El demandado que embiste a la bicicleta del actor debe reparar los perjuicios causados

accidente-autoPartes: Melgratti Alejandro c/ Alonso, Juan Manuel y otro s/ daños y perjuicios

Tribunal: Tribunal Colegiado de Responsabilidad Extracontractual de Rosario

Fecha: 8-abr-2016

Cita: MJ-JU-M-100586-AR | MJJ100586 | MJJ100586

cuadro

Sumario:

1.-En los accidentes de tránsito en los que intervienen el conductor de un automotor y quien circula en una bicicleta resulta aplicable el segundo párrafo del art. 1113 CCiv. por lo que ante el riesgo de la cosa compete al primero para exonerar su responsabilidad, la acreditación de la culpa de la víctima o la de un tercero por quien no debe responder, en el caso, la existencia del hecho no ha sido controvertido y conforme los hechos afirmados por la parte actora por aplicación de los apercibimientos a la parte demandada ante su injustificada incomparecencia a la audiencia de vista de causa, la mecánica debe ser tenida por acreditada resultando responsable el demandado al embestir al actor cuando circulaba en su bicicleta.

2.-Es responsable el demandado quien circulaba con su automóvil y al intentar un giro embistió a la bicicleta del actor desde que no se acreditó en el juicio ninguna de las eximentes previstas por la norma que rige el caso (art. 1113 2da. parte del CCiv.)- tampoco la ausencia del casco protector, que en el caso particular carecería de incidencia en la causalidad adecuada por el lugar donde se localizan las lesiones-, por lo que resulta indiscutible su responsabilidad en el siniestro.

3.-Debe indemnizarse el rubro incapacidad sobreviniente desde que la misma constituye un daño patrimonial porque reduce en la medida de dicha merma, la aptitud del hombre para producir recursos, y el daño que se repara mediante dicho rubro es el configurado por las limitaciones de la víctima respecto de sus genéricas posibilidades y no tan solo las referidas al campo laboral, sin perjuicio de que el monto guarde relación con las circunstancias personales del damnificado, en el caso se considera para estimar el monto el hecho de que el actor tenía 19 años en oportunidad del hecho; que no ha justificado ingresos ni actividad económica, y era alumno regular de la Universidad.

Fallo:

En la ciudad de Rosario, a los 8 de abril de 2016 siendo día y hora de Audiencia de Vista de Causa designada en los autos caratulados “MELGRATTI, Alejandro c/ ALONSO, Juan Manuel y otro s/ Daños y Perjuicios” expte. N° 776/14 que se tramitan por ante este Tribunal Colegiado de Responsabilidad Extracontractual N° 1, siendo Juez de Trámite la Dra. Mariana Varela, comparecen por la parte actora la Dra. Elisa Fabiana Kohan y por la citada en garantía el Dr. Jorte Alberto Serrano. Se integra el Tribunal con las Dras. Susana Igarzabal y el Dr. Fabián Daniel Eduardo Bellizzia Juez de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la 12° Nominación, por encontrarse la Dra. Paula Sansó con licencia y las partes consienten expresamente dicha integración. Seguidamente la parte actora solicita se apliquen los apercibimientos respecto del demandado Juan Manuel Alonso, a tenor del pliego de posiciones reservado en Secretaría, encontrándose debidamente notificado conforme cédula que se acompaña y agrega. Se deja constancia que se encuentra presente en el acto el Perito Médico Miguel Juarez. Seguidamente V.S. solicita al Perito Médico que aclare qué baremo utilizó para otorgar el 15 % de incapacidad al actor y dice: R: explicó que el grado de incapacidad obedeció al exámen del peritado y al estudio de electromiografia acompañado y utilizó el baremo de Romano y Fernandez Blanco de Rubinstein. Seguidamente comparece a fin de prestar declaración testimonial el Sr. Rubén Eduardo Gonzalez, D.N.I. N° 33.573.317, quien bajo juramento de decir la verdad responde a tenor del pliego de posiciones obrante a fs. fs. 7 vta., a la PRIMERA: no conozco a las partes ni tengo interés en el pleito; SEGUNDA: sí; lo sé porque estaba por cruzar la calle Viamonte y vi que venía un auto por calle Sarmiento y una bicicleta a la par, la bicicleta llegaba a media calle de Viamonte y el auto dobla de golpe y le pega al muchacho del lado izquierdo. P: ¿ a que hora ocurrió? R:era de tardecita, serían la cinco de la tarde; P: ¿Había claridad normal? R: sí; TERCERA: se remite. Seguidamente las partes desisten de las pruebas faltantes. Se agrega documental reservada en Secretaría. Seguidamente las partes alegan por su orden. A continuación el Tribunal pasó a deliberar y luego dijo:

