducta del causante del daño, y B) La insuficiente reparación a los damnificados sin evaluación de las características per-sonales. En la prueba rendida a lo largo de la causa se desprende que por la profe-sión de abogadas la reputación es un factor importante dentro de su desempeño pro-fesional, en este marco la sentencia nada dice al respecto de lo que señalaron los testimonios sobre cómo influyó la situación con relación a otros colegas y personas que bien podían ser potenciales clientes, todos señalaron un infundado desprestigio sobre ambas. En este contexto indemnizar a dos profesionales del derecho con la su-

ma de $ 10.000 a cada uno parece una burla a la estima del honor que las letradas buscaron resguardar. Para dar un ejemplo, el honor de una mujer profesional del derecho valdría menos que un televisor color, por lo que la sentencia en lugar de re-parar el lugar mancillado parece defenestrarlo de la misma manera que el demanda-do.Cita jurisprudencia del Tribunal Superior de Córdoba que condena a una emiso-ra radial y a su propietario en forma solidaria al pago de una indemnización de $ 100.000 por el solo hecho de mencionar un abogado en sólo dos programas radiales. En este caso se fijó $ 75.000 de daño moral y $ 25.000 de pérdida de chance. Com-parar la indemnización de $ 100.000 por una mención en dos programas radiales frente a una reparación de $ 10.000 para una abogada que sale en la tapa de un dia-rio bajo el título que acompañaba a quien estaba de fiesta no parece una justa com-posición de intereses. Concluye que el monto de reparación aparece como una burla frente a la dañada imagen de las letradas correspondiendo fijar una indemnización como la que se pidió; solicita en este punto la revocación de la sentencia, con cos-tas. El segundo agravio discurre sobre la baja forma de actualizar el monto reclama-do. El interés que debe calcularse con criterio adecuado a la realidad actual. El se-gundo elemento o agravio que encierra el fallo es el incorrecto criterio de actualiza-ción que fija, como así también el momento a partir del cual establece el cálculo de interés. La sentencia señala que corresponde establecer una indemnización por la suma de $ 10.000 calculado con criterio de actualidad que deberá ser pagado en el plazo máximo de diez (10) días de firme la presente. En caso de incumplimiento deberá aplicarse un interés igual a la tasa activa promedio que informa mensual-mente el Banco de la Nación Argentina desde que incurra en mora la obligada y hasta su efectivo pago. Según el fallo se fija un monto según el valor al momento de emitirse la sentencia, a partir de la cual comenzará a correr el interés fijado.A esta tasa de interés que se fijó tendremos que el año que viene será actualizada la indem-nización en un 18 %, lo que daría $ 11.800 cuando el índice de incremento de costo de vida real está por encima del 60 % anual. Entiende que la tasa fijada es bajísima,

de la misma forma que está incorrectamente fijada la mecánica del cálculo. El daño se causa desde el momento de la publicación no desde la sentencia definitiva, por lo que el criterio de actualidad debe serlo desde que se produce el hecho lesivo a futu-ro. De ahí que la indemnización deberá ser fijada con fecha de inicio del cómputo de interés desde el año 2009 en adelante y no desde el 2014. Pide que se revoque en este punto el fallo y se fije como fecha de inicio del cálculo de intereses la produc-ción del hecho. Asimismo se fija un interés que no se ajusta a la realidad de los tiempos que se viven actualmente. Desde el 2009 hasta la actualidad los salarios se incrementaron más de un 100 % y La Unión habría ganado, por el solo hecho de litigar, más del 100 % del valor del daño que se le reclama. En consecuencia, se ordene pagar un interés desde la fecha del evento dañoso actualizado según un crite-rio de justa composición adicionándole a la tasa activa el porcentaje que permita una correcta compensación en el tiempo pasado y futuro, con costas.

A fs. 178 expresa agravios la apoderada de la demanda-da y en el primer punto señala: A) Que existe arbitrariedad de la sentencia, ya que en el Apartado III de los considerandos el Juez evalúa si la publicación resulta lesi-va para las actoras arribando sin ninguna explicación a la conclusión de que sin nin-gún lugar a dudas el imaginario popular relaciona la frase e ilustración elegida con un sentido sexual y peyorativo en detrimento a la figura femenina.Y en esta línea de razonamiento señala que el título tiene cierto tinte amarillista y sensacionalista con la finalidad de captar mayor venta de diarios. Las palabras tienen un significado determinado, por lo que es arbitrario concluir en tres líneas que el término fiesta, «para la gente común», tiene un significado sexual y peyorativo. Por otro lado se ha desvinculado erradamente del contexto de la nota lo que claramente se explica en la tapa misma que se trataba de un cumpleaños al cual asistieron personajes políticos como profesionales de la provincia. Cita fallos de la C.S.J.N. (Fallos 330:1060); B) Contexto político-omisión de analizar las defensas. En el Apartado IV de los consi-derandos el Juez señala que lo que hiciera el Sr. Vargas Aignasse en su intimidad no

