Ofrecer un producto a mayor precio por permitir el pago en cuotas no es violatorio de la Ley de Defensa del Consumidor

consumidoresPartes: Acción emergente de la Ley del Consumidor: Diez Yarade Oscar Matías c/ Tarjeta Naranja S.A. y otro s/

Tribunal: Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Jujuy

Sala/Juzgado: Segunda

Fecha: 14-jul-2016

Cita: MJ-JU-M-100446-AR | MJJ100446 | MJJ100446

Sumario:

1.-Debe rechazarse la acción emergente de la Ley de Defensa del Consumidor iniciada contra la empresa propietaria de una tarjeta de crédito y un comerciante, por el consumidor que afirma haber adquirido un bien en cuotas a un precio muy superior al publicitado como de contado, pues está acreditado que las partes manifestaron su consentimiento al celebrar el contrato y que ese consentimiento fue libre y suficiente para reglar sus derechos, logrando la integración de la oferta y la demanda, por lo cual la operación fue válida y capaz de producir todos sus efectos.

2.-La compra de un bien en cuotas con tarjeta de crédito a un precio superior al que el mismo comerciante ofrecía como de contado, no viola la Ley de Defensa del Consumidor en tanto la publicidad brindada por la entidad administradora de la tarjeta fue veraz, detallada, suficiente y eficaz y el comerciante al ofertar su producto brindó información veraz y detallada de la que el consumidor tomó efectivo conocimiento en cuanto a las características del producto, las condiciones de venta y la forma de adquisición. N.R.: Sumarios elaborados por Ricardo A. Nissen.

Fallo:

En la Ciudad de San Salvador de Jujuy, Capital de la Provincia de Jujuy, a los 14 días del mes de Julio del año dos mil dieciséis, reunidos los Señores Vocales de la Sala Segunda de la Cámara en lo Civil y Comercial, Dres. Elsa Rosa Bianco, Enrique Mateo y Jorge Daniel Alsina, vieron el Expte. Nº C-54.829/15 “ACCIÓN EMERGENTE DE LA LEY DEL CONSUMIDOR: DIEZ YARADE, OSCAR MATÍAS c/ TARJETA NARANJA S.A. Y JEIJI, JORGE EDUARDO” del que

La Dra. Elsa Rosa Bianco dijo:

I.- Por estos obrados comparece el Dr. OSCAR MATÍAS DIEZ YARADE, por derecho propio y con el patrocinio letrado del Dr. ESTEBAN VELO interponiendo demanda sumarísima contemplada en la Ley de Defensa del Consumidor en contra de TARJETA NARANJA y de JORGE EDUARDO JEIJI, en su carácter de propietario del nombre de fantasía “VENEX COMPUTACIÓN” por violación al deber de información, publicidad engañosa, violación a la ley de Tarjeta de Crédito y a la Ley de Lealtad Comercial Nº 22.802 (arts.5 y 18), mas daños y perjuicios, pretendiendo que se condene a las demandadas a reducir el importe del crédito concedido en la misma cuantía que se reduce el precio del contrato de consumo base, con más los intereses que aplican a los casos de mora del deudor y el reintegro proporcional de los seguros de vida sobre el saldo deudor ya pagados por el acreedor, con más lo que se estime por daño moral y daño punitivo.

Sustenta su demanda, en las razones de hecho y derecho que expone y conforme los cuales dice que recibió un correo electrónico en su casilla de e-mail por parte de “TIENDA NARANJA” ofreciendo diversas ofertas de financiación para los clientes de Tarjeta Naranja, consistente en varias opciones de financiación de hasta “25 cuotas sin interés” para la adquisición de ciertos productos, pero dicha compra no es realizada a Tarjeta Naranja, sino a los comerciantes que venden sus productos por medio de la financiación otorgada por la tarjeta.

Es así que en fecha 01-06-15 adquirió por medio de Tienda Naranja una computadora NOTEBOOK COMPAQ 21 I34GB/1TR W8 OFFICE 21, en VENEX COMPUTACIÓN (de Jorge Eduardo Jeiji) la que costaba, según la publicidad de Tienda Naranja, $ 15.399 en 25 cuotas sin interés.

Días más tarde de efectuada la compra ingresa a la página de Internet de VENEX COMPUTACIÓN y toma conocimiento que la Computadora adquirida costaba $ 9.999,99 de contado.Luego, el 03-07-15, al realizar el acta ante Escribano Público la promoción de Tienda Naranja era de $ 16.099 en 18 cuotas sin interés y en VENEX COMPUTACIÓN costaba $ 11.499, variando tanto la ecuación económica como la financiación.