Y CONSIDERANDO: 1.- Se encuentra a la vista el sumario penal caratulado “ALONSO JUAN MANUEL s/ L.C.A.T”, Expte N° 3482/13 tramitado ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Penal Correccional de Rosario de la 8§ nominación, en los que se ordenó el archivo de las actuaciones por Resolución N° 3773 T° 75 F° 416 de fecha 30/12/13 (art. 200 y 501 CPP).

2. – La legitimación activa de ALEJANDRO MELGRATTI surge de su carácter de lesionado en el hecho conforme su denuncia obrante en del sumario penal. El hecho ha sido admitido en el responde de demanda de la citada en garantía.

3. – La legitimación pasiva de JUAN MANUEL ALONSO surge del carácter de conductor del automóvil en oportunidad del hecho, conforme ha quedado acreditado por la aplicación de los apercibimientos por su incomparecencia injustificada a la audiencia de vista de causa para absolver posiciones, teniendo por cierta la afirmación contenida en la posición N° 1.(pliego agregado en la audiencia de vista de causa)

Por Resolución N°2157 de fecha 19/8/14 fue declarado rebelde dándose por decaído su derecho a contestar demanda y ofrecer prueba. (fs. 30)

Ha comparecido ANTÁRTIDA COMPAÑÍA ARGENTINA DE SEGUROS SA acatando la citación en garantía por encontrarse vigente la póliza N° 1.423.774 que amparaba la responsabilidad civil del automóvil Renault 11 TL dominio TXY 132 en oportunidad del hecho.

4.- El hecho causa del proceso consiste en un accidente de tránsito ocurrido el 12 de agosto de 2013 a las 16:00 hrs aproximadamente en la intersección de calles Sarmiento y Viamonte de la ciudad de Rosario.En dicha oportunidad ALEJANDRO MELGRATTI conducía una bicicleta por calle Sarmiento en dirección al sur cuando fue embestido desde atrás por el automóvil Renault 11 TL dominio TXY 132 conducido por JUAN MANUEL ALONSO que circulaba por la misma calle y sentido y al llegar a la intersección con calle Viamonte dobló hacia el oeste, hecho acreditado con la aplicación de apercibimientos por incomparecencia injustificada de JUAN MANUEL ALONSO a la audiencia de absolución de posiciones, teniendo por cierto la posición N°2 y 3.

La citada en garantía, introduce eximente de culpa de la víctima aduciendo que la parte actora no llevaba colocado el casco protector infringiendo el reglamento de ciclistas para la ciudad de Rosario.

5.- Se encuentra vigente el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación y por ende cabe entrar en la consideración del art. 7 de dicho ordenamiento., “Interpretando dicho artículo, el Dr. Lorenzetti sostiene que se trata de una regla dirigida al juez y le indica que ley debe aplicar al resolver un caso, estableciendo que se debe aplicar la ley de modo inmediato y que no tiene efectos retroactivos, con las excepciones previstas. Entonces, la regla general es la aplicación inmediata de la ley que fija una fecha a partir de la cual comienza su vigencia (art. 5) y deroga la ley anterior, de manera que no hay conflicto de leyes. El problema son los supuestos de hecho, es decir, una relación jurídica que se ha cumplido bajo la vigencia de la ley anterior, tiene efectos que se prolongan en el tiempo y son regulados por la ley posterior, La norma, siguiendo al Código derogado, establece la aplicación inmediata de la ley a las consecuencias de las relaciones y situaciones jurídicas existentes. Las que se constituyeron o extinguieron cumpliendo los requisitos de la ley anterior no son alcanzadas por este efecto inmediato.(Conf. Lorenzetti, Ricardo Luis, Director. Código Civil y Comercial de la Nación Comentado, T 1, ed.Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2014, pp.45/47) .en el sistema actual la noción de retroactividad es una derivación del concepto de aplicación inmediata. Por lo tanto la ley es retroactiva si se aplica a una relación o situación jurídica ya constituida (ob cit. p 48/49)”