es de interés público, no afecta a la población de manera alguna. Cae en el olvido el trasfondo político en que fuera publicada la nota cinco años atrás, obviándose por completo los planteos introducidos por su parte que son desechados sin mención alguna. Que se insistió a lo largo de todo el proceso de la relevancia de tener presen-te el contexto de la publicación: momento político candente, ya que se había pros-cripto al peronismo sacándolo de la contienda electoral, lo que dio lugar a numero-sos reclamos y presentaciones formales ante la justicia y el sujeto que había realiza-do tamaña tarea era Vargas Aignasse, venía de otra provincia y era un desconocido en Catamarca. Recuerda que a fs. 124 vta. declara la testigo Patricia Carrizo afir-mando que al diario no le interesaba con quién estaba, quién lo acompañaba ni tam-poco la figura del Concejal Martel, era alguien que había venido de afuera y lo que se buscó en todo momento era mostrar las diferentes facetas de este personaje polí-tico del momento que había tomado medida tan drástica para la política catamar-queña.Y ese fue el propósito del diario en todo momento. Y la relevancia de este acontecimiento político fue avalada por la totalidad de los testigos de la demandada, quienes luego de cuatro años recordaron su nombre y sabía qué rol había venido a ocupar. El objetivo de la prensa en un sistema democrático republicano reside en informar a la población respecto de los actos de gobierno, tanto para la formación de la opinión pública como para el control de los actos de gobierno y sus funciona-rios y la editorial del diario venía poniendo de resalto la personalidad del interventor en las publicaciones previas y posteriores. El Juez cuando considera irrelevante la presencia de Vargas Aignasse en ese cumpleaños se encuentra totalmente desacer-tado. Cuando una persona llega a cumplir funcionales legales y políticas generando profundos cuestionamientos y enfrentamientos entre los diversos sectores, se mues-tra absolutamente ajeno a los conflictos que ha generado y es captado cubierto de serpentina en una fiesta y ese hecho se retrata y resulta relevante. Su intervención en la fiesta de cumpleaños del apoderado del FPV Hernán Martel desenmascaraba a qué sector había venido a apoyar, de allí el uso de la expresión in fraganti que se ha

intentado rodear de una interpretación totalmente extravagante realizando nexos incomprensibles, producto de desconocer o fingir no conocer la realidad política del momento. El uso de la expresión in fraganti hace referencia a haber descubierto a través de una gacetilla de sociales a Vargas Aignasse enviado por Néstor Kirchner junto a afiliados del FPV y la nota tenía una descendencia política incuestionable que se ha obviado a lo largo del proceso.S eñala que la objetividad con que se en-frentó la noticia fue dejada de lado y transcribe que, como ya lo transcribe antes, me remito al epígrafe de la tapa y el desarrollo de la nota textualmente, concluyendo que, más allá de que integrantes del foro local de abogados haya utilizado con cierta perspicacia la noticia para burlarse de sus colegas, lo jurídicamente relevante es el modo en que el diario proporcionó la información, su importancia y su contexto; C) Encuadre jurídico. En la sentencia se ha obviado el encuadre jurídico del caso. No señala siquiera una vez en todo el fallo el Juez la Ley 11.723 ni su artículo 31 que incluso fue invocado en la demanda y dicha omisión concluye un yerro insalvable que invalida el fallo. El Art. 31 de la citada ley prohíbe el uso de la imagen sin ex-preso consentimiento del retratado, pero en su tercer párrafo señala que es libre la publicación del retrato cuando se relacione… con hechos o acontecimientos de inte-rés público y el retrato de las actoras con el Sr. Vargas Aignasse se relacionaba in-negablemente con un hecho de interés público como ya lo aclaró y como se esclare-cía en la noticia. Cita un fallo de la C.S.J.N. del 26 de agosto de 1998 (La Ley 1989-C-478). El carácter privado o público de la fiesta es irrelevante porque para la exi-mente sólo basta con la existencia de un hecho de interés público, aun si se desarro-lló en un ámbito privado (la norma utiliza la conjunción «o») y la fotografía ya ha-bía sido difundida por otro medio de prensa local. Es un hecho objetivo indiscutible que la fotografía estaba relacionada con acontecimientos relatados en la nota perio-dística y que sólo tuvo la finalidad de ilustrarla. Las mujeres que figuraban en ella eran netamente accesorias.La finalidad de la edición en la imagen de tapa fue acla-rada por la testigo Carrizo: «Se le pidió al técnico encargado hacer un primer plano