Agrega que por un ardid de Tienda Naranja en connivencia con VENEX COMPUTACIÓN creyó que estaba pagando una computadora a igual precio que de contado con una financiación de 25 cuotas sin interés, cuando en realidad se le está cobrando un interés cercano al 30% anual disfrazado en el precio final del producto.

Hace una larga referencia al deber de información y a la publicidad engañosa delimitando luego lo que pretende de cada uno de los demandados y en sendos capítulos expone extensamente los fundamentos jurídicos, el daño punitivo, los daños material y moral e intereses, haciendo luego otras consideraciones que considera oportunas para su defensa para concluir ofreciendo prueba y solicitando se condene a los demandados por violación a la LDC (fs. 15/32).

II.- Fijada la audiencia prevista por la ley para que las partes ejerzan su derecho de defensa los codemandados se presentan a través de sus representantes y al no arribar a ningún acuerdo contestan demanda por escrito.

Por TARJETA NARANJA S.A. contesta el Dr.CARLOS AGUIAR, realizando una negativa generalizada y particularizada de los hechos alegados.

Reconoce que el actor es titular de una tarjeta de crédito emitida por su mandante pero sostiene que no es con quien concretó la compra, ni quien vendió el producto, ni quien fijó el precio, ni la forma de pago por ser solo un medio de pago habiendo cumplido el comercio oferente -adherido al sistema de tarjeta de crédito- con todos los requisitos legales y formales para que la oferta fuera autorizada.

Destaca que el hecho de haber remitido un correo electrónico con diversas ofertas en su página web denominada Tienda Naranja no lo hace responsable por la operación que realizó el actor en forma voluntaria y libre con el comercio proveedor, vendedor y oferente y que, al ser un medio de pago, solo puso en su conocimiento una oferta de un comercio que le podía interesar, teniendo la virtualidad de cualquier oferta realizada en un medio gráfico que no genera responsabilidad alguna al diario que la pública.

Vuelve a sostener que es ajena a la operación siendo solo un medio de pago y que el actor podría haber adquirido en otros comercios o páginas Web diferentes a la de “Tienda Naranja” por lo que su elección nunca puede ser motivo de agravio generador de daño al no existir monopolio ni censura para la operación que quiso realizar y concretó libremente y voluntariamente porque el precio que le fijó el vendedor le pareció adecuado a la forma de pago ofrecida por el mismo Comercio.

Cita jurisprudencia, ofrece prueba, hace reserva del Caso Federal y peticiona el rechazo de la demanda con costas (fs. 48/54).

A su tiempo el Dr. LUCIANO GUSTAVO ANDRIANI solicita personería de urgencia por JORGE EDUARDO JEIJI, la que se le concede en los términos del art. 60 CPC y se la tiene por acreditada a fs. 88 conforme instrumento de fs.82/83 y contesta demanda negando los hechos en forma general y particularizada

En cuanto a los hechos nos dice que su mandante el 21-04-15 adquirió 5 notebooks Compaq I3 para comercializarlas a través de distintos canales de venta. Se ofrecieron en su local en Córdoba a $ 10.999 y en el Portal de Tiendas Naranjas en $ 15.399 ya que ambos canales tienen una estructura de costos distintos, lo que hace que el precio pueda diferir según cada caso.

Durante la semana del 26 de mayo al 5 de junio de 2015 corrió una promoción brindada por Tarjeta Naranja en la que se posibilitaba la adquisición de los productos publicados en Tienda Naranja en 25 cuotas sin interés, promoción solo válida para ese portal que es el único que comercializa en esa cantidad de cuotas.

Realizada la compra por el actor, el vendedor no recibe ninguna comunicación, ni queja, ni reclamo por lo que entendió que estaba conforme con la operación hasta que, sorpresivamente, en el mes de diciembre le notifican de la demanda.

Al haber comprado el producto a través del sitio web Tienda Naranja y no en forma presencial en el comercio del vendedor, el precio que se cobró es el que corresponde a ese canal de venta, que es el mismo si se hubiese abonado en una cuota o en las 25 tal como optó el actor.

Destaca que la diferencia de precio entre los canales de venta es producto de la diferencia de los costos implícitos de cada uno de ellos, describiendo luego los costos de comercialización.

Argumenta por qué no se viola las previsiones del art. 4 LDC como tampoco existió publicidad engañosa, ni se violó la ley de tarjetas de crédito, para concluir ofreciendo prueba y solicitando el rechazo de la demanda con costas e intereses de la tasa activa.