Se sigue de ello que la cuantificación del daño en las obligaciones de valor se efectiviza en oportunidad de dictar sentencia; las normas aplicables que captan en su antecedente normativo tal presupuesto y son las vigentes al momento de la emisión de sentencia (art. 772 CCC y 245 CPCC)

Así, se ha explicado que si el ad quem “revisa una sentencia relativa a un accidente de tránsito, aplica la ley vigente al momento de ese accidente, en agosto de 2015 la revisará conforme al artículo 1113 del Cod. Civ no porque así resolvió el juez de primera instancia, sino porque la ley que corresponde aplicar es la vigente al momento que la relación jurídica nació ( o sea, el del accidente). En cambio, si la apelación versara sobre consecuencias no agotadas de esas relaciones, o lo que atañe a la extinción de esa relación (por ej. Una ley que regula la tasa de internes posterior al dictado de la sentencia de primera instancia), debe aplicar esa ley a los períodos no consumidos”

Lo expresado se encuentra en consonancia con el criterio sentado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en su reiterada jurisprudencia “según conocida jurisprudencia del Tribunal en sus sentencias se deben atender las circunstancias existentes al momento de la decisión, aunque ellas sean sobrevinientes a la interposición del recurso extraordinario, y si en el transcurso del proceso han sido dictadas nuevas normas sobre la materia objeto de la litis, la decisión de la Corte deberá atender también a las modificaciones introducidas por esos preceptos en tanto configuren circunstancias sobrevinientes de las que no es posible prescindir (conf.Fallos:306:1160; 318:2438; 325:28 y 2275; 327:2476;331:2628; 333:11474; 335:905, entre otros)

6.- El caso se subsume en la normativa del art. 1113 2° párrafo del CC. Corresponde a la demandada probar que el hecho acaeció por culpa de la víctima o de un tercero por quien no ha de responder cuando resulta aplicable el art. 1113 CC.

Dicha atribución de responsabilidad se aplica aún al caso de accidentes entre un automotor y una bicicleta regulado por las leyes viales (leyes 24.449 y ley provincial 11.583). No puede soslayarse que en la colisión con vehículos de mayor porte los ciclistas suelen ser el elemento más vulnerable. Ello no supone responsabilizar por ello al vehículo de mayor porte, sino que determina que en la circulación de ambos vehículos ambos conductores deben extremar las precauciones.

La CSJN ha sostenido “En los accidentes de tránsito en los que intervienen el conductor de un automotor y quien circula en una bicicleta resulta aplicable el segundo párrafo del artículo 1113 CC por lo que ante el riesgo de la cosa compete al primero para exonerar su responsabilidad, la acreditación de la culpa de la víctima o la de un tercero por quien no debe responder” .

Sobre el particular la CSFe ha sostenido “que la norma del art. 1113CC que consagra la imputación objetiva del deber de reparar, deja de lado la exigencia de un soporte subjetivo para la responsabilidad y la atribuye por los daños ocasionados por el riesgo o vicio de la cosa, favoreciendo la exigencia generalizada de que los daños sean reparados. Así la actuación dañosa de la cosa riesgosa importa un factor objetivo de atribución de responsabilidad en cabeza del dueño o guardián, salvo que pruebe la culpa de la víctima o de un tercero por quien no debe responder, lo que excluiría el nexo causal en que se funda la responsabilidad.Claro está que en este caso las eximentes legalmente previstas exigen que el demandado pruebe la interrupción del nexo causal por la incidencia de una causa extraña que sea ajena al riesgo propio de la cosa por la cual responde” .