de Vargas Aignasse y se observa que hubo un recorte en primer lugar de la foto para agrandar la misma, lo que es algo común; se le cortó la cabeza a Martel no pudién-dose identificar claramente quién era la persona que estaba detrás… lo que se hizo es recortar a la única persona que sobresalía de la foto, no es una cuestión de géne-ro, si esa persona hubiera estado al lado del interventor o en una posición cercana a él no se lo hubiera recortado y si hubiera sido una mujer la que sobresalía, también se la hubiera recortado (fs, 126). La edición que se acusa de maliciosa tuvo simple-mente la finalidad de ampliar la fotografía y para publicarla en un tamaño que des-tacara la figura del interventor se debió quitar al concejal Martel, dado que por su altura se encontraba en un plano superior a los demás y puede observarse detenida-mente que se ha recortado la parte superior de una de las actoras. Esta es una prácti-ca usual, los retratos en tapa son habitualmente editados; se acredita observando las portadas agregadas de fs. 26 a 30 y la totalidad de las fotos allí incluidas sufrieron algún tipo de recorte o edición. Si hubiera tenido la finalidad de sugerir que las mu-jeres eran prostitutas no se habría colocado un epígrafe en tapa que borraba toda duda al respecto, y no se habría redactado una nota donde se especificaba que se trataba de un cumpleaños de un funcionario electo que compartió la ve-lada junto a políticos y profesionales del medio y seguramente no se hubiera colocado la foto íntegra en el interior de la nota.La doctrina señala que debe apreciarse una com-prensión integral de la noticia y no analizar aisladamente el título del contenido de la crónica aun cuando existan lectores que sólo leen los títulos («El Derecho a la Imagen», ED 40/669). Más aún, señala el quejoso, si se tomara la foto descontextua-lizada, lo que se observa es un grupo de mujeres con ropa de invierno adecuada-mente vestidas junto a un personaje político. La subjetividades que se han incorpo-rado parten de una burla forzada y expandida por los colegas en el ámbito de profe-sionales que claramente sabían que sus colegas, objeto de bromas, no eran prostitu-tas, que conocían que se trataba de un cumpleaños, pues la mayoría de ellos había asistido y el diario así lo aclara y lo utilizaron en situación de tono jocoso que afectó

la susceptibilidad de sólo dos de las cinco fotografiadas. En jurisprudencia se señaló que la protección legal tiene por objeto la imagen en cuanto tal, como reflejo y ma-nifestación del individuo afectado en sí mismo y considerado precisamente co-mo individuo. Cuando, por el contrario, lo fijado y difundido no es la imagen de un in-dividuo, sino de un hecho o de una situación del que éste forma parte, el derecho consagrado en la norma antes señalada no resulta de aplicación automática; D) Quebrantamiento del principio de congruencia. Señala que la condena gira en torno a un rubro no reclamado, ya que ni en la demanda ni a lo largo de todo el proceso se introdujo el reclamo de daño moral y a fs. 14 vta. se advierte que el daño se reclama por el simple hecho de publicarse la fotografía además de los daños causados por consecuencia de la publicación y esta mención genérica es insuficiente para la ac-tual condena. Se debe precisar con claridad la pretensión que se deduce dado que no se puede repeler aquello que se desconoce.Y el daño moral ha sido incorrectamente introducido en la sentencia por el Juez sin que exista petición de parte al respecto, ya que si de la lectura de la demanda se desprende que el daño moral no fue inclui-do dentro de la reclamación, la transcripción de fallos a través de los cuales corres-pondería inferir que un rubro es reclamado, no alcanza a suplir el requisito procesal consistente en precisar la cosa demandada. La conformidad de la sentencia y la de-manda en cuanto a las personas, el objeto y la causa es una exigencia ineludible en-tre los principios procesales y la litis fija los límites de los poderes del Juez y si éste lo supera quebranta el principio de congruencia; E) Parcialidad de los testigos de la parte actora. En el fallo, cuando se analiza la prueba, se resalta nuevamente lo ten-dencioso de la interpretación que da la nota de los testigos ofrecidos por la actora, todos son colegas, socios o comparten reuniones sociales con ellas, y nada de ello dijo el Juez. Fernando Navarro e Ignacio Ripio han sido socios de R. R. durante al menos dos años, lo que implica que sus testimonios adolecen de parciali-dad habiendo dimensionado ambos los efectos de la noticia y sus consecuencias desde la órbita subjetiva del actor y lo que marca el carácter partidario de sus decla-