III.- Integrado el Tribunal con los Dres. Enrique Mateo y Jorge Daniel Alsina (fs. 89) llamados los autos para dictar sentencia (fs. 101) escuchado el Ministerio Público Fiscal (fs.112/113) la codemandada, Tarjeta Naranja, solicita audiencia de conciliación (fs. 123). Realizada la misma la actora rechaza la oferta de la codemandada quedando la causa en estado de ser resuelta.

IV.- Antes de establecer el marco regulatorio es conveniente destacar con Ricardo Lorenzetti que el derecho de los consumidores es un microsistema legal de protección que gira dentro del derecho privado con base en el derecho constitucional, por lo que las soluciones deben buscarse primero dentro del propio sistema que está compuesto por la norma constitucional que reconoce la protección del consumidor y sus derechos, los principios jurídicos y valores del ordenamiento porque el microsistema es de carácter “principiológico”, las normas legales infraconstitucionales -dispersas en el caso de Argentina- que debe aplicárselas de modo integrado con las normas generales y especiales referidas a las relaciones de consumo (art. 3 LDC), siendo éste el elemento activante, debiéndose, siempre que exista una relación de este tipo, aplicar el microsistema (Ricardo Lorenzetti, Consumidores, 2° edición, Sta. Fe 2009, pág. 49/50).

Destacado lo anterior, que no es otra cosa que el diálogo de fuentes al que hace referencia el nuevo Código Civil y Comercial, al establecer el marco regulatorio aplicable debemos primero tener en cuenta el art. 42 de la CN que provee a la protección tuitiva del consumidor:”.los consumidores y usuarios de bienes y servicios tienen derecho, en la relación de consumo, a la protección de su salud, seguridad e intereses económicos; a una información adecuada y veraz; a la libertad de elección y a condiciones de trato equitativo y digno.”., aplicando, luego las disposiciones de la Ley de Defensa del Consumidor Nº 24.240 y las prescripciones contenidas en los artículos 1.092 a 1.095 del Código Civil y Comercial de la Nación (CCCN) porque la pretensión articulada tiene por objeto la protección de la parte actora -que integra en la faz subjetiva- a los calificados como consumidores o usuarios, entendiéndose por tales a las personas físicas o jurídicas que contratan a título oneroso para su consumo final o en beneficio propio o de su grupo familiar o social (art. 1º).

El contrato que nos ocupa, a más de ser una compraventa, es de consumo. Fue celebrado entre OSCAR MATIAS DIEZ YARADE y JORGE EDUARDO JEIJI, en carácter de propietario del nombre de fantasía VENEX COMPUTACIÓN, considerado proveedor (art. 2º) por su carácter de comerciante de bienes y servicios, quedando comprendido dentro del marco regulatorio del citado ordenamiento jurídico.

Como pauta interpretativa de la s obligaciones de las partes debe aplicarse, en caso que exista duda sobre la interpretación de los principios, la más favorable al consumidor (arts. 3, 37 y 1094 del CCCN).

Igualmente en el desarrollo del contrato debe regir el principio de buena fe contractual de modo imperativo (art. 961 del CCCN) y de trato digno (arts.8 bis de la LDC y 42 de la CN), fórmula esta última, cuya amplitud permite subsumir múltiples comportamientos que despliegan en el mercado los comerciantes cuando entran en contradicción con la dignidad o la buena fe negocial, en tanto el texto ha sido interpretado para comprender el funcionamiento de lo que se ofrece, lo cual incluye la adopción de medidas para que no sea perjudicado el suscriptor, dispensándole un trato digno como deber de conducta o modelo de comportamiento que está obligado a observar en la relación de consumo. Debiendo ponderarse que la aplicación del estándar supone hacer actuar un concepto amplio que exorbita inclusive los límites del contrato.

Dejamos aclarado que el Tribunal -conforme lo autoriza el art. 17 in fine del CPC- está facultado para determinar cual es la normativa aplicable y no se ve obligado a tratar todas las argumentaciones expresadas, fallará la controversia sólo con las conducentes para la justa composición de los interesas en juego.

V.- En autos se encuentra reconocido el contrato de compraventa entre OSCAR MATIAS DIEZ YARADE y JORGE EDUARDO JEIJI, en su carácter de propietario del nombre de fantasía de VENEX COMPUTACIÓN, consistente en la compra de una computadora NOTEBOOK COMPAQ 21 I34GB/1TR W8 OFFICE 21, por la suma de $ 15.399, según la publicidad de Tienda Naranja, en 25 cuotas sin interés, como asi también que OSCAR MATIAS DIEZ YARADE el 02-06-15 pagó un precio de $ 15,399,00 en 25 cuotas sin interés y que lo hizo a través del uso de Tarjeta Naranja, conforme documental adjuntada (fs. 8/14).