Es que la culpa de la víctima o de un tercero por quien no se responde debe tener la aptitud de cortar el nexo de causalidad entre la actividad y el perjuicio. Es que “cuando la ley presume la rela ción causal la apreciación de la prueba sobre la intervención de una causa ajena debe ser severa, se requiere dar razones que no impliquen meras conjeturas.debe estar demostrada en forma clara y convincente”

7.- En el caso particular de autos, la existencia del hecho no ha sido controvertido.

En lo referente a la mecánica, esta ha quedado acreditada conforme los hechos afirmados por la parte actora por aplicación de los apercibimientos a la parte demandada ante su injustificada incomparecencia a la audiencia de vista de causa para absolver posiciones, sin que haya sido refutada por prueba en contrario. Se tiene por cierto que ambos vehículos intervinientes circulaban por calle Sarmiento hacia el sur y que el a automóvil conducido por el demandado embistió a la bicicleta al intentar girar para tomar calle Viamonte hacia el oeste.

A ello se añade, la parte demandada no acreditó en el juicio ninguna de las eximentes previstas por la norma que rige el caso (art. 1113 2da. parte del C.C.)-tampoco la ausencia del casco protector, que en el caso particular carecería de incidencia en la causalidad adecuada por el lugar donde se localizan las lesiones-, por lo que resulta indiscutible su responsabilidad en el siniestro.

8.- Encontrándose acreditada la responsabilidad en el hecho, corresponde analizar la relación de causalidad adecuada entre el hecho y los daños así como los montos de los rubros pretendidos por el actor.Surge del examen médico practicado por la preventora, que la actora presentó un traumatismo de hombro derecho, con dificultad en la movilización, traumatismo en codo derecho y cervicalgia), estimándose el tiempo de recuperación entre 15 y 20 días (fs. 24 sumario penal)-

La pericia médica practicada por el Dr. Miguel Juárez arroja una incapacidad parcial y permanente del 20,95% de la Total Vida para la actora por un cuadro de lesión en el maguito rotador y deltoides de hombro derecho, con limitación funcional y cervicobraquialgia postraumática.

Refiere el perito que las lesiones son consecuencia del hecho de autos. En el examen médico, la actora presenta dolor a la palpación a nivel C5-C6 con contractura muscular paravertebral bilateral; flexión a 10°,extensión a 20°, rotaciones a 10°. Inclinaciones a 30° bilateral en columna cervical; y en el examen funcional del hombro derecho, abdo elevación 70°, aducción a 30°, elevación anterior 140° , elevación posterior a 40° , rotación externa a 80° , rotación interna a 45° (fs. 55)

La indemnización que se otorgue por incapacidad sobreviniente debe atender, primordialmente, al mantenimiento incólume de una determinada calidad de vida, cuya alteración, disminución o frustración, constituyen en sí un daño resarcible conforme a una visión profunda del problema tratado

A los fines de la cuantificación de la reparación debida por lesiones o incapacidad permanente, física o psíquica total o parcial -teniendo en cuenta que se trata de una deuda de valor (art.772CCC)-, manda el ordenamiento conforme las pautas ordenatorias de los art. 1738, 1740, 1746 y conc. del CCC.meritar la proyección dañosa en las diferentes esferas de la vida de la víctima

No se acreditó en autos que hubiere acaecido una efectiva disminución de ingresos por la actora -daño emergente o lucro cesante-, y consecuentemente, a los fines de determinar el quantum indemnizatorio por lesiones y sus secuelas incapacitantes, habrá de tenerse presente que el mismo procede teniendo en consideración la integridad psicofísica, como también, la proyección de las secuelas incapacitantes, en tanto la mutación en la salud, es susceptible de significar en el futuro una pérdida patrimonial -chance-; como también, que la percepción anticipada de la indemnización de un daño que se extenderá en el tiempo -en los términos del art. 1746 CCC-.

La normativa del 1746 CCC, aplicada sin más, impactaría en el derecho defensivo de las partes en caso de su traslación a los litigios que se han tramitado a la luz del anterior Código Civil, por lo que su incidencia se merita en cada caso en concreto.