raciones que, si bien no las desestima, obliga al juzgador analizarlas con recaudo. Los restantes testigos ofrecidos son también abogados del foro local que tomaron contacto directo con ellas al momento de la publicación y conversaron personal-mente sobre el tema, por lo que queda de manifiesto que existía una relación previa, incluso Herrera Basualdo manifiesta que las actoras dejaron de concurrir a los even-tos sociales, relación que tiñe de parcialidad a los testimonios ofrecidos, no sólo por el vínculo profesional, sino también por el contacto directo y frecuencia en el trato.Por otro lado los testigos sólo hacen hincapié en la fotografía que recuerdan de me-moria a la perfección pero por el contrario ninguno recuerda el contenido de la tapa. Así, Herrera Basualdo, fs 118, señala que en la nota no se hacía referencia a que las personas que salían en la foto eran profesionales, cuando justamente el epígrafe de la foto reza: «El enviado asistió al cumpleaños del electo concejal Hernán Martel, compartió la velada con el candidato a Diputado Nacional Dalmacio Mera y otros profesionales del foro local». Hace una cita de Falcón en su «Tratado de la Prueba» (Tomo II, Pág. 523) y a pesar de que las actoras alegan haber sufrido un daño, tanto R. R. como N. F. se desempeñan en la actualidad y ya desde hace tiempo en el área de la administración publica detallando los cargos que po-seen y que no me parece relevantes señalarlos en el voto. Refiere que son hechos de carácter público y notorio, ya que las designaciones han sido publicadas en el Bole-tín Oficial de la provincia y de la municipalidad, por lo cual no requieren prueba alguna, pero pese a ello son corroboradas por el testigo Ignacio Ripio en la segunda repregunta, fs. 111, por lo que el daño a la imagen no parece tal, ya que ambas po-seen cargos relevantes en organismos públicos de la provincia. A la larga el juicio gira en torno a una burla entre amigos y colegas que conocían a las actoras que no han perdido su trabajo, que no han dejado de ejercer la profesión, no han sufrido da-ños psicológicos ni lo prueban, por lo que resulta ridículo condenar a un periódico porque desarrolla efectivamente una noticia de relevancia jurídica por haber utiliza-do una palabra cuyo significado ha sido forzado por sus amigos y colegas para arri-

bar a una burla.De igual modo el uso indebido de la imagen no es tal porque fue publicado en un marco dispuesto por el Art. 31, tercer párrafo de la Ley 11.723; solicita la revocación del fallo. Contestados los agravios pasan estos autos para sen-tencia.

5) Ambas partes recurren la sentencia recaída y los re-cursos cumplen holgadamente con lo exigido por el Art. 265 del C.P.C.C., es decir que exista una crítica concreta y razonada en contra de las consideraciones realiza-das por el Juez para llegar a la conclusión que arriba. Salteado el vallado formal, co-rresponde entrar en el fondo de la cuestión. –

Por una cuestión elemental de orden voy a comenzar analizando el recurso de apelación de la demandada, ya que el recurso de apelación de la actora trae como presupuesto que la sentencia será confirmada y solicita am-pliación de montos y actualizaciones; en cambio el recurso de la demandada va pre-cisamente a enervar el centro vital de la sentencia, es decir la condena, por lo que de tener éxito será académico y quedará sin materia el recurso de apelación de la acto-ra.

Ya señalé las quejas que trae la demandada en contra del decisorio recaído y es evidente que a lo largo de todo el juicio lo que se está deba-tiendo aquí es el derecho a la imagen y si éste fue violentado o no por el diario. Ve-remos entonces, en un ligero pantallazo, qué dice la doctrina y jurisprudencia sobre este punto. Y a esos fines empezaré recordando que Ramón Daniel Pizarro en «Res-ponsabilidad Civil de los Medios Masivos de Comunicación» (Colección Respon-sabilidad Civil, Vol. 8, Editorial Hammurabi, Pág. 339 y ss.), señala que la imagen es la reproducción identificable de los rasgos físicos de una persona sobre cualquier soporte material. Toda persona tiene el derecho sobre su imagen, es decir la facultad para disponer de su apariencia autorizando o no la captación y difusión de la misma.Durante mucho tiempo el derecho a la imagen permaneció bajo la sombra de otros derechos personalísimos como el honor o la intimidad, confundidos con esto o co-

mo un mero apéndice sin alcanzar la autonomía que se le reconoce en el derecho moderno. Tal confusión ha sido superada y la existencia del derecho sobre la propia imagen es independiente del honor y de la intimidad y de allí que pueda ser lesiona-do sin que ello necesariamente importe minoración a la intimidad, al honor o a la identidad personal.