En cuanto a los reclamos concretos, es necesario destacar que con las pruebas aportadas la actora no logra acreditar la violación al deber de información; publicidad engañosa; violación a la Ley de Lealtad Comercial Nº 22.802, art. 5 y 18; y violación a la Ley de Tarjetas de Crédito.

Analizaremos a continuación cada uno de los reclamos efectuados.

El art. 957 del CCCN reza:”Contrato es el acto jurídico mediante el cual dos o más partes manifiestan su consentimiento para crear, regular, modificar, transmitir o extinguir relaciones jurídicas patrimoniales”.

Es el actor quien al tomar conocimiento de la oferta decide libremente aceptarla y contrata con el proveedor, aceptando las condiciones de la venta, el medio de pago y la forma de pago ofrecida.

Entendemos que las partes manifestaron su consentimiento al celebrar el contrato y que este consentimiento fue libre y suficiente para reglar sus derechos no existiendo al momento de la contratación discrepancias entre ellas logrando la integración de la oferta y la demanda. Los términos contractuales fueron claros, por ello consideramos que la operación que se concretó fue válida y capaz de producir todos sus efectos.

Al regular el deber de información el primer párrafo del art. 4 de la Ley 24.240 expresa: “Quienes produzcan, importen, distribuyan o comercialicen cosas o presten servicios, deben suministrar a los consumidores o usuarios, en forma cierta y objetiva, información veraz, detallada, eficaz y suficiente sobre las características esenciales de los mismos”, lo que acabadamente se consolidó en la especie cuando el actor recibió en su mail una oferta con todas las condiciones de comercialización.

En dicho marco regulatorio no podemos más que concluir que la publicidad brindada por TARJETA NARANJA fue veraz, detallada, suficiente y eficaz como bien lo reconoce el actor cuando describe la oferta recibida.

Lo mismo podemos decir de la codemandada, JORGE EDUARDO JEIJI, quien al ofertar su producto brindó información veraz y detallada de la que la actora tomó efectivo conocimiento en cuanto a las características del producto, las condiciones de ventas y la forma de adquisición.

La actora no logró acreditar sus quejas sobre el producto adquirido, al contrario, lo que hace es ratificar mediante el pago la compra realizada por lo que no puede negar que conoció las condiciones del negocio (art.36 LDC), máxime si tenemos en cuenta la calidad de abogado que reviste lo que implica un conocimiento diferenciado del sentido y alcance de la forma en que se opera a través de Internet y mediante el sistema de Tarjeta de Crédito, por lo que no puede desconocer en esta instancia lo que concretó mediante su libre voluntad (arts. 1725, 259, 260 CCCN).

Tampoco podemos advertir la existencia de publicidad engañosa, pues, de la prueba incorporada no se insinúa ardid, engaño o connivencia entre las codemandadas. No vemos que mediante una simple oferta se pretenda inducir a error a los fututos clientes, pues, la información brindada fue clara: se estableció el precio, medio de pago y modo de pago, así como las características del producto y la posibilidad de arrepentirse del negocio realizado en el plazo de 10 días (art. 34 LDC).

Paralelamente denuncia incumplimiento de la ley de tarjetas de crédito por ofertar distintos precios según la compra sea de contado o mediante tarjeta de crédito, lo que tampoco prueba porque no logra desvirtuar los dichos de la codemandada cuando sostiene que los precios varían según el canal de comercialización y que el precio de contado o en 25 cuotas era el mismo si se usaba como medio de pago la tarjeta respectiva.

Por otra parte, el art. 43 de la L.T.C al establecer:”El emisor es ajeno a las controversias entre el titular y el proveedor derivadas de la ejecución de las prestaciones convenidas salvo que el emisor promoviera los productos o al proveedor pues garantiza con ello la calidad del producto o del servicio”, garantiza la calidad del producto o del servicio pero no el precio como lo pretende la actora.

De la prueba incorporada tampoco podemos advertir tal incumplimiento por parte de Jorge Eduardo Jeiji, en su carácter de propietario del nombre de fantasía VENEX COMPUTACIÓN, por las razones que expusimos más arriba en cuanto a la oferta y al pago del precio.