En función de ello, el órgano jurisdiccional estima las consecuencias dañosas con un grado de prudente discrecionalidad. Se ha dicho que la “norma prevé la indemnización del daño patrimonial por alteración, afectación o minoración, total o parcial, de la integridad física y psíquica de la persona, admitiendo que su cuantificación pueda también ser fijada por aplicación de un criterio matemático como parámetro orientativo sujeto al arbitrio judicial l , lo que se compadece con el art.245 CPCC

Surge de lo expresado que corresponde una labor integrativa por parte del tribunal del derecho aplicable al caso, de resultas de la cual también ingresa en la ponderación del daño, las cualidades personales de la víctima conforme los lineamientos señalados por la jurisprudencia (en autos Suligoy, Nancy Rosa Ferguglio de y otros c/ Provincia de Santa Fe Ay S tomo 105., p 171 y ss).

9.- La valoración de la prueba según la regla de la sana crítica merece la consideración que desde la jurisprudencia sostiene “que los porcentajes indicados no obligan al juzgador quien los contempla como mero factor indiciario para fijar el quantum de esta partida debe atenderse a la naturaleza de las lesiones sufridas así como también a la edad del damnificado, su estado civil y demás condiciones personales, como habrán aquéllas de influir negativamente en sus posibilidades de vida futura e igualmente, la específica disminución de sus aptitudes laborales”

Así se ha sostenido que “La incapacidad sobreviniente es un daño patrimonial porque reduce en la medida de dicha merma, la aptitud del hombre para producir recursos. Por ende el daño que se repara mediante dicho rubro es el configurado por las limitaciones de la víctima respecto de sus genéricas posibilidades y no tan solo las referidas al campo laboral, sin perjuicio de que el monto guarde relación con las circunstancias personales del damnificado”

Se ha de tener en cuenta que el actor tenía 19 años en oportunidad del hecho; que no ha justificado ingresos ni actividad económica, obrando informativa de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario, informando que el actor era alumno regular de dicha institución educativa. Se estima por tanto justo fijar la reparación por este rubro en la suma de CIENTO VEINTE MIL PESOS ($120.000.-)

10.-En relación al daño moral pretendido se han de indemnizar las consecuencias que no tienen repercusión económica y afectan la integridad de la persona.Se trata de un rubro autónomo cuya procedencia no está condicionada a la procedencia del daño material.

Para fijar el monto indemnizatorio por este rubro deben tenerse en cuenta las pautas de valoración fijadas por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que son: su carácter resarcitorio, la índole del hecho generador de la responsabilidad, la entidad del sufrimiento causado a la víctima y que no tiene necesariamente que guardar relación con el daño material, pues no se trata de un daño accesorio de éste.

A su vez la CSJ SANTA FE ha dicho que “Hay que superar la inercia que se observa en cierta jurisprudencia que considera al daño moral como una variable dependiente y menor del daño patrimonial. Conviene por ello insistir no sólo en la independencia de uno y otro, sino también en la posibilidad que el último supere el daño notablemente al daño económico. Adviértase que las razones y fines de dichos daños se diferencian a tal punto que es posible que un ilícito genere serios daños morales, más ningún perjuicio económico” .

En consecuencia corresponde fijar el monto por resarcimiento del daño moral en atención a las circunstancias del caso, las facultades del art. 245 CPCC y la normativa del art.1741CCC en la suma de TREINTA Y CINCO MIL PESOS ($35.000.-)

11.- En relación a los intereses, cabe señalar que el daño moratorio deviene del retardo en el cumplimiento de la obligación y se traduce, en general, en la determinación de una tasa de interés que cubre dicho daño; a diferencia del interés compensatorio, el que deviene del uso de capital; en consecuencia, en el caso, el interés a fijarse representa la reparación por el daño derivado de la mora, una sanción por el incumplimiento, no un interés compensatorio por el uso del capital.

En el sentido indicado, expresa Galdós que “En el ámbito extracontractual el daño . moratorio el que deriva de la mora o retardo en su pago (los intereses adeudados durante la tardanza) y a partir desde que se produjo cada perjuicio” (José María Galdós: Código Civil y Comercial Comentado, Dir. Ricardo Lorenzetti, ed. Rubinzal Culzoni, T VIII, 2015, Santa Fe).