El derecho a la propia imagen aparece contemplado en el Art. 31 de la Ley 11.723 que señala que el retrato fotográfico de una persona no puede ser puesto en el comercio sin el consentimiento expreso de la persona mis-ma… La persona que haya dado su consentimiento puede revocarlo… Es libre la publicación del retrato cuando se relacione con fines científicos, didácticos o con hechos o acontecimientos de interés público que se hubieran desarrollado en público.

El derecho a la imagen, como todos los que reconoce la Constitución Nacional, no es absoluto; existen supuestos en los cuales prevalecen intereses comunitarios entendiéndose, en principio, permitida la publicación.

Se considera de libre publicación el retrato, en especial cuando se relacione con acontecimientos de interés público o con hechos desarro-llados en público. En este supuesto la publicación de imagen debe guardar relación con las situaciones fácticas de ocasión, tiempo y lugar. Parece innecesario señalar que la imagen de una persona tomada en una manifestación, por ejemplo, no puede ser reproducida con fines comerciales sin el consentimiento de la persona retratada.-

En el derecho francés, español e italiano prevalece un criterio más restrictivo.Así, por ejemplo, el tribunal francés hizo lugar a al demanda articulada contra los editores de una revista que publicaron la fotografía de Carolina de Mónaco en las que la princesa aparecía parcialmente desnuda y el Tribunal con-denó a los demandados a pagar una indemnización pese a que la publicación no constituía una invasión a la intimidad, dado que las fotografías habían sido tomadas mientras ella se encontraba en una embarcación próxima a la Costa y a la vista de

otras personas. Igual precedente se registra en el derecho español cuando el 29 de marzo de 1988 el Tribunal Supremo determinó que configuraba intrusión la publi-cación de las fotografías tomadas con teleobjetivo de una famosa artista profesional en momentos que tomaba sol en topless en una playa de Menorca poco concurrida y alejada de los centros poblados.

En «La Responsabilidad», libro escrito en homenaje al Profesor Isidoro Goldenberg, compilado por Atilio Aníbal y Roberto López Cabana, (Pág. 142) se desarrolla el concepto de acontecimientos ocurridos en público y se señala que en principio es libre la difusión de la imagen de una persona obtenida en cualquier suceso público en tanto y en cuanto ella aparezca como accesoria dentro del contexto general en que se obtuvo. Algo distinto ocurre si se la aísla del aconte-cimiento público y se la publica autónomamente con un fin que no responde ya a un interés general y mucho menos si se trata de una explotación comercial de la ima-gen. Esta cuestión importa que no todo acontecimiento desarrollado en público au-toriza la difusión de la imagen con cualquier fin. Por ejemplo, si una mujer se en-cuentra en ropas ligeras en la playa es lícito publicar su retrato en una nota sobre turismo dentro del cuadro general y sin personalización especifica, pero no lo es con motivo de que ha sido nombrada para desempeñar un puesto público en importan-cia.La protección que establece la Ley 11.723 tiene por objeto la imagen en cuanto tal como reflejo o manifestación de un individuo afectado y considerado como indi-viduo. Cuando, por el contrario, lo difundido no es la imagen del individuo, sino un hecho o situación del que éste forma parte, el derecho consagrado en el Art. 31 no resulta de aplicación automática; es menester distinguir si se trata de la reproduc-ción de la imagen o la del hecho. Cuando la reproducción de la imagen de la perso-na se relaciona con hechos, acontecimientos de carácter público o realizados en pú-blico se justifica la limitación del derecho subjetivo a la imagen, habida cuenta que la figura del retratado es simple elemento del hecho, acontecimiento de interés pú-blico o desarrollado en público. En algunos supuestos puede suceder que la fotogra-

fía muestre lugares públicos en los que se encuentran personas que nada tienen que ver con el hecho o interés público que se pretende satisfacer, pero la composición de la fotografía debe resultar claro que el propósito principal ha sido el hecho y no la utilización de la imagen o la identificación de la persona. –