Ahora bien, el cuestionamiento al cobro de seguro de vida -de dudosa procedencia en la presente acción- por parte de la tarjeta de crédito es infundado por cuanto jamás se hizo reclamo alguno ni tampoco se hizo uso de la opción que oportunamente se le informó (fs. 74) diciendo que al seguro de vida e invalidez total permanente se accede automáticamente al efectuar compras en cuotas y que el mismo será opcional a partir del 1 de noviembre del 2015, pudiendo, de resultar conveniente, solicitar la baja sin costo alguno, en cualquier sucursal, no quedando cubiertas las operaciones realizadas ante el fallecimiento o invalidez total permanente del titular de la cuenta.

Para concluir, es improcedente el reclamo por incumplimiento a la ley de Lealtad Comercial, pues, como se explicita más arriba no hubo violación del art. 5 al no haberse inducido a “.error o engaño o confusión, respecto de la naturaleza, origen, calidad, pureza, mezcla o cantidad de los frutos o productos, de sus propiedades, características, usos, condiciones de comercialización o técnicas de producción” y en cuanto al art.18, también invocado, que reglamenta las sanciones a aplicar por la autoridad de aplicación, la Secretaría de Comercio o el organismo que en lo sucesivo pudiera reemplazarla en materia de Comercio Interior (art 11 LLC), por infringir las disposiciones de la ley, el actor debió dirigir a ella sus reclamos -si se consideraba con derecho a hacerlo- para activar el procedimiento que la propia ley prevé, siendo el comerciante sancionado o multado quien tiene expedita la vía judicial para rever tales sanciones (art. 22 LLC).

Entendemos entonces, que OSCAR MATIAS DIEZ YARADE no logra demostrar los perjuicios denunciados, dado que su actividad probatoria se limitó a la presentación de la documental de fs. 2/14 la que de ninguna manera acredita que las codemandadas hayan violado el deber de información, hayan incurrido en publicidad engañosa o hayan violado la ley de Tarjeta de Crédito, no siendo competencia de este Tribunal evaluar la supuesta violación a la Ley de Lealtad Comercial Nº 22.802, más allá de lo dicho con respecto a la publicidad engañosa.

Ello es así porque quien ejerce el comercio puede desplegar sus estrategias comerciales fijando precios según las plazas en las que desarrollan su actividad, efectuando ofertas por distintos canales por constituir una regla de la libre oferta y demanda, siempre y cuando no se vulneren los principios protectorios de los consumidores.

En consecuencia, corresponde rechazar la demanda interpuesta.

VI.- En cuanto a las cuestiones accesorias las costas se imponen por el orden causado por cuanto la actora ha litigado con algún derecho y de buena fe, (art 102, 2° párrafo del CPC), regulándose los honorarios profesionales de los Dres.CARLOS AGUIAR, LUCIANO GUSTAVO ANDRIANI; OSCAR MATIAS DIEZ YARADE y ESTEBAN VELO en la suma de ($.), ($.), ($.) y ($.) respectivamente, conforme Acordada del STJ N° 96/16, más IVA de corresponder.

A las sumas establecidas se le adicionará, en caso de mora, la tasa activa general (préstamos) nominal anual vencida a treinta días del Banco de la Nación Argentina desde la presente y hasta su efectivo pago.

Tal mi voto

El Dr. ENRIQUE MATEO dijo:

Comparto los fundamentos vertidos por Presidencia de Trámite adhiriendo en un todo a la solución que propicia.

El Dr. JORGE DANIEL ALSINA dijo:

Por idénticos fundamentos que el expresado por el preopinante, adhiero al voto efectuado por la Dra. Bianco

Por lo expuesto, la Sala Segunda de la Cámara en lo Civil y Comercial de la Provincia de Jujuy

RESUELVE:

1°.- Rechazar la Acción Emergente de la Ley del Consumidor promovida por OSCAR MATIAS DIEZ YARADE en contra de TARJETA NARANJA S.A y JORGE EDUARDO JEIJI

2°.- Costas por el orden causado (art 102, 2º párrafo del CPC).

3°.- Regular los honorarios profesionales de los Dres. CARLOS AGUIAR, LUCIANO GUSTAVO ANDRIANI; OSCAR MATIAS DIEZ YARADE y ESTEBAN VELO en la suma de ($.), ($.), ($.) y ($.) respectivamente, conforme Acordada del STJ Nº 96/16, más IVA de corresponder, con más los intereses establecidos en los considerandos.

4°.- Notificar, agregar copia, informatizar, etc.