En la inteligencia indicada, la tasa fijada por el Tribunal tiene por fin reparar el daño moratorio, y no compensar el uso del capital, y por ello, no implica un enriquecimiento indebido en cabeza del acreedor; por el contrario, una tasa pura, no cumple con su función de reparar el daño padecido por la víctima.

Por otra parte, la CSJSF expresó que “En efecto, los jueces de baja instancia fijaron el rubro indemnizatorio a la fecha de la sentencia, junto con la tasa promedio activa y pasiva mensual (en concepto de intereses moratorios) y el doble de la misma (en concepto de intereses punitorios) y, sabido es, que dicho tópico configura una cuestión de índole fáctica y procesal, en principio ajena a la instancia extraordinaria, (.) en el caso concreto la ponderación de los rubros y la aplicación

de las tasas respectivas no lucen irrazonables ni confiscatorias como para merecer reproche constitucional.(.) máxime cuando el tema involucrado obedece a procesos esencialmente cambiantes que reclaman la búsqueda por parte de los tribunales de justicia de instrumentos idóneos a fin de proteger adecuadamente la concreta vigencia de los derechos constitucionales comprometidos, tanto del deudor como del acreedor. (.) Por último, respecto a los agravios atinentes a la causal de apartamiento de la interpretación que a idéntica cuestión de derecho haya dado una Sala de la Cámara de Apelación de la respectiva Circunscripción Judicial, vinculado con la tasa de interés, aun aceptando la existencia de Salas con otro criterio al que se siguió en este caso, no se colige de ello que de la solución dada en los presentes se llegue a un resultado económico de montos indemnizatorios desproporcionados e irrazonables, ajenos al realismo económico que debe primar en estas decisiones.” (CSJSF, A y S t 241 p 143-146, Santa Fe, 16/08/2011, “ECHEIRE, Pilar contra MACHADO, Marcelo y otros -Daños y perjuicios-Expte. 105/10)”, Expte. C.S.J. N° 482, año 2010).

Por lo expuesto, y teniendo en consideración el resultado económico del proceso, los rubros mencionados devengarán, desde la fecha del hecho y hasta el vencimiento del plazo fijado para el pago -10 días hábiles de notificada la sentencia- un interés equivalente al promedio entre la tasa activa (promedio mensual efectivo para descuento documento a 30 días) y la tasa pasiva (promedio mensual efectivo para plazo fijo a 30 días según índices diarios), sumada, del Nuevo Banco de Santa Fe S.A. En caso de incumplimiento del pago dentro del término establecido, el capital devengará desde su vencimiento y hasta su efectivo pago un interés equivalente al doble de la tasa referida precedentemente.

12. – Con respecto a la imposición de costas resulta aplicable el art. 251 del CPCC por lo que deberán ser soportadas por la parte demandada

13.- En lo atinente a la extensión de responsabilidad en razón de la citación en garantía corresponde hacer extensivos los efectos de la presente a la citada en garantía ANTARTIDA COMPAÑIA ARGENTINA DE SEGUROS S.A. en la medida del seguro y en los términos de la ley 17.418

Por lo expuesto y aplicando las disposiciones previstas en la ley 17.418, los art. 1109, 1113 y ss del C.C. y 7, 1741, 1746 y conc CCC, arts. 168, 245, 251, 541 y conc, del CPCC., el TRIBUNAL DE RESPONSABILIDAD EXTRACONTRACTUAL N 1 DE ROSARIO

RESUELVE 1) Hacer lugar a la demanda y en consecuencia condenar a la parte demandada JUAN MANUEL ALONSO a abonar a la parte actora ALEJANDRO MELGRATTI dentro del término de 10 días la suma de CIENTO CINCUENTA Y CINCO MIL PESOS ($155.000.-) con más los intereses allí determinados, y hasta su efectivo pago, con costas al demandado.

2) Extender los efectos de la presente sentencia a la citada en garantía ANTARTIDA COMPAÑIA ARGENTINA DE SEGUROS S.A. en los términos de la ley 17.418 y en la medida del seguro

3) Regular los honorarios por auto.

No encontrándose presentes las partes para la lectura de la sentencia, notifíquese por cédula. Con lo que se dio por terminado el acto.