Gregorio Badeni («Libertad de Prensa», Editorial Abele-do Perrot, Pág. 454) señala que el Art. 31 de la Ley 11.723 establece que el retrato fotográfico de una persona no puede ser puesta en el comercio sin su conformidad, sin embargo la publicación es libre cuando se relaciona con hechos de interés públi-co o que se hubieran desarrollado en público (para lo que interesa en el caso de au-tos). Badeni entiende que la amplitud de las relaciones resulta altamente razonable considerando que la prensa en sentido amplio no tiene una finalidad comercial y que la reproducción de esas imágenes en los medios de comunicación responde a un interés general.Así, en el caso «Pol c/ Greco Hermanos» la C.N.A.C., Sala D, re-solvió que la exhibición de una película documental publicitaria donde aparecía el actor junto a otras personas encuadraba en las excepciones admitidas en el Art. 31 de la Ley 11.723 debido al interés público que revestía la difusión del producto pu-blicitario. Agregó que la Ley 20.889 protege el derecho a la intimidad y la actividad del actor -estibador guinchero- en tal carácter se encuentra en las dársenas de acceso al puerto habitualmente ocupándose de trabajos de carga y descarga de elementos dirigiendo las cuadrillas pertinentes. Su actividad se realiza en público, en la pelícu-la, señaló la Cámara; tampoco se ve la imagen del actor en una actitud desdorosa o ridícula, se lo advierte en la muy digna actitud del trabajador cumpliendo su tarea en público; la demanda por violación al derecho a la imagen fue rechazada. En otro fa-llo se señaló que, aunque la publicación de una fotografía no es reprochable por ha-ber sido tomada en un hecho de interés público, corresponde indemnizar a la actora por el perjuicio que le ocasionó el comentario adjunto que hace referencia a su vin-culación sentimental con la persona que la acompañaba en la foto y a ciertos califi-cativos hirientes que constituyen la injustificada intromisión en la intimidad ajena.

Al resolver el caso la Cámara señaló que el hecho generador de la responsabilidad no era la publicación de la fotografía, sino las afirmaciones inexactas que la acom-pañaron a dicha toma, a la inversa del caso de autos.En el caso «Medina c/ Editorial Inédita», la CNAC, Sala A, sostuvo que la publicación de fotografías obtenidas en un certamen público de fisicuculturismo en una revista de carácter erótico no puede resultar sino un entrometimiento arbitrario en la vida de una mujer agredida por la malsana curiosidad, como señala Moset Iturraspe, de los lectores de la revista. Sin embargo en su voto de disidencia del Dr. Martín De Mundo expresó que se autori-zaba la publicación de la fotografía porque no parece comprometido el derecho a la intimidad, entendiendo que el acto originario es precisamente lo opuesto: una exhi-bición.

Pasando revista Badeni a la jurisprudencia norteameri-cana en autos «Zachinni vs. Scripps-Howard Broadcasting Co», fallo de la Suprema Corte de los Estados Unidos donde se trató de una demanda promovida contra una empresa de televisión que difundió durante 15 segundos un acto circense de la ac-cionante. El caso presentaba dos particularidades: la totalidad del acto duraba ese lapso y el demandado había solicitado a reporteros que no lo filmaran. La Corte consideró en principio que se había lesionado el derecho a la imagen con fines co-merciales porque precisamente el accionante lucraba con su imagen en el marco de dicha actuación; sin embargo, entendió que había un aspecto adicional: verificar si esa difusión había incrementado la popularidad del acto del demandante y como consecuencia una mayor afluencia del público al mismo y por tal razón señaló que Zachinni debió probar los daños materiales que se le habían ocasionado, porque si con motivo de la difusión había aumentado la asistencia del público entonces no correspondía hacer referencia a perjuicio económico alguno. En ese mismo marco la Suprema Corte dispuso que la publicación de la imagen de una persona arrestada y a la cual se le imputaba la comisión de un delito por la autoridad policial no podía configurar una lesión al derecho a la intimidad.La difusión de la imagen había sido

efectuada por la policía en un comunicado que se distribuyo en varios comercios con la leyenda «ladrón habitual de comercios»; la demanda fue rechazada. En Cape Publications vs. Bridges (Florida 1982) se consideró que era un tema de interés pú-blico la descripción periodística de la liberación por la policía de una mujer que ha-bía sido raptada y que, hallándose desnuda, fue cubierta con una toalla al ser retira-da del edificio en donde se encontraba; la fotografía de ella obtenida bajo tales cir-cunstancias fue publicada por un diario y, ante la acción realizada, la misma fue desestimada por no configurarse una lesión al derecho a la intimidad. –

En «Byrd vs. Hustler Magazine» (Florida, 1983) un mo-delo que publicitaba la marca de cigarrillos «Viceroy» lo hacía haciendo con sus de-dos la figura de V de la victoria. En el marco de una campaña crítica hacia el con-sumo del tabaco la revista reprodujo la fotografía del modelo pero trucando la foto de modo tal que, al haber suprimido uno de los dedos aparecía efectuando un gesto obsceno, al pie de la fotografía se decía: «Usted recuerda a este caballero levantan-do dos dedos en lugar de uno, pero el lector que nos remitió este material no pudo ceder a la tentación de alterar la fotografía original, no lo podemos criticar». Eso es probablemente que lo que las compañías de cigarrillos le están diciendo a la gente. Ante la acción promovida por el modelo el Tribunal rechazó la misma porque era evidente que su fotografía había sido alterada con el propósito de responder a la campaña publicitaria de la cual participaba voluntariamente.

En Creel vs. Crown Publishers (New York, 1995) la fo-tografía de una pareja de nudistas fue reproducida junto a 200 imágenes similares en un libro titulado:»Guía Mundial de Centros Nudistas»; el Tribunal entendió que no se lesionaba el derecho a la intimidad de la pareja porque la legalidad de los campos nudistas es incuestionable y es una materia que reviste cierto interés público.

En Howell vs. New York Post un fotógrafo del diario demandado mediante un teleobjetivo obtuvo la fotografía de una persona que se ha-llaba en un establecimiento psiquiátrico. Se trataba de una mujer que había estado

involucrada en un caso ampliamente publicitado de homicidio. El diario publicó la fotografía pese a que los directores de la clínica habían pedido que se abstuviera de presentar la publicación y habían expulsado al fotógrafo del predio. La demanda promovida por la paciente que acompañaba a la figura pública fue rechazada porque se trataba de una noticia de interés público que reflejaba un hecho cierto y además porque la fotografía reproducía un hecho cotidiano y no de índole privada. –

En «De Gregorio c/ CBS» una pareja de obreros de la construcción con sus respectivos cascos fueron filmados cuando caminaban por la Av. Madison tomados de la mano. La filmación realizada por unos periodistas de televisión respondía al propósito de insertarla dentro de una serie de historias de amor en la ciudad. La acción interpuesta fue rechazada y la filmación públicamente difundida, sin que prosperara la demanda interpuesta por los agraviados, ya que el tribunal sostuvo que se trataba de una materia de interés público.

Fernando Toler en «Libertad de Prensa y Tutela Judicial Efectiva», señala en la Pág. 225 que en ocasiones una noticia sobre la vida privada de alguien es de interés público, no siendo antijurídico difundirlo. El rigor en estos casos de información se refiere a algo que entra dentro del ámbito material del dere-cho a la intimidad, pero que no pertenece al ámbito jurídico o formal de tal derecho, es decir a la esfera vital que ese derecho realmente tutela tras considerase todos los factores.No puede ser en rigor de carácter privado o íntimo algo cuyo conocimien-to, por el motivo que fuere, ataña legítimamente al real interés de todos, al bien co-mún y tiene relevancia social; divulgarlo no es una violación de la privacidad, sino satisfacer el derecho a la información. Dicho de otro modo, que la difusión de algo responda a un interés público y tenga una relevancia social, de modo que el público tenga un legítimo interés en conocerla, en realidad significa que lo divulgado no es algo íntimo, sino una actividad con trascendencia pública, y un correcto entendi-miento del contenido esencial del derecho a la reserva de la vida privada excluye hechos así de su protección.

Vista así la cuestión, ¿qué es lo que tenemos en autos? A fs. 5 el Diario La Unión del 22 de junio de 2009 señala: «Interventor K que proscri-bió al PJ está de fiesta»; aparece la fotografía de cinco mujeres y de Vargas Aignas-se lleno de papel picado arrodillado. ¿Qué dice el epígrafe?: «Gerónimo Vargas Aignasse está de fiesta en Catamarca. El enviado de Kirchner que decidió retirar a la principal oposición de la contienda electoral también se dedica a hacer sociales. El enviado asistió al cumpleaños del electo concejal Hernán Martel, compartió la velada con el candidato a diputado nacional por el Frente para la Victoria Dalmacio Mera y profesionales del foro local». Es por demás evidente a esta altura que la foto, que no está trucada en cuanto a Vargas Aignasse y las actoras, es real y que el he-cho o la principal figura es Vargas Aignasse, interventor del Partido Justicialista que fue tomada en el cumpleaños del Concejal Hernán Martel del Frente para la Victoria y al que concurrieron políticos y profesionales del medio.De manera alguna puede inferirse, salvo un exceso de susceptibilidad o sensibilidad o de subjetivismo, que esto pueda ser denigrante, ni para Vargas Aignasse ni mucho menos para las actoras que, como bien dice la jurisprudencia, son sólo un accesorio en lo principal que es el interventor del PJ.

Veamos ahora lo que se señala. A fs. 6 se sostiene: «In fraganti: El interventor que proscribió al Peronismo está de fiesta» pero ¿por qué se pone in fraganti? Esto lo explica perfectamente el diario a fs. 6 y me remito a la transcripción ya realizada, ¿Por qué se lo pesca in fraganti? No se lo pesca in fra-ganti porque estuviera en una fiesta con sexo, no se lo pesca in fraganti porque es-tuviese en una orgía, simplemente porque en el contexto político que se da la situa-ción del 2009 Vargas Aignasse es enviado como interventor del PJ y lo retira de la competencia política favoreciendo al Frente para la Victoria. Bien o mal su actua-ción no está en mi ámbito el juzgarla, son cuestiones netamente políticas que la jus-ticia no debe entrometerse, pero ese es el único sentido del in fraganti y no que se lo encuentre a Vargas Aignasse arrodillado cubierto de papel picado y fotografiado

con cinco mujeres vestidas de invierno y correctamente vestidas y nadie que no sea un enfermo mental puede inferir que se trate de una fiesta de las que podemos de-nominar «negras». Pero si seguimos analizando un poquito más la prueba, a fs. 25 queda probado que la foto no es tomada por La Unión, es sacada de una publicación del diario El Ancasti y figuran las mismas señoras o señoritas que figuran en la foto con Vargas Aignasse y que el diario La Unión, con razón o sin ella, vino criticando la actuación de este interventor a lo largo de todo el mes, antes y después del hecho de mención.De manera que no puede caer otra conclusión que acá nos encontramos ante una cuestión de interés público, nada menos que la interven-ción y la retirada de una de las fuerzas políticas de la lucha electoral y esa es la nota de interés publico, es nota de interés público que el interventor vaya al cumpleaños de un diputado o concejal electo del Frente para la Victoria, supuestamente favore-cida por la retirada del PJ pero nunca estas mujeres que sólo aparecen como meros accesorios en el marco de la nota. Es por ello que entiendo que en el caso debe apli-carse el tercer párrafo del Art. 31 de la Ley 11.723 en consonancia con lo señalado con lo más granado de la doctrina y jurisprudencia que se reseña. Y por lo tanto ca-be hacer lugar al recurso de apelación interpuesto por la parte demandada, revocar el fallo en todas sus partes e imponer las costas en ambas instancias, atento a lo se-ñalado en el C.P.C., a las actoras vencidas. Quedando de esta forma sin materia, por razones obvias, el recurso de la parte actora.

ES MI VOTO.

A LA CUESTIÓN PLANTEADA, LA DRA. NORA VELARDE DE CHAYEP, DIJO:

Comparto totalmente el análisis de los hechos y la deci-sión que adopta el colega que me precede, por cuanto como él no advierto en la pu-blicación en cuestión la lesividad que denuncian las reclamantes. Coincido también con el colega en la fundamentación doctrinaria y legal que plasma en su voto. Por

ello voto en idéntico sentido y también por el rechazo del recurso de los actores que queda sin materia.

ES MI VOTO.

A LA CUESTIÓN PLANTEADA, EL DR. JORGE EDUARDO CROOK, DIJO:

Que me adhiero a las conclusiones a las que arriba quien se expide en primer término, votando en igual sentido.

ES MI VOTO.

Con lo que finalizó el Acto, quedando acordada la si-guiente sentencia, doy fe.

SAN FERNANDO DEL V. DE CATAMARCA, de junio de 2015

Y VISTOS:

En mérito al Acuerdo que precede y a la unanimidad de votos de los Sres. Jueces,

SE RESUELVE:

I) Hacer lugar al Recurso de Apelación interpuesto en autos por la parte demandada. En consecuencia, revocar el fallo dictado por el Inferior en

todas sus partes.

II) Declarar sin materia el Recurso de Apelación interpuesto en autos por la parte actora.

III) Imponer las costas en ambas instancias a las actoras venci-das. –

IV) Protocolícese, notifíquese y, oportunamente, vuelvan los autos al Juzgado de Origen.

m.m.

Fdo. Dr. Jorge Eduardo Crook (Presidente), Dra. Nora Velarde de Chayep (Decano), Dr. Manuel de Jesús Herrera (Vice Decano) y Dra. Laura Virginia Guerra (Secretaria).-